113Geoformas litorales como indicadores del estado morfodinámico de las playas arenosas del litoral nororiental de Cuba 
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Investigaciones geográficas

 ISSN 2448-7279 ISSN 0188-4611

Invest. Geog  no.113 Ciudad de México abr. 2024   30--2024

https://doi.org/10.14350/rig.60885 

Editorial

Editorial


Una geografía sensible, abierta a la aventura, al viaje y a las emociones está presente en el mundo de la fotografía de la segunda mitad del siglo XX, a partir del cambio en los medios de transporte y del hospedaje de México. La entrega de un archivo fotográfico a la Biblioteca “Antonio García Cubas” del Instituto Geografía de la UNAM, abre nuevas vías y estímulos en la comprensión de México como un país abierto a la exploración y al asombro, a nuevas experiencias, a la mirada dirigida a la enorme extensión territorial y a la variedad de sus paisajes, a la vez que a los remotos orígenes. Tal situación merece la atención en este Editorial de Investigaciones Geográficas, revista del Instituto de Geografía de la UNAM.

Durante las décadas de 1960 y 1970, desde el ámbito del periodismo y la publicidad, se difunde la idea de un México ignoto, inexplorado y sus paisajes se presentan como un “enciclopédico caudal de emociones” (Möller, 1973, p. 13). Los mexicanos cuentan con una “geografía asombrosa”, toda por descubrir, afirmaba Harry Möller (1924-2009), un publicista alemán, autor desde 1965 de una columna dominical en el periódico Novedades, bajo el título “México desconocido”.1 Unos años después, el conjunto de estas entregas dio lugar al libro del mismo nombre (Möller, 1973).2 Con esta trayectoria a cuestas, publica una revista con el mismo nombre a partir de noviembre de 1976 (Lozada, 2009, p. 67).3 Usa el coche para trabajar y “[para hacer los artículos] primero viajaba al lugar y después escribía, después comencé a informarme, pero no me funcionó porque si tú sabes lo que te vas a encontrar ya no hay sorpresa, ya sabes lo que vas a encontrar y así no hay impacto, fue por eso que decidí regresar al viejo método, sin saber nada del lugar, así la descripción que hacía me resultaba más auténtica” (Lozada, 2009, p. 80).

Como resultado de la aventura editorial, se identifican tres épocas en la vida de la revista4 y la formación de una colección de 70 000 fotografías publicadas durante su historia (Lozada, 2009, p. 73). Tal conjunto fotográfico es visto desde diversos ángulos e intereses, tanto desde el tema de la digitalización del acervo, como su registro, almacenaje, accesibilidad y circulación entre un público cada vez más interesado por la cultura visual y las nuevas relaciones que se abren entre las imágenes y la manera cómo “nos entendemos a nosotros mismos y a nuestra relación con otros” (Gillian, 2019, p. 10). Tal universo fotográfico abre un sinfín de planteamientos acerca de “cómo abordar, pensar e interpretar esta cultura visual” construida durante casi medio siglo de trabajo editorial.

Del total de esta colección fotográfica, unas 18 000 corresponden al fotógrafo Luis Romo Cedano que ha entregado, generosamente, su archivo personal a la Biblioteca del Instituto de Geografía de la UNAM, en febrero pasado.5 Esta dependencia universitaria se adentra a una época de tránsito hacia las culturas visuales, donde también se han incorporado otros productos también visuales, como los mapas, las fotografías aéreas,6 las tarjetas postales o las imágenes de satélite, algunos todavía en formatos analógicos aunque, una vez transformados, abren nuevas formas de pensar y de practicar el trabajo geográfico, ya no solamente con base en la cultura textual o la transmisión de conocimientos por vía oral.

Entre las múltiples opciones o nuevas rutas de trabajo geográfico para el siglo XXI hay, por un lado, las nuevas metodologías para la invención de marcos teóricos e interpretativos de las imágenes y la investigación de la cultura visual, y por el otro, la apertura hacia el mundo de las emociones y la experiencia. Ambas perspectivas tienen en las fotografías, como las de Romo Cedano, nuevas fuentes para indagar la dimensión sensible de la geografía.

En la primera, por ejemplo, se requieren nuevos métodos de trabajo con este material visual, no hay uno fijo y estable, se formulan preguntas y la invención de marcos teóricos identifican evidencias, las fotografías dan respuestas y nos adentran a las prácticas sociales, así como a los significados y a los efectos sociales (Gillian, 2019, p. 35). ¿Cómo miramos el cambio de la concepción de la vida social? Aquí es donde las tecnologías visuales, como las fotografías, ofrecen visiones del mundo, “nunca es inocente, tampoco son ventanas transparentes hacia el mundo, lo exponen de formas muy concretas: lo representan” (Gillian, 2019, p. 41). Las fotografías de México desconocido ¿producen una visualidad dominante para ver y ordenar el mundo? De manera particular, las imágenes de Romo Cedano nos permiten ver, nos hacen ver el paisaje de esos años ¿con una visión de los rasgos naturales o más con un enfoque cultural de la geografía? Lo visual forma parte de la vida social, de ahí que suscitan en la persona que mira las imágenes el placer, la emoción, la fascinación, el asombro, el miedo o la repulsión y luego escribe sobre ellas, aunque no todas las personas responden a la forma de ver y a sus prácticas de visualización (Gillian, 2019, pp. 35 y 63).

