Revisiones sistemáticas de prevalencia
Las revisiones sistemáticas (RS) de estudios de prevalencia cada vez son más necesarias; sin embargo, aún no se cuenta con una metodología completamente estructurada y aceptada para asegurar alta calidad.1,2 En cambio, para las RS de ensayos clínicos la metodología se encuentra muy bien estructurada en el «Manual de Revisiones Sistemáticas de la Colaboración Cochrane» que es de acceso libre.3
Existen similitudes y diferencias en la metodología necesaria para realizar una RS de estudios de intervención frente a estudios observacionales. El protocolo de búsqueda de la información, la metodología para elaborar los criterios de selección del material bibliográfico, fuentes de información y la fase de selección se pueden seguir a partir del manual arriba mencionado; por el contrario, la evaluación de la calidad metodológica de los estudios es muy diferente. En lo que respecta a estudios de tratamiento, se cuenta con un instrumento para evaluar riesgo de sesgo, que no es aplicable a las RS de prevalencia.4
Los determinantes de la prevalencia son tiempo, lugar y persona. Por eso, para una correcta interpretación de la prevalencia se debe considerar en qué tiempo calendario fueron medidos los sujetos de estudio, en qué área geográfica y más específico, si los sujetos provienen de la población o en qué nivel de atención médica se ubican, cómo fue seleccionado el total de la población de estudio y cómo se identificó y midió la característica de interés. Los sesgos o errores sistemáticos son errores durante el proceso de identificación de la población a estudiar. La distorsión resulta de la forma en que los sujetos han sido seleccionados, por tanto, se le denomina sesgo de selección; cuando el error está en la medición de los sujetos se habla de sesgo de información. El resultado de estos sesgos será la pérdida de la validez de la prevalencia estimada.
El diseño ideal para determinar la prevalencia es el estudio transversal descriptivo o simplemente transversal. Puede medirse toda la población de interés, pero cuando esto no es posible se utiliza una muestra. El muestreo debe ser aleatorio pues se necesita obtener una muestra que sea representativa de la población (principio de representatividad), en otras palabras, que la muestra tenga la misma composición que la población; además, no se debe considerar ni la exposición ni el desenlace como criterios de selección. Existen los estudios transversales comparativos o analíticos menos reconocidos. En éstos se seleccionan dos grupos mediante un muestreo no probabilístico, buscando la comparabilidad y considerando ya sea la exposición o la variable de desenlace, de tal manera que no son adecuados para determinar prevalencia; entonces en las RS de prevalencia deberán ser excluidos.
En el diseño transversal descriptivo los criterios de selección, sirven para delimitar la población de interés. Por ejemplo, para determinar la prevalencia de adultos mayores edéntulos en general lo ideal serán estudios en la comunidad, si esto no es posible pueden ser en el primer nivel de atención con lo cual irá disminuyendo la representatividad, y serán totalmente no representativos de la población los estudios de base hospitalaria y de centros de alta especialidad; en cambio, si el interés es la prevalencia de pacientes edéntulos para gestionar normas nutricionales para pacientes hospitalizados, lo ideal será un estudio de base hospitalaria.
Los miembros del «International Committee of Medical Journal Editors» dieron a conocer los criterios STRO BE que incluyen los requisitos para un reporte de investigación con diseños observacionales.5 Dreyer H y colaboradores utilizaron este instrumento en la revisión sistemática para determinar la prevalencia, incidencia y factores de riesgo para periimplantitis.6 Inclusive se ha utilizado la herramienta para evaluación de riesgo de sesgo de la Colaboración Cochrane con modificaciones para estudios de prevalencia como Rocha y colegas para determinar la prevalencia del cuidado dental por la paciente embarazada.7
En el Joanna Briggs Institute de Australia se elaboró un instrumento para evaluar riesgo de sesgo para revisiones sistemáticas de prevalencia, cuenta con un manual donde se explica de manera breve el significado de cada uno de los nueve ítems. Se cuenta con la actualización 2017 de acceso libre.8 Este instrumento tiene validez de apariencia ya que hasta el momento se ha utilizado de manera frecuente; sin embargo, se desconoce su confiabilidad y la validez de constructo.
Conclusión
Cuando se lleve a cabo una revisión sistemática de prevalencia sólo se deben incluir diseños transversales «descriptivos» realizados en poblaciones completas o muestras con selección aleatoria y evaluar el riesgo de sesgo con instrumentos específicos para este diseño como el desarrollado por los investigadores del Joanna Briggs institute de Australia, previa estandarización y medición de la confiabilidad entre observadores.
El objetivo de esta editorial es difundir la necesidad de evaluar correctamente el riesgo de sesgo en las revisiones sistemáticas de prevalencia, para contar con estimaciones válidas cuando no se dispone de datos censales.










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