Introducción
En el contexto actual de la sociedad, la promoción de la salud y la búsqueda de una mejor calidad de vida son temas de relevancia creciente. El interés por comprender los factores que influyen en la salud y el bienestar de las personas se ha convertido en una preocupación central en literatura. Este interés se amplía aún más cuando se enfoca en una población particularmente destacada en el ámbito deportivo como lo son los atletas de alto rendimiento (AAR)1,2.
Los AAR son individuos sometidos a una intensa carga física y psicológica como parte de su preparación y desempeño en competencias deportivas. Dada la dedicación y esfuerzo que requiere su estilo de vida, se plantea la interrogante sobre cómo estos deportistas enfrentan los desafíos relacionados con su salud general, así como la influencia de sus estilos de vida en su calidad de vida en particular3,4.
De acuerdo con lo anterior, el bienestar físico, mental y social de este grupo, implica una mejora continua del entorno donde se desarrolla. Específicamente, los atletas universitarios, enfrentan una amplia gama de riesgos sociales y de salud, según las estadísticas que se tienen sobre ellos3. Lo mismo ocurre con la salud general5.
En contraste, se ha verificado que las condiciones ambientales, las actividades realizadas y las exigencias temporales predisponen a la adopción de estilos de vida perjudiciales para la salud en este grupo de individuos. Se ha constatado, por ejemplo, que tanto la ingesta como los patrones alimentarios exhibidos son caracterizados por su irregularidad y falta de salubridad. Asimismo, se ha informado que muchos de ellos implementan rutinas de actividad física inapropiadas para el deporte asignado, y presentan dependencias como el tabaquismo y el consumo de alcohol. Estas circunstancias pueden derivar en una disminución de la calidad de vida, afectando diversos aspectos como la salud física, el estado psicológico, el nivel de independencia, las relaciones sociales y las interacciones con el entorno, según lo documentado en la literatura científica ambiente6,7.
En respuesta a esta premisa, se plantea la interconexión entre la salud global y la calidad de vida, subrayando la importancia de las elecciones de estilo de vida para el mantenimiento de la salud. Por ende, el propósito de la presente investigación radicó en analizar la relación entre la salud general, los patrones de estilo de vida y la calidad de vida, con un énfasis en la comparación entre géneros y tipos de disciplinas deportivas en atletas universitarios de alto rendimiento.
Materiales y Métodos
Estudio transversal realizado en atletas de alto rendimiento (AAR) de una universidad pública del noreste de México. La población de estudio consistió en estudiantes de educación superior que cursaban entre el primero y décimo semestre y con consentimiento informado. Se estimó una proporción en una población finita con nivel de confianza de 95% y un margen de error de 5 %, se obtuvo un tamaño mínimo de muestra de n=385, pero se incluyó al total de AAR N=512. La muestra se clasificó por tipo de deporte según M. Bouet de la siguiente manera: juegos de Pelota (Básquetbol, Béisbol, Fútbol rápido, Fútbol soccer, Handball, Ráquetbol, Rugby, Softbol, Tenis, Tenis de mesa, Tochito, Voleibol de sala, Voleibol de playa, Polo acuático, Boliche) N= 307; de Combate (Box, Esgrima, Judo, Karate, Lucha olímpica, Tae kwon do) N= 75; Atléticos (Atletismo, Gimnasia, Gimnasia aeróbica, Grupos de animación, Natación, Nado sincronizado, Frontón, Triatlón, Ciclismo, Escalada, Halterofilia) N= 115; y Ajedrez y Tiro con arco N= 158. Las variables analizadas se muestran a continuación:
El instrumento utilizado para evaluar la salud general en este estudio fue el Cuestionario de Salud General GHQ-129, una herramienta unidimensional. Este cuestionario, desarrollado por Goldberg y Williams10, consta de doce ítems diseñados para medir la autopercepción de la salud y el bienestar general del individuo, centrándose particularmente en la identificación de ciertos estados emocionales. Además, su objetivo abarca la evaluación de algunas funciones intelectuales y fisiológicas, así como la autovaloración del individuo en relación con el establecimiento y logro de metas y propósitos de vida, así como en la confrontación de dificultades. Cada pregunta presenta cuatro opciones de respuesta con puntuaciones que varían de cero a tres, indicando "mucho más de lo normal", "bastante más de lo normal", "no más de lo normal" y "no en absoluto". A medida que se asignan puntajes más elevados, se incrementa la probabilidad de identificar algún problema de salud.
