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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Art&iacute;culos</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El canto de las sirenas<a href="#nota"><sup>1</sup></a></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Eugenio Tr&iacute;as</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fecha de recepci&oacute;n: 14/03/2008    <br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 23/04/2008</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Me siento extraordinariamente honrado de formar parte de esta gran instituci&oacute;n, tan prestigiosa y tan conocida, en Espa&ntilde;a y en el mundo que es el Tecnol&oacute;gico de Monterrey. Valoro de una manera extraordinaria la conjunci&oacute;n que proyecta, que intenta y que hermana tambi&eacute;n con la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona, en el sentido de encontrar la condici&oacute;n y el nexo entre humanidades y tecnolog&iacute;a. De la uni&oacute;n del &aacute;mbito human&iacute;stico y en el &aacute;mbito tecnol&oacute;gico nace y puede nacer una cultura con capacidad de futuro y desde esa uni&oacute;n se puede humanizar la tecnolog&iacute;a y puede adquirir solvencia tecnol&oacute;gica en el mundo de las humanidades. Es un hermanamiento necesario &#151;el que voy a intentar en esta intervenci&oacute;n&#151; de aproximarme a partir de un &aacute;mbito procedente de las humanidades &#151;que tiene tambi&eacute;n su inscripci&oacute;n artesanal&#151;, y luego de alta tecnolog&iacute;a en un concepto que se centra en la m&uacute;sica electroac&uacute;stica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La revoluci&oacute;n que se genera precisamente en los &uacute;ltimos cincuenta o sesenta a&ntilde;os y que ya tiene sus formas magn&iacute;ficas de expresi&oacute;n art&iacute;stica de ese gran innovador que fue Karlheinz Stockhausen y lo cito como homenaje, porque acaba de morir, y al que yo consagro uno de los veintitr&eacute;s ensayos que forman este libro que tambi&eacute;n da t&iacute;tulo a esta conferencia. Casi podr&iacute;amos decir que <i>El canto de las sirenas </i>es la expresi&oacute;n misma de lo que la m&uacute;sica es, con clara ambivalencia de que tiene a la vez algo de mort&iacute;fero as&iacute; como de salvador.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Creo que la m&uacute;sica es m&aacute;s que un arte, es una forma de conocimiento, como se dir&iacute;a en una terminolog&iacute;a religiosa, es una <i>gnosis, </i>un conocimiento que da salud o que salva. En ese sentido la m&uacute;sica tiene que ver con un conocimiento relacionado tambi&eacute;n con lo m&aacute;s noble de la correspondencia con lo sagrado y lo religioso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mi libro est&aacute; estructurado en veintitr&eacute;s ensayos que recorren, como se acaba de decir, cuatro siglos de un sector peque&ntilde;o de la m&uacute;sica, porque la m&uacute;sica es un oc&eacute;ano sin orillas. Hay culturas musicales siempre y ah&iacute; donde hay cultura. La m&uacute;sica acompa&ntilde;a al hombre desde que es hombre. Yo me dedico &uacute;nicamente a la m&uacute;sica que se inicia al final del Renacimiento y surge con el nacimiento mismo del Barroco, y es casi contempor&aacute;nea del surgimiento de un fen&oacute;meno h&iacute;brido muy interesante y a veces muy discutido. Yo creo que da lugar a una de las comunidades art&iacute;sticas m&aacute;s grandes que es el <i>dramae opere </i>de la m&uacute;sica, familiarmente la &oacute;pera.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con Claudio Monteverdi inauguro el recorrido, voy levantando ciertos saltos hasta el final del Barroco con Johann Sebastian Bach. Me concentro luego en ese gran momento de la m&uacute;sica europea occidental que yo dir&iacute;a que tambi&eacute;n es mundial, con cuatro grandes figuras, con cuatro grandes, muy distintos entre s&iacute;. Desde Haydn, fundador de la forma del arreglo de sonata que es casi el paradigma mismo del estilo cl&aacute;sico, Mozart que es el paradigma mismo de la m&uacute;sica, evidentemente es el que crea esa perfecci&oacute;n, y Beethoven que da a la m&uacute;sica un dinamismo, un contraste y una oposici&oacute;n. En el libro lo llamo "el Hegel de la m&uacute;sica", el Hegel que dota de pensamiento filos&oacute;fico, y versa en torno a esa contradicci&oacute;n y oposici&oacute;n tem&aacute;tica. Beethoven lucha sobre todo a partir del estilo