ANTECEDENTES
La violencia doméstica es un problema global, con graves consecuencias para la salud física, mental y social de las víctimas. La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor del 30% de las mujeres en todo el mundo han experimentado violencia física o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida.1 En América Latina, el fenómeno adquiere dimensiones críticas debido a la coexistencia de desigualdades de género, pobreza y limitaciones para el acceso a los servicios de salud. 2 En Perú, la violencia contra las mujeres sigue siendo una gran preocupación; en 2023, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables reportó 142,182 casos de violencia atendidos por los Centros de Emergencia Mujer, que evidencia la magnitud del problema en el país. 3
El embarazo es una etapa particularmente vulnerable para las mujeres expuestas a la violencia doméstica, pues no solo afecta a la madre, sino también al feto. La evidencia sugiere que las mujeres embarazadas que sufren violencia tienen mayor riesgo de complicaciones (maternas y fetales): bajo peso al nacer, inicio temprano del parto, parto prematuro, y el ingreso del neonato a la unidad de cuidados intensivos. 4 Asimismo, las consecuencias psicológicas: depresión, ansiedad y estrés postraumático están ampliamente documentadas, pues afectan la salud de la madre y del feto. 5,6,7
La atención prenatal es decisiva para garantizar un embarazo saludable. La OMS recomienda un mínimo de ocho consultas prenatales, 8 mientras que el Ministerio de Salud de Perú establece un mínimo de seis controles para un adecuado seguimiento del embarazo. 9 Sin embargo, las mujeres que sufren violencia tienen mayores dificultades para acceder a estas atenciones debido a barreras impuestas por el agresor, el miedo y la falta de apoyo. 10 La relación entre violencia doméstica y atención prenatal insuficiente es un área de creciente interés en la salud pública porque limita el acceso a intervenciones críticas para prevenir complicaciones maternas y neonatales.
Por tanto, este estudio tuvo como objetivo: analizar la asociación entre violencia doméstica y atención prenatal insuficiente en pacientes en el puerperio atendidas en un hospital nacional de Perú.
MATERIALES Y MÉTODOS
Estudio analítico de casos y controles llevado a cabo en el Hospital Nacional Sergio E. Bernales, en el distrito de Comas, Lima, Perú, durante los meses de noviembre y diciembre del 2023. La muestra se conformó con casos (pacientes en el puerperio con menos de seis atenciones prenatales durante el embarazo, definidas como insuficientes) y controles (pacientes en el puerperio con seis o más atenciones prenatales en el embarazo, definido como atención prenatal adecuada). Criterios de inclusión para ambos grupos: edad mayor o igual a 18 años, parto atendido en el Hospital Nacional Sergio E. Bernales, contar con carné perinatal y aceptar, voluntariamente, participar en el estudio. Criterios de exclusión: pacientes en el puerperio, con alteraciones mentales o con recién nacido hospitalizado porque estas situaciones podrían afectar su capacidad para responder a la encuesta. El muestreo fue no probabilístico por conveniencia. El tamaño de la muestra se determinó con auxilio del programa OpenEpi versión 3.01, con un nivel de confianza del 95%, una potencia del 80%, una razón de controles por caso de 1:1, y una proporción de controles expuestos del 50%. Se asumió una razón de momios de 2 y una proporción hipotética de casos expuestos del 66.67%, que resultó en una muestra de 276 participantes (138 casos y 138 controles).
Variables de estudio: características sociodemográficas (edad, grado de escolaridad, estado civil, ocupación, región de procedencia); violencia doméstica: violencia física y formas de ésta (golpes con el cuerpo, empujones, golpes con objetos, caídas), violencia psicológica y formas de ésta (insultos, amenazas, gritos, intimidación, humillación), agente agresor, violencia sexual y formas de ésta (abuso sexual, tocamientos indebidos, acoso sexual); y la atención prenatal insuficiente Los datos se obtuvieron mediante un cuestionario previamente validado por el juicio de tres expertos, con obtención de V de Aiken igual a 1 y confiable con un coeficiente de Kuder-Richarson de 0.85 (prueba piloto). Al culminar las encuestas, los datos recolectados se transcribieron a una matriz en Excel, donde se procedió al control de calidad, para su posterior análisis y procesamiento estadístico con el programa SPSS versión 26.
