Introducción
A continuación se presenta un estudio exploratorio sobre la percepción de los estudiantes de dos universidades públicas del país sobre la pandemia del coronavirus que se está viviendo en este momento en México y el mundo. Es importante decir que, en este trabajo, se dio preferencia a la opinión de los alumnos para conocer su percepción sobre cómo sobrellevan lo que están viviendo en este momento.
La pregunta de investigación se planteó de la siguiente forma: ¿cuál es la percepción de los estudiantes universitarios sobre la alteración de su vida cotidiana como resultado de la pandemia del coronavirus que se suscitó a principios del año 2020? El objetivo general del estudio fue conocer la percepción tanto de los estudiantes del SUAEYD-UNAM como de los integrantes de una unidad de la UPN (unidad 096, CDMX Norte) sobre la alteración de su vida cotidiana, a consecuencia de la pandemia del coronavirus de 2020.
El texto está dividido en tres apartados. En el primero se describe el abordaje metodológico. En el siguiente se habla del contexto en el que se suscitó la pandemia del coronavirus y las medidas sanitarias que se están tomando para contrarrestarlo. En un tercer apartado se da cuenta de los resultados del trabajo con base en la sistematización de seis variables detectadas en los doce cuestionarios analizados, para concluir con algunas reflexiones finales. En el anexo se encuentra el cuestionario que se aplicó virtualmente y algunos datos adicionales de los alumnos objeto de este trabajo.
Metodología
En esta investigación se decidió realizar un estudio exploratorio sobre la percepción1 de los estudiantes de dos universidades públicas del país sobre la pandemia del coronavirus que están viviendo, ya que el estado del conocimiento sobre las causas y consecuencias del COVID-19 en el ámbito social está en ciernes.
De acuerdo con Roberto Hernández Sampieri, los estudios exploratorios constituyen el primer paso o fase de investigaciones más profundas y, por lo común, anteceden a investigaciones con alcances descriptivos, correlacionales o explicativos. Por lo general, los estudios descriptivos son la base de las investigaciones correlacionales, las cuales a su vez proporcionan información para llevar a cabo estudios explicativos que generan un sentido de entendimiento y están muy estructurados (2014: 90).
Los estudios exploratorios se realizan cuando el objetivo es examinar un tema o problema de investigación poco estudiado o desconocido, del cual se tienen muchas dudas o no se ha abordado antes. Es decir, cuando la revisión de la literatura reveló que tan sólo hay guías no investigadas e ideas vagamente relacionadas con el problema de estudio, o bien si deseamos indagar sobre temas y áreas desde nuevas perspectivas (Hernández Sampieri, 2014: 91).
Tal sería el caso de investigadores que pretendieran analizar fenómenos desconocidos o novedosos: una enfermedad de reciente aparición, una catástrofe ocurrida en un lugar donde nunca había sucedido algún desastre, entre otras cuestiones (Hernández Sampieri, 2014: 91).
Asimismo, los estudios exploratorios sirven para familiarizarnos con fenómenos relativamente desconocidos, obtener información sobre la posibilidad de llevar a cabo una investigación más completa respecto de un contexto particular, indagar nuevos problemas, identificar conceptos o variables promisorias, establecer prioridades para investigaciones futuras, o sugerir afirmaciones y postulados. Estas indagaciones se caracterizan por ser más flexibles en su método, en comparación con las descriptivas, correlacionales o explicativas, y son más amplias y dispersas (Hernández Sampieri, 2014: 91).
Con la finalidad de aportar elementos de lo que están viviendo los estudiantes a raíz de la pandemia del coronavirus; se realizó un ejercicio de corte cualitativo basado en un cuestionario con siete preguntas abiertas. Se decidió la técnica del cuestionario por motivos del distanciamiento social, sugerido por las autoridades sanitarias del país. El levantamiento de éstos se realizó entre abril y julio del 2020 y se contestaron 12 cuestionarios.
Existen dos tipos de cuestionarios: de preguntas cerradas y preguntas abiertas. Los primeros contienen categorías u opciones de respuesta que han sido previamente delimitadas. Es decir, se presentan las posibilidades de respuesta a los participantes. Pueden ser dicotómicas o incluir varias opciones de respuesta (Hernández Sampieri, 2014: 217).
En cambio, los cuestionarios de preguntas abiertas no delimitan previamente las alternativas de respuesta. Por tal motivo, el número de categorías esperado es elevado; en teoría, es más amplio, y puede variar de población en población (Hernández Sampieri, 2014: 220).
De igual modo, las preguntas abiertas proporcionan información más amplia que las preguntas cerradas y son particularmente útiles cuando no tenemos información sobre las posibles respuestas de las personas o la que tenemos es insuficiente. También sirven en situaciones donde se desea profundizar una opinión o los motivos de un comportamiento (Hernández Sampieri, 2014: 221).
Cabe señalar que los cuestionarios son una técnica que permite acceder al universo de sentido del entrevistado. Comúnmente se plantean como una conversación ficticia entre dos personas, dirigida y registrada por quien pregunta, con el objetivo de generar un discurso continuo sobre cierto tema. Además, posibilita dar relevancia a la experiencia personal de quien es cuestionado, a sus puntos de vista, sus opiniones y sus percepciones.
Para el análisis cualitativo de los cuestionarios que se respondieron, se utilizó el software de investigación social llamado MAXQDA 2020 (versión de prueba) para realizar la codificación (dicho programa permite seleccionar el texto a analizar, asignar un nombre y un color a cada código) de cada uno de los cuestionarios y un análisis cuantitativo de contenido para identificar las palabras (en número y porcentaje) y oraciones claves, esto es, lo más característico en cada tema.
