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Fuentes humanísticas

 ISSN 2007-5618

        07--2025

https://doi.org/10.24275/10.24275/jjct9548 

Reseñas

Historia, lugares y memoria, en Historia de los abuelos que no tuve de Jablonka

Hilda Melisa Díaz Gutiérrez* 
http://orcid.org/0009-0002-6339-4134

* Universidad Autónoma Metropolitana. melisadgtz19@gmail.com

Jablonka, I.. 2022. Historia de los abuelos que no tuve. España: Anagrama,


A través de la historia, memoria y literatura en la novela Historia de los abuelos que no tuve de la edición 2022, Ivan Jablonka interpone dos historias: la autobiografía del yo, por medio de la narrativa en el proceso de reconocimiento de la propia identidad, y la narrativa de la historia de los abuelos. Esta dualidad es desarrollada en una obra literaria con diversas temporalidades como el presente del autor y la vida de los abuelos en prácticamente medio siglo, cuando los impetuosos movimientos políticos y sociales europeos generaron controversias territoriales y étnicas. En esta obra de nueve capítulos, el objetivo es recuperar aspectos metodológicos del autor, aportaciones en la documentación histórica, la correlación de contexto histórico con los personajes y lugares del espacio histórico. Todos ellos son elementos esenciales utilizados para la comprensión de la historia urbana.

En el caso de la historia autobiográfica en la identidad narrativa, la voz que enuncia reconoce su origen como un individuo integrante de una familia, que siente y se interroga sobre su procedencia. Es la voz del historiador que vive en una temporalidad y cuestiona sobre ese tiempo, quien conduce en la investigación los hallazgos del pasado cuando utiliza componentes como la identificación de permanencias constructivas, el testimonio de su padre, otros relatos, documentos históricos y monumentos conmemorativos. La narrativa de la historia de los abuelos, fundamentada en la precisión de la investigación como documento histórico1, se desarrolla en tres momentos de coyuntura relacionados con los rápidos cambios en las dinámicas políticas, sociales y avances tecnológicos cruciales en la historia contemporánea, cuando se diseñaban fábricas para toda actividad humana en la primera mitad del siglo XX.

El primer momento, se desarrolla en el origen de la historia de los abuelos a la par del inicio de la investigación del autor en un sitio polémico, ubicado entre fronteras de naciones donde transitaron las ideas del comunismo, que trastocaron a la generación más joven de la cultura judía, quienes cuestionaron sus costumbres y creencias. Este primer momento es desarrollado en los capítulos 1. “Juan pequeño manzano en su pueblo”, 2. “Revolucionarios profesionales” y 3. “Un antisemitismo más desarrollado”. El conjunto de capítulos da parte de la narrativa autobiográfica, donde se identifica la postura del autor, que es historiador, escritor, editor y profesor francés.

En el año 2016, el autor2 ha mencionado que, en la búsqueda de explicaciones intuitivas ante la confrontación entre la muerte y violencia en su identidad, él ha crecido en la atmósfera entre la historia y la memoria, situaciones que lo han motivado a ser historiador. En esta dialéctica, ha conformado el nexo jerárquico entre la historia y la memoria: la primera es el hecho de comprender, plantear preguntas, interrogarse sobre el pasado y aquello que ocurrió; la segunda, es la voluntad de entender lo que ha sucedido. Ambas son componentes fundamentales en el desarrollo de la novela.

El autor utiliza inicialmente la identidad narrativa para construir y fundamentar aquello que va reconociendo durante la investigación. Un ejemplo es cuando distingue los significados de su propio apellido Jablonka, pequeño manzano”, la lengua shtetl y etnicidad judía a la que pertenece, el contexto social y geográfico, el lugar de nacimiento de los abuelos, Parczew en Polonia, ubicado en los confines de Polonia, Ucrania y Bielorrusia, en donde se realizan peregrinaciones judías desde todo el mundo por alguna razón. Desde el primer acercamiento y visita al lugar de origen, el autor utiliza documentos y la persistencia de elementos físicos como archivos, censos, inscripciones, géneros literarios, crónicas, novelas, cementerios e inmuebles originalmente religiosos.

Algunos puntos de inicio de los siguientes hallazgos fueron las inscripciones en lápidas, los archivos de deportaciones entre las décadas de 1930 y 1940, así como el declive de la población judía que paso de los 3.5 millones a 120 mil en un siglo. Los puntos de inicio detonaron más preguntas, además de las preliminares, como las razones del compromiso y encarcelamiento de los abuelos. Cuando en el 2007 tiene la idea de escribir un libro sobre la historia de los abuelos, ellos se convirtieron en el objeto de estudio, para poder compararlos, conocerlos en diversos aspectos y comprenderlos.