heroico, a partir de esa obra tan sensacional que es la <i>sinfon&iacute;a heroica. </i>Por eso Beethoven est&aacute; en la familiaridad, en ese sentido todo mundo puede tararear el inicio de la <i>Quinta sinfon&iacute;a, </i>o recorrer mentalmente el <i>Himno a la alegr&iacute;a. </i>Al Anal podemos decir que est&aacute; casi analizada cuando encontramos la circunstancia, se nos impone con toda su pregnancia de creatividad musical. Y por &uacute;ltimo Franz Schubert al que siempre se olvida. Es el cl&aacute;sico rom&aacute;ntico, el que cultiva la canci&oacute;n, el que le da un estatuto altamente art&iacute;stico y casi insuperable a la canci&oacute;n y con la ra&iacute;z popular que siempre tiene, y que sabe elaborarla hasta las formas m&aacute;s sofisticadas, haciendo que esa tradici&oacute;n de la canci&oacute;n llegue al Romanticismo. Est&aacute; tambi&eacute;n Robert Schumman y por supuesto Gustav Mahler, y hasta Arnold Sch&oacute;nberg hasta yo dir&iacute;a un poco atonal y atem&aacute;tico, sobre todo en su libro de <i>Los Jardines colgantes, </i>que nos ofrece una de las de las m&aacute;s hermosas colecciones de canci&oacute;n a partir de una m&uacute;sica ya del siglo XX.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una de las caracter&iacute;sticas de mi libro es que dedico casi la mitad de &eacute;l, la mitad de los 23 compositores, es decir, la mitad del espacio que recorro en la m&uacute;sica es del siglo XX, el siglo XX musical. Todav&iacute;a hoy, despierta dificultades y reminiscencias recorrer el siglo xx musical. Esa es mi intenci&oacute;n, as&iacute; como ir elaborando ensayos sobre los grandes m&uacute;sicos que componen a la segunda escuela de Viena. Es cierto, nombro mucho a Viena porque es uno de los grandes centros de la m&uacute;sica que trato aqu&iacute;. Algunos me han dicho que este libro es muy german&oacute;filo, y s&iacute;, hay muchos alemanes y aunque no todos son alemanes, sin embargo acabaron todos en Viena. Por ejemplo, Beethoven que era de Bonn y acab&oacute; en Viena, Ant&oacute;n Bruckner era un campesino austriaco pero acab&oacute; en Viena, Mozart es de Habsburgo y termin&oacute; su vida tr&aacute;gicamente en Viena. Viena es el lugar centro donde aparecen las extraordinarias figuras que revolucionan el sonido musical del siglo XX. Una figura cada vez m&aacute;s adorada &#151;han tenido que pasar casi cincuenta a&ntilde;os de su muerte&#151;, casi antes de la Primera Guerra Mundial, hasta su gran recuperaci&oacute;n hacia los a&ntilde;os 60's: Gustav Mahler, quien con todo su acopio sinf&oacute;nico, con esos dispositivos instrumentales tan extraordinarios &#151;casi podr&iacute;amos decir megal&oacute;manos&#151; de la sinfon&iacute;a, que en realidad es una orquesta, una orquesta extraordinariamente h&aacute;bil, flexible, capaz de comprimirse de pronto en tres instrumentos, o bien en un instrumento solista con un acompa&ntilde;amiento de c&aacute;mara, para despu&eacute;s cambiar y mostrar todo sus dispositivos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Cada vez m&aacute;s la m&uacute;sica del siglo XX se libera y se emancipa en la divisi&oacute;n m&aacute;s salvaje que tiene: el sonido que es la materia viva de la m&uacute;sica, es sensible. Y es Mahler, en gran medida quien revoluciona ese terreno. Y tras &eacute;l, la segunda escuela vienesa, que todav&iacute;a en ocasiones resulta &aacute;spera y dif&iacute;cil para muchas formas de escucha, hablo de Arnold Sch&oacute;enberg y hablo de Alban Berg, que es casi el &uacute;ltimo gran compositor de &oacute;peras con base serial, a partir de esa revoluci&oacute;n que inicia Herbert Eimert del dodecafonismo y que retoma la m&uacute;sica serial. O bien, como Anton Webern que hace composiciones microsc&oacute;picas, algunas de cuatro o cinco compases de doce segundos de duraci&oacute;n, gestos musicales envueltos en el silencio para empezar luego ya en la gran m&uacute;sica de la segunda mitad del siglo XX, a la que dedico gran parte del libro. Por ejemplo, Cage quien es el S&oacute;crates y el Di&oacute;genes de la m&uacute;sica y quien se&ntilde;ala lo que es el espacio musical, el espacio sonoro. El sonido es pura materialidad, incluso el sonido guiado por el ruido, y Cage &#151;una especie de franciscano musical, un minimalista, en el ensayo&#151; hace lo que llamo pante&iacute;smo musical porque en todo sonido, incluso el ruido, est&aacute; poblado de dioses y tambi&eacute;n de demonios. De esta forma lo