Introducción
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el bullying o acoso escolar es clasificado como un problema de salud pública puesto que integra un tipo de violencia dentro de la categoría interpersonal que ocurre cuando existe participación de algún grupo social, en donde existe una clasificación del grupo de actores según el rol; victima (quien recibe la agresión), agresor (que agrede o violenta) y victima-agresor (quien primero fue agredido y después comienza a agredir o violentar) 1. El bullying se refiere a las diferentes formas de violencia escolar dirigida hacia una víctima en específico que sufre diversas formas de agresión (física, verbal, psicológica y sexual. Asimismo, el ciberbullying es un tipo específico de bullying, es una problemática que ha crecido afectando a uno de cada diez adolescentes, este puede surgir en la escuela, pero también en casa a través de dispositivos tecnológicos (móviles, equipos de cómputo) 2,3.
La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) señala que cada mes uno de cada tres estudiantes sufre acoso escolar en todo el mundo, viéndose afectados más del 36 % por riña física (pelea) con algún compañero y uno de cada tres ha sido agredido físicamente al menos una vez al año 2. Cabe destacar que la pandemia de COVID-19, trajo consigo la interrupción de las clases presenciales (cierre de escuelas), factor que influyó en el aumento de los comportamientos dañinos en línea, como el ciberbullying, con prácticas de violencia y odio en línea (acoso) 4.
Un estudio realizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en 190 países que enmarca las prevalencias en las distintas formas de violencia contra los niños encontró que uno de cada tres estudiantes de 13 a 15 años sufre de acoso o intimidación en la escuela 5. En esta misma línea, el estudio realizado por Ruiz-Narezco, et al 5 en adolescentes de 12 a 18 años, el 17.5 % de la muestra total refirió haber sufrido agresión verbal (burlas, insultos), al 11.9 % le habían robado, roto o destrozado cosas, el 7.6 % manifestó que le habían golpeado/pegado y un 6.4 % señaló haber sido amenazado, insultado y acosado por medio del internet 6.
En consecuencia, el bullying en todas sus formas se asocia con diferentes comportamientos de riesgo, dentro de los que se encuentra el consumo de alcohol 3,7. En congruencia con lo anterior, diversos estudios señalan la relación entre el bullying y el consumo de alcohol en adolescentes 7-9. Respecto al consumo de alcohol, la OMS reporta que cada año se producen tres millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa el 5.3 % de todas las defunciones 10. A nivel internacional, el estudio realizado por Lago-Díaz, et al 11 en adolescentes cubanos de 15 a 17 años encontró que casi la mitad de la muestra (46.9 %) eran consumidores de alcohol. Por su parte, en México, la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 12, reportó que la prevalencia actual de consumo de alcohol en adolescentes fue de 20.6 %, siendo mayor en hombres (22 %) que en mujeres (19.2 %). También se reportó consumo excesivo de alcohol en el último año (13.9 %) y en el último mes (5.2 %). Cabe mencionar que las prevalencias aumentaron de 2018 a 2020, tanto para el consumo excesivo en el último año y en el último mes donde fue mayor en hombres (15.0 % y 6.1 %) en comparación con las mujeres (12.7 % y 4.2 %).
Si bien, existe evidencia de la relación entre las variables de estudio, sin embargo, es importante considerar la clasificación del grupo de actores (victima, agresor y victima-agresor) para el consumo de alcohol. En este sentido, es fundamental que el profesional de enfermería siga trabajando en el comportamiento de los adolescentes en el contexto escolar, a través de la identificación de los factores de riesgo y de protección para disminuir este tipo de conductas, asimismo, es necesario que el profesional de enfermería con experiencia en investigación diseñe e implemente intervenciones con especial énfasis en el involucramiento de los padres, esto con el fin de amortiguar el bullying y reducir el consumo de alcohol en esta población vulnerable; por tal motivo el objetivo de la presente revisión integrativa fue analizar la evidencia científica disponible sobre la relación entre el bullying y el consumo de alcohol en adolescentes.