Para medir el grado de asociación entre las características sociodemográficas, la violencia doméstica, sus tipos, formas de violencia y el agente agresor, con la atención prenatal insuficiente, se aplicó la prueba de χ2 de Pearson, prueba exacta de Fisher, χ2 tendencia lineal y la razón de momios para medir la probabilidad de ocurrencia del evento de interés; con intervalo de confianza del 95% y una p < 0.05.
El estudio contó con la aprobación del Comité Institucional de Ética en Investigación del Hospital Nacional Sergio E. Bernales, el consentimiento informado de todas las participantes y el cumplimiento de los principios bioéticos de la declaración de Helsinki.
RESULTADOS
Se estudiaron 138 casos y 138 controles. En relación con las características sociodemográficas, la escolaridad se asoció, significativamente, con la atención prenatal insuficiente (p < 0.001). Cuadro 1
Cuadro 1 Asociación entre las características sociodemográficas y la atención prenatal insuficiente
| Características | Atención prenatal insuficiente | p | |||
| Sí | No | ||||
| n | % | n | % | ||
| Edad (x̄: 28.2; DE: 6.03) | |||||
| 18-20 años | 14 | 10.1 | 18 | 13 | 0.519+ |
| 21-35 años | 106 | 76.8 | 107 | 77.5 | |
| >35 años | 18 | 13 | 13 | 9.4 | |
| Grado de escolaridad | |||||
| Sin estudios - Primaria | 10 | 7.2 | 14 | 10.1 | < 0.001+ |
| Secundaria | 89 | 64.4 | 50 | 36.2 | |
| Superior | 39 | 28.3 | 74 | 53.6 | |
| Estado civil | |||||
| Soltera | 19 | 13.8 | 20 | 14.5 | 0.371++ |
| Conviviente | 112 | 81.2 | 116 | 84.1 | |
| Casada | 7 | 5.1 | 2 | 1.4 | |
| Ocupación | |||||
| Estudiante | 5 | 3.6 | 10 | 7.2 | 0.412+ |
| Ama de casa | 100 | 72.5 | 97 | 70.3 | |
| Empleada | 33 | 23.9 | 31 | 22.5 | |
| Región de procedencia | |||||
| Costa | 92 | 66.7 | 83 | 60.1 | 0.937++ |
| Sierra | 25 | 18.1 | 41 | 29.7 | |
| Selva | 18 | 13 | 12 | 8.7 | |
| Extranjera | 3 | 2.2 | 2 | 1.4 | |
x̄: media; DE: desviación estándar.
+Estimado con c2 de Pearson.
++Estimado con c2 de tendencia lineal.
Las formas de violencia física, como los golpes en el cuerpo (razón de momios = 3.17; IC95%: 1.29-7.77; p = 0.008), los empujones (RM = 4.63; IC95%: 1.83-11.72; p < 0.001) y las caídas (RM = 5.31; IC95%: 1.14-24.71; p = 0.018) se relacionaron, significativamente, con la atención prenatal insuficiente. Cuando este tipo de agresiones fueron causadas por la pareja (RM = 6.75; IC95%: 1.94-23.48; p = 0.001) o expareja (RM = 10.7; IC95%: 1.35-84.79; p = 0.006) se incrementó el riesgo de no completar el mínimo de seis atenciones prenatales. Cuadro 2
Cuadro 2 Asociación entre las formas de violencia física, el agente agresor y la atención prenatal insuficiente
| Atención prenatal insuficiente | p | RM | IC95% | |||||
| Sí | No | |||||||
| n | % | n | % | |||||
| Formas de violencia | ||||||||
| Golpes con el cuerpo | Sí | 20 | 14.5 | 7 | 5.1 | 0.008+ | 3.17 | 1.29 -7.77 |
| No | 118 | 85.5 | 131 | 94.9 | ||||
| Empujones | Sí | 24 | 17.4 | 6 | 4.3 | < 0.001+ | 4.63 | 1.83 -11.72 |
| No | 114 | 82.6 | 132 | 95.7 | ||||
| Golpes con objetos | Sí | 7 | 5.1 | 1 | 0.7 | 0.066* | 7.32 | 0.89 - 60.32 |
| No | 131 | 94.9 | 137 | 99.3 | ||||
| Caídas | Sí | 10 | 7.2 | 2 | 1.4 | 0.018+ | 5.31 | 1.14 - 24.71 |
| No | 128 | 92.8 | 136 | 98.6 | ||||
| Agente agresor | ||||||||
| Pareja | Sí | 18 | 13.0 | 3 | 2.2 | 0.001+ | 6.75 | 1.94 - 23.48 |
| No | 120 | 87.0 | 135 | 97.8 | ||||
| Expareja | Sí | 10 | 7.2 | 1 | 0.7 | 0.006+ | 10.7 | 1.35 - 84.79 |
| No | 128 | 92.8 | 137 | 99.3 | ||||
| Padre | Sí | 2 | 1.4 | 0 | 0 | 0.498* | 2.01 | 1.79 - 2.27 |
| No | 136 | 98.6 | 138 | 100 | ||||
| Madre | Sí | 3 | 2.2 | 3 | 2.2 | 1.0* | 1.00 | 0.20 - 5.04 |
| No | 135 | 97.8 | 135 | 97.8 | ||||
+Estimado con χ2 de Pearson.
