La implantología dental es el área de la odontología que permite devolver la función y estética a los pacientes que han perdido por alguna causa uno o varios de sus dientes1. Pero la implantología no sólo es el implante osteointegrado; la implantología va más allá de sólo introducir el implante en el reborde residual, requiere de una valoración exhaustiva clínica e imagenológica, conocimiento de biomecánica mandibular y de las fuerzas oclusales, trabajo colaborativo entre diferentes especialidades, cirugía oral y maxilofacial, periodoncia, ortodoncia y prótesis bucal.
Brånemark, conocido como padre de la implantología moderna, logró implementar con sus experimentos lo que ahora conocemos como implantología dental. Han transcurrido más de 70 años de este suceso científico que revolucionó la Odontología. Mientras realizaba estudios acerca de la consolidación ósea en tibias de conejos, descubrió que el Titanio se integraba al hueso y no era posible removerlo fácilmente. A partir de ese descubrimiento nació el concepto de osteointegración que se define como el contacto directo que existe entre el hueso vivo y la superficie del implante a nivel microscópico2. Desde entonces, comenzó la difusión y la implementación de nuevos proyectos que le permitieron trabajar en conjunto con cirugía plástica, otorrinolaringología y odontología.
Los avances tecnológicos y científicos han impulsado la constante evolución en la que se encuentra la odontología contemporánea. En este sentido, la implantología digital permite realizar procedimientos dentales con mayor precisión y por lo tanto mayor predictibilidad; es decir, colgajos bien diseñados enfocados a realizar cirugías atraumáticas y de mínima invasión. Ha quedado atrás la técnica freehand y sin guías quirúrgicas. Ahora se trabaja con diseño y fabricación asistida por computadora (CAD/CAM), implementando el flujo digital desde el diagnóstico, plan de tratamiento, colocación del implante, hasta la rehabilitación final, logrando así un incremento en la velocidad del diseño y la fabricación de las prótesis3.
La implantología digital parte desde los fundamentos biológicos de la osteointegración; es un enfoque que ha revolucionado la forma de diagnosticar, planificar y ejecutar los tratamientos en implantología dental. Sin embargo, los avances tecnológicos continúan y nos permitirán experimentar nuevas opciones a través de la Inteligencia Artificial (IA), facilitando el reconocimiento de implantes, la predicción del éxito en la colocación de estos, así como el diseño de implantes personalizados4.
Es necesario reflexionar acerca de cómo la implantología digital puede transformar la forma en la que actualmente se realizan los tratamientos quirúrgicos en escenarios clínicos cada vez más exigentes.














