Durante las últimas décadas, uno de los aspectos importantes en el estudio de la literatura ha sido la reconsideración de la intimidad y sus consecuencias éticas y estéticas como ejes fundamentales en la interpretación de la enunciación poética. El libro que aquí nos ocupa (en adelante Beyond Intimacy) se suma a los estudios recientes en donde se relaciona la experiencia de la lectura con elementos de suma abstracción, como son la integración de la complejidad teórica, filosófica e histórica en los análisis. El estudio de la palabra poética se ha transformado en el siglo XXI en generación de conocimientos que transitan entre la teoría crítica y la reflexión filosófica, y persiguen la creación de espacios de encuentro que van más allá de la apreciación y descripción minuciosa de la belleza.
El libro de Christina Karageourgou-Bastea (profesora-investigadora de la Universidad de Vanderbilt) presenta una profunda interpretación de tres obras fundamentales para el conocimiento de la sustancia de la palabra poética en México. Se trata de Poesida (1995) de Abigael Bohórquez, Ansina (2015) de Myriam Moscona y Migraciones. Poema 1976-2020 (2020) de Gloria Gervitz. Pero, ¿qué es aquello que da unidad a Beyond Intimacy, que presenta un corpus de textos poéticos aparentemente tan disímiles? La proximidad radical es un concepto que la autora trata con detalle en el estudio introductorio (3-28) para dar cuenta de la dinámica de las interrelaciones entre el carácter de lo íntimo en el yo poético y su transformación en enunciación artística. Semejante enunciación, trasladada al espacio de lo público, ofrece una moral en donde la idea de justicia trasciende los límites de la instituida por el Estado y el lenguaje jurídico. Para Karageorgou-Bastea el concepto de intimidad, utilizado por la lírica y por la literatura en general desde el Romanticismo, resulta insuficiente para interpretar los alcances a los que llegan las obras analizadas en el corpus, pues la intimidad llega a sus propios límites cuando la construcción del mundo a través del acto de lectura implica un diálogo en donde intervienen elementos aparentemente extraliterarios, como la violencia generada por las vicisitudes de la Historia y las circunstancias de exclusión y discriminación vividas por quienes son expulsados del proyecto de civilización. Estos actos elocutivos poéticos presentan una proximidad radical que procura una idea de justicia que sí se encuentra en el pensamiento y en la reflexión filosófica, pero que aparece excluida del mundo que rige la vida social y el destino de los individuos.
De acuerdo con lo anterior, en cada uno de los tres poemarios estudiados en Beyond Intimacy existe la conexión que se da entre la interpretación profunda de lo íntimo y su relación con la idea de justicia, que aparece como telón de fondo que orienta las necesidades expresivas de la voz poética. Esta complejidad expresiva requiere de un acto comunicativo que exige algo más que empatía por parte de quien lee, pues el yo lírico está acompañado de un universo ético que conlleva la necesidad enunciativa de dejar por escrito un registro de la realidad no sólo como mero documento de lo inédito, sino como un pormenor testimonial que muestra una idea de justicia paralela y alternativa al sistema que violenta y excluye al individuo. Al verse expulsada(o) del dogma, quien ejerce la voz poética propone una idea de justicia que solamente puede existir dentro del universo construido por el propio lenguaje de la poesía.
En el primer capítulo “The Case for Abigael Bohórquez: Against Injury” (29-63) Karageorgou-Bastea analiza con detalle el volumen Poesida, en donde demuestra que más allá de la muerte física, la muerte social ocasionada por la significación condenatoria que la sociedad le atribuía a la enfermedad en aquellos momentos aumenta la presencia de la devastación que la violencia simbólica deja en el individuo enfermo. De esta manera, la voz que enuncia y retrata el mundo se adentra en las consecuencias implacables de la muerte social, y proclama en muchos sentidos una sociedad más justa que deje de intervenir en la cosificación y aniquilación del Ser expulsado del mundo. El poeta, entonces, apremia por una necesidad de justicia en el mundo poético que construye. Sólo a través de su propia naturaleza enunciativa podrá presentar aquel mundo en donde, después de la denuncia, después de la descripción de la barbarie del proceso de deshumanización sufrido por la homofobia, queda en el mundo vivido por la poesía una idea de justicia alternativa y necesaria que es el motor que genera la misma enunciación poética. La poesía, entonces, es aquel lenguaje alterno en donde el mundo construido como artificio es un mundo que también rescata la olvidada experiencia de lo humano, la experiencia negada por los discursos dominantes que dictan la aniquilación. Resulta, entonces, y desde la propuesta general de Beyond Intimacy, que comprender la ética y la moral plasmadas en la enunciación poética es una necesidad imperativa para reconstruir nuestra experiencia con la vida, con lo humano.
