70 253Globalización y transnacionalismo en un mundo en transformación 
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Revista mexicana de ciencias políticas y sociales

 ISSN 0185-1918

Rev. mex. cienc. polít. soc vol.70 no.253 Ciudad de México ene./abr. 2025   26--2025

https://doi.org/10.22201/fcpys.2448492xe.2025.253.90926 

Editorial

La reconfiguración internacional y los desafíos de la complejidad contemporánea

International Reconfiguration and the Challenges of Contemporary Complexity

Alejandro Chanona Burguete* 

* Director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales


El siglo XXI se ha caracterizado por cambios vertiginosos, la incertidumbre y la reconfiguración del orden internacional. La convergencia de múltiples crisis, la multiplicidad de conflictos armados y el ascenso de amenazas no convencionales y transnacionales generan escenarios que ponen en riesgo a la humanidad. La sociedad internacional enfrenta momentos críticos y contradictorios.

Todo indica que, desde el fin de la Guerra Fría, estamos ante la transición de un “viejo orden” internacional a uno “nuevo”. Sin embargo, podemos sostener que el viejo orden no termina de “desaparecer” y el “nuevo” no termina de “nacer”. La invasión de Rusia a Ucrania ha detonado percepciones que evocan a la realpolitik que acompañó la Segunda Guerra Mundial y al sistema bipolar que dividió el mundo en la lucha Este-Oeste. Esto, en un contexto internacional complejo e interdependiente en el que se recrean nuevas formas de competencia económica, política, militar, tecnológica e ideológica.

Los Estados nación continúan siendo actores centrales. No obstante, los actores no estatales han incrementado su protagonismo: individuos cuya fortuna supera el Producto Interno Bruto (pib) de algunos países; empresas tecnológicas transnacionales en constante evolución y con gran capacidad de influencia; así como grupos terroristas y organizaciones criminales transnacionales que amenazan la paz y la seguridad.

En este recuento, no podemos dejar de mencionar el ascenso de los movimientos sociales alrededor del mundo, entre los que podemos destacar: las manifestaciones a favor del medioambiente y la justicia climática; las protestas sociales conocidas como la Primavera Árabe; las movilizaciones de las juventudes en Chile, Colombia o Ecuador; así como las luchas de los movimientos feministas.

Durante el primer cuarto del siglo XXI atestiguamos un ciclo más del orden internacional que surgió después de 1945. De esta manera, transitamos del auge del liberalismo económico al regreso del proteccionismo; de la expansión de las cadenas globales de valor a los procesos de relocalización; así como del impulso de los procesos de integración económica regional hacia múltiples formas y configuraciones de los regionalismos.

En esta trayectoria, destaca el ascenso de China como una potencia económica, tecnológica y militar, que despliega sus estrategias para hacerse presente en el mundo. El gigante asiático, identificado por Estados Unidos como su principal competidor estratégico, avanza de manera decidida promoviendo alianzas con los países del Sur Global. Frente a ello, podemos preguntarnos si ¿Estamos en la antesala de una nueva bipolaridad?

Las premisas sobre la relación entre la interdependencia económica y la paz, que tuvieron gran auge a finales del siglo pasado, se debaten a la luz de las guerras que acontecen en diversas latitudes: Medio Oriente, Europa, África y Asia. Hay más de 50 conflictos armados en curso y todos los días se violan los derechos humanos y las normas del Derecho Internacional Humanitario, frente a lo que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se ve rebasada.

Somos testigos del ascenso de nuevas formas de conflicto, de renovadas carreras armamentistas y de la reactivación de los complejos militares-industriales. Como consecuencia de la guerra en Ucrania, la Unión Europea (UE) ha redefinido su estrategia de seguridad y defensa, apostando por primera vez en su historia a dejar de ser “una potencia civil” y transitar a lo que han denominado como “la Europa geopolítica” con todas las implicaciones que ello conlleva. Por su parte, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se reposiciona y amplía con los ingresos de Finlandia y Suecia que han dejado atrás su estatus de países neutrales.

Como consecuencia de las guerras y del ascenso de las tensiones geopolíticas, en 2023 el gasto militar alcanzó el nivel más alto de la historia, al superar los 2.4 billones de dólares (SIPRI, 2024). El fantasma sobre el posible uso de armas nucleares está de regreso. El ciberespacio es considerado como un campo de dominio estratégico y las nuevas tecnologías militares, como los misiles hipersónicos, vehículos no tripulados, armas autónomas letales y aplicaciones de inteligencia artificial, avanzan rápidamente.

El crecimiento de los radicalismos y los fundamentalismos ha sido un rasgo distintivo del siglo XXI. Las democracias están en crisis, de lo que da cuenta el incremento de fuerzas políticas radicales, el ascenso de los populismos, de nuevos liderazgos personalistas; así como las regresiones autoritarias y de regímenes autocráticos. El malestar en las democracias y en las sociedades contemporáneas es resultado, entre otros factores, del ensanchamiento de las desigualdades, entre y al interior de los países; así como del fracaso de las élites políticas en la construcción de estados de bienestar y sociedades incluyentes y seguras. El ciclo de nacionalismos económicos y políticos no son ajenos al rol que jugará Estados Unidos en el mundo en la próxima administración de Donald Trump.