Estilo de vida se midió con la escala PEPS-111, con 48 ítems organizados en seis dominios: nutrición con seis ítems : 1, 5, 14, 19, 26 y 35 (α de Cronbach de 0,77), ejercicio cinco ítems : 4, 13, 22, 30 y 38 ( α de Cronbach de 0,81), responsabilidad en salud diez ítems: 2, 7, 15, 20, 28, 32, 33, 41, 43 y 46 (α de Cronbach de 0,80), manejo del estrés siete ítems: 6, 11, 27,36, 40 y 45 (α de Cronbach de 0,71), soporte interpersonal siete ítems: 10, 24, 25, 31, 39, 42 y 47 (α de Cronbach de 0,77) y autoactualización (trascender) catorce ítems: 3, 8, 9, 12, 16, 17, 18, 21, 23, 29, 34, 37, 44 y 48 (α de Cronbach de 0,89). Las opciones de respuesta estuvieron en escala de Likert (1 = nunca, 4 = rutinariamente). Todos los ítems estuvieron en sentido positivo y no hubo necesidad de invertir respuestas. El puntaje mínimo fue 48 y el máximo 192, para facilitar la interpretación se realizó la transformación a escala de 0 a 100; a mayor puntuación mejor estilo de vida (EV). Se consideró EV malo ante puntajes < 33.3 (equivalente a una respuesta promedio “nunca”) y bueno, ante puntajes > 66.6 (equivalente a una respuesta promedio “frecuentemente” y “rutinariamente”); los puntajes intermedios correspondieron a la categoría regular (equivalente a respuesta promedio “a veces”).
Calidad de vida se midió con la escala SF-1212 con 12 ítems en dos dimensiones: física (6 ítems con α de Cronbach de 0,54) y mental (6 ítems con α de Cronbach de 0,72). Las opciones de respuestas estuvieron entre dos y seis dependiendo de la pregunta. Cuatro ítems se presentaron negativamente (dolor, salud general, vitalidad y estar calmado o tranquilo) y hubo necesidad de invertir las respuestas para que el mayor puntaje señalara mejor CV. El puntaje mínimo fue 12 y el máximo 47 puntos. Para facilitar la interpretación se realizó la transformación a escala de 0 a 100; a mayor puntuación mejor CV.
Asimismo, se consideró el perfil sociodemográfico: Edad (años cumplidos), sexo (masculino / femenino) y estatus de trabajo actual (sí / no). Semestre en curso (primero a décimo). Además, se preguntó con quién vivía (Con sus padres, con pareja, solo (a), piso compartido, residencia universitaria) y estatus de trabajo actual (si/no).
El perfil sociodemográfico y los datos de Salud General, Estilos y Calidad de Vida, fueron colectados en el aula mediante cuestionario autoadministrable y anónimo con una duración aproximada de 20 minutos y con el consentimiento informado de los participantes. Aquellos AAR que no acudieron al aula, se les localizó en su área de entrenamiento y se aplicó la encuesta. No se ofreció remuneración alguna a los participantes. El anterior procedimiento fue realizado en todas las dependencias de la institución pública hasta completar el censo y como fin ético hacia los participantes, cuando se encontró alguna anormalidad en su estado de salud, se orientó al respecto y se canalizó al servicio correspondiente.
El plan de análisis consistió en frecuencias y proporciones para las variables categóricas y promedios y desviación estándar para variables no categóricas. La distribución no fue normal y por tanto, se utilizó la prueba de U de Mann Whitney para muestras independientes y Chi2 para comparar y establecer diferencias en EV y CV entre hombres y mujeres. Además, se aplicó la prueba de Kruskal Wallis para comparaciones por tipo de deporte. El análisis se llevó a cabo con el software SPSS versión 25.
Resultados
La población evaluada se conformó por N= 512 atletas de alto rendimiento de una universidad pública del noreste de México. Con edad de 20.2 ± 2.4 años; predominó el sexo masculino con 51.6%. Trabajaba además de estudiar y dedicarse al deporte de alto rendimiento 21.5%. La mayoría cursaba los cuatro primeros semestres y vivía con sus padres. El perfil sociodemográfico detallado de la población se encuentra descrito en la Tabla 1.
