36 69 
Home Page  

  • SciELO

  • SciELO


Fuentes humanísticas

 ISSN 2007-5618

        07--2025

https://doi.org/10.24275/cdnl5962 

Artículos

El discurso presidencial argentino durante la pandemia (marzo-junio 2020): estrategias discursivas

The Discourse of the Argentine President during the Covid-19 Pandemic (March-June 2020): a Study of Discursive Strategies

Claudia Carina Albarracín* 

* Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Nacional de Tucumán (Argentina). carina.albarracin@filo.unt.edu.ar


Resumen

El propósito de este trabajo es revisar, desde una metodología cualitativa enmarcada en la propuesta de los estudios críticos del discurso, la construcción estratégica del discurso presidencial sobre el periodo de confinamiento obligatorio para todo el país durante la pandemia, en relación con su imagen personal y con los otros discursos circundantes.

Palabras clave: discurso; política; estrategias; ideología

Abstract

This paper employs a Critical Discourse Analysis framework to examine the strategic construction of presidential discourse during the nationwide mandatory confinement imposed during the pandemic. The analysis focuses on how the discourse shaped the president’s personal image in relation to other concurrent discourses.

Key words: discourse; politics; pandemic; strategic; ideology

Introducción

Afinales de marzo de 2020, Argentina inició un periodo de confinamiento obligatorio a nivel nacional debido a la pandemia producida por la Covid-19. Este suceso constituyó un acontecimiento histórico mundial de consecuencias sanitarias inimaginables hasta ese momento. El contexto argentino era caótico; el país se encontraba al borde del default, con una moneda depreciada, en profunda recesión y con el inicio de un gobierno de coalición recién elegido (Fernández, 2020).

En los medios de comunicación se cuestionaba el poder de decisión legítimo de Alberto Fernández, frente a la vicepresidenta Cristina Fernández, quien lo había convocado para la conformación de la dupla candidata al poder ejecutivo. El 20 de marzo de 2020 se inició un periodo de aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) para todo el país. Dentro de un marco de profunda incertidumbre y temor, la voz presidencial se instaló en los medios con discursos recurrentes, que fueron guiando el accionar de toda la República.

Tal como sostiene Vitale (2020), la enunciación política de los presidentes ante esta pandemia es, sin duda, una cuestión global que materializa las modalidades de las luchas por el poder y su ejercicio. Por ello, consideramos relevante revisar la construcción estratégica del discurso político más importante del país: el presidencial. Entendemos que el ejecutivo es el lugar político más decisivo y representativo de todos y que evidencia la ideología a la que responden sus políticas y medidas.

El discurso político es eminentemente estratégico, porque enmascara las contradicciones objetivas. Quien lo sustenta no se limita a informar o a transmitir una convicción, sino que, también, produce un acto que expresa un compromiso y asume una posición (Giménez, 1983). Su estudio nos permite inferir, desde el plano de la sintaxis, el léxico y la semántica, la presencia de procesos cognitivos que preceden la producción discursiva (Ghiglione, 1986, citado en Dorna, 1993) y hacer referencia a la ideología a la que responde y a las estrategias que se utilizan para su elaboración.

En esta oportunidad, abordamos los discursos del presidente Alberto Fernández desde marzo hasta junio de 2020. La selección está determinada por el inicio de la pandemia y el final del primer semestre, fecha que se esperaba como el cese del confinamiento. Utilizamos una metodología cualitativa enmarcada en la propuesta del análisis crítico del discurso (ACD). El análisis del discurso político (DP) desde el ACD supone una mirada crítica a partir del estudio de las formas de reproducción del poder político, la dominación o el abuso de poder mediante dicho discurso, incluyendo las diversas maneras de resistencia o las muestras de poder contra tales formas de predominio discursivo (Van Dijk, 1999).

El DP es un discurso ideológico por excelencia, puesto que reproduce las representaciones mentales compartidas por los miembros de un grupo político determinado. En él, pueden observarse los principios básicos que dirigen el juicio social de ese grupo o partido. Van Dijk (1996) sostiene que las ideologías constituyen la identidad social, definen los intereses de un grupo y pueden representarse como autoesquemas caracterizados por las categorías pertenencia, actividades, objetivos, valores, posición y recursos.

Las ideologías pueden identificarse desde el análisis de los elementos léxicos, las proposiciones, las implicaciones, las presuposiciones, las descripciones, la coherencia local, la global, los temas, los desplazamientos semánticos, las estructuras de superficie y las macroestructuras. En este artículo, nos detenemos en la construcción del enunciador y de los destinatarios estudiando las estrategias y los procedimientos discursivos empleados en las alocuciones del presidente Alberto Fernández en relación con la pandemia de Covid-19.

