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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Editorial</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Editorial</b></font></p>    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Bosques para personas" es el tema que gu&iacute;a el A&ntilde;o Internacional de los Bosques 2011, al englobar el papel de la gente en la ordenaci&oacute;n, la conservaci&oacute;n y el desarrollo silv&iacute;cola mundial, bajo premisas como los conocimientos tradicionales, la Ordenaci&oacute;n Forestal de Base Comunitaria (OFBC), las Peque&ntilde;as y Medianas Empresas Forestales (PYMEF) y los Productos Forestales No Maderables (PFNM). En preparaci&oacute;n a esta celebraci&oacute;n, el informe de la FAO: <i> Situaci&oacute;n de los bosques del mundo 2011</i>  ofrece una actualizaci&oacute;n sobre estos temas y proporciona una panor&aacute;mica de las necesidades futuras y las recomendaciones en materia de pol&iacute;ticas para proteger el valor local forestal. Ideas que en su conjunto provocan la reflexi&oacute;n respecto a la complejidad en todas las variantes del desarrollo sustentable.</font></p>    <p align="center"><img src="/img/revistas/remcf/v2n3/a1f1.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los conocimientos tradicionales combinan los saberes, las innovaciones y las destrezas &eacute;tnicas, constituyen la base para los medios de subsistencia y contribuyen a la cultura y econom&iacute;a local, as&iacute; como a las pr&aacute;cticas de ordenaci&oacute;n y comercio e incluyen los juicios ligados al uso de especies y ecosistemas. Hist&oacute;ricamente, han desempe&ntilde;ado un papel fundamental en la industria farmac&eacute;utica, cosm&eacute;tica y hort&iacute;cola. A pesar del declive econ&oacute;mico, las ventas contin&uacute;an aumentando en los &aacute;mbitos fitoterap&eacute;uticos, alimentarios y de bebidas nutrac&eacute;uticos, etc.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, los productos e ingredientes ex&oacute;ticos tienen cada vez mayor demanda en Europa y Norteam&eacute;rica, lo que lleva a las empresas a buscar remedios y sabores &eacute;tnicos. La antig&uuml;edad en su empleo tambi&eacute;n privilegia a los productos e ingredientes "nuevos", que reciben una aprobaci&oacute;n reglamentaria m&aacute;s r&aacute;pida, ya que su uso durante generaciones, demuestra su inocuidad. La ciencia ofrece, por su parte, la exploraci&oacute;n de las aplicaciones biotecnol&oacute;gicas de estas herencias. Con mayor frecuencia se consulta el saber tradicional como parte de los esfuerzos por abordar retos m&aacute;s amplios, tal es el caso del Panel Intergubernamental de Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) que identific&oacute; las nociones locales como un elemento importante, pero ausente de sus evaluaciones previas, lo cual ser&aacute; subsanado en sus pr&oacute;ximos informes de evaluaciones cient&iacute;ficas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo importante es que dicho acervo mejore la vida de sus poseedores. La medicina tradicional, por ejemplo, proporciona atenci&oacute;n primaria a una gran parte de la poblaci&oacute;n mundial. En pa&iacute;ses de &Aacute;frica y Asia hasta 80% de la poblaci&oacute;n depende de ella, en primera instancia. La ordenaci&oacute;n tradicional, incluida la manipulaci&oacute;n de los bosques para favorecer especies deseables y ampliar la variedad de productos y servicios ha mantenido a comunidades en entornos complejos, y a menudo inh&oacute;spitos durante miles de a&ntilde;os. Estos sistemas silv&iacute;colas ind&iacute;genas requieren pocos insumos, pero resultan eficaces, puesto que utilizan habilidades como el raleo selectivo, el deshierbe y la plantaci&oacute;n de enriquecimiento.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ordenaci&oacute;n tradicional ha determinado la estructura y la composici&oacute;n de los bosques en todo el mundo, adem&aacute;s de ofrecer ense&ntilde;anzas para t&eacute;cnicos, le&ntilde;adores, agricultores n&oacute;madas, conservacionistas y aquellos que desean comprender los ecosistemas complejos y biol&oacute;gicamente diversos, as&iacute; como las relaciones entre las personas y su medio. As&iacute; mismo, en los ambientes forestales influye en la flora y fauna, de hecho el v&iacute;nculo existente entre las pr&aacute;cticas culturales y la diversidad biol&oacute;gica, en la actualidad converge en el concepto "diversidad biocultural", la cual es resultado de numerosos estudios y an&aacute;lisis que constatan correlaciones entre la variedad ling&uuml;&iacute;stica, &eacute;tnica y biol&oacute;gica. El concepto comprende las relaciones din&aacute;micas presentes en la naturaleza y la civilizaci&oacute;n, tambi&eacute;n favorece la de la riqueza biol&oacute;gica y cultural ante la globalizaci&oacute;n, los nacionalismos y la explotaci&oacute;n insostenible.     </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La defensa de las culturas ya se considera parte integral de la conservaci&oacute;n. Se ha llamado la atenci&oacute;n pol&iacute;tica hacia el valor de las tradiciones y el consentimiento de sus poseedores para su empleo. Sin embargo, los t&eacute;rminos respecto a los conocimientos "tradicionales" y "tradicionales relativos a los bosques" todav&iacute;a no se han integrado en las pol&iacute;ticas mundiales ni en las pr&aacute;cticas de ordenaci&oacute;n, aunque contin&uacute;an siendo objeto de un gran debate e incluso se han desarrollado instrumentos para abordar estas preocupaciones, como el Convenio sobre la Diversidad Biol&oacute;gica el cual hace un llamamiento a las partes para que: "respeten, conserven y mantengan el conocimiento, las innovaciones y las pr&aacute;cticas de los pueblos ind&iacute;genas y las comunidades locales, relativos a la biodiversidad". Dicho convenio promueve la m&aacute;s amplia aplicaci&oacute;n de este conocimiento con la aprobaci&oacute;n y la participaci&oacute;n de sus salvaguardas, fomenta el reparto equitativo de los beneficios, exige que se protejan los usos consuetudinarios de los recursos naturales, estipula que se integren las tecnolog&iacute;as tradicionales en la informaci&oacute;n que se intercambia y establece que la cooperaci&oacute;n considere las ciencias aplicadas ind&iacute;genas y criollas.   </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Conocimientos que est&aacute;n tom&aacute;ndose en cuenta, de manera creciente, en relaci&oacute;n con acuerdos mundiales sobre derechos de propiedad intelectual, que proponen la obligaci&oacute;n de informar acerca del origen en solicitudes de patentes y la posibilidad del reparto de beneficios con las comunidades, para evitar la biopirater&iacute;a. Este tipo de derechos sobre los recursos gen&eacute;ticos igualmente constituyen un tema importante de diversas partes intergubernamentales. Se recomienda a los pa&iacute;ses como estrategias para la protecci&oacute;n de los conocimientos tradicionales y los recursos gen&eacute;ticos, la creaci&oacute;n de registros de la biodiversidad en los que se consignen sus fines y entendimiento en regiones concretas. Dichos m&eacute;todos de salvaguarda se complementan con el reconocimiento jur&iacute;dico de la propiedad colectiva de los recursos, patentes y certificados de consentimiento informado previo, el reparto de beneficios y el origen del recurso o los conocimientos en las solicitudes de patentes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las empresas han adoptado un enfoque pr&aacute;ctico ante la necesidad de alcanzar acuerdos de reparto del acceso y los beneficios del uso de las nociones tradicionales. Las maneras en que se emplean e interpretan los conocimientos tradicionales a&ntilde;aden una capa adicional de complejidad. En casos en que se utilizan los conocimientos tradicionales se depende de entidades intermediarias