Metodología
Se trata de una revisión integradora, esta permite reunir y sintetizar resultados identificando vacíos de conocimiento que encaminen el desarrollo de futuras investigaciones para determinar comportamientos y tomar decisiones 13. Se empleó el enfoque metodológico de Dhollande, et al 14 utilizando 7 pasos. Para obtener la evidencia se inició con la pregunta guía estructurada PICO: ¿Cuál es la evidencia científica disponible sobre la relación entre el bullying y el consumo de alcohol en adolescentes? se utilizó la estrategia de búsqueda que consistió en el uso de los descriptores DeCS y MeSH. Para la variable bullying se utilizaron los términos acoso escolar, ciberacoso, ciberbullying, intimidación, y acoso sexual. Para la variable alcohol se emplearon términos como; consumo de bebidas alcohólicas, consumo de alcohol en menores y consumo de alcohol en la universidad. Se hizo uso de diferentes bases de datos (Biblioteca Virtual en Salud, SciELO, Google Académico, PubMed y ScienceDirect), y se realizaron diferentes combinaciones con el operador boléano AND, (Tabla 1).
Tabla 1 Protocolo de búsqueda - combinaciones ejecutadas
| Bases de datos | Combinaciones en español e ingles | Seleccionados |
| BVS | ((Bullying) AND (alcohol) AND (adolescents)), ((Cyberbullying) AND (alcohol) AND (adolescents), ((Bullying) AND (álcool) AND (adolescentes)) | 3 |
| SciELO | ((Bullying) AND (alcohol) AND (adolescentes)), ((School violence) AND (alcohol) AND (adolescents)) | 3 |
| Google Académico | ((Bullying) AND (alcohol) AND (adolescentes), ((Violencia escolar) AND (alcohol) AND (adolescentes), ((Acoso escolar) AND (alcohol) AND (adolescents)), ((School violence) AND (alcohol) AND (adolescents)) | 6 |
| PubMed | ((Bullying) AND (alcohol) AND (adolescents)), ((Cyberbullying) AND (alcohol) AND (adolescents)) | 3 |
| ScienceDirect | ((Cyberbullying) AND (alcohol) AND (adolescents)) | 1 |
Fuente: Elaboración propia
Dentro de los criterios de inclusión establecidos para la selección de los artículos fueron; Artículos completos y originales publicados en revistas indexadas, no experimentales, que incluyeran las variables bullying y consumo de alcohol, en idioma español e inglés, publicados en los últimos cinco años y que abordará población adolescente. Como criterios de exclusión se establecieron; artículos que no presentaran el consumo de alcohol como variable resultado, estudios propios de la literatura gris (informes, documentos de trabajo, tesis) y estudios duplicados en las diferentes bases de datos.
Para la evaluación critica de los resultados de búsqueda, se realizó a través de la herramienta Critical Appraisal Skills Programme Español (CASPe) 15. Para resumir los datos de búsqueda se empleó la metodología Preferred Reporting Items for Systematic reviews and Meta-Analyses (PRISMA), para informar de manera clara y precisa del porqué se realizó la revisión, que hicieron los autores y que encontraron 16. Se inició con la lectura del título, resumen y palabras claves para cotejar los criterios de inclusión/exclusión y la eliminación de estudios duplicados; 25 fueron sometidos a lectura crítica, resultando una muestra de 16 artículos, (Figura 1).
Resultados
Los artículos incluidos se concentraron en países como; Brasil (37.5 %) 18,23-25,28,30, España (18.7 %) 9,17,19, Colombia 8,26 y, Estados Unidos con 12.5 % 21,27, Asia 29, Suecia 22 y Jamaica (6.2 %) 20. En cuanto a la temporalidad, el 56.3 % eran del 2019 8,20,21,24,25,27-30, el 18.7 % del 2020 18,23,26, el 12.5 % del 2021 9,19, el 6.2 % correspondieron al año 2022 17 y 2023 22. El tipo de estudio fue variado, se incluyen de correlación 20,24,29, y analíticos/epidemiológicos 8,23,25-29, (Tabla 2).
