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Desacatos

 ISSN 2448-5144 ISSN 1607-050X

Desacatos  no.65 Ciudad de México ene./abr. 2021   05--2025

 

Reseñas

Agentividad queer desde Latinoamérica

Queer agency from Latin America

Susana Vargas Cervantes1 

1Universidad de Columbia, Nueva York, Estados Unidos susanavargascervantes@gmail.com

Inflexión marica. Escrituras del descalabro gay en América Latina. Falconí Trávez, Diego. 2018. Egales, Barcelona: Madrid:


Una inflexión puede ser una torsión de algo que hasta ese momento era plano o recto. Era recto y ahora es combado. Así, Inflexión marica. Escrituras del descalabro gay en América Latina tuerce el significante gay en tanto discurso homogeneizante, neoliberal y normalizador, y al mismo tiempo nos muestra las formas en las que se ha desarticulado este significante en Latinoamérica. Al hacerlo, nos enseña las diversas representaciones y signos por los que subjetividades locales le han dado significado a la diferencia política y sexogenérica, y cómo también “gay” ha circulado por diferentes comunidades que han adoptado este vocablo.

Es imperativo ejercer esta inflexión desde Latinoamérica porque, como lo apunta el editor Diego Falconí Trávez, “la paradoja gay [presente en Estados Unidos] se vuelve más evidente en América Latina” (p. 10). Muchas de las incongruencias del significante gay han sido ya apuntadas. Por ejemplo, Falconí Trávez concuerda con académicas de Argentina, Estados Unidos e Inglaterra, como Leticia Sabsay, Lisa Duggan y Jasbir K. Puar, quienes desde hace casi 20 años han señalado las incongruencias de las políticas de reconocimiento, los derechos humanos y las prácticas gay dentro del liberalismo. Sabsay (2016) ha señalado cómo las políticas de reconocimiento e inclusión se basan en la figura del ciudadano abstracto del modelo liberal democrático y la reproducen. Así, de acuerdo con esta perspectiva, cuando la idea de derechos se basa en la abstracción, lo que se produce es la reproducción de la desigualdad. Además, en este paradigma de la ciudadanía sexual se rearticulan las jerarquías sociales y sociosexuales, y hay personas que quedan fueran. Sabsay (2016) señala también cómo la diversidad sexual sólo entra en el marco de los derechos humanos internacionales cuando se configura dentro del liberalismo político y concuerda con Lisa Duggan (2002) en su análisis de la homonormatividad, es decir, la política neoliberal que no cuestiona las instituciones heteronormadas -por ejemplo, el matrimonio- sino que, al contrario, las convierte en su ideal de lucha social, y con esto crea una cultura gay apolítica, anclada en el consumo. También a partir de esta crítica, Jasbir K. Puar (2007) demuestra que mucho del activismo gay actual -homonormativo- ha sido cooptado por discursos neoliberales y la extrema derecha para justificar una ideología nacional xenofóbica, racista y antiislámica a favor de un interés capitalista, en lo que ella llama homonacionalismo. Cabe mencionar que la homonormatividad y el homonacionalismo están muy presentes en Latinoamérica, sobre todo en las clases medias y medias altas con poder adquisitivo. Tomando en cuenta estas críticas académicas y la importancia actual de “descalabrar” el significante gay en tanto discurso y práctica normalizadora, Falconí Trávez, más que agrupar una serie de textos que negocian directamente con el significante gay, nos presenta un libro que propone significados nuevos para los sujetos y las comunidades que, aun sin la etiqueta, articulan y desarticulan la identidad gay en y desde Latinoamérica.

