10 Octubre 2025
Jan-Jun 2024
El constructo de calidad de vida (CdV) está estrechamente relacionado con el envejecimiento poblacional y con los cambios de orden biológico, psicológico, social y espiritual. A su vez, vivir más años no significa vivir con CdV, por lo que es importante estudiar los diversos predictores de la CdV en la vejez. El objetivo de esta revisión sistemática fue analizar la información existente sobre variables clínicas con relación a la CdV en personas mayores (PM). Se incluyeron trabajos publicados entre 2018 y 2023 en Google Scholar, MEDLINE-ProQuest, EBSCOhost, con una población de 60 años o más, artículos en inglés, español o portugués, y estudios transversales y/o longitudinales. La muestra se compuso de 16 artículos originales, evidenciando que la mayoría de los estudios se centran en la relación entre el funcionamiento familiar y la CdV. En contraposición, la minoría fueron con las variables de aptitud física, bienestar psicológico e inteligencia emocional. Se observó que algunos estudios no utilizaron una población significativa, lo que limitó el conocimiento de estas variables.
Palabras Clave::
Calidad de vida, aptitud física, psicológico, inteligencia emocional, funcionalidad familiar, funcionamiento familiar, persona mayor, adulto mayor
La Organización Mundial de la Salud (2002, p. 5) definió la calidad de vida (CdV) como “la percepción individual de la propia posición en la vida dentro del contexto del sistema cultural y de valores en que se vive y en relación con sus objetivos, esperanzas, normas y preocupaciones”. Por otro lado, es un concepto multidimensional (Aroca et al., 2017) y complejo que incluye aspectos personales como la salud, satisfacción con la vida, autonomía, aspectos ambientales como grupos sociales y de apoyo, entre otros (Seangpraw, et al.,2019; Tuesca, 2005). La importancia de medir la CdV radica en la estrecha relación que existe con el envejecimiento poblacional que se caracteriza por una continua disminución en la tasa de fecundidad e incremento en la esperanza de vida (Villagómez, 2010). No obstante, vivir más años no significa envejecer con CdV. El envejecimiento es un proceso donde se experimentan cambios de orden físico, psicológico y social, entre otros (Alvarado y Salazar, 2014), por lo que no todos envejecen al mismo tiempo ni de la misma manera (Serrano, 2013).
Con el propósito de abordar este tema se empleó el modelo conceptual de la CdV de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es importante destacar que no se ha obtenido el consenso de todos los investigadores en cuanto a los predictores de la CdV (Figura 1). No obstante, es relevante señalar que con este modelo se evalúan factores de la percepción individual sobre su CdV, lo que supone un enfoque multidimensional (Urzúa y Caqueo-Urízar, 2012).
Elaborado por Urzúa y Caqueo-Urízar (2012)
En el contexto de justificación de las variables seleccionadas para la revisión sistemática, se consideró que la aptitud física forma parte del dominio físico en el que, las patologías crónicas no transmisibles (Córdova-Villalobos et al., 2008), las patologías degenerativas y la insuficiente actividad física se presentan como problemas relevantes para los sistemas de salud (Montes, 2018; Rech et al., 2010; World Health Organization (WHO), 2018). Por consiguiente, es una necesidad para investigar y analizar los aspectos de fuerza muscular, resistencia aeróbica, flexibilidad y agilidad (Rikli, 2000), relacionados con la aptitud física de las PM debido a que puede influir en el envejecimiento saludable (Lamb y Kenne, 2017), activo (Correa-Bautista et al., 2012) y exitoso (Rojas et al., 2021). Asimismo, mantener la aptitud física es el objetivo final o intermedio del ejercicio físico el cual es una subcategoría de actividad física (Langhammer et al., 2018).
Por otra parte, así como la aptitud física se incluye dentro del dominio físico, la inteligencia emocional se incluye dentro de dominio psicológico. Esta inteligencia es entendida como “la capacidad de controlar los sentimientos y las emociones de uno mismo y de los demás, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para guiar su propio pensamiento y la acción” (Salovey y Mayer, 1990, p. 189). En cuanto a la inteligencia emocional, esta juega un papel importante en la CdV debido a que predispone a interpretar las diferentes situaciones o eventos en que participan las PM. Si se presenta algún desequilibrio a nivel afectivo, se distorsionan sus manifestaciones emocionales y/o conductuales, afectando la CdV (Marquina, 2014). El lograr un bienestar emocional y psicológico contribuye a la salud mental y física (Martínez et al., 2010), por lo que la inteligencia emocional es una herramienta para establecer conductas adaptativas y coherentes, así como para mejorar la CdV (Díaz y Pades, 2019). En consecuencia, la inteligencia emocional tiene un fundamento empírico que permite tener en cuenta la importancia de considerar la inteligencia emocional como una fuente de mejoramiento de la CdV de las PM (Paredes et al., 2018).
