Los seminarios de investigación
Actualmente, en el marco del Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales, hemos compartido la experiencia de sucesivos seminarios de investigación abocados a explorar el significado y alcance de una sociología política para el siglo XXI. En ellos se estudian los desafíos conceptuales que plantean nuevos procesos, tendencias y coyunturas y actúan como un espacio de análisis para abordar tanto temáticas comunes al grupo como abarcar las investigaciones en curso de los participantes. Constituidos por miembros de varias de las comunidades académicas que se dan cita en nuestro posgrado, ellos son los que nos han convocado para dar cauce al dossier de este nuevo número de la Revista.
Particular centralidad tuvieron los vectores de tiempo y espacio. Las transformaciones de la realidad de vuelta de siglo, tal como se articulan alrededor de los procesos de globalización, plantean nuevas interrogantes a la teoría política y social y a los debates contemporáneos. Estos procesos no son homogéneos ya que se dan de una manera diferenciada en tiempo y espacio, con desigualdades territoriales y sectoriales; tienen, además, un carácter multifacético, multidimensional y contradictorio: multifacético en la medida que convocan lo económico, lo político y lo cultural, así como las interdependencias e influencias entre estos planos; multidimensional, porque se expresan tanto en redes de interacción entre instituciones y agentes trasnacionales, como en procesos de convergencia, armonización y estandarización organizacional, institucional, estratégica y cultural; contradictorio, porque se trata de procesos que pueden ser intencionales y reflexivos, a la vez que no intencionales, de alcance internacional a la vez que regional, nacional o local. Todos estos planos de manifestación de los procesos de globalización someten a prueba a las formas de organización social y política tradicionales y modernas, transformándolos en términos escalares, lo que ha obligado a las ciencias sociales a discutir las bases mismas sobre las que se han construido estos ordenamientos (Bokser Liwerant y Salas Porras, 1999; Bokser Liwerant y Saracho, 2021).
S.N. Eisenstadt (2003) concibió estas transformaciones, primero, como parte de las múltiples modernidades y, posteriormente, como una “reconfiguración multicivilizatoria de la modernidad global”. Hizo hincapié en los:
programas políticos y culturales cambiantes de la Modernidad, sus formaciones institucionales y culturales, su impugnación a través de nuevos movimientos sociales en sus orientaciones posmodernas, pragmáticas o fundamentalistas, y las múltiples experiencias, percepciones y legitimación del sistema global y la globalidad. (Spohn, 2011: 295)
Los órdenes institucionales clásicos ven restringidas o modificadas sus capacidades, mientras que las identidades toman forma a lo largo de ejes nacionales y transnacionales. Asimismo, las diásporas étnicas, nacionales, religiosas, antiguas y nuevas han ido redefiniendo su naturaleza y alcance en escenarios nacionales y mundiales. Así, los cambios recientes se entienden como un estímulo más para revisitar y repensar la modernidad y los diversos programas y caminos de modernización, centrados en las transformaciones derivadas de la dinámica global como redes de sistemas sociales y sus consecuentes nuevas tensiones. También ha permitido observar contradicciones en la modernidad, como la redefinición de los límites de la secularidad a favor de nuevas expresiones de confesionalidades politizadas o expresiones de mesianismos políticos (Bokser Liwerant, 2015).
Preyer (2016) ha argumentado que los estudios de globalización se centran en un nivel funcional, analizando los sistemas económicos, científicos, políticos y legales que conforman la globalización. Estas perspectivas, si bien permiten comprender la estructura reformadora de los subsistemas sociales e imaginar el resto del orden social, no consideran la dimensión cambiante de la globalización cultural, la estructura de la comunicación generada por las tecnologías modernas ni la transformación de las identidades y solidaridades colectivas. La mirada interdisciplinaria que ha abierto la discusión en los seminarios arroja tanto los avances como los retrocesos democráticos ligados al proceso, así como las diversas formas de fragmentación simbólica, cultural o discursiva que abrazan dialógicamente la integración global.
