Introducción
El pino piñonero (Pinus cembroides Zucc.) se distribuye desde el suroeste de los Estados Unidos de América, norte y centro de México hasta Veracruz (Perry, 1991). Este pino interviene en el ciclo del agua, contribuye a la disminución de la erosión del suelo y es hábitat de fauna silvestre (Comisión Nacional Forestal [Conafor], 2007). Su semilla (piñón) se considera como un alimento básico para diversas especies de aves y mamíferos; habita en paisajes accidentados de condición pedregosa y seca con suelos calizos y de escasa fertilidad, además soporta sequías extremas (Constante et al., 2009).
P. cembroides es de lento crecimiento, con alto potencial de adaptación a condiciones desfavorables; se desarrolla en un intervalo amplio de condiciones ecológicas, en altitudes entre 1 500 y 2 800 m, con precipitaciones de 400 a 800 mm y temperaturas promedio de 0 a 22 °C (Perry, 1991). Las temperaturas bajas le resultan favorables para producir conos (Conafor, 2007), además se considera una especie óptima para reforestar zonas áridas y semiáridas de México (Perry, 1991; Zárate-Castrejón et al., 2021).
Para obtener resultados satisfactorios en una plantación forestal se requiere de un buen manejo en toda la cadena productiva, lo que implica un conocimiento del origen y calidad del germoplasma, así como un correcto manejo en la etapa de vivero con la finalidad de potenciar su crecimiento y desarrollo (Muñoz et al., 2015). La nutrición es el factor que puede mejorarse por la intervención antrópica mediante el análisis químico del suelo, para buscar un buen manejo de los nutrientes y, de ser necesario, aplicar enmiendas que ayuden a mejorar su calidad física y química (Rojas, 2015).
Sin embargo, antes de aplicar cualquier tipo de fertilizante (de origen orgánico o inorgánico), es imprescindible determinar previamente las características físicas y químicas del suelo, con la finalidad de conocer la disponibilidad y deficiencia de los nutrientes (Solis-Charcopa et al., 2017).
A pesar de que el contenido nutrimental de los abonos orgánicos es bajo, tienen un valor alto debido a los beneficios que brindan a las condiciones físicas del suelo (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura [ONUAA], 2002).
En México, se lleva a cabo una nueva forma de producir alimentos en pequeñas áreas agrícolas, en las cuales se intercala un cultivo frutal con árboles maderables, milpa o algunos otros cultivos con un manejo sustentable que resulta en un cambio positivo en la búsqueda de la generación de recursos económicos, sin dejar de lado el fortalecimiento de los servicios ambientales (Cano, 2024). Para lograr este objetivo resulta necesario estudiar otras alternativas que pudieran adaptarse de forma ideal a este concepto de producción (Secretaría del Bienestar, 2021).
En este sentido, los estudios relacionados al manejo nutricional con materiales de origen orgánico son indispensables para definir prácticas que reviertan el impacto negativo que ha provocado la actividad agrícola basada en la obtención de máximos rendimientos. Dado que el uso de enmiendas es una alternativa posible, el objetivo del presente estudio fue evaluar la aplicación de diferentes enmiendas orgánicas en el crecimiento y desarrollo de una plantación de P. cembroides, como una alternativa para la recuperación de suelos degradados y a su vez, como fuente de ingreso para los productores comerciales de piñón. Se plantó la hipótesis de que la aplicación de enmiendas orgánicas incrementa el crecimiento y desarrollo de P. cembroides establecido en campo.
Materiales y Métodos
Área de estudio
La investigación se llevó a cabo en el Área de Bosques de la Estación Experimental de la Facultad de Agrobiología Presidente Juárez de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), localizada en la ciudad de Uruapan, Michoacán. La plantación de Pinus cembroides se estableció en un área de 1 126.1 m2, ubicada entre las coordenadas geográficas 19°22’28.7’’ y 19°22’34.8’’ N y -102°1’30.8’’ y -102°1’40.3’’ O (Figura 1).

Figura 1 Ubicación geográfica de la plantación de Pinus cembroides Zucc. en el Área de Bosques de la Estación Experimental de la Facultad de Agrobiología Presidente Juárez, Uruapan, Michoacán, México.
De acuerdo con los registros meteorológicos del periodo 1970-1999 de la estación climática de Uruapan (Instituto Municipal de Planeación Uruapan [Implan], 2021), la temporada de lluvias se presenta durante los meses de mayo a octubre, con promedio anual acumulado de 1 508 mm. La temperatura máxima promedio anual fue de 29.7 °C, con una temperatura media anual de 19.6 °C y una temperatura mínima anual de 9.6 °C (Implan, 2021).