*Estimado con prueba exacta de Fisher.
Los insultos (RM = 3.61; IC95%: 1.86-7.02; p < 0.001) y los gritos (RM = 6.16; IC95%: 3.35-11.31; p < 0.001) fueron las formas de violencia psicológica que se asociaron de manera muy significativa con la atención prenatal insuficiente. Cuando este tipo de agresiones fueron ocasionadas por la pareja (RM = 5.23; IC95%: 2.56-10.67; p < 0.001) o expareja (RM = 5.89; IC95%: 1.28-27.09; p = 0.011) se incrementó el riesgo de no completar el mínimo de seis atenciones prenatales. Cuadro 3
Cuadro 3 Asociación entre las formas de violencia psicológica, el agente agresor y la atención prenatal insuficiente
| Atención prenatal insuficiente | p | RM | IC95% | |||||
| n | % | n | % | |||||
| Formas de violencia | ||||||||
| Insultos | Sí | 40 | 29.0 | 14 | 10.1 | < 0.001+ | 3.61 | 1.86 - 7.02 |
| No | 98 | 71.0 | 124 | 89.9 | ||||
| Amenazas | Sí | 5 | 3.6 | 4 | 2.9 | 1.0* | 1.26 | 0.33 - 4.79 |
| No | 133 | 96.4 | 134 | 97.1 | ||||
| Gritos | Sí | 64 | 46.4 | 17 | 12.3 | < 0.001+ | 6.16 | 3.35 - 11.31 |
| No | 74 | 53.6 | 121 | 87.7 | ||||
| Intimidación | Sí | 12 | 8.7 | 7 | 5.1 | 0.235+ | 1.78 | 0.68 - 4.67 |
| No | 126 | 91.3 | 131 | 94.9 | ||||
| Humillación | Sí | 7 | 5.1 | 8 | 5.8 | 0.791+ | 0.87 | 0.31 - 2.46 |
| No | 131 | 94.9 | 130 | 94.2 | ||||
| Agente agresor | ||||||||
| Pareja | Sí | 43 | 32.2 | 11 | 8.0 | < 0.001+ | 5.23 | 2.56 - 10.67 |
| No | 95 | 68.8 | 127 | 92.0 | ||||
| Expareja | Sí | 11 | 8.0 | 2 | 1.4 | 0.011+ | 5.89 | 1.28 - 27.09 |
| No | 127 | 92.0 | 136 | 98.6 | ||||
| Padre | Sí | 3 | 2.2 | 0 | 0 | 0.247* | 2.02 | 1.79 - 2.28 |
| No | 135 | 97.8 | 138 | 100 | ||||
| Madre | Sí | 3 | 2.2 | 1 | 0.7 | 0.622* | 3.04 | 0.31 - 29.63 |
| No | 135 | 97.8 | 137 | 99.3 | ||||
| Hermano | Sí | 1 | 0.7 | 2 | 1.4 | 1.0* | 0.50 | 0.04 - 5.54 |
| No | 137 | 99.3 | 136 | 98.6 | ||||
+Estimado con χ2 de Pearson.
*Estimado con prueba exacta de Fisher.
