Introducción
A finales de 2019, se identificaron los primeros casos de COVID-19 en Wuhan, China (The Novel Coronavirus Pneumonia Emergency Response Epidemiology Team, 2020). Para el 11 de marzo de 2020, se tenían registrados más de 118 000 casos confirmados de infección por el coronavirus SARSCoV-2 en 114 países, y 4,291 personas habían fallecido por la COVID-19 (Organización Panamericana de la Salud [OPS], 2020; World Health Organization (World Health Organization [WHO], 2021). En esa misma fecha, la WHO (2020) recomendó a los países miembros la aplicación de un plan de contingencia con la finalidad de prevenir la COVID-19 y mitigar la diseminación del coronavirus (OPS, 2020). Entre las medidas básicas que contempla el plan de contingencia se incluye: permanecer en casa, mantener distanciamiento social y el cierre de espacios recreativos, centros de diversión, de culto religioso y educativos entre otros (WHO, 2020). De acuerdo con reportes previos, la aplicación del plan de contingencia ha permitido mitigar la diseminación del coronavirus SARSCoV-2 y disminuir el número de enfermos y defunciones por COVID-19 (Tiirinki, et al., 2020; Ursin, 2020). No obstante, la modificación sustancial de las actividades que conforman la vida diaria de la población en general, debido al confinamiento en casa por la COVID-19, puede impactar de diferente manera en la salud mental y emocional de las personas (Lee J. 2020; Magson et al., 2021; Pappa et al., 2020). En este contexto, el estudio de la relación entre el confinamiento en casa y el distanciamiento social durante la pandemia, con la salud mental en la población en general, ha permitido documentar que estas medidas favorecen el desarrollo de depresión, angustia, ansiedad, irritabilidad e incertidumbre frente al panorama de la nueva normalidad post COVID-19 (Brooks et al., 2020; Imran, Aamer, Sharif, Bodla & Naveed, 2020; Shah et al., 2020), sin embargo, la relación entre la percepción de la gravedad del brote de la COVID-19, con el proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19 en estudiantes universitarios del área de la salud, no ha sido estudiada.
El proyecto de vida es un plan diseñado de acuerdo con las prioridades, valores, aspiraciones y expectativas que cada persona tiene, y se empieza a construir durante la adolescencia y la juventud (Centers for Disease Control ande prevention, 2020; Barbosa-Martines, et al., 2016). Sin duda, el temor generado por el brote de la COVID-19 y los efectos negativos que este produce, puede generar diferentes emociones en los jóvenes e incrementar la incertidumbre acerca de su futuro profesional (Bailen et al., 2019; Chen et al., 2020), sobre todo al percibir los efectos negativos que la COVID-19 ha generado, incluyendo: i. la pérdida de plazas laborales, ii. deterioro de la economía (Azevedo et al, 2020), iii. aumento del riesgo de exposición al coronavirus SARSCoV-2, iv. incremento en el número de enfermos y v. aumento de la letalidad de la COVID-19 (WHO, 2021b), particularmente en los profesionales de salud (Agren 2020; Johns Hopkins University, 2021). En consecuencia, se ha desarrollado este proyecto de investigación con el objetivo principal de determinar la relación entre: i. el ambiente familiar durante el periodo de confinamiento en casa para la COVID-19, ii. cumplir con las medidas establecidas para prevenir la COVID-19, iii. considerar que la COVID-19 es una enfermedad grave, iv. estimar que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión y v. considerar que fue un error haber elegido estudiar una licenciatura del área de la salud, con la manera de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19 en un grupo de estudiantes universitarios del área de la salud.
Método
Tipo de investigación y participantes.