como instituciones de investigaci&oacute;n o gobiernos, sin embargo, a&uacute;n es intrincado resolver qui&eacute;n representa a los grupos locales o c&oacute;mo se determinan estos propietarios. La naturaleza inextricable de estos y otros problemas hace que tales proyectos sean, con frecuencia, inherentemente pol&eacute;micos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Los conocimientos tradicionales constituyen la base sobre la que las comunidades gestionan sus bosques., al menos una cuarta parte de la tierra forestal de los pa&iacute;ses emergentes tiene un control comunitario. Las PYMEF toman como punto de partida enfoques basados en la OFBC. Muchas de ellas se basan en materias proporcionadas por los bosques, en particular por los &aacute;rboles, por lo tanto desempe&ntilde;an una funci&oacute;n importante en la cosecha, elaboraci&oacute;n, transporte y comercializaci&oacute;n de productos maderables y no maderables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existen muchas formas de OFBC, en respuesta a contextos pol&iacute;ticos, sociales, econ&oacute;micos e institucionales concretos. En algunos pa&iacute;ses las disposiciones relativas a esta Ordenaci&oacute;n han surgido de la necesidad de los gobiernos de recortar los costos inherentes a la protecci&oacute;n de los recursos forestales. Las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) internacionales y locales la han promovido ampliamente en proyectos de desarrollo rural.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La demanda de una mayor eficiencia tanto en la prestaci&oacute;n de servicios, como en la rendici&oacute;n de cuentas en el modo en que los gobiernos gestionan los recursos naturales, junto con la tendencia mundial a la liberalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y la descentralizaci&oacute;n, ha dado lugar a cambios normativos. Diversos pa&iacute;ses han creado leyes favorables que respaldan los derechos de las comunidades y las iniciativas participativas mediante los cuales ofrecen m&aacute;s incentivos para gestionar y proteger mejor los recursos forestales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mundo varios gobiernos han lanzado programas de reforma del sector p&uacute;blico que retiran cierta autoridad a los ministerios centrales, incluido el forestal. Las administraciones han sido descentralizadas en un intento de incrementar la eficiencia y la rendici&oacute;n de cuentas en la prestaci&oacute;n de servicios. Algunos han abandonado el enfoque m&aacute;s proteccionista de la ordenaci&oacute;n y han trasladado la responsabilidad del uso de los bosques a un nivel m&aacute;s bajo, es decir, a los gobiernos locales, las instituciones tradicionales y las comunidades.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   No obstante, la descentralizaci&oacute;n suele tener lugar de modo poco sistem&aacute;tico. En muchas ocasiones el gobierno central retiene el control e impone condiciones para la ordenaci&oacute;n local, produci&eacute;ndose una devoluci&oacute;n limitada del poder, los derechos y las finanzas a las comunidades. Con frecuencia la responsabilidad de las instituciones culturales tradicionales se identifica de manera deficiente en los instrumentos de orientaci&oacute;n, lo que conlleva a un conflicto de mandatos. Todos estos factores dificultan que el pleno potencial de la OFBC se haga realidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Los cambios del panorama pol&iacute;tico, en el &aacute;mbito nacional, podr&iacute;an dar lugar a reformas normativas e institucionales en los sistemas de gobernanza forestal, que sustentan la propia ordenaci&oacute;n silv&iacute;cola descentralizada. No obstante, la tenencia de la tierra, tan importante para garantizar la equidad y los derechos de las comunidades que dependen de los bosques, se ha reformado escasamente. Los estudios indican que, si bien la seguridad de la tenencia ser&iacute;a necesaria para conseguir la ordenaci&oacute;n forestal sostenible y una mejora en los medios de subsistencia, no es suficiente por s&iacute; misma. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Pa&iacute;ses en desarrollo disponen de planes cuyos objetivos forma parte de los procesos relativos a las estrategias de reducci&oacute;n de la pobreza iniciados por el Banco Mundial. Otras naciones, han identificado a la silvicultura como una de las fuerzas motoras del crecimiento socioecon&oacute;mico, raz&oacute;n por la cual han integrado el manejo forestal a dichas estrategias. Los principales instrumentos normativos y de planificaci&oacute;n reconocen a una multitud de partes interesadas del sector, y se han acercado a un enfoque m&aacute;s centrado en las personas y han adoptado la OFBC como una de las opciones fundamentales para estimular el crecimiento en las zonas rurales.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se ha constatado un incremento de la organizaci&oacute;n de las comunidades dependientes de los bosques. M&uacute;ltiples grupos comunitarios de usuarios de los bosques se han transformado, progresivamente, en asociaciones y cooperativas, las cuales a su vez, han creado alianzas en el &aacute;mbito regional y federaciones en el internacional. Su objetivo es abordar de manera conjunta su falta de influencia y reducido poder de negociaci&oacute;n, que dificultan el uso productivo de los bosques.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la facilitaci&oacute;n de asociaciones civiles nacionales, regionales e internacionales se han creado v&iacute;nculos regionales; verbigracia, la Alianza Internacional de los Pueblos Ind&iacute;genas y Tribales de los Bosques Tropicales y la Alianza Mundial de Comunidades Forestales, han demandado la mejora de los derechos de las comunidades. Tambi&eacute;n est&aacute;n movilizando a la poblaci&oacute;n local para que participe en la creaci&oacute;n de empresas para la comercializaci&oacute;n, con lo que se incrementar&aacute; la importancia de la OFBC, lo cual genera diversos beneficios a largo plazo. Algunos de ellos son la mejora de la conservaci&oacute;n de los bosques el incremento de instituciones comunitarias y el capital social y la contribuci&oacute;n a la reducci&oacute;n de la pobreza.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para que la OFBC influya en este &uacute;ltimo punto es necesario que varios factores sean favorables como son: el contexto normativo, la naturaleza y la diversidad de los productos forestales accesibles, la capacidad de ordenaci&oacute;n de la comunidad y la disponibilidad de infraestructuras para respaldar la producci&oacute;n, la manufactura y la comercializaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el paso del tiempo, a medida que la productividad de los bosques aumenta, comienzan a surgir Peque&ntilde;as Y Medianas Empresas Forestales PYMEF en forma de aserraderos, talleres de carpinter&iacute;a y ebanister&iacute;a o negocios dedicados a la artesan&iacute;a. De esta forma ha sido posible crear empleo para las mujeres y los j&oacute;venes, y que las familias pobres obtengan ingresos adicionales. La creaci&oacute;n de PYMEF puede ser a trav&eacute;s de emprendedores individuales, familiares, comunitarios o asociaciones de diversas partes de la cadena de suministros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   Hay numerosos ejemplos de PYMEF que ofrecen con &eacute;xito madera y productos madereros elaborados, las cuales tambi&eacute;n son proveedoras importantes de muchos PFNM: rat&aacute;n, bamb&uacute;, plantas medicinales, insectos, frutas, frutos secos, hongos y carne de caza. Mercanc&iacute;as que se venden en forma cruda, semi-elaborada y manufacturada. La prestaci&oacute;n de servicios ambientales, como las actividades recreativas, es otro &aacute;mbito en el que las PYMEF participan de manera creciente. De hecho, en el estudio <i> Situaci&oacute;n de los bosques del mundo 2011, </i> con frecuencia las PYMEF representan entre 80 y 90% de las empresas y m&aacute;s del 50% de los empleos relacionados con los ecosistemas forestales. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las PYMEF sostenibles tienen efectos econ&oacute;micos, sociales y ambientales positivos y proporcionan una contribuci&oacute;n importante al desarrollo econ&oacute;mico. Diversos estudios de casos locales en Am&eacute;rica Latina, Asia y &Aacute;frica muestran la notable participaci&oacute;n de las cooperativas y las PYMEF al desarrollo econ&oacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los peque&ntilde;os negocios poseen ciertas caracter&iacute;sticas microecon&oacute;micas con un efecto multiplicador de los beneficios en las econom&iacute;as rurales, lo que resulta en mayor ingreso, consumo y mejores condiciones comerciales. Se calcula, que las comunidades forestales producen entre 75,000 y 100,000 millones de d&oacute;lares anuales en bienes y servicios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El crecimiento econ&oacute;mico rural en el que participa la poblaci&oacute;n genera muchas mejoras sociales. Los ingresos adicionales se suelen invertir en educaci&oacute;n y en atenci&oacute;n sanitaria. Muchas personas emplean los ingresos sobrantes para facilitar la transici&oacute;n de la agricultura a la compra de alimentos, que les permite participar en actividades sociales y pol&iacute;ticas. Las comunidades que crecen econ&oacute;micamente tienden a ser m&aacute;s activas en la toma de decisiones pol&iacute;ticas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay m&uacute;ltiples pruebas de que los poseedores de propiedad privada, incluidos los titulares de derechos de propiedad comunal, pueden proteger los bienes p&uacute;blicos, y de hecho as&iacute; lo hacen, si se cuenta con una estructura de incentivos adecuada. Se estima que las comunidades rurales poseen o administran bajo licencia como m&iacute;nimo una cuarta parte de los bosques de los pa&iacute;ses en desarrollo, y que anualmente invierten en conservaci&oacute;n 2,600 millones de d&oacute;lares en todo el mundo, cantidad que supera los fondos del sector p&uacute;blico y todas las formas de gasto internacional en conservaci&oacute;n combinados (FRA, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fomento, mantenimiento y mejora de las iniciativas econ&oacute;micas de base forestal en el &aacute;mbito local requieren la combinaci&oacute;n de varios elementos. Un entorno favorable est&aacute; formado por pol&iacute;ticas de apoyo, acceso a finanzas, servicios y mercados adaptados al entorno y seguridad de acceso y tenencia de los bosques: todos ellos son aspectos cruciales en las primeras fases de la creaci&oacute;n de iniciativas forestales locales. Las medidas destinadas a a&ntilde;adir valor incrementar&aacute;n en muchos casos los ingresos, mientras que el fomento de la capacidad mejora la sostenibilidad de las empresas.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Del mismo modo que la ordenaci&oacute;n forestal de base comunitaria necesita condiciones previas determinadas, las PYMEF dependen de marcos normativos, la toma de decisiones coordinadas entre las partes interesadas y el acceso a la tierra y los derechos de tenencia. As&iacute; mismo, es importante el acceso continuo a finanzas y mercados, tecnolog&iacute;as actualizadas y medios, mediante los cuales mejoren la calidad de sus productos, con el fin de tener &eacute;xito. Adem&aacute;s, dado que la producci&oacute;n de PFNM, es cada vez m&aacute;s relevante, ser&aacute; necesario contar con una mejor gesti&oacute;n de estos productos, pol&iacute;ticas apropiadas y legislaci&oacute;n adecuada que garanticen que estas empresas continuar&aacute;n disfrutando de una s&oacute;lida base de recursos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, los PFNM desempe&ntilde;an un papel fundamental en las actividades forestales comunitarias y en las PYMEF. Constituyen bienes de subsistencia y comerciales fundamentales para las comunidades, y en muchas zonas son la principal fuente de efectivo para pagar los gastos escolares, comprar medicamentos, adquirir equipo, suministros y alimentos que no se pueden cultivar. Las pol&iacute;ticas inadecuadas no s&oacute;lo han dado lugar a la sobreexplotaci&oacute;n silvestre, sino que han reducido los beneficios de los productores y han generado nuevas formas de desigualdad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En parte, los problemas en materia de leyes y pol&iacute;ticas relativas a los PFNM resultan de la reducci&oacute;n del significado de "productos forestales" durante el siglo pasado, hasta el punto de que este t&eacute;rmino incluye  madera y fibras lignificadas extra&iacute;das a escala industrial para su uso en la fabricaci&oacute;n de madera para construcci&oacute;n, papel, cart&oacute;n y tablero de part&iacute;culas. Lo anterior ocurre, incluso, en regiones en las que los PFNM son mucho m&aacute;s valiosos que los denominados "productos forestales". Los marcos jur&iacute;dicos y normativos pasan por alto la mayor&iacute;a de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La legislaci&oacute;n y las pol&iacute;ticas relativas a PFNM existentes suelen ser una mezcla compleja y confusa de medidas elaboradas a lo largo del tiempo con escasa coherencia o coordinaci&oacute;n. En pocas ocasiones se asemejan a un marco normativo general. Se han aplicado numerosos instrumentos como respuestas espec&iacute;ficas a una crisis (por ejemplo, la percepci&oacute;n de que una especie est&aacute; sobreexplotada) o con base en la teor&iacute;a demasiado optimista de que si se oficializan las actividades informales se podr&aacute;n obtener ingresos fiscales. Las reglamentaciones han ido precedidas de una evaluaci&oacute;n cuidadosa y sistem&aacute;tica de las oportunidades y amenazas asociadas con las especies, los ecosistemas y los medios de subsistencia, de igual modo es infrecuente un enfoque estrat&eacute;gico de la reglamentaci&oacute;n del sector de los PFNM, en su conjunto (FRA, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, en muchos pa&iacute;ses, a finales de la d&eacute;cada de 1980 comenz&oacute; a tener lugar un cambio a medida que los cient&iacute;ficos, los gestores de los recursos naturales y los responsables de las pol&iacute;ticas otorgaban mayor reconocimiento a los valores no maderables de los bosques, incluida su importancia socioecon&oacute;mica y cultural. Esta modificaci&oacute;n estuvo motivada por diversos factores, entre ellos el abandono del enfoque proteccionista de algunos organismos en favor de uno que incorpora el uso sostenible y considera la equidad y la justicia social, condiciones fundamentales para la conservaci&oacute;n. Articulada, inicialmente por la Comisi&oacute;n Brundtland en 1987, dicha perspectiva culmin&oacute; en los diversos acuerdos que emanaron de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, celebrada en R&iacute;o de Janeiro en 1992, uno de los cuales fue el CDB, de naturaleza vinculante. Los grupos dedicados a la conservaci&oacute;n y el desarrollo experimentaron con proyectos basados en PFNM como medio de respaldar actividades de generaci&oacute;n de ingresos respetuosas con el medio ambiente y socialmente justas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como resultado, los peque&ntilde;os productores y los propios productos han salido del anonimato en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. No obstante, con excepciones, las pol&iacute;ticas relativas fueron, a menudo, oportunistas y se destinaron recursos insuficientes a su supervisi&oacute;n y aplicaci&oacute;n, frecuentemente se a&ntilde;adieron a leyes forestales centradas en la madera. Pocas veces los reglamentos fueron precedidos de un an&aacute;lisis cuidadoso de los complejos factores que influyen en la gesti&oacute;n, el uso y la comercializaci&oacute;n de los PFNM o de consultas con los productores, quienes suelen quedarse al margen de la pol&iacute;tica y la econom&iacute;a. En m&uacute;ltiples casos las intervenciones normativas tambi&eacute;n criminalizaron la extracci&oacute;n de estos productos, lo que marginaliz&oacute; a&uacute;n m&aacute;s a los extractores, y las leyes consuetudinarias y las instituciones locales, m&aacute;s adecuadas para regular especies, se vieron perjudicadas por los esfuerzos dirigidos a establecer un control normativo sobre los PFNM (FRA, 2011).