De igual manera, el bienestar psicológico también forma parte del dominio psicológico, siendo una variable subjetiva de la CdV. Al abordar el bienestar psicológico y el bienestar personal, se puede apreciar el sentido positivo (García-Viniegras, 2010), el cual se define como el “desarrollo de las habilidades y el crecimiento personal, en el cual el individuo muestra indicadores de funcionamiento positivo" (Díaz et al., 2006, p. 572). Actualmente, se ha estudiado más este constructo a raíz de la enfermedad del COVID-19, teniendo un impacto negativo en el bienestar psicológico, incluido el sufrimiento, la privación social debido al aislamiento, sensación de angustia, ansiedad (Garfin et al., 2020), depresión o suicidios en los casos más graves (Goyal et al., 2020), afectando la CdV. Estos perfiles de la personalidad, en especial el neuroticismo hace pensar que el bienestar psicológico y la CdV se ven comprometidas si no se lleva a cabo una intervención psicológica adecuada (Fernández et al., 2014). Todo esto también es desencadenado por el edadismo que se asocia negativamente con el bienestar psicológico, causando problemas de salud mental como depresión, ansiedad y bienestar (Kang y Kim, 2022), de manera que se reduce la CdV (World Health Organization (WHO), 2021). En términos generales, el bienestar psicológico es una dimensión de la CdV, la cual posibilita la identificación de las posibles consecuencias de las políticas sobre la CdV en el ámbito de los problemas físicos y psiquiátricos en función de la edad (De Araújo Nunes et al., 2010).
El funcionamiento familiar está incluido en el dominio relaciones sociales, siendo uno de los recursos más importantes de las PM, que generalmente es la encargada de prestar atención directa a las PM que sufren de problemas fisiológicos o psicológicos (Ortega et al., 2022). Además, los cambios en la vejez y el desarrollo socioeconómico pueden generar una transformación en la dinámica familiar (Montes de Oca y Garay, 2010). Por ende, la familia constituye una red de apoyo que alberga recursos materiales, afectivos, psicológicos y de servicios para las mujeres (Instituto Nacional de las Mujeres, 2015). En consecuencia, el funcionamiento familiar tiene un gran impacto en la CdV, en su bienestar físico y psicológico (Lu et al. 2017); no obstante, en muchos casos, la familia puede convertirse en el primer espacio para el maltrato, abandono y marginación de las PM (Velis et al., 2019). La eliminación de esta condición es una de las prioridades en el Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (WHO, 2020).
Por lo tanto, el objetivo de llevar a cabo esta revisión sistemática es analizar la información disponible sobre la aptitud física, el bienestar psicológico, la inteligencia emocional y el funcionamiento familiar en relación con la CdV en las PM, y de esta forma encontrar los vacíos en la literatura y estrategias que mejoren la CdV durante esta etapa.
En la presente revisión se utilizó la declaración y la lista de verificación de PRISMA (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews (PRISMA) Page et al., 2021). La búsqueda sistemática se ejecutó en tres bases de datos: Google Scholar, MEDLINE-ProQuest, EBSCOhost. Se diseñó una estrategia de búsqueda con base en los términos clave de alta sensibilidad para identificar todos los artículos científicos posibles: "Physical Fitness", "Physical aptitude", "Psychological Wellbeing", "Psychological Well-being", "Emotional Intelligence", "Family Functioning", “Family Functionality”, "Family", "Elderly", "Older Adult", "Quality Of Life" y “Aged”. Específicamente en MEDLINE-ProQuest y EBSCOhost se utilizó Medical Subject Headings (MeSH; National Center for Biotechnology Information (NCBI), 2008), y se aplicó el filtro “Journal Article” en la base de datos de MEDLINE. En las tres bases la sintaxis se complementó con los operadores booleanos “AND”, “OR” y “NOT”, efectuando la búsqueda de enero 2018 a diciembre de 2023 (ver Apéndice; Figura 3; Figura 4). Los resultados de las búsquedas fueron exportados a XLM con el fin de facilitar la organización y aplicar los criterios de elegibilidad.
Los criterios de inclusión que se consideraron fueron: 1) participantes de 60 años o más, 2) artículos en idioma inglés, español o portugués y 3) estudios transversales y/o longitudinales.
Los criterios de exclusión fueron: 1) artículos no relevantes 2) no fidedigno, 3) población menor a 60 años, 4) con diseño metodológico distinto 5) artículos de revisión sistemática y metaanálisis, 6) ensayos clínicos, 7) capítulo de libros, foros, carteles o citas y 8) que estén en un idioma diferente.
Con las tres búsquedas realizadas en las bases de datos se obtuvieron 896 artículos, de los cuales 389 fueron duplicados, 255 no relevantes, uno no brindaba información fidedigna, 110 tienen una población menor a los 60 años, 10 tienen diseño metodológico distinto, 51 se tratan de artículos de revisión sistemática y metaanálisis, 27 son ensayos clínicos, cinco por ser un capítulo de libro, foro, cartel, tesis y/o cita, 11 no están en idioma inglés, español y/o portugués. Finalmente, 16 artículos cumplieron con los criterios de inclusión y exclusión necesarios para este estudio (Figura 2).
