Tras haber leído y analizado el artículo titulado «Evolución de menores diagnosticados con trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Estudio de seguimiento en una muestra española»,1 considero que es de gran valor para la práctica clínica. Estas prácticas profesionales ayudarán a identificar y tratar el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDHA), y cuestionar su supuesta cronicidad e inevitable asociación con los trastornos mentales en la adultez.
Según la investigación, se evaluaron niños diagnosticados con TDAH en Oviedo, España, entre 2004 y 2009, quienes participaron en entrevistas telefónicas voluntarias. Los criterios de valoración se basaron en la Clasificación Internacional en Atención Primaria (déficit de atención o hiperactividad de comienzo precoz, marcada falta de continuidad en las tareas, comportamiento hiperactivo modulado en situaciones variadas y a lo largo del tiempo).1
El TDAH en niños es una condición crónica del neurodesarrollo que afecta la capacidad de atención, la concentración y el manejo de impulsos como mantenerse tranquilo en un determinado lugar. Podría persistir desde la infancia hasta la adultez y afectaría al bajo rendimiento académico y social en la escuela. Sin embargo, los hallazgos del estudio demuestran que estos síntomas disminuyen con el tiempo aproximadamente el 70% en los adolescentes y entre el 5% y el 45.7% en los adultos después de la asistencia a terapias y de seguir tratamientos farmacológicos en edades tempranas.2
Existen diferentes factores del TDAH, desde genéticos, que pueden ser hereditarios con un 70% a un 90% si un familiar directo lo padece, hasta ambientales debido a la sobreexposición prenatal a sustancias tóxicas como el plomo o PCB, así como por el consumo de colorantes y preservantes artificiales, tabaco, alcohol, fármacos o complicaciones perinatales, lo cual significa que el TDAH tiene una heterogeneidad fisiopatológica.3
En conclusión, el TDAH no debe considerarse como una condición necesaria específica, ya que podría mejorar con el tiempo con un tratamiento temprano adecuado. Por ende, es fundamental un diagnóstico anticipado para empezar con el tratamiento personalizado en los niños y prevenir complicaciones en su vida adulta, y de la misma meneara sensibilizar adecuadamente a los docentes para ayudar a los niños con TDAH con apoyo psicológico.









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