Introducción
Caesalpinia platyloba S. Watson también denominada Coulteria platyloba (S. Watson) N. Zamora es una especie arbórea de la familia Fabaceae (Magallón-Chávez et al. 2024). En México, el género Coulteria es morfológicamente muy diverso y muchas de sus especies son endémicas (Sotuyo-Vázquez y Contreras-Jiménez 2021). En México, la Comisión Nacional Forestal ha utilizado C. platyloba en numerosos esfuerzos de reforestación en suelos erosionados, así como para producir pulpa para la industria de la celulosa, incluyendo la industria de la pulpa y el papel (Prieto et al. 2016). En el estado de Sinaloa, ubicado en el noroeste de México, existe una alta demanda de guías de C. platyloba, las cuales se utilizan como postes en los cultivos de tomate y chile (CONAFOR 2018).
En la producción de planta en vivero, los sustratos utilizados suelen ser parte fundamental del proceso y se formulan a partir de mezcla de diferentes materias primas, para conseguir el equilibrio de porosidad, aireación y capacidad de retención de agua, manteniendo un costo bajo y son inocuos para el medio ambiente (Londra et al. 2018, Haller 2019). Los sustratos orgánicos, como la composta y lombricomposta, son una opción apropiada para producir especies forestales de interés (González-Orozco et al. 2018). En México, la utilización de plantas para reforestación sin los parámetros físicos necesarios diámetro, altura, relación peso seco entre el tallo y la raíz, e índice de robustez, entre otros; es decir, plantas no vigorosas y de tamaño menor al requerido, provoca mortandad elevada en la plantación, aproximadamente 57% después de un año de la siembra; otro factor desfavorable son las deficiencias que ocurren durante el proceso de siembra y producción en vivero (Prieto-Ruíz et al. 2018). La calidad de planta se refiere a las características morfológicas específicas, tales como diámetro del cuello de la raíz, número de raíces laterales de primer orden, altura, lignificación, robustez, integridad y sanidad (CONAFOR-SEMARNAT 2018). Los sustratos orgánicos pueden mejorar los índices de lignificación, robustez y de calidad de Dickson de planta para aumentar la probabilidad de supervivencia y optimizar la producción; los índices más utilizados son índice de robustez (IR), índice de lignificación (IL), índice de calidad de Dickson (ICD) (Trocones-Boggiano y Delgado-Fernández 2020, Basave-Villalobos et al. 2021). Es importante evitar plantas excesivamente altas y delgadas; la planta debe ser vigorosa, las plantas robustas tienen mayor probabilidad de sobrevivencia al trasplante en campo (CONAFOR-SEMARNAT 2018).
El palo colorado Caesalpinia platyloba es una especie considerada en los árboles mexicanos potencialmente valiosos para la reforestación y restauración ecológica (Batis-Muñoz et al. 1999). Como se dijo antes, hay que considerar las características morfológicas y fisiológicas de la planta que se produce en los viveros, de ello depende la supervivencia en campo y el crecimiento inicial de la planta en el lugar de la plantación (Basave-Villalobos et al. 2021). Debido a lo anterior, esta investigación tuvo como objetivo evaluar el efecto de sustratos orgánicos, a base de composta y lombricomposta en diferentes proporciones, en el desarrollo de las plántulas de Caesalpinia platyloba.
Materiales y métodos
Área de estudio
El estudio se realizó en el vivero Universitario ubicado en las coordenadas 26° 56´ 17.39” N, 108° 55´ 49.81” O y 25 msnm, en el Municipio de El Fuerte, Sinaloa, en el noroeste de México.