Para evaluar la calidad metodológica de los artículos seleccionados se utilizó la lista de verificación AXIS para estudios transversales (Downes et al., 2016), la cual contiene 20 ítems que ayudan a verificar la calidad, validez, precisión, relevancia y diseño de los estudios; se tomaron como aceptables aquellos estudios que cumplían con el 75% de calidad metodológica, quedando un total de 17 estudios (Tabla 1).
| No. | ESTUDIOS | INTRODUCCIÓN | MÉTODO | RESULTADO | DISCUSIÓN | OTROS | PUNTUACIÓN | |||||||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| ITEMS | ||||||||||||||||||||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 | 20 | |||
| 1 | Nibedita et al. (2018) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | No | No | No | 75% |
| 2 | Luque-Reca et al. (2018) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | 95% |
| 3 | Thakur y Dhasal (2019) | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | No | Si | 80% |
| 4 | Çankaya et al. (2019) | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 90% |
| 5 | Sarode et al. (2019) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 85% |
| 6 | Moradi et al. (2019) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 95% |
| 7 | Fauzan et al.(2020) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | No | No | No | Si | Si | Si | No | Si | No | Si | Si | 75% |
| 8 | Yuan et al. (2021) | Si | No | No | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 85% |
| 9 | Rehab et al. (2021) | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | 95% |
| 10 | De Souza et al. (2021) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 100% |
| 11 | Dedek y Sulastri (2021) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | No | Si | Si | No | Si | Si | Si | No | No | Si | 75% |
| 12 | Anggraini et al. (2022) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | No | No | Si | 85% |
| 13 | Rahmadhani et al. (2022) | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | No | No | 75% |
| 14 | Freitas et al. (2022) | Si | No | No | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | No | Si | 80% |
| 15 | Zhou et al. (2023) | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 95% |
| 16 | Makwana y Elizabeth (2023) | Si | Si | No | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | Si | 95% |
| No. | Autor (año) | Revista | País | Muestra | Población | ||
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| M | H | T | |||||
| 1 | Nibedita et al.(2018) | Global Journal of Intellectual y Developmental Disabilities | India | N/A | N/A | 120 | Urbana |
| 2 | Luque-Reca et al.(2018) | The Journal of General Psychology | España | 55 | 60 | 115 | Institucionalizada |
| 3 | Thakur y Dhasal(2019) | International Journal of Recent Scientific Research | India | 15 | 15 | 30 | Institucionalizada |
| 4 | Çankaya et al (2019) | Journal of Exercise Therapy and Rehabilitation | Turquía | 49 | 39 | 88 | Centro de salud |
| 5 | Sarode et al.(2019) | International Journal of Humanities and Social Science Invention | India | N/A | N/A | 40 | Centro de salud e institucionalizada |
| 6 | Moradi et al. (2019) | SAGE Journals | Irán | 61 | 68 | 129 | Centro de salud |
| 7 | Fauzan et al. (2020) | Indian Journal of Public Health Research y Development | Indonesia | 208 | 182 | 390 | Refugio no temporal y que no vivían en el |
| 8 | Yuan et al. (2021) | Nursing Open | China | 261 | 255 | 516 | Comunidad |
| 9 | Rehab et al. (2021) | Egyptian Journal of Health Care | Egipto | 60 | 40 | 100 | Hospital |
| 10 | De Souza et al. (2021) | Revista Brasileira de Enfermagem | Brasil | 332 | 408 | 692 | General |
| 11 | Dedek y Sulastri (2021) | Journal of Vocational Nursing | Indonesia | 67 | 28 | 95 | Comunidad |
| 12 | Anggraini et al. (2022) | Jurnal Ilmiah Kesehatan dan Aplikasinya | Indonesia | 37 | 28 | 67 | Centro de Salud |
| 13 | Rahmadhami et al. (2022) | International Journal of Health Science | Indonesia | 236 | 232 | 468 | General |
| 14 | Freitas et al. (2022) | Summa Psicológica UST | Brasil | N/A | N/A | 58 | Centros de salud, hospitales e institucionalizadas |
| 15 | Zhou et al. (2023) | Frontiers in Public Health | China | 344 | 257 | 601 | Hospital |
| 16 | Makwana y Elizabeth (2023) | International Journal of Psychological Studies | Ecuador | 150 | 130 | 280 | Comunidad |
| No. | Autor (año) | Objetivos | Resultados |
|---|---|---|---|
| 1 | Nibedita et al. (2018) | a. Estudiar la CdV, el BP y la depresión entre las PM en un entorno urbano. b. Estudiar la relación entre la CdV, el BP y la depresión. c. Estudiar el efecto del género y el estatus socioeconómico en la depresión de las PM moderado por la CdV y el BP. | a. La CdV está correlacionada positivamente con las seis medidas de BP(autonomía, dominio del entorno, crecimiento personal, relaciones positivas, propósito en la vida y autoaceptación). b. Las BP promueve la CdV y si ésta es negativa provoca depresión entre las PM urbanas. c. Las mujeres son más vulnerables a la depresión y los atributos del BP son fuertes salvaguardias contra la depresión |
