La presentación del volumen 59-I de Anales de Antropología, de la primera mitad del año 2025, es una buena oportunidad para recordar a dos académicos del Instituto de Investigaciones Antropológicas (IIA) que nos han dejado recientemente. Fernando Botas Vera fue un dibujante extraordinario que dedicó su talento y su conocimiento a ilustrar nuestras investigaciones. En cada pincelada y trazo logró captar la vitalidad de las ceremonias, rituales y festividades de los pueblos etnografiados, los significados de los restos materiales de culturas pasadas, las señas encontradas en las osamentas y la diversidad de hablantes y sus territorios. Fernando se involucró intensamente con las investigaciones antropológicas; complementó virtuosamente el arte con la ciencia. María Elena Sáenz Faulhaber pasó gran parte de su vida en nuestro Instituto, el quehacer antropológico y el mundo universitario fueron para ella cotidianos. Apasionada de la antropología física, realizó estudios sobre el crecimiento de niñas y niños en poblaciones de diversas partes de la ciudad de México y su área metropolitana y se convirtió en especialista en el crecimiento y desarrollo físico al conjuntar información antropométrica con indicadores de maduración ósea en la pubertad. Con estas líneas queremos agradecer al maestro Botas y a Male su compromiso profesional con el Instituto, un compromiso enriquecido con una gran calidad humana.
En el plano nacional y geopolítico internacional, este volumen de Anales se publica en el marco de un panorama conflictivo. La interminable guerra Rusia-Ucrania parece reconfigurar las relaciones de poder en el mundo, la devastación humanitaria sobre el pueblo palestino ha fortalecido el giro conservador en varias regiones y la acumulación de poder del vecino del norte que se erige con base en un fuerte autoritarismo tiene efectos cada vez más intensos en México. Si ponemos atención solamente en las medidas antimigrantes, cargadas de discriminación de clase, xenofobia y estigmatización étnica, podemos afirmar que se está generando una carga social y económica que transforma la sociedad día con día. El retorno de amplias poblaciones y la contención de las migraciones originadas más al sur fortalecen formas de explotación del trabajo, economías ilegales y debilitan las bases culturales de la convivencia social. Estas condiciones imponen importantes desafíos a la investigación antropológica que, desde la Universidad Nacional, busca incidir en la comprensión de estos cambios y contribuir a la solución de éstos y otros problemas nacionales.
Este volumen de Anales está dividido en tres partes. En la primera se presenta la sección temática "Miradas socioantropológicas al estudio de las emociones: propuestas teórico-metodológicas" por Frida Erika Jacobo Herrera del Centro de Estudios Antropológicos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) e Hilda María Cristina Mazariegos Herrera de la Dirección de Etnología y Antropología Social del Instituto de Nacional de Antropología e Historia; en la segunda parte se agrupan trabajos diversos en la sección "Miscelánea", con dos artículos de antropología social, tres de lingüística y uno de antropología física; y la tercera sección se destina a reseñas analíticas de publicaciones recientes.
La sección temática tiene como eje de investigación el estudio antropológico de las emociones, una línea de investigación relativamente reciente en el ámbito de la antropología que recoge aportes que se han abordado principalmente bajo la mirada de la psicología. Algunos de los trabajos que componen esta sección reflejan los resultados de un grupo de trabajo que lleva ya un tiempo sesionando, a saber, el "Seminario Permanente Institucional Emociones de Ida y Vuelta: El registro etnográfico de la dimensión afectiva en la investigación social". El estudio de las emociones involucra un conjunto limitado de emociones básicas que se expresan lingüísticamente y codifican de manera social, de forma específica en cada lengua y cultura, es decir que, si bien tienen una dimensión universal por su carácter inherentemente humano, también tienen expresiones concretas según el contexto sociocultural en que éstas ocurren. A decir de las coordinadoras, los estudios de las emociones "incluyen la emoción, los afectos y las sensibilidades como centrales en el análisis social". A través de esta mirada, se busca "reconocer en la emoción, los afectos y las corporalidades la posibilidad de crecimiento de las disciplinas sociales en su manera de entender, explicar y sentir el mundo social".
En la sección miscelánea, además de dos trabajos de antropología social y uno de antropología física, se presentan tres artículos de lingüística, lo que deja ver que la revista Anales, fiel a su esencia original, atrae investigaciones de las distintas ramas de la antropología. Este hecho demuestra que la revista ocupa un lugar destacado en la difusión de investigaciones sobre la diversidad lingüística, la significativa importancia que adquiere el estudio de las culturas representadas en la lengua y la vitalidad de la disciplina.