Tabla 2 Características de los estudios incluidos, 2025 (n=16)
| Autor y año | País | Objetivo | Revista | Metodología |
| Páez, et al., | Colombia | Determinar la prevalencia del acoso escolar y sus | Revista da Escola de | Estudio Analítico, transversal, n=500 |
| 2019 (8) | factores determinantes en adolescentes escolarizados. | Enfermagem da USP | adolescentes de 10 a 19 años, 50.4 % mujeres, y 49.2 % hombres. Muestreo probabilístico polietápico. Media: 14.5 años. | |
| Patiño-Masó, et al., 2021 (9) | España | Analizar la prevalencia de diversas conductas de acoso escolar en estudiantes de secundaria, como víctimas y como agresores y su relación con el uso de alcohol. | Health and Addictions / Salud y Drogas | Estudio comparativo, descriptivo, transversal, n= 468 estudiantes de secundaria de 11 a 15 años, 49.4 % mujeres y 50.6% hombres. Media: 12.8 años (DE= 0.8). |
| Pichel, et al., 2022 (17) | España | Analizar la posible relación entre el acoso escolar como el ciberacoso con el consumo de sustancias. | Children and Youth Services Review | Estudio con metodología selectiva, n= 3,173 adolescentes de 12 a 17 años (49.6 % hombres, 50.4 % mujeres). Muestreo intencional. Media: 14.4 años. (DE= 1.7). |
| Lara, et al., 2020 (18) | Brasil | Analizar los factores sociodemográficos, escolares y familiares asociados con los patrones de consumo excesivo de alcohol y consumo frecuente o excesivo en adolescentes. | Jornal de Pediatria | Estudio transversal, n= 6,387 estudiantes de secundaria de 11 a 15 años (48.8 % hombres, 51.2 % mujeres). Muestreo probabilístico. Media: 12.6 años (DE= 0.3). |
| Méndez, et al., 2021 (19) | España | Analizar el consumo de drogas en función de que el adolescente pertenezca o no a una banda violenta o no violenta y los roles de bullying. | Revista Española de Investigaciones Sociológicas | Estudio correlacional, n= 1,264 estudiantes de secundaria de 11 a 18 años (50.8 % mujeres y 49.2 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 14.4 años (DE= 1.4). |
| Elledge, et al., 2019 (20) | Jamaica | Investigar si la victimización por acoso y la participación de los padres se asociaban con la internalización de la angustia, los pensamientos y comportamientos suicidas y el uso de sustancias en adolescentes jamaiquinos. | Journal of Social and Personal Relationships | Estudio de asociación, retrospectivo, n=1,623 estudiantes de 11 a 16 años (51.2 % mujeres y 48.8 % hombres). Muestreo probabilístico por conglomerados estratificado. Media: 13.5 años. |
| Feinstein, et al., 2019 (21) | Estados Unidos | Examinar las diferencias raciales/étnicas en la salud mental (tristeza/desesperanza e ideación suicida) y el uso de sustancias entre jóvenes bisexuales | LGBT Health | Estudio retrospectivo, n=18,515 jóvenes bisexuales con diversidad racial y étnica (76.8 % mujeres y 23.2 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 16.2 años (DE=1.2). |
| Wahlström, et al., 2023 (22) | Suecia | Examinar la relación entre la victimización por acoso y el consumo de alcohol entre adolescentes. | Children and Youth Services Review | Estudio transversal, correlacional, n=12,161 estudiantes de 11 a 15 años (52.2 % mujeres y 47.8 %), muestreo probabilístico por conglomerados. Media: 13 años. |
| Silva, et al., 2020 (23) | Brasil | Identificar las diferencias entre la prevalencia y los factores asociados a la participación en el acoso escolar entre escolares de Recife, en el rol de víctima y perpetrador. | Jornal de Pediatria | Estudio epidemiológico, transversal, analítico, n=1,402 estudiantes de secundaria de 15 a 19 años, muestreo probabilístico por conglomerados. Media: 17 años. |
| Beserra, et al., 2019 (24) | Brasil | Analizar la violencia escolar sufrida y practicada y su asociación con el uso de alcohol y otras drogas. | Latino-Americana de Enfermagem | Estudio descriptivo, transversal, correlacional, n= 643 adolescentes de 12 a 18 años (64.2 % mujeres y 35.8 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 15 años. |