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hay diversas leyes y pol&iacute;ticas que se refieren a los PFNM, a menudo para conservar o gestionar los recursos y, en algunos casos, para mejorar los medios de subsistencia rurales o para promover el crecimiento econ&oacute;mico m&aacute;s amplio en una regi&oacute;n. Medidas que, en general, se centran en los PFNM comerciales forman parte de esfuerzos nacionales para proteger especies en peligro de extinci&oacute;n o nativas o regular el comercio internacional, en virtud de la Convenci&oacute;n sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES). La mayor&iacute;a de las normas que abordan directamente los PFNM est&aacute;n en la legislaci&oacute;n relativa a los recursos naturales, y especialmente en la legislaci&oacute;n forestal. Aunque, hay otras medidas adicionales que reglamentan expl&iacute;citamente aspectos de la comercializaci&oacute;n y el uso de PFNM, por ejemplo las que rigen el transporte, la fiscalizaci&oacute;n y el comercio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s de las leyes relativas a los PFNM, existen algunas que aunque no los mencionan s&iacute; tienen consecuencias sobre su uso, ordenaci&oacute;n y venta. Sus notables efectos se deben a que la ordenaci&oacute;n y los medios de subsistencia constituyen un conjunto interconectado de actividades, por lo que la reglamentaci&oacute;n de un aspecto tiene consecuencias inmediatas en los otros. Entre estas incluyen las agr&iacute;colas, la tenencia de la tierra y la propiedad intelectual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los casos en que los derechos sobre los recursos y la tenencia de la tierra son seguros, las leyes consuetudinarias todav&iacute;a son firmes y existe capacidad local para gestionar la base de recursos y hacer frente a la presi&oacute;n comercial. No obstante, en los casos en que el derecho consuetudinario se ha fragmentado o la presi&oacute;n comercial se intensifica y supera la capacidad de las instituciones tradicionales, los gobiernos pueden ofrecer reglamentaci&oacute;n complementaria, algo que es solicitado a menudo por los grupos locales. El valor comercial de los bosques se reconoce tanto en t&eacute;rminos de la madera como, en menor medida, el de los PFNM vendidos en grandes cantidades en todo el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tercer valor, igualmente crucial de los bosques corresponde al no monetario para los productores forestales. No se consideran aqu&iacute; los de tipo religioso o cultural, sino el apoyo diario proporcionado por los bosques a las familias que viven en ellos o en zonas pr&oacute;ximas. Los investigadores son conscientes de la importancia del valor no monetario de los bosques (valor de consumo), pero de momento este no se refleja en las estad&iacute;sticas gubernamentales, por lo que sigue siendo invisible, y se le asigna un valor cero.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en modelos creados por el Banco Mundial o la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, los ingresos incluyen el efectivo derivado del empleo, de la venta de cultivos agr&iacute;colas, de la madera y de los productos forestales no maderables. En tanto que los no monetarios derivados provienen del consumo familiar de cultivos agr&iacute;colas. Sin embargo, no est&aacute;n integrados los ingresos no monetarios (consumo) derivados de los bosques, ya que son, literalmente, recolectados y consumidos, en el caso de fruta, frutos secos, hortalizas, carne y productos medicinales, pero el consumo tambi&eacute;n hace referencia al uso de productos maderables y no maderables en el hogar, por ejemplo la le&ntilde;a. Las conclusiones de FRA (2010) indican que a menudo result&oacute; dif&iacute;cil recopilar datos sobre la le&ntilde;a, pero que ella constituy&oacute; m&aacute;s del 70% de la madera extra&iacute;da en Asia y el Pac&iacute;fico y 90% en &Aacute;frica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se calculan los ingresos anuales de una familia rural de un pa&iacute;s en desarrollo, con base no s&oacute;lo en los ingresos monetarios, sino tambi&eacute;n los no econ&oacute;micos se evidencia que estos &uacute;ltimos, completamente invisible desde la perspectiva oficial, en realidad son importantes. En la actualidad se est&aacute;n registrando los mismos resultados en otras partes del mundo, como &Aacute;frica y Asia donde entre 60 y 70% de sus habitantes todav&iacute;a viven en zonas rurales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n en efectivo de los productos forestales a la econom&iacute;a familiar puede no ser notable, esta realidad contextualiza el valor en efectivo de los PFNM. De hecho sus ventas son un indicador deficiente del uso total que las personas hacen de los bosques, pues son una fracci&oacute;n de la contribuci&oacute;n total. As&iacute; en 2005 se consign&oacute; para los PFNM un valor global de 18,500 millones de d&oacute;lares, cantidad que corresponde a 15% de las extracciones de productos forestales. Una quinta parte de los ingresos forestales procede de la comercializaci&oacute;n, mientras que las cuatro quintas partes restantes son de productos sin penetraci&oacute;n en el mercado. Estas ventas adem&aacute;s son una gama mucho menos variada de aquellos que emplean para el consumo. Dicho estado de cosas es claro si se compara el n&uacute;mero de productos que entran en el mercado, con la cantidad que se recolecta para autoconsumo. Tales hechos son muy pertinentes para los debates en torno a la capacidad de los bosques para reducir la pobreza. Muchos expertos han sugerido que la reducci&oacute;n directa de la pobreza, basada en los tipos de ingresos en efectivo, que se obtienen a partir de la comercializaci&oacute;n de PFNM es limitada, a pesar de que algunas ventas m&iacute;nimas ser&iacute;an cruciales para ciertos fines. Por lo tanto, es de importancia mejorar las evaluaciones de la verdadera contribuci&oacute;n de los PFNM a los ingresos tanto en efectivo, como no monetarios, ya que en ambos casos coadyuvan en la reducci&oacute;n de la pobreza, especialmente en los entornos rurales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las zonas rurales la mayor&iacute;a de los ingresos familiares proceden de los productos cultivados y en parte de los no agr&iacute;colas. Estos &uacute;ltimos se conforman por una mezcla de ingresos en efectivo obtenidos como salario e ingresos derivados de recursos naturales tales como los procedentes de los bosques, los r&iacute;os y el mar. Cuanto m&aacute;s remota es la ubicaci&oacute;n, menores son los ingresos en efectivo proporcionados por el salario, y mayor es la dependencia de los cultivos y los recursos naturales. En todos los casos la importancia de los bosques var&iacute;a seg&uacute;n la relevancia de la agricultura, y ambos factores deben entenderse conjuntamente desde el punto de vista de la poblaci&oacute;n local. La naturaleza de la dependencia de los bosques se compone de tres dimensiones: espacial, de g&eacute;nero y de riqueza, que se analizan a continuaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La dependencia de los bosques var&iacute;a de manera predecible en funci&oacute;n del espacio: es mayor en zonas remotas, en donde los mercados est&aacute;n apartados y s&oacute;lo interesan las ventas de productos forestales de valor muy elevado (por ejemplo, especias como la nuez moscada), mientras que es menor en zonas que cuentan con carreteras y mercados, pues resulta f&aacute;cil organizar las ventas de cultivos agr&iacute;colas y se presentan oportunidades de mano de obra asalariada. Existe una estrecha relaci&oacute;n entre el grado de pobreza y los bosques en el &aacute;mbito del an&aacute;lisis nacional. Estas diferencias se aprecian en distancias cortas, ligadas a lo que constituye una distancia de ida y vuelta al mercado que se puede recorrer a pie.