Introducción
De los carcinomas de tiroides, el de tipo folicular (CF) ocupa el segundo lugar en frecuencia, corresponde al 15% de los casos, entre los 50 y 60 años en mujeres, su crecimiento es lento y se propaga por vía hematógena, lo que ocasiona metástasis a pulmón, hueso (lesiones líticas), sistema nervioso e hígado,1 aproximadamente 7 a 23% de los casos presentan metástasis a distancia; de 2 a 13% desarrollan metástasis ósea.2 Al presentarse un caso se efectúa esta comunicación.
Caso clínico
Paciente femenino de 62 años, con antecedente de bocio, manejada con tiroidectomía total por oncología, con reporte histopatológico de bocio, sin presencia de tumor. Acude dos años después con dolor cervical principalmente a las rotaciones; la resonancia magnética (RM) mostró lesión lítica de odontoides y cuerpo del axis; se le practicó fijación posterior occipitocervical (Figura 1). La biopsia resultó negativa para tumor. Diez meses después presentó cuadriparesia de 40%, hiperreflexia, asociados a signos de Hoffmann y Babinski bilateral y dolor radicular C5 al movimiento, sensibilidad conservada en las cuatro extremidades, y exacerbada en territorio C5 izquierdo. La radiografía lateral de columna cervical mostró destrucción de odontoides y parte del cuerpo de C2 (Figura 2A); en la RM se observa lesión destructiva invadiendo canal medular, así como desplazamiento de tráquea y esófago (Figura 2B y C). Se practicó mediante abordaje anterolateral cervical alto y microscopio la resección parcial de la lesión (aproximadamente 3 cm2). El reporte de patología indicó: carcinoma folicular tiroideo bien diferenciado metastásico. La evolución postoperatoria de la paciente fue satisfactoria, con recuperación de la cuadriparesia, se canalizó a tratamiento con yodo radioactivo y radioterapia.

Figura 1: Imágenes de resonancia magnética en cortes (A) sagital y (B) axial que muestran lesión lítica de odontoides y cuerpo del axis. C) Radiografía simple lateral de columna cervical en la que se observa fijación posterior occipitocervical.
Discusión
En los pacientes con CF el tratamiento debe ser más agresivo que en el cáncer papilar, ya que por lo general, en cáncer diferenciado de tiroides el pronóstico es menos favorable, dada la tendencia de metastatizar a hueso3,4 (como en este caso) y pulmón, debiendo realizarse seguimiento radiológico periódico. En pacientes no tratados con radioyodo, con tiroglobulina elevada, debe buscarse enfermedad residual o metastásica con otras técnicas de imagen, ya que el paciente puede beneficiarse de intervención quirúrgica para resecar tumor residual, frecuentemente en ganglios. La administración de dosis altas de radioyodo en pacientes con TG positiva puede ser útil cuando existen micrometástasis pulmonares que pueden pasar desapercibidas en los estudios de imagen. Es de importancia recalcar que un buen diagnóstico inicial, y tratamiento con radioyodo posterior a la cirugía, evita complicaciones poco comunes como las observadas en el caso.










nova página do texto(beta)