Metodología
La semilla se recolectó en forma aleatoria de 30 árboles ubicados en una plantación de C. platyloba establecida en el 2014, en el Ejido Buenavista, Municipio El Fuerte, Sinaloa. La extracción de las semillas de vainas de palo colorado se hizo de forma manual, las cuales fueron colocadas en bolsas de papel Kraft y almacenadas a 25 °C hasta su uso posterior. Se seleccionaron 200 semillas con los siguientes atributos físicos: tamaño grande, borde café, color verde obscuro, y embrión color verde claro (Díaz-Vázquez et al. 2019). La siembra se realizó el mes de febrero, previamente se escarificó con papel lija de agua No. 400, para desgastar la testa, lo suficiente para permitir que el agua penetrara al embrión (Sánchez-Soto et al. 2016). En esta etapa no se evaluó la emergencia de semillas, solo se realizó la medición de la altura del tallo y diámetro del tallo al raz del sustrato, con un vernier digital Caliper Neiko.
El proceso de compostaje se realizó siguiendo la metodología propuesta por Lal-Meena et al. (2021); se utilizaron 75 kg de restos de mercado, rastrojo de maíz y aserrín de pino crudo y 25 kg de estiércol de bovino, en relación 3:1, y una relación C/N de 151.25 el proceso duró 120 días, durante el proceso de compostaje se mantuvo la capa externa de la pila húmeda y se volteó de forma manual con una pala para ventilar y evitar la putrefacción, durante cinco meses, para la lombricomposta se agregó un inóculo de aserrín-melaza-lactobacilos de suero de leche (1:1:0.5 peso/peso); estos materiales se precompostearon por 15 días, y se realizó una prueba de tolerancia con 200 ejemplares de lombriz roja Californiana Eisenia foetida (López-Méndez et al. 2013), que consistió en colocar las 200 lombrices adultas en un caja de madera de 61 x 36.7 x 34.5 cm de largo, ancho y alto, respectivamente con 20 kg de sustrato precomposteado. A los 60 días después de la inoculación se cuantificaron las lombrices. Para comprobar si el sustrato era adecuado para la lombriz. Los sustratos, composta y lombricomposta fueron cosechadas, al observar un color uniforme en la pila de compostaje y el olor característico a tierra mojada que se obtiene en la fase de maduración, los abonos se almacenaron aproximadamente un mes, para su caracterización fisicoquímica y subsecuente uso en los ensayos.
La caracterización fisicoquímica de la composta y lombricomposta (Tabla 1) se analizaron en el Laboratorio de Nutrición Vegetal del Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional del Instituto Politécnico Nacional, Unidad Sinaloa (CIIDIR-IPN, Unidad Sinaloa).
Tabla 1 Medias de los parámetros fisicoquímicos y orgánicos de la composta de restos de mercado, rastrojo de maíz y aserrín de pino crudo, y lombricomposta de restos de mercado utilizados en las mezclas.
| Parámetro | Composta | Lombricomposta |
|---|---|---|
| (m ± ES)* | ||
| pH | 7.37 ± 0.12 | 7.47 ± 0.03 |
| Conductividad Eléctrica (mS·cm-1) | 2.85 ± 0.58 | 5.47 ± 0.24 |
| Materia orgánica (%) | 39.97 ± 1.45 | 45.69 ± 0.41 |
| Carbono orgánico (%) | 23.18 ± 0.84 | 26.50 ± 0.24 |
| Nitrógeno (%) | 1.70 ± 0.11 | 1.82 ± 0.06 |
| Fósforo Olsen (cmol·kg-1) | 1377.73 ± 116.04 | 1491.04 ± 27.22 |
| Potasio (cmol·kg-1) | 2347.00 ± 132.10 | 2370.42 ± 73.36 |
| Calcio (cmol·kg-1) | 2704.33 ± 102.86 | 3502.33 ± 251.27 |
| Magnesio (cmol·kg-1) | 260.33 ± 21.98 | 273.67 ± 27.67 |
| Sodio (cmol·kg-1) | 160.67 ± 3.48 | 530.00 ± 19 |
| Fierro (cmol·kg-1) | 20.13 ± 4.18 | 13.44 ± 0.82 |
| Cobre (cmol·kg-1) | 10.92 ± 2.76 | 6.59 ± 0.19 |
| Zinc (cmol·kg-1) | 7.60 ± 1.05 | 0.98 ± 0.04 |
| Manganeso (cmol·kg-1) | 17.61 ± 0.84 | 2.18 ± 0.10 |
*Media ± Error estándar de la media.