Tabla 1 Distribución de Participantes por Perfil Sociodemográfico, Semestre Escolar, Residencia y Situación Laboral (N=512)
| Característica | Frecuencia | Porcentaje (%) |
|---|---|---|
| Sexo | ||
| Hombre | 264 | 51.6 |
| Mujer | 248 | 48.4 |
| Rango de Edad | ||
| 14-18 | 97 | 18.9 |
| 19-23 | 372 | 72.6 |
| 24-28 | 42 | 8.2 |
| 29-34 | 1 | .3 |
| Semestre en curso | ||
| 1°-2° | 167 | 32.7 |
| 3°-4° | 157 | 29.9 |
| 5°-6° | 95 | 18.5 |
| 7°-8° | 63 | 12.3 |
| 9°-10° | 34 | 6.6 |
| Residencia | ||
| Con la familia | 271 | 52.9 |
| Convive con pareja | 7 | 1.4 |
| Habita solo | 64 | 12.5 |
| Comparte vivienda | 85 | 16.6 |
| Casa estudiantil universitaria | 85 | 16.6 |
| Trabajador activo | ||
| Si | 110 | 21.5 |
| No | 402 | 78.5 |
Fuente: Elaboración propia
Por otro lado, el promedio en salud general (SG) fue de 3±2.4 puntos y el 53.0% de los participantes tuvo una buena percepción de salud general; en cuanto a EV el promedio fue 50.0 ± 10.0 puntos y 50.6% se ubicó en la categoría de estilo de vida bueno. El promedio de CV en general fue de 51.0 ± 10.1 puntos y 49.2%, tuvo una percepción de buena calidad de vida. El nivel de la dimensión de salud mental resultó mayor a la dimensión física 50.3±10.3 y 50.2±10.2 respectivamente pero no se observaron diferencias. De manera general se observó asociación entre SG y EV, X2=4.45 p=.022 y entre EV y CV, X2 6.55 p=.007.
En el análisis por sexo, el promedio en la percepción de SG, fue más alto en la mujer que en el hombre (3.3±2.4 vs 2.67±2.2 puntos respectivamente p<.001) y hubo diferencias en cuanto a la percepción de SG buena entre hombres y mujeres 57.2 vs 42.8% respectivamente p<.05. En cuanto a EV, el nivel fue más alto en el hombre que en la mujer: 50.5 ± 10.6 vs 49.4±9.3 puntos respectivamente p>.05. El EV de vida bueno, predominó en los hombres más que en mujeres, pero no se observaron diferencias (54.8 vs 45.2% respectivamente p>.05). Por sexo, solo se observaron diferencias en la dimensión de responsabilidad en salud establecida por lo hombres (p<.05). En la tabla 2 se pueden observar por dimensiones de EV.
Tabla 2 Dimensiones de estilos de vida en atletas de alto rendimiento según sexo
| Dimensión | Masculino N=264 | Femenino N=248 | *p |
|---|---|---|---|
| Nutrición | 49.35±10.79 | 51.07±9.44 | .056 |
| Ejercicio físico | 50.80±10.34 | 49.37±10.08 | .150 |
| Responsabilidad en salud | 51.10±9.99 | 48.93±10.03 | .007 |
| Manejo del stress | 51.03±10.35 | 49.11±9.54 | .060 |
| Soporte interpersonal | 50.11±10.16 | 49.89±10.15 | .953 |
| Auto actualización | 50.05±10.44 | 50.02±9.66 | .891 |
Nota: Prueba U de Mann Whitney Fuente: Elaboración propia
Por otro lado, el promedio de CV total fue más alto en la mujer que en el hombre 51.2± 9.7 vs.48.9±10.2, respectivamente (p<.001) y la percepción de CV buena predominó en las mujeres, donde se observaron diferencias (52.8 vs 47.2% respectivamente p<.05). En lo referente a las dimensiones de CV, en las mujeres se observó un nivel alto en la dimensión física y se observaron diferencias por sexo, predominando el nivel alto en las mujeres (p<.05). Asimismo, hubo menor percepción de dolor, mejor salud general, vitalidad y rol emocional en mujeres (p<.05). Otros resultados se pueden observar en la tabla 3.
