Introducción
México está entre los países con mayor prevalencia de sobrepeso y obesidad, condiciones que en combinación afectan a más de 70% de la población adulta.1 Tal epidemia de peso no saludable se asocia a un incremento en la tasa de ingestión energética debida a la alta disponibilidad de alimentos ricos en calorías y a una reducción en la tasa de gasto energético debida a inactividad física.2 La adiposidad excesiva se asocia con riesgos de enfermedades.3 Conocer las consecuencias de sobrepeso y obesidad permitirá diseñar acciones de salud pública para combatir la carga de enfermedad. El presente trabajo examina la salud bucodental de personas con peso saludable y no saludable.
Las enfermedades de la cavidad oral como gingivitis y caries se encuentran entre las de mayor prevalencia en México. Pese a acciones de salud oral pública como fluoración de sal/agua y educación para higiene bucal,4-6 en datos recientes de adultos jóvenes mexicanos la prevalencia de caries en dentición permanente es mayor de 80% y la prevalencia de gingivitis es mayor de 47%.7,8
La periodontitis y la caries son condiciones asociadas que progresan lentamente y que involucran la microbiota de la placa dental.9 Tanto la gingivitis como la caries generan procesos inflamatorios específicos de la cavidad oral.10 Individuos con enfermedades periodontales presentan elevada concentración de proteína C reactiva y fibrinógeno sangre, lo que indica también una respuesta inflamatoria sistémica.11
La alta prevalencia de sobrepeso u obesidad podría tener implicaciones negativas en la salud oral de la población. La obesidad se caracteriza por una acumulación excesiva de grasa corporal resultado de continuo sobreconsumo calórico y sedentarismo.12 La hipertrofia del tejido adiposo causa un bajo grado de inflamación sistémico.13 Los factores inflamatorios circulantes derivados de la obesidad se podrían adicionar a los factores inflamatorios de la cavidad oral.14 Así, la obesidad podría contribuir al proceso inflamatorio en gingivitis y caries.
La obesidad se ha asociado con diversos aspectos de salud oral incluyendo acumulación de placa y gingivitis.15,16 La evidencia disponible muestra consistentemente una asociación entre gingivitis, caries y obesidad. Por ejemplo, se ha encontrado mayor gingivitis y caries en adolescentes con obesidad que sin obesidad.17,18 De forma similar, en población adulta mexi cana se detectó prevalencia de gingivitis en 100% de casos con presencia de sobrepeso u obesidad en con traste con 70% de casos con peso saludable.19
Las conductas de alimentación e higiene bucal influyen también en la salud dental. El consumo de azúcar es un factor dietario implicado en la etiología de gingivitis y caries. Se ha encontrado por ejemplo una asociación positiva entre la frecuencia de consumo de azúcar y la formación de placa dental bacteriana e inflamación gingival.20 Debido en parte a esta asociación de azúcar con caries, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que el consumo de azucares libres no sea mayor de 10% de energía total de la dieta.21 El cepillado de dientes es otro factor relacionado a gingivitis y caries. La frecuencia en lavado de dientes se asocia negativamente con formación de placa dentobacteriana y caries.22 Más aún, la gingivitis puede revertirse con incremento en la frecuencia de cepillado de dientes.23
La gingivitis y la caries tienen altas prevalencias y podrían exacerbase o acelerarse en un estado de so brepeso/obesidad, así como en presencia de hábitos de alto consumo de azúcar y falta de cepillado dental, lo que quizá predispone a personas con estas características a un mayor riesgo de pérdida dentaria prematura.24 El objetivo del presente trabajo fue examinar la prevalencia de gingivitis y caries en adultos jóvenes con peso saludable y no saludable, así como su relación con el consumo de azúcar y cepillado dental.
Material Y Métodos
Diseño
Se desarrolló un estudio transversal comparativo entre estudiantes universitarios mexicanos con peso saludable y no saludable usando muestreo probabilístico estratificado.