Se evaluaron seis tratamientos: 50% composta-50% vermiculita (T1) utilizado como control; 75% composta-25% vermiculita (T2); 75% lombricomposta-25% vermiculita (T3); 50% lombricomposta-50% vermiculita (T4); 100% lombricomposta de residuos de mercado (T5); y 100% composta de restos de mercado, rastrojo de maíz y aserrín de pino crudo (T6).
Se utilizó un diseño experimental completamente al azar, con 45 semillas por tratamiento y tres repeticiones (15 semillas por repetición).
Variables evaluadas
Las variables consideradas para la caracterización física de los tratamientos fueron: densidad aparente, densidad real y porosidad total. Para medir la densidad aparente se utilizó el método de la probeta (Zanor et al. 2018); para la densidad real se utilizó el picnómetro (Miguel-Martínez et al. 2018), y la porosidad total se determinó mediante la siguiente fórmula (Zanor et al. 2018):
La siembra se realizó en charolas de germinación de poliestireno, con 60 cavidades de 182 mL cada una, con dimensiones de 58.8 x 33.5 x 4.5 cm (largo, ancho, diámetro superior de la cavidad, respectivamente); en total se utilizaron 8 charolas. Para que la siembra fuera aleatoria, cada charola se dividió en cuatro secciones, en cada una de las cuales se sembró una repetición de cada tratamiento, hasta completar tres repeticiones por tratamiento. Después de la siembra, el riego fue tres veces a la semana, durante toda la investigación, con agua destilada para prevenir la contaminación de las plántulas, la temperatura al interior fue 25 °C ± 2 °C, la humedad de 40% y fotoperiodos de 14 h luz.
La emergencia de semillas duró dos semanas, y aproximadamente a los 20 días después de la siembra, comenzó la medición de las variables altura de la planta (cm), diámetro del tallo (mm), biomasa fresca y seca del follaje, y raíces (g). La altura se midió con una regla; para medir el diámetro se utilizó un Vernier digital Caliper Neiko. Para registrar la biomasa seca se utilizó un método destructivo, por lo que la medición fue al final del experimento. Se seleccionaron al azar cinco plantas por tratamiento; tanto el follaje y raíces de la planta se colocaron en bolsas de papel y se dejaron secar en una incubadora Labnet International, Inc. Model 2IIDS por 72 h a temperatura de 78° C hasta obtener el peso anhidro. De los índices evaluados, el índice de robustez (IR) o índice de esbeltez, representa la relación entre la altura de la planta (cm) y el diámetro del tallo (mm) (Trocones-Boggiano y Delgado-Fernández 2020, Basave-Villalobos et al. 2021); el índice de lignificación (IL) se obtiene al dividir el peso seco total (g) entre el peso total fresco (g) y multiplicar el resultado por 100 (Silva-Dionisio et al. 2020). El índice de calidad de Dickson (DQI) se obtiene con la siguiente fórmula (Basave-Villalobos et al. 2021):
A los 30 días de la siembra, las plantas fueron trasplantadas en bolsas de polietileno calibre 600, de 30 x 30 cm de ancho y largo, con un volumen de 5.68 L; las bolsas contenían la misma mezcla utilizada en el experimento en charola; las plantas se colocaron en una casa sombra con un nivel de sombra de 35% de tela Raschel, a temperatura ambiente 25 °C. Se consideraron diez plántulas por repetición; por triplicado, es decir, 30 bolsas por tratamiento. El riego fue cada tercer día con agua destilada.