MAXQDA es un software para el análisis de datos cualitativos y por tanto pertenece a la familia de CAQDAS, el acrónimo de Computer Assisted Qualitative Data Analysis Software. Últimamente, en lugar del término CAQDAS en ocasiones se ha empleado la expresión QDAS (Qualitative Data Analysis Software). El término “datos cualitativos” proviene de las ciencias sociales y es un vocablo genérico para todos los datos no numéricos y no estructurados (Rädiker, 2020: 14).
MAXQDA es capaz de analizar, por lo general, todos los datos recogidos en el contexto de la investigación social empírica. El software también puede ser utilizado para tareas que van más allá de la investigación en ciencias sociales. Es particularmente adecuado, por ejemplo, para realizar revisiones bibliográficas, para indexar sistemáticamente y codificar automáticamente grandes volúmenes de texto, entre otras cuestiones (Rädiker, 2020: 17). Las variables que se encontraron en el estudio fueron las siguientes:
Ámbito político.
Ámbito educativo.
Ámbito social.
Servicios de salud.
Ámbito económico.
Medios de comunicación.
Por último, se seleccionaron los testimonios más representativos de cada tópico tratado en los cuestionarios, con la finalidad de ilustrar o ejemplificar con las narraciones de los alumnos, su experiencia o percepción sobre lo que está ocurriendo en el país y en el mundo.
Contexto de la pandemia del coronavirus 2020
Para intentar comprender lo que está sucediendo en este momento en el mundo, podríamos parafrasear a Karl Marx y decir que un fantasma recorre el mundo y ese fantasma se llama COVID-19.
Siguiendo con esa idea diremos que la humanidad ha vivido diferentes pandemias2 a lo largo de su historia. Una de las más perjudiciales fue la peste negra, la cual se suscitó en el siglo XIV y cobró la vida de cerca de 30 millones de personas sólo en Europa. Su mortalidad llegó a más del 70% de los infectados, aunque nunca se ha logrado explicar la gran virulencia de ese brote. Esta pandemia puso fin a la Edad Media (Conrado, 2014: 24).
En la actualidad, la familia de los coronavirus está activa y afecta a la población mundial desde principios del año 2000. La última variedad que se detectó fue el COVID-19 a finales de 2019 en China.
Los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones en el ser humano, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV).3
Los coronavirus se contagian de los animales a las personas (conocida como transmisión zoonótica4). De acuerdo con los estudios al respecto, se sabe que el SRAS-COV se transmitió de la civeta5 al ser humano y se ha producido la transmisión del MERS-COV del dromedario6 al humano. Además, se sabe que hay otros coronavirus circulando entre los animales que todavía no han infectado al hombre.7
En las personas, esas infecciones suelen causar fiebre y síntomas respiratorios (tos y disnea o dificultad para respirar). En los casos más graves, pueden generar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e incluso la muerte.
Las recomendaciones habituales para no propagar la infección son la buena higiene de manos y de respiración (cubrirse la boca, la nariz al toser y estornudar) y la cocción completa de los alimentos. Asimismo, se debe evitar el contacto estrecho con cualquier persona que presente signos de afección respiratoria, ya que el virus viaja y sobrevive en los aerosoles.
El nuevo coronavirus que se conoce como 2019-nCoV o COVID-19, no se había detectado previamente en el humano hasta que se notificó el brote en Wuhan, China, en diciembre de 2019. Tras el contagio de una enfermedad producida por el nuevo coronavirus (COVID-19), se ha registrado una rápida propagación a escala mundial, con el consiguiente aumento exponencial en el número de casos y muertes.8
En ese sentido, el 30 de enero del 2020, el director general de la OMS declaró que el brote de COVID-19 era una emergencia de salud pública de importancia internacional de conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional (2005). El primer caso en la Región de las Américas se confirmó en Estados Unidos el 20 de enero del 2020; y el primer caso en América Latina y el Caribe lo notificó Brasil el 26 de febrero del 2020. Desde entonces, el COVID-19 se ha propagado a los 54 países y territorios de la Región de las Américas.9
Hasta el 13 de marzo de 2021, Estados Unidos concentraba el 24% de todos los casos y el 20% de todas las muertes de la región. Brasil representaba el 9.5% de todos los casos y el 10% de todas las muertes. Ambos países representaban por sí solos el 33.5% de todos los contagios y el 30% de todas las muertes reportadas en la zona.10
La pandemia de COVID-19 se suscitó en México desde el 27 de febrero de 2020. El primer caso confirmado se presentó en la Ciudad de México y se trató de un mexicano que había viajado a Italia y tuvo síntomas leves; pocas horas después se confirmó otro caso en el estado de Sinaloa y un tercer caso, nuevamente, en la Ciudad de México. El primer fallecimiento en el país ocurrió el 18 de marzo de 2020.11
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud (SS), ha implementado una serie de medidas para prevenir y controlar los contagios en el país, entre las cuales se incluyen la extensión del período vacacional estudiantil, la Jornada Nacional de Sana Distancia y el Plan DN-III-E. De un total de tres fases epidemiológicas identificadas por las autoridades sanitarias, según el grado de transmisión de la enfermedad, el 24 de marzo se decretó la fase 2 (denominada como dispersión comunitaria), que comprende primordialmente la suspensión de ciertas actividades económicas, la restricción de congregaciones masivas y la recomendación de resguardo domiciliario a la población en general.12
El 30 de marzo se declaró “emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor”13 como consecuencia de la evolución de casos confirmados y muertes por la enfermedad en el país, lo cual dio lugar a la ejecución de acciones adicionales para su prevención y control; y el 21 de abril dio comienzo la fase 3, mediante la cual se extienden las actividades de prevención y control realizadas en las anteriores fases al menos hasta el 30 de mayo.14 Hasta el 13 de marzo de 2021 se han registrado un total de 2,151,028 casos confirmados y 193,142 defunciones asociadas con el COVID-19 en el país.15
Medidas de protección básicas contra el COVID-19 sugeridas por la OMS
De acuerdo con la Organización Mundial de la salud (OMS), es importante mantenerse informado en fuentes de confianza sobre la evolución del COVID-19. La mayoría de las personas que se infectan padecen una enfermedad leve y se recuperan, pero en otros casos puede ser más grave. La Organización recomienda cuidar la salud personal y proteger a los demás atendiendo las siguientes medidas básicas:16
Lavarse las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón.
