Introducción
Los informes que se generan en torno al comportamiento productivo del país lanzan fuertes señales, que bien pueden tomarse como fundamentos para un optimismo desbordante. Claro está que dicha reacción puede ser provocada tanto por la necesidad social como por la urgencia política del gobierno de presentar un futuro prometedor. Por ende, cualquier indicio de mejora es tomado como el presagio o el umbral de un renacimiento económico.
Pero así como existe esta interpretación política, hay otra: su contraparte. Un sector de analistas críticos (Andrade, 2001) 1 -que no son pocos-, advierte que las señales no indican que lo peor de la crisis ya pasó y tampoco consideran que los avances económicos son muestras de que algo benigno se aproxima para los mexicanos. ¿Cómo se van a tomar las cosas en esa dirección, si los alarmantes niveles de desempleo y pobreza persisten? ¿Acaso no se encuentran en agonía muchas de las micro, pequeñas y medianas empresas
No obstante estas interpretaciones, lo importante es centrarse en las consecuencias que traería a las micro, pequeñas y medianas empresas (MPyMEs), el no asumir en estos momentos cambios profundos en su organización, ya que se corre el riesgo de tomar decisiones precipitadas que perjudiquen el desarrollo sustentable de estas empresas mexicanas.
Desarrollo sustentable en las MPyMEs
Hablar de desarrollo sustentable equivale a satisfacer las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones de satisfacer las suyas (Blackbum, 1991).2 Crear estas condiciones implica necesariamente la protección del medio ambiente, ya que va ligada al crecimiento económico y éste, para ser sustentable, depende de la protección del entorno, en concordancia con otras aspiraciones de la humanidad.
Para las MPyMEs, el concepto de desarrollo se relaciona principalmente con la mejoría de la situación de pobreza, así como con la ecología que se deteriora a pasos agigantados. Sin embargo, es importante puntualizar que el deterioro ambiental no es una consecuencia ineludible del progreso humano, sino una característica de cierto tipo de crecimiento económico que prevalece en la actualidad, intrínsecamente insustentable en términos ecológicos, además de ser inequitativo e injusto desde el punto de vista social. Por lo tanto, la solución no es frenar, sino cambiar cualitativamente el modelo de desarrollo, manteniendo como su máximo objetivo la mejoría de la calidad de vida para todos.
Hacer actuar las fuerzas del mercado para proteger y mejorar la calidad del medio ambiente -con ayuda de criterios de resultado y de una utilización juiciosa de los instrumentos económicos en el marco de una reglamentación armoniosa-, es uno de los mayores desafíos que las MPyMEs, deberán afrontar.
La Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (CCI, 2001),3 a través de la Cámara de Comercio Internacional, hacen un llamado a las empresas que se involucren en este concepto a considerar una serie de principios para mantener ese progreso.
Estos principios son:
1.- Prioridad para la empresa.- Incluir la gestión del medio ambiente entre las principales prioridades de la empresa y reconocer que es un factor determinante del desarrollo sostenido. Poner en acción diversas políticas, programas y prácticas respetuosas hacia el entorno.
2.- Gestión integrada.- Integrar plenamente dichas políticas, programas y prácticas en cada empresa, como elemento esencial de la gestión de todas sus funciones.
3.- Proceso de mejora.- Proseguir en el perfeccionamiento de las políticas, programas y actuaciones de la empresa con respecto al medio ambiente, teniendo en cuenta los nuevos adelantos técnicos, conocimientos científicos, necesidades de los consumidores y esperanzas de la comunidad, tomando como punto de partida la reglamentación en vigor.
4.- Educación del personal.- Educar, formar y motivar a los empleados, a fin de que ejerzan sus actividades de manera responsable con respecto al medio ambiente.
5.- Evaluación previa.- Evaluar el impacto sobre el medio ambiente antes de emprender una actividad o un proyecto nuevo, antes de cambiar de destino un establecimiento o de marcharse de un lugar.
6.- Productos y servicios.- Concebir y proveer productos y servicios que no tengan ningún impacto indebido sobre el entorno, y cuya utilización prevista no sea peligrosa; que sean eficaces con relación a su consumo de energía y de recursos naturales, además de que puedan reciclarse, reutilizarse o evacuarse sin peligro.
7.- Consejos a los consumidores.-Aconsejar, y llegado el caso, educar a clientes, distribuidores y público en cuanto a utilización, transporte, almacenamiento y evacuación sin peligro de los productos entregados, y aplicar criterios análogos a la hora de facilitar servicios.