Participantes
Los participantes fueron estudiantes de la Facultad de la Planeación Urbana de la Universidad Autónoma del Estado de México, ciudad de Toluca, México. Todos los alumnos de tal facultad fueron numerados consecu tivamente a partir del semestre, grupo y número de lista, se identificó a los estudiantes que reportaron ser de tez morena, edad entre 18 y 25 años, sin enfermedad crónica, y peso en rango saludable o rango de sobrepeso u obesidad calculado a partir de autorreporte de peso y estatura.25 A partir de la prevalencia observada de peso saludable de 78% y de sobrepeso/obesidad de 22% encontrada se calculó con el software G*Power26 que serían necesarios 22 estudiantes con peso saludable y 22 participantes con sobrepeso u obesidad como muestra para obtener diferencias de proporciones entre estas condiciones. Por casos de participantes que tuvieran que ser eliminados se consideró ingresar en cada estrato a 30 en lugar de 22 estudiantes, los cuales fueron seleccionados de manera aleatoria de todos los estudiantes de la facultad con peso saludable o con peso no saludable, respectivamente, usando la aplicación en línea randomizer.org. La información sobre el estudio y consentimiento firmado fue obtenida durante el tamizaje inicial. El protocolo del estudio fue revisado y aprobado por el Comité de Ética de la Investigación del CICMED UAEMéx (Registro CEI: 2018/19).
Procedimiento y mediciones
Los participantes fueron programados entre las 11 y 13 horas para realizar en la unidad de salud de su facultad las mediciones del estudio en una sola sesión. Se solicitó a los estudiantes no consumir alimentos tres horas antes, lavarse los dientes después de su último consumo de alimentos, usar ropa usual, pero ligera, y eliminar excretas previo a la sesión. Durante la sesión del estudio, los participantes realizaron las evaluaciones, comenzando por la antropometría; seguida por la evaluación dietaria, y finalmente la evaluación de salud oral.
Estado del peso corporal. Estando el participante descalzo, un nutriólogo tomó la estatura con un estadímetro (Seca 1013522), así como el peso y porcentaje de grasa con un analizador de composición corporal (Tanita BF541). Se calculó el índice de masa corporal (IMC) a partir del peso en kilogramos dividido entre la estatura en metros elevada al cuadrado, cuyo valor da el estado del peso según los puntos de corte propuestos por la Organización Mundial para la Salud (OMS):27 peso saludable: IMC 18.5-24.9 kg/m2 y sobrepeso/obesidad: IMC ≥ 25 kg/m2. También se consideró un porcentaje de grasa corporal en rango de 10-19.9% en hombres o de 20 a 29.9% en mujeres para peso saludable, y un porcentaje de grasa corporal igual o mayor de 20% en hombres o 30% en mujeres para peso no saludable, esto según puntos de corte establecidos en investigación previa.28,29 Los casos fueron eliminados cuando el IMC reportado no correspondió con el IMC real, o el IMC no correspondió al porcentaje de grasa corporal del estrato de peso saludable o no saludable asignado.
Evaluación de salud oral. La evaluación dental se adhirió a los métodos básicos para encuestas de salud oral dispuestos por la OMS,30 que incluye las guías estandarizadas para evaluación del estado de dentición y periodontal así como la frecuencia de cepillado dental, a partir de los cuales se determinan los índices periodontal comunitario (IPC), y de dientes cariados, perdidos y obturados (CPO-D). Esta evaluación bucodental permite una evaluación sistemática y confiable, cuyos resultados pueden compararse con los de las mismas evaluaciones en otras poblaciones.
Consumo de azúcar. La evaluación dietaría se basó en recordatorio de 24 horas31 aplicada por un nutriólogo, donde el participante reportó todos los alimentos consumidos el día anterior, a partir de lo cual se estimó el porcentaje de azúcar del total de kilocalorías consumidas. Se consideró conveniente esta evaluación dietaría, ya que el consumo de energía y macronutrientes presenta menor variabilidad diaria que la de micronutrientes.32
Análisis estadístico
Las diferencias en valores promedio entre condiciones se analizaron con prueba t de Student para grupos independientes. Las diferencias en valores proporcionales se determinaron con prueba de probabilidad exacta de Fisher. La asociación entre variables se analizó con correlación de Pearson. Se consideró significativa una probabilidad (p) menor de 0.05. Los datos fueron analizados con el software estadístico SPSS 22.
Resultados
En total fueron evaluados 26 participantes para la condición de peso saludable y 23 participantes para peso no saludable. Sin embargo, tres participantes fueron eliminados de la condición saludable porque su IMC o porcentaje de grasa corporal estaba por arriba del rango saludable. Los participantes elegibles de peso saludable y no saludable no difirieron en edad promedio ni proporción de hombres y mujeres (Tabla 1). Como estaba previsto, los participantes con peso saludable tuvieron menor IMC y porcentaje de grasa corporal que los participantes con peso no saludable.