Al toser o estornudar, cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo.
Mantener el distanciamiento social.
Conservar al menos un metro de distancia entre usted y las demás personas, particularmente aquellas que tosan, estornuden y tengan fiebre.
No saludar de mano, ya que los virus respiratorios pueden transmitirse al darse la mano. Es mejor saludar con un gesto de la mano, una inclinación de la cabeza o una reverencia.
Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
Si se tiene fiebre, tos y dificultad para respirar, solicitar atención médica a tiempo.
Indicar al médico si ha viajado a una zona de China en la que se haya notificado la presencia del COVID-19, o si ha tenido un contacto cercano con alguien que haya viajado a China y tenga síntomas respiratorios.
Seguir los consejos de los médicos, de las autoridades sanitarias pertinentes a nivel nacional y local o de su empleador sobre la forma de protegerse a sí mismo y a los demás ante el COVID-19.
Percepción de los estudiantes sobre el confinamiento social y su repercusión en seis ámbitos de interacción
Desde que empezó el confinamiento social a causa de la infección del COVID-19, la comunidad estudiantil tanto de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPYS) de la UNAM como de la Unidad 096 CDMX Norte, de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), ha percibido la alteración de su vida cotidiana. En ese sentido, los estudiantes han reportado que seis esferas de convivencia fueron afectadas en diferente grado e intensidad.
Ámbito político
En este sentido, la principal observación de los estudiantes es que la sociedad mexicana está viviendo un momento crítico o de cambio social, propiciado especialmente por la fragilidad de la vida humana en sociedad y la debilidad económica del país.
Blanca comentó lo siguiente:
En caso de llegar a ser inmunes, la vida social será igual a la que estábamos acostumbrados dependiendo de la sociedad en la que nos desarrollamos; por ejemplo, en México acostumbramos a no estar aislados, a la convivencia, al beso en la mejilla, al abrazo y seguiremos así a menos que no se encuentre la inmunidad de este coronavirus.
Para ella es claro que si no se encuentra una vacuna efectiva al virus que ofrezca la inmunidad colectiva, las relaciones sociales y la forma de convivir tendrán que cambiar drásticamente a como estábamos acostumbrados antes de la pandemia.
Laura afirmó lo siguiente:
Me gustaría que se regresara a la normalidad como la conocíamos, pero sé que no será posible; esté virus nos hizo notar lo frágiles que somos como especie y creo que es algo que la humanidad ya había olvidado.
La aspiración para ella es regresar a su vida como era antes, pero es consciente de la debilidad de la salud humana; y si los gobiernos no proponen una solución satisfactoria, será imposible retornar a la rutina anterior.
Blanca explicó lo siguiente:
El gobierno se ve obligado a reactivarla [la economía] antes de que la crisis sea mayor. Como sociedad tenemos que acostumbrarnos a vivir de una forma diferente y sobrevivir como lo hicieron en las pandemias pasadas.
Para ella, es un hecho que el gobierno tendrá que moderar las relaciones de la vida económica de la sociedad y, de igual modo, los miembros de ésta tendrán que aprender a sobrevivir con el virus del COVID-19; ya que la desaceleración económica implica menos ingresos y, por ende, menor capacidad de compra y consumo. La consecuencia inmediata es que los ciudadanos tendrán que limitar sus gastos en artículos esenciales y de salud, seguramente.
En este sentido, los alumnos confían en las medidas que ha tomado el gobierno para enfrentar la pandemia, sobre todo porque disminuiría el contagio en el país y además forman parte de las recomendaciones de la OMS para enfrentar la infección mundial del COVID-19. Aunque notan que un sector de la población ha hecho caso omiso del llamado gubernamental, en especial, por las dificultades económicas que significa para ellos resguardarse en casa el tiempo necesario para evitar el contagio.
Armando, María y Emilio lo expresaron de la siguiente forma:
Las recomendaciones para permanecer en casa son bienvenidas pensando en evitar en primera instancia el contagio, procurando el bienestar familiar y luego la propagación del virus, en un acto de responsabilidad con el núcleo familiar y luego el entorno social.
El “Quédate en casa” permite que sea menos la propagación del virus, aunque hay que admitir que muchos siguen saliendo sin tener la obligación de hacerlo y que muchos que obligatoriamente tienen que salir no toman las medidas necesarias. Considero que a pesar de las acciones y situaciones que han puesto en tela de juicio la efectividad y credibilidad de nuestro gobierno, podemos confiar en las recomendaciones establecidas por la Secretaría de Salud.
Por otra parte, la causa de la desconfianza de la gente radica en las disparidades estadísticas que difunden a diario las autoridades federales. En realidad, la estadística17 no es una ciencia exacta como el gobierno quiere hacer creer a la población, sino una rama de la matemática que utiliza grandes conjuntos de datos numéricos para obtener inferencias basadas en el cálculo de probabilidades. Por esta razón, los pronósticos de la Secretaría de Salud han fallado en varias ocasiones. Aunado a ello, está la desconfianza ancestral que existe en la sociedad mexicana hacia la eficacia de la autoridad, fenómeno que no es ajeno a la comunidad estudiantil.
Armando y Emilio afirmaron lo siguiente:
Las recomendaciones son para seguirlas y evitar la propagación del virus. En cuanto a las estadísticas, quizá éstas no son creíbles o suenan irracionales y más cuando conocemos la idiosincrasia de los mexicanos y su tendencia a la falta de cultura, información y lógica común, por lo que las estadísticas suenan menores a las que pueden ser reales. Es también de señalar que los gobiernos miden sus expresiones y guardan las formas para no crear un descontrol o caos.