libera y lo emancipa tanto de los experimentos did&aacute;cticos despu&eacute;s de una composici&oacute;n de cuatro minutos y once segundos, en donde no se escucha otra cosa que el silencio de lo que sucede, los sonidos del p&uacute;blico, los sonidos tecnol&oacute;gicos que de alguna manera rodean al lugar, la respiraci&oacute;n de unos y de otros. Cage emancipa no s&oacute;lo el ruido &#151;y lo hermana con la m&uacute;sica, es el hermano siempre bastardo&#151; sino tambi&eacute;n el silencio. As&iacute;, es el compositor, el escultor y la m&uacute;sica es la gran escultura del tiempo, o arquitectura del tiempo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Culmino mi recorrido con una figura que para m&iacute; tiene un enorme inter&eacute;s, yo los invito a que la visiten, la conozcan, la reconozcan, tanto su m&uacute;sica como su teor&iacute;a musical porque es a la vez m&uacute;sico, ingeniero y arquitecto. Estoy hablando de Yannis Xenakis es compositor de origen rumano&#150;griego que tuvo que huir de su tierra primero por la invasi&oacute;n Nacional Socialista, y segundo por la guerra civil que se provoc&oacute; por la resistencia de la armada brit&aacute;nica ya que estaba m&aacute;s aliado con las tradiciones de la izquierda de entonces. Acab&oacute; huyendo a Francia, y en Francia hizo toda su carrera. Primero, y es muy interesante por su naturaleza de ingeniero, en colaboraci&oacute;n con el grand&iacute;simo arquitecto Le Corbusier, que podr&iacute;amos decir que es la figura m&aacute;s paradigm&aacute;tica del moviendo moderno. En mi libro hago mucha referencia a una obra, Armada por Le Corbusier, pero que cada vez est&aacute; m&aacute;s sabido y reconocido que toda ella es obra de Yannis X&eacute;nakis. Es una obra internacional que s&oacute;lo la podemos reconstruir imaginativamente porque fue una obra perecedera: fue el Pabell&oacute;n Phillips. En el a&ntilde;o de 1955, en la exposici&oacute;n internacional de Bruselas, est&eacute; Pabell&oacute;n Phillips estaba todo compuesto seg&uacute;n los criterios formales an&aacute;logos a los que &eacute;l mismo hab&iacute;a empleado en una de las primeras composiciones musicales que se dieron a conocer, casi dir&iacute;amos, en una de las m&aacute;s famosas composiciones suyas parecida a las que se usaban en los bailes griegos. Es una composici&oacute;n con pura met&aacute;stasis, es una obra de formaci&oacute;n a partir de mecanismos y dispositivos musicales complejos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Yannis Xenakis ten&iacute;a adem&aacute;s una formaci&oacute;n musical, arquitect&oacute;nica y una gran formaci&oacute;n matem&aacute;tica, por lo que elabora y construye los modelos que &eacute;l llama estoc&aacute;sticos, que son aquellos que cuentan con conocimientos f&iacute;sico&#150;matem&aacute;ticos. Con esto, sabe que se hace referencia a un tipo de legalidad que incide tambi&eacute;n en lo azaroso, un culto al azar propio de la m&uacute;sica de John Cage y esta especie de hiperdeterminismo de m&uacute;sicos como Pierre Boulez o como Stockhausen, que son de las primeras escuelas llamadas del serialismo integral, como se les llam&oacute; inmediatamente despu&eacute;s de la segunda posguerra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Stockhausen habla de ley estad&iacute;stica, es decir, si lanzamos unos dados al aire o una moneda, evidentemente ah&iacute; juega el azar, dos o tres, treinta, trescientos, tres mil veces que lo repitamos, pero si lo transportamos esto a la ley de los grandes n&uacute;meros, como ocurre tambi&eacute;n en el examen de los choques de los gases con los recipientes, o en el campo de la microf&iacute;sica relacionada con la posici&oacute;n y la velocidad de los electrones, entonces ya empieza a haber leyes, leyes estad&iacute;sticas. Al bill&oacute;n de lanzamientos al aire de los dados o de una moneda, ya empezamos a encontrar una legalidad, una legalidad nueva, una legalidad muy del siglo xx que no es del contexto de leyes deterministas del XIX ni el puro azar al que tanto culto se le ha dado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esto quiero decir que en el libro lo que voy haciendo es un recorrido general de cuatro siglos de m&uacute;sica. Repito que es un recorrido parcial de la m&uacute;sica de todas las culturas, enfocado a las expresiones que son cada vez m&aacute;s accesibles, que las podemos encontrar de manera m&aacute;s f&aacute;cil, y que a su vez tienen una mayor