La información analizada en este estudio de diseño analítico y transversal corresponde a 1,879 estudiantes universitarios, edad de los 18 a los 24 años. Inicialmente, se recibieron 2,025 cuestionarios, de los cuales, se eliminaron 146 por contener información errónea o insuficiente que permitiera su análisis. El estudio se desarrolló en un área urbana del noreste de México, ubicada en el litoral del Golfo de México. Los datos fueron recogidos durante el periodo del 5 de noviembre al 15 de diciembre del 2020. En la fecha del inicio del estudio, se encontraba vigente el plan de contingencia ante la COVID-19, específicamente, el distanciamiento social, extremar precauciones sanitarias y el uso de mascarillas en caso de tener que salir de casa por alguna causa prioritaria. Además, en ese momento, se tenían registrados en la región del estudio 32,965 casos confirmados de infecciones por el coronavirus SARSCoV-2 y 2,860 defunciones relacionadas con la COVID-19 (Secretaria de Salud de Tamaulipas, 2020). Por otro lado, con fecha 3 de septiembre de 2020, la Secretaria de Salud Gobierno de México, (2021) informó que, en México, se tenían documentados en el personal de salud, 104 mil 590 casos confirmados de infecciones por el coronavirus SARSCoV-2 y 1,410 fallecimientos debido a la COVID-19.
Procedimiento
Ante el comportamiento de la pandemia de COVID-19 y su repercusión en el personal de la salud, se hizo imposible realizar una encuesta de muestreo en la región donde se realizó el estudio, por lo que, se implementó una estrategia para recopilar la información vía línea. De esta manera, se diseñó un cuestionario mediante la herramienta Google Forms, con la finalidad de recabar información que permitiera determinar si la percepción de la gravedad del brote de la COVID-19 había modificado la manera de ver el proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19, en un grupo de estudiantes universitarios del área de la salud, comparados con jóvenes universitarios que estudian una licenciatura diferente. Para determinar el nivel de comprensión de las preguntas contenidas en el cuestionario utilizado. El instrumento se validó mediante la realización de dos estudios piloto con la participación de 15 estudiantes, con 15 días de diferencia entre cada aplicación. La concordancia se determinó mediante prueba de kappa obteniendo un valor de 85%. El instrumento constó de 30 preguntas y el tiempo estimado para responderlas fue de 20 minutos.
Las preguntas fueron abiertas, binomiales y de opción múltiple, las que permitieron recabar información de los participantes referente a: genero, la edad, la estructura familiar basada en la presencia de un solo padre biológico (1. familia no-intacta) o ambos padres biológicos (0. familia intacta) en la casa donde habita el estudiante, ocupación, medidas antropométricas, nombre de la licenciatura que estudia, grado escolar y tabaquismo activo. El ambiente familiar fue documentado de acuerdo a la información anotada por el participante y se codificó como no aceptable (1) cuando había una mala relación entre el estudiante y sus padres y aceptable (0) cuando había una buena relación entre los miembros de la familia durante el periodo de confinamiento. Por otro lado, se cuestionó si consideraba que la COVID-19 era una enfermedad grave y si durante el último mes había salido de casa para socializar con familiares o amigos que no vivían con ellos. Así mismo, se preguntó si al salir de su domicilio guardaba las debidas precauciones sanitarias y de protección para evitar contagiar o ser contagiado con el coronavirus SARSCoV-2. Del mismo modo, a los jóvenes estudiantes se les cuestionó si consideraban que: i. La gravedad del brote de la COVID-19 había modificado la forma de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19, ii. Si consideraban que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión y iii. si debido a la COVID-19 consideraban un error haber elegido una carrera en el área de la salud.
La distribución del cuestionario se realizó a través del correo electrónico de los participantes y de la plataforma de WhatsApp. A los jóvenes se les solicitó que, una vez que completaran el cuestionario, compartieran el link del mismo con sus compañeros de escuela o facultad y con aquellos que estuvieran estudiando en una escuela o facultad diferente a la que ellos acuden, y posteriormente, que estos nuevos participantes hicieran la misma invitación a sus amigos, responder y compartir el cuestionario.
El grupo de jóvenes que estudiaban una licenciatura en el área de ciencias de la salud fue integrado con aquellos que anotaron cursar una de las siguientes cuatro carreras: Médico Cirujano, Enfermería, Médico Cirujano dentista o Químico Farmacobiólogo.
El proyecto de investigación fue revisado y aprobado por el comité ético de la facultad de medicina de Tampico, de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.
A todos los participantes se les informó por escrito los objetivos del estudio, se les hizo saber que su participación sería anónima y se solicitó su consentimiento para participar en el estudio. En todo momento los estudiantes tuvieron el derecho de retirar su participación en el estudio.