El abuso sexual fue la forma de violencia sexual que tuvo asociación significativa con la atención prenatal insuficiente (RM = 4.74; IC95%: 1.01-22.37; p < 0.031). Cuadro 4
Cuadro 4 Asociación entre las formas de violencia sexual y la atención prenatal insuficiente
| Atención prenatal insuficiente | p | RM | IC95% | |||||
| n | % | n | % | |||||
| Abuso sexual | Sí | 9 | 6.5 | 2 | 1.4 | 0.031+ | 4.74 | 1.01 - 22.37 |
| No | 129 | 93.5 | 136 | 98.6 | ||||
| Tocamientos indebidos | Sí | 4 | 2.9 | 1 | 0.7 | 0.370* | 4.09 | 0.45 - 37.06 |
| No | 134 | 97.1 | 137 | 99.3 | ||||
| Acoso sexual | Sí | 0 | 0 | 1 | 0.7 | 1* | 2.01 | 1.78 - 2.26 |
| No | 138 | 100 | 137 | 99.3 | ||||
+Estimado con χ2 de Pearson.
*Estimado con prueba exacta de Fisher.
Experimentar situaciones de violencia doméstica (RM = 5.89; IC95%: 1.28-27.09; p < 0.001) o algunos de sus tipos como, violencia física (RM = 5.11; IC95%: 2.26-11.53; p < 0.001), psicológica (RM = 5.77; IC95%: 3.17-10.48; p < 0.001) o sexual (RM = 5.89; IC95%: 1.28-27.09; p = 0.01) durante el embarazo incrementa, significativamente, el riesgo de incumplir con el mínimo de atenciones prenatales requeridas. Cuadro 5
Cuadro 5 Asociación entre la violencia doméstica, sus tipos y la atención prenatal insuficiente
| Atención prenatal insuficiente | p | RM | IC95% | |||||
| n | % | n | % | |||||
| Violencia física | Sí | 33 | 23.9 | 8 | 5.8 | < 0.001+ | 5.11 | 2.26 - 11.53 |
| No | 105 | 76.1 | 130 | 94.2 | ||||
| Violencia psicológica | Sí | 64 | 46.4 | 18 | 13.0 | < 0.001+ | 5.77 | 3.17 - 10.48 |
| No | 74 | 53.6 | 120 | 87.0 | ||||
| Violencia sexual | Sí | 11 | 8.0 | 2 | 1.4 | 0.01+ | 5.89 | 1.28 - 27.09 |
| No | 127 | 92.0 | 136 | 98.6 | ||||
| Violencia doméstica | Sí | 64 | 46.4 | 20 | 14.5 | < 0.001+ | 5.89 | 1.28 - 27.09 |
| No | 74 | 53.6 | 118 | 85.5 | ||||
+Estimado con χ2 de Pearson.
DISCUSIÓN
La violencia contra la mujer es un grave problema de salud pública y su manifestación durante el embarazo agrava esta situación. Diversos estudios han documentado las consecuencias negativas de la violencia doméstica para la madre y el feto. Entre estas consecuencias, la insuficiencia de controles prenatales se destaca como un factor importante que incrementa el riesgo de complicaciones durante el embarazo, parto y puerperio. 11,12
El estudio aquí publicado reveló que más de la mitad de las pacientes en el puerperio tenían solo estudios básicos, lo que coincide con lo reportado por Yohannes y coautores, 13 quienes encontraron que las pacientes embarazadas con menor grado de escolaridad, como el analfabetismo o una educación básica, tienen seis veces más probabilidad de sufrir violencia en comparación con quienes tienen estudios superiores. De manera similar, Nuñez-Ochoa y su grupo14 indicaron que las mujeres embarazadas sin educación formal tienen un mayor riesgo de sufrir violencia durante la gestación. Si bien la violencia contra la mujer puede afectar a personas de todos los niveles educativos, la baja escolaridad puede limitar las oportunidades laborales y económicas, que generan una mayor dependencia hacia la pareja agresora. 15 Además, en contextos donde la educación de las mujeres no es valorada, la violencia doméstica puede ser tanto una causa como una consecuencia que perpetúa los ciclos de violencia y pobreza. 16
Uno de los hallazgos más relevantes de este estudio fue la asociación significativa entre la violencia doméstica y la insuficiencia de atenciones prenatales. Quienes sufrieron violencia durante el embarazo tuvieron cinco veces más probabilidades de recibir una atención prenatal insuficiente. Este hallazgo es consistente con lo comunicado por Cha y Masho17 además de Fernández y su grupo, 18 quienes encontraron que las mujeres que experimentan violencia previa a la concepción o antes del nacimiento tienen más probabilidades de recibir atención prenatal inadecuada. Testa y colaboradores10 también destacaron que las víctimas de violencia tienen un mayor riesgo de tener controles prenatales insuficientes en comparación con mujeres que no han experimentado violencia. Es importante señalar que Akombi-Inyang y su equipo19 no encontraron una relación significativa entre la violencia doméstica en general y la insuficiencia de controles prenatales, aunque sí lo hicieron en relación con la violencia psicológica. Estos hallazgos subrayan la necesidad de implementar medidas preventivas que incluyan eficazmente a la violencia durante el embarazo.