8.- Instalaciones y actividades.- Concebir, desarrollar y explotar instalaciones, o llevar a cabo actividades tomando en consideración la utilización eficaz de la energía y de los materiales; la utilización duradera de los recursos renovables, la reducción al mínimo del impacto negativo sobre el entorno y la producción de residuos, así como la eliminación segura y responsable de los mismos.
9.- Investigación.- Llevar a cabo o sostener investigaciones del impacto producido en el entorno por materias primas, productos, procesos, emisiones y desechos asociados con la empresa, y acerca de los medios para minimizar los impactos negativos.
10.- Medidas preventivas.- Modificar la fabricación, la utilización de productos o servicios y la dirección de actividades en función de los conocimientos científicos y técnicos, a fin de evitar cualquier degradación grave o irreversible del medio ambiente.
11.- Subcontratistas v proveedores.-Promover entre los subcontratistas que trabajen para la empresa la adopción de los presentes principios, exhortándolos a mejorar sus prácticas y exigiéndolo, llegado el caso, a fin de que correspondan con las de la empresa, e incitar a los proveedores a la adopción de los presentes principios.
12.- Preparación para emergencias.-Disponer y mantener, allí donde existan riesgos significativos, planes de preparación para casos de emergencia en colaboración con los servicios de urgencia, las autoridades competentes y la comunidad local, teniendo en cuenta los posibles impactos transfronterizos.
13.- Transferencias de tecnología.-Contribuir a la transferencia de tecnologías y métodos de gestión respetuosos con el entorno, en el conjunto de los sectores público y privado.
14.- Contribuir al esfuerzo común.-Participar en la elaboración de las políticas públicas y en las iniciativas y programas de educación del sector privado, de los gobiernos y de los organismos intergubernamentales, cuyo fin sea incrementar el conocimiento y la protección del medio ambiente.
15.- Apertura hacia otros intereses.-Animar la apertura y el diálogo con los empleados y el público, anticipándose y respondiendo a sus preocupaciones en cuanto a los peligros y efectos potenciales de las actividades, productos, residuos o servicios de la empresa, incluso a nivel transfronterizo o mundial.
16.- Respetar los objetivos e informar.-Valorar los resultados desde el punto de vista del entorno, efectuando regularmente auditorías sobre el medio ambiente y evaluaciones sobre el respeto dispensado a los objetivos de la empresa, a las exigencias legales y a los principios presentes, así como facilitar periódicamente informaciones apropiadas al órgano de administración, a los accionistas, empleados, autoridades y público.
Dimensiones del desarrollo sustentable
Todos los países son distintos, y en particular hay diferencias profundas en las condiciones de vida y en el panorama de los países ricos, industrializados y pobres, fundamentalmente rurales. Aunque en un examen más limitado la división entre ricos y pobres es simplista, existe una multiplicidad de condiciones y perspectivas entre y dentro de los países. En todos los contextos se necesita progresar en forma simultánea en cada una de las diferentes dimensiones del desarrollo sustentable.
En este trabajo se identifican cuatro dimensiones decisivas que interactúan: económica, humana, ambiental y tecnológica, las cuales proporcionan una esfera para discutir detalles específicos de cómo debería ser el desarrollo sustentable en países en varios estadios de desarrollo, y quizá una vía para estimar el progreso hacia ese objetivo, principalmente por las MPyMEs.
Dimensión económica
Si consideramos que a nivel “per cápita” los países industrializados utilizan mayores recursos naturales en comparación con aquellos que se encuentran en vías de desarrollo, es entonces significativo que en los países ricos el desarrollo sustentable deba traducirse en reducciones constantes en los niveles antieconómicos del consumo de energía y otros recursos naturales, a través de mejoras en el rendimiento y cambios en el estilo de vida. El desarrollo sustentable significa cambio de modelos de consumo, que amenazan de manera innecesaria la biodiversidad de otros países, ya que se necesita tomar precauciones para asegurarse de que las cargas ambientales no se exporten simplemente a los países en desarrollo.