Considero que las estadísticas han puesto en evidencia la falta de preparación de las instancias correspondientes ante emergencias de esta naturaleza, pues es evidente que las cifras carecen de credibilidad y que las cifras emitidas específicamente por los estados, y las emitidas a nivel nacional, no concuerdan.
De acuerdo con los alumnos, las autoridades manejan discursos diferenciados y a veces contradictorios entre sí, sobre lo que se debe hacer para contener la pandemia. De igual modo, la comunicación política del gobierno federal no ha tenido la claridad o contundencia necesaria para convencer a la sociedad de los riesgos del COVID-19 para la salud de las personas, la cual depende, en buena medida, de otros padecimientos preexistentes en ellos.
Isabel y Emilio comentaron lo siguiente:
El gobierno no pone ninguna seriedad ante esta cuestión, y no es que no sepan lo que hacen, solo que tanto los asesores políticos como el presidente planearon actuar de esta manera: dan mensajes contradictorios y esto ellos lo saben (…) El problema radica en la incapacidad del Ejecutivo de establecer un correcto canal de comunicación con la sociedad, lo cual genera mal información.
En ese sentido, la autoridad maneja un doble discurso sobre el reinicio de las actividades cotidianas. No saben con exactitud el momento adecuado para declarar el fin del confinamiento social y no lo quieren reconocer. Tampoco sobre el modo en que la “nueva normalidad” se deberá llevar a cabo por todos los habitantes de la Ciudad de México, ya que no toman en cuenta la realidad diaria de una porción numerosa de la población que no tiene acceso a servicios públicos de calidad, como el agua, el transporte público, el drenaje y el alcantarillado; y menos cuentan con condiciones laborales dignas en sus empleos.
María y Blanca explicaron lo siguiente:
No me dejo guiar del todo en la información que se nos proporciona, muchas veces he escuchado que por fin se puede regresar a las actividades diarias con normalidad y muchas otras escucho que aún no se está en el momento indicado para continuar con nuestras actividades.
Las recomendaciones pueden ser confiables, pero no siempre se pueden llevar a cabo, sobre todo si vives en una colonia donde puede pasar una semana y no cuentas con agua, donde vives al día y tienes que tomar el transporte público para ir a trabajar, donde el transporte público no es suficiente y vas codo con codo con otras personas, donde las condiciones laborales son inhumanas.
Otro aspecto de la desconfianza de los alumnos hacia las autoridades radica en que no predican con el ejemplo, es decir, el presidente de México (A. M. López Obrador) y otros funcionarios (como el subsecretario de Salud H. López-Gatell) han manifestado su resistencia para tomar ciertas medidas de prevención personal, por ejemplo, el uso del cubrebocas que exigen que sí cumplan todos los ciudadanos del país.
Laura comentó:
No confío en el discurso de las autoridades, ellos mismos no llevan las medidas que proponen y su actuar fomenta la ignorancia en las personas que creen en el liderazgo del actual presidente del país.
Ámbito educativo
Otra esfera afectada por la pandemia fue la educación, la cual transitó de forma inmediata y complicada hacia la educación a distancia con resultados tanto positivos como negativos, de acuerdo con la opinión de la mayoría de los alumnos de ambas universidades.
En cuanto a los aspectos positivos, podemos decir que la educación en línea o a distancia fue la única opción segura para evitar el contagio generalizado. Situación que abrió una ventana de oportunidad para los profesores en general, quienes tuvieron que adquirir una serie de nuevas habilidades en poco tiempo. No importó la distinción entre la enseñanza tradicional versus moderna o en línea y en qué tendencia se ubicará cada docente. De esta forma, el gobierno mexicano estableció de facto, y en todos los niveles educativos, la enseñanza en línea tanto en el sector público como en el privado y de forma obligatoria.
Tomas y Armando señalaron lo siguiente:
Considero que es una muy buena oportunidad para desarrollar nuevas habilidades haciendo uso de las tecnologías de la información y comunicación.
Es una herramienta útil y funcional, que evidentemente nos resulta nueva, desconocida e innovadora que se presta al aprendizaje en primer término de ella misma y luego de la clase a compartir.
Sin duda, para que la educación a distancia sea funcional para todos, es necesario contar con una computadora actualizada e internet a una velocidad adecuada para acceder a todas las herramientas en línea. De lo contrario, no es posible cursar este tipo de modalidad o su participación en ella será limitada.
Ana lo explicó así:
La modalidad en línea es una buena opción, siempre y cuando se cuente con los elementos necesarios, por ejemplo, tener computadora e internet, ya que, en mi caso, se me dificultó el presentarme a una clase a través de las plataformas por que no cuento con internet.
Por otro lado, la educación a distancia exige un alto grado de compromiso individual, es decir, con la enseñanza de uno mismo, más que la presencial y exige del estudiante convertirse en autodidacta. Esta última es una cualidad que obliga a una persona a instruirse por sí mismo en uno o varios campos de estudios.18 Esto implica que parte del proceso de enseñanza-aprendizaje es llevado a cabo sólo por el estudiante, manifestándose en él una gran capacidad de autorreflexión y estímulo por seguir conociendo.
Lizeth lo observó como sigue:
Nunca había considerado una educación a distancia, (…) simplemente se necesita más responsabilidad propia y autonomía para establecer horarios para estudiar.
En las condiciones de emergencia no sólo nacional, sino mundial, la educación a distancia resultó ser el antídoto perfecto para evitar y disminuir el contagio entre la población en general, no sólo en el sector estudiantil. Además, a nivel personal, los estudiantes lograron ahorrar dinero y tiempo que antes no tenían y preservar de esta forma su salud; lo cual también disminuyó la presión en los servicios de salud del país.