| 2 | Luque-Reca et al. (2018) | a. Analiza el papel mediador de los estilos cognitivos optimista y pesimista en la relación entre la PEI y la CdV en PM. | a. La IPE de las PM institucionalizadas fue capaz de predecir las dimensio-nes de la CdV que estaban fuertemente asociadas a la vida del individuo (salud, capacidades funcionales, actividad de ocio y satisfacción con la vi-da), pero no las asociadas principalmente al entorno. b. Niveles adecuados de PEI podrían promover la disminución de los síntomas físicos y psicológicos. |
| 3 | Thakur y Dhasal (2019) | a. Conocer la AF y su CdV de las PM que hacen ejercicio y no hacen. | . a. Las PM que hacen ejercicios tiene mayor fuerza y flexibilidad en la parte superior del cuerpo, resistencia aeróbica y CdV en comparación con el gru-po de PM institucionalizadas que no hacen ejercicio. |
| 4 | Çankaya et al. (2019) | a. Determinar los efectos de la medicación en la AF, el equilibrio y la CdV de las PM. | a. El uso de la medicación no afectaba a la AF, el equilibrio y la CdV. |
| 5 | Sarode et al. (2019) | a. Evaluar la AF de PM que realiza ejercicio y no realizan. | .a. La AF y la CdV desempeñan un papel vital en las PM.b. Las PM que hacían ejercicio mostraban mejor fuerza en la parte superior del cuerpo, flexibilidad en la parte inferior, resistencia cardiorrespiratoria y mejor CdV en comparación con las PM que no hacían ejercicio. |
| 6 | Moradi et al. (2019) | a. Determinar la relación CdV e IE en pacientes diabéti-cos de edad avanzada remitidos al Centro de Diabetes de la Universidad de Ciencias Médicas de Kermanshah. | a. No existe una relación significativa entre la IE y la CdV de las PM con diabetes y sin diabetes.b. La inteligencia emocional de las personas durante los primeros años de la enfermedad puede prevenir complicaciones irreversibles y es eficaz para mejorar su salud. |
| 7 | Fauzan et al. (2020) | a. Analizar la FF en relación con la CdV de las PM en la ciudad de Palu. | a. La CdV en PM es buena. b. La FF es uno de los factores que influye en la CdV de las PM. |
| 8 | Yuan et al. (2021) | a. Explorar si la autoeficacia tiene algún efecto media-dor positivo o negativo entre el FF y la CdV de las PM con enfermedades crónicas. | a. El FF, la autoeficacia y la CdV están estrechamente relacionados en las PM que viven en la comunidad. |
| 9 | Rehab et al. (2021) | a. Evaluar el impacto de la IU en el BP y la CdV de las PM. | a. Hay una correlación positiva con el BP y CdV relacionada con la IU. b. IU tiene un impacto negativo en el BP de las PM, lo que a su vez repercute negativamente en su CdV. |
| 10 | De Souza et al. (2021) | a. Analizar la correlación entre la funcionalidad familiar y CdV de PM. | a. Las PM con disfunción familiar leve y severa presentaron peor CdV que las PM de familia funcional.b. La CdV se correlacionó positivamente con la FF y la mayor correlación encontrada fue la faceta de “intimidad” de la CdV. |
| 11 | Dedek y Sulastri (2021) | a. Determinar la relación entre la FF y la CdV de las PM. | a. Relación positiva entre el apoyo a la FF y la CdV de las PM.b. La FF se eleva si las PM están satisfechas con el hecho de que la familia acepte y apoye sus deseos de encontrar nuevas direcciones de vida y actividades. |
| 12 | Anggraini et al. (2022) | a. Explicar la relación entre las FF y la CdV de las PM con hipertensión. | a. La buena FF afectará a la CdV de las PM con hipertensión, especialmente en lo que respecta a las relaciones sociales. b. Las PM con hipertensión que provienen de familias sanas tienen 9 veces más probabilidades de tener una buena CdV que las PM que provienen de familias poco saludables. |
| 13 | Rahmadhani et al. (2022) | a. Determinar la relación entre la FF, el apoyo social y la CdV de las PM en el distrito de Kebumen. | a. Relación significativa entre la FF y el apoyo social en la CdV de las PM. |
| 14 | Freitas et al. (2022) | a. Verificar la relación entre la FF, las medidas sociode-mográficas y psicológicas en PM | a. Las PM con alta disfunción familiar presentarán menor CdV y en los do-minios de autonomía. b. El dominio de actividades pasadas, presentes y futuras permanece significativo con el instrumento de APGAR. |
| 15 | Zhou et al. (2023) | a. Explorar los efectos mediadores del sentido de vida en las relaciones entre el FF, la depresión y la CdV en los PM chinos. | a. El FF presenta un efecto predictivo positivo y significativo sobre la CdV.b. El FF afecta la CdV y la depresión al influir en el significado, la depre-sión tuvo un efecto negativo y significativo en la CdV. |