El primer trabajo de esta sección, en el marco de estudios sobre las emociones, se titula "Las expresiones de amor y el antiguo cortejo en San Ildefonso, Hidalgo". Escrito por Bernardo Faustino Caballero Barrón, analiza un tema muy poco explorado entre los grupos indígenas mesoamericanos, que tiene que ver con las distintas formas de expresar amor, verbal y performativamente, en este caso específico, entre los otomíes de San Ildefonso, Hidalgo. En el trabajo se abordan los rituales de cortejo y, de forma muy interesante, se integran muestras de habla otomí con un análisis lingüístico de las mismas, lo que resulta muy novedoso en este campo de estudio, pues generalmente se tiende a idealizar el amor como se conceptualiza en las sociedades occidentales, pero muy poco se ha descrito y analizado qué significa el amor en otras sociedades, cómo se materializa y cómo se expresa en el idioma origen. En los actos de habla otomí que el autor documentó, está la relación del pensamiento: "ella entró en mi cabeza", "no quería salir de mi cabeza"; pero también en el corazón: "entró en mi corazón". Sin embargo, señala que la construcción del "amor romántico" entre los otomíes es una fabricación social que tiene apenas unos 50 o 60 años, pues antes de eso "no había sentimiento como parte de los elementos de la unión en pareja", es decir, originalmente respondía a parámetros, expectativas y formas de relación distintos. La narrativa actual está influenciada por los modelos occidentales y, aunque encuentra formas lingüísticas de expresión en otomí, éstas derivan de influencias de radionovelas y telenovelas occidentales que encontraron eco entre estas comunidades, generando nuevas estructuras de relaciones que incluyen el cortejo, noviazgo y, finalmente, el matrimonio como el punto culminante y exitoso en esta idea del "amor".
El artículo "Lineamientos históricos y teóricos sobre la participación indígena en los espacios estatales: un derecho disputado entre la consulta y la decisión", de Sasha Camila Cherñavsky, indaga el tema de la participación indígena en espacios estatales a partir de aspectos conceptuales, históricos y legales. A través de la investigación se responden preguntas como: ¿qué implica la participación de los indígenas en espacios estatales? ¿Cuáles son las dinámicas que se establecen entre los distintos participantes? ¿Qué tipo de prácticas participativas indígenas se desarrollan en este marco institucional? El enfoque desde la antropología social se vale de recursos metodológicos etnográficos para comprender la relación dialéctica entre la participación indígena y el accionar del Estado. El estudio concluye que hay disputas entre el Estado y los indígenas debido a la dominación política ejercida por aquél donde usa la participación de éstos como una herramienta a su favor y de diversos sectores de la sociedad para cuestionar la identidad étnica con base en la consigna de una "pureza indígena" que destaca estereotipos construidos desde un discurso hegemónico y traducidos en estrategias de dominación por parte de las estructuras del poder. Si bien la participación política es un derecho, en la disputa de poder existe un juego hegemónico que navega entre la normalización estatal y el empoderamiento indígena, donde este último es la estrategia política que utilizarán los indígenas para luchar por sus derechos y detener las imposiciones estructurales en torno a sus identidades y territorios.
En el trabajo "El léxico del origen zoque en la toponimia maya del periodo Clásico", Maxim Baboshkin problematiza sobre el estudio del contacto lingüístico entre mayas, específicamente a través del registro del idioma maya clásico -o jeroglífico- y zoques, uno de los idiomas miembros de la familia lingüística mixezoque, por medio del estudio de la toponimia. El tema del contacto entre estos dos grupos lingüísticos durante la época prehispánica ha sido abordado por distintos autores con un enfoque principalmente léxico, préstamos misceláneos de distintos campos semánticos, aunque no de manera consistente desde la toponimia; por ello, el texto resulta innovador y pertinente para comprender de manera parcial las dinámicas sociolingüísticas del periodo Clásico (250-925 dC) que se develan a partir de este análisis. A partir de evidencia de orden arqueológico, epigráfico y principalmente lingüístico, concluye que se confirma el área de contacto entre zoques y mayas fechada para el Clásico en una región muy específica, a saber, en los actuales estados de Tabasco y Chiapas, entre los ríos Usumacinta y Grijalva. En el análisis que Baboshkin presenta se esgrimen rigurosos argumentos de tipo estructural (que incluyen el conocimiento de la lengua donante y de la receptora) así como semánticos y etimológicos, para llegar a propuestas de interpretación epigráfica novedosas en las que se sostiene una lectura en lengua zoque de los topónimos. En el ámbito epigráfico, la propuesta cuestiona la aplicación de las reglas de armonía y sinarmonía en la representación y lectura epigráfica de algunos de los préstamos. Finalmente, señala que sólo tres de los lexemas analizados siguen vigentes en la época actual y que, a través del contexto donde ocurren los topónimos de origen zoque, se puede inferir que la interacción sociopolítica tenía tintes primordialmente bélicos entre dichos grupos.