Laura y Lizeth lo dijeron como se presenta a continuación:
Es ideal, pues permite el aprendizaje de manera flexible sin exponernos a estar en contacto considerando la emergencia sanitaria y hace factible la continuidad del calendario escolar.
La educación a distancia facilitó todo también, ahorró dinero de comida, pasajes y tiempo que realmente antes no tenía.
Con respecto a los aspectos negativos de la educación en línea, podemos sostener que la imposición de la educación a distancia en todos los niveles educativos podría caer fácilmente, y sin querer, en un acto discriminatorio19 hacia las personas que no cuentan con los requerimientos de equipamiento y habilidades necesarias que esta modalidad exige. Esta observación se puede aplicar a la realidad tanto de los alumnos como de los docentes, ya que también se requiere cierto grado de familiaridad y asimilación individual de las nuevas tecnologías, orientadas a la educación y el equipo con que se cuenta. Este último dependería de los recursos disponibles y las preferencias de las marcas tecnológicas.
Silvia, Tomas y Armando lo expresaron del siguiente modo:
La educación a distancia ante el aislamiento social me parece un gran reto, pero no una realidad debido a que se comete discriminación hacia las y los alumnos que no cuentan con los medios electrónicos para acceder a materiales y poder estudiar y realizar los trabajos.
No todos tenemos la facilidad o el equipo necesario para acceder a dicha modalidad de estudio.
Quizá no es el material ideal, pero debido a las circunstancias resultó funcional.
También es cierto que la educación a distancia no se puede aplicar a todas las áreas del conocimiento, en especial si éstas son experimentales o clínicas y requieren la presencia física del alumno en una clase regular y en un lugar específico para desarrollar la práctica de algún procedimiento concreto. Blanca lo dijo como sigue:
Por supuesto que hay ciertas áreas del saber que deben de ser presenciales.
Ámbito social
Otro ámbito disminuido por la pandemia fue la convivencia social. El aislamiento social obligó a los estudiantes a reinventar formas hasta entonces desconocidas o poco usuales para hacer su vida diaria. En este caso, la tecnología de la información se impuso como una opción viable para seguir realizando algunas actividades personales en línea o a distancia como el trabajo y la escuela, principalmente.
Armando, Lizeth y Laura reportaron:
Es un nuevo descubrimiento de las formas y los modos en que se pueden hacer las cosas distintas o en otras cualidades, tareas que se tornaron difíciles, lentas, distantes y hasta frías.
Me favoreció, porque empecé a trabajar desde casa.
Me permitió dedicar más tiempo a mis actividades académicas y comenzar una rutina donde incluí la actividad física.
La comunidad estudiantil reportó que se intensificó la convivencia familiar, la cual fue bien recibida y resultó positiva para aquellos alumnos que tenían empleos con horarios extensos y poco amigables para estar con su familia. En cuanto a la división del trabajo doméstico, el aislamiento social obligó a compartir dichas labores con el esposo o pareja e incluso con los hijos.
Ana y Armando lo refirieron del siguiente modo:
A mi, hogar y economía; he tenido la oportunidad de convivir más tiempo con mi hija que para mí es muy importante y económicamente pues agradecida de poder mantener mi empleo en tiempo de crisis.
Ha favorecido la convivencia familiar y la participación de labores familiares, educativas y domésticas que eran de ámbito unipersonal de mi pareja.
De igual modo, en la convivencia diaria de los estudiantes se han impuesto una serie de medidas de prevención que todos tendríamos que seguir para evitar el contagio masivo. Ello daría como resultado una convivencia más distante e impersonal, pero con cierto grado de seguridad individual y colectiva al mismo tiempo.
Blanca lo expresó así:
Por supuesto, he tomado las medidas necesarias lo más que he podido: no besar, no abrazar, constantemente lavado de manos, no he usado transporte público, no he ido a donde hay mucha gente; incluso las compras las he ido a realizar cuando no hay mucha gente y en un lugar donde hay mucho espacio entre pasillos.
De esta forma, ha quedado claro que la viabilidad de la vida social y económica tal como la conocíamos antes de la pandemia, se sostenía de bases muy endebles. La pandemia afectó al sector más vulnerable de la población mexicana. En particular, aquellos estudiantes que no tenían empleos fijos ni un ingreso seguro y suficiente para cubrir sus necesidades básicas; es decir, las personas que viven al día resultaron más perjudicadas por la pandemia y sus consecuencias económicas.
Tomás y Laura afirman:
La pandemia afectó fuertemente mis ingresos económicos, trabajo en un restaurante y las propinas eran (…) mi principal fuente de ingresos. La empresa, por su parte, a lo largo de estos meses ha seguido haciendo el pago de nómina de todos los empleados, sin embargo, no son suficientes para nosotros como meseros.
En Europa lograron el confinamiento forzoso por las características de su economía, en México es imposible que confines a una familia que se dedica a la venta en el comercio informal o a personas que trabajan por jornada sin un contrato, gente que tiene que salir para poder comer.
De hecho, es probable que la realidad inmediata de muchos alumnos será el desempleo masivo en todas sus facetas e intensidad, ya que muchas empresas tuvieron que concluir definitivamente con sus actividades a causa del cierre obligatorio que tuvieron que hacer de sus negocios.
Tomás lo sostuvo en los siguientes términos:
Considero que la pandemia ha cambiado completamente nuestras vidas, sobre todo económicamente, ya que varias empresas han fracasado; por ende, el desempleo ha aumentado muchísimo.
Igualmente, el ámbito emocional de cada estudiante se ha visto más afectado, ya que el aislamiento social o el encierro permanente provocó la sensación, en diferente grado, de angustia e incertidumbre hacia la vida futura de cada uno de ellos; ya que no saben con certeza qué tipo de cambios o ajustes tendrán que realizar para encarar la nueva realidad social.