| Santos, et al., 2019 (25) | Brasil | Describir y analizar los factores asociados a la violencia sexual entre estudiantes de una escuela primaria en Brasil. | Revista Ciência & Saúde Coletiva | Estudio epidemiológico, transversal, analítico, n=3,160 escuelas con adolescentes de 13 y 17 años, muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 15 años. |
| Páez, et al., 2020 (26) | Colombia | Determinar la prevalencia y factores asociados con el acoso escolar en adolescentes de tres instituciones públicas. | Revista Cuidarte | Estudio analítico, transversal, n= 816 adolescentes de 3 instituciones educativas públicas (50 %mujeres y 50 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados. |
| Kyoung, et al., 2019 (27) | Estados Unidos | Explorar las diferencias de género en las tipologías de victimización entre pares y el consumo de alcohol en adolescentes. | Social Work in Public Health | Estudio analítico, transversal, n= 1,4247 estudiantes de 14 a 18 años (50 % mujeres y 50 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 16 años. |
| De Oliveira, et al., 2019 (28) | Brasil | Evaluar posibles relaciones entre el uso de drogas y la participación en el acoso escolar entre adolescentes. | Psicología: Teoría e Pesquisa | Estudio analítico, descriptivo, transversal, n= 1,192 estudiantes de 11 a 15 años (51.8 % mujeres y 48.2 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerado, estratificado. Media: 12.9 años (DE= 1.3). |
| Pengpid, et al., 2019 (29) | Asia | Evaluar la relación entre victimización por acaso y problemas psicosociales o de salud adversos entre adolescentes escolarizados de cinco países del sureste asiático. | Children and Youth Services Review | Estudio descriptivo, transversal, correlacional, n= 33,184 adolescentes de 13 a 15 años (51.1 % mujeres y 48.9 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 14.6 años (DE= 1.7). |
| De Castro, et al., 2019 (30) | Brasil | Analizar la prevalencia de violencia escolar entre los adolescentes brasileños, centrándose en los factores asociados con el comportamiento de victimización y agresión en actores escolares. | REME – Revista Mineira de Enfermagem | Estudio analítico, transversal, n= 678 estudiantes de 10 a 14 años (61.2 % mujeres y 38.8 % hombres), muestreo probabilístico por conglomerados, estratificado. Media: 12.7 (DE= 1.61). |
Fuente: Elaboración propia
De los artículos revisados un 93.8 % indicaron que los participantes habían sufrido bullying 8,9,17,18,20-30. El 31.3 % refirieron el ciberbullying como medio para llevar a cabo el acoso 17,21,22,27,30, destacando que la violencia física (50 %) 8,9,18,24,26,27,29,30, verbal (31.3 %) 8,9,18,24,26, psicológica (18.8 %) 26,29,30, sexual (12.5 %) 25,27 y por exclusión (12.5 %) 8,9 fueron algunas formas de ejercer el bullying. Según el sexo, las mujeres habían recibido mayor bullying (18.8 %) 17,28,30 que los hombres (12.5 %) 9,20. Es importante destacar que 12.5 % de las mujeres habían sufrido de violencia sexual (25,27. Asimismo, el 43.8 % de los estudios describieron el bullying de acuerdo a su clasificación (victima, agresor, victima-agresor) 8,9,17,22,23,26,28.
El 68.8 % de los estudios manifestaron que los adolescentes habían consumido alcohol (17,18-22,24-28, y también hubo consumo excesivo del mismo (37.5 %) 17-19,21,22,24. Dicha práctica de consumo fue vinculada a la pertenencia a bandas 19. Resulta importante mencionar que solo un estudio (6.3 %) abordó estas variables en adolescentes bisexuales 21. En esta misma línea, el 93.8 % de los estudios señaló la relación entre el bullying (acoso escolar) y el consumo de alcohol en la población adolescente 8,9,17-23,25-30, destacando que los adolescentes agresores fueron quienes presentaron mayor frecuencia de consumo y consumo excesivo de alcohol (31.3 %) 8,9,23,26,30, (Tabla 3).