| 16 | Makwana y Eli-zabeth (2023) | a. Comprender la prevalencia de BP y CdV en la población de PM de Ecuador y su relación. | a. No hay relación entre el BP y CdV, pero los factores internos que influyen en ambos correlacionan. b. Las mujeres presentan mayor puntaje en la dimensión de propósito con la vida en el BP a diferencia de los hombres. c. Los residentes de zonas rurales con pobreza presentan niveles bajos de BP y de CdV. |
| Variables | Estudio | Escalas |
|---|---|---|
| Calidad de Vida | Nibedita et al. (2018) Luque-Reca et al. (2018) Thakur y Dhasal (2019) y Sarode et al. (2019) Çankaya et al. (2019) Moradi et al. (2019) Fauzan et al. (2020); De Souza et al. (2021), Anggraini et al. (2022) ; Rahmadhani et al. (2022) Yuan et al. (2021) Rehab et al. (2021) De Souza et al. (2021); Dedek y Sulastri (2021); Freitas et al.(2022) Makwana y Elizabeth (2023) ; Zhou et al. (2023) | McGill Quality of Life Questionnaire (MQoL) Brief Quality of Life Questionnaire (CUBRECAVI) Older People's Quality of Life (OPQoL) Nottingham Health Profile (NHP) Lipad Quality of Life Questionnaire The World Health Organization Quality of Life (CC) The MOS 36-item short-form health survey (SF-36) Rehab et al. (2021) Incontinence Related Quality of Life Scale (I-QoL). World Health Organization Quality of Life-Old (WHOQoL-Old). Zhou et al. (2023) EuroQol-5 Dimensions (EQ-5D) |
| Aptitud Física | Thakur y Dashal (2019); Çankaya et al. (2019); Sarode et al. (2019) | Senior Fitness Test (SFT) |
| Bienestar Psicológico | Nibedita et al. (2018) y Makwana y Elizabeth (2023) Rehab et al. (2021) | Ryff Scales of Psychological Wellbeing (PWBS;42 items) |
| Inteligencia Emocional | Luque-Reca et al. (2018) Moradi et al. (2019) | Wong and Law Emotional Intelligence Scale (WLEIS) The Shrink Emotional Intelligence Questionnaire |
| Función Familiar | Fauzan et al. (2020); Yuan et al. (2021); De Souza et al. (2021); Dedek y Sulastri (2021); Anggraini et al. (2022); Rahmadhani et al. (2022); Freitas et al. (2022) y Zhou et al. (2023) | Family APGAR |
| Otras variables | Nibedita et al. (2018) Luque-Reca et al. (2018) Çankaya et al (2019) Yuan et al. (2021) Freitas et al. (2022) Zhou et al. (2023) | Kupuswamy’s Socioeconomic Status Scale Beck Depression Inventory (BDI) Life Orientation Test-Revised (LOT-R). Mini Mental State Examination (MMSE) Berg Balance Test (BBT) Self-efficacy for Managing Chronic Disease 6-Item Scale (SECD6) Escala de Desenvolvimento Pessoal - EDEP Inventário de Ansiedade de Beck - BAI Escala de Depressão para Idosos - EDI Sources of Meaning in Life Scale for the Elderly (SMSE) Depression Scale-10 Item Version (CES-D-10) |
En esta revisión se identificaron 16 estudios transversales, de los cuales 11 estudios se realizaron en Asia (Anggraini et al., 2022; Çankaya et al., 2019; Dedek y Sulastri 2021; Fauzan et al., 2020; Moradi et al., 2019; Nibedita et al., 2018; Rahmadhani et al., 2022; Sarode et al., 2019; Thakur y Dhasal 2019; Yuan et al. 2021 Zhou et al., 2023), tres en América del Sur (De Souza et al., 2022; Freitas et al., 2022; Makwana y Elizabeth, 2023), un estudio en el continente africano (Rehab et al., 2021) y uno en Europa (Luque-Reca et al., 2018). Las revistas en las que se publicaron los estudios son del área de salud, psicología, enfermería, rehabilitación, entre otras.
La población de los estudios son PM a partir de 60 años, el tamaño de la muestra oscila entre 30 y 692 participantes. La población en 10 estudios fue mixta (Anggraini et al., 2022; Çankaya et al., 2019; De Souza et al., 2022; Dedek y Sulastri 2021; Fauzan et al., 2020; Luque-Reca et al., 2018; Makwana y Elizabeth, 2023; Moradi et al., 2019; Rahmadhani et al., 2022; Rehab et al., 2021; Thakur y Dhasal 2019; Yuan et al. 2021; Zhou et al., 2023), dos no mencionan exactamente cuántos hombres y mujeres tuvieron en su muestra (Freitas et al., 2022; Nibedita et al., 2018) y uno específica el tipo de población (Sarode et al., 2019). En cuanto a la muestra de los estudios se tuvo una prevalencia en mujeres, en solo cuatro estudios fue de hombres (De Souza et al., 2022; Luque-Reca et al., 2018; Makwana y Elizabeth, 2023; Moradi et al., 2019), en uno era equitativo (Thakur y Dhasal 2019), en uno no especificaron la muestra exacta de hombres y mujeres (Freitas et al., 2022; Nibedita et al., 2018) y en uno no se mencionó si se incluyeron ambos sexos (Sarode et al., 2019). El lugar donde se recabaron los datos fue en centros de salud (Anggraini et al., 2022; Çankaya et al., 2019; Moradi et al., 2019), tres en residencias (Luque-Reca et al., 2018; Sarode et al., 2019; Thakur y Dhasal 2019), dos en una zona urbana (Makwana y Elizabeth, 2023; Nibedita et al., 2018), dos con población general (De Souza et al. 2022; Rahmadhani et al., 2022), dos en hospitales (Rehab et al., 2021; Zhou et al., 2023), uno en una comunidad (Dedek y Sulastri 2021; Yuan et al., 2021;), uno en un refugio no temporal o que no vivían en el refugio no temporal (Fauzan et al., 2020) y uno obtuvo la muestra de hospitales, residencias y centros de salud (Freitas et al., 2022).