En los países pobres el desarrollo sustentable significaría el compromiso de los recursos en relación con la mejora continua en los niveles de vida. Desde el punto de vista ético un mejoramiento rápido es decisivo, en especial para más del 20% de la población mundial que es indigente actualmente. La mitigación de la pobreza absoluta tiene, asimismo, consecuencias prácticas importantes para el desarrollo sustentable, ya que hay vínculos estrechos entre pobreza, deterioro ambiental y rápido crecimiento de la población. La gente que no tiene satisfechas sus necesidades básicas y cuya supervivencia puede ser incierta, no tiene interés en el futuro del planeta, ni motivos para considerar la sustentabilidad de sus acciones; además, tiende a tener más hijos en un esfuerzo por argumentar la mano de obra familiar y proporcionarle seguridad para su vejez (WRI, 1999).4
Dimensión humana
El desarrollo sustentable quiere decir progreso significativo hacia el logro de poblaciones estables, lo cual es importante no sólo porque el crecimiento continuo de la población humana durante mucho tiempo -según los porcentajes mundiales actuales-, es sin duda imposible, sino también porque el crecimiento rápido plantea tensiones graves sobre los recursos naturales y la capacidad de los gobiernos para proporcionar los servicios. En un país o región determinados, el crecimiento acelerado de la población socava el desarrollo y debilita la base de recursos naturales disponibles para mantener a cada habitante (Repeto, 1999). 5
Aún en los niveles actuales la presión que ejerce la población es un factor creciente en la deforestación, degradación del suelo y sobreexplotación de la vida agreste y otros recursos naturales, ya que al expandirse, las poblaciones son empujadas a tierras marginales y a utilizar en exceso los recursos.
La distribución de la población es importante también, pues las tendencias actuales hacia una urbanización en aumento, especialmente el desarrollo de megalópolis, tienen implicaciones ambientales masivas. Por ende, el desarrollo sustentable debería intentar un desarrollo rural fuerte para ayudar a disminuir la migración a las ciudades y adoptar medidas políticas y tecnológicas, a fin de reducir al mínimo las consecuencias ambientales de la urbanización.
El desarrollo sustentable ocasiona, además, la utilización máxima de los recursos humanos para mejorar la educación y los servicios de salud y para combatir el hambre. Para el caso de las MPyMEs, se considera un manejo óptimo de sus recursos, llámense humanos, materiales, físicos, etc.
Es especialmente importante que los servicios básicos alcancen a quienes viven en extrema pobreza; por tanto, el desarrollo sustentable significaría reorientar o reasignar recursos para asegurar las necesidades humanas básicas, tales como alfabetización, cuidados primarios de salud y agua potable. Más allá de las necesidades básicas, el desarrollo sustentable significa: mejora del bienestar social, protección a la diversidad cultural e inversión en capital humano (preparación de educadores, trabajadores de la salud, técnicos y científicos, y otros especialistas indispensables en el desarrollo constante).
Asimismo, el desarrollo humano influye fuertemente en otras dimensiones del desarrollo sustentable. Una población sana y bien alimentada para trabajar y una fuerza de trabajo mejor educada, ayudan al desarrollo económico. La educación puede auxiliar a los agricultores y a otros habitantes rurales a proteger mejor los bosques, los recursos del suelo y la biodiversidad.
Dimensión ambiental
La erosión del suelo con la pérdida de su productividad reduce los rendimientos, y cada año resta a la producción grandes áreas de tierras agrícolas; el uso excesivo de fertilizantes y pesticidas contamina el agua superficial y subterránea; las presiones de los seres humanos y de la ganadería dañan o destruyen la vegetación y los bosques.
El desarrollo sustentable necesita proteger los recursos naturales requeridos para la producción alimentaria y combustibles para cocinar, desde los suelos hasta las áreas de recolección de leña, sin dejar de expandir la producción para satisfacer a poblaciones en aumento. El desarrollo sustentable significa un mejor aprovechamiento de las tierras cultivables, de los suministros de agua, así como el desarrollo y adopción de prácticas y tecnologías agrícolas perfeccionadas para incrementar los rendimientos. Requiere evitar el uso excesivo de fertilizantes y pesticidas químicos, a fin de no degradar ríos y lagos, amenazar la vida agreste, contaminar la alimentación humana y los abastecimientos de agua.
Todo esto implica una utilización cuidadosa del riesgo para prevenir la salinidad y la inundación de las tierras de cultivo, y evitar la expansión de la agricultura en las laderas escarpadas o en los suelos marginales, que se erosionan rápidamente.
Dimensión tecnológica
Las instalaciones industriales con frecuencia han contaminado el aire, agua y suelo circundantes. En los países desarrollados el control de los flujos de materiales de desperdicio y la eliminación de la contaminación se llevan a cabo con grandes gastos; en muchos países en vías de desarrollo, los efluyentes no se controlan en general.