El diseño experimental del ensayo en bolsa de polietileno fue completamente al azar. Las variables evaluadas fueron altura de la planta (cm), diámetro del tallo (mm), biomasa fresca y seca del follaje, y raíces (g). La medición de la alometría de las plántulas en la bolsa se realizó para todas las plántulas por tratamiento. Para la medición de la biomasa se seleccionaron al azar cinco plantas por unidad experimental; el follaje y las raíces de las plantas se colocaron en bolsas de papel y se dejaron secar en una incubadora Labnet International, Inc. Model 2IIDS por 72 h a una temperatura de 78° C hasta obtener el peso anhidro y se registró el peso seco de ambas partes de la planta. La medición de las variables comenzó a los 60 días después del trasplante a bolsas de polietileno. Las plantas estaban a temperatura ambiente (35 °C) en el invernadero (10 x 6 x 3 m largo, ancho y alto) con cubierta de plástico color blanco, calibre 720 de la Unidad Mochicahui de la Universidad.
Análisis estadístico
Se verificó que los datos presentaran normalidad de los errores residuales con la prueba de Shapiro-Wilk (p > 0.05), homocedasticidad con la prueba de Bartlett's (p > 0.05); y no autocorrelación de los datos por la prueba de Contraste de Durbin-Watson. El análisis estadístico y las pruebas se realizaron con el paquete estadístico R Software, versión 4.1.1 (R Core Team 2021). Para el ANOVA de una vía se utilizó la función "aov." Para la comparación de medias se utilizó la prueba de rangos múltiples de Tukey con el paquete agricolae (de Mendiburu 2021). El nivel de significancia para todas las pruebas fue α = 0.05.
Resultados y Discusión
Caracterización física de los sustratos
La densidad aparente de las mezclas presentó diferencias estadísticamente significativas entre sustratos (p < 0.05), la misma osciló de 0.30 a 0.61 g cm-3 y la mayor se encontró en T5 (100% lombricomposta) y T6 (100% composta y la menor en T4 (50% - 50% lombricomposta-vermiculita). La densidad real osciló entre 0.89 y 1.65 g cm-3, ubicándose en el grupo estadístico superior al T6 (100% composta) y la menor en T4 (50% - 50% lombricomposta - vermiculita). La porosidad total osciló de 52.31 a 75.85%, la mayor porosidad total se encontró en T4 (50% - 50% lombricomposta - vermiculita) y T1, en tanto la menor se obtuvo en T5 (100% lombricomposta) (Tabla 2). De acuerdo con Andika et al. (2014), la densidad aparente es un aspecto esencial de la calidad física de un sustrato para producir planta en vivero, ya que se relaciona con el soporte de la planta; la densidad aparente recomendable para un sustrato es entre 0.2 a 0.5 g cm-3. Mientras que otros autores mencionan que debe ser menor a 0.4 g cm-3 (Barbaro et al. 2019). Solo dos de los sustratos evaluados tuvieron densidad aparente mayor a 0.5 g cm-3 (T5 y T6); en ellos prevaleció solo el uso de composta o lombricomposta, y como menciona Ruíz-Sagaseta et al. (2021) los abonos orgánicos composta, lombricomposta y bocashi, no se pueden utilizar como sustratos solos, por su alta densidad aparente, drenaje deficiente y baja capacidad de ventilación.
Tabla 2 Caracterización física de las mezclas de sustratos evaluadas.
| Tratamiento | Densidad aparente (g cm-3) | Densidad real (g cm-3) | Porosidad (%) |
|---|---|---|---|
| (m ± ES)** | |||
| T1 | 0.35 ± 0.010c* | 0.90 ± 0.07e | 70.20 ± 1.03a |
| T2 | 0.45 ± 0.0033b | 1.09 ± 0.01d | 63.05 ± 0.12b |
| T3 | 0.42 ± 0.010b | 1.01 ± 0.018c | 58.68 ± 0.17c |
| T4 | 0.30 ± 0.0035d | 0.89 ± 0.028e | 75.85 ± 1.01a |
| T5 | 0.61 ± 0.006a | 1.29 ± 0.048b | 52.31 ± 1.31d |
| T6 | 0.59 ± 0.004a | 1.65 ± 0.014a | 64.24 ± 0.04b |
*Letras diferentes en las columnas indican diferencia significativa, según la prueba de Tukey (p < 0.05). **Media ± Error estándar de la media. Los tratamientos fueron:T1) 50% composta-50% vermiculita, como control; T2) 75% composta-25% vermiculita; T3) 75% lombricomposta-25% vermiculita; T4) 50% lombricomposta-50% vermiculita; T5) 100% lombricomposta de restos de mercado; T6) 100% composta de restos de mercado, rastrojo de maíz, y aserrín de pino crudo.