vinculaci&oacute;n con una serie de cultos que muestran una serie de laboratorios de la m&uacute;sica en el campo de las tradiciones que proceden sobre todo del Renacimiento y del Barroco, o del clasicismo de la m&uacute;sica ligada a la sonoridad y a los principios de la armon&iacute;a, de esta especie de nepotismo y dictadura, propia de la m&uacute;sica occidental, y donde el gesto material y ac&uacute;stico conforma la m&uacute;sica del sonido. Muchas veces el conflicto de la m&uacute;sica viene de la matem&aacute;tica y la f&iacute;sica del sonido. La matem&aacute;tica &#151;que claro que produce emociones&#151; y una f&iacute;sica se unen al sonido que se fortalece o se eleva al campo musical, donde la emoci&oacute;n se compagina con el conocimiento. Es una de las tesis fuertes del libro, el libro es un libro de filosof&iacute;a, pero intento introducirme en las entra&ntilde;as materiales de la m&uacute;sica y en el misterio de la creaci&oacute;n de cada uno de los compositores, los conflictos, la raz&oacute;n y los sentimientos que est&aacute;n todos ellos en el coraz&oacute;n de la m&uacute;sica. Por ejemplo, en la armon&iacute;a de la m&uacute;sica del &uacute;ltimo barroco, encontramos como en Joan Sebastian Bach una m&uacute;sica especulativa, altamente racionalizada como dir&iacute;a Max Weber &#151;quien por cierto no s&oacute;lo fue soci&oacute;logo, sino tambi&eacute;n gran estudioso e investigador de la m&uacute;sica&#151; y quien en su libro <i>Econom&iacute;a y sociedad, </i>dedica un cap&iacute;tulo extraordinariamente complejo, importante y sorprendente a aplicar el principio de raz&oacute;n, de racionalidad a la m&uacute;sica de Occidente.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para m&iacute;, uno de los grandes hallazgos de la m&uacute;sica de Occidente &#151;que es la tradici&oacute;n que recorro aqu&iacute;&#151; y que desgraciadamente en este libro no lo destaco suficientemente, &#151;porque comienzo con Monteverdi, pero ya ser&aacute; tarea para un futuro&#151;, es la dimensi&oacute;n de algo tecnol&oacute;gicamente tan importante, significativamente tan relevante y revolucionario como lo es la escritura musical. Entiendan ustedes que la m&uacute;sica es escritura que ha de aparecer en un determinado momento y que como todas las escrituras tiene su punto de arranque. Sabemos que la escritura fon&eacute;tica nace con los pueblos del mar, y los griegos y los egipcios se llamaban los pueblos del mar. Es en Grecia donde toma cuerpo no s&oacute;lo como tal escritura sino adem&aacute;s en cuanto a que genera una tradici&oacute;n sobre la escritura. Y si seguimos, uno de los rasgos de la filosof&iacute;a presocr&aacute;tica que nos llama la atenci&oacute;n de la filosof&iacute;a y de su comienzo es el di&aacute;logo con esa escritura. No es casual que Dem&oacute;crito, el gran Dem&oacute;crito, pensaba un poco en su concepci&oacute;n del cosmos, su idea de composici&oacute;n de &eacute;ste a trav&eacute;s de la dualidad infinita de &aacute;tomos individualizados, y del vac&iacute;o que de cierta manera circundaba entorno a los &aacute;tomos. De cierta manera los &aacute;tomos que ten&iacute;an su propia peculiaridad. Es como en el alfabeto conformado por las vocales y las consonantes, los &aacute;tomos son consonantes y por lo tanto tambi&eacute;n tienen esa peculiaridad compleja. No es lo mismo una consonante labial que una consonante dental, y no es lo mismo una consonante gutural, y no es lo mismo dentro de las guturales las dentales, las labiales de las dentales, y las que de de alguna manera significan una explosi&oacute;n, significan un tipo de uso del sonido, del aire diferenciado. Por supuesto, quiero decir, con respecto a las vocales, que circulan en torno a estos &aacute;tomos con sus articulaciones y complejidades, conforman el vac&iacute;o, ese vac&iacute;o que dif&iacute;cilmente lo entendemos, pero que tiene un car&aacute;cter como el del silencio de la m&uacute;sica, es algo tan relevante como lo individualizado en pleno, las vocales y las consonantes no existen. Es interesante que en la lengua hebrea hasta el siglo IV no se ten&iacute;a una descripci&oacute;n de las vocales en parte se dice porque la recitaci&oacute;n que era una ceremonia, un evento musical en verdad importante en donde el propio recitador platicaba de cierta manera y de una forma. Plat&oacute;n tambi&eacute;n, cuando habla de formas o g&eacute;neros supremos &#151;me remito al di&aacute;logo <i>El