Análisis de suelo
En la parcela experimental se obtuvieron dos muestras compuestas de suelo, la primera en 2022, antes del establecimiento de la plantación de P. cembroides, y la segunda en 2023, después de un año de aplicados los tratamientos. Para ello, se siguió el procedimiento descrito en la Norma Oficial Mexicana NOM-021-RECNAT-2000 (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales [Semarnat], 2002); las muestras se analizaron en el laboratorio Fertilab ®, donde se determinaron parámetros químicos, como contenido de nitrógeno, fósforo, calcio, potasio, magnesio, azufre, materia orgánica, pH, conductividad eléctrica y capacidad de intercambio catiónico. A partir de los resultados del primer análisis de suelo, se calculó la cantidad de enmienda para cada tratamiento.
Componentes de los tratamientos
Para definir los tratamientos también se analizó el contenido de nutrientes del bocashi y estiércol de borrego. Con base en su contenido y el déficit de nutrientes en el suelo, más la incorporación de estiércol de borrego, extracto de pescado, una combinación de 46 % de ácidos húmicos más 54 % de extracto de pescado, se elaboraron y aplicaron cinco tratamientos: (A) bocashi, (B) estiércol de borrego, (C) extracto de pescado, (D) Combinación de 46 % de ácidos húmicos más 54 % de extracto de pescado, y (E) fertilizante de síntesis química Nitrofosca perfect ® complementadas con sulfato de calcio (Agroblanca®, México) (Figura 2).

A = Bocashi; B = Estiércol de borrego; C = Extracto de pescado; D = Ácidos húmicos más extracto de pescado; E = Nitrofoska perfect ® complementadas con sulfato de calcio.
Figura 2 Aplicación de los tratamientos a la unidad experimental (planta).
La cantidad de materia orgánica requerida en el suelo es alta (Cuadro 1) para lograr llevar este parámetro a un nivel medio, equivalente a 6.1 % de acuerdo con la NOM-021-RECNAT-2000 (Semarnat, 2002). Aplicar las cantidades requeridas de cualquiera de los materiales para aumentar la materia orgánica a un nivel medio, implicaría un exceso de nutrientes que podría ocasionar un desequilibrio en el suelo (Olivares-Campos et al., 2012).
Cuadro 1 Cantidad de material orgánico necesaria para elevar la materia orgánica a un nivel medio de 6.1 % de acuerdo con el déficit de este indicador.
| Fuente de materia orgánica |
Contenido de carbono (%) |
Cantidad (kg ha-1) |
|---|---|---|
| Bocashi | 43.4 | 651 857.14 |
| Estiércol de borrego | 83.2 | 340 031.25 |
| Extracto de pescado | 41.4 | 683 347.83 |
| Ácidos húmicos+pescado | 45.35 | 623 828 |
Trimestralmente, se aplicó el equivalente a 25 000 kg ha-1 de estiércol de borrego y bocashi, 5 000 L ha-1 de extracto de pescado, 2 300 kg ha-1 más 2 700 L ha-1 de una combinación de ácidos húmicos más extracto de pescado, lo que representó una fracción de la materia orgánica requerida en el suelo del área de interés; estas cantidades se consideran como máximas para las enmiendas y para la recuperación paulatina del suelo (Cuadro 2). Todas las enmiendas se complementaron con sulfato de calcio (CaSO4), debido a que presentaban una diferencia en su contenido de calcio.
Cuadro 2 Tratamientos de enmiendas aplicadas en una plantación de Pinus cembroides Zucc. diseñados en función de una aplicación máxima de enmiendas de origen orgánico.
| Descripción | Cantidad por planta | Cantidad ha-1 |
|---|---|---|
| 1. Bocashi+CaSO4 | 241 g+38 g | 25 000+3 950 kg ha-1 |
| 2. Estiércol de borrego+CaSO4 | 241 g+44 g | 25 000+4 592 kg ha-1 |
| 3. Extracto de pescado+CaSO4 | 48 mL+48 g | 5 000 L ha-1+5 000 kg ha-1 |
| 4. Ácidos húmicos+extracto de
pescado+CaSO4 |
22 g+26 mL+48 g | 2 300 kg ha-1+2 700 L ha-1 +4 984 kg ha-1 |
| 5. Nitrofoska perfect ®+CaSO4 | 13 g+48 g | 1 300+4 981 kg ha-1 |
Los tratamientos se aplicaron por primera vez el 17 de octubre de 2022 y en tres ocasiones más: 16 de enero, 17 de abril y 17 de julio de 2023, en el área próxima al tallo que cubría la circunferencia del área de interés (Figura 2).