El objetivo de los estudios estuvo encaminado a evaluar, examinar, explicar, determinar, explorar, conocer, relacionar, verificar, describir, comprender y asociar la CdV con la aptitud física, bienestar psicológico, inteligencia emocional y funcionamiento familiar añadiendo a estas variables la depresión, diabetes, hipertensión, género, estatus socioeconómico, medicación, apoyo social, estilos cognoscitivos optimistas y pesimistas.
Para analizar los resultados se tomó en cuenta la variable de CdV y su vínculo con las variables clínicas: aptitud física, bienestar psicológico, inteligencia emocional y funcionamiento familiar. En primer lugar, señalaremos que la aptitud física desempeña un papel vital revelando que las PM que hacen ejercicio tienen mayor fuerza en la parte superior del cuerpo, flexibilidad en la parte inferior, resistencia cardio respiratoria y mayor CdV, en comparación con las personas que no realizan ejercicio físico (Sarode et al., 2019). Estos resultados fueron similares a otro estudio, excepto que la flexibilidad es mayor en la parte superior (Thakur y Dhasal 2019), en otro estudio se menciona que el uso de medicamentos no determina la aptitud física, ni el equilibrio o la misma CdV, pero la aptitud física y la CdV sí tienen una relación (Çankaya et al., 2019).
En el mismo sentido, la CdV está relacionada con seis medidas del bienestar psicológico, una de las más relevantes es el propósito con la vida y este tiene un puntaje menor en hombres (Makwana y Elizabeth, 2023). Cuando se tiene una CdV negativa, las PM son propensas a presentar depresión. Una forma de salvaguardar esta condición es tener los atributos del bienestar psicológico que incluyen: la autonomía, dominio del entorno, crecimiento personal, relaciones positivas, propósito de vida y la autoaceptación (Nibedita et al., 2018). Además de la correlación positiva entre la CdV y el bienestar psicológico, existe una relación con la incontinencia urinaria que repercute negativamente con estas dos variables (Rehab et al., 2021). En otra investigación se menciona que no hay una relación, pero los factores internos que influyen en ambos correlacionan, siendo que los residentes de zonas rurales con pobreza presentan niveles bajos de CdV y de bienestar psicológico (Makwana y Elizabeth, 2023).
Asimismo, la inteligencia emocional percibida de las PM institucionalizadas se puede predecir con las dimensiones de la CdV: salud, capacidades funcionales, actividad de ocio y satisfacción con la vida de las PM, pero no está relacionada con el entorno (Luque-Reca et al., 2018). No existe una relación significativa entre la inteligencia emocional y la CdV en con diabetes y sin diabetes, pero mejorar la inteligencia emocional de las personas durante los primeros años de la enfermedad puede prevenir complicaciones irreversibles y es eficaz para mejorar su salud (Moradi et al., 2019).
El funcionamiento familiar tiene una correlación positiva en la CdV (Dedek y Sulastri 2021; Fauzan et al. 2020) y el apoyo social (Rahmadhani et al. 2022), teniendo así que el funcionamiento familiar tiene un efecto predictivo positivo sobre la CdV (Zhou et al., 2023). Las personas con disfunción familiar leve y severa presentarán peor CdV (De Souza et.al, 2022; Freitas et al., 2022), y afectará a las personas que presentan hipertensión (Anggraini et al., 2022) y depresión (Zhou et al., 2023). Algunos mediadores son las actividades pasadas, presentes y futuras, la autonomía (Freitas et al., 2022), la autoeficacia (Yuan et al., 2021) y la intimidad (De Souza et al., 2022). De la misma forma, el funcionamiento familiar se eleva si las PM están satisfechas con el hecho de que la familia acepte y apoye sus deseos de encontrar nuevas direcciones de vida y actividades (Dedek y Sulastri 2021).
