Introducción
Las infecciones respiratorias agudas (IRAs), principalmente de etiología viral 1, son una de las patologías más frecuentes en la infancia y representan una amenaza significativa para la salud de los niños menores de cinco años, especialmente en comunidades rurales 2. Estas infecciones son una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en este grupo etario, afectando gravemente su bienestar y desarrollo. La alta incidencia de IRAs en estas comunidades se debe a una combinación de factores biológicos, ambientales y socioeconómicos que aumentan la vulnerabilidad de los niños 3,4. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que cada año ocurren entre 120 y 156 millones de casos de IRAs, provocando aproximadamente 1.4 millones de muertes a nivel mundial. Más del 95 % de estas muertes se concentran en países de ingresos bajos y medios, lo que evidencia el impacto desproporcionado en poblaciones vulnerables 5-7.
En México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) 2022 estimó que el 27.6 % de los menores de cinco años presentó algún episodio de IRAs en las dos semanas previas a la encuesta, equivalente a 2,799,520 menores afectados. La prevalencia fue ligeramente mayor en hombres (28.6 %) que en mujeres (26.5 %) y mostró diferencias según el nivel de urbanidad: 33.0 % en áreas rurales frente a 25.6 % en urbanas. Asimismo, fue más alta en el primer tercil socioeconómico (44.1 %) comparado con el segundo (31.7 %) y el tercero (24.2 %). Los signos de alarma más identificados por los cuidadores fueron "verse más enfermo" (33.0 %) y "dificultad para respirar" (28.0 %), mientras que el menos identificado fue "le sale pus del oído" (1.5 %) 8.
En Oaxaca, las IRAs representan un problema relevante de salud pública en menores de cinco años, especialmente en temporada invernal. Para la semana epidemiológica 30 del 2023 se notificaron 355,092 casos, un aumento del 31.4 % respecto a 2022; el 21.0 % correspondió a menores de cinco años, concentrados en Mixteca, Tuxtepec y Sierra Norte. En 2024, al cierre de la semana 47, se reportaron 508,252 casos, con mayor incidencia en Valles Centrales e Istmo 9, evidenciando la necesidad de medidas de prevención adaptadas a cada región.
Entre los factores de riesgo más relevantes destacan el parto prematuro y el bajo peso al nacer, que debilitan el sistema inmunológico infantil. El hacinamiento, el hábito de fumar en interiores, el uso de combustibles ahumados y la cercanía de las viviendas a sistemas de drenaje abiertos aumentan la exposición a patógenos respiratorios 10. Además, los antecedentes familiares de IRAs y los bajos niveles de educación materna reducen la probabilidad de adoptar prácticas preventivas en IRAs (PPIRA) eficaces 2,11.
En este contexto, el conocimiento sobre las IRAs y el nivel socioeconómico familiar son determinantes de la incidencia de IRAs en la infancia. Diversos estudios resaltan la importancia de la adherencia materna a conductas preventivas, mostrando que intervenciones educativas en salud disminuyen significativamente la prevalencia de estas infecciones 12,13. De manera complementaria, las prácticas específicas como la lactancia materna exclusiva durante seis meses, el destete oportuno, la inmunización completa, ambientes libres de humo y la reducción del hacinamiento contribuyen a disminuir la frecuencia de IRAs 11,14,15.
Por lo tanto, este estudio aporta evidencia concreta para la enfermería sobre la relevancia de las PPIRA en comunidades rurales, facilitando intervenciones educativas dirigidas a cuidadores, optimizando la atención primaria y reduciendo complicaciones graves. Además, proporciona bases científicas para apoyar políticas públicas adaptadas a contextos vulnerables, fortaleciendo la promoción de salud infantil 16.
Finalmente, el presente estudio tuvo como objetivo determinar la relación de la frecuencia y PPIRA en niños menores de cinco años en una comunidad rural de Oaxaca, México, respondiendo la pregunta de investigación: ¿Cuál es la relación entre la frecuencia y PPIRA en niños menores de cinco años en una comunidad rural de Oaxaca, México?