La densidad aparente de los sustratos representa la relación de la masa por volumen; por lo tanto, si el sustrato tiene alta densidad aparente, las partículas están demasiado apretadas, lo que resulta en un pobre crecimiento de las plantas causado por la reducción de oxígeno a las raíces (Andika et al. 2014); aunque en el caso del T6 (100% composta), los resultados de crecimiento de la planta fueron favorables respecto a los demás tratamientos con menor densidad aparente (Tabla 3), esto pudo deberse al pH, la conductividad eléctrica de la composta y el contenido de Fe de los abonos orgánicos, el rango de pH entre 6.5 y 7.3 es en el cual la mayor cantidad de nutrimentos se encuentran disponibles para la planta (Binkley y Fisher, 2020), en este ensayo la composta tuvo pH 7.37 y la lombricomposta 7.47; la conductividad eléctrica es un parámetro que influye en el desarrollo de las plantas. Al respecto, Gondek et al. (2020) mencionan que la salinidad en el suelo y abonos orgánicos se relaciona con la presencia de iones Na+-, K+, Ca+2, Mg+2, Cl-, SO4 +2, CO3 -2, HCO3 -, NO3 -. También mencionan que una composta con una CE >5 dS/m, se considera salina, por lo que es necesario conocer la tolerancia a la salinidad de las especies a utilizar.
Tabla 3 Alometría de las plántulas de C. platyloba después de 15 días del trasplante y en bolsas de polietileno después de dos meses del trasplante.
| Tratamiento | Diámetro (mm) (m ± ES)** | Altura (cm) (m ± ES) | Biomasa total (g) (m ± ES) | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| 15 días | 60 días | 15 días | 60 días | 15 días | 60 días | |
| T1 | 1.4 ± 0.12a* | 2.2 ± 0.06a | 7.1 ± 1.01ab | 12.3 ± 0.58a | 0.4 ± 0.03a | 1.1 ± 0.77a |
| T2 | 1.0 ± 0.05b | 1.9 ± 0.07a | 4.8 ± 0.60abc | 10.4 ± 0.58ab | 0.4 ± 0.03a | 1.1 ± 0.91a |
| T3 | 0.7 ± 0.02c | 1.3 ± 0.20b | 2.6 ± 0.23bc | 5.3 ± 0.80c | 0.3 ± 0.01ab | 0.3 ± 0.003b |
| T4 | 0.8 ± 0.05bc | 2.0 ± 0.11a | 3.2 ± 0.36bc | 9.1 ± 0.61b | 0.3 ± 0.05ab | 1.0 ± 0.49a |
| T5 | 0.6 ± 0.02c | 1.3 ± 0.24b | 2.0 ± 0.081c | 6.1 ± 0.90c | 0.2 ± 0.03b | 0.4 ± 0.22b |
| T6 | 1.4 ± 0.04a | 1.8 ± 0.06ab | 8.9 ± 2.15a | 9.8 ± 0.74ab | 0.3 ± 0.03ab | 1.4 ± 0.002a |
*Letras diferentes en las columnas indican diferencia significativa, según la prueba de Tukey (p< 0.05). **Media ± Error estándar de la media. Los tratamientos fueron: T1) 50% composta-50% vermiculita, como control; T2) 75% composta-25% vermiculita; T3) 75% lombricomposta-25% vermiculita; T4) 50% lombricomposta-50% vermiculita; T5) 100% lombricomposta de restos de mercado; T6) 100% composta de restos de mercado, rastrojo de maíz, y aserrín de pino crudo.