Tabla 3 Bullying y consumo de alcohol en adolescentes, 2025 (n=16)
| Bullying | Consumo de alcohol | Relación entre las variables de estudio |
| El 66.5 % de los adolescentes reportó haber sufrido violencia verbal, 32 % física, 30.6 % por exclusión, 69.5 % fueron testigos de eventos violentos, 35.8 % víctimas, 14.2 % agresores. El 80.5 % de los agresores fueron víctimas de acoso escolar (8). | No data | Ser agresor de acoso escolar se asoció con consumo de alcohol (RP 2,2 IC 1.3-3.8; p <0.05). |
| Los adolescentes que fueron víctimas del bullying, 24.8 % refirieron haber sido insultados (27.3 % hombres y 22.3 % mujeres), al 12.8 % le pegaron (14.8 % hombres, 10.4 % mujeres) y al 17.8 % le | No data | Relación estadística significativa entre uso de alcohol y ser agresor: los que habían probado el alcohol habían sido con más frecuencia agresores en las tres conductas observadas |
| marginaron (16.9 % hombres, 18.8 % | Ha insultado (X2 = 7.7; p< 0.005). | |
| mujeres). Por otro lado, los adolescentes | Ha pegado (X2 = 10.1; p< 0.001). | |
| agresores de bullying, refirieron que el 25.6 % insultó a otros adolescentes (31.8 % hombres, 19.1 % mujeres); el 5.9 % pegó (8.0 % hombres, 3.9 % hombres) y el 23.2% marginó (24.9 % hombres, 21.5 % mujeres) (9) | Ha marginado (X2 = 11.3; p< 0.001). | |
| Por medio del acoso escolar el 16.4 % fue víctima (17.3 % mujeres, 15.5 % hombres), el 5.9 % fueron perpetradores (6.2 % mujeres, 5.5 % hombres). A través del ciberbullying se encontró que 5.2 % fueron víctimas (5.8 % mujeres, 4.6 % hombres) y el 4.6 % fueron perpetradores (4.7 % mujeres, 4.6 % hombres) (17). | Hábitos de consumo de alcohol en el último mes: consumió alcohol (25.7 % mujeres, 23.8 % hombres, total 24.8 %); 3 o más consumos/episodio (15 % mujeres, 14.1 % hombres, total 14.6 %); 6 o más consumos/episodio (5.9 % mujeres, 6.4 % hombres, total 6.2 %). Haberse emborrachado (12.1 % mujeres, 10.3 % hombres, total 11.2 %). | Existe una relación significativa entre los hábitos de consumo de alcohol en el último mes y acoso escolar (X2= 225.132; p≤ 0.001.) y hábitos de consumo de alcohol en el último mes y ciberacoso (X2 = 142.684; p ≤ 0.001). |
| La práctica de violencia en la escuela en los últimos 30 días, se presentó en 18.8 % a través del acoso, 8.1 % con agresión física y 11. 8 % con agresión verbal (18). | El 16.5 % informó haber bebido en exceso en el año anterior a la entrevista, el 2.2 % bebió con frecuencia o en exceso en el mes anterior. | La agresión física se asoció estadísticamente con consumo frecuente o excesivo de alcohol, agresión física (OR= 2.2, IC 95 %= 1.36; 3.50; p≤ 0.001). |
| No data (19). | Beber alcohol todas las semanas entre los adolescentes no vinculados a bandas (ANVB) fue 10.4 %; en banda | La pertenencia a una BV con respecto a una BNV se asoció estadísticamente con emborracharse ocasionalmente |
| no violenta (BNV) fue 17.7 % y en banda violenta (BV) del 25.0 %. Mientras que emborracharse ocasionalmente reportó en ANVB 27.3 %; BNV 33.9 %; y BV 61.5 %. En tanto, emborracharse todas las semanas mostró 2.8 % en ANVB, 3.0 % en BNV y 17.3 % en BV (19). | (OR= 3.113; p< 0.001) y emborracharse todas las semanas (OR= 6.881; p < 0.001). | |
| En intimidación se encontraron medias más elevadas en hombres (M= 1.9; DE= 1.5) que en mujeres (M= 1.7; DE= 1.4) (20). | Frecuencia de consumo de alcohol en hombres (M= 2.7, DE= 1.7) y mujeres (M= 2.2, DE= 1.5). | Para las mujeres, la victimización por acoso se asoció estadísticamente con la frecuencia de beber (β= 0,194, SE= 0.049, p< 0.001). |