sofista</i>&#151; compara lo mismo, el ser y el no ser, a las vocales que circulan entorno a las consonantes, al movimiento de las categor&iacute;as finales de pensamiento. Por lo tanto, f&iacute;jense ustedes como que en la filosof&iacute;a griega m&aacute;s madura de Dem&oacute;crito, en el atomismo de Dem&oacute;crito, y en el tambi&eacute;n peculiar atomismo de Plat&oacute;n hay esta combinaci&oacute;n de vocales y consonantes, y por lo tanto existe esta reflexi&oacute;n sobre las escrituras fon&eacute;ticas dominantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De la m&uacute;sica naci&oacute; la escritura de una manera sorprendente en un contexto de &eacute;poca y de historia de lo m&aacute;s ins&oacute;lito. Nadie esperar&iacute;a que en los monasterios de la m&aacute;s alta Edad Media, del siglo IX, refugi&aacute;ndose ah&iacute; de las segundas terribles invasiones de los hombres del norte, normandos, vikingos y otros m&aacute;s, es ah&iacute; donde se va gestando una escritura musical. Cuando uno advierte &#151;y se puede advertir esos c&oacute;dices ordenados cronol&oacute;gicamente, habiendo junto a la escritura religiosa que tiene que servir de base para el oficio divino dentro de los monasterios&#151;, que en ocasiones hac&iacute;an profesionalmente un recuentro con lo divino a partir precisamente del c&aacute;ntico. Entonaban esta forma musical en una l&iacute;nea mel&oacute;dica al un&iacute;sono, con una voz en lat&iacute;n y todos cantando a la vez lo mismo, y uno advierte en esos c&oacute;dices una nube de signos que est&aacute;n al lado o encima del texto que forman textos. Son signos que generalmente proceden de la acentuaci&oacute;n y con los cu&aacute;les se van indicando una elevaci&oacute;n, un descenso relacionado un poco con lo agudo y lo grave. Son signos, inicialmente procedentes de la acentuaci&oacute;n, graves, agudos y complejos, grave&#150;agudo&#150;grave, agudo&#150;grave&#150;agudo, que nos indica una subida mayor o una subida menor a campo abierto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En ese momento todav&iacute;a no se ha inventado el pentagrama. Las invenciones que hace la humanidad y que luego quedan en la memoria de todos, luego las vemos como lo m&aacute;s f&aacute;cil, simple y elemental, pero son siempre operaciones muy complejas que casi incluso se conocen por el nombre de la persona. En el caso del pentagrama, se alude a Guido de Arezzo, un monje del siglo xi, del a&ntilde;o 1124, hizo un tratado llamado <i>Micrologus </i>que es un tratado de did&aacute;ctica musical. Arezzo convence al Pont&iacute;fice de Roma de la necesidad de nuevas formas revolucionarias de iniciar una escritura interv&aacute;lica, que sol&iacute;a llamar diastem&aacute;tica. <i>Diastema </i>es la uni&oacute;n de todos los intervalos musicales en el mismo sistema, esa conjunci&oacute;n de todos los tonos que forman una escala o que van formando los modos de la organizaci&oacute;n de las escalas. Sea como sea, quiero decir con esto que con la escritura musical se impuls&oacute; el campo de la m&uacute;sica, a partir de esta nueva tecnolog&iacute;a que compone y construye la escritura de m&uacute;sica cada vez m&aacute;s compleja, por as&iacute; decirlo, que se adapta m&aacute;s a los distintos par&aacute;metros de la m&uacute;sica. El sonido no s&oacute;lo es lo agudo y lo grave, sino tambi&eacute;n las duraciones. La m&uacute;sica, con toda raz&oacute;n, es el arte del tiempo, es el arte del movimiento del tiempo. Se dice, metaf&oacute;ricamente, que el arte musical es la escultura del tiempo o la arquitectura del tiempo; tiempo, medida y movimiento, seg&uacute;n Arist&oacute;teles. La m&uacute;sica toma las distintas formas del movimiento del cuerpo, como una marcha que se va dando, la danza por supuesto, las formas bailables, cuatro por cuatro etc. Como las formas m&aacute;s sencillas y elementales tienen que ver tambi&eacute;n con el car&aacute;cter de la m&uacute;sica, por tanto la m&uacute;sica no s&oacute;lo es la relaci&oacute;n de altura sino tambi&eacute;n la duraci&oacute;n, la medici&oacute;n de la duraci&oacute;n, el acento de la duraci&oacute;n y tambi&eacute;n otros componentes que forman parte del sonido. El sonido, adem&aacute;s de discurrir en el tiempo, adem&aacute;s de organizarse seg&uacute;n las alturas y los arm&oacute;nicos, le importa mucho la intensidad del sonido. Esto en m&uacute;sica hace que todo adquiera una expresividad, una expresi&oacute;n simb&oacute;lica. Est&aacute; claro