Tabla 3 Calidad de vida en atletas de alto rendimiento por sexo, dimensión física, dimensión mental y sus componentes
| Calidad de Vida | Masculino N=264 | Femenino N=248 | p* |
|---|---|---|---|
| Dimensión física | 48.71±9.76 | 51.90±10.61 | .002 |
| Función física | 51.84±10.30 | 51.10±9.85 | .088 |
| Rol físico | 50.32±10.31 | 50.32±10.00 | .833 |
| Dolor corporal | 49.15±9.54 | 50.96±10.40 | .038 |
| Salud general | 48.43±9.32 | 52.22±10.51 | .000 |
| Dimensión mental | 49.91±10.52 | 50.79±10.07 | .172 |
| Vitalidad | 49.06±10.24 | 51.63±10.55 | .005 |
| Función social | 49.40±11.06 | 48.96±10.67 | .439 |
| Rol emocional | 52.05±9.07 | 48.97±10.97 | .000 |
| Salud mental | 49.95±10.85 | 51.49±9.86 | .031 |
Nota: Prueba U Mann Whitney Fuente: Elaboración propia
En cuanto a tipo de deporte en el promedio de percepción de SG buena, no se observaron diferencias (p>.05). En lo referente a EV por tipo de deporte, en relación a la percepción de EV bueno, no hubo diferencia (p>.05). Por dimensiones de EV, en nutrición, se estableció diferencia entre el grupo de juego de pelota con el grupo de atléticos y en auto actualización entre el grupo de ajedrez y tiro con arco con el grupo de juego de pelota. Otros resultados en relación a las dimensiones de EV por tipo de deporte se pueden observar en la tabla 4.
Tabla 4 Dimensiones de estilos de vida en atletas de alto rendimiento por tipo de deporte
| Dimensión | Juegos de Pelota N=307 | Combate N=75 | Atléticos N=115 | Ajedrez y Tiro con arco N=15 | p* |
|---|---|---|---|---|---|
| Nutrición | 49.19±9.89 | 50.81±10.98 | 52.02±10.32 | 54.38±11.77 | .032 |
| Ejercicio físico | 49.78±10.05 | 51.30±10.61 | 50.04±10.26 | 53.22±9.08 | .600 |
| Responsabilidad en salud | 49.71±10.10 | 50.35±9.87 | 50.51±9.90 | 52.10±11.88 | .772 |
| Manejo del stress | 49.74±9.64 | 50.15±10.65 | 50.79±10.44 | 51.76±11.34 | .795 |
| Soporte interpersonal | 49.95±10.16 | 51.15±9.54 | 49.13±10.38 | 53.15±10.99 | .366 |
| Auto actualización | 49.73±9.81 | 51.95±9.17 | 48.91±10.90 | 55.35±10.75 | .025 |
Nota: Prueba Kruskal-Wallis Fuente: Elaboración propia
En CV en lo referente a percepción de CV buena y en la dimensión física y dimensión mental, no se establecieron diferencias por tipo de deporte (p>.05), pero en la dimensión de función física sí se observaron diferencias entre el grupo de combate con el grupo de atléticos (p<.05) y en relación a salud general se estableció diferencia entre el grupo de combate con el grupo de juego de pelota (p<.05). Otros resultados se pueden observar en la tabla 5.
Tabla 5 Calidad de vida en atletas de alto rendimiento por tipo de deporte y componente de salud física y salud mental
| Calidad de Vida | Juegos de Pelota N=307 | Combate N=75 | Atléticos N=115 | Ajedrez y Tiro con arco N=15 | *p |
|---|---|---|---|---|---|
| Dimensión física | 50.49±10.07 | 48.61±11.98 | 51.02±9.99 | 47.85±7.24 | .343 |
| Función física | 51.14±10.46 | 49.00±13.87 | 53.88±5.00 | 53.88±4.30 | .029 |
| Rol físico | 49.88±10.33 | 50.82±9.62 | 50.66±5.00 | 51.48±10.08 | .253 |
| Dolor corporal | 49.67±10.33 | 50.82±9.62 | 50.66±10.22 | 54.10±7.9 | .126 |
| Salud general | 51.57±9.97 | 47.24±9.60 | 49.30±10.01 | 50.26±10.08 | .000 |
| Dimensión mental | 50.22±10.87 | 50.02±9.15 | 50.99±9.86 | 49.30±7.46 | .855 |
| Vitalidad | 49.83±10.39 | 50.48±9.29 | 52.05±7.36 | 52.00±7.36 | .103 |
| Función social | 48.97±11.53 | 49.46±9.95 | 49.21±10.01 | 52.00±7.36 | .872 |
| Rol emocional | 50.74±9.84 | 50.27±10.04 | 49.81±11.09 | 52.31±10.11 | .886 |
| Salud mental | 50.92±10.89 | 49.89±8.86 | 50.80±10.23 | 49.48±9.13 | .655 |
Nota: Prueba Kruskal-Wallis post hoc Dun Fuente: Elaboración propia
Discusión
El objetivo del presente estudio fue examinar la asociación entre la salud general, estilos y calidad de vida según sexo y tipo de deporte en atletas universitarios de alto rendimiento. Como principales resultados se obtuvieron que la percepción de SG, EV y CV fue buena en la mayoría de los atletas y en esta última fue mejor en la dimensión de salud mental. Asimismo, la SG y EV con CV mostraron asociación, dato previamente reportado por Chouhan et al.13, quienes establecieron asociación entre estas dos variables en un estudio realizado en estudiantes de enfermería.