Tabla 1: Características de los participantes.
| Peso saludable n = 23 |
Peso no saludable n = 23 |
t | p | |
|---|---|---|---|---|
| Sexo, % | ||||
| Hombres | 47.8 | 52.2 | 0.67* | |
| Mujeres | 52.2 | 47.8 | ||
| Edad, años | 19.7 ± 1.8 | 20.0 ± 1.7 | -0.68 | 0.50 |
| IMC, kg/m2 | 21.5 ± 2.2 | 27.9 ± 3.5 | -7.47 | 0.0001 |
| Grasa corporal, % | ||||
| Hombres | 15.2 ± 4.9 | 25.0 ± 9.2 | -3.27 | 0.005 |
| Mujeres | 25.8 ± 5.4 | 37.0 ± 4.6 | -5.32 | 0.0001 |
* p exacta
No se detectó diferencia entre participantes con peso saludable y no saludable en prevalencia de gingivitis, que en general fue mayor de 70% (Tabla 2). Tampoco se observó diferencia por nivel de peso en la prevalencia de caries, que fue también mayor de 70% (Tabla 2). Del total de dientes evaluados, el estado de cerca de 70% fue sano (Tabla 2), y por tanto se encontraron relativamente bajos el IPC, y el índice CPO-D (Tabla 3).
Tabla 2: Evaluación de salud oral.
| Peso saludable n = 23, % |
Peso no saludable n = 23, % |
p | |
|---|---|---|---|
| Prevalencia de gingivitis | 87.0 | 69.6 | 0.44 |
| Prevalencia de caries | 78.3 | 73.9 | 0.90 |
| Índice periodontal comunitario* | |||
| Sano | 71.7 | 64.5 | 0.79 |
| Hemorragia | 18.8 | 27.5 | 0.29 |
| Cálculo | 9.4 | 8.0 | 1.00 |
| Bolsa de 4-5 mm | 0.0 | 0.0 | 1.00 |
| Bolsa de 6 mm o más | 0.0 | 0.0 | 1.00 |
| Estado de dentición* | |||
| Sano | 72.3 | 69.3 | 0.90 |
| Cariado | 4.2 | 6.5 | 0.53 |
| Obturado con caries | 0.8 | 1.1 | 1.00 |
| Obturado sin caries | 3.7 | 4.1 | 1.00 |
| Perdido por caries | 1.0 | 0.1 | 1.00 |
| Perdido por otro motivo | 0.8 | 1.9 | 1.00 |
| Sellado fisura | 7.5 | 6.9 | 1.00 |
| Soporte puente,
corona especial o implante |
0.0 | 0.5 | 1.00 |
| Diente sin brotar/raíz cubierta | 6.5 | 6.9 | 1.00 |
| Traumatismo | 3.3 | 2.6 | 1.00 |
| Frecuencia de cepillado | |||
| Nunca | 52.2 | 43.5 | 0.57 |
| Menos de 1 vez por semana | 13.0 | 21.7 | 0.24 |
| Al menos 1 vez por semana | 13.0 | 4.3 | 0.06 |
| Una vez por día | 17.4 | 30.4 | 0.16 |
| Más de una vez por día | 4.3 | 0.0 | 0.12 |
* Porcentaje del total de dientes evaluados.
Tabla 3: Índices comunitarios de gingivitis y caries.
| Peso saludable n = 23 |
Peso no saludable n = 23 |
t | p | |
|---|---|---|---|---|
| Índice
periodontal comunitario (IPC) |
0.4 ± 0.3 | 0.4 ± 0.4 | -0.57 | 0.57 |
| Índice de dientes cariados, perdidos y obturados (CPO-D) |
3.1 ± 3.9 | 3.8 ± 3.7 | -0.62 | 0.54 |
Mientras que una menor proporción de participantes reportó cepillarse los dientes una vez o más al día, una mayor proporción refirió cepillarse los dientes menos de una vez por semana o nunca, esto sin diferencias significativas entre participantes con peso saludable y no saludable (Tabla 2).
Con respecto a la evaluación dietaría, tampoco se encontraron diferencias por nivel de peso (Tabla 4). Los participantes en ambos estratos reportaron similar número de porciones de los grupos de alimentos, para un aporte calórico y distribución macronutrimental cercano a las recomendaciones diarias. Sin embargo, el porcentaje promedio de ingestión energética derivada de azúcar en ambos grupos fue mayor de 10% (Tabla 4).