El hierro es un nutrimento esencial para las plantas, su presencia favorece la respiración mitocondrial, fotosíntesis, asimilación de nitrógeno, regulación hormonal, es un cofactor enzimático, facilitando reacciones químicas y regulando la estabilización de proteínas (Connorton et al. 2017, Mahender et al. 2019). Aproximadamente el 90% del Fe absorbido se almacena en los cloroplastos, y se utiliza para mantener la integridad estructural y funcional de la membrana del tilacoide, esto favorece que la fotosíntesis se realice de manera eficiente. La forma más abundante de Fe es su estado de oxidación Fe+3 (férrico), pero esta forma no es soluble y por lo tanto no puede ser asimilado por las plantas, lo que puede provocar deficiencia de Fe en el suelo o sustrato (Patra et al. 2021). El pH de la composta, aunado a la menor CE y al mayor contenido de Fe, comparado con la lombricomposta, pudieron mejorar las condiciones para que el desarrollo de la planta.
Si la densidad aparente es baja, también puede presentar problemas, especialmente en la incapacidad de dar soporte a la planta. Al respecto Landis et al. (1990), un sustrato de buena calidad también debe tener una porosidad total entre 60-80%, lo cual ocurrió en la mezcla utilizada en cada tratamiento, excepto en la mezcla T5, lo cual se puede deber a la alta densidad aparente de la lombricomposta (T5). Para aumentar el espacio poroso en un sustrato se pueden utilizar materiales fibrosos, como la fibra de coco o hojarasca, lo que ayuda a bajar la densidad aparente y mejorar el drenaje del sustrato (Haller 2019). Las mezclas de sustratos que contenían composta T1 y T2, presentaron porosidad total de 70.20 y 63.05%, respectivamente. Esto pudo deberse a la textura que presenta cada abono, en la lombricomposta es de tipo granular, al ser procesado por la lombriz, por lo que cuando se seca se forman terrones duros, difíciles de romper (Acosta-Durán et al. 2017).
Alometría de las plántulas
Se tuvo el 100% de supervivencia de las plantas en charola y después del trasplante en bolsa. Debido al efecto de los tratamientos evaluados, las siguientes variables presentaron diferencias significativas: diámetro del tallo, altura y biomasa total (p < 0.05). Para el diámetro del tallo de las plantas (Tabla 3) a los 15 días después del trasplante los tratamientos que destacaron fueron T1 y T6; manteniendo la tendencia T1, e incorporándose el tratamiento T2 en el grupo estadístico superior, con aumento significativo al cambiar de 0.78 a 2.03 mm (1.25 mm).
Para la altura de las plantas (Tabla 3), al inicio del experimento, el tratamiento T6 promovió la mayor altura; después de dos meses de inicio del experimento sobresalió el T1, seguido por T2 y T6. Para la biomasa de las plantas (Tabla 3), a los 15 días de inicio del experimento los tratamientos T1 y T2 promovieron la acumulación mayor de biomasa; pero después de 60 días de la siembra, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos.
El índice de robustez (IR) de las plantas osciló de 3.33 a 6.59. A los 15 días, el IR menor (3.33) se encontró en T5 y el mayor en T6 (6.59). A los 60 días, el IR varió de 4.25 a 5.70, el menor IR se encontró en T3 (4.25) y el mayor IR en T1 (5.70). En referencia a la alometría de las plantas, la relación entre altura y diámetro del tallo mide el índice de robustez (IR). Valores menores a 8 indican buena calidad de planta, ya que la planta es más robusta y su tallo más vigoroso que las plantas con valores superiores a 8; los valores altos, indican desproporción entre el crecimiento, altura y el diámetro del tallo, como son tallos elongados con diámetros delgados (Prieto et al. 2009). Los valores de IR obtenidos están dentro del intervalo considerando por Prieto et al. (2012), quienes mencionan que el IR debe ser menor a 8 en mezquite, que pertenece a la familia Fabaceae como C. platyloba. Mientras que Basave-Villalobos et al. (2020) sugieren que el crecimiento de una planta puede atribuirse a los diferentes patrones de crecimiento y ramificación que son controlados por mecanismos de dominancia y control apical, y que hay efecto de hormonas involucradas en el crecimiento apical. Para Oliveira et al. (2017), la importancia de las raíces no se limita a la absorción de nutrimentos, sino también a la síntesis de reguladores del crecimiento de las plantas, especialmente las del grupo de las citoquininas, estas hormonas se mueven por el xilema, junto con el agua y los minerales, hacia los puntos de crecimiento de los brotes de las plantas. Por lo que las sustancias húmicas presentes en la composta y lombricomposta actuaron como hormonas de crecimiento, promoviendo la elongación celular; como lo indica Kumar-Gautam et al. (2021).