Sin embargo, la contaminación no es una consecuencia inevitable de la actividad industrial, sino que refleja el uso de tecnologías ineficientes o procesos antieconómicos, así como negligencia y falta de sanciones económicas. El desarrollo sustentable quiere decir cambio hacia tecnologías que sean más limpias y rendidoras, tan próximas a "cero emisiones" o procesos "cerrados", tanto como sea posible, y que reduzcan al mínimo el consumo de energía y otros recursos naturales.
La meta, en primer lugar, sería implementar procesos o sistemas tecnológicos que creen pocos desperdicios o contaminantes; que reciclen desechos en forma interna y que funcionen con, o mantengan, a los sistemas naturales. En algunos casos las tecnologías tradicionales satisfacen bien estos criterios y deberían preservarse.
Existen y comienzan a explotarse los prototipos y posibilidades para muchas de estas tecnologías modernas desde el punto de vista ecológico; las economías muy desarrolladas deberían apoyar la transición a dichas tecnologías, porque estas esferas tienen con frecuencia menos recursos intensivos (WRI, 1999).6 El sector privado desempeña un papel decisivo en el desarrollo sustentable, porque es agente primario en el desarrollo y despliegue de tecnologías perfeccionadas. En las economías de mercado las empresas privadas tienen a menudo -a pesar de muchos abusos-, un mejor récord ambiental que las industrias a cargo de la administración pública; las economías no mercantilizadas han producido con frecuencia incluso peores abusos ambientales (WRI, 1999).7 Muchas de las industrias más importantes -especialmente empresas multinacionales-, disminuyen flujos de desperdicios y emisiones al reducir empaques innecesarios o reciclar materiales después del uso por el consumidor. El desarrollo sustentable significa estimular tales tendencias y hallar incentivos adicionales para un comportamiento corporativo responsable, sobre una base global.
En los países en vías de desarrollo las tecnologías que se emplean actualmente son con frecuencia menos eficaces y mucho más contaminantes que aquellas disponibles en los países industriales (OTA, 1998).8 El desarrollo sustentable quiere decir rápida introducción de tecnologías perfeccionadas, así como mejor reglamentación y ejecución gubernamentales. La cooperación tecnológica, el desarrollo o la adaptación conjunta de tecnologías más limpias y de mayor rendimiento para ajustarlas a las necesidades locales -a fin de reducir la brecha entre los países en vías de desarrollo y los industrializados-, elevaría la productividad económica, así como impediría un mayor deterioro en la calidad del ambiente.
Estos esfuerzos, para que sean exitosos, requieren también inversiones importantes en educación y desarrollo humano, en particular en los países más pobres. La cooperación en tecnología ilustra la interacción de las dimensiones económica, humana, ambiental y tecnológica en la obtención del desarrollo sustentable.
Implicaciones políticas en el desarrollo sustentable
Las dimensiones del progreso hacia el desarrollo sustentable demandan la voluntad política para mover al mundo hacia una dirección de desarrollo. Aunque los detalles de cualquier política deben adaptarse a los países y a situaciones específicas, las direcciones de la política que se considerarán en seguida proporcionan un punto de partida:
1.- Políticas económicas
a) Precios adecuados para los recursos.- Los recursos que están subvaluados se desperdician a menudo; así, la asignación de precios es un instrumento político poderoso para apoyar más el desarrollo sustentable.
b) Acceso a los recursos.- Muchos de los pobres del medio rural no son dueños de la tierra que cultivan, o en el mejor de los casos, sólo tienen derechos que no les dan plena seguridad; el tener derechos que les otorguen total seguridad sobre la tierra, árboles y otros recursos, estimula a la gente a invertir y conservar dichos recursos.
2.- Políticas sociales orientadas a los pueblos
a) Establecimiento de prioridades.- Muchos programas de desarrollo han abandonado a los segmentos más pobres de la sociedad; de ahí que sea necesario reordenar las prioridades para comprometer los fondos públicos, en primer lugar para el suministro de un nivel básico de servicios para todos. También necesitan reconsiderarse las políticas que favorecen el desarrollo urbano sobre el rural, o que discriminan al desarrollo agrícola. El dar prioridad a mitigar la pobreza es adecuado tanto en el terreno moral como en el práctico. El desarrollo rural es decisivo para iniciar el económico, estabilizar el crecimiento de la población e impedir mayor degradación de suelos, bosques y otros recursos naturales.
b) b) Inversión en desarrollo humano.-Proporcionar más y mejor educación, atención de la salud y servicios sociales afines, son estrategias esenciales para el logro del desarrollo sustentable. En la ejecución de las economías de rápido crecimiento existe la evidencia de que la inversión en el desarrollo humano es una de las vías más efectivas para acelerar el crecimiento económico (OTA,1998).9
c) Estabilización de las poblaciones.- Los elementos esenciales de la política para disminuir el crecimiento de la población, ya se conocen. Expresados de manera general, se necesitan: un cambio en las prioridades para mitigar la pobreza, un enfoque en el desarrollo humano -especialmente en mujeres y niños- y la proliferación de servicios de atención básica de la salud, y planificación familiar.