Se detectaron 27 instrumentos de evaluación, de los cuales 10 instrumentos son para medir la CdV, los más utilizados son The World Health Organization Quality of Life (WHOQOLBREF) utilizado en cuatro estudios (Anggraini et al., 2022; De Souza et al. 2022; Fauzan et al., 2020; Rahmadhani et al., 2022) y el World Health Organization Quality of Life-Old (WHOQoL-Old) utilizado en cuatro estudios (Dedek y Sulastri, 2021; De Souza et al., 2022; Freitas et al., 2022 y Makwana y Elizabeth, 2023). Para la variable de aptitud física (Çankaya et al., 2019; Sarode et al., 2019; Thakur y Dhasal 2019) se utilizó la escala de Senior Fitness Test (SFT). En los dos estudios que miden la inteligencia emocional (Luque-Reca et al., 2018; Moradi et al., 2019) se utilizaron diferentes escalas, la de Wong and Law Emotional Intelligence Scale (WLEIS) y una adaptación The Shrink Emotional Intelligence Questionnaire. Para medir el bienestar psicológico se utilizó principalmente la Ryff Scales of Psychological Wellbeing (PWBS; 42 items) en dos estudios (Nibedita et al., 2018; Makwana y Elizabeth, 2023). Para medir el funcionamiento familiar en los ocho estudios citados se utilizó el instrumento de Family APGAR (Anggraini et al., 2022; Dedek y Sulastri, 2021; De Souza et al., 2022; Fauzan et al., 2020; Freitas et al., 2022; Rahmadhani et al., 2022; Yuan et al., 2021; Zhou et al., 2023). Finalmente, en los estudios se evaluaron diferentes variables: depresión, sexo, hipertensión, diabetes y enfermedades crónicas, las cuales correlacionan con la CdV y las variables clínicas de esta investigación.
La presente revisión sistemática tuvo como objetivo analizar de forma sistemática la información existente sobre la aptitud física, bienestar psicológico, inteligencia emocional y funcionamiento familiar. Es la primera que estudia la relación entre la CdV y las variables ya mencionadas en PM, tomando como base el modelo conceptual de la OMS e investigaciones en las que se presentan variables más específicas que protegen y predicen la CdV. Los hallazgos obtenidos permiten apreciar que la CdV tiene grandes implicaciones en la vejez.
Aunque los resultados presentados anteriormente tienen numerosas limitaciones (muestra pequeña, diseño transversal y análisis bivariados), ofrecen una primera visión de los vínculos entre nuestras variables de estudio. Es relevante destacar que el modelo conceptual de la CdV de la Organización Mundial de la Salud se distingue de manera importante por las evaluaciones de la persona respecto al desempeño objetivo, habilidad y conducta, así como por los autorreportes subjetivos.
En primer lugar, en el dominio físico del modelo se ha constatado que la aptitud física tiene un papel importante en las PM y una correlación significativa. En otros estudios revisados, no solo se pudo observar una correlación, sino también se pudo constatar un óptimo desempeño de las actividades diarias, autonomía (Coelho de Farias et al., 2014; Vagetti et al., 2020), independencia, bienestar, funcionalidad y mejora de la composición corporal (Hernández, et al., 2015). Los resultados obtenidos se han corroborado en otros estudios que evidencian una correlación entre estas variables, independientemente del diseño del estudio, la población y el sexo (Chung et al., 2017; Samuel et al., 2011), a pesar del reducido número de artículos encontrados que se enfocan en las relaciones entre cada componente de aptitud física y subdimensiones de la CdV. Asimismo, se ha constatado que la aptitud física se vincula con una disminución en la incidencia de patologías cardiovasculares y mortalidad (Huang et al., 1998). Los hallazgos evidencian una urgencia de investigar con más detalle los beneficios de la aptitud física en relación con la CdV en las PM, siendo fundamental como dominio físico, debido a la relevancia de la salud física, la capacidad funcional y la energía. La evaluación del dominio físico se distingue por ser subjetiva a través de la lectura de autorreportes sobre la actividad física o anamnesis en la historia clínica. Por lo tanto, es relevante valorar la aptitud física, debido a que proporciona un panorama más preciso debido a su evaluación objetiva (Blair et al., 1995).
Por otra parte, es importante destacar que el bienestar psicológico tiene una correlación significativa con la CdV. Considerando que el ámbito psicológico comprende aspectos emocionales, cognitivos y de imagen corporal, se puede inferir que los atributos del bienestar psicológico protegen contra la depresión (Zhou et al., 2023) y la incontinencia urinaria (Rehab et al., 2021). Asimismo, un estudio adicional sostiene que los componentes del bienestar psicológico, junto con un programa de ejercicio físico, se relacionan con la salud física y mental en el ámbito de la salud mental en PM (Baptista et al., 2017). De igual manera, el bienestar psicológico y la CdV son factores esenciales para el tratamiento contra la diabetes (American Diabetes Association (ADA), 2021). Un factor que puede incrementar la CdV y el bienestar psicológico es la atención plena (Nnate et al., 2021). La CdV en las PM y el bienestar psicológico están relacionados con diferentes factores, como la salud física, las relaciones sociales y la satisfacción con la vida. Algunos autores han tratado de diferentes maneras la relación entre bienestar psicológico y CdV, ofreciendo perspectivas desde la psicología positiva y la salud mental.