Procedimiento de análisis estadístico
Los datos fueron analizados con el paquete estadístico SPSS ver. 25.0. Se calcularon frecuencias simples y medidas de tendencia central (medias y desviación estándar). Se determinó el porcentaje de género, familia no-intacta, jóvenes que estudian una licenciatura en el área de ciencias de la salud, ambiente familiar durante el confinamiento en casa, tabaquismo activo, considerar que la COVID-19 es una enfermedad grave y que esta percepción había modificado la manera de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19, percibir que la infección por el coronavirus SARSCoV-2 puede ser un riesgo para trabajar en su futura profesión y considerar que fue un error haber elegido estudiar una licenciatura del área de la salud, para comparar las frecuencias entre estudiantes universitarios del área de la salud con otros que estudian una licenciatura diferente. Se realizó análisis de regresión logística multivariada para determinar la relación entre las variables independientes con la variable resultante (modificar la manera de verl el proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19 en estudiantes del área de la salud, codificada como, 1. Si modificó y 0, No modificó. Se estimaron OR ajustado y el intervalo de confianza 95%. Para evaluar la relación, nosotros ajustamos con las variables, tabaquismo activo y vivir en el seno de una familia no-intacta.
Resultados
De la población total estudiada, 67.5% fueron mujeres y la edad media (desviación estándar) de los participantes fue de 20.31+1.62. Un ambiente familiar no aceptable fue reportado por 12.3% de los participantes. Aproximadamente, el 67.6% de los jóvenes estudiantes reporto que la gravedad del brote de la COVID-19 había cambiado la forma de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19 y el 80.1% considera que la COVID-19 constituye un riesgo para ejercer su profesión.
De acuerdo con los datos, 816 participantes eran estudiantes del área de ciencias de la Salud (Médico cirujano 70.6%, enfermería 27.6%, químico farmacobiólogo 1.1% y médico cirujano odontólogo 0.7%). En la tabla 1 se muestra la prevalencia de género, un ambiente familiar no aceptable, la presencia al interior de la casa de un familiar que había sufrido COVID-19, considerar que la COVID-19 es una enfermedad grave, el cumplimiento de las medidas de distanciamiento social y sanitarias para prevenir la COVID-19, estimar que la COVID-19 es un riesgo para el ejercicio de su futura profesión y la modificación en la manera de percibir su proyecto de vida profesional ante la nueva realidad post COVID-19, entre estudiantes del área de la salud y aquellos que cursan una licenciatura diferente a esta. Un mayor porcentaje de mujeres (70.8 vs 67.5%), ambiente familiar no aceptable (13.5 vs 11.4%), mala relación con el padre (9.7 vs 7.6%), la presencia de un familiar al interior de su casa que habían sufrido COVID-19, modificación de la manera de ver su proyecto de vida profesional (70.3 vs 65.5%) y considerar que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión (86.5 vs 75.2%) fue mayor en el grupo de jóvenes estudiantes del área de la Salud, comparados con los que cursan una licenciatura diferente a esta área.