Estrategias de persuasión en el discurso presidencial

En el discurso presidencial, abordamos las distintas estrategias desplegadas para comunicar la situación general del país y las medidas políticas que se fueron tomando para enfrentarla. Cabe aclarar que hemos efectuado una selección de esas estrategias, pues consideramos que podemos contribuir a otros estudios realizados sobre este mismo objeto (Vitale, 2020; Castillo, 2020; Wendell de Camargo y Canavire, 2020). Pusimos atención particular a la construcción discursiva de la imagen presidencial en relación con el poder y con los otros discursos circundantes, analizando: 1) el uso de pro- nombres y personas verbales; 2) la construcción de un discurso sobre la verdad; y 3) el empleo de términos empáticos.

El uso de pronombres y personas verbales

De marzo a junio de 2020, el presidente emitió, por cadena nacional, cinco discursos en los que pudieron observarse cambios permanentes en el uso de la primera persona singular y la primera persona plural para referirse o incluirse a sí mismo. En sus distintas alocuciones, el sujeto enunciador se adjudica diferentes roles: es presidente, es Estado, es un ciudadano argentino y, también, es parte del partido oficialista.

Se observa una clara intencionalidad de explicitar quién toma las decisiones en su gobierno (“yo dicté”, “yo les aseguro”, “yo quiero”, “hablé”, “reafirmo”, “les dije”, “yo sé”, entre otras expresiones): “Por eso, dicté un Decreto de Necesidad y Urgencia que amplía la emergencia pública en materia sanitaria” (Fernández, 13/03/2020, el destacado nos pertenece). Personaliza ciertas acciones (“yo les pido”, “yo les agradezco”, “yo soy un abogado”, “yo quiero aclarar”) para resaltar que ha sido solo él y no con otros:

Pero les aseguro que me voy a poner al frente para […] tratar de evitar que el ritmo del contagio se acelere de tal modo que el sistema sanitario argentino no lo pueda atender (Fernández, 20/03/2020, el destacado nos pertenece).

Mediante estos usos pronominales responde a quienes cuestionan su independencia o poder de decisión respecto a la vicepresidenta Cristina Fernández. Es conocida la imputación, que le efectúa la oposición, de ser un “títere de Cristina”; entonces, es comprensible el uso enfático de la primera persona singular. La lucha por el poder cobra palabra y él sienta posición frente a los discursos críticos, mostrando su autoridad como presidente electo.

Por otra parte, también usa el pronombre de la primera persona plural para hacer referencia al Gobierno o a su partido, que es el oficialismo: “Quiero que sepan qué es lo que estamos haciendo para dar respuesta al avance de este virus que se extiende cada día en todo el mundo” (Fernández, 13/03/2020, el destacado nos pertenece). Aquí, si bien hay una distinción de Fernández como ejecutor de las acciones, se observa la necesidad de mostrar que detrás de sí existe un grupo de personas que lo acompañan. No está solo y ello habla de su poder como líder dentro de un equipo. Es decir, por un lado, es importante que se muestre como sujeto independiente e individual; pero, por otro, es necesario que sea parte de un conjunto de personas idóneas y preparadas con las cuales trabaja para sacar adelante el país en tiempos de pandemia. Este trabajo en equipo puede producir mayor tranquilidad a los oyentes frente a las decisiones de restricciones, ya que son tomadas bajo la asesoría de profesionales y especialistas en el tema.

A su vez, el presidente también utiliza un “nosotros” que incluye a todos los argentinos para mostrarse como parte del problema y generar empatía por integrar el pueblo:

Yo creo que es eso lo que nos hizo distintos. Y como siempre digo, tantas veces que los argentinos buscamos epopeyas, miren, esta es una epopeya del pueblo argentino, que no debemos perder el foco de lo que estamos haciendo como pueblo (Fernández, 12/05/2020, cursivas propias).

Esta selección de la primera persona plural lo sitúa dentro de un contexto de cercanía con el auditorio, pues lo que está pasando les está sucediendo a todos, inclusive a él mismo.