Metodología
Se realizó un estudio cuantitativo, de diseño no experimental, descriptivo correlacional. Se incluyeron madres o cuidadoras principales de niños menores de cinco años, mayores de 18 años, con residencia permanente en la comunidad rural del estado de Oaxaca con registro activo en las tarjetas nutricionales de un hospital integral comunitario. Se excluyeron aquellas con residencia no continua, limitaciones cognitivas o de comunicación, así como los cuestionarios incompletos o inconsistentes, con el fin de garantizar la calidad e integridad de los datos 17. La muestra estuvo conformada por 133 participantes, seleccionadas mediante muestreo no probabilístico por conveniencia complementando con la técnica bola de nieve, se identificaron inicialmente a las madres a partir de los registros hospitalarios, contactándolas mediante visitas domiciliarias apoyadas por personal de salud local, quienes invitaron a otras madres a participar en el estudio.
Para evaluar las IRAs en población infantil, se utilizó el cuestionario para evaluar el conocimiento, la práctica y las actitudes de la población sobre las enfermedades respiratorias en niños, adaptado por la OMS y el Ministerio de Salud de Mongolia 18. El cuestionario consta de tres secciones: a) datos sociodemográficos básicos como: grado de estudios de la madre, ingreso económico, edad y sexo del niño; b) las PPIRA con 31 ítems empleando escala tipo Likert (0 a 4 puntos) con seis dimensiones: Lactancia Materna (LM), Alimentación (ALIM) según edad, Vacunación (VAC), Control del Entorno (CE) doméstico, Lavado de manos (LAM) e Higiene del niño (HIN), c) Frecuencia de IRAs (FIRAS) mediante cuatro preguntas de opción múltiple, considerando episodios ocurridos en el último año, semestre, temporada invernal y los últimos 15 días 19.
Los resultados de PPIRA se clasificaron en tres niveles: eficiente (83 a 124 puntos), regular (41 a 82 puntos) y deficiente (0 a 40 puntos). La FIRAS se categorizó en baja (0 a 2 eventos) o alta (≥3 eventos), identificando patrones de recurrencia. El cuestionario original presentó una confiabilidad de α=0.86, fue adaptado cultural y lingüísticamente para este estudio mediante revisión de contenido por un panel de tres expertos en salud infantil, y posterior ajuste semántico para adecuar términos y prácticas al contexto rural mexicano 20. Además, se realizó prueba piloto con 15 madres de la misma comunidad para verificar la comprensión, pertinencia y claridad de los ítems, realizando ajustes menores según retroalimentación 21. Tras la adaptación, el instrumento alcanzó una confiabilidad de α= 0.87 para PPIRA y α=0.77 para FIRAS.
El estudio contó con la aprobación de la institución educativa y la autorización de los directivos del hospital integral comunitario y autoridades locales, siguiendo las directrices de la Declaración de Helsinki 22. Durante las visitas domiciliarias se explicó el objetivo, obteniendo el consentimiento informado, y aplicación del cuestionario, además se verificaron cartillas de vacunación, y se entregó material educativo sobre prevención de IRAs. Todo el proceso se realizó conforme a la normativa del Reglamento de la Ley general de salud en materia de investigación para la salud y los principios éticos de autonomía, no maleficencia y justicia, garantizando confidencialidad, privacidad y anonimato de los participantes 23.
Los datos se procesaron con el software Statistical Package for the Social Sciences (SPSS) versión 26.0. Se aplicaron estadísticos descriptivos como frecuencias y porcentajes para variables categóricas, medias y desviación estándar para variables cuantitativas. La normalidad de las puntuaciones de PPIRA se verificó mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov con corrección de Lilliefors. La confiabilidad del cuestionario se evaluó con el coeficiente alfa de Cronbach. Para analizar la relación entre las dimensiones de PPIRA y la FIRAS, se utilizó la correlación de Spearman. Adicionalmente, se realizaron pruebas de significancia con un nivel de confianza del 95 %.