La incorporación de diversas líneas analíticas en los seminarios ha sido fundamental para enriquecer el enfoque transdisciplinario de las investigaciones. Al explorar metodologías y perspectivas teóricas de distintas áreas de conocimiento social, se ha promovido un diálogo crítico que permite abordar problemáticas complejas desde ángulos múltiples. Esta diversidad de enfoques no sólo amplía nuestra comprensión de los fenómenos sociales, sino que también fomenta una cultura académica de colaboración, donde las fronteras disciplinarias se difuminan en favor de un conocimiento más integrador y holístico.
Entre las líneas abordadas han estado la perspectiva del transnacionalismo, como un enfoque que permite dar cuenta de la interconexión de personas, ideas, bienes y capitales a través de las fronteras, complejizando el estudio de una realidad global cuya unidad primaria de análisis no es sólo el Estado nación sino las actividades y redes transfronterizas que dan forma a las sociedades en un mundo globalizado. Ello ha sido particularmente relevante en el estudio de la movilidad humana y sus manifestaciones -migraciones, diásporas y exilio-. Del mismo modo, dentro de las líneas fundamentales de análisis se encuentra aquella que da cuenta de las transformaciones en los procesos de subjetivación política, así como las disputas por la memoria, la forma en que el género influye en las estructuras sociales y en las dinámicas de poder y las experiencias individuales, o las discontinuidades y transformaciones de la dimensión religiosa y confesional. La cultura ha provisto un territorio de análisis abarcativo.
Otro vector fundamental es el que aborda las transformaciones por las que atraviesa el Estado contemporáneo, y su pérdida del monopolio en varios ámbitos, tales como la influencia en la construcción de los imaginarios políticos y su consecuente repliegue en diversas áreas económicas y sociales. A su vez, se ven modificados los universos identitarios: afirmación de identidades colectivas e individualismo; identidades primordiales y cívicas; identidades nacionales y transnacionales y las escalas a nivel comunidad, proyectos alternativos de lo común, nación, autonomías y redefinición del espacio público local, nacional y regional y la geopolítica, en los marcos de la convivencia, el conflicto y la violencia.
De entre los variados trabajos, hemos escogido para este dossier algunos que se han desarrollado en continuidad y permanencia de la interacción grupal.
El dossier
Expone diferentes perspectivas del conocimiento amplio, profundo, complejo e interconectado de la investigación en ciencias sociales que se ha desarrollado en el marco del seminario doctoral; este dossier está agrupado en tres grandes bloques temáticos que, lejos de presentarse como fragmentarios e independientes, tienen una vinculación dialógica entre ellos; los bloques son: movilidad humana, expresiones de cultura, sociedad y política y geopolítica y panorama internacional.
Movilidad humana
En un primer momento, la reflexión parte de la diversidad de dimensiones implicadas en los procesos de movilidad humana, tan centrales a la dinámica social contemporánea.
En El exilio como experiencia: abordaje interdisciplinario y multidimensional de la configuración de experiencias de exilios literarios, Alan Yosafat Rico Malacara examina la importancia de la interdisciplina y multidimensionalidad en las ciencias sociales, subrayando la necesidad de diálogo entre la sociología del arte y otras disciplinas para profundizar en el análisis de las representaciones sociales y artísticas. Sugiere que esta transdisciplinariedad puede enriquecer la comprensión de cómo las obras de arte y literatura no solo reflejan, sino también constituyen, realidades sociales complejas dentro de la intersección entre arte, literatura y sociología desde diversas perspectivas teóricas. A su vez, analiza cómo el exilio puede actuar como un quiebre social que redefine identidades y narrativas individuales, argumentando que los escritores exiliados, como narradores privilegiados de esta experiencia, ofrecen perspectivas únicas que entrelazan la producción literaria con la reconstrucción identitaria en contextos de ruptura. Se busca un cruce de metodologías y herramientas que van desde relatos de vida y análisis hermenéutico hasta archivo histórico e interpretación estética, para captar las complejidades temporales y espaciales de estas trayectorias individuales.