El índice de lignificación (IL) de las platas no mostró diferencias estadísticamente significativas entre los tratamientos (p > 0.05) en las evaluaciones a los 15 y 60 días de edad de la planta (Tabla 4); a los 15 días el IL osciló de 21.38 a 26.61 y a los 60 días de 26.68 a 35.2. Por su parte el ICD si mostró diferencias estadísticamente significativas (p < 0.05); a los 15 días de crecimiento de las plantas destacó T2, mientras que a los 60 días el mayor ICD se encontró en T6 (0.21); el menor ICD a los 60 días se encontró en T3 (0.06). El que el IL no presentara diferencias estadísticas entre los tratamientos, indica que todos los sustratos promovieron igual efecto en el endurecimiento de los tallos de las plantas de C. platyloba. El IL de las plantas representa la relación porcentual entre el peso seco y el peso húmedo, indicando el nivel de endurecimiento; es decir, la capacidad de las plantas de permanecer verticales durante condiciones medioambientales de viento o lluvia cuando salen del vivero (Prieto et al. 2018). La lignina es uno de los componentes foliares que más se ha utilizado como índice de calidad del material vegetal, y su concentración se considera como uno de los predictores principales de los índices (Meentemeyer 1978). La desintegración afecta la producción primaria al regular el suministro de nutrimentos mineralizados para la planta (Kitayama et al. 2004). Lo anterior explica, hasta cierto punto, sus diferencias en productividad; en la madera de especies de árboles tropicales, el contenido de lignina oscila entre el 20 y 30% (Whetten et al. 1998). Las plantas de la mezcla T4, revelaron un mayor grado de endurecimiento del tallo, con un IL de 26.61, la relación parte aérea- raíz (robustez) de 4.13 representa que la proporción entre la parte aérea y la raíz es adecuada, en términos de que el tallo no es delgado y pueda tener mejor resistencia al viento, el ICD es 0.15, este parámetro morfológico representa la calidad de la planta y mientras mayor sea el ICD la planta tiene mejor calidad, en cuanto a las proporciones morfológicas. En un estudio similar, Orozco-Gutiérrez et al. (2010), reportan un IL de 37.13 ± 0.69 para C. platyloba a los tres meses después de la siembra; los resultados obtenidos en el presente estudio son menores, entre 21.44 y 26.61, las diferencias se pueden deben a que estos autores aplicaron fertilización química a las plantas durante el ensayo, lo que pudo influir en el engrosamiento del tallo y endurecimiento de la corteza, también mencionan que IL < 37.13 pueden representar que el diámetro del tallo es menor a 4 mm, esto se considera desfavorable cuando C. platyloba se utiliza como barrera rompevientos, porque el tallo es delgado y se puede doblar y romperse. Mientras que Rosa et al. (2009), mencionan que el diámetro del tallo es un parámetro esencial al evaluar la resistencia de una planta; y uno de los principales atributos utilizado para estimar la sobrevivencia después del trasplante. Las plantas con diámetro del tallo bajo tienen dificultades para mantenerse verticales después del trasplante, se doblan, lo que puede causar la muerte o deformación (Cunha et al. 2005). Mientras que Gonçalves et al. (2013) consideran que el diámetro del tallo adecuado para una planta de especie forestal de calidad es de 5 a 10 mm. En un trabajo con Prosopis laevigata, Cervantes-Rodríguez et al. (2018) evaluaron el efecto del hidrogel o lluvia sólida en el desarrollo de la planta mediante índices de calidad, reportando un ICD de 0.035 a los tres meses de edad, tanto P. laevigata como C. platyloba, por lo que se puede considerar que se tuvo un valor similar de ICD.