En este sentido, en el capítulo dos, titulado “Enladinar: Intimating with History” (64-102) sucede algo parecido en relación con la proximidad radical y la experiencia del judezmo, la lengua materna y familiar, pues el imperativo ético de Ansina de Myriam Moscona es, en gran medida, algo que va más allá de la necesidad de rescatar una lengua que agoniza. Se trata, más bien, de un viaje hacia un pasado que sólo se puede recuperar mediante la fuerza de su propia enunciación. El recorrido es, entonces, hacia un pasado de una lengua que tuvo su mayor fuerza en la intimidad de la religión y el entorno familiar: orígenes que reforzaron su unidad ante la tragedia de la diáspora del pueblo sefardí, y en el destino que en el futuro depararía para este mundo en Bulgaria y en México. Vivir en la Historia, para la voz poética de Ansina, es revivir el mundo perdido: el único que se sobrepone a la idea de expulsión, devastación y genocidio que imperan como telón de fondo. De acuerdo con Beyond Intimacy, entonces, Ansina nos enseña a trascender el tiempo y el espacio y a vivir un presente perpetuo en la lengua poética (y por lo tanto en el lugar esencial de lo trascendental), pues sólo mediante el judezmo se puede iniciar el redescubrimiento de un mundo en donde la presencia de la proximidad radical nos haga comprender la necesidad de justicia que sólo se puede rescatar no en la reconstrucción decantada del pasado, sino en la vivencia intensa de este , la cual se convierte en presente.
En el capítulo tres, titulado “Breach of Intimacy” (103-140), la autora analiza Migraciones, el poemario que Gloria Gervitz trabajó a lo largo de los años 1976-2020. En éste, la voz poética experimenta no sólo la compleja relación con la madre, sino además los conflictos derivados de las problemáticas relaciones ocasionadas por la herencia cultural matrilineal, que se contraponen con la experiencia erótica que aleja a la protagonista del destino sellado para ella. Esta herencia del legado matrilineal, impuesta por la cultura judía, le exige la obligación de la reproducción como imperativo de continuidad vital en un mundo regido por los hombres. Su rebelión consiste en construir una elocución del deseo, con el lenguaje prohibido del deseo explícito, y con el cual ella entra en existencia con el mundo: su única vía de rebelión será a través de la enunciación poética del deseo erótico, altamente reprimido por un entorno en donde es casi imposible la existencia del ser erótico en el lenguaje, sobre todo cuando la manifestación del deseo está relacionada con el tabú. La alternativa es, de acuerdo con Karageorgou-Bastea, que “la poeta examina el pensamiento feminista y construye su propio llamado a la justicia desmembrando el cuerpo de la madre a través de una inexpugnable lengua madrastra. El lamento por lo perdido -un deseo delirante de intimidad materna- es el resultado de lo que provoca la proximidad radical como justicia para la mujer”.1 Y concluye que semejante cercanía con el espacio erotizado, para la voz poética de Migraciones, es un proceso lírico en donde la existencia erótica en el espacio de la palabra pública, que pertenece a todos, resulta en una “dialógica y promiscua posibilidad poética de unión”2 y que es, dentro de la fuerza de la enunciación, y a pesar de su expulsión del mundo dominante, “al menos un paso hacia la igualdad”.3
Sin duda, Beyond Intimacy es un libro de vital importancia para quienes se dedican al estudio de la poesía escrita en lengua española, y de indudable utilidad también para los mexicanistas. Sin embargo, sus aportes van más allá de los intereses circunscritos al ámbito de la literatura mexicana, pues debido a su profundidad teórica es también un texto fundamental para quienes desean internarse o continuar en el recorrido de los complejos caminos que conducen a la comprensión del mundo de la poesía en particular y del fenómeno literario en general. El libro de Karageorgou-Bastea es un gran ejemplo de cómo la continuidad del estudio de la palabra poética y su existencia en el mundo son una necesidad urgente en nuestros tiempos, pues gracias a ellos hemos comprendido que en el estudio del fenómeno literario debemos de ir más allá de las taxonomías que en el pasado, sí, nos ayudaron a clasificar la palabra poética, pero que hoy resultan insuficientes en el entendimiento del carácter complejo y la gran profundidad de semejantes enunciaciones. Por otra parte, Beyond Intimacy ayuda a comprender que tanto la teoría como el análisis literario se han valido en nuestros tiempos de algo muy importante para entender el mundo de la poesía, pues para llevar a cabo esto último es necesario internarse también en aquellos discursos ajenos a lo literario. Estos, lejos de distanciarnos de la comprensión de la literatura, explican en conjunto que el alcance de lo humano en el estudio de la poesía rebasa las fronteras tradicionales de la disciplina. Internarse en el entendimiento de la poesía y en el pensamiento derivado de ella es ir más allá del lugar que ésta ocupa en la historia literaria; es, además, comprender que su propia naturaleza enunciativa adquiere matices no menos importantes en lo psicológico, lo social, lo jurídico, etcétera.