La primera inflexión “al recto” está a cargo de Joseph M. Price. Como los otros cuatro capítulos de esta sección, titulada “Antes del gay. Letras sexo-disidentes tempranas en América Latina”, el texto de Price se enfoca en las sexualidades disidentes para leerlas desde la literatura y para trazar la “analidad latinoamericana” (p. 14) a partir de los registros médicos del siglo XIX, que literalmente medían, además del cráneo y el pene, el ano, en su intento por clasificar taxonómicamente la perversión sexual de los convictos/pacientes internados por pederastas. El ano dilatado era la clave para evidenciar a los perversos y a los pederastas pasivos. Price nos lleva por la analidad latinoamericana desde el siglo XIX en Cuba -después de hacer una lectura crítica del ano que viene de las academias francesa y norteamericana- hasta el siglo XX, enfocándose en Néstor Perlongher, Claudia Rodríguez, Josecarlo Henríquez Silva y Luis Zapata. En “El ano dilatado, un siglo de deseo pederasta en América Latina”, Price relata la resistencia en y del ano contra la violenta represión de la sexualidad periférica ejercida desde los discursos médicos. Alejandra Vela Martínez, en “Constelación de ‘locas’: Sarduy, Arenas, Puig a través de sus postales”, nos muestra la agentividad que se ejerce por medio de la amistad plasmada en las cartas de tres “locas” latinoamericanas: Severo Sarduy, Reinaldo Arenas y Manuel Puig. De forma similar, el texto “Amistades queer”, de Mariano López Seoane, explica la agentividad que surge al formar comunidad entre mujeres fuertes, tal vez masculinas, y hombres maricas dentro del mundo del arte en Argentina. López Seoane lee la “producción estética radical” como fundamental para el proceso creativo colectivo y como una resistencia al modelo actual, basado en ideales neoliberales de individualismo, que acecha a las comunidades sexodisidentes. Javier Gasparri, en el último texto de esta sección, “Néstor Perlongher en El Porteño. De Evita a la CHA”,1 se enfoca en esta figura argentina, disidente sexual, ahora casi mitológica, y su publicación “Evita vive” en El Porteño. Aquí, Gasparri muestra las incongruencias del signficante gay en Argentina.

La segunda parte, “Transculturaciones, reapropiaciones y negaciones de la etiqueta gay desde el Sur”, problematiza la etiqueta gay y la esperanza de libertad que su subjetividad propone, no sólo en Latinoamérica, sino también en Estados Unidos. En “¿Fracaso gay? Notas para una crítica de las gramáticas del éxito sexo-afectivo”, Alberto Canseco y Eduardo Mattio cuestionan las prácticas afectivas gays basadas en la homonormalización de los deseos. Al proponernos cuestionar las nociones de éxito, fracaso y felicidad dentro del marco neoliberal, nos instan a encontrar agentividad en diferentes lazos afectivos, distintos a los hegemónicos sanguíneos. Mauricio List Reyes, en “Gay a la mexicana”, sigue esta misma línea al cuestionar el significante gay homogeneizante, pero desde otro contexto cultural, México, y toma en cuenta otras determinaciones, como la clase social. De manera similar, Emerson Martins, Maria Juracy F. Toneli y Adriano Beiras cuestionan la homogeneización del significante gay en Brasil y analizan las homonormatividades de la etiqueta gay en un contexto urbano, en “Homonormatividade em cidades pequenas do sul do Brasil: os processos de subjetivação, as práticas políticas de liberdade e resistência”. Nicolás Cuello y Lucas Morgan Disalvo, en “Disonancia sexual: formas de la imaginación punk interrumpiendo la asimilación gay”, explican por qué el punk en Argentina, al contrario que en Estados Unidos y otras partes de Latinoamérica, se podría leer como queer. El termino punk, en Argentina, además de diferenciarse del término gay, funciona como queer, en tanto se tomaba por una injuria. Así, para Cuello y Morgan, el punk crea en Argentina la utopía queer de José Esteban Muñoz. A continuación, Yos Piña Narváez, en “Estx cuerpx otrx. De narrativas parchitas no heterocomplacientes y de fabulaciones (de)coloniales”, habla acerca de su experiencia de “no ser gay, no ser ricx, clase media, blancx ni rubix” (p. 166), desde la negritud caribeña y la resistencia “parchita”, una “sexualidad/subjetividad disidente, resistente a la anulación política de la diferencia identitaria” (p. 171). Desde esta subjetividad disidente, Piña Narváez resiste el lavado rosa -pinkwashing-2 o la tecnología blanqueadora de la maquinaria colonial. En “Chongos a la deriva”, de Martin de Mauro Rucovsky, el análisis se centra en dos películas: Ronda nocturna, de Edgardo Cozarinski (2005), y La noche, de Edgardo Castro (2016), en las que se representan “chongos”, taxiboys y prostitutos masculinos y se muestra la agentividad de estas subjetividades dentro de un marco neoliberal precarizado en la Argentina actual. En el último texto de esta sección, “Desaprender a ser gay. De-colón-izaciones maricas para América Latina”, del propio editor Diego Falconí Trávez, al tiempo que se sigue a un sujeto que circula entre Ecuador, Estados Unidos y Cataluña, se nos muestra cómo el significante gay es problematizado por la latinidad, dependiendo del contexto cultural. También se problematiza el significante gay homogeneizante, en tanto el orgullo gay puede llegar limitarse a pertenecer al ejército, por ejemplo; de este modo, se muestra que ser gay implica un privilegio en un contexto cultural mientras que en otro es una opresión. La agentividad, para Falconí Trávez, está en “desaprender a ser gay” y aprender otras formas de “ejercer ciudadanía sexual” (p. 202).