Tabla 1 Características demográficas de los participantes e información sobre las variables estudiadas de jóvenes estudiantes de licenciatura en el área de Ciencias de la Salud aquellos que cursan otra carrera diferente al área de la Salud (n = 1879 ).a
| Licenciatura que estudia | Área ciencias de la Salud (n = 816) | No Ciencias de la Salud (n= 1063) | Población Total (n = 1879) | |||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Yes | % | Yes | % | Yes | % | |||
| Género: Hombre | 238 | 29.2 | 346 | 32.5 | 584 | 31.1 | ||
| Mujer | 578 | 70.8 | 717 | 67.5 | 1295 | 68.9 | ||
| Edad (años) | 20.43+1.68 | 20.21+1.58 | 20.31+1.62 | |||||
| Licenciatura Ciencias de la Salud | ||||||||
| Médico cirujano | 576 | 70.6 | ||||||
| Enfermería | 225 | 27.6 | ||||||
| Químico Farmacobiólogo | 9 | 1.1 | ||||||
| Médico cirujano dentista | 6 | 0.7 | ||||||
| Ambiente familiar no acceptable | 110 | 13.5 | 121 | 11.4 | 231 | 12.3 | ||
| Mala relación con su madre | 51 | 6.3 | 70 | 6.6 | 121 | 6.4 | ||
| Mala relación con su padre | 79 | 9.7 | 81 | 7.6 | 160 | 8.5 | ||
| Familiar en casa con COVID-19 | 196 | 24.0 | 240 | 22.6 | 436 | 23.2 | ||
| Familiar sufrió COVID-19 grave | 140 | 17.2 | 195 | 18.3 | 335 | 17.8 | ||
| Considera que la COVID-19 no es enfermedad grave | 30 | 3.7 | 75 | 7.1 | 105 | 5.6 | ||
| No cumple con el distanciamiento social ante la COVID-19 | 456 | 55.9 | 620 | 58.3 | 1076 | 57.3 | ||
| No cumple medidas sanitarias y protección para la COVID-19. | 11 | 1.3 | 12 | 1.1 | 23 | 1.2 | ||
| El brote de la COVID-19 modificó manera de ver su proyecto de vida profesional | 574 | 70.3 | 696 | 65.5 | 1270 | 67.6 | ||
| Considera que la COVID-19 es un riesgo para ejercer la profesión que estudia actualmente | 706 | 86.5 | 799 | 75.2 | 1505 | 80.1 | ||
| Debido al brote de la COVID-19, consideran fue un error haber elegido cursar una carrera en el área Ciencias de la Salud | 201 | 24.6 | 201 | 10.7 | ||||
Los resultados son presentados por números (%). *p 0.05; p 0.05
En el grupo de estudiantes del área de la salud que anotaron haber modificado la manera de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19, (Tabla 2), se registró un mayor porcentaje de aquellos que viven en el seno de un ambiente familiar no aceptable (83.6 vs 68.3%), que guardan una mala relación con su madre (88.2 vs 69.2%9) o padre (82.3 vs 69.1%), los que consideran que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión (73.8 vs 48.3%) y aquellos que anotaron que fue un error haber elegido una carrera de esta área.
Los resultados del análisis bivariado muestran que, vivir en el seno de un ambiente familiar no adecuado, tener una mala relación entre los jóvenes y la madre o el padre, considerar que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión y considerar que ha sido un error haber elegido estudiar una licenciatura en el área de la salud, se asocian con la modificación de la manera de ver su proyecto de vida profesional en los estudiantes del área de la salud.
Los resultados del análisis de regresión logística multivariado, ajustado por las variables vivir en el seno de una familia no-intacta y el tabaquismo activo, (Tabla 2) continuaron mostrando una asociación significativa entre, vivir en el seno de un ambiente familiar no adecuado (OR ajustado = 2.34, 95% IC 1.38 - 3.99), tener una mala relación con la madre (OR ajustado = 3.22, 95% IC 1.35 - 7.68) o el padre (OR ajustado = 2.11, 95% IC 1.15 - 3.84), considerar que cursar una carrera en el área de la salud es un riesgo para ejercer su futura profesión (OR ajustado= 2.97, 95% IC 1.97 - 4.48) y que fue un error haber elegido estudiar una licenciatura en ciencias de la salud (OR Ajustado = 6.11, 95% IC 3.62 - 10.32), con la modificación de la manera de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19 en los estudiantes de la salud.