3.- Políticas ambientales
a) Estabilización del clima.- El cambiopolítico esencial para estabilizar el clima debe ser un compromiso internacional, a fin de reducir el uso de combustibles fósiles para generar energía, por lo menos en los países industriales; uno de los instrumentos para su consumación es fijar precios más elevados para los combustibles fósiles. Estas políticas a menudo se consideran opuestas con base en el argumento de que retrasarían el crecimiento económico; sin embargo, si los ingresos provenientes de tales aumentos se compensasen con la reducción de impuestos de otro tipo, podrían tener un efecto ambiental profundamente positivo, sin demorar el crecimiento económico.
b) Mantenimiento de la agricultura.- El deterioro del suelo puede detenerse únicamente si los agricultores y los negocios que tienen relación con la agricultura adoptan sistemas e invierten en la conservación del suelo. La mayor parte de los incentivos actuales promueven exactamente lo contrario; por ejemplo, los subsidios a los productos químicos agrícolas estimulan a muchos agricultores a no desechar los monocultivos, a pesar de que agotan así la productividad del suelo, y hacen que el costo de mantenimiento de los rendimientos, sea artificialmente más barato. Estos subsidios se han extendido en los países en vías de desarrollo y desaniman la implantación de prácticas agrícolas sustentables.
c) Conservación de la biodiversidad.- El uso de recursos biológicos sin reducir la biodiversidad requerirá el incremento de esfuerzos, para impedir la degradación de hábitats naturales claves y para preservar la salud de los ecosistemas. La atención debe enfocarse no sólo a las áreas protegidas, las especies amenazadas y los bancos de semillas, sino también a encontrar un equilibrio entre las necesidades de la gente y las de la naturaleza, derivadas de muchas actividades humanas.
4.- Políticas orientadas a la creación de sistemas sustentables.
a) Incentivos para reducir la contaminación y los desperdicios.- Mientras las familias y las empresas puedan deshacerse con total libertad o pocas restricciones de desechos en el ambiente, se retrasará la demanda de tecnologías más limpias. Siempre y cuando la energía, el agua, la madera y otros recursos naturales sean depreciados, se desalentará la demanda de tecnologías de mayor rendimiento en materia de energía y recursos. En los países industrializados se necesita fortalecer los reglamentos ambientales y la asignación de precios. En los países en vías de desarrollo se necesita persuadir y ayudar a los gobiernos para que instalen sistemas efectivos de manejo del ambiente, que descansen en un grado mucho mayor en incentivos mercantiles.
b) Desarrollo y cooperación tecnológica.-Existen muchas oportunidades para adoptar tecnologías más limpias y eficaces que no han sido explotadas y se crean más rápidamente en los países en vías de desarrollo, de la misma manera que en los industrializados. La cooperación entre los países en materia de tecnología perfeccionada aumentará el acceso a ideas nuevas en todos los aspectos y acelerará su uso, adoptando sistemas desde monitoreo, prueba, hasta ahorro energético y proyecto reglamentario.
Las micro, pequeñas y medianas empresas en México, desde la perspectiva del desarrollo sustentable
Las empresas de este sector de la economía, que forman la amplia base del país están cerrando por miles, debido a su incapacidad para competir con productos importados, además de su descapitalización, principalmente durante la última década. Todo parece indicar que la mayoría de estas empresas desaparecerán ahora, cuando México tiene una relación comercial más estrecha con los Estados Unidos.
En términos de eficiencia, es obvio que existe mucho que aprender y que cambiar dramáticamente para seguir sobreviviendo. Sin embargo, en términos de un futuro sustentable para el país, estas empresas desempeñan una función muy importante porque proporcionan la base para una vida comunitaria deseable, ya que son las que tienen la capacidad para aportar y mantener el lado humano de la empresa, mientras que las grandes organizaciones (que las están sustituyendo) tienden a brindar menos oportunidad de identificación o interacción humana.