Así también, recurre al uso del “nosotros” con otro grupo de personas, ya no con el pueblo, sino con los gobiernos de Axel Kicillof y de Horacio Rodríguez Larreta, representante este último de la oposición política en Argentina: “Pero una vez más reafirmo y reafirmamos -estoy seguro de que estoy hablando en nombre de los tres- que lo que más nos preocupa es cuidar la salud de nuestra gente” (Fernández, 12/05/2020, el destacado nos pertenece). En este caso, este pronombre, aparentemente, busca reproducir una imagen de unidad, que le valió un importante apoyo de todo el país. Significó un alejamiento de la famosa “grieta” que, durante largo tiempo, ha marcado la política argentina. Pudo observarse esa unidad tanto desde la imagen que mostraron los medios (los tres ejecutivos sentados juntos) hasta en el mismo discurso:

Estamos trabajando codo a codo con el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, con el gobernador de la provincia de Buenos Aires. Ahí tenemos el principal foco de contagio, ahí está el setenta por ciento del problema (Fernández, 20/03/2020).

Ester, De Gori y Chaves García (2020) llevaron a cabo un estudio comparativo de varios discursos presidenciales latinoamericanos e identificaron cómo en países fuertemente polarizados la referencia a la unidad nacional ha sido relevante. Se necesitaba el apoyo popular para sostener medidas tan importantes como un confinamiento obligatorio y, entonces, se hacía imperiosa la búsqueda de un consenso y de la unidad que fortaleciera a las “cabezas políticas” que dirigían los gobiernos.

Podemos agregar que el presidente efectúa ese mismo “juego discursivo” de inclusiones y exclusiones con la figura del Estado. Así, por momentos, se menciona como parte de él:

[...] el Estado va a estar para socorrerlos si lo necesitan, porque ese es el compromiso que tenemos como Estado, y que esto no lo hace solo el Estado Nacional, lo hacen todas las provincias también (Fernández, 12/05/2020, cursivas propias).

Sin embargo, en ocasiones se excluye, como si el presidente no fuera miembro constitutivo del Estado: “El Estado está presente y va a acompañar a todos, especialmente a nuestros mayores de 65 años, en quienes mayor impacto tiene el virus” (Fernández, 13/03/2020, el destacado nos pertenece). Al respecto, dado que el Estado es el conjunto de los poderes y órganos de gobierno de un país soberano, el presidente, como representante del poder ejecutivo, no puede dejar de ser considerado constituyente de ese conjunto.

Este procedimiento de autoinclusión y de autoexclusión de la figura del Estado parece generar un discurso un tanto confuso en cuanto a la responsabilidad que le cabe como Poder Ejecutivo. Quizás esto nos permita inferir ciertos grados de compromiso personal que asume frente a políticas de gobierno, como los planes o las excepciones sobre restricciones.

La construcción de un discurso sobre la verdad

Según Hernández Guerrero (2002), la primera tarea tanto del retórico como del orador es reflexionar sobre el contenido emocional de las nociones más empleadas en la retórica: verdad, convicción, belleza, deleite, gusto, bondad, acción, sentimientos y afectos. En el discurso presidencial, el tema de la verdad aparece de forma notable en reiteradas ocasiones: se menciona la palabra setenta y cinco veces a lo largo de las cinco presentaciones. Evidentemente, hay una necesidad del ejecutivo de circunscribir sus dichos dentro del contexto de la “verdad”. La palabra aparece en dos diferentes contextos: a) indicando cuál es la verdad, y b) como locución adverbial de modo, equivaliendo a “verdaderamente”.

Identificación de la verdad

La mención reiterada del concepto de verdad nos permite inferir la necesidad de mostrar al auditorio (el país entero) una imagen de sí relacionada con la realidad: “La verdad es que hicimos muchos esfuerzos por que la gente eso lo comprenda” (Fernández, 20/03/2020, el destacado nos pertenece); “Y la verdad es que yo […] siento que como sociedad tenemos que estar muy orgullosos y muy contentos de nosotros mismos” (Fernández, 25/04/2020, el destacado nos pertenece). Entendemos la concepción tal y como la define la RAE (2020), en cuanto conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente; conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa; que no puede negarse racionalmente; que tiene cualidad de veraz y que es la realidad.

Esta necesidad se construye desde el distanciamiento que parece establecerse con quienes mintieron o han ocultado la verdad. El énfasis permanente de indicar que dice “la verdad” puede interpretarse como la voluntad de querer diferenciarse de aquellos que antes han mentido o de querer reforzar su honestidad frente a quienes lo acusan de mentiroso.