Resultados
Las participantes tenían edades comprendidas entre los 17 y 40 años (M= 28 años, DE= 5.9). De ellas, el 43.6 % concluyó la educación media superior, y el 42.1 % reportó un ingreso mensual inferior a 1,000 pesos mexicanos (MXN). En relación con los datos de los niños, el 28.6 % tenía un año o menos (M= 2.5 años, DE= 1.2), mientras que el 43.6 % correspondía al sexo masculino, (Tabla 1).
Tabla 1 Datos sociodemográficos de las madres y niños menores de 5 años, 2024 (n=133)
| Variables | f | % |
| Grado de estudio de la madre | ||
| Primaria | 22 | 16.5 |
| Secundaria | 42 | 31.6 |
| Bachillerato | 58 | 43.6 |
| Universidad | 11 | 8,3 |
| Ingreso mensual de la madre | ||
| Menos de 1,000 pesos | 56 | 42.1 |
| De 1,000 a 2,000 pesos | 40 | 30.1 |
| De 2,000 a 4,000 pesos | 34 | 25.6 |
| Más de 5,000 pesos | 3 | 2.3 |
| Sexo del niño | ||
| Masculino | 58 | 43.6 |
| Femenino | 39 | 29.3 |
| No especifica | 36 | 27.1 |
| Edad del niño | ||
| De un año o menos | 38 | 28.6 |
| Dos años | 28 | 21.1 |
| Tres años | 30 | 22.6 |
| Cuatro años | 37 | 27.8 |
Fuente: Elaboración propia Nota: f = Frecuencia, % = Porcentaje
La escala PPIRA obtuvo un puntaje promedio de 102.7 (DE= 12.6). En los componentes específicos, el LAM tuvo un puntaje promedio de 91.4 (DE= 17.0), y el CE un promedio de 77.3 (DE= 12.7). La FIRA presentó un promedio de 18.7 (DE= 16.8), (Tabla 2).
Tabla 2 Estadística descriptiva y resultado de la prueba Kolmogorov-Smirnov para las variables de estudio, 2024 (n=133)
| Variables | M | DE | Mdn | Min | Máx. | Da | P |
| PPIRA | 102.6 | 12.6 | 106.0 | 49.0 | 124.0 | .165 | .000 |
| Lactancia materna (LM) | 11.2 | 19.8 | 12.0 | 0.0 | 12.0 | .417 | .000 |
| Alimentación (ALIM) | 13.7 | 2.5 | 87.5 | 25.0 | 100.0 | .219 | .000 |
| Vacunación (VAC) | 7.1 | 1.4 | 8.0 | 3.0 | 8.0 | .369 | .000 |
| Control del entorno (CE) | 77.2 | 12.7 | 78.3 | 20.0 | 100.0 | .121 | .000 |
| Lavado de manos (LAM) | 91.4 | 17.0 | 100.0 | 37.5 | 100.0 | .397 | .000 |
| Higiene del niño (HIN) | 16.3 | 3.2 | 17.0 | 6.0 | 20.0 | .161 | .000 |
| FIRA | 18.6 | 16.8 | 16.6 | 0.0 | 83.3 | .172 | .000 |
Fuente: Elaboración propia Nota: PPIRA= Prácticas preventivas en infecciones respiratorias agudas, FIRA= Frecuencia de infecciones respiratorias agudas, M= Media, DE= Desviación Estándar, Mdn= Mediana, Mín= Mínimo, Máx= Máximo, Da= Estadístico de la prueba de normalidad de Kolmogorov-Smirnov con corrección de Lilliefors.
Además, la mayoría presentó PPIRA eficientes (91.7 %), mientras que solo 8.2 % de las madres o cuidadoras principales de niños menores de cinco años mostró un nivel regular, (Figura 1).

Fuente: Elaboración propia
Figura 1 Nivel del PPIRA en madres o cuidadoras principales de niños menores de 5 años, 2025 (n= 133)
Respeto al nivel de FIRA en niños menores de cinco años, la mayoría presentó un nivel bajo de FIRA (69.7 %), mientras que el 30.3% alcanzó un nivel alto. En términos generales, se observó que casi siete de cada diez participantes se ubicaron en el nivel bajo, (Figura 2).