Tabla 4: Evaluación dietaría, promedio (± desviación estándar) de consumo diario.
| Peso saludable n = 23 |
Peso no saludable n = 23 |
t | p | |
|---|---|---|---|---|
| Grupo de
alimentos, porciones | ||||
| Frutas | 1.4 ± 1.4 | 1.8 ± 1.9 | -0.97 | 0.38 |
| Vegetales | 2.7 ± 1.5 | 2.8 ± 1.7 | -0.09 | 0.93 |
| Granos | 12.7 ± 5.0 | 9.6 ± 6.0 | 1.88 | 0.07 |
| Proteína | 2.2 ± 1.3 | 2.3 ± 1.2 | -0.27 | 0.79 |
| Leche | 1.0 ± 0.9 | 1.0 ± 1.1 | -0.08 | 0.94 |
| Azúcar | 5.5 ± 4.1 | 4.3 ± 2.6 | 1.16 | 0.25 |
| Grasa | 6.2 ± 3.0 | 5.3 ± 2.8 | 1.12 | 0.27 |
| Kilocalorías | 1,854 ± 582 | 1,599 ± 631 | -1.43 | 0.16 |
| Carbohidratos % | 63.2 ± 9.0 | 60.0 ± 6.9 | 1.49 | 0.14 |
| Proteína % | 15.1 ± 3.0 | 16.6 ± 3.4 | -1.52 | 0.13 |
| Lípidos % | 21.8 ± 7.1 | 23.7 ± 5.5 | -0.98 | 0.33 |
| Azúcar % | 11.7 ± 9.5 | 10.9 ± 5.9 | -0.34 | 0.74 |
Dado a que no existieron diferencias entre condiciones, la asociación entre las variables del estudio se determinó considerando a todos los participantes. No se apreciaron asociaciones estadísticamente significativas, excepto que el porcentaje de consumo de azúcar se correlacionó de manera positiva con los puntajes del índice CPO-D (Tabla 5).
Discusión
Contrario a la expectación, no se observó que la pre valencia de gingivitis y caries fuera mayor en participan tes con sobrepeso u obesidad que en participantes con peso saludable. Aun así, se encontraron prevalencias de gingivitis y caries en más de dos terceras partes de todos los participantes. Esto concuerda con estudios previos en población general,7,8 lo que indica que la problemática generalizada de salud bucodental continúa presente en el grupo de estudiantes universitarios investigado.
Los índices IPC y CPOD promedio observados en el este estudio fueron, sin embargo, menores que lo reportado previamente en población adulta mexicana general. 7,8 La población estudiantil podría ser un grupo vulnerable a deterioro en la salud oral en la medida que comiencen a independizarse de sus padres y a adquirir responsabilidades de la vida adulta. Tal exposición a los factores ambientales de la vida moderna aunada a rasgos genéticos de susceptibilidad a desarrollar obesidad y enfermedades asociadas33,34 es determinante en que actualmente México tenga cargas de enfermedad más altas que las registradas en otros países.1
Fue relevante descubrir también que la higiene dental fue poco frecuente en la población investigada, cifras que concuerdan con lo descrito en otras encuestas de salud oral.7,8 El hallazgo más relevante del presente estudio fue que participantes en general reportaron un consumo de azúcar mayor que el sugerido por la OMS21 y éste se asoció con el índice de caries (CPO-D). Esto confirma en población mexicana un papel importante del azúcar en la etiología de la caries ampliamente documentado en otras poblaciones.20
A diferencia de estudios previos en población mexicana, una fortaleza del presente estudio fue el uso de muestreo probabilístico estratificado, lo cual favorece que los datos de las variables evaluadas correspondan a la misma distribución, y a disminuir la influencia por variables confusoras en los resultados. Una limitación fue el uso de reportes de consumo de alimentos, donde no se encontraron diferencias entre participantes con peso saludable y no saludable; sin embargo, se ha detectado previamente que el subreporte en consumo aumenta con incremento en índice de masa corporal.35
Las altas prevalencias de gingivitis y caries aquí observadas alertan a la necesidad de acciones de protección a la salud oral, en particular en promover menor consumo de azúcar entre estudiantes universitarios. El impacto del exceso de adiposidad corporal en enfermedades de la salud oral quizá sea de lenta progresión.










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