La interrogante de importancia es: ¿qué se puede hacer para salvar a estas empresas? Actualmente es el sector que tiene menos posibilidades de obtener créditos, por sus altos riesgos, mientras que las grandes organizaciones se encuentran en una posición positiva. Hay señales de que el gobierno se está preocupando porque este sector represente una importante fuente de empleo, y la tendencia en el grupo de las microempresas ha sido el cambio al sector informal. Dicha tendencia se considera negativa para el país (que se mantiene en un 30% de la producción y sigue creciendo), pero la gente es ingeniosa para encontrar nuevas maneras de vivir (INEGI, 2000).10 En fin: estas empresas necesitan ayuda especial, no sólo económicamente, sino asesoría para encontrar nichos de mercado y para adaptarse a un mercado por completo nuevo y más exigente.
En el renglón del desempleo y subempleo es muy difícil conseguir cifras confiables, pero un indicador es el alto porcentaje de la población que está trabajando en el sector informal. Otro factor relacionado con este problema es la severa disminución del poder adquisitivo de la mayoría de la población durante los últimos diez años (más del 40% de los ingresos reales). Este hecho ha afectado más a los pobres, y el salario mínimo actual es tan bajo que es más ventajoso trasladarse al sector informal. Desde el punto de vista de un futuro sustentable es una situación grave, porque no sólo este gran sector de la población se despreocupa por los problemas ecológicos, sino que su situación podría resultar socialmente destructiva a largo plazo.
Con la modernización industrial en México también existe la tendencia a introducir la tecnología más moderna, que pueden pagar las empresas. Invariablemente esta tecnología, diseñada para reducir la fuerza laboral, está disminuyendo en grandes proporciones las posibilidades de empleo futuro. Por consiguiente, se requiere de una nueva manera de pensar para crear empleos en el país, en especial para el 50% de la población, que fluctúa entre los 20 y 25 años.
Al empezar México a abrir sus fronteras al mundo exterior, el público se vio ante la opción de la calidad de los bienes, y rápidamente reconoció los beneficios. Desafortunadamente ésto ha llevado a actitudes que tienden a presentar la perspectiva de que los productos extranjeros siempre son mejores que los locales. Existen empresas que fabrican productos competitivos, de buena calidad, pero se les dificulta enormemente convencer de ello a sus clientes. En general, como mexicanos aún padecemos de falta de confianza en nuestras capacidades, por lo que sentimos que los extranjeros pueden hacerlo mejor. Esta actitud puede ser muy negativa para la sustentabilidad futura, porque conlleva otras actitudes respecto de la confianza en el país y en sus organizaciones, para buscar un modelo de desarrollo adecuado para México y no copiado del extranjero. México necesita tener confianza para elevarse por encima de las presiones económicas internacionales del consumismo, y conocerse a sí mismo.
Por último, México posee un número importante de indicadores positivos claves para su desarrollo futuro saludable, además de un considerable número de aspectos negativos preocupantes. La mayoría de los investigadores (Conacyt, 1999) 11 tiende a considerar que se pueden superar los factores negativos si los líderes tanto del sector público como del privado, se comprometen adecuadamente.
Las consecuencias para el bienestar humano son simplemente asombrosas, por lo que una vez que uno piensa en éstas, es difícil pensar en algo más. Ciertamente, desde el libro clásico de Adam Smith, “La Riqueza de las Naciones” (1776), se pensó en ellas. Muchos conocimientos básicos para comprender el crecimiento se derivan de él. Smith estimó que el motor del crecimiento se debía encontrar en la división del trabajo con relación a la mano de obra, en la acumulación del capital y en el progreso tecnológico. La pregunta que surge es: ¿estas implicaciones teóricas están acordes con la realidad? La respuesta es breve: NO.
Conclusiones
La óptica de analizar de manera crítica la injerencia que tienen las MPyMEs en el desarrollo sustentable, permitió conocer hasta qué punto éstas pueden ser generadoras de cambio ante un ambiente crítico.
Las diversas implicaciones que tiene el desarrollo sustentable para las micro, pequeñas y medianas empresas (MPyMEs) se aprecian complejas, dada la crisis de dependencia que éstas sufren en el entorno económico actual.
Las consecuencias que traería para estas empresas el no asumir cambios profundos en su organización, serían las de no alcanzar un desarrollo sustentable.
Es conveniente tener en cuenta las experiencias internacionales al respecto, para ofrecer a las MPyMEs alternativas de solución para ser generadoras de empleo ante la crisis actual.










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