En Espacios de excepción y tecnosecuritización de la movilidad humana en Norteamérica. Del control corpóreo al algorítmico-digital, Agustín Morales Mena analiza el papel de las innovaciones tecnológicas en la movilidad humana en Norteamérica. Se presentan los fundamentos del estado de excepción en materia migratoria y de refugio, la cual ha integrado la gobernanza algorítmica. De igual manera, examina dispositivos de gestión foucaultiana como el big data y la inteligencia artificial, elementos que pueden perpetuar violaciones de derechos humanos, la vigilancia constante y la privatización de los espacios de excepción. Un aporte fundamental en la exploración conceptual de este artículo es “tecnosecuritización”, que pone en cuestión la narrativa que asocia la tecnificación con imparcialidad, eficiencia, transparencia y empoderamiento, cuando en realidad, argumenta el autor, legitima la criminalización y negación de derechos a migrantes y refugiados.
Ampliando el significado y alcance de la movilidad humana que imbrica desplazamientos que obedecen a diversas condiciones y motivaciones, Perla Aizencang-Kane se propone indagar en Diáspora digital: una nueva dimensión conceptual esta resignificación de la experiencia diaspórica impuesta por la influencia que han tenido los medios de comunicación, el surgimiento de la Internet y el uso de las redes sociales en la formación y articulación de nuevas diásporas. Así, si bien las definiciones clásicas de diáspora se centraban en términos de dispersión y desarraigo, la diáspora digital anuncia la creación de nuevas formas de inmediatez y proximidad entre aquellos connacionales que habitan diferentes lugares geográficos. Derivado de dimensiones definitorias de los procesos de globalización y transnacionalismo, examina la intersección entre las prácticas cotidianas de los migrantes y el espacio digital, destacando cómo este último ha transformado las dinámicas de pertenencia, identidad y solidaridad dentro de las comunidades diaspóricas. La mirada analítica se extiende a la ampliación del concepto de ciudadanía en el ámbito digital, donde las redes sociales juegan un rol central en la construcción de capital social y empoderamiento político de las diásporas.
Expresiones de cultura, sociedad y política
Un nuevo grupo de contribuciones configuran el amplio espacio de las manifestaciones de la relación entre sociedad, cultura y política. El cruce de enfoques disciplinarios con novedosos acercamientos temáticos amplía los parámetros analíticos de estos referentes.
En La tríada pueblo-élites-líder: reflexiones sobre la relación entre moral y discurso populista, Elizabeth Villanueva Jurado sostiene que el centro del discurso populista contiene la simplificación del panorama político en una lucha dicotómica entre el pueblo como víctima histórica y la élite como corrupta e incorregible. Sin embargo, a pesar de que, constantemente, se enfatiza esta diferencia en términos morales, poca atención se ha puesto en las implicaciones que plantea el uso de la moral como referente discursivo o como factor explicativo para la forma en que los discursos populistas permean de manera eficiente el espacio público. Este artículo presenta un análisis sobre el ser humano como animal moral, desde los argumentos de Christian Smith, que permitirá dilucidar su acercamiento a las instituciones como empresas moralmente normadas, argumentando su importancia para el análisis de instituciones como la democracia o fenómenos como el populismo. A partir de ello, se identifican las dimensiones morales que entretejen la tríada pueblo-élites-líder populista y que permiten entender la manera en que los individuos reciben, adhieren e interiorizan el discurso, y cómo esto afecta su toma de decisiones y participación política.