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En muchas sociedades las mujeres emplean los bosques para diversificar y a&ntilde;adir sabor a la variedad de alimentos de subsistencia que ofrecen a sus familias, adem&aacute;s de usarlos para obtener efectivo. Resulta normal constatar que ellas se vinculan m&aacute;s a los bosques que a los ingresos no agr&iacute;colas, que en el caso de los hombres, quienes participan m&aacute;s del empleo asalariado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los pobres en general, y no s&oacute;lo las mujeres, dependen m&aacute;s de los bosques para obtener ingresos en efectivo y no monetarios, lo cual responde a que carecen de recursos de tierra o de mano de obra para la ejecuci&oacute;n de sus actividades agropecuarias m&aacute;s sustanciales. Aunque las familias m&aacute;s ricas recolecten mayor volumen de productos, esta actividad constituye un porcentaje superior en los ingresos totales de las familias de escasos recursos. La miseria (profunda, dif&iacute;cil de abandonar y heredada de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n) es muy com&uacute;n en las zonas forestales remotas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antes de que se comercializaran los fertilizantes, se practicaban los sistemas de cultivos migratorios en los terrenos forestales. Los suelos empobrecidos, donde la acumulaci&oacute;n de las malezas y la toxicidad hacen que tras dos o tres a&ntilde;os la agricultura sea imposible, indujeron a los productores trasladarse a otra parcela, y con ello generaban ah&iacute; un nuevo ciclo. En muchas partes, desde &Aacute;frica occidental hasta Indonesia, los campesinos enriquecen las parcelas que abandonan con especies de &aacute;rboles, para obtener un bosque m&aacute;s valioso del que dejaron atr&aacute;s. Las zonas verdes cultivadas de la franja sudanesa de &Aacute;frica y la lenta transici&oacute;n a la agroforesteria de varios estratos en Indonesia y Vietnam son ejemplos de ello. En los bosques h&uacute;medos de la cuenca del Congo resulta imposible criar ganado. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las actividades forestales y los bosques han recibido una atenci&oacute;n renovada en los debates internacionales, dada a su importancia potencial en la mitigaci&oacute;n del cambio clim&aacute;tico. En ellos se insta a los gobiernos a poner en pr&aacute;ctica reformas del sector en favor de la poblaci&oacute;n pobre, para proteger y mejorar los beneficios en materia de medios de subsistencia que los bosques les proporcionan. Para que tal posibilidad se haga realidad, las comunidades locales deber&aacute;n contar con seguridad en sus derechos, con vistas a participar en la ordenaci&oacute;n y la protecci&oacute;n de grandes &aacute;reas de bosques en todo el mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sostenibilidad de la OFBC est&aacute; ligada a disposiciones que faciliten la generaci&oacute;n de beneficios a partir de los bosques y el reparto equitativo de los mismos. Sin el reconocimiento jur&iacute;dico de los derechos sobre los productos forestales, la poblaci&oacute;n local no tiene la motivaci&oacute;n para proteger y mejorar los bosques. Las PYMEF requerir&aacute;n, asimismo, inversiones y fomento de la capacidad continua, para que realmente contribuyan a los medios de subsistencia locales. Tambi&eacute;n es necesario integrar otros aspectos como los &aacute;rboles fuera del bosque. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el informe FRA (2011) se indica que 80% de los bosques del mundo son de car&aacute;cter p&uacute;blico, pero que su propiedad y ordenaci&oacute;n por parte de las comunidades van en aumento. Sin embargo, en muchos pa&iacute;ses los marcos reglamentarios no est&aacute;n claramente definidos o no dan seguridad suficiente de la tenencia para las comunidades que subsisten de los bosques, y los beneficios obtenidos son menores en naciones en los que la OFBC es un concepto relativamente reciente. En ellas quiz&aacute;s no se hayan abordado todav&iacute;a los problemas relativos a la tenencia. En los bosques de valor reducido transferidos a las comunidades no se ha tenido el para mostrar los beneficios de la protecci&oacute;n, y a&uacute;n se carece de una infraestructura que valore los productos forestales comunitarios. En las primeras fases se suelen subestimar los costos temporales de la ordenaci&oacute;n de los bosques. En estas situaciones resulta f&aacute;cil que los intermediarios y las &eacute;lites locales se conviertan en los principales beneficiarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo &uacute;ltimo del reparto de costos y beneficios es conseguir que la ordenaci&oacute;n forestal sea sostenible y reducir la pobreza. Las comunidades esperan que los crecientes beneficios derivados de la madera, la le&ntilde;a y los PFNM act&uacute;en como incentivo para conseguir el objetivo de la ordenaci&oacute;n en colaboraci&oacute;n con el gobierno. La falta de transparencia sobre la cantidad de ingresos y la manera en que se emplean es una fuente potencial de conflictos y una amenaza para la existencia de disposiciones en materia de OFBC. Adem&aacute;s, el proceso de designaci&oacute;n de los bosques para uso patrimonial o para la ordenaci&oacute;n conjunta con los organismos forestales gubernamentales, el registro de los grupos de ordenaci&oacute;n forestal y los procesos de elaboraci&oacute;n y aprobaci&oacute;n de los planes de ordenaci&oacute;n son factores que limitan, considerablemente, la capacidad de los pobladores para participar sin apoyo externo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En muchos pa&iacute;ses los formatos de los planes contin&uacute;an bas&aacute;ndose en la ordenaci&oacute;n convencional de producci&oacute;n de madera a gran escala. Se aplican a operaciones a peque&ntilde;a escala sin una adaptaci&oacute;n m&iacute;nima, por lo que se generan costos elevados en las transacciones y retrasos notables. En esas condiciones los beneficios de las poblaciones dependientes de los bosques dejan de ser el objetivo principal de la ordenaci&oacute;n. No obstante, se est&aacute;n tomando medidas para mejorar las pr&aacute;cticas silv&iacute;colas colaborativas. Pol&iacute;tica que est&aacute; sujeta a la participaci&oacute;n del sector privado en el apoyo a la evoluci&oacute;n de las empresas forestales para la comercializaci&oacute;n, la elaboraci&oacute;n, la mejora de la producci&oacute;n y la organizaci&oacute;n de los grupos locales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las capacidades locales para organizar, negociar y presionar a los gobiernos ha resultado crucial para que la toma de decisiones se ci&ntilde;a a los principios de buena gobernanza. En diversas naciones se realizan esfuerzos liderados por organizaciones ambientalistas con el fin de reforzar las comunidades y presionar a los gobiernos en cuestiones como la simplificaci&oacute;n de las directrices y los procedimientos, entre otras. A pesar de ello, es necesario profundizar los trabajos en los casos en que la participaci&oacute;n social en la toma de decisiones es deficiente debido al apoyo pol&iacute;tico insuficiente y a ciertos factores econ&oacute;micos que generan peque&ntilde;os beneficiarios, en lugar de fomentar la igualdad en el reparto y la distribuci&oacute;n de los ingresos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En respuesta al proceso relativo a la estrategia de reducci&oacute;n de la pobreza del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, varios pa&iacute;ses est&aacute;n integrando objetivos de ordenaci&oacute;n forestal con enfoques tomados de la planificaci&oacute;n del desarrollo, de la ordenaci&oacute;n del paisaje y de las cuencas hidrogr&aacute;ficas como pilares de las estrategias de reducci&oacute;n de la pobreza y la evoluci&oacute;n rural. Adem&aacute;s, con el aumento de la poblaci&oacute;n campesina y de las m&uacute;ltiples demandas en relaci&oacute;n con los bosques las comunidades locales podr&iacute;an constatar que existen mayores incentivos que en el pasado para diversificar sus ingresos, mediante el crecimiento de la comercializaci&oacute;n de los productos forestales</font>.