Emilio y Laura lo indicaron del siguiente modo:
El aspecto de mi vida que más se ha visto afectado es el emocional.
Afecta de forma emocional y laboral, me he sentido más ansiosa y estresada con cuestiones laborales. Con mi familia, en ocasiones, me cuesta ser tolerante sobre todo cuando se trataba de estar realizando actividades escolares con mis hijos; a pesar de ser docente, no es la misma forma de interactuar.
Por otra parte, los estudiantes perciben que el aislamiento social en su versión de “Quédate en casa” fue una medida de prevención necesaria, a pesar de las consecuencias no deseadas de violencia intrafamiliar que ha sufrido siempre un sector de la población (en especial, mujeres y niños) que pasó a segundo término.
Ana Ortega y Tomás dijeron:
Sé que mujeres viven en un entorno sensible o bien peligroso, e incluso los menores se ven envueltos en la tensión y agresión física y emocional. Sin embargo, es una medida necesaria para evitar la propagación del virus y no saturar las instituciones de salud.
Este es un problema muy grave. Muchas mujeres y niños viven en un ambiente muy pesado, donde existe todo tipo de agresión. Existen varios programas de apoyo para este tipo de problemáticas, mismas que en varias ocasiones, desafortunadamente, no son suficientes. Debido a la grave situación en la que el país y el mundo entero está atravesando, es muy importante quedarse en casa para evitar la propagación del virus.
La convivencia familiar es deseable en cualquier momento, pero también es cierto que surgen problemas y situaciones violentas que no siempre se saben resolver de forma pacífica entre los miembros de una familia. De igual modo, la violencia en el hogar tiende a agravarse por la falta de empleo y dinero para solventar las necesidades familiares básicas, lo que puede provocar un alto grado de frustración en los padres y madres de familia.
Armando, Blanca y Ana manifestaron que:
El encierro sí provoca roces, alteraciones y desencuentros que deben ser aclarados y resueltos de manera pronta buscando la pacífica cotidianeidad.
La violencia hacia las mujeres y niños es importante que se esté monitoreando, ya que se da en un nivel muy alto y más en esta contingencia en la cual se tiene una mayor convivencia. Es algo muy complicado de erradicar, ya que cuenta con muchos factores, entre ellos, la forma cómo se educa, la autoestima, la misma sociedad ayuda a que haya este tipo de violencia y en general la parte cultural que es difícil de erradicar.
El alto número de violencia que hubo, puesto que no estamos acostumbrados a convivir mucho con nuestra familia, pues nunca coinciden nuestros horarios, y ahora qué tenemos que estar juntos, se vuelve difícil y tedioso.
Es claro que las relaciones entre hombres y mujeres se han igualado en la actualidad. Ahora existe una responsabilidad compartida entre ellos en el hogar y el cuidado de los hijos, ya que ahora los dos juegan el papel de proveedores. Sin embargo, el varón no siempre acepta esta nueva realidad de buena gana e intenta recuperar el control del hogar con un grado importante de violencia hacia la mujer.
Laura lo refirió del siguiente modo:
Las características culturales predominantes donde ahora no sólo los hombres deben salir a trabajar y el que las mujeres ya son proveedoras o el no estar todo el tiempo con los hijos, pues en muchos casos las escuelas son vistas como guarderías, y que ahora esto haya cambiado y todos los integrantes de la familia convivan de forma constante cuando no existe la comunicación afectiva ni la inteligencia emocional, a esto se le suma la falta de ingresos, la pérdida del empleo, el estrés que generó en muchas madres el trabajar con los niños y atender el hogar estando su pareja, sumándole el consumo de alcohol o drogas llevando a una interacción de violencia como consecuencia del reflejo de los conflictos sociales que existen y que hasta el momento sólo sobrellevábamos.
Asimismo, las alumnas reconocen que las mujeres no han sabido terminar con el ciclo de la violencia antes de la pandemia y ahora les resulta más complicado hacerlo o están sufriendo las consecuencias del encierro; ya que las autoridades han dado prioridad en atender a los enfermos de COVID-19 y no a las mujeres violentadas.
Isabel opinó que:
Hay personas que desde mucho antes llevaban su vida familiar sobre cimientos inestables de violencia, relaciones toxicas y maltrato, situación que parecía atenuada; sin embargo, ante el confinamiento se hizo evidente. Yo creo que cada persona es responsable por su propia vida, y si no se alejaron ante los primeros indicios de violencia cuando todavía no estaba la pandemia (pudieron ser años), lo que estarían viviendo son las consecuencias, excepto por los niños, ya que ellos sí necesitan un guía y no tienen la suficiente autonomía para poner un alto como lo haría cualquier adulto.
Los servicios de salud
Los servicios de salud ha sido un aspecto severamente afectado por la pandemia, debido a la alta demanda de la población en general. En particular, sobresalen los aspectos negativos en este sector. La idea que se ha instalado en el imaginario estudiantil es la carencia de equipamiento hospitalario y recursos económicos para hacer frente a los desafíos de la pandemia.
Además, los alumnos han notado que un sector importante de la población no tiene acceso a los servicios de salud, aunque ésta sea un derecho humano universal (ONU, 1948: Artículo 25). La pandemia evidenció una realidad diferente, es decir, que sólo algunos derechos están garantizados para todos. No se debe olvidar que somos ciudadanos con derechos y obligaciones y no únicamente, como lo ven los gobiernos en la actualidad.
Armando y Blanca lo expresaron del siguiente modo:
Los servicios de salud públicos son evidentemente insuficientes, se abandonó la inversión en cuanto a la cultura de salud social y la administración actual debe replantear los recursos para estos asuntos de emergencia.
No cuenta con una infraestructura ni económica ni de salud para poder resolver esta contingencia. Se requieren medios económicos para contar con un tipo de salud que pueda llegar a toda la población y aquí no todos tienen acceso a la salud básica y por lo tanto en esta época de pandemia se acrecienta este problema.