Siguiendo el esfuerzo por un diálogo entre dimensiones y disciplinas en El concepto de destino en la configuración crítica contemporánea, Gustavo Serrano Padilla propone una reflexión conceptual en las que se encuentran crisis, pensamiento trágico, literatura, acción y teoría, y se profundiza en torno al destino como elemento analítico que permite establecer nuevas lecturas sobre la crisis contemporánea. Para acceder a este novedoso ejercicio, establece, en primer lugar, un panorama breve y selectivo que atiende a los distintos traslapes entre diversas crisis (económica, social, política y climática) que configuran el mundo actual y que provienen de diversos diagnósticos disciplinares. Posteriormente, realiza un mapeo histórico de la noción de destino en diferentes escuelas filosóficas, con especial atención a su desarrollo dentro de la poesía trágica. En un tercer momento, se plantean tres variantes -héroes, santos y aprendices de brujo-, correspondientes a tres momentos de emergencia de lo trágico en la historia, tomando en cuenta el material literario disponible en momentos históricos específicos, que tipifican modos particulares de entender y actuar frente al destino y que son susceptibles de ser vistos como elementos de análisis sociológico. Finalmente, se aborda la posibilidad de recuperar diversos elementos propios del pensamiento trágico para la construcción de un andamiaje sociológico que permita aprehender la complejidad creciente del mundo contemporáneo.
Posteriormente, en un nuevo ejercicio dialógico conceptual, en el cual tiempo y espacio interactúan, encontramos Reflexiones sobre el binomio espacio-lugar en la construcción teórico-conceptual de la memoria-hecha-museo. El caso de la Shoá, donde Bertha Mendlovic Pasol aborda la construcción de la memoria-hecha-museo como una estrategia teórico-conceptual enfocada en atender a dos tensiones inherentes a este objeto de estudio, así como el desafío a nivel metodológico-operacional que este plantea. El primer punto refiere a la dimensión social en la memoria museizada, que tiende a permanecer oculta a una mirada inicial; la segunda apunta a su carácter desterritorializado y simultánea contingencia a factores territorio-dependientes. En cuanto al desafío metodológico-operacional, se integra a la complejidad patente en el panorama empírico de concreción de dicha memoria museizada. El espacio-tiempo, frecuentemente desvinculado de su conformación como memoria y en su concreción como museo, se ve complejizado por diversos factores interactuantes en estos planos. Desde esta problematización se convoca a una reflexión en torno a la revisión del binomio espacio-lugar. Diversas memorias se conjugan y moldean en la memoria-hecha-museo la memoria histórica, la social y cultural en el espacio social.
Geopolítica y panorama internacional
Colocando nuestra mirada en una escala de alcance macro, nos acercamos a una reconceptualización del espacio en tiempos de la desterritorialización, en el seno de una mirada de mayor globalidad, interconexión y con una preocupación teórica por los procesos políticos de sujetos colectivos actuales.
Para comenzar este bloque temático, Federico José Saracho López explora en Geopolítica: genealogía y horizonte de transformación el devenir de la geopolítica y su papel en las ciencias sociales contemporáneas. En su resignificación, critica el modelo de “geopolítica clásica” o imperialista, que se centra solamente en el análisis malogrado de la escala mundial, presentando el mundo como un “tablero de juego” distorsionado. Realiza también una reflexión en torno a la geopolítica crítica anglosajona, cuya propuesta deconstruye narrativas dominantes de la geopolítica imperialista, y presenta avances importantes en la denuncia del estadocentrismo, y las formas de dominación. Enfoca su análisis en las representaciones de la escala mundial, sin buscar una crítica a las bases materiales de la reproducción sistémica. Por último, el artículo avanza la propuesta de una geopolítica negativa que critica las bases epistemológicas del modelo clásico, enfocándose en las dimensiones materiales y estructurales de los procesos sociales en el marco del sistema-mundo. Esta perspectiva resalta la importancia de las interacciones entre diferentes escalas (global, regional, local y corporal) en la producción de espacios y cuerpos en el sistema capitalista, buscando transformar la comprensión y práctica de la geopolítica.