que no es lo mismo un sonido de <i>pianissimo, </i>en t&eacute;rminos italianos, una expresi&oacute;n en las partituras conocida como una <i>p </i>repetida, o <i>fortissimo </i>una <i>f </i>repetida tambi&eacute;n varias veces; y no es exactamente lo mismo en cuanto al acento. La m&uacute;sica no significa el sentido de la palabra o de lo verbal como tal, pero s&iacute; tiene un sentido, y es partir de esas formas f&iacute;sicas en que se nos muestra el mismo. Una de ellas es la intensidad y la otra es la velocidad. Est&aacute; claro que en esto se puede seguir, incluso los cr&iacute;ticos de m&uacute;sica m&aacute;s formalistas, el caso de Hanslick, al tope de la m&uacute;sica de futuro, al tope de la m&uacute;sica wagneriana, y de Bruckner a finales del XIX. En ellos exist&iacute;an estos componentes f&iacute;sicos que ten&iacute;an raz&oacute;n de su existencia aunque no eran los &uacute;nicos dominantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es lo mismo un movimiento lento que uno r&aacute;pido, por ello la terminolog&iacute;a italiana es fundamental. No es lo mismo un largo, por lo tanto no hay la misma concepci&oacute;n, ni estamos pensando en el mismo tipo del car&aacute;cter musical de la pieza, cuando nos encontramos en la disposici&oacute;n de escuchar un largo, un largo expresivo que dice, por ejemplo, en ese grand&iacute;simo movimiento lento&#150;largo. Uno de los grandes movimientos de este tipo, y de toda la modernidad fue inicio de lo que luego har&aacute;n Bruckner y Mahler, entre otros, viene de la sonata <i>Hammerklavier </i>de Beethoven, de los &uacute;ltimos movimientos de su sonata para piano <i>Opus </i>106. Este es un movimiento finito que se refiere a &eacute;l como el m&aacute;ximo, es el t&aacute;lamo de todos los dolores de la humanidad. No es lo mismo, evidentemente, un <i>presto </i>que un <i>prestisimo </i>o un vivace, o un <i>allegro. </i>La m&uacute;sica nos coloca ante lo tr&aacute;gico pero tambi&eacute;n ante lo c&oacute;mico, hay una cierta comicidad entre las notas musicales. Los grandes m&uacute;sicos del mundo musical vien&eacute;s como Haydn, quien fue un gran dramaturgo pero que dio siempre, en los momentos m&aacute;s dram&aacute;ticos, una iron&iacute;a humor&iacute;stica de primer estilo, las encontramos en todas sus sinfon&iacute;as, sobre todo en las &uacute;ltimas, en las de Par&iacute;s y de Londres, producciones magn&iacute;ficas con cuarteto. Un sentido extraordinario del humor que tambi&eacute;n encontramos en Mozart; el propio Beethoven con un humor muy sarc&aacute;stico, muy brutal pero real, despu&eacute;s de todo, la octava de Beethoven es una pieza humor&iacute;stica de primer orden, una alta comedia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con esto quiero decir que con la m&uacute;sica entramos a un terreno que est&aacute; en el coraz&oacute;n de la cultura y es lo que quiero transmitir con este libro y a lo largo de esta conferencia en este &aacute;mbito tan acogedor y hospitalario del Tecnol&oacute;gico de Monterrey, en donde esta articulaci&oacute;n de lo tecnol&oacute;gico con lo human&iacute;stico est&aacute; en el primer orden. S&eacute; que aqu&iacute; hay gente importante de las humanidades en todo su espectro, desde la filosof&iacute;a, las artes, la literatura y la historia. Y yo dir&iacute;a tambi&eacute;n que es muy importante &#151;yo lo hago por el campo de la filosof&iacute;a&#151; situar a la m&uacute;sica en el centro, no dir&iacute;a yo como un privilegio, porque eso ser&iacute;a una exageraci&oacute;n innecesaria. La singladura que inicie con este libro, que se public&oacute; en Espa&ntilde;a en septiembre de 2007 tiene, tiene ya un recorrido de varios meses, y con gran sorpresa y alegr&iacute;a, debo confesar que el libro no s&oacute;lo ha tenido una buena acogida y cr&iacute;tica del p&uacute;blico, dado por el vac&iacute;o que hay en este terreno de intersecci&oacute;n de m&uacute;sica y de pensamiento, en m&uacute;sica y filosof&iacute;a. Hay por supuesto, precedentes en el siglo XX; hay un incremento important&iacute;simo que domina "el solitario", es por eso que tiene tanta influencia no s&oacute;lo en la musicolog&iacute;a, sino tambi&eacute;n en la propia m&uacute;sica, en la composici&oacute;n musical. Ya lo dec&iacute;a Adorno, disc&iacute;pulo de Alban Berg, asesor de esa gran novela extraordinaria de <i>Doctor Fausto </i>de Thomas Mann que produjo tanto disgusto a Arnold Sch&ouml;nberg, y no era