Igualmente, la comunidad estudiantil asocia las deficiencias hospitalarias con la corrupción gubernamental, al mal uso que han hecho las autoridades, de cualquier nivel, del presupuesto público, en especial, de los recursos que se destinan al sector salud del país, los que han sido insuficientes y mal administrados por los gobiernos durante décadas.
Isabel señaló lo siguiente:
Los centros de salud no tienen medicamentos desde antes de la pandemia, hay mucha corrupción que sólo hace que desaparezca el presupuesto para cada institución pública (…).
De igual modo, la comunidad estudiantil reportó que algunas personas de la sociedad no han entendido el propósito esencial del aislamiento social y hacen lo contrario de cuidar su salud, conducta que propicia el contagio masivo entre las personas de la sociedad mexicana.
Martha así lo dijo:
El aislamiento lo ven como vacaciones, lo peor es que salen sin tomar las medidas de salud necesarias para evitar un contagio, por lo que los casos han aumentado.
Ámbito económico
Otro ámbito afectado de manera importante y directa por las medidas de aislamiento social fue la economía familiar y, por ende, la economía del país. Algunos estudiantes han podido sobrellevar el confinamiento gracias a su situación económica holgada, pero otros no lo pudieron hacer por la falta de ingresos económicos constantes y seguros; así que tuvieron que salir a trabajar para sufragar sus gastos y asumir el riesgo de contagiarse.
Isabel y Ana consideran que:
La situación económica familiar no está bien. Considero que por la angustia y la desesperación de no estar acostumbrados al encierro, es que mucha gente salía de sus casas. La gente que pudo respetar el quédate en casa son personas que cuentan con todos los medios para seguir dicho llamado, es decir, que su trabajo siguió siendo pagado, que cuentan con todas las cosas en casa, etcétera.
Las afectaciones en la esfera económica que perciben los estudiantes en el corto plazo están, por ejemplo, el cierre de empresas de todo tipo y, por ende, el desempleo masivo de un amplio sector de la población y tardarán algún tiempo en encontrar un nuevo empleo y no será fácil.
Así lo explicaron Tomás, Blanca e Isabel:
Sobre todo, económicamente, ya que varias empresas han fracasado; por ende, el desempleo ha aumentado muchísimo.
La parte de la economía ya no será la misma. La recuperación será muy difícil, sobre todo porque se han perdido muchos empleos y las microempresas no todas han podido soportar está crisis.
La economía del país de por sí era inestable, ahora está peor por la gran crisis de desempleo, y actualmente, en su mayoría (…).
Otro asunto observado por los alumnos es el que se refiere a los daños colaterales, tanto a nivel social como ecológico; seguramente habrá un incremento en la contaminación por la enorme cantidad de equipos de protección personal desechables como cubrebocas, guantes, mascarillas, batas, etcétera. Hasta el momento, se desconoce si existe un plan por parte del gobierno para procesar todos los desechos hospitalarios que se están generando, ya que se trata de un tipo de basura especial, es decir, con rastros de contagio humano.
Isabel lo expresó como sigue:
Además, es vital tomar medidas serias respecto al uso de los plásticos, pues hay mucha más contaminación por las supuestas medidas de seguridad por parte del gobierno que favorecen a las industrias contaminantes.
Los medios de comunicación
Los estudiantes han identificado como un actor importante a los medios de comunicación, los que han tenido un comportamiento suspicaz en el seguimiento del avance del COVID-19; ya que más que comunicar a la sociedad, han utilizado la información de acuerdo con sus intereses de grupo con el fin de obtener ganancias y no han visto por el bienestar de la gente. Incluso perciben como su verdadera intención presionar y desacreditar las políticas del gobierno, toda vez que la nueva administración federal, desde que tomó el poder, recortó los gastos en publicidad oficial.
Tomás, Armando y Blanca lo expresaron así:
Me parece que lejos de apoyar ante la dura situación, lo único que hacen es confundir a la población, aprovechándose de la ignorancia de la gente y de esta manera generan más pánico y causan conflictos entre la gente y los gobiernos.
Los medios de comunicación masiva en México sirven a los intereses que les generan ganancias económicas y maneja ésta y las múltiples circunstancias por las que el país avanza para allegarse riqueza; la honra a la verdad o a un periodismo profesional está muy distante en estos momentos, aunado a que el actual régimen recortó sus gastos en materia de publicidad oficial y esto genera presión.
Los medios de información no han sido confiables, es posible que no quieran investigar o es posible que no estén autorizados para decir la verdad. A muchos de ellos no les interesa dar información oportuna, clara y verdadera, lo único que les interesa es la parte económica.
En consecuencia, los medios de comunicación han propagado noticias que no se ajustan a la realidad, es decir, con sesgos informativos con tal de incrementar su audiencia regular; por tanto, han propiciado la confusión entre las personas, el miedo y también la desconfianza hacia la autoridad y las medidas propuestas por la Secretaría de Salud. En ocasiones, sus opiniones van dirigidas a dividir la opinión de los ciudadanos y los obligan a tomar una especie de “bando” ficticio para elegir. ¿Quién dice la verdad o tiene la razón sobre la pandemia actual: el gobierno o algún medio de comunicación en particular?
En ese sentido, los medios de comunicación están propiciando una “crisis de credibilidad” en la que la mayoría de la población no se beneficia al momento de tomar las medidas básicas de protección para su salud.
Ana Ortega y Emilio lo explican del siguiente modo:
No se sabe si es por política, economía o si juegan un papel de descentralización ciudadana, no apoyan mucho en la crisis que vivimos. Sus opiniones dirigidas a dividir a los ciudadanos, así como aprovecharse de la ignorancia del pueblo, orillan a tener una crisis más aguda. Creo que en este tiempo los medios deberían unirse para apoyar a concientizar a la ciudadanía y hacer fuerte al pueblo ante la crisis.