En Beyond Intimacy la autora presenta una amplia y detallada reflexión teórica sobre conceptos muy útiles en el estudio de la palabra poética. Como mencionamos más arriba, elementos como la intimidad, la proximidad radical y la justicia funcionan como herramientas de análisis que explican cómo son necesarios nuevos acercamientos para comprender asuntos fundamentales como la reflexión filosófica y teórica sobre las formas enunciativas, sobre la sustancia e implicaciones de la elocución poética, y sobre la necesidad de discutir profundamente la complejidad de estos fenómenos para poder vislumbrar (dentro de su misma complejidad) el imperativo ético de la enunciación poética. Una necesidad de existencia con el mundo, y sin la cual difícilmente podríamos llegar a explicar la magnitud de la importancia de las tres obras estudiadas en este libro, pues además la poesía mexicana dialoga con tradiciones que pertenecen a otros mundos aparentemente lejanos, pero en este estudio comprobamos que las fronteras en el estudio de la poesía van más allá de las sistematizaciones y periodizaciones tradicionales en la clasificación del fenómeno literario. En este sentido, la perspectiva con la cual se analizan los trabajos de Abigael Bohórquez, Myriam Moscana y Gloria Gervitz pone en un diálogo horizontal estas obras con otras ampliamente reconocidas a nivel mundial y en el ámbito académico internacional. De esta manera, y sin ignorar su contexto histórico, las obras que conforman el estudio de Karageorgou-Bastea se estudian en diálogo con grandes monumentos de la historia literaria (tanto en el ámbito latinoamericano, como en los ámbitos anglófono y europeo en general). Este acercamiento a la poesía mexicana nos otorga un conocimiento mucho más profundo de la esencia de la obra poética como acto enunciativo.
En conclusión, a través de los conceptos estudiados y aplicados en la poesía que forma parte del corpus de Beyond Intimacy, entendemos que aquello que lleva al interés por el estudio de la literatura es quizás algo que pertenece al orden de lo inefable, pero que la poesía y el pensamiento tratan de dilucidar y explicar: y quizás tenga que ver con aquella fascinación que lleva al individuo a vivir en intensidad la palabra mediante el acto poético. Este último tiene que ver más, entonces, con las vivencias profundas cuyos actos de existencia llevan al umbral de algo que está más allá, y que es la experimentación de lo trascendental mediante la revelación poética. Este descubrimiento o redescubrimiento de los actos vitales de la existencia aparece como una ventana al mundo que revela la urgente necesidad de recordar y reubicar en un mejor lugar la importancia y trascendencia del lenguaje poético en nuestras vidas. Sólo así, de acuerdo con la propuesta general derivada de Beyond Intimacy, podremos redescubrir nuestra propia humanidad al reconectarnos con el mundo mediante la armonía de la experiencia poética, pero sobre todo con aquellos aspectos olvidados ya en muchos ámbitos de nuestra civilización. Considero que Beyond Intimacy no sólo es un excelente documento para conocer y comprender la complejidad y belleza imperantes en Poesida, Ansina y Migraciones, sino un referente y un modelo a seguir en lo que debe ser actualmente un importante trabajo de análisis literario que aporte en la generación de conocimiento que insista en la imperante necesidad del conocimiento del fenómeno literario como un hecho de enriquecimiento de la experiencia con lo humano.
Me parece de suma importancia señalar la diversificación de los estudios literarios como un asunto que ayudará a comprender la necesidad de reorientación que la disciplina ha presentado durante los últimos años, pues al parecer estos estudios enseñan a superar las limitaciones de los estudios inmanentistas, y a entender que, para la profunda comprensión de la complejidad del lenguaje poético y sus mundos construidos, es necesario tocar el corazón de lo humano e impregnarnos de su esencia en la experiencia poética. De acuerdo con la propuesta general presente en Beyond Intimacy, al integrar lo tradicionalmente “no literario” (lo filosófico, lo histórico, lo social, lo jurídico, etcétera) como parte esencial de la vivencia de lo poético, se puede llegar a experimentar la trascendencia no como un privilegio de iluminados, sino como parte del carácter esencial del Ser en su experiencia poética con el mundo, que otorga profundos niveles de significación a la existencia. Ese es el traslado, desde lo íntimo como acto primigenio hasta su transformación en proximidad radical, que hace comprender por qué siempre, en el mundo del artificio construido y derivado de los lenguajes poéticos, queremos vivir en ellos y no fuera de ellos, porque la idea de justicia presente en el universo poético quizás se parezca más a la imagen y semejanza de nuestros propios sueños y nuestras propias utopías.










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