El siguiente artículo, titulado "Demostrativos nominales en Chuj de San Mateo Ixtatán", escrito por Justin Royer y Cristina Buenrostro, describe la semántica y sintaxis de los demostrativos nominales en el Chuj de San Mateo Ixtatán, lengua de la familia lingüística maya hablada en el estado de Chiapas y en algunas localidades de Guatemala. El análisis presentado tiene un enfoque desde la semántica descriptiva que consiste en la descripción del fenómeno lingüístico con base en una serie de pruebas basadas en traducciones y juicios expresados por los hablantes, así como la aplicación de cuestionarios específicamente diseñados para la obtención de demostrativos enmarcados dentro de contextos oracionales. Los autores proponen que existen dos partículas deícticas -tik (establece distancia proximal) y chi' (establece una distancia distal)- que son usadas para formar dos tipos de demostrativos, respectivamente: uno con base definida (DBD) y otro con base indefinida (DBI). Las principales conclusiones son que los demostrativos en Chuj no conforman una categoría básica, sino que son términos derivados de composiciones y que su uso responde a dos contextos con una distribución que se basa en sus usos prototípicos, a saber, la exoforicidad y la anaforicidad, y que no responde al criterio semántico de la definitud, como tradicionalmente se había analizado. El trabajo concluye que los DBD se usan en contextos anafóricos, mientras que los DBI se utilizan en ámbitos exofóricos (situaciones inmediatas que pueden ir acompañadas de un gesto), pero señalan que sus resultados apuntan a que la exoforicidad y anaforicidad no tienen fronteras tajantes, lo que, a su vez, impacta en la tipología y teoría lingüística. El trabajo contribuye tanto al campo descriptivo de la lengua Chuj como a las teorías actuales de semántica formal en torno a los demostrativos y cuestiona los alcances y usos de los mismos a través de evidencia empírica.
Luego se encuentra el artículo escrito por José Santiago Francisco, titulado "El rol de los abuelos en la adquisición y dominio de la lengua totonaca", que registra y analiza el papel que juegan los abuelos, principalmente monolingües en totonaco, en la transmisión del idioma a sus nietos dentro de la comunidad de Filomeno Mata, Veracruz. En el texto se describe el escenario de desplazamiento lingüístico del totonaco frente al español y sus avances graduales pero significativos. El desplazamiento lingüístico de las lenguas originarias mexicanas es un gran tema debido a que se ubica en distintas etapas de penetración entre las distintas comunidades de habla y responde a diversos factores sociohistóricos, algunos comunes a muchas de estas lenguas, como las actitudes negativas hacia la lengua originaria acompañadas del prestigio del idioma español. Otro factor decisivo es la discriminación que sufren los hablantes monolingües y los bilingües incipientes por parte de los bilingües proficientes externos o internos a la comunidad quienes, de acuerdo con el autor, se refieren a los primeros como "seres retrasados" o como "pobrecitos, que se han quedado hasta atrás". El totonaco forma parte de la familia lingüística totonaco-tepehua y actualmente sus hablantes se localizan en diversas comunidades de Puebla y Veracruz. El contexto lingüístico de la comunidad es que los abuelos son primordialmente monolingües en totonaco; los hijos, bilingües totonaco-español y los nietos, monolingües en español, lo que deja en evidencia una brecha generacional lingüística que no da lugar a un bilingüismo sostenible. El modelo de configuración familiar, ya sea nuclear o extenso, en los hogares de Filomeno Mata es un factor importante que favorece o, en su caso, inhibe el aprendizaje del totonaco entre los menores. En los modelos extensos se favorece el aprendizaje del totonaco, lengua que es usada como lengua de comunicación entre abuelos e hijos, lo cual fortalece su aprendizaje entre los menores quienes la reciben a través de la figura del cuidador, en este caso, los abuelos. En cambio, en los núcleos familiares donde éstos no participan, y cuando madres y padres deciden no transmitir la lengua originaria, se tiende a un desplazamiento más notorio.