Otro de los aciertos de Falconí Trávez en este libro es la multiplicidad de voces, enfoques y metodologías que reúne. Los textos que componen este libro no son sólo de académicos, también hay autores que hablan desde el activismo y el arte, bajo el mismo objetivo: “el deseo de situar el saber, para tener mayor agentividad” (p. 14). Así, por ejemplo, la tercera parte del libro, “Desde el activismo y el arte: susurros, voces, gritos en contra de las normatividades gay”, incluye, entre otros, dos textos experimentales que implican el descalabro gay y la inflexión marica desde la forma misma en la que construyen el texto. Por un lado, Jorge Díaz y Johan Mijail, del Colectivo Universitario de Disidencia Sexual de Chile, en “Inflamadas de retórica: escrituras promiscuas para una tecno-decolonialidad (fragmento)”, como “activistas de la palabra”, escriben “contra ellxs mismxs” (p. 292), y así, parodian y adaptan una parte del primer capítulo de su libro homónimo (Díaz y Mijail, 2016). De forma poética, construyen un texto de un solo cuerpo sobre el capítulo titulado “La ciudad, el cuerpo, el dolor, la enfermedad”. También Kelly Perneth, en “Cavidades fijas: género-ironizando agujeros lésbicos. Intersecciones corporales y diva-cagaciones sobre las identidades sexuales”, se entrevista a sí misma y propone el concepto de “diva-cagación”, a partir del cual su mirada lesbiana, afrodescendiente y posporno se fija en el ano como una “epistemología de la mierda” (p. 307), y al mismo tiempo, exhibe su compleja relación con lo gay. En “De lo contrario, en contra de volver y perderme”, Fernando Us, desde su propia experiencia, habla de las ventajas estratégicas y las desventajas colonialistas de autonombrarse gay en Guatemala. Su relato parte de su experiencia como maya k’iche’. María Galindo resignifica las siglas LGBT como “Gorda, Libre, Boliviana y Terca; es decir GLBT”, para mostrar las ventajas interseccionales de una lucha en común. Ricardo Luna hace una “Crónica de una vida con VIH” y relata su participación como artista en el proyecto lasicaliptica.net, una plataforma virtual de creación y difusión de arte sexuado. En “Texto de la resistencia lenca. Un testimonio indígena”, Gaspar Sánchez, indígena lenca de Honduras, narra la intrincada relación entre las luchas indígenas, en especial por el territorio, y la historia de la diversidad sexual. Guz Guevara, en “No me lo tomes a mal. Una década rondando por el antro gay”, cuestiona el “capacitismo” implícito en la construcción del deseo gay desde su propia experiencia como disidente sexual y persona con diversidad funcional.