Por el otro, las imágenes permiten “reconstruir y explicar los significados culturales que dieron a las emociones de cada época, espacio o comunidad” (Roselló, 2023, p. 29). Las fotografías de Romo Cedano son indicios para “rastrear y explicar los significados ocultos detrás de esas experiencias sensibles” que la sociedad mexicana vive durante los viajes por los paisajes mexicanos. Estas fotografías, tomadas entre 1988 y 2008, ofrecen las pistas de una geografía que indaga la “dimensión sensible, afectiva y emocional” (Roselló, 2023, p. 9),7 y dejan ver las formas de pensar y de ordenar el mundo, o sea las formas de sentir en cada viaje. En las imágenes de esos años se encuentra la “experimentación de las emociones, sentimientos y afectos” (Roselló, 2023, p. 30) vividos por un sector de la sociedad mexicana en los viajes, en los lugares, en los paisajes. La mercadotecnia de la revista México desconocido crea no solo la necesidad del viaje, también los deseos y anhelos entre los exploradores para salir, ver y contar con nuevas experiencias (Roselló, 2023, p. 33 y 38).

Todo esto resulta atractivo y estimulante, a la vez que refresca y revitaliza los enfoques y diálogos de la geografía con las imágenes, que se sumergen en un contexto social particular y “también en una localización específica con sus propias prácticas concretas” (Gillian, 2019, p. 65). En resumen, indica Gillian, a las imágenes hay que “mirarlas con mucho cuidado”, considerar sus “condiciones sociales” y tener en cuenta desde donde miramos, es decir, nuestro “propio modo de mirar a las imágenes” (Gillian, 2019, pp. 67-68).8

REFERENCIAS

Dardel, E. (2013). El hombre y la Tierra. Naturaleza de la realidad geográfica. Biblioteca Nueva [edición original en PUF, Paris, 1952]. [ Links ]

Gillian, R. (2019). Metodologías visuales. Una introducción a la investigación con materiales visuales. Centro de Documentación y Estudios Avanzados de Arte Contemporáneo. [ Links ]

Iturbe Fuentes, L. R., Vilches Malagón, C., Paquini Vega, R., Luna Fuentes, J. M., y Sandoval Cortés, M. R. (2022). La Colección MAOP de fotografías aéreas de la Biblioteca del Instituto de Geografía UNAM: un cambio epistemológico en el tratamiento y procedimientos (1era. parte). Biblioteca Universitaria, 25(2). https://doi.org/10.22201/dgbsdi.0187750xp.2022.2.1471 [ Links ]

Lozada Rosillo, A. E. (2009). Análisis y propuesta de contenido de publicaciones especializadas en turismo: caso México Desconocido. Tesis para obtener el título de Licenciado en Ciencias de la Comunicación México. Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM. [ Links ]

Möller, H. (1973). México desconocido. Un país en busca de exploradores. Instituto Nacional de la Juventud Mexicana. [ Links ]

Roselló Soberón, E. (2023). Historia de las emociones para una nueva era: cuidados, riesgos y esperanzas. Serie: Históricas Comunicación Pública 12. Instituto de Investigaciones Históricas, UNAM. [ Links ]

Tuan, Y-F. (2015). Geografía romántica. En busca del paisaje sublime. Biblioteca Nueva. [ Links ]

1México desconocido es el título del libro del noruego Karl Sojus Lumholtz (1851-1922), publicado en dos tomos por Charles Scribner’s Sons, Nueva York, en 1904, en donde describe sus primeros cuatro viajes, entre 1890 y 1898, por la Sierra Madre Occidental, desde Arizona a Jalisco, a Michoacán y a la Ciudad de México.

2Este libro se integra por 118 entradas geográficas en siete secciones, una más con datos sobre los 49 parques nacionales (pp. 323-332), a la que le sigue el apartado ¿Pero qué es el turismo? (pp. 333-339), otro con las referencias de viaje (pp. 340-349) y otro con las rutas de autotransporte desde la Ciudad de México (pp. 350-351).

3La revista México Desconocido se vende en los puestos de periódicos, supermercados y aeropuertos, entre revistas de moda y del corazón, en una época cuando la “geografía no tiene mucha atracción popular” (Tuan, 2015, p. 171).

4La primera parte de la vida de la revista corre de noviembre de 1976 a 1992 (a cargo de Möller), la segunda de 1992 a abril de 1996, en la tercera época alcanza tirajes de 60 000 ejemplares mensuales (Lozada, 2009, p. 68-71 y 89), el último número editado es de abril de 2020 (Romo Cedano, comunicación personal, 14 de marzo 2024).

5El archivo procede de los viajes de Romo Cedano, por lo que las fotografías tienen un orden geográfico: de norte a sur y de oeste a este del país (Romo Cedano, comunicación personal, 14 de marzo 2024).

6Sobre el “desarrollo, el almacenamiento, la organización, la catalogación y el uso de las colecciones de fotografías aéreas (FA) de la Biblioteca Antonio García Cubas del Instituto de Geografía (IGg) de la UNAM”, y de forma particular de la colección de Mario Arturo Ortiz Pérez (MAOP), véase Iturbe Fuentes et. al. 2022.

7La perspectiva emocional de la geografía la plantea Eric Dardel desde la “tonalidad afectiva” del paisaje en su libro El hombre y la Tierra (2013) y es la faceta que indaga YiFu Tuan en Geografía romántica (2015) donde presenta el modo de experimentar la belleza, de sentir las emociones o el peligro en las grandes extensiones de la Tierra como las montañas, los océanos, los bosques, los desiertos o el hielo.

8Los modos son histórica, geográfica, social, cultural y socialmente específicos (Gillian, 2019, p. 68).

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