| El 32.4 % presentó acoso en persona en el año pasado y el 26.2 % acoso electrónico (21). | El 23.4 % bebió en exceso en el último mes | El acoso electrónico se asoció estadísticamente con consumo excesivo de alcohol (OR= 1.61; IC 95 %; 1.1 a 2.4; p< 0.05). |
| La frecuencia caracterizó al bullying; 4.8 % fueron víctimas frecuentes y 8.7 % víctimas ocasionales del acoso tradicional; en el ciberacoso 3.4 % fueron víctimas frecuentes y 9.5 % víctimas ocasionales | El 17.5 % refirió haber consumido alcohol al menos una vez en el último mes, mientras que el 6.0 % refirió haber estado en ebriedad en ese mismo período. | Ser víctima frecuente de acoso tradicional se asoció estadísticamente con consumo de alcohol (OR= 1.43, p< 0.01) y embriaguez (OR= 2.16, p< 0.001). |
| del ciberacoso. La perpetración de acoso tradicional fue reportada en 2.0 % (frecuente) y un 7.0 % (ocasional) (22). | La victimización por ciberbullying se asoció estadísticamente tanto con el consumo de alcohol: Victimización ocasional (OR= 2.07, p< 0.001); Victimización frecuente (OR= 2.58, p< 0.001). | |
| Con la embriaguez: Victimización ocasional (OR= 2.29, p< 0.001); Victimización frecuente: OR= 3.25, p< 0.001). | ||
| El 8.4 % fueron víctimas de acoso escolar, el 21.6 % fueron agresores y el 2.0 % fueron víctimas-agresores (23). | No data | El rol de ser acosador se asoció estadísticamente con beber demasiado alcohol pocas veces (OR= 1.87; IC 95 %= 1.27-2.75; p< 0.001), o con frecuencia (OR= 1.49; IC 95 %= 1.12-1.97; p< 0.005). |
| La prevalencia de violencia escolar sufrida fue 62.2 %, de violencia practicada 51.9 %, el 55.6 % tuvo agresión verbal y 33.5 % agresión física (24). | La prevalencia de uso de alcohol en el último mes fue 16.5 %; el 23.6 % de los adolescentes habían consumido 2 dosis de bebida alcohólica y 31.1 % habían consumido 4 o más dosis de bebida alcohólica. La prevalencia de embriaguez fue 12.6 %. | No hubo asociación estadísticamente significativa de las variables violencia sufrida (RP=1.23; IC 95 % = 0.85 a 1.79; p= 0.0,267) y violencia practicada (RP=1.12; IC 95 % = 0.79 a 1.59; p= 0.532), a pesar de la prevalencia del sexo femenino en el uso de alcohol en los adolescentes. |
| La prevalencia total de violencia sexual en adolescentes fue 4.0 %; en menores de 13 años fue 6.8 %, 5.6 % en adolescentes de 15 años y 7.3 % en aquellos de 16 años o más. La prevalencia por sexo fue 4.3 % en mujeres y 3.7 % en hombres (25). | El 8.0 % refirió beber regularmente. | El consumo regular de alcohol se confirmó como factor de riesgo asociado a la violencia sexual (OR= 1.25; IC 95 %= 1.15-1.37; p< 0.001). |
| El 84.2 % de los adolescentes sufrió cualquier tipo de violencia, 33.8 % fueron víctima de violencia, 22.3 % fueron victimarios, 80.1 % sufrieron violencia verbal, 47.7 % violencia física y psicológica (36.9 %) (26). | El consumo de alcohol en más de un año (88.9 %); consumo de alcohol en el último año (94.8 %); consumo de alcohol en el último mes (86.9 %). | El acoso escolar fue mayor en quienes consumían con mayor frecuencia alcohol en los roles de testigo (p< 0.01), víctima (p< 0.02) y agresor (p< 0.01). |
| El 18.9 % de los adolescentes fueron víctimas de acoso escolar; por sexo se presentó en 22.5 % mujeres y 15.8 % hombres. El 14.4 % fue víctima de ciberbullying; por sexo 20 % en mujeres y 8.8 % en hombres. Respecto a la violencia física en el noviazgo, la prevalencia total de víctimas fue 6.8 %; por sexo 8.8 % mujeres y 4.9 % hombres. El 7.2 % fueron víctimas de violencia sexual en el noviazgo; por sexo 10.8 % mujeres y 3.5 % hombres (27). | El consumo general de alcohol fue 30.1 %; por sexo fue mayor en mujeres (31.3 %) que hombres (29.0 %). | La relación entre el bullying y consumo de alcohol para las mujeres se presentó (a) víctima de acoso escolar por consumo de alcohol (β= 0.120, p<0.05), (b) víctima de ciberbullying por consumo de alcohol (β= 0.194, p<0.001) y (c) víctima de violencia física en el noviazgo por consumo de alcohol (β= 0.133, p<0.001). En hombres fue: (a) víctima de ciberbullying por consumo de alcohol (β= 0.175, p <0.05), (b) víctima de violencia física en el noviazgo por consumo de alcohol (β= 0.065, p< 0.05) y (c) víctima de violencia sexual en el noviazgo por consumo de alcohol (β= 0.156, p<0.001). |