Finalmente, la cuarte parte, “Contornos subjetivos de la palabra: anexos de prosa literaria”, contiene tres capítulos de ficción cuyos relatos trabajan en la rearticulación y la agentividad de las subjetividades maricas de Latinoamérica a partir de los afectos: “Preludio en boricua patas-atrás (pequeño cuento de hadas)”, de Laurence La Fontaine-Stokes; “Piquero (fragmento)”, de Pablo Fernández Rojas, y “Sangre de amor correspondido”, de Alexander Obando.

Este libro es uno de los pocos textos en español que trazan una genealogía tan acertada sobre las disidencias sexuales en Latinoamérica, y esto es de suma importancia, no sólo porque da testimonio y genera conocimiento, sino también porque un libro acerca de las “locas” y maricas, escrito desde el contexto latinoamericano, es fundamental para el aula. Dentro del salón de clases necesitamos leer acerca de la imposibilidad de pensar en una Latinoamérica uniforme desde el punto de vista de la política sexual, pero no contamos con textos suficientes para hacerlo. Inflexión marica... es una herramienta para materias como estudios latinos; estudios migratorios, de género y sexualidad; estudios indígenas; estudios sobre Latinoamérica, y estudios culturales, por nombrar algunos. Este es un libro contestatario, pero no enojado, que cuestiona con la finalidad de encontrar puntos en común desde los que se pueda entender la paradoja de las subjetividades neoliberales gay, al tiempo que se articula la agentividad. El libro no deja a su lector desanimado o triste, sino que le provee de una rabia productiva que se convierte en herramienta para ejercer la agencia; le lleva por el enojo, pero no lo deja ahí, sino que lo trabaja fructuosamente para mostrar la resistencia y la subversión. Inflexión marica... cuestiona con un objetivo claro: generar conocimiento desde Latinoamérica; y para ser más especifica, desde los descalabros maricas, putos, queers, chongos, parchitas, que siempre han existido en la región pero no habían encontrado salida en un texto que los conjuntara. Así, este libro cuestiona, no desde una superioridad moral, sino desde una posición descalabrada, para generar, desde el Sur, los gestos y los afectos que nos unen.

Bibliografía

Díaz, Jorge y Johan Mijail, 2016, “Inflamadas de retórica: escrituras promiscuas para una tecno-decolonialidad”, (Escrituras del Desastre), Desbordes, Santiago de Chile. [ Links ]

Duggan, Lisa, 2002, “The New Homonormativity: The Sexual Politics of Neoliberalism”, en Russ Castronovo y Dana D. Nelson (eds.), Materializing Democracy: Towards a Revitalized Cultural Politics, Duke University Press, Durham, pp. 175-194. [ Links ]

Puar, Jasbir K., 2007, Terrorist Assemblages: Homonationalism in Queer Tim es, Duke University Press, Durham. [ Links ]

Sabsay, Leticia, 2014, “Políticas queer, ciudadanías sexuales y descolonización”, en Diego Falconí Trávez, Santiago Castellanos y María Amelia Viteri (eds.), Resentir lo queer en América Latina: diálogos desde/con el Sur, Egales, Barcelona y Madrid, pp. 45-60. [ Links ]

______, 2016, The Political Imaginary of Sexual Freedom. Subjectivity and Power in the New Sexual Democratic Turn, (Studies in the Phsychosocial), Palgrave, Londres. [ Links ]

1Se refiere a la Comunidad Homosexual Argentina (CHA).

2Pinkwashing es un término utilizado en las teorías feministas y trans, para describir la acción de usar los derechos queer para justificar la violencia de Estado —por ejemplo, los derechos para personas LGBTQI que promueve Israel mientras continúa la opresión y violencia contra el pueblo Palestino—, o también, por ejemplo, las promoción de estrategias políticas o de marketing en ciertos países hacia la población LGBTQI sólo para firmar convenios internacionales.

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