La plantación se estableció el 4 de octubre de 2022, con plantas de dos años de edad, en un diseño de marco real (Ramírez et al., 2021), distancias entre plantas de 3 m, en cepas de 35 cm de ancho por 35 cm de profundidad. La delimitación de los siete bloques y sus tratamientos se efectuó de manera aleatoria, y se colocó una ficha de identificación a cada planta.
Diseño experimental y variables de estudio
El diseño experimental fue en bloques al azar con siete repeticiones, cinco tratamientos más el testigo. En total se plantaron 175 plantas, de las cuales 49 se descartaron debido al efecto de borde, de lo que resultaron 126 plantas para los análisis. Cada unidad experimental se conformó por tres pinos, este último valor fue establecido con la finalidad de cumplir con los supuestos de distribución normal y homocedasticidad de varianzas. Además, el número de muestra de tres árboles por unidad experimental, para el caso de fertilización de árboles, se considera como aceptable (Kiessling-Davison et al., 2007).
Se registraron datos cada tres meses durante un año (octubre de 2022 a octubre de 2023); las variables fueron: altura de planta (cm), medida con una regla graduada (marca TKM ®, modelo 675); diámetro basal (mm), con un Vernier (marca Lion ®, modelo Análogo) (Figura 3). Con estos datos se determinó el Índice de Esbeltez, que representa la relación entre la altura (cm) y el diámetro (mm) (Gerding et al., 2006; Montes-Rivera et al., 2001), el cual es un indicador de la resistencia a la desecación, supervivencia y crecimiento potencial de la planta en sitios secos, cuyo valor debe ser menor a seis (Prieto et al., 1999); el número de brotes (Venegas-González et al., 2016) (Figura 3), y en la última fecha de medición se obtuvo el promedio de diámetro de copa (cm) (Viveros-Viveros et al., 2005) y de la rama de mayor longitud (cm) (Sáenz-Romero et al., 1994) con una regla graduada (marca TKM ®, modelo 675).
Análisis estadístico
Después de analizar y comprobar la normalidad de los datos mediante las pruebas de Kolmogorov-Smirnov y Shapiro-Wilk, así como la homogeneidad de las varianzas con la prueba de Levene (Brown & Forsythe, 1974) se hizo un análisis de covarianza ANCOVA sobre las variables morfológicas de los promedios de las unidades experimentales con el procedimiento PROC GLM en el paquete estadístico SAS ® versión 9.4 (Statistical Analysis Systems [SAS], 2023); la altura de planta, diámetro basal, Índice de Esbeltez y número de brotes se utilizaron como covariables, y en los casos en los que se obtuvo significancia estadística, se realizó la prueba de Tukey (α=0.05).
El modelo estadístico (Ecuación 1) empleado fue el siguiente:
Donde:
Y ijkl = Variable respuesta asociada al tratamiento i, en el bloque completo j, repetición k y el error l
μ = Media general
T i = Efecto del tratamiento i
B j = Efecto del bloque j
Y = Coeficiente de regresión asociado a la covariable
X ijk = Valor de la covariable para esa unidad experimental
Ⴟ = Promedio general de la covariable
E ijkl = Error experimental asociado a la medición del tratamiento i, en el bloque j, repetición k
Para las variables promedio del diámetro de copa y de la rama de mayor longitud, se realizó un análisis de varianza ANOVA de los promedios de las unidades experimentales, para ello se utilizó el procedimiento PROC GLM en el paquete estadístico SAS ® versión 9.4 (SAS, 2023), y en los casos que se determinó significancia estadística se aplicó la prueba de Tukey (α=0.05).