Las correlaciones entre FIRA y dimensiones de PPIRA en niños, se encontró una correlación estadística significativa moderada negativa entre el CE y FIRA (rs= -0.191, p< 0.05), sugiriendo que un mejor CE estaba asociado con una menor FIRA. Por otro lado, la ALIM mostró correlaciones estadísticas significativas con el LAM (rs= 0.480, p< 0.01) y con la VAC (rs= 0.283, p< 0.01), indicando que una mejor alimentación estaba relacionada con PPIRA clave. Asimismo, la VAC presentó una correlación estadística significativa con el CE (rs= 0.206, p< 0.05), sugiriendo que un buen CE favorece la VAC. Finalmente, la HIN tuvo correlación estadística positiva con CE (rs= 0.335, p< 0.01) y la VAC (rs= 0.383, p< 0.01), destacando su vínculo con otras PPIRA cruciales, (Tabla 3).
Tabla 3 Correlaciones entre prácticas preventivas y frecuencia de IRAs en niños menores de cinco años, 2024 (n=133)
| Variables | FIRA | LM | ALIM | VAC | CE | LAM |
| Lactancia Materna (LM) | -.040 | |||||
| Alimentación (ALIM) | .081 | .218* | ||||
| Vacunación (VAC) | .016 | -.077 | .283** | |||
| Control del Entorno (CE) | -.191* | .244** | .287** | .206* | ||
| Lavado de Manos (LAM) | .056 | .168 | .480** | .198* | .124 | |
| Higiene del Niño (HIN) | .083 | -.019 | .245** | .383** | .335** | .233** |
Fuente: Elaboración propia Nota: FIRA= Frecuencia de infecciones respiratorias agudas, LM= Lactancia Materna, ALIM= Alimentación, VAC= Vacunación, CE= Control del Entorno, LAM= Lavado de Manos, HIN= Higiene del Niño. * La correlación es significativa en el nivel 0,05 (bilateral). ** La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
Discusión
Este estudio analizó la relación entre las FIRA y la PPIRA en niños menores de cinco años en una comunidad rural de Oaxaca, México. Los resultados evidenciaron una marcada vulnerabilidad socioeconómica entre las participantes: más de la mitad de las madres reportó ingresos mensuales menores a $1,000 pesos mexicanos, situándose por debajo de la línea de bienestar mínimo rural definida por el CONEVAL en 2024. Este hallazgo no solo evidencia una condición de pobreza extrema, sino que también subraya la precariedad estructural que limita el acceso a recursos básicos para la salud y el bienestar 24.
Esta precariedad, junto con bajos niveles de escolaridad, configura un perfil de riesgo consistente con los patrones nacionales de pobreza, lo que resalta la necesidad de intervenciones focalizadas e intersectoriales para mejorar el acceso a la salud y romper el ciclo entre pobreza y morbilidad infantil. Estas condiciones limitan el acceso a información y recursos preventivos, lo que explica parcialmente las brechas en las PPIRA 3,25. En este sentido, investigaciones recientes enfatizan que las intervenciones basadas únicamente en educación son insuficientes si no se acompañan de políticas que aborden las inequidades estructurales 26-28.
Los resultados mostraron que la adherencia a las PPIRA fue eficiente, lo que coincide con estudios previos que destacan el impacto positivo de la educación en salud materna 13,29. Sin embargo, persisten disparidades en dimensiones clave como la HIN y el CE, lo que refleja la necesidad de intervenciones focalizadas en comunidades con limitaciones estructurales 3,25.