Tabla 4 Índices de calidad de planta medidos en las plantas de C. platyloba: índice de robustez, índice de lignificación, e índice de calidad de Dickson, después de 15 días del trasplante y en bolsas de polietileno después de dos meses del trasplante.
| Tratamiento | Índice de Robustez (m ± SE)** | Índice de Lignificación (m ± ES) | Índice de Calidad de Dickson (m ± ES) | |||
|---|---|---|---|---|---|---|
| 15 días | 60 días | 15 días | 60 días | 15 días | 60 días | |
| T1 | 4.8 ± 0.3 | 5.7 ± 0.1 | 22.1 ± 0.9a* | 35.2 ± 1.9a | 0.03 ± 0.005ab | 0.1 ± 0.01ab |
| T2 | 4.7 ± 0.4 | 5.3 ± 0.1 | 21.4* ± 1.1a | 33.2*± 1.1a | 0.04* ± 0.001a** | 0.1 ± 0.05ab |
| T3 | 4.0 ± 0.2 | 4.2 ± 0.1 | 23.4 ± 1.6a | 31.2 ± 2.1a | 0.03 ± 0.003ab | 0.1 ± 0.004b |
| T4 | 4.1 ± 0.2 | 4.6 ± 0.05 | 26.6 ± 2.1a | 30.7 ± 1.8a | 0.03 ± 0.002ab | 0.1 ± 0.01ab |
| T5 | 3.3 ± 0.1 | 4.7 ± 0.05 | 25.3 ± 1.3a | 26.7 ± 1.1a | 0.02 ± 0.003b | 0.1 ± 0.01ab |
| T6 | 6.6 ±1.8 | 4.8 ±0.2 | 21.4 ±0.6a | 33.8 ±0.4a | 0.02 ±0.001b | 0.2 ±0.024a |
* Letras diferentes en las columnas indican diferencia significativa, según la prueba de Tukey (p< 0.05). ** Media ± Error estándar de la media. Los tratamientos fueron: T1) 50% composta-50% vermiculita, como control; T2) 75% composta-25% vermiculita; T3) 75% lombricomposta-25% vermiculita; T4) 50% lombricomposta-50% vermiculita; T5) 100% lombricomposta de restos de mercado; T6) 100% composta de restos de mercado, rastrojo de maíz, y aserrín de pino crudo.
Los resultados muestran que la composta y lombricomposta favorecen el crecimiento inicial de C. platyloba, y promueve la elongación celular y la acumulación de biomasa. El uso de sustratos orgánicos puede contribuir al desarrollo de la planta, favoreciendo el desarrollo y engrosamiento del tallo y el tejido radicular, contribuyendo al vigor de la planta. Las diferencias en la densidad aparente y porosidad entre los tratamientos podrían ser factores que contribuyan a la calidad superior de las plantas; es decir, las mezclas con composta presentaron menor densidad aparente, alta porosidad, y esto favoreció a la calidad de la planta, con alto ICD; mientras que las mezclas con lombricomposta presentaron alta densidad aparente, baja porosidad, y menor ICD, comparados con la composta. La composta y lombricomposta puras y mezcladas con vermiculita en relación 50%-50% y 75%-25%, respectivamente; favorecieron el desarrollo de las plantas de palo colorado. Por lo que se puede utilizar la mezcla 50%-50% composta ó lombricomposta-vermiculita como sustrato para producir planta de Caesalpinia platyloba.