Ha existido mal información y amarillismo en muchos medios de comunicación en cuanto a la información relacionada a la presente emergencia sanitaria; además, considero que no se ha aprovechado su capacidad de difusión masiva de éstos para hacer llegar información de valor para la sociedad en cuanto a medidas preventivas y estadísticas.
Incluso algunos medios han iniciado una campaña mediática inexacta en la que enaltecen la función del personal médico de forma errada, al grado de calificarlos como los “héroes de la pandemia”. Mensaje que cae en la exageración de su trabajo y dan a entender a sus audiencias que los médicos están dispuestos a poner en riesgo su integridad personal, en beneficio de las personas infectadas y sin importar las condiciones laborales adversas en las que desempeñan su trabajo diariamente.
Isabel lo explicó como sigue:
Creo que hay un sesgo mediático enorme, es cierto que no se debe especular; sin embargo, los medios de comunicación no son libres. Se repite la misma información sobre el virus una y otra vez. Los médicos, los periodistas y demás no son héroes, pero siguen repitiendo el mensaje una y otra vez. Un hospital al escuchar esto puso un anuncio afuera de la institución y decía: “no somos héroes”. Hay mucha especulación sobre la ética con la que los doctores han actuado y sobre las rápidas muertes de algunos pacientes; sin embargo, sólo es su trabajo, (…) héroes son aquellos que brindan apoyo sin recibir ningún pago o incluso recibiendo, pero sabiendo que sus vidas están en peligro (…).
Conclusiones
Como se mencionó al principio del trabajo, la percepción humana está basada en un conjunto de estructuras significantes (referentes empíricos) que son el punto de referencia desde el cual se organizan socialmente los elementos del entorno; y ofrecen el marco de referencia sobre el que se organizan las subsecuentes percepciones. Las estructuras significantes pueden aparecer expresadas como conceptos colectivos en forma de sistemas de categorías.
Siguiendo con la definición anterior, podemos decir que las estructuras significantes de la sociedad mexicana que la pandemia del COVID-19 afectó fueron al menos seis: la política, la educativa, la social, la económica, la de servicios de salud y la de medios de comunicación. A partir de estas estructuras, los estudiantes entrevistados organizaron sus vivencias y evaluaron las consecuencias de la pandemia en su vida cotidiana, como se explica a continuación.
Es importante mencionar que ningún estudiante pensó que el virus “no existe”, como lo hace un sector de la población. Esto quiere decir que el nivel educativo juega un papel decisivo a la hora de discriminar la información verdadera de la falsa y tomar así las medidas de salud preventivas necesarias, lo que les ha permitido evitar el contagio.
Tampoco ningún alumno refirió guiarse por algún mito o información falsa sobre el COVID-19. De hecho, todos mantuvieron una visión crítica y audaz sobre esta infección global, a pesar de los inadecuados ejemplos de algunos funcionarios del país, y han sabido qué hacer para cuidar su salud.
De igual modo, todos los estudiantes son conscientes de la gravedad de la situación y están atentos a la evolución futura de los acontecimientos y de qué modo podrá repercutir en sus vidas y en la sociedad en su conjunto; ya que la pandemia no ha terminado y no se sabe con certeza cuándo será el final de ésta.
Los estudiantes se dan cuentan que la sociedad mexicana está viviendo un momento de cambio social, propiciado especialmente por la fragilidad de la vida humana en sociedad y la debilidad económica del país. Aunque ya se tienen las vacunas contra el virus, las relaciones sociales y la forma de relacionarnos entre nosotros cambiará a como las conocíamos antes de la pandemia.
No obstante, los alumnos confían en las medidas que ha tomado el gobierno mexicano para enfrentar la pandemia y, de esta manera, disminuir el contagio en el país. Al mismo tiempo, perciben que las autoridades manejan discursos contradictorios sobre lo que se debe hacer para contener la enfermedad. El gobierno no tiene claro el momento más pertinente para declarar el fin del confinamiento social y reactivar todas las actividades suspendidas con motivo de la infección.
Es cierto que la educación a distancia se ha posicionado como la mejor opción para proseguir con la mayoría de las actividades académicas, pero sus resultados han sido ambivalentes, es decir, tanto positivos como negativos. Sobre los aspectos positivos, se puede decir que este tipo de enseñanza ha evitado un contagio más elevado entre la población, lo que también disminuyó la presión en los servicios de salud del país. A nivel personal, los estudiantes lograron ahorrar dinero y tiempo que antes no tenían y destinarlos a otros gastos.
En cuanto a los aspectos negativos de la educación en línea, este tipo de enseñanza podría excluir o discriminar a las personas que no cuentan con los requerimientos de equipamiento y habilidades necesarias que dicha modalidad exige tanto a los alumnos como a los docentes. En particular, aquellas personas que no están familiarizados o muestran algún tipo de resistencia hacia las nuevas tecnologías de la comunicación.
Otro ámbito afectado por las medidas de aislamiento social fue la economía del país. Algunos estudiantes sobrellevaron el confinamiento gracias a una situación económica holgada, pero otros no lo pudieron hacer por la falta de ingresos económicos; así que tuvieron que salir a trabajar para sufragar sus gastos. Las afectaciones en este ámbito han sido, por ejemplo, el cierre temporal o permanente de empresas y, en consecuencia, el desempleo masivo de un amplio sector de la población.
Por último, los estudiantes detectaron como un actor importante a los medios de comunicación. Sin embargo, su trabajo ha sido incierto en el seguimiento noticioso del avance del COVID-19; ya que más que informar a la sociedad, han utilizado la información de acuerdo con sus intereses de grupo para maximizar sus ganancias económicas y no han visto por la salud de la gente. En consecuencia, se percibe como su verdadero propósito ejercer sólo presión sobre el gobierno actual.