En relación con el CE, se identificó una estadística significativa moderada con la FIRA, sugiriendo que un mejor manejo del ambiente doméstico (como ventilación adecuada, reducción del humo y saneamiento) se asocia con una menor incidencia de IRAS. Este hallazgo es consistente con autores que demuestran que los niños en hogares con saneamiento deficiente tienen hasta 2.7 veces más riesgo de desarrollar IRAs 25,26. No obstante, los resultados respecto al CE revelaron que factores como el uso de combustibles sólidos y el hacinamiento -comunes en zonas rurales- aún no son abordados de manera integral 10,30.
Por otro lado, los resultados sobre LM y VAC presentaron heterogeneidad. Aunque la LM obtuvo un puntaje bajo, su falta de correlación estadística significativa con la FIRA contrasta con estudios que vinculan la lactancia exclusiva con un menor riesgo de IRAs 13,31. Esta discrepancia podría deberse a barreras locales, como la inserción laboral temprana de las madres o la desinformación 32 o higiene. En cuanto a la VAC, aunque se correlacionó estadísticamente significativa con el CE, no mostró una asociación estadística directa con la FIRA, lo que podría reflejar coberturas desiguales en áreas rurales, como lo refieren estudios previos 33,34. Además de referir que la circulación de patógenos no incluidos en el esquema vacunal podría explicar esta relación 35.
Respecto a la LAM y la HIN, se observó que la LAM alcanzó un puntaje alto y se correlacionó significativamente con una alimentación adecuada, respaldando su papel clave en la prevención de IRAs 12,35. En cambio, la HIN mostró niveles subóptimos, coincidiendo con estudios que destacan su impacto en la reducción de IRAs 25,36. Estas diferencias subrayan la necesidad de reforzar la educación sobre higiene personal infantil, especialmente en contextos con acceso limitado a agua potable 34.
Entre las fortalezas de este estudio destaca la utilización de un cuestionario validado y adaptado a la población objetivo, lo que respalda la fiabilidad de los datos recolectados. No obstante, es importante considerar algunas limitaciones, como el diseño transversal, que no permite establecer relaciones de causalidad, y la dependencia de datos autorreportados, los cuales podrían estar sujetos a sesgo de recuerdo. Asimismo, la generalización de los resultados podría estar restringida debido al tamaño muestral y a la naturaleza no probabilística del muestreo.
Los hallazgos resaltan la relevancia de implementar programas comunitarios orientados a fortalecer las PPIRA en particular la educación materna sobre higiene y cuidado del entorno. Además, se sugiere reforzar las campañas de vacunación y promover políticas públicas que reduzcan la exposición a factores de riesgo ambientales, como el humo de combustibles sólidos y el hacinamiento 13,37.
Conclusiones
Este estudio determinó que las PPIRA particularmente el control del entorno y el lavado de manos, se asociaron con una menor FIRAS en niños menores de cinco años de una comunidad rural de Oaxaca. Sin embargo, se evidenció que la efectividad de estas prácticas está condicionada por determinantes sociales, como la pobreza, las limitaciones en infraestructura básica y el acceso desigual a servicios de salud.
Estos hallazgos resaltan la necesidad de diseñar intervenciones integrales que no solo fomenten la adopción de PPIRA a nivel individual y familiar, sino que también contemplen políticas públicas orientadas a reducir las brechas estructurales que impactan en la salud infantil de comunidades rurales. Además, los resultados destacan la necesidad de abordar las IRAs desde un enfoque multisectorial, en el que el personal de enfermería, los equipos de salud comunitaria y de promoción de la salud, así como los responsables de la vigilancia de factores de riesgo ambientales, trabajen de manera coordinada para orientar a las familias sobre medidas de prevención efectivas y culturalmente pertinentes. Se requiere de investigaciones que profundicen en el análisis de barreras contextuales que limitan la adopción de PPIRA en comunidades rurales; y evalúen la efectividad de intervenciones integrales a mediano y largo plazo.
Finalmente, este estudio aporta evidencia útil para fortalecer programas de atención primaria y para respaldar la formulación de políticas de salud infantil que consideren las condiciones sociales y económicas específicas de las comunidades rurales, contribuyendo así a la reducción de la morbilidad y mortalidad por IRAs en la infancia.
















