El estudio del pasado prehispánico de los pueblos nahuas ha sido una de las preocupaciones constantes de los autores que buscan difundir sus investigaciones a través de nuestra revista. Para acercarse a ese pasado, resulta necesario hacer un riguroso análisis de fuentes históricas y documentos antiguos, así como cruzar la información que éstos ofrecen con aquella que ha develado la arqueología en el último siglo y, cuando es pertinente, establecer un diálogo con la etnografía. Varios de los trabajos que integran este volumen de Estudios de Cultura Náhuatl nos proponen nuevas miradas sobre viejos asuntos relacionados con ese pasado, como los ciclos calendáricos, las fiestas, la educación y los relatos históricos de distintos pueblos nahuas del centro de México, o sobre asuntos, en apariencia muy distantes, como las teorías nativas sobre la alteridad entre pueblos indígenas contemporáneos.
Nuestra sección de artículos abre con el trabajo de Elena Mazzetto, “Nuevas reflexiones sobre el origen y el contenido de las fiestas del año solar en el Códice Borbónico”, en el que analiza la sección de este códice que contiene el ciclo de las veintenas. La autora discute en profundidad con la extensa literatura académica que se ha generado sobre este tema y sugiere que varias de las veintenas mostradas en este documento se distancian de lo que se sabe sobre estas celebraciones a partir de fuentes mexicas. Al proponer que esta distancia pudiera derivarse de una variación regional, ofrece nuevos indicios acerca del origen de este notable documento. Un detalle de la lámina 27 de este códice, donde se aprecia el enfrentamiento de cuatro entidades sagradas en el juego de pelota en la veintena de Tecuilhuitontli, aparece como portada de este volumen de Estudios de Cultura Náhuatl. Agradecemos a la doctora Mazzetto la descripción que preparó de esta imagen para la sección “En portada”.
Sergio Ángel Vásquez Galicia, en “Las chichihuame. Política, educación e identidad entre los antiguos nahuas”, hace un meticuloso acercamiento a varias fuentes de tradición indígena para dilucidar el papel que desempeñaron las chichihuame o nodrizas en la sociedad mexica. Su propuesta es que estas mujeres desempeñaron un rol mucho más importante que el usualmente reconocido, pues llevaron a cabo tareas educativas e incluso políticas, sobre todo cuando tuvieron a su cargo parte de la formación de los miembros de las elites nahuas.
El tercer artículo del volumen corre a cargo de Alejandro Díaz Barriga Cuevas, quien, en “Reflexiones en torno a las batallas rituales realizadas en honor a la diosa Toci en la veintena de Ochpaniztli”, se acerca a las fuentes donde se describen las ceremonias que se llevaban a cabo durante la veintena de Ochpaniztli para explorar las funciones que cumplían tres batallas rituales que tenían lugar durante esta fiesta. Díaz Barriga vincula estos eventos con el inicio de la temporada de guerra y de cosecha y con la iniciación de los jóvenes guerreros mexicas.
“Colhuas y mexicas. Dos historias de un mismo pasado” es la contribución que nos ofrece Erik Damián Reyes Morales. En ella examina la historiografía de tradición nahua para explorar las dos versiones que existen sobre la historia de los mexicas luego de su llegada a la cuenca de México y antes del ascenso de Acamapichtli como primer tlahtoani. Su intención es aportar nuevos datos sobre el famoso episodio en el que el gobernante Itzcoatl mandó reescribir la historia de su pueblo.
Finalmente, el texto de David Lorente Fernández explora la complejidad ontológica de aquello que en la literatura mesoamericanista ha sido nombrado como inframundo o mundo sobrenatural con base en modelos elaborados a partir de fuentes documentales coloniales y precolombinas, y que él designa como mundos otros o mundos de alteridad a partir del contexto nahua texcocano que más ha investigado y de una diversidad de ejemplos que recoge de la literatura etnográfica sobre los pueblos indígenas contemporáneos.
Por su parte, en la sección “Estudio, paleografía y traducción de documentos nahuas”, contamos con el trabajo de Juan Carlos Torres López, “Las fábulas de Esopo a través de la visión de la cultura nahua. Muestra de la colección de Cantares mexicanos”. Aquí el autor nos presenta su traducción al español de una selección de las fábulas contenidas en el famoso manuscrito 1526bis de la Biblioteca Nacional de México, textos que a su vez fueron traducidos al náhuatl en el siglo XVI a partir de una fuente latina. La traducción preparada por Torres López, a diferencia de otras previas, tiene la intención de mostrar al lector los elementos de la cultura náhuatl que fueron retomados por los traductores del siglo XVI. A su vez, en el estudio introductorio que acompaña a su traducción, el autor reflexiona sobre estas adaptaciones y presenta de manera muy clara la importancia que tuvieron las fábulas dentro de la literatura didáctica con la que solían formarse las elites nahuas en aquella centuria.
Cierra el volumen, como es costumbre, nuestra sección de reseñas. En esta ocasión, tres de las críticas tienen como foco ediciones de fuentes históricas de reciente aparición. Allison Caplan comenta la nueva edición del Códice Mendoza preparada por Jorge Gómez Tejada, The Codex Mendoza. New Insights (2022); Maarten E. R. G. N. Jansen nos ofrece su lectura experta sobre el Nuevo comentario al Códice Vaticano B (Vat. lat. 3773), edición coordinada Katarzyna Mikulska y publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México en 2020; mientras Clementina Battcock examina el libro Cuatro obras históricas de Fernando de Alva Ixtlilxóchitl. Edición basada en los manuscritos autógrafos del Códice Chimalpahin (2022) de Sergio Ángel Vásquez Galicia. A estas reseñas se suman los detallados comentarios de Marc Thouvenot sobre el libro de Ana Díaz, El cuerpo del tiempo. Códices, cosmología y tradiciones cronográficas del centro de México aparecido en 2019 y de Eliana Acosta Márquez sobre la obra de Anath Ariel de Vidas, Combinar para convivir. Etnografía de un pueblo nahua de la Huasteca veracruzana en tiempos de modernización (2021). Estas obras permiten adentrarse en dos campos muy diferentes de estudio y reflejan la trayectoria de ambas autoras. En el caso de Ana Díaz, cabe mencionar que dicha trayectoria se vio truncada por su lamentable fallecimiento en 2021.
Confiamos en que esta nueva entrega de Estudios de Cultura Náhuatl será del agrado e interés de nuestros lectores. Por último, invitamos a todos aquellos que quieran asegurar un ejemplar impreso de nuestra revista a adquirir una subscripción.