</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gobiernos desempe&ntilde;an una funci&oacute;n cr&iacute;tica en el refuerzo de las PYMEF para reducir la pobreza. Pues conceden y hacen cumplir el acceso legal a los recursos forestales y simplifican los procesos burocr&aacute;ticos necesarios para la autorizaci&oacute;n de cuotas de recursos naturales. Los incentivos financieros, como las exenciones fiscales para las nuevas PYMEF y las pol&iacute;ticas de adquisici&oacute;n local o verdes son pasos positivos adicionales. Los actores del &aacute;mbito mundial tambi&eacute;n contribuyen a crear un entorno favorable, a trav&eacute;s de la generaci&oacute;n de una demanda continuada o con inversi&oacute;n de capital, como es el caso del sector privado. Por ejemplo, un n&uacute;mero cada vez m&aacute;s grande de empresas de salud y belleza est&aacute;n seleccionando productos elaborados de manera sostenible y bajo normas reconocidas de comercio justo. La industria privada obtiene materias primas de peque&ntilde;os y medianos productores, especialmente, en lugares en los que las restricciones sobre la tierra proh&iacute;ben las concesiones a gran escala para plantaciones. Por su parte, los organismos donantes y organizaciones internacionales proporcionan recursos financieros y t&eacute;cnicos para el fomento de la capacidad y colaboran con los socios locales para propiciar el avance de reformas sobre la tenencia de la tierra, las pol&iacute;ticas y el mercado en favor de la poblaci&oacute;n pobre.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La inversi&oacute;n en las actividades forestales controladas localmente requiere ciertas condiciones previas. La inversi&oacute;n "suave" inicial puede ayudar de manera notable al empoderamiento de las comunidades y los emprendedores locales, as&iacute; como a moderar otros riesgos econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos, en preparaci&oacute;n para inversiones "duras" subsiguientes tales como el acceso a conocimientos empresariales y a cr&eacute;ditos. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una iniciativa respaldada por inversores "suaves" para abordar los m&uacute;ltiples retos a los que se enfrentan las PYMEF es Forest Connect (FC), esfuerzo colaborativo entre la FAO, el Instituto Internacional de Medio Ambiente y Desarrollo (IIMAD), el Mecanismo para los programas forestales nacionales y el Programa sobre los bosques del Banco Mundial (PROFOR), con pa&iacute;ses asociados. A las PYMEF les interesa trabajar en asociaciones que les permitan reducir los costos de transacci&oacute;n, adaptarse a las nuevas oportunidades de mercado y dar forma al entorno normativo a su favor. No obstante, en muchas naciones en desarrollo no hay estructuras de apoyo para tales asociaciones forestales o, si las hay, no consiguen ayudar a quien m&aacute;s lo necesita. FC es una alianza internacional con n&uacute;cleos nacionales dedicada a evitar la deforestaci&oacute;n y reducir la pobreza, mediante la vinculaci&oacute;n entre las PYMEF, los mercados, los proveedores de servicios y los procesos normativos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">   El grado de comercializaci&oacute;n y la heterogeneidad de los recursos, mercados y partes interesadas relacionados con los PFNM deber&iacute;an reflejarse en las pol&iacute;ticas y leyes. Un enfoque gen&eacute;rico para reglamentar esta diversa categor&iacute;a de productos no es posible. Los ordenamientos deben reflejar los diversos tipos de usos, la comercializaci&oacute;n local, el comercio a gran escala y las actividades recreativas. Las estrategias pol&iacute;ticas son m&aacute;s eficaces cuando el uso de subsistencia de los PFNM no est&aacute; reglamentado, excepto en casos claros de extracci&oacute;n excesiva. Los gobiernos enfocan sus normas hacia productos de escala industrial comercializados a nivel internacional y de forma intensiva, especialmente cuando tienen recursos limitados; se presta especial atenci&oacute;n a los da&ntilde;os para los PFNM causados por la degradaci&oacute;n derivada de la corta, la miner&iacute;a y el desmonte para la agricultura y otros usos de la tierra. Las pol&iacute;ticas evitan criminalizar las actividades de extracci&oacute;n y marginalizar a&uacute;n m&aacute;s a los productores; se proporciona apoyo e informaci&oacute;n a los grupos de productores y recolectores, a las asociaciones comerciales y a las ONG para reforzar las consultas con las partes interesadas se mitigan los efectos negativos de otras leyes ajenas a este &aacute;mbito. Los pa&iacute;ses que comercian PFNM colaboran entre s&iacute; en aspectos como: la reducci&oacute;n de los requisitos en cuanto a licencias y procedimientos para los peque&ntilde;os productores o bien, los gobiernos integran y coordinan la legislaci&oacute;n y los sistemas de gobernanza consuetudinarios y estatutarios.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las pol&iacute;ticas funcionan mejor cuando se basan en incentivos o marcos jur&iacute;dicos de apoyo, como la asistencia gubernamental a los grupos de productores, comerciantes y elaboradores, el acceso al mercado y precios m&aacute;s elevados mediante la certificaci&oacute;n, exenciones fiscales; as&iacute; como la extensi&oacute;n y educaci&oacute;n c&iacute;vica al respecto. En algunos casos, especialmente cuando surge una repentina y elevada demanda comercial, tambi&eacute;n se necesita un marco reglamentario m&aacute;s complejo que incluya licencias, cuotas, impuestos y limitaciones al comercio. Los gobiernos tendr&aacute;n que abordar la reglamentaci&oacute;n de los PFNM de modo que reflejen los costos financieros, ecol&oacute;gicos y sociales y los beneficios de tales medidas, la capacidad de aplicaci&oacute;n del gobierno y la probabilidad del cumplimiento.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El avance m&aacute;s din&aacute;mico  en relaci&oacute;n con  los bosques, los conocimientos tradicionales y los pueblos ind&iacute;genas en la Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas quiz&aacute;s sea el trabajo realizado en torno al cambio clim&aacute;tico. Los pueblos ind&iacute;genas, en particular, desempe&ntilde;ar&aacute;n un papel importante en las actividades Reducing Emissions from Deforestation and Forest Degradation (REDD) y su programa REDD+, especialmente dadas las recientes decisiones sobre REDD+ tomadas en Canc&uacute;n, M&eacute;xico en 2010.