El modelo estadístico (Ecuación 2) empleado fue el siguiente:
Donde:
Yij k = Variable respuesta asociada al tratamiento i, en el bloque completo j
μ = Media general
T i = Efecto del tratamiento i
B j = Efecto del bloque completo j
E ijk = Error experimental asociado a la medición del tratamiento i, en la repetición j
Dado que las variables evaluadas no cumplían con los supuestos de normalidad ni homocedasticidad de las varianzas, se exploraron otras opciones de análisis con datos no paramétricos: (A) rangos de cada variable, (B) rangos del crecimiento total de cada observación, y (C) del promedio del crecimiento total de cada unidad experimental. Para los dos últimos, se restó el dato inicial al dato final para no incluir el estado inicial de los pinos como covariable y realizar un ANOVA simple. Todas las opciones exploradas arrojaron los mismos resultados, el análisis ANCOVA de los promedios de las unidades experimentales presentado en este trabajo de investigación fue el seleccionado, debido a que superó a las otras opciones al obtener los valores más altos de R 2 y valores menores de Coeficiente de Variación (CV); además de que se cumplían los supuestos de normalidad y homocedasticidad de las medias y se analizaron los datos originales en lugar de los intervalos.
Resultados
Análisis de suelo
Los resultados del análisis indicaron que el tipo de suelo dominante fue Andosol húmico (Th), con alta deficiencia de nutrientes debido a la extracción de los primeros horizontes (Cuadro 3).
Cuadro 3 Análisis de los parámetros químicos y cantidad de materia orgánica disponibles en el suelo de la plantación de Pinus cembroides Zucc.
| Parámetro | Resultado | Interpretación |
|---|---|---|
| 1. Materia orgánica | 0.22 % | Muy bajo |
| 2. Nitrógeno | 3.75 ppm | Bajo |
| 3. Fósforo | 0.94 ppm | Muy bajo |
| 4. Calcio | 510 ppm | Bajo |
| 5. Potasio | 223 ppm | Medio |
| 6. Magnesio | 144 ppm | Bajo |
| 7. Azufre | 29.4 ppm | Muy bajo |
| 8. pH | 7.66 | Moderadamente alcalino |
| 9. Conductividad eléctrica | 0.07 dS n | Muy bajo |
| 10. Capacidad de Intercambio Catiónico | 4.33 | Muy bajo |
Contenido de materia orgánica en el suelo
Los resultados del análisis de laboratorio realizado después de un año de aplicación de los tratamientos mostraron un aumento en el indicador de materia orgánica para todos los tratamientos (Cuadro 4). El valor más alto se obtuvo con el tratamiento a base de ácidos húmicos+extracto de pescado+CaSO4, con 1.86 % de contenido de materia orgánica.
Cuadro 4 Contenido de materia orgánica presente en el suelo de una plantación de Pinus cembroides Zucc. después de un año de tratamiento con enmiendas orgánicas.
| Tratamiento | Contenido MO (%) |
|---|---|
| 1. Bocashi+CaSO4 | 1.17 |
| 2. Estiércol de borrego+CaSO4 | 1.27 |
| 3. Extracto de pescado+CaSO4 | 0.66 |
| 4. Ácidos húmicos+extracto de pescado+CaSO4 | 1.86 |
| 5. Nitrofoska perfect ®+CaSO4 | 0.47 |
| 6. Testigo | 0.64 |
MO = Materia orgánica en porcentaje.
Crecimiento y desarrollo de Pinus cembroides
El análisis de covarianza indicó la existencia de diferencias altamente significativas entre tratamientos para la variable diámetro basal (F=5.03, P=0.002), mientras que las de altura (F=0.99, P=0.44), brotes (F=1.46, P=0.24) e Índice de Esbeltez (F=1.16, P=0.35) no presentaron diferencias entre tratamientos. Los parámetros de las variables utilizados como covariables fueron significativos (P<0.05) y altamente significativos (P<0.01) para las cuatro variables evaluadas (Cuadro 5).
Cuadro 5 Análisis de covarianza (ANCOVA) entre tratamientos y covariables iniciales de Pinus cembroides Zucc. del Área de Bosques de la Estación Experimental de la Facultad de Agrobiología Presidente Juárez, UMSNH.
| Variable | Cuadrados medios | CMError | R 2 | CV | |
|---|---|---|---|---|---|
| Tratamientos | Covariable | ||||
| DB | 3.72** | 24.06** | 0.74 | 0.88 | 8.77 |
| A | 8.28 ns | 165.7** | 8.37 | 0.91 | 9.99 |
| NB | 14.48 ns | 94.7** | 9.95 | 0.71 | 22.42 |
| IE | 0.29 ns | 1.9* | 0.25 | 0.62 | 16.51 |
DB = Diámetro basal (mm); A = Altura (cm); NB = Número de brotes; IE = Índice de Esbeltez; CMError = Cuadrado medio del error; R 2 = Coeficiente de determinación; CV = Coeficiente de variación; *Significativo (α=0.05); **Altamente significativo (α<0.01); ns = No significativo.