El desarrollo diacrónico de la historia de los abuelos, en este primer momento, abarca desde sus antecedentes familiares y su paso de la niñez a la juventud. El contexto histórico tiene correspondencia con los hallazgos de los registros de los abuelos, como los documentos antiguos de la municipalidad en el tiempo de los Zares iniciando el siglo XX, cuando encuentra los de la familia de la abuela Idesa Korenbaum y del abuelo Mates Jablonka, ambos judíos que nacieron en territorio ruso.

La información de los elementos físicos y su ocupación, recabada en una guía Procesional de las primeras décadas del siglo XX, precisa al centro de Parczew como prácticamente judío. El centro estaba articulado por los edificios más importantes para la comunidad, como la sinagoga y el oratorio, lugares de organizaciones sionistas, almacenes y tiendas de diversos rubros atendidas por judíos, dedicados para la venta de telas, materiales para zurcir, pan, tabaco, zapatos y carne. En ese mismo tiempo, los abuelos que vivían con sus respectivas familias acudían a la escuela y se convierten en polacos a partir de 1918, año en el que Polonia nace como Estado.

Parczew y las poblaciones cercanas tuvieron las condiciones propicias para ser reorganizadas geográficamente entre Ucrania y Bielorrusia. En el contexto histórico de los movimientos sociales de la segunda década del siglo XX, los movimientos comunistas de Bujarin y Stalin, así como la victoria nazi en Alemania, fueron influyentes en las actividades comunistas de Parczew. Los grupos sociales en Polonia defendieron los derechos judíos, obreros, religiosos, socialistas y de izquierda, por lo que se formaron partidos políticos del proletariado idish con una visión de lucha de clases.

Con el paso de los años fue evidente el contraste entre los que apoyaron al ejército rojo y los pudientes que demandaban territorio, por lo que surgen organizaciones como la KPP del Partido Comunista Polaco multiétnico y KZMP la Unión Comunista de Juventudes Polacas, en las que participaban células sindicales de obreros dedicados al cuero y la confección, que crecieron a partir de las prácticas discriminatorias de etnia y clase trabajadora por parte de los pudientes, contexto en el cual la juventud no ve futuro y se une a las organizaciones.

En su segunda visita a Polonia, el autor acude a los depósitos de archivos de la serie sociopolítica del periodo entreguerras, los judiciales y penitenciario, en donde identificó los documentos relacionados con juicios de los abuelos, quienes fueron comunistas a favor de una sociedad sin clases liberada del sionismo, cuyas actividades estaban relacionadas con los movimientos del KPP y KZMP. Los personajes y militantes fueron perseguidos, ambos se encargaban del material de propaganda y su colocación de forma clandestina, práctica considerada ilegal.

Mates Jablonka en este periodo, quien fuera “hijo, hermano de otros cuatro, camaradas, bueno en la escritura idish, chico enamorado e indignado por las injusticias”, enfrentó juicios por pertenecer a las organizaciones ilegales comunistas de 1933 a 1937 y actividades terroristas. Idesa Korenbaum, quien fuera hija, “costurera, estudiante bilingüe de escritura colorida y camarada”, también participó en manifestaciones comunistas. Ambos estuvieron en la cárcel y unidos por el comunismo, después de poco tiempo oficializan su relación y se casan en 1937. El fascismo, las persecuciones y ejecuciones de terror contra los judíos se intensificaron, por lo que organizaciones de Entidades Culturales Judías se establecieron en otros países, considerados como vertederos de judíos, como Francia, lugar al que llegaron migrantes legales e ilegales de otros lugares como Parczew.

El segundo momento, conformado por los capítulos 4. “Los sin papeles judíos en mi familia”, 5. “Otoño de 1939: los extranjeros se aíslan” y el 6. “El dentista providencial”, es el engorroso transitar de los abuelos de Parczew hacia Francia y la transformación de los ideales comunistas, cuando ellos se habían considerado útiles para la humanidad en su lugar de origen, y en Francia padecieron el rechazo de ser extranjeros con antecedentes comunistas. En este momento, el contacto por medios electrónicos a familiares, otros involucrados, periódicos, entrevistas, actas de nacimiento, fotografías, archivos y censos aportaron información importante sobre el tránsito y ocupaciones de los abuelos en diversas partes de París. En esta etapa también se reformula el problema, puesto que los hallazgos permitieron acceder a las razones del compromiso y encarcelamiento de los abuelos, porque fueron además de hijos, hermanos y camaradas, también inmigrantes judíos, extranjeros ilegales y vigilados por el Ministerio Interior.