El bienestar nunca se globalizó. Al contrario, persisten múltiples desafíos para la protección y la seguridad de las personas. La pandemia de Covid-19, que cobró la vida de millones de personas en todo el mundo, el ascenso de las guerras alrededor del mundo y su convergencia con la crisis climática y alimentaria han generado deterioro en los índices de desarrollo humano. De hecho, se mantiene la incertidumbre sobre el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030.

El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) de 2024 del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) revela que a nivel mundial “hay 1.100 millones de personas que viven en la pobreza extrema, de las cuales 40% vive en países en situación de guerra, fragilidad y/o con escasa paz”.

La convergencia de las crisis y el ascenso de nuevos riesgos para la humanidad, como pandemias, la degradación medioambiental, el cambio climático y los desastres naturales, requieren de nuevas formas de gobernanza internacional para hacerles frente. Hoy, más que nunca, se hace necesario el multilateralismo y la reforma de las organizaciones internacionales.

El dossier que se presenta en este número de la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales titulado “Current Trends and Challenges in International Scenarios”, responde a la necesidad de analizar el sistema internacional y sus desafíos, a la luz de los procesos de reconfiguración, en un contexto de crisis y alta conflictividad. Los trabajos que componen este número contribuyen al desarrollo del conocimiento científico e invitan a la reflexión sobre la necesidad de promover un sistema internacional más justo y equitativo.

Los artículos que lo componen ofrecen un análisis abarcativo del panorama internacional, explorando las dinámicas desde diversas escalas nacionales, internacionales y transnacionales, y destacando sus implicaciones políticas, económicas y culturales. Este puede ser comprendido, por lo menos, en tres ejes temáticos y conceptuales: el primero de ellos tiene que ver con la situación actual de distintos actores políticos y económicos en el panorama internacional. Entender este tipo de procesos exige situar el desenvolvimiento de los mismos en los marcos históricos y culturales de los que emergen, pero, al mismo tiempo, demanda entender los probables cauces que se encuentran posibilitados por el mismo decurso histórico. El segundo eje a destacar tiene que ver con lo que podríamos denominar el terreno de las subjetividades. Dicho eje permite entrever la relación múltiple y enriquecedora que desde la reflexión de las relaciones internacionales puede construirse para pensar distintos procesos sociopolíticos y económicos. El tercer eje, finalmente, está encaminado a la reflexión propia de la disciplina de las relaciones internacionales. Frente a los retos ya señalados anteriormente y, en suma, para intentar dar cuenta del panorama internacional contemporáneo, resulta necesario atender las propias coordenadas teóricas y metodológicas de dicha disciplina, así como sus intersecciones con el conjunto de las ciencias sociales. En este sentido, resulta imprescindible reconocer la historia y el desarrollo de dicho campo disciplinar, los actores que lo han construido y las formas de conocimiento que se han desarrollado, atendiendo a la inclusión y emergencia de distintos procesos de lucha y reconocimiento.

La decisión editorial de construir este dossier en inglés responde a la necesidad de inscribir la producción académica de la Revista en un horizonte de transnacionalización del conocimiento. Esto no sólo actúa como vehículo para una mayor difusión de los resultados de investigación, sino que también conduce al diálogo crítico y la interconexión entre tradiciones epistemológicas diversas. Si bien esta elección no es neutral y refleja asimetrías estructurales en la producción y distribución del conocimiento, su uso en este contexto responde a un compromiso con la visibilidad y la inserción de estas contribuciones en debates globales.

En el primer artículo del mismo, María Cristina Rosas nos presenta The Silk Road in Space? China, Strategic Restraint and Space Security en el cual se analiza cómo China se ha convertido rápidamente en una potencia espacial, superando en tiempo a la Unión Soviética y Estados Unidos, pero sin la moderación estratégica que caracteriza a estos últimos. Sus actividades son altamente contaminantes, generan basura en la órbita baja terrestre, amenazan la seguridad global con el ensayo de armas de energía dirigida y, además, se posiciona en las agendas espaciales de diversos países en desarrollo, donde reafirma su presencia. Aunque Estados Unidos y la Unión Soviética/Rusia han aceptado reglas para limitar la militarización y buscar la sostenibilidad de las actividades espaciales, éstas han tenido un alcance limitado y se han agravado actualmente por sus tensiones. En este contexto, la República Popular China tiene un efecto disruptivo al hacer prevalecer sus intereses nacionales sin considerar la normatividad del derecho espacial.