El discurso político como práctica es un modo eficaz de mantenimiento de relaciones de poder; presenta y refleja significados que construyen visiones del mundo, de la nación, del pueblo, de su historia y de los sucesos y las políticas que naturalizan determinadas explicaciones, definiciones e interpretaciones. De este modo, se favorece la hegemonía de determinadas ideas en función de los intereses de un grupo (Montero, 2009). Es decir, de alguna manera, Fernández está defendiendo y justificando sus decisiones sobre el aspo frente a evidentes posturas de la oposición. Construye su imagen desde la dicotomía verdad-mentira para sentar una de las bases del modelo interpretativo de la sociedad que propone, apelando a un término valorado positivamente por la sociedad: la verdad. Con esto, separa a quienes la dicen (él y su partido) de quienes no (la oposición).

Locución adverbial de modo

El uso de la locución “en verdad” hace hincapié en la certeza que poseía para decir, hacer, pensar, sostener. No solo de- fine aquello que es cierto, como en el caso anterior, sino que enfatiza el decir lo cierto “de verdad”: “En verdad, el primer deber de un gobernante es cuidar la salud de su gente, es cuidar la integridad física de su gente.” (Fernández, 20/03/2020, el destacado nos pertenece); “[…] y como suele decir el doctor Cahn, en verdad el virus no nos busca, nosotros vamos a buscarlo, y cuando salimos nos exponemos” (Fernández, 25/04/2020, el destacado nos pertenece).

Al parecer, busca fijar su imagen frente a cierta incredulidad que duda de su posición o su accionar. Esto nos permite inferir el cuestionamiento al que se ve sometido por cierto contexto que lo lleva a tener que “garantizar” aquello que dice. Quizás estas expresiones estén develando “los flancos” que el presidente defiende. Si no se enfrentara a la incredulidad, al cuestionamiento o a la acusación de falsedades, no habría necesidad de sostener reiteradas veces “una verdad discursiva”.

Apelar a la verdad es una estrategia a la que ha recurrido también el anterior presidente, Mauricio Macri, como valor de alto grado de consenso (Vasilachis de Gialdino, 2016). Por lo tanto, puede pensarse en una sociedad que tiene alta estima por la veracidad; sin embargo, no cree con facilidad en lo que se le dice o se le muestra. Esto habla de una forma de hacer política en nuestro país y de la desconfianza, el escepticismo y recelo que hay frente a un accionar político de larga historia.

El empleo de términos empáticos

Según la politóloga Tinoco Padauí (2020), la empatía es la intención de comprender los sentimientos y emociones intentando experimentar de forma objetiva y racional lo que siente otro individuo. Esto hace que las personas se ayuden entre sí. Está estrechamente relacionada con la generosidad. Solo el político que tiene un desarrollo neuronal empático puede luchar por el bien de los otros; al menos, eso es lo que se cree socialmente.

El presidente, como todo político, busca la adhesión de sus oyentes a partir de la construcción de una imagen positiva de sí mismo; en este caso, como en muchos otros, recurre a la empatía desde lo emocional o emotivo, poniéndose en el lugar de los otros. En reiteradas ocasiones usa las palabras “lamentablemente”, “cariño” y “afecto”: “Hasta este momento, en el momento en que les hablo a ustedes, tenemos 3.780 casos confirmados y tenemos 186 fallecidos, lamentablemente” (Fernández, 25/04/2020, cursivas propias); “Como siempre digo, a las familias de quienes han perdido la vida por esta infausta epidemia o pandemia, mis condolencias, mi cariño y mi afecto” (Fernández, 12/05/2020, cursivas propias).

Los vocablos resaltados evidencian la construcción de una imagen positiva relacionada con los sentimientos (lamento, cariño, afecto). Un presidente que conoce y sufre la misma realidad de su pueblo es un presidente más cercano y, por ende, puede tener mayor apoyo del país. Una situación tan dolorosa, triste y difícil como el aspo, por el distanciamiento, el miedo, las pérdidas de vidas humanas y la incertidumbre por la situación sanitaria y económica, ameritaba la cercanía y la empatía para lograr el consenso y el apoyo frente a decisiones políticas tan fuertes como la de sostener por tanto tiempo la restricción de actividades.