La etapa de migración de cientos de miles de judíos rumbo a Asia, América y países europeos, cuando Mates se traslada a París e Idesa lo alcanza seis meses después, significó un trayecto de éxodo en el que escaparon del antisemitismo popular, cuestiones económicas y la represión. Ambos presenciaron un ambiente de incertidumbre, debido a las redadas de requisición de documentos de identidad, agudizados por sus antecedentes comunistas. Mates encontró una oportunidad cuando luchó voluntariamente a favor de Francia en el inicio de la segunda guerra mundial. Temporalmente le fueron otorgadas algunas facilidades como un certificado de trabajo en 1940, mientras Idesa vive de los subsidios y dinero enviado por familiares de otras partes del mundo, en el tiempo que ya tenían dos hijos.

El tercer momento se conforma por los capítulos 7. “Un bloque de humanidad al desnudo”, 8. “Al amparo de un cerco de tuyas” y 9. “Del otro lado del mundo”, cuando la población se organizó para ayudar a los migrantes en los lugares en guerra, se intensificaron las persecuciones y deportaciones en una Europa convertida en una trampa mortal para los judíos. En esta etapa el autor acude a diversos lugares en los que vivieron los abuelos, de acuerdo con información de censos, bitácoras de la policía, testimonios, directorios telefónicos, cartas, entre otros. Todo lo anterior se encontraba inscrito en la narrativa de la correlación histórica, política, geográfica y de otros personajes involucrados en la cumbre de acontecimientos atroces de la segunda guerra mundial.

Los constantes traslados de los abuelos con Marcel y Suazanne, sus hijos, a distintos lugares de Paris, evitaron por algún tiempo la detención y deportación hacia los centros de aglomeración. El análisis de la visita de campo a estos lugares por parte del autor, además de la información recabada en reportes locales, le permitió recrear el lugar donde se formaron redes para esconder judíos, la articulación de las calles con los edificios, la ocupación de los espacios, de acuerdo con documentos históricos, como la comercialización de vino, peluquería, florería, lavandería, iglesia, sastre, café, fábrica, escuela, entre otros. La recreación y contexto le permitió deducir las posibilidades de huir, resguardo de los hijos o posible captura, utilizando las permanencias de elementos físicos y su ocupación como en el primer momento.

La causa de la deportación de los abuelos en 1943 provocó más preguntas en el autor. Por ejemplo, si aquella había sido una operación inconclusa o si los arrestos fueron para alguien en particular. Cuestiones que lo llevaron en 2009 a comprender el proceso de deportación de los abuelos. Simultáneamente a los hallazgos de la deportación, identificó redes de ayuda conformadas por personas y asociaciones, dispersas en la geografía de rescate, aledañas a Paris, donde fueron llevados el padre del autor y la tía, para ser cuidados y alimentados. En la descripción de la detención de los abuelos, formada a partir de testimonios, imágenes, pinturas, entre otros., considera el análisis de las características espaciales, los materiales, el funcionamiento, horarios y el destino de los deportados trasladados masivamente por tren, cuestión que le permite distinguir el indicio de la puesta en marcha de las fábricas de la muerte en Auscwitz.

En la suma de los hallazgos de la investigación histórica, así como en las reflexiones propias o colectivas, el autor logra el propósito de conocer y comprender a los abuelos, especialmente en los tres momentos relacionados con la historia contemporánea de la primera mitad del siglo XX, cuando inicialmente cuestiona su propio origen, quiénes fueron los personajes, las causas de los encarcelamientos y, posteriormente, la persecución, migración, ocultamiento, hostigamiento, deportación y desaparición.

En contraste con algunos significados y conceptos preconcebidos de la producción literaria y audiovisual que comprenden prácticamente el periodo de la segunda guerra mundial, el autor establece un periodo histórico de prácticamente medio siglo, ampliando el panorama histórico y político en el que diversas circunstancias se relacionaron con la evolución de los movimientos y reconfiguraciones políticas, territoriales y sociales europeas. La manera en que aborda la historia, aportaciones claridad al comprender el desarrollo de la causalidad de los movimientos migrantes hacia Europa central. Esta información resulta útil para comprender que un grupo étnico, no solamente fue perseguido y prescindido por ideologías de otras naciones, sino que también fue presionado por la intransigencia étnica, que obligó a las personas a escapar desde sus lugares de origen, dejándolos vulnerables en muchos aspectos.

Conforme recopila importantes hallazgos con logros y tropiezos, el autor va plasmado la dualidad entre literatura y la historia. El género literario permitió al historiador plasmar con libertad las narrativas de identidad y de los personajes. En el caso de la primera, porque es un individuo planteándose preguntas actuales, que se fueron precisando y enriqueciendo en las hipótesis a lo largo de la investigación, y limitadas por la temporalidad en la vida de los personajes.