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debates recientes sobre la capacidad de recuperaci&oacute;n de los medios de subsistencia comienzan a considerar la enorme contribuci&oacute;n de los bosques, sobre el particular, especialmente en las zonas m&aacute;s aisladas. Aunque muchos aspectos de la ordenaci&oacute;n de los recursos naturales suponen amenazas similares para los medios de subsistencia, hay algunas inquietudes espec&iacute;ficas en relaci&oacute;n con REDD. Existe cierta preocupaci&oacute;n por cuanto REDD podr&iacute;a perjudicar a la poblaci&oacute;n que vive en los bosques y en sus alrededores. Si se pretende que REDD contribuya a la reducci&oacute;n de la pobreza o que, al menos, no tenga efectos negativos en los derechos de uso la definici&oacute;n de la tenencia de la tierra ser&aacute; fundamental, en muchos casos. Al mismo tiempo, las autoridades forestales ven una oportunidad de generar ingresos a partir de REDD, lo que podr&iacute;a ser desfavorable para la descentralizaci&oacute;n del control de los bosques y su traspaso a las poblaciones locales.     </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la Conferencia de las Partes de la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico (CMNUCC) celebrada en Bali 2007, los pueblos ind&iacute;genas han participado activamente en los procesos de elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas. Gracias a estos esfuerzos se tienen referencias de la importancia de los pueblos ind&iacute;genas y los conocimientos tradicionales en los borradores de la CMNUCC y, notablemente, en su decisi&oacute;n sobre REDD+ de diciembre de 2010, que insta a los pa&iacute;ses en desarrollo a que garanticen la participaci&oacute;n plena de los pueblos ind&iacute;genas y las comunidades locales en las estrategias nacionales y planes de acci&oacute;n de REDD+. Su integraci&oacute;n proporciona una base de partida para lograr que ellos desempe&ntilde;en un papel relevante en el r&eacute;gimen de la CMNUCC, que sus intereses y derechos queden protegidos y que puedan beneficiarse de las actividades de REDD+.   </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la actualidad m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n mundial vive en ciudades. La proximidad de bosques urbanos y periurbanos y otros sistemas arb&oacute;reos a estos centros hace que sean valiosos en el mantenimiento del empleo y la generaci&oacute;n de ingresos. No obstante, los centros urbanos suelen quedar olvidados al momento de analizar cuestiones locales de bosques y actividades forestales. Es necesario tener en cuenta diferentes consideraciones cuando se eval&uacute;a la productividad de los bosques urbanos frente a los rurales; al respecto, sobresalen tres &aacute;mbitos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los n&uacute;cleos urbanizados con mucha infraestructura se enfrentan a grandes cambios en el uso del suelo, ya que demandan ingeniosos mosaicos de &aacute;rboles, y recursos forestales que combinen funciones ambientales, productivas, para la salud y la recreaci&oacute;n. Las pr&aacute;cticas de hoy d&iacute;a tienen como fin aumentar la rentabilidad de las infraestructuras verdes y avanzar hacia una infraestructura gris m&aacute;s respetuosa con el medio ambiente. Una ciudad sostenible debe adecuarse a su ecosistema general y respetar la ordenaci&oacute;n de las cuencas hidrogr&aacute;ficas y el paisaje urbano. La productividad equilibrada de los bosques y los sistemas agroforestales en torno a las ciudades les proporciona productos y servicios ambientales. Sin embargo, a pesar de su valor para la OFBC y las PYMEF y su conexi&oacute;n con ellas, estos tres &aacute;mbitos se consideran muy pocas veces en los estudios del "valor" local de los bosques y las actividades forestales. Es necesario prestar especial atenci&oacute;n a los bosques urbanos y periurbanos para analizarlos e integrarlos en los esfuerzos de planificaci&oacute;n locales (urbanos) y regionales (periurbanos como nexo de las zonas urbana y rural).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las actividades forestales urbanas y periurbanas se definen como el arte, la ciencia y la tecnolog&iacute;a de la ordenaci&oacute;n de los &aacute;rboles y los recursos forestales en los ecosistemas comunitarios urbanos y en su periferia por los beneficios fisiol&oacute;gicos, sociol&oacute;gicos, econ&oacute;micos y est&eacute;ticos que proporcionan. Si bien estas funciones son importantes para todas las sociedades, no son una gran prioridad para las ciudades donde la restauraci&oacute;n de la base forestal y la b&uacute;squeda de ocupaciones productivas para la poblaci&oacute;n vulnerable y pobre son las principales preocupaciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La investigaci&oacute;n extensiva y la experiencia demuestran que las ciudades que han tomado medidas para invertir en una visi&oacute;n "verde" disfrutan de mayores beneficios. En los lugares que cuentan con una infraestructura verde eficaz, por ejemplo, los efectos de los episodios meteorol&oacute;gicos extremos son menores. Adem&aacute;s, una cuenca hidrogr&aacute;fica bien gestionada produce y suministra agua de buena calidad y reduce los requerimientos de obras de ingenier&iacute;a caras. El costo elevado y recurrente derivado de la reconstrucci&oacute;n de carreteras, viviendas e infraestructuras comerciales se reduce considerablemente y, por lo tanto, se obtienen ahorros que a su vez generan empleos verdes e ingresos mediante la ordenaci&oacute;n para usos m&uacute;ltiples y el mantenimiento de los bosques y los &aacute;rboles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los sistemas agr&iacute;colas y paisaj&iacute;sticos que incorporan actividades agroforestales y plantaciones de alto rendimiento suministran productos a los mercados cercanos a precios competitivos. La investigaci&oacute;n en zonas periurbanas de los pa&iacute;ses en desarrollo revela que las familias pobres que han emigrado a las ciudades mantienen v&iacute;nculos estrechos con las zonas rurales (agr&iacute;colas y forestales) que abandonaron. Esta conexi&oacute;n puede contribuir a su subsistencia y mitigar la inseguridad alimentaria. En la sociedad urbanizada del Amazonas boliviano, la extracci&oacute;n y la elaboraci&oacute;n de PFNM proporciona opciones de subsistencia a los habitantes periurbanos especialmente a las familias que emigraron desde zonas interiores forestales. El papel de estos productos en apoyo de los medios de subsistencia en diferentes regiones existe informalmente desde hace d&eacute;cadas, ofreciendo una oportunidad a los cientos de miles de hombres y mujeres urbanos y periurbanos desempleados para que refuercen sus medios de subsistencia en diversos pa&iacute;ses africanos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las zonas urbanas, las principales fuentes de madera son las plantaciones, los &aacute;rboles situados en las calles, los cortavientos o paravientos y los cinturones verdes, los parques y los jardines. En muchas ciudades la extracci&oacute;n de madera se combina con actividades recreativas intensivas al aire libre. La plantaci&oacute;n sistem&aacute;tica de &aacute;rboles en las calles para la producci&oacute;n de madera se practica extensivamente en China, la India y Malasia. Algunas ciudades de pa&iacute;ses industrializados compensan los costos que supone el mantenimiento de los &aacute;rboles mediante la extracci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los &aacute;rboles urbanos tienen, asimismo, la capacidad de mantener el valor de la propiedad, crear lugares atractivos para las empresas y atraer a los consumidores a distritos comerciales en zonas muy urbanizadas. En diversos estudios se ha constatado que los &aacute;rboles urbanos mejoran la estabilidad econ&oacute;mica de los entornos comerciales ya que atraen a los consumidores, favorecen una actitud positiva y env&iacute;an mensajes de calidad.