El estudio de Fernández y coautores18 también reportó que el 26.8% de las embarazadas que abandonaron los controles prenatales habían experimentado violencia durante la gestación, frente al 9.8% entre quienes no tuvieron este factor. Este estudio concluye que la violencia incrementa tres veces la probabilidad de abandono de los controles prenatales. Las posibles causas de este vínculo se relacionan con situaciones de sometimiento que limitan la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones de su salud, lo que afecta negativamente el apego a los controles prenatales. Estos resultados resaltan la necesidad de llevar a cabo investigaciones cualitativas que permitan profundizar en las dinámicas y barreras específicas que enfrentan estas mujeres para acceder a una atención prenatal adecuada.
En cuanto a la violencia física, el estudio aquí publicado también encontró una asociación significativa con la insuficiencia de atenciones prenatales; los golpes en el cuerpo, los empujones y las caídas fueron las manifestaciones más comunes. Este hallazgo es consistente con lo reportado por Barzola y su grupo7 en su estudio en un hospital materno-perinatal en Lima, Perú, lo que sugiere que este patrón de violencia y su repercusión en la atención prenatal es consistente en diversas regiones del país.
En relación con la violencia psicológica, las manifestaciones más frecuentes fueron gritos e insultos. Este tipo de violencia también mostró un vínculo significativo con la insuficiencia de atenciones prenatales, lo que coincide con lo señalado por Mohammed y coautores, 20 quienes encontraron que las mujeres embarazadas víctimas de violencia psicológica tenían mayores probabilidades de recibir menos de cuatro controles prenatales. Ellsberg y Emmelin21 destacaron que la violencia psicológica puede tener profundas repercusiones en la salud mental de las mujeres, incluidas la depresión, ansiedad y el trastorno de estrés postraumático. Estos problemas de salud mental pueden dificultar la búsqueda de atención médica, lo que explica el incumplimiento en los controles prenatales recomendados. A diferencia de otros tipos de violencia, la psicológica puede ser menos visible pero igualmente perjudicial, lo que lleva a las víctimas a evitar la búsqueda de ayuda.
En cuanto a la violencia sexual, el abuso sexual fue la manifestación más reportada. Se encontró una asociación significativa entre este tipo de violencia y la insuficiencia de controles prenatales. Las pacientes que sufrieron violencia sexual durante el embarazo tuvieron cinco veces más probabilidades de recibir una atención prenatal insuficiente en comparación con quienes no experimentaron este tipo de violencia. Si bien las investigaciones previas han indicado que la violencia sexual es la menos frecuente, con una incidencia de 3.33% en establecimientos de salud en Perú, 7 es importante señalar que algunos estudios no han encontrado una relación significativa entre la violencia sexual y la atención prenatal insuficiente. Esto podría deberse a la baja frecuencia de casos reportados, lo que sugiere la necesidad de emprender más investigaciones con un tamaño de muestra más representativo que permita profundizar en la relación entre la violencia sexual y la atención prenatal durante el embarazo.
Entre las limitaciones de este estudio se encuentran las inherentes al diseño retrospectivo de casos y controles, como el sesgo de memoria porque los eventos reportados ocurrieron en el pasado. Además, el tipo de muestreo utilizado no permite generalizar los resultados. También debe considerarse el sesgo de deseabilidad social, ya que las participantes pueden haber proporcionado respuestas socialmente aceptables y omitir la realidad.
CONCLUSIONES
La violencia doméstica prevaleció entre las pacientes en el puerperio atendidas en el Hospital Nacional Sergio E. Bernales. La violencia más frecuente fue la psicológica, seguida de la física y la sexual la menos frecuente. El estudio muestra una asociación significativa entre la violencia doméstica durante el embarazo y la insuficiencia en las atenciones prenatales. Según los hallazgos, las pacientes que experimentaron violencia doméstica física, psicológica o sexual durante el embarazo tienen cinco veces más probabilidades de recibir menos de seis controles prenatales, lo que refleja una atención prenatal insuficiente.










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