el humor lo que caracterizaba a este gran m&uacute;sico, al grado de que introdujo un pleito porque ve&iacute;a que su figura estaba maltratada en esa obra. De hecho en ning&uacute;n momento Thomas Mann ni Adorno pretendieron agredir a Sch&ouml;nberg. De acuerdo con ellos la novela ten&iacute;a que ver m&aacute;s bien con Nietzsche, incluso con Gustav Mahler, posiblemente con Hugo Wolf, con otro tipo de compositores y tambi&eacute;n posiblemente con algunos rasgos de Arnold Sch&ouml;nberg. Es una creaci&oacute;n literaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso lo que yo quer&iacute;a decir es que Adorno casi decide en solitario estudiar la filosof&iacute;a de la m&uacute;sica del siglo XX. No quiero decir que sea el &uacute;nico pero si es el m&aacute;s valioso, y tambi&eacute;n es el que m&aacute;s duramente tiene que ser criticado. En eso yo no escatimo ni rehuyo a la cr&iacute;tica de ese momento en este libro, sobre todo cuando me enfrento con la m&uacute;sica de Igor Stravinski, a la que Sch&ouml;nberg maltrata de una manera desconsiderada y radicalmente injusta. El caso es que Adorno &#151;quien nos ha regalado magn&iacute;ficas monogr&aacute;ficas sobre su maestro Alban Berg y sobre Mahler&#151; es uno de los grandes responsables de la recuperaci&oacute;n de Mahler, unido a un conjunto de grandes directores de orquesta, &#151;como el mismo Bernstein&#151; que eran responsables de interpretar las sinfon&iacute;as de Mahler como parte de una expresi&oacute;n del &uacute;ltimo romanticismo, y no se daban cuenta de que en realidad todo el siglo xx musical estaba condensado en esas 11 maravillosas e incre&iacute;bles composiciones para orquesta y canci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En todo caso, lo que quiero decir con esto es que son pocas las presencias filos&oacute;ficas que se acercan al siglo de la m&uacute;sica. Quienes conocen un poco el terreno saben que existe el Ernst Bloch a quien hay que considerar y quien fue una persona que tambi&eacute;n estaba familiarizada con la m&uacute;sica luego del nivel, de la altura y del inter&eacute;s que tiene Adorno. Es el caso tambi&eacute;n Kasimir Mal&eacute;vich franc&eacute;s y franc&oacute;filo; para &eacute;l la m&uacute;sica es franco&#150;rusa, entre Rusia y Francia. Trata siempre de ignorar un poco el mundo musical germ&aacute;nico, que es como ignorar lo m&aacute;s importante de la composici&oacute;n musical del periodo. En el siglo XIX en cambio, hab&iacute;a mucha m&aacute;s presencia de la filosof&iacute;a en relaci&oacute;n a la m&uacute;sica. El siglo XIX fue un siglo particularmente musical con figuras como Hoffmann, el gran creador de cuentos, dedicados en base a aquella obra p&oacute;stuma a los cuentos de Hoffmann tan magn&iacute;fica <i>La Opereta. </i>Hoffmann que era adem&aacute;s de creador de cuentos <i>El hombre de arena </i>por ejemplo, y tantos m&aacute;s, es tambi&eacute;n m&uacute;sico. En muchos de sus cuentos aparecen figuras musicales. Recuerden <i>El Gato Murr </i>o <i>la Kreisleriana, </i>recuerden tantas piezas. &Eacute;l mismo era m&uacute;sico, &eacute;l mismo fue te&oacute;rico musical y entend&iacute;a un poco que fue de los primeros que valoraron la obra de Beethoven: la <i>Quinta sinfon&iacute;a. </i>&Eacute;l mismo la vio de una manera particularmente ejemplar y puso a elegir la sinfon&iacute;a como el g&eacute;nero dominante del siglo XIX, que lo era ya en el XVIII como una &oacute;pera sin palabras. La figura de Hoffman era realmente poderosa, encontramos grandes fil&oacute;sofos, pensadores, como el caso de Schopenhauer, el m&aacute;s c&eacute;lebre que coloca la m&uacute;sica en la cumbre de toda su construcci&oacute;n y llega a decir algo tan asombroso como que aunque incluso no hubiese mundo podr&iacute;a haber m&uacute;sica. Las generaciones y proporciones del mundo astron&oacute;mico se correspond&iacute;an en una distinci&oacute;n tambi&eacute;n con los movimientos posibles de la circulaci&oacute;n de los cuerpos celestes, en una visi&oacute;n obviamente geoc&eacute;ntrica, que pod&iacute;a por tanto alinearse a distintas esferas seg&uacute;n la relaci&oacute;n que va de lo grave a lo agudo y tambi&eacute;n con velocidades m&aacute;s lentas cuanto m&aacute;s cerca se encuentre a la tierra y velocidades m&aacute;s r&aacute;pidas en cuanto nos alejamos un poco de lo m&aacute;s cercano. En cualquier caso, tambi&eacute;n hay debates y discusi&oacute;n, sobre la manera como se entend&iacute;a los movimientos lentos y los movimientos r&aacute;pidos. Los cierto es que, en todo caso, las relaciones entre las posibles sonoridades que a partir de esos movimientos se generaron se plante&oacute; un poco la idea de una serie de articulaciones que cada uno de estos c&iacute;rculos equival&iacute;a a una tonalidad, especialmente en Plat&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Volviendo al tema del <i>canto de las sirenas, </i>y d&aacute;ndole la dimensi&oacute;n m&aacute;s espiritual y menos mort&iacute;fera no s&oacute;lo de las arp&iacute;as ontol&oacute;gicas de rostro de mujer y cuerpo de ave de rapi&ntilde;a que se apodera de los navegantes y los lleva a las orillas, en donde los disuelve en m&uacute;sica cantada. Suele pensarse que son figuras relacionadas con ritos mortuorios, de cortejo, acompa&ntilde;antes de Pers&eacute;fone, y que por tanto tiene que ver con la otra vida; y es una mujer que tiene que ver con este rito de pasaje de una vida a la otra, que est&aacute; relacionada con la muerte, nos acompa&ntilde;a en el nacimiento pero tambi&eacute;n nos la encontramos en la muerte, desde la canci&oacute;n de cuna hasta las exequias mortuorias, que en alguna medida tambi&eacute;n recuerdan <i>La pasi&oacute;n seg&uacute;n san Mateo, </i>que es una canci&oacute;n de cuna melanc&oacute;lica el momento de las exequias de la sepultura de Jes&uacute;s despu&eacute;s del drama de la cruz, de la gran tragedia como est&aacute; descrita en el Evangelio de Mateo, y tiene car&aacute;cter de canci&oacute;n de cuna. El propio Bach hab&iacute;a escrito una canci&oacute;n de cuna que esta vez gozosa en la pieza <i>Duerme mi querido ni&ntilde;o Dios </i>en el <i>Oratorio de Navidad, </i>en la <i>segunda cantata. </i>Si ustedes compararan esta pieza gozosa con la pieza melanc&oacute;lica del final de la crucifixi&oacute;n ustedes encontrar&aacute;n dos versiones, una del nacimiento y otra de la pr&oacute;xima muerte. Y bien, dec&iacute;a que el <i>canto de las sirenas </i>puede ser un canto mort&iacute;fero pero tambi&eacute;n de elevaci&oacute;n espiritual, y Plat&oacute;n tambi&eacute;n reflexiona sobre los misterios tras la muerte con lo que cierra su <i>Rep&uacute;blica, </i>con el que termina y concluye este largo recorrido de diez libros. En el d&eacute;cimo libro nos muestra a las sirenas acostadas cada una sobre una esfera celeste entonando uno de los distintos tonos del diapas&oacute;n, es decir, de la escala musical. A la vez las arpas acompasan el hilo de nuestra vida desde el nacimiento, para provocar esta articulaci&oacute;n arm&oacute;nica impresa a nuestra alma que se&ntilde;ala en <i>El Timeo, </i>que es caracter&iacute;stica de la construcci&oacute;n de nuestra alma como principio de vida, como centro de la inteligencia y centro tambi&eacute;n de la emoci&oacute;n. Incluyo mi idea de la m&uacute;sica como <i>gnosis, </i>como conocimiento que da salud pero que tambi&eacute;n puede ser mort&iacute;fera, que puede acompa&ntilde;arnos en lo mejor de nuestras vidas pero tambi&eacute;n puede ser letal. Se han hecho muchas cosas horrorosas con la m&uacute;sica, en los desfiles militares pues los grandes dictadores, los grandes personajes del totalitarismo, en la Plaza Roja de Mosc&uacute;, en los desfiles preparados por Albert Speer, el arquitecto de Hitler, con esa pastosidad seductora que todav&iacute;a nos llama la atenci&oacute;n cuando la vemos en reportajes. La m&uacute;sica de esos desfiles siempre con composici&oacute;n musical que incita a la violencia y a la invasi&oacute;n con m&uacute;sica. La m&uacute;sica de las trompetas y de los metales, la m&uacute;sica desatada, tambi&eacute;n provoca, suscita y desarticula porque tiene que ver con lo humano. Insisto siempre, y se&ntilde;alo que la propia caracter&iacute;stica de lo humano es la conducta humana, no hay nada m&aacute;s humano que lo inhumano y por tanto lo mejor del hombre est&aacute; expresado en la m&uacute;sica y en los compositores que voy siguiendo en mi libro. Son aquellas caracter&iacute;sticas que intentan &#151;teniendo plena conciencia de este lado inhumano que tambi&eacute;n la m&uacute;sica expone, y que en t&eacute;rminos de Freud podr&iacute;amos llamar la sublimaci&oacute;n. La capacidad de sublimar es principio de muerte, es la dimensi&oacute;n tan&aacute;tica, violenta, agresiva que est&aacute; en el coraz&oacute;n de todo ser humano. La m&uacute;sica es capaz tambi&eacute;n de encontrar formas de sublimaci&oacute;