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este hecho se ha documentado en profundidad a trav&eacute;s de investigaciones como, por ejemplo, las realizada por el Foro Europeo de Actividades Forestales Urbanas bajo la direcci&oacute;n del Centro para los Bosques, el Paisaje y la Planificaci&oacute;n de la Universidad de Copenhague. La producci&oacute;n, la plantaci&oacute;n y el mantenimiento de &aacute;rboles y paisajes constituyen un multiplicador econ&oacute;mico en los pa&iacute;ses desarrollados. Tan s&oacute;lo en los Estados Unidos de Am&eacute;rica, el valor de los servicios paisaj&iacute;sticos en 2004, incluidas la producci&oacute;n y venta de equipo y viveros, se calcul&oacute; en 147 800 millones de d&oacute;lares, y se crearon m&aacute;s de 1,9 millones de empleos en el sector privado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las tareas necesarias de restauraci&oacute;n de los ecosistemas urbanos, de plantaci&oacute;n y mantenimiento de los &aacute;rboles comunitarios respaldadas por los gobiernos nacionales, locales y por los organismos donantes internacionales se podr&iacute;an emplear millones de personas en el &aacute;mbito mundial con notables efectos multiplicadores en las econom&iacute;as locales y en todo el mundo. Los bosques urbanos contin&uacute;an siendo con frecuencia una idea de &uacute;ltima hora en el proceso de puesta en pr&aacute;ctica de los objetivos de planes integrales a escala local y nacional. A menudo existe una desconexi&oacute;n fundamental entre la visi&oacute;n comunitaria de la calidad ambiental y los servicios ecosist&eacute;micos que forman el pilar para alcanzar la calidad ambiental y el desarrollo sostenible. La informaci&oacute;n fiable y los di&aacute;logos incluyentes entre disciplinas, sectores e instituciones son componentes necesarios para que todo proceso de planificaci&oacute;n tenga &eacute;xito. Dichos componentes est&aacute;n ausentes en la actualidad, en casi todas las regiones y naciones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los t&eacute;cnicos forestales, los especialistas en agricultura urbana, las autoridades locales, los organismos de emergencia y los responsables de los programas de seguridad alimentaria no colaboran para construir ciudades sostenibles verdes con y para los ciudadanos. Sin embargo, muchos centros de excelencia (en Asia, por ejemplo, la Academia China de los Bosques, el Instituto de Recursos Forestales de Malasia y las Fundaciones Aravali en la India) est&aacute;n compilando datos de calidad para instituir pr&aacute;cticas progresivas que hagan part&iacute;cipes a los propietarios de tierras afectadas y a los grupos de inter&eacute;s en la elaboraci&oacute;n de una visi&oacute;n verde sostenible para sus comunidades, en condiciones de buena gobernanza y ejercicios de planificaci&oacute;n a largo plazo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La agricultura urbana es reconocida por los ciudadanos y las autoridades locales como un modo estrat&eacute;gico de combinar un mosaico de zonas verdes en las ciudades y sus alrededores y, de este modo, contribuir a la estabilizaci&oacute;n de las sociedades que emigran de zonas rurales, adem&aacute;s de crear un ecosistema natural en los ambientes citadinos y proporcionar un mercado altamente competitivo en la vecindad de los consumidores. Las plataformas de partes interesadas existentes en torno a esta propuesta ofrecen una s&oacute;lida base mediante la cual incorporar los &aacute;rboles, las actividades agroforestales y los bosques al uso integrado de la tierra, y permiten as&iacute; que las actividades forestales urbanas y periurbanas en forma directa a la econom&iacute;a local.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los resultados de investigaciones sobre los bosques urbanos, periurbanos y otros sistemas arb&oacute;reos apuntan a nuevos modelos de ordenaci&oacute;n y a una din&aacute;mica citadina en que la inclusi&oacute;n social, los procesos participativos de integraci&oacute;n cultural, la seguridad alimentaria y el bienestar se adoptan como objetivos principales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El FRA (2011) consigna que los recursos forestales locales son importantes en el mantenimiento de los medios de vida, pero que a menudo se subestiman en valor y no quedan suficientemente protegidos por las leyes y pol&iacute;ticas vigentes. Los recursos forestales locales ayudan en forma notable a la conservaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas relativas a los conocimientos tradicionales, al desarrollo de la OFBC y las PYMEF, al suministro de PFNM, y proporcionan contribuciones no monetarias. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ordenaci&oacute;n forestal de base comunitaria se fundamenta en la voluntad pol&iacute;tica y en unas instituciones comunitarias s&oacute;lidas; depende de los derechos y la tenencia forestales a largo plazo. Cuando se pone en pr&aacute;ctica en entornos favorables s&oacute;lidos y adecuados, la OFBC estimula la creaci&oacute;n de PYMEF.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada vez se aprecia m&aacute;s en el &aacute;mbito internacional que las inversiones en PYMEF mejoran, de manera considerable, las oportunidades de medios de subsistencia rurales y refuerzan la gesti&oacute;n de los recursos naturales, ya que act&uacute;an como motores del desarrollo mediante la generaci&oacute;n de empleos. No obstante, en algunos pa&iacute;ses el desarrollo de PYMEF todav&iacute;a es deficiente, por su infravaloraci&oacute;n en las econom&iacute;as nacionales. Los gobiernos y las organizaciones internacionales crear&iacute;an un entorno m&aacute;s positivo a partir de la aclaraci&oacute;n de las normas de acceso a los recursos naturales y la tenencia de los mismos, por medio de la simplificaci&oacute;n de los procesos relativos al registro de empresas y la exportaci&oacute;n, adem&aacute;s de conseguir coherencia en los sistemas de incentivos fiscales y financieros. La disponibilidad de informaci&oacute;n y el apoyo a las redes de productores tambi&eacute;n son importantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los PFNM realizan notables contribuciones en efectivo y no monetarias a los medios de subsistencia, por medio de las PYMEF, ya que con frecuencia son el producto principal de la base comunitaria y proporcionan ingresos sostenibles. Sin embargo, la contribuci&oacute;n no monetaria de los PFNM a la econom&iacute;a familiar es, a menudo, mucho mayor que los ingresos en efectivo procedentes de los bosques. Adicional a la ejecuci&oacute;n de estudios sobre el aporte no monetario de los bosques es necesario desarrollar m&aacute;s leyes y pol&iacute;ticas eficaces sobre PFNM que garanticen su extracci&oacute;n no excesiva y su integraci&oacute;n a los marcos normativos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, los retos derivados del cambio clim&aacute;tico exigen medidas urgentes para analizar y proteger el valor local de los bosques para la subsistencia. Sobre todo en el caso de las nuevas actividades emprendidas como parte de REDD+, dadas las decisiones tomadas recientemente en Canc&uacute;n, en diciembre de 2010. Si las actividades de REDD van acompa&ntilde;adas de una amplia reforma de la gobernanza de los bosques y los gobiernos fomentan la participaci&oacute;n de los pueblos ind&iacute;genas y las comunidades locales en la elaboraci&oacute;n de estrategias y planes de acci&oacute;n REDD+ a escala nacional, habr&aacute; que esperar mayores beneficios para las personas cuya subsistencia dependen de los bosques. En caso contrario existe el riesgo de erosionar los estilos de vida tradicionales y de poner en peligro algunos de los bosques con mayor diversidad biol&oacute;gica y m&aacute;s importantes desde el punto de vista ambiental del mundo.</font></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>M. C. Carlos Mall&eacute;n Rivera</b></font><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">Editor en Jefe</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Fuente: Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n (FAO), 2011. Situaci&oacute;n de los bosques del mundo 2011. FAO, Roma, Italia. 176 p.</font></p>      ]]></body>
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