Consideramos que apela a la empatía y expresa su dolor con el propósito de ganarse las voluntades de todos los oyentes, puesto que resulta necesario un trabajo mancomunado en el que todos colaboren acatando las órdenes impuestas, tales como mantener cerrados los comercios, permanecer dentro de los hogares, no realizar reuniones familiares, entre otras. Recurre a la persuasión afectiva y no a la imposición desde la directiva. Se muestra como un presidente cercano y “empático” que puede generar confianza y seguridad, sentimientos que, durante esos meses, estuvieron en las antípodas del sentir social. Aquí, al igual que en ejemplos ya mencionados, el sentimiento se vuelve muy personal porque se trata de “mi cariño” o “mi afecto” como su singularidad y como una manera muy particular de actuar y de referirse a los acontecimientos.

Conclusiones

El análisis realizado nos permite concluir que, en el estudio del discurso presidencial, no sólo puede reconstruirse información sobre el contexto de la pandemia, sino también el marco de luchas discursivas y políticas por el poder en el que se está desarrollando la crisis sanitaria más importante de las últimas décadas.

Además, advertimos una serie de preocupaciones que el presidente atiende implícitamente desde lo discursivo. Por un lado, hay una necesidad de construirse como el líder gubernamental que toma las decisiones, diferenciado e independiente de su vicepresidenta, a quien numerosos medios atribuyen el poder de mando dentro de la dupla política. Por otro lado, refuerza este liderazgo dentro de un grupo de trabajo conformado por científicos y especialistas que asesoran sus decisiones y las legitiman desde un saber científico.

De igual manera, se evidencia el propósito de mostrar un Gobierno fortalecido y democrático, que mantiene consenso con la oposición. No obstante, la constante autoinclusión y la autoexclusión de la figura del Estado parece mostrar una falta de compromiso real con las medidas políticas que se toman.

Sus palabras permiten inferir la necesidad imperiosa de apropiarse del discurso de la verdad, campo semántico tan vilipendiado desde la política y tan disputado por los centros hegemónicos del poder. Consideramos que el discurso presidencial responde a numerosos flancos que cuestionan su autoridad y, que, además, defiende la ideología de su partido peronista tan denostado por su unión con el kirchnerismo.

Bibliografía

Giménez, Gilberto. (1983). Poder, estado y discurso. UNAM. [ Links ]

Wendell de Camargo, Hertz y Canavire, Vanina Belén. (2020). Análisis de discursos presidenciales en contextos de pandemia: los casos de Brasil y Argentina. En Conceição Maria Guisardi, Lucas Chagas y Anísio Pereira (Orgs.), Os Discursos de um Brasil efervescente em tempos de pandemia. Syntagma Editores. https://syntagmaeditores.com.br/livraria/os-discursos-de-um-brasil-efervescenteLinks ]

Hemerografía

Castillo, Jimena. (2020). Alcances de la temporalidad. Discursos presidenciales durante la pandemia. Actas de Periodismo y Comunicación, 6(2). [ Links ]

Dorna, Alexandre. (1993). Estudios sobre el discurso político: el papel persuasivo de las figuras retóricas y de la gestualidad. Psicología Política, (6). [ Links ]

Hernández Guerrero, José Antonio. (2002). Las estrategias psicológicas de la retórica. Logo: Revista de retórica y teoría de la comunicación, 2. [ Links ]

Montero, Maritza. (2009). Poder y palabra: mentira implícita y accidentes en discursos presidenciales. Discurso & Sociedad, 3(2). [ Links ]

Tinoco Padauí, Claudia. (12 de agosto de 2020). Empatía, el nuevo mensaje político en tiempos de pandemia. Política Heroica. [ Links ]

Van Dijk, Teun. (1996). Opiniones e ideologías en la prensa. Voces y culturas, (10). [ Links ]

Vasilachis de Gialdino, Irene. (2016). La construcción discursiva de la identidad y el modelo de sociedad en el discurso político de M. Macri. Discurso & Sociedad, 10(3). [ Links ]

Vitale, María Alejandra. (2020). Discurso presidencial sobre el Covid-19. El caso de Alberto Fernández en Argentina. DeSignis, 33. [ Links ]

Cibergrafía

Ester, Bárbara; De Gori, Esteban y Chaves García, Nery. (16 de agosto de 2020). Discursos presidenciales frente al Covid-19. Celag.org. https://www.celag.org/discursos-presidencialesfrente-al-covid-19/Links ]

Van Dijk, Teun. (1999). Análisis del discurso social y político. Abya-Yala. https://digitalrepository.unm.edu/cgi/viewcontent.cgi?referer=&httpsredir=1&article=1414&context=abya_yalaLinks ]

Recibido: 29 de Agosto de 2024; Aprobado: 29 de Octubre de 2024

Creative Commons License Este es un artículo publicado en acceso abierto bajo una licencia Creative Commons