En segundo lugar, el artículo What Brexit has Revealed: Pride and Prejudice as Political Identity Traits de Yolanda Meyenberg Leycegui plantea que el triunfo del Brexit en el referéndum de junio de 2016, calificado como un comportamiento político atípico e irracional, sorprendió a la opinión pública británica e internacional. La autora analiza las razones del resultado desde dos perspectivas: en primer lugar, los antecedentes de la consulta, es decir, la forma en que se construyó la relación entre Reino Unido y el resto de Europa y cómo es que los británicos percibieron su integración, además de las estrategias de campaña en pro de la permanencia y la salida; y, en segundo lugar, cómo los ciudadanos vieron en la consulta una oportunidad para cambiar reglas de la política contrarias a sus intereses. También reflexiona sobre las primeras reacciones ante el Brexit en un contexto de incertidumbre.

Desde una perspectiva de los estudios de la memoria, Dani Kranz, nos presenta el artículo Guilt, Innocence, Post-Guilt: Memory communities and their discontents in Germany, donde se analiza cómo la sociedad alemana enfrenta las memorias del Holocausto y el conflicto israelí-palestino mediante el concepto de postculpa, un distanciamiento de la culpa histórica sustentado en silencios deliberados -lo que ella denomina agnotología-. Estas tensiones se agravan por las narrativas polarizadas y la falta de diálogo entre comunidades judías, israelíes y palestinas, lo que refleja una necesidad urgente de investigaciones empíricas y enfoques inclusivos que permitan un abordaje que recupere la complejidad de la problemática misma.

Por su parte, José Ricardo Villanueva Lira, en una crítica hacia el interior de la disciplina de las relaciones internacionales, presenta Women, Feminisms and Founding Myths in International Relations. En este trabajo recoge analíticamente las contribuciones de mujeres internacionalistas y feminismos vinculados al socialismo y pacifismo de principios del siglo XX. Mediante un análisis textual de sus escritos y su labor en instituciones internacionales, se identifican y cuestionan mitos disciplinarios básicos. El autor concluye que, aunque las aportaciones feministas anteriores a 1980 han sido marginadas, éstas son clave para reconfigurar la historiografía de relaciones internacionales y explorar nuevos enfoques teóricos.

Oliver Santín Peña expone en su artículo Historic Breaks in Canadian Welfare as Expressions of Internal Crisis and Prime Minister Justin Trudeau’s Efforts to Address Them la descomposición progresiva de algunos de los pilares sociales de Canadá -educación, salud y vivienda- que, en el siglo XX, posicionaron al país como modelo de justicia social. La erosión de estos bastiones, atribuible a gobiernos conservadores y liberales, se evidenció con mayor claridad durante la pandemia de la Covid-19, obligando al gobierno de Justin Trudeau a adoptar medidas emergentes. Plantea que esta crisis marca un quiebre histórico gestado desde los años ochenta, cuando el Estado redujo recursos en áreas sociales para favorecer la inversión privada. El análisis aborda los costos sociales de estas decisiones.

En una relación analítica entre interacionalismos y economía bancaria, Derzu Daniel Ramírez Ortiz nos presenta el artículo The Hegemony of Financial Experts and Big Global Banks: a Critical Analysis of International Banking Rules, en el cual analiza críticamente las normas bancarias globales elaboradas por el Comité de Basilea y el Consejo de Estabilidad Financiera. Examina el sesgo político en reglas aparentemente neutrales, el liderazgo intelectual en los espacios tecnocráticos donde se formulan y la legitimidad que obtienen ante actores clave. Argumenta que estas regulaciones, aunque presentan un discurso apolítico, refuerzan una estructura hegemónica que beneficia a los bancos “demasiado grandes para quebrar”.

Finalmente, el artículo Between Two Great Powers with Different Forms of Expansion: the Incorporation of China into the Capitalist World-Economy and the Future of u.s. Hegemony de Malfred Gerig, plantea los cambios en el panorama entre China y Estados Unidos y las nuevas dinámicas de poder desde la perspectiva de la incorporación de China a la economía-mundo capitalista. Argumenta que la acumulación de riqueza y poder en Asia oriental, y particularmente en China, sigue una lógica histórica distinta a la occidental, marcada por la competencia militar y la expansión territorial, lo que dificulta compararla con otras potencias hegemónicas occidentales. El texto aborda el debate sobre la crisis de hegemonía estadounidense, la matriz expansiva de las potencias europeas, y reconstruye la integración de China al sistema capitalista global, destacando las particularidades de su modelo expansivo.

Es por ello que para mí es un gusto presentar el dossier de este número en el que convergen mi propia vocación disciplinaria con mi responsabilidad al frente de nuestra Facultad.

Referencias bibliográficas

PNUD (2024) 2024. Global Multidimensional Poverty Index (MPI). Poverty amid conflict. PNUD-Oxford Poverty and Human Development Initiative. [ Links ]

SIPRI (2024). SIPRI Yearbook 2024. Armaments, Disarmament and International Security. Resumen en Español. SIPRI-FundiPau. [ Links ]

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