Tabla 2 Resultado del análisis de regresión logísticas multivariable de los determinantes que modifican la forma de ver el proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19, de los estudiantes de licenciatura en el área de la salud debido al brote de la COVID-19 (n = 816).a
| Modificación de la forma de ver el proyecto de vida profesional en estudiantes del área de salid(n=574) | ||||||
|---|---|---|---|---|---|---|
| Si | % | No | % | OR Crudob (95% CI) Valor p | OR Ajustadob (95% CI) Value p | |
| Género Hombre | 144 | 60.5 | 94 | 39.5 | 0.52 (0.38-0.72) 0.000 | 0.51 (0.37-0.70) 0.000 |
| Mujer | 430 | 74.4 | 148 | 26.6 | ||
| Ambiente familiar no aceptable | 92 | 83.6 | 18 | 16.4 | 2.37/1.39-4.03) 0.000 | 2.34(1.38-3.99)0.002 |
| Ambiente familiar aceptable | 482 | 68.3 | 224 | 31.7 | ||
| Mala relación con su madre | 45 | 88.2 | 5 | 11.8 | 3.34 (1.40-7.95) 0.002 | 3.22 (1.35-7.68) 0.008 |
| Buena relación con su madre | 529 | 69.2 | 238 | 30.8 | ||
| Mala relación con su padre | 65 | 82.3 | 14 | 17.7 | 2.08 (1.14-3.78) 0.008 | 2.11 (1.15-3.84) 0.015 |
| Buena relación con su padre | 509 | 69.1 | 228 | 30.9 | ||
| Familiar residente en casa sufrió COVID-19 | 136 | 69.4 | 60 | 30.5 | 0.94 (0.66-1.33) 0.400 | 0.92 (0.64-1.30) 0.642) |
| Familiar residente en casa presento COVID-19 severo | 108 | 77.1 | 32 | 22.9 | 1.52 (0.99-2.33) 0.032 | 1.49 (0.97-2.28) 0.068 |
| No cumple con el distanciamiento social ante la COVID-19 | 323 | 70.8 | 133 | 29.2 | 1.05 (0.78-1.42) 0.370 | 1.02 (0.75-1.39) 0.851 |
| Cumple con el distanciamiento social ante la COVID-19 | 251 | 69.7 | 109 | 30.3 | ||
| No cumple medidas sanitarias y protección para la COVID-19 | 7 | 63.6 | 4 | 36.4 | 0.73 (0.21-2.53) 0.420 | 0.68 (0.19-2.37) 0.545 |
| Cumple medidas sanitarias y protección para la COVID-19 | 567 | 70.4 | 238 | 29.6 | ||
| Considera que la COVID-19 no es enfermedad grave | 21 | 70.0 | 9 | 30.0 | 0.98 (0.44-2.17) 0.554 | 0.98 (0.44-2.18) 0.969 |
| Considera que la COVID-19 es enfermedad grave | 553 | 70.4 | 233 | 29.6 | ||
| Considera que la COVID-19 es un riesgo para ejercer la profesión que está estudiando | 521 | 73.8 | 185 | 26.2 | 3.02 (2.01-4.56) 0.000 | 2.97 (1.97-4.48) 0.000 |
| No considera que la COVID-19 sea un riesgo para ejercer la profesión que está estudiando | 53 | 48.3 | 57 | 51.8 | ||
| Debido a la COVID-19, considera un error haber elegido una licenciatura en el área de la Salud | 184 | 91.5 | 17 | 8.5 | 6.24 (3.70-10.53) 0.000 | 6.11 (3.62-10.32) 0.000 |
| Debido a la COVID-19, no considera un error haber elegido una licenciatura en el área de la Salud | 390 | 63.4 | 225 | 36.4 | ||
a Los resultados son expresados como números (%). Los números entre paréntesis son intervalos de confianza 95%. * p>.05** p>.05. b Ajustado por las variables: tabaquismo activo y vivir en el seno de una familia no-intacta
Discusión
De acuerdo con el análisis de los datos, i. vivir en el seno de un ambiente familiar no aceptable durante el confinamiento en casa debido a la COVID-19, ii. considerar que la COVID-19 es un riesgo para ejercer la profesión en el área de la salud y iii. que ha sido un error haber elegido estudiar una licenciatura en el área de la salud debido a la gravedad del brote de la COVID-19, parecen estar relacionados con la modificación de la forma de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19 de los estudiantes universitarios del área de la salud. De acuerdo a la revisión de las diferentes bases de datos, este es el primer trabajo de investigación que documenta la relación entre estas variables.