Por otro lado, al realizar el análisis por sexo, se observó que el nivel de SG fue más alto en mujeres y hubo diferencias en su percepción entre hombres y mujeres, dato diferente a lo reportado por Foskett & Longstaff14 y Gouttebarge et al.15 quienes encontraron diferencia por sexo específicamente en la dimensión de estrés y ansiedad en mujeres. En lo referente a EV bueno el mejor puntaje se observó en hombres y por dimensiones, ambos grupos fueron similares, excepto en responsabilidad en salud que predominó en mujeres, similar a lo reportado por Wei et al.16 quienes estipulan que las mujeres presentaron mayor puntaje.
Respecto a CV buena de manera general, los puntajes fueron más altos en mujeres y por dimensiones, predominó un nivel alto en menor percepción de dolor corporal, mejor salud general, vitalidad, rol emocional y salud mental, lo cual es congruente con un estudio realizado en adolescentes atletas donde las mujeres cuentan con mayor nivel de salud mental17. Sin embargo, esto se contradice a Cox,18, quien estipula un aumento significativamente más elevado en ansiedad y depresión específicamente en mujeres. El estrés excesivo puede afectar la salud física y mental de los atletas y finalmente el desempeño en actividades académicas y deportivas. Por su parte, las relaciones interpersonales permiten expresar emociones y liberar el estrés, por tanto, constituye una buena práctica favorecedora de CV.
En el análisis por tipo de deporte, esta investigación reflejó que en SG no se observaron diferencias, dato opuesto a lo reportado por Buonsenso et al.19, quienes declaran diferencias por tipo de deporte aeróbico y anaeróbico. En lo que concierne a EV, los resultados de la presente investigación en las dimensiones de nutrición y auto actualización se observaron diferencias por tipo de deporte, lo cual difiere con lo estudiado por Pepe et al.20, donde se estableció que la dimensión responsabilidad en salud mostró diferencias respecto al tipo de deporte. Una explicación de estos fenómenos puede ser el tipo de clasificación de deportes utilizado por Bouet.
Dentro del análisis de CV no hubo diferencias de manera general ni en las dimensiones física y mental por tipo de deporte, contrario a lo establecido por Snedden et al.21, al declarar que el componente salud mental mostró diferencias entre tipo de deporte, lo cual se atribuye a una correlación positiva entre aumento de deporte y puntuación del componente mental. En cuanto a la dimensión de función física y salud general se observó diferencia entre grupos predominando en atléticos el grupo de juegos de pelota respectivamente , lo cual es congruente, por los tipos de deportes que se incluyen en ese grupo y también con lo expuesto por Simon et al.22 quienes estipulan además, de diferencias en función física , en dolor corporal, rol físico, función social y rol emocional, lo cual se relaciona con el desgaste físico ocasionado por algunos tipos de deporte, sobre todo en los atletas de alto rendimiento.
Existen pocos estudios donde se consideren las variables expuestas y pueda servir como cimiento para futuras investigaciones donde se diseñen intervenciones en este grupo poblacional. Una limitante fue que no se indagaron hábitos nocivos y consumo de sustancias legales o ilegales, dato que podría haber fortalecido el proyecto. Los resultados de la presente investigación pueden incidir en las políticas públicas de salud al promover acciones y programas en beneficio de los atletas universitarios de alto rendimiento que conlleven un estilo y calidad de vida saludable que incidan positivamente en su estado de salud general.
Conclusiones
En este estudio salud general y calidad de vida se mostraron más altos en mujeres, mientras que estilo de vida lo fue en hombres. Respecto al tipo de deporte, salud general no presentó diferencias, sin embargo, estilo y calidad de vida sí. Este estudio subraya la importancia de abordar de manera integral la salud y el bienestar de los atletas de alto rendimiento, al reconocer que su calidad de vida no solo depende de su condición física, sino también de sus estilos de vida y del apoyo que reciban.
A través de esta investigación se ha arrojado luz sobre la relación entre la salud general, los estilos de vida y la calidad de vida en atletas de alto rendimiento de una universidad pública en el noreste de México, en el que se ha examinado diversos aspectos que afectan la vida de estos deportistas y se han identificado hallazgos clave. Es conveniente dar seguimiento a estas variables en atletas de alto rendimiento para lograr el bienestar general en esta población