En esta línea, el artículo Hegemonía mundial en el siglo XXI: bifurcaciones frente a la constelación global de la crisis de Cesari Irwing Rico Becerra analiza las continuidades y discontinuidades en la reproducción social de la hegemonía mundial de cara a la crisis sistémica multidimensional, a partir de la recuperación de la producción estratégica del espacio como clave metodológica para la comprensión de los ámbitos de competencia y reproducción que integran a la hegemonía como una categoría relacional y compleja. El texto está dividido en cuatro grandes apartados: en el primero, se busca proponer un análisis conceptual de la hegemonía desde las perspectivas teóricas del pensamiento crítico; en el segundo, se analiza la configuración de los ordenamientos geopolíticos y su relación directa con la hegemonía mundial; en el tercero se aborda el papel del americanismo de cara a su declive relativo, para cerrar con la importancia de comprender la constelación de crisis que atraviesa a la hegemonía como totalidad, así como los momentos de bifurcación que se presentan frente a ella.
El artículo El cuarto debate teórico en relaciones internacionales y sus aportes para explicar la realidad internacional de Mayra López Díaz, lleva a cabo una revisión del estado del arte de las relaciones internacionales con la intención de ofrecer una imagen panorámica del desarrollo teórico de la misma desde su incorporación a las ciencias sociales a inicio del siglo XX -producto del final de la Primera Guerra Mundial- y hasta la actualidad, marcada por la globalización en el siglo XXI. Busca así comprender la dinámica internacional en torno a cada debate teórico, lo cual ha sugerido cambios a nivel ontológico, epistemológico o metodológico para continuar respondiendo a las transformaciones de la realidad, poniendo énfasis en el cuarto debate como punto de inflexión en la disciplina. El cuarto debate se convierte así en un punto crucial en la disciplina, ya que dicho paradigma amalgama perspectivas interdisciplinarias y alternativas diversas -como el feminismo, la teoría crítica y el constructivismo, principalmente-, que cuestionan las categorías tradicionales y exploran nuevas formas de entender las dinámicas internacionales.
Finalmente, Fleur Gouttefanjat se pregunta ¿Se puede pensar la explotación del campesinado con Marx? Aproximación a la teoría de la subsunción del proceso de trabajo bajo el capital y plantea que, desde finales del siglo XIX, se generaron importantes debates teóricos acerca de la explotación campesina y de su posible conceptualización dentro de los marcos establecidos por la crítica de la economía política desarrollada por Karl Marx. De cara a los peculiares rasgos que tiene el proceso de trabajo campesino, ciertos teóricos han afirmado la necesidad de ir más allá de Marx y formular nuevos conceptos para dar cuenta de la abigarrada situación del campesinado dentro del desarrollo histórico capitalista, especialmente en los llamados países periféricos, como México. En esta contribución, la autora pretende abonar a esta discusión revisando los ejes fundamentales de la teoría marxiana de la explotación y su potencial reflexivo y analítico para pensar las formas de dominación del capital sobre el campesinado. En particular, realiza una exploración de la teoría marxista de la subsunción del proceso de trabajo bajo el capital, en tanto constituye el núcleo del análisis crítico de Marx en torno a la explotación y al desarrollo capitalistas. Concluye que esta teoría, por su carácter dialéctico y procesual, es una herramienta fecunda para pensar la plasticidad y la “procesualidad” de los procesos de sometimiento capitalista del trabajo campesino.
La integración de diversas líneas analíticas en el Programa de Posgrado en Ciencias Políticas y Sociales y sus seminarios ha demostrado ser esencial para abordar los desafíos contemporáneos desde una perspectiva transdisciplinaria. Al fomentar el intercambio entre distintas disciplinas, se ha logrado generar nuevas preguntas de investigación y respuestas innovadoras a problemas complejos. Este enfoque no sólo enriquece nuestras investigaciones, sino que también nos prepara para contribuir de manera más significativa a la producción de conocimientos que trascienden las limitaciones de enfoques aislados.
Resulta pertinente destacar el desafío de superar el impacto de la Covid-19 en la realización de las investigaciones y en la permanencia del seminario de manera virtual. Se ha ofrecido un espacio de análisis especial que atendió los nuevos desafíos que enfrentan las ciencias sociales a la luz de la constelación de crisis generada por la pandemia y que se proyectó como crisis política, económica, social, cultural y convocante de una nueva subjetividad.