Asimismo, la inteligencia emocional se incluyó en el ámbito psicológico, aunque la OMS no ha elaborado un modelo específico que vincule directamente la CdV con la inteligencia emocional, se ha establecido una relación entre ambas variables desde diferentes perspectivas. En la evaluación sistemática, se constató que la CdV tiene una correlación significativa con la inteligencia emocional, aunque únicamente se evaluaron dos artículos, los cuales nos presentan, el vacío de la literatura en esta población con estas variables. Los estudios demuestran que aumentar la inteligencia emocional mejora la CdV (Luque-Reca et al., 2018) siendo un factor importante para la prevención de complicaciones en caso de enfermedad (Moradi et al., 2019). Se hallaron estas conclusiones en más estudios con diferentes poblaciones, sexo, país y diseño metodológico (Alkan y Bingölbali, 2022; Downey et al., 2008; Maharaj y Ramsaroop, 2022; Yalcin et al., 2008). Es importante mencionar que en la vejez, se enfrentan cambios significativos, como las pérdidas, una disminución en la salud y ajustes sociales, por lo que la capacidad de comprender y gestionar emociones les permite adaptarse mejor a estas situaciones, contribuyendo a un envejecimiento activo y satisfactorio al promover el bienestar mental y emocional, lo que impacta en la calidad de vida global.
Finalmente, en el ámbito de las relaciones sociales, que se refiere a la calidad de las relaciones personales y el apoyo social. Se llevó la revisión del funcionamiento familiar en relación con la CdV, cuyas variables fueron relevantes, y se constató una mayor cantidad de estudios acerca de estas variables, lo cual confirma la relevancia que tiene el funcionamiento familiar para la CdV de las PM. Se hallaron resultados similares en el estudio que indicaron que el funcionamiento familiar es peor en las PM que se encuentran institucionalizadas (Amonkar et al., 2018). En otra investigación se encontró que la intimidad es una herramienta positiva para el funcionamiento familiar, por lo que es importante conocer las necesidades de las PM para que estas sean satisfechas y puedan en consecuencia aumentar su CdV (De Souza et al., 2022). La mejora en las relaciones familiares es un elemento fundamental para la recuperación de la CdV y la salud mental en el ámbito de la vejez (Freitas et al., 2022). En consecuencia, el funcionamiento familiar brinda un sistema de apoyo fundamental, ayudando a reducir la soledad, promoviendo la sensación de pertenencia y facilitando la atención y cuidado, lo cual contribuye a la CdV.
De acuerdo con los resultados encontrados y la discusión que presentamos, se propone un punto de partida para futuras investigaciones donde se analice el grado en el que estas variables clínicas predicen la CdV de las PM.
El enfoque de la revisión sistemática implicó un análisis de la importancia de la aptitud física, el bienestar psicológico, la inteligencia emocional, el funcionamiento familiar y aspectos asociados con relación a la CdV en las PM. Todas estas variables clínicas impactan de manera favorable en la CdV de las PM debido a que les permiten tener independencia física, autonomía, dominio del entorno, crecimiento personal, relaciones positivas, obtener un propósito de vida y hasta la autoaceptación en este proceso de envejecimiento; todo esto salvaguarda la CdV.
Por otra parte, la CdV negativa influye en patologías como la depresión y la incontinencia urinaria. A su vez, el buen funcionamiento familiar permite a las PM tener un ajuste a estas patologías debido a que al contar con un entorno con un buen funcionamiento familiar se podrán cubrir las necesidades y generar mayor satisfacción solo con el hecho de que la familia acepte y apoye sus deseos de encontrar nuevas direcciones de vida y actividades.
La revisión de la literatura reveló que la población más estudiada es femenina y la mayoría de los artículos están enfocados en la relación de las variables de funcionamiento familiar y CdV. Es importante mencionar que la CdV se debería estudiar de manera multidimensional. Aunque en los artículos se menciona cómo afectaba en diferentes esferas, no se encontró un estudio que incluyera variables clínicas de nuestro interés. Por otra parte, la menor cantidad de los estudios fue sobre la CdV con relación a las variables de inteligencia emocional y de bienestar psicológico infiriendo que estas podrían disminuir síntomas físicos y psicológicos que intervienen en el día a día de las personas mayores. Con base en lo anterior, se sugiere que se realicen más estudios en las personas mayores, también que se incluyan diferentes variables que puedan predecir un impacto favorable en la CdV y se aborden estudios más complejos para poder analizar estas variables y lograr mayores conocimientos que permitan a su vez generar programas y políticas de atención en este sector de la población.
La presente revisión tuvo como objetivo resumir de manera sistemática la información que existe sobre las variables clínicas más específicas y como predicen la CdV. Desde esta perspectiva, los resultados señalan una relación para mejorar la CdV, prevenir factores de riesgo que conllevan a tener una CdV negativa y salvaguardar en caso de presentar una patología o prevenirla.
Finalmente, con respecto a las limitaciones de la revisión, se observó que algunos estudios analizados no utilizaron una población significativa, limitando el conocimiento sobre el comportamiento de estas variables en una población más extensa; como consecuencia, los aportes de los estudios no se pueden generalizar.