En el trabajo escrito por Vera Tiesler, Mireya Montiel Mendoza, Rocío Albarrán Reyes y Carlos Serrano Sánchez, intitulado "La resignificación de las bocas como portales entre dos mundos. El modelado dental presente en Mesoamérica prehispánica", se propone una nueva taxonomía de los diseños genéricos que inicialmente había desarrollado Jorge Romero en torno a las arcadas dentales contorneadas mediante limados o cortes, una práctica cultural ampliamente difundida entre los distintos grupos prehispánicos de Mesoamérica. Esta propuesta va más allá de la clasificación iconográfica: combina elementos de pensamiento indígena en torno a las funciones bucales y dentales del cuerpo humano, que incluyen la comprensión de los conceptos corpóreos y anímicos. En este análisis se señala la vinculación de los desgastes selectivos de la arcada con la identificación de entes anímicos, faunísticos y con "la purificación del pase de las fuerzas anímicas, en específico, el hálito y lo que carga de olor y sonido". En dicha taxonomía, proponen cuatro grupos con 16 variantes para esculpir el signo de ik' 'hálito vital', motivos asociados a la fauna y algunas modificaciones simplemente aserradas y/o surcadas. Uno de los hallazgos de la investigación revela una evolución en los patrones dentales con el uso predominante del motivo teotihuacano "hálito mariposa" que paralelamente conlleva la pérdida de diversidad y valores emblemáticos, vigentes durante el periodo Clásico mesoamericano. Este rasgo es evidencia de transformaciones en los modelados dentales que combinan el uso de regionalismos con la adopción de patrones panregionales, como es el caso del motivo teotihuacano.
La última sección de la revista se compone de tres reseñas. La primera, escrita por Nicolás Felipe Ramírez Sánchez, corresponde al libro colectivo titulado Percusión y presión. La lítica tallada de los olmecas de San Lorenzo, bajo la coordinación de Kenneth G. Hirth y Ann Cyphers y editado por el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM. En el libro se abordan diversos aspectos del trabajo vinculado a la producción lítica entre los olmecas de San Lorenzo, en especial tres industrias: el tallado de obsidiana por percusión, la pro ducción de navajas de presión y el tallado por percusión de pedernal. Se concluye que el análisis realizado por los distintos autores que participan en el volumen en torno a la industria de la lítica entre los olmecas ejemplifica el uso de diversas herramientas metodológicas de análisis y caracterizaciones químicas que pueden emplearse en el estudio de otros grupos prehispánicos mesoamericanos.
La siguiente reseña, escrita por Octavio Spindola Zago, versa sobre el libro El cristianismo en el mundo. Diversidades religiosas en Asia, Oceanía y las Américas, coordinado por Carlos Mondragón. En el volumen editado por El Colegio de México se abordan "las experiencias sociales y los devenires históricos del cristianismo en la región del Pacífico" y, de acuerdo con Spindola, cada uno de los trabajos contenidos en el volumen toma una posición en el debate sobre el cambio y la continuidad de las misiones católicas y protestantes en distintas regiones, desde las islas austronesias de Oceanía y el sureste asiático hasta los enclaves muxes y zapotecos del sur mexicano.
Finalmente, en la reseña elaborada por Ana Bella Pérez Castro al libro Vida ritual en Xochitécatl, escrito por Mari Carmen Serra Puche y Jesús Carlos Lazcano Arce, se describe la estrecha relación que existe entre la arqueología y otras disciplinas antropológicas y cómo a través del análisis del paisaje, la consulta de fuentes de cronistas y evidencias etnográficas (bordados), gastronómicas y otros elementos culturales, como deformaciones craneales, se develan aspectos de la ritualidad y la identidad de los antiguos ocupantes de la ciudad prehispánica que, los autores concluyen, fue de filiación otomiana.
Hernán Javier Salas Quintanal
Universidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Investigaciones Antropológicas
Lucero Meléndez Guadarrama
Universidad Nacional Autónoma de México
Instituto de Investigaciones Antropológicas
Editores
Anales de Antropología










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