| El 33.4% de los adolescentes fue víctima de bullying (51.8 % mujeres, 48.2 % hombres); el 26.4 % fueron autores de bullying (50.5 % mujeres, 49.5 % hombres y el 10.3 % fueron víctimas-autores de bullying (48.8 % mujeres, 51.2 % hombres) (28). | El 23.8 % consumió alcohol en el último mes. | Evidenció asociación estadísticamente significativa entre bullying y consumo de alcohol (f=89 - 28.3 %; p≤ 0.05). |
| El 18.6 % reportó victimización por acoso poco frecuente (1 a 2 días/mes) en el último mes y el 12.0 % frecuente (3 a 30 días/mes) en el último mes. Respecto a los tipos de victimización por bullying fueron la psicológica (13.5 %), otras (5.6 %), física (3.6 %) y social (1.3 %) (29). | No data | Se encontró asociación estadísticamente significativa entre los tipos de victimización por bullying; física, psicológica y social con el consumo de alcohol (r= 0.09 p= 0.00; r= 0.09 p= 0.00; r= 0.02 p= 0.00). |
| La violencia escolar fue 86.9 % en mujeres y 85.1 % hombres; respecto a sus dimensiones, violencia física (62 % mujeres y 65.4 % hombres), psicológica (79.7 % mujeres y 76.4 % hombres) y virtual (31.7 % mujeres y 31.5 % hombres) (30). | No data | Hubo asociación entre agresor y consumo de alcohol (RP= 3.92 [2.01 – 7.65]; p<0.001). |
Fuente: Elaboración propia
Discusión
Esta revisión integrativa tuvo como objetivo analizar la evidencia científica disponible sobre la relación entre el bullying y el consumo de alcohol en adolescentes. Entre los estudios incluidos se identificó que las prevalencias de conductas de acoso es sus diferentes modalidades (ciberacoso) fueron mayores en los hombres que en las mujeres. Esto coincide con un trabajo de investigación 31 donde se encontró que poco menos de una quinta parte de hombres refirió que había acosado a otros en comparación con las mujeres, es importante mencionar que el mayor porcentaje de mujeres (poco más de un quinto) refirió haber sido víctimas de acoso en comparación con los hombres 31. Lo anterior pudiera deberse a los roles de género, y a diferencias culturales, en donde los hombres suelen ser tradicionalmente más víctimas de conductas de agresión física y las mujeres sufren más de conductas de agresión verbal y social que los hombres 32.
Asimismo, se encontró que el tipo de violencia que mayormente padecían los adolescentes fue la de tipo verbal, seguida por la violencia física. Estos resultados son diferentes a los de un estudio realizado en adolescentes, estudiantes de primaria y bachillerato 33 encontrando que las situaciones de violencia verbal más frecuentes fueron: me gritaban (59.1 %), me insultaban (41.4 %), me llamaban por apodos (37.6 %), consecutivamente la violencia física (me pegaban) con el 33.1 %. Esto pudiera deberse a que la agresividad traducida en los diferentes tipos de violencia es una forma de que el adolescente se sienta seguro cuando entra a un nuevo grupo de amigos, haciendo esfuerzos innecesarios para evitar el rechazo del grupo, asimismo, hay factores importantes como los medios e interacciones sociales, que influyen en el desarrollo de comportamientos violentos de forma inconsciente o consciente en los adolescentes 34.
Cabe destacar que este trabajo de investigación evidenció que las mujeres fueron quienes han sido víctimas de violencia sexual. Similar a lo reportado en un estudio de revisión sistemática 35; donde el 34.1 % de los adolescentes refirió haber sufrido algún tipo de situación de violencia sexual a través de mensajes por redes sociales o por celular, siendo las mujeres las que han presentado más situaciones de esta índole (45 %) que los hombres (23.4 %). De igual forma, un estudio realizado en adolescentes de 13 a 17 años 36 reportó que; el 9.1 % de los adolescentes expresó haber presenciado violencia sexual raramente, el 5.0 % lo había presenciado a veces y el 0.8 % de los adolescentes declaró haber presenciado violencia sexual de forma frecuente. Lo anterior pudiera ser atribuido a que; desde el punto de vista cultural, el ser mujer presenta una fuerte asociación con la violencia sexual, de igual forma, dentro del ámbito social, la violencia sexual se reproduce de generación en generación como conducta cultural aprendida y replicada en los grupos sociales, basada en la creencia de que el hombre tiene propiedad sobre el cuerpo de la mujer 37. Respecto al consumo de alcohol, esta revisión reafirma la prevalencia de consumo en los hombres en comparación con las mujeres. Similar a lo encontrado por investigadores 38 donde reportaron mayores prevalencias de consumo de alcohol en el último mes (14.4 %) y consumo excesivo de alcohol (3.2 %) en los hombres en comparación con las mujeres (4.1 % y 2.4 %). Es muy probable que estos hallazgos se deban a que los patrones del consumo de alcohol a través del tiempo han sido asociado a los hombres, siendo mayor en ellos y más disimulado en las mujeres, en este sentido, influye el sexo respecto a las diferencias de roles; donde lo masculino y lo femenino integran normas, valores, comportamientos, formas de vestir, de expresarse y de sentir 39.
En lo que concierne a las variables de estudio, esta revisión comprobó la relación entre el bullying y el consumo de alcohol, destacando que la clasificación del bullying (agresor, víctima y victima-agresor) influye en las prevalencias de consumo frecuente y consumo excesivo de alcohol. En esta revisión se encontró que los adolescentes agresores fueron quienes presentaron mayor consumo en comparación con los roles de víctima y victima-agresor. Esto coincide con lo reportado por investigadores 40 en el cual se halló que la agresión se asoció estadísticamente con variables a nivel individual como el sexo masculino y el consumo de alcohol, en otras palabras, la agresión ocurrió más frecuentemente en los hombres, en aquellos que manifestaron consumir alcohol en el último año. Esto pudiera deberse a diversos factores causantes de este fenómeno en los adolescentes; el contexto y clima familiar fueron las causas principales, la ausencia de la figura paterna o al contrario, la presencia de un padre violento por lo que sí, el adolescente se encuentra rodeados de un círculo de maltrato es probable que se vea reflejado ante sus iguales en el contexto escolar al que pertenece, y puede llevarlo a tener comportamientos agresivos hacia sus compañeros, y conductas violentas en la juventud. Entre otros factores causantes se encuentran las cuestiones económicas y exposición al consumo de alcohol y otras drogas (41).
Por otra parte, dentro de las limitaciones se encontró que a pesar de utilizar diferentes bases de datos, no todos los estudios hicieron referencia a la clasificación del bullying para el consumo de alcohol.
Conclusiones
La presente revisión integrativa demostró que en un mayor porcentaje los hombres fueron quienes realizaban prácticas de bullying, mostrándose como agresores. Asimismo, se encontraron importantes prevalencias que señalaron a las mujeres como víctimas de esta problemática. Cabe destacar que el ciberbullying es un medio que los adolescentes utilizan para llevar a cabo el acoso escolar. Respecto al consumo de alcohol, los hombres son quienes más consumen en comparación con las mujeres, notándose la existencia de un consumo frecuente y excesivo de esta sustancia. Para detallar, este trabajo de investigación permitió esclarecer la relación entre el bullying y el consumo de alcohol en adolescentes, encontrando como hallazgo que los adolescentes identificados como agresores fueron aquellos que presentaron consumo excesivo de alcohol.
Con estas consideraciones en mente, es fundamental la participación del profesional de enfermería a través del diseño e implementación de intervenciones que favorezcan la detección oportuna de conductas violentas en el contexto escolar, con especial énfasis en el involucramiento de los padres, acompañada de estrategias de prevención y disminución del consumo de alcohol y el fortalecimiento de las habilidades sociales en esta población de estudio. Por otro lado, es importante identificar a los adolescentes víctimas de acoso escolar para evitar que estos se conviertan en futuros agresores y de esta forma atenuar la violencia en la escuela.
Se recomienda continuar con la realización de estudios originales que esclarezcan la relación entre estas variables, específicamente entre la clasificación del bullying (agresor, víctima y víctima-agresor) con las prevalencias de consumo (alguna vez en la vida, en el último año, último mes y última semana) y tipos de consumo de alcohol (consumo sensato, de riesgo y perjudicial) en adolescentes.
