Los resultados del análisis en este estudio muestran, que vivir en el seno de una familia donde existe una relación no adecuada entre los jóvenes con sus padres durante el confinamiento en casa debido a la COVID-19, incrementa la incertidumbre de alcanzar su proyecto de vida profesional. Según los datos, los jóvenes estudiantes del área de la salud que tienen una relación no adecuada con su padre tienen dos veces más probabilidades de modificar la manera de ver su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19, y si la relación no adecuada es entre el joven y su madre el riesgo es tres veces mayor. Previas publicaciones muestran, que vivir en el seno de una familia donde las relaciones entre sus integrantes no son adecuadas favorece el desarrollo de hábitos y conductas de riesgo, como el uso de sustancias y la deserción escolar, condiciones que pueden interferir con el sano desarrollo de los hijos (Monga, Monga y Monga, 2016; Muyibi, Ajayi, Irabor y Ladip, 2010; Verdugo et al., 2014), y sus efectos negativos, persistir toda la vida, (Ezpeleta, Navarro, de la Osa, Trepat & Penelo, 2020; Lansford, Dodge & Pettit, Bates, 2016). Más aún, según algunos investigadores, el temor a la infección por el coronavirus SARSCoV-2 y el confinamiento en casa debido a la pandemia de la COVID-19 se asocian con el desarrollo de angustia, ansiedad e irritabilidad en las personas lo que incrementa las probabilidades de que tengan fricciones entre si los integrantes de las familias. (Janssen etal., 2020; Sos children´s villages international, 2020). Sin duda, convivir en un ambiente familiar no adecuado en donde sus miembros mantienen una mala relación, puede ser un factor importante que incremente, la deserción escolar y la incertidumbre sobre el proyecto de vida profesional de los jóvenes ante la nueva normalidad post COVID-19. (Ezpeleta, Navarro, de la Osa, Trepat & Penelo, 2020; Lansford, Dodge & Pettit, Bates, 2016). En este contexto, la WHO (2021a) señala, que los adolescentes y jóvenes constituyen un grupo de población saludable, basados en el periodo de desarrollo que transitan, sin embargo, debido a las variaciones en sus emociones y carácter, así como a las presiones y normas sociales que tienen que cumplir, a estas personas también se les considera un grupo poblacional vulnerable que requiere una atención especial con la finalidad de asegurar un desarrollo físico y mental sano que les permita lograr los objetivos planteados en su proyecto de vida personal y profesional e integrarse después, a la sociedad que les ha tocado vivir. (Vázquez, Vázquez y Vázquez, 2014; Azevedo et al, 2020). Es importante que los organismos responsables, implementen programas de apoyo que atiendan las necesidades en cuanto a la salud mental de los jóvenes y propiciar un ambiente familiar adecuado que promueva el sano desarrollo integral, biopsicosocial, de los mismos, que les permita alcanzar su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19. Como primera estrategia, se propone que se facilite a los jóvenes durante el periodo de confinamiento en casa, el acceso, sin restricciones, a los servicios que brindan apoyo para la atención de la salud mental y vocacional.
De acuerdo con la United Nations Children's Fund [UNICEF], 2020), acudir a la escuela siempre ha constituido un desafío para los jóvenes, sin embargo, la pandemia de la COVID-19 ha hecho que la vida de los estudiantes sea aún más difícil. Según algunos autores, el distanciamiento social y la interrupción de las actividades escolares para mitigar la diseminación del coronavirus SARSCoV-2 se asocia con el aburrimiento, ansiedad, falta de atención e incertidumbre del futuro ante la nueva normalidad post COVID-19, particularmente en aquellas regiones donde el brote de la COVID-19 es más acentuado. (Singh et al., 2020; Jiao et al., 2020). En este estudio, los estudiantes del área de la salud que consideran que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión tienen 3 veces más probabilidades de modificar la manera de ver su proyecto de vida profesional en la nueva normalidad post COVID-19, comparados con aquellos jóvenes que consideran que la COVID-19 no es un riesgo para ejercer su futura profesión. Más aún, los estudiantes que consideran un error haber elegido estudiar una licenciatura en el área de la salud, el riesgo de modificar la manera de ver su proyecto de vida profesional es seis veces mayor comparados con los que consideran que no ha sido un error haber elegido ser estudiante del área de la salud.