Esta dualidad, podría ser una dificultad para el lector, debido a que en ocasiones se adelantan indicios de lo que está por venir en los siguientes capítulos, que prácticamente obliga a analizarlo y comprenderlo en más de una ocasión. Otra cuestión que dificulta la lectura es la discontinuidad en el glosario desarrollado especialmente en el primer momento, que en sí mismo es complejo por los términos en hebreo, yidis, polaco, arameo, alemán, inglés y ruso. En algún momento el autor cede a los traductores, debido al argot de la escritura de documentos históricos, sin embargo, la determinación del autor de familiarizarse con los lenguajes es muy destacable.

La narrativa personal y la de los personajes le da el carácter literario de una novela. Por una parte, comparte los pormenores del investigador, que sigue metodologías relacionadas con la historia y las ciencias sociales; por otra, construye cronológicamente los recorridos de sus abuelos en su camino de vida, logrando comprender su propia identidad. Sin embargo, en el desenlace del tercer momento, el autor manifiesta cierta controversia entre la labor de historiador y desarrollo del posible apego que tiene con uno de los personajes, cuando busca justificaciones de las acciones llevadas a cabo por uno de estos, dejando abiertos los caminos, destino y desenlace a los lectores. Tal vez con cierta sutileza negaba el autor la evidencia.

Uno de los aspectos que es crucial para la historia urbana es la descripción del lugar, en específico del contexto construido, su relación con los usuarios y el contexto histórico en el que fue concebido, cómo fue abordado por el autor en la correlación de los elementos físicos y los personajes. En los tres momentos cruciales en la vida de los abuelos relacionados con el contexto histórico mundial, destaca favorablemente que Jablonka acude a los lugares para familiarizarse en la investigación y documentación de campo.

El autor no solamente recrea o recaba información en entrevistas, fuentes primarias, las permanencias construidas o de las inscripciones, sino que también comprende el contexto actual del historiador, quien llevará la narrativa en su propio ambiente y reflexiones. Un ejemplo de lo anterior son los lugares donde vive en París; ahí los lugares fueron resignificados tras el reencuentro del autor con el pasado, o en Parczew donde reconoce su origen e identidad, práctica útil para situarse como investigador que quiere comprender cuestiones del pasado desde el presente.

La novela Historia de los abuelos que no tuve, además de las aportaciones como documento histórico y narrativo, también es útil para conocer metodologías que abordan la historia urbana, especialmente en la correlación de los hechos históricos, acontecimientos, análisis geográfico y espacial en los que estuvieron involucrados los personajes. Estas formas de abordar la historia tanto de personajes como de lugares son útiles en la descripción de etapas de la historia contemporánea, que es de provecho tanto para las ciudades o poblaciones con permanencias que conmemoran acontecimientos entre guerras, como las que han padecido frecuentes renovaciones y a las que solamente se puede acudir en documentos históricos, relatos y vestigios para su comprensión.

Bibliografía

Jablonka, I. (2022). Historia de los abuelos que no tuve. Anagrama. [ Links ]

John, O. P., McAdams, D (2008). Personal Narratives and the Life Story. En Robins, R. W., & Pervin, L. A. (Eds.). Handbook of personality: Theory and research (3rd ed.). The Guilford Press. [ Links ]

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Celik, Z., Favro, D. (1988). Methods of Urban History. Journal of Architectural Education (1984), 41(3). [ Links ]

Moradiellos, E. (2012). El concepto de historia contemporánea y la noción de documento histórico. Unas reflexiones sumarias y tentativas. Revista de Estudios Extremeños, LXVIII(I). [ Links ]

Cibergrafía

Jablonka, I. (2016, nov, 28). Diálogos transatlánticos: Ivan Jablonka [video]. http://encuentro.gob.ar/programas/serie/8841/8845?Links ]

1 El documento histórico muestra, transmite información y conocimiento en el texto escrito para mostrar líneas fundamentales en el devenir de las historias, por ejemplo, del pasado de personajes o las sociedades humanas en el tiempo y espacio, contextualizados en periodos significativos de la historia contemporánea, decisivos y de alcance universal. Ver a Moradiellos, E. (2012, pp. 425-438).

2En la entrevista del programa Diálogos Transatlánticos en el 2016, del canal de televisión Encuentro de Argentina, el autor es cuestionado por Alejandro Katz, acerca de la recurrencia de pares cinemáticos entre historia y memoria, escritura científica y literaria, dato e invención, conocimiento y evocación, que no son oposiciones sino que, en los limites estos se difuminan y son tenues, hay costuras y no cortes, en donde se enfatizaron los problemas que surgen en la última novela de Jablonka, especialmente, en la construcción del discurso del saber y el nexo de lo político, ético y estético que se encuentra en la historia, entre otros. Ver a Encuentro. (2016, nov, 28). Diálogos transatlánticos: Ivan Jablonka [video]. http://encuentro.gob.ar/programas/serie/8841/8845?

Recibido: 27 de Septiembre de 2023; Aprobado: 08 de Noviembre de 2023

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