Hacer Investigación e Innovación Educativa no sólo es conocer más sobre temas tales cómo potencializar el desempeño de los docentes, el aprovechamiento de los estudiantes, o de la eficacia -o falta de- de los programas de estudio, sino que se trata también de ser capaces de mirar bajo la lupa del conocimiento asuntos tan subjetivos como la percepción que cada persona tiene sobre los procesos que acompañan cada dimensión de lo educativo, tal es el caso del primer artículo de esta edición que nos hace reflexionar sobre la importancia de reconocer lo que cada alumna y alumno experimenta al trabajar en equipo. Sumada a la percepción, también se analizaron las cuestiones actitudinales que se suscitan en el proceso de aprender a conseguir metas dado el trabajo con otros individuos. La investigación basa su metodología en una escala Likert, obteniendo interesantes resultados que nos orientan en pos de la creación de nuevos caminos que combatan la poca valorización que tiene el alumnado para con el tema investigado. Otra cuestión innovadora con respecto a las innovaciones e investigaciones educativas queda bien enmarcada en el segundo artículo de esta edición, en el que se reflexiona con respecto a la difícil tarea de hacer una caracterización de la cultura digital de los docentes, destacando, entre otras cuestiones, que con las experiencias individuales las que permean la identidad digital, y no sólo el hecho de contar con una computadora y conocer algunas TIC, hecho que, por sí mismo, no logra la interiorización de dicha cultura, cuestión que, como lo dicen los autores de este artículo, conforma un reto post pandémico que cada docente debe tomar con mucha seriedad para lograr un avance positivo en materia didáctica. En el tercer artículo de esta edición se aborda de manera muy gráfica y explicativa cómo es que se da la validez de contenido a un cuestionario cuya pretensión es medir la conducta de apoyo social que se da entre pares, en específico, aquél que se ofrece a las y los alumnos de nivel superior con alguna discapacidad. La investigación que se llevó a cabo con un modelo mixto, dejó ver resultados que hoy se constituyen como parte de una herramienta eficaz para cualquier investigador/a que se vea en la necesidad de evaluar la validez de un contenido, así como para ir ahondando en los esfuerzos para la inclusión social. En el cuarto artículo de esta edición, el arte y la educación se unen en un estudio en el que 25 estudiantes de bachilleres se dieron a la tarea de traducir y editar en inglés pasajes de la novela “Las Batallas en el desierto”, de José Emilio Pacheco. La investigación apuesta por una propuesta funcionalista que sirva como mediadora para la comprensión, interpretación y para comentar el contenido de las traducciones y recursos empleados. Retomando las versiones iniciales de la novela, se demuestra que nunca es tarde para hacer un intento por tener una versión final mejorada con el uso de los recursos en línea disponibles en la actualidad. Tema que, como ya se ha dicho, es un reto que todos debemos abordar para ser capaces de actualizar nuestros alcances como docentes. El último artículo de esta edición nos lleva por una maravillosa experiencia evaluando los primeros tres años del “Bachillerato en línea Pilares”, mostrando, además, sus características teóricas y conceptuales. Las conclusiones denotan que, si bien el programa debe considerarse “en proceso de consolidación”, su pertinencia y propuesta educativa son adecuadas, siendo un programa que se adapta a las necesidades diversas de las y los estudiantes. Figuras docentes, plan de estudios, plan de egreso, modelo de operación, entre otros, son elementos que componen este análisis detallado que nos muestra la recién implementación del BPL, que funciona desde el 2020, un recorrido que demuestra la importancia para con la creación de nuevos modelos que realmente funcionan en los contextos educativos actuales.