El análisis de las covariables evidenció una mayor influencia del estado fisiológico inicial de los pinos, en comparación con la aplicación de los tratamientos sobre el crecimiento y desarrollo final de Pinus cembroides en tres de las cuatro variables: altura (F=19.79, P<0.0001), número de brotes (F=9.52, P=0.005) e Índice de Esbeltez (F=7.63, P=0.01). Para la variable diámetro basal, cuando se utilizó el diámetro basal inicial de los pinos como covariable, el análisis de covarianza indicó diferencias altamente significativas entre tratamientos (P=0.002), así como para la covariable (F=35.51, P=0.0001).
De acuerdo con los resultados de la prueba de Tukey (α=0.05), todos los tratamientos con enmienda incrementaron el diámetro basal en comparación con el testigo, lo cual permitió que se formara un mismo grupo estadístico (Figura 4). Cabe destacar que la enmienda a base de ácidos húmicos más extracto de pescado presentó un incremento de 40.3 % en diámetro basal, en comparación con el testigo; mientras que, con la enmienda mineral a base de Nitrofoska perfect ® se obtuvo 27.1 % de incremento en diámetro basal con respecto a lo obtenido por el testigo, que fue el tratamiento con menor promedio de diámetro basal (Figura 4).

Las barras con la misma letra son estadísticamente iguales (Tukey, 0.05).
Figura 4 Enmiendas orgánicas y su efecto en el diámetro basal de Pinus cembroides Zucc. en una plantación del Área de Bosques de la Estación Experimental de la Facultad de Agrobiología Presidente Juárez, UMSNH.
El análisis de varianza indicó que existen diferencias significativas entre tratamientos para la rama de mayor longitud (F=3.16, P=0.02), mientras que para el promedio del diámetro de copa no se verificaron diferencias significativas entre los tratamientos (F=2.52, P=0.052) (Cuadro 6).
Cuadro 6 Análisis de varianza (ANOVA) de la evaluación del promedio del diámetro de copa y rama de mayor longitud de Pinus cembroides Zucc. del Área de Bosques de la Estación Experimental de la Facultad de Agrobiología Presidente Juárez, UMSNH.
| Variable | Cuadrados medios | CMError | R 2 | CV |
|---|---|---|---|---|
| Copa | 10 ns | 3.97 | 0.71 | 17.25 |
| Rama | 21.42* | 6.78 | 0.67 | 19.5 |
Copa = Promedio del diámetro de copa (cm); Rama = Mayor longitud (cm); CMError = Cuadrado medio del error; R 2 = Coeficiente de determinación; CV = Coeficiente de variación; *Significativo (α=0.05); ns = No significativo.
A partir de los resultados de la prueba de Tukey (α=0.05), la enmienda a base de bocashi incrementó en 43 % la rama de mayor longitud en comparación con el testigo, lo que a su vez permitió formar un mismo grupo estadístico con el resto de tratamientos que contenían algún tipo de enmienda. Los tratamientos a base de extracto de pescado y Nitrofoska perfect ® registraron los promedios más bajos (Figura 5).
Discusión
Los criterios usados para preparar los tratamientos de enmiendas orgánicas tuvieron un efecto positivo significativo, ya que aumentaron el diámetro basal y el crecimiento de la rama de mayor longitud de P. cembroides. Estos criterios incrementaron de manera gradual el contenido de materia orgánica del suelo, de 0.22 a 1.86 %. A pesar del incremento de materia orgánica, este aún se mantiene como muy bajo de acuerdo con los valores publicados en la NOM-021-RECNAT-2000 (Semarnat, 2002) para un suelo agrícola.
Sin embargo, se considera que con la aplicación de los tratamientos, específicamente, el de ácidos húmicos+extracto de pescado+CaSO4 se puede llegar a un nivel medio de 6.1 % de contenido de materia orgánica en un periodo de 3.6 años. Este resultado es similar a lo referido por Moraga (2021), quien concluye que el uso de enmiendas orgánicas aumenta el contenido de materia orgánica en el suelo.
El efecto significativo observado en todos los tratamientos (a excepción del testigo) en el incremento del diámetro basal como respuesta a la aplicación de todas las enmiendas refuerza la interpretación de los resultados del análisis químico del suelo y las enmiendas (Ruiz et al., 2005), debido a que los tratamientos se calcularon para optimizar el desarrollo de los árboles, en función del déficit de nutrientes del suelo (Rodríguez et al., 2018), específicamente, al aumentar el contenido de materia orgánica del suelo.