Sin duda, los estudiantes en general están ansiosos debido a que no saben cómo la COVID-19 afectará su futuro profesional. En los estudiantes de la salud, la incertidumbre se incrementa debido a la percepción de la gravedad del brote de la COVID-19, aunado al impacto generado por la elevada letalidad de la enfermedad en la población en general, y en el personal de salud en particular. Las limitadas condiciones de seguridad y recursos con las que labora el personal de salud en los diferentes hospitales COVID-19, pueden explicar en parte el temor y la incertidumbre de los estudiantes de la salud sobre su proyecto de vida profesional ante la nueva normalidad post COVID-19. En fecha 18 de enero del 2021, se tenían registrados 204,070 casos confirmados de infección por el coronavirus SARSCoV-2 en el personal de salud de México, de los cuales, el 61.5% eran mujeres y la edad media fue de 37 años. En esa misma fecha, se documentaron 2,687 defunciones en trabajadores de la salud, de los cuales, el 47.0% de los fallecidos eran médicos, 19.0% enfermeras, 2.0% dentistas y 2.0% laboratoristas. (Secretaria de Salud Gobierno de México, 2021) Con estas cifras, México se ubicó, como el segundo país con mayor letalidad de la COVID-19 en el personal de salud en el mundo, tan solo un lugar atrás de los Estados Unidos de Norteamérica. (Amnesty International, 2020; Johns Hopkins University, 2020) Según algunos investigadores, una de las razones que explican este problema en el personal de salud es debido a que las autoridades responsables no proporcionan el equipo de protección personal adecuado, además de otros insumos para ejercer el trabajo del personal de salud en forma segura (Agren, 2020). Sin duda, las autoridades responsables de las diferentes instituciones de salud y de educación deben brindar certidumbre para el ejercicio laboral seguro de los profesionales de la salud, particularmente a aquellos que laboran en la primera línea de atención a enfermos de COVID-19. El suministro oportuno de medicamentos, reactivos de laboratorio, educación médica continua, equipo de protección personal y contar con una infraestructura hospitalaria adecuada, puede ser percibido por los estudiantes de la salud como medidas estratégicas de gran importancia que les permitirá desarrollar su futura profesión en un ambiente laboral seguro y adecuado ante la nueva normalidad post COVID-19.
Limitaciones del estudio
Este estudio tiene las siguientes limitaciones:
· A través de este estudio no se puede establecer una relación de causalidad debido a que el diseño de la investigación es de tipo transversal.
· El fenómeno de la subrespuesta y sobrerespuesta puede estar presente debido a que el diagnóstico de las diferentes condiciones de salud, como la COVID-19 y el uso de sustancias como el tabaco, fue establecido de acuerdo a lo que declararon los participantes, ningún examen de laboratorio ni prueba diagnóstica fue realizada en este estudio.
· Los resultados obtenidos no pueden generalizarse a toda la población de estudiantes debido a que la aplicación del cuestionario para la recogida de la información se realizó a través de medios digitales. En México, un poco más del 50.0% de los hogares no cuenta con acceso al internet y un porcentaje similar de estudiantes de nivel superior, no cuenta con una computadora de uso personal. (Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación [INEE], 2019; Miranda, 2018)
Conclusión
La magnitud del brote de la COVID-19 y la repercusión de su letalidad en los profesionales de la salud, ha impactado en forma negativa en la forma de ver el proyecto de vida profesional de los estudiantes del área de la salud.
Los resultados en este estudio muestran, que el 70.3% de los estudiantes del área de la salud han modificado la manera de ver su proyecto de vida profesional durante el confinamiento en casa por la COVID-19. Aunado a esto, el 86.5% de los estudiantes de la salud consideran que la COVID-19 es un riesgo para ejercer su futura profesión y el 24.6% declaró que fue un error haber elegido estudiar una licenciatura en ciencias de la salud. Es importante que las autoridades correspondientes mejoren las condiciones de trabajo de los profesionales de la salud, proporcionando, sobre todo, equipo de protección personal, medicamentos e infraestructura hospitalaria adecuada para el ejercicio profesional seguro en el área de la salud. La implementación de estas medidas podrá ser percibida en forma positiva por los estudiantes del área de la salud y contribuirán a disminuir la incertidumbre sobre su proyecto de vida profesional.










nova página do texto(beta)