El mayor diámetro basal coincide con lo citado en otros estudios en los que se utilizan enmiendas de origen químico, como el realizado por Vázquez-Cisneros et al. (2018) en Pinus greggii Engelm. ex Parl. con el uso de 7 y 14 g de fertilizantes con fórmula 12-24-12 de N-P-K de liberación controlada obtuvieron un aumento de 9.17 mm en el diámetro basal. Asimismo, Madrid-Aispuro et al. (2020) describieron resultados similares con diferentes mezclas de peat moss, corteza compostada y aserrín de pino más 3 kg m-3 y 6 kg m-3 de Multicote 8 ® 18 % N+6 % P2O5+12 % K2O en la producción de brinzales de P. cembroides en vivero; y Hernández et al. (2018) en Pinus cooperi C. E. Blanco lograron un incremento del diámetro basal con una aplicación superior a 7 g de superfosfato de calcio simple, así como con la interacción de este fertilizante y el suministro de 3.28 y 6.5 g de sulfato de potasio. En los estudios antes expuestos se concluye que las enmiendas orgánicas o fertilizantes de síntesis química que aporten nutrientes, promueven el aumento en el diámetro de los tallos de pinos sin importar, si son de origen orgánico o de síntesis química (Luna, 2019). Aunado a lo anterior, se ha demostrado que el uso de enmiendas de origen orgánico tiene un efecto positivo en la recuperación del suelo (contenido de materia orgánica) y uno negativo, si son de síntesis química (Navarro & Navarro, 2014).
El promedio de la rama de mayor longitud obtenido con la enmienda a base de bocashi más sulfato de calcio fue el más alto, en comparación con los resultados de los otros tratamientos. Este dato es muy importante para P. cembroides, ya que se considera como una especie de muy lento crecimiento (Perry, 1991; Zárate-Castrejón et al., 2021), pero con un enorme potencial para adaptarse a condiciones adversas, que son incontrolables por el ser humano; a diferencia de la fertilidad del suelo, la que puede ser mejorada con la intervención antrópica, como se demuestra en el presente estudio.
El crecimiento de la rama como respuesta a la aplicación de enmienda a base de bocashi coincide con lo descrito por Jaramillo-López et al. (2015), quienes obtuvieron pinos 76.7 % más altos en plantaciones utilizadas para reforestaciones de Pinus pseudostrobus Lindl. en la comunidad Crescencio Morales de la Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca, previamente fertilizadas con 25 % de bocashi; es decir, por cada kilogramo de suelo se aplicaron 250 g de bocashi como enmienda.
Se han registrado diferencias estadísticas con 49.6 y 30.4 % de mayor altura en plantaciones de cacao (Theobroma cacao L.), con el uso respectivo de 3 y 1.5 kg de bocashi (Condori et al., 2024), y se ha señalado un aumento en altura de la planta, en una plantación de Pinus greggii con el uso de 7 y 14 g de fórmula 12-24-12 de fertilizante de liberación controlada (Vázquez-Cisneros et al., 2018).
Las diferencias estadísticas en el aumento de la rama en P. cembroides, de altura de planta en P. pseudostrobus (Jaramillo-López et al., 2015) y de T. cacao (Condori et al., 2024) con el uso de enmienda a base de bocashi difieren en que P. cembroides es una especie de lento crecimiento, con 25 cm anuales (Zárate-Castrejón et al., 2021); mientras que T. cacao puede alcanzar 24.3 cm a los 15 días en vivero (Angulo et al., 2021) y P. pseudostrobus crece hasta 80 cm anuales (Jaramillo-López et al., 2015), lo que resalta la importancia de los sistemas de nutrición basados en análisis de suelo y el nivel de materia orgánica; esto coincide con las aportaciones de Rojas (2015) para obtener mayor desarrollo en especies consideradas poco atractivas para su establecimiento.
Conclusiones
Los tratamientos basados en enmiendas orgánicas incrementan el crecimiento de P. cembroides, particularmente en diámetro basal y la extensión de la rama de mayor longitud. Las enmiendas a base de una combinación de ácidos húmicos más extracto de pescado y bocashi complementadas con sulfato de calcio son las más apropiadas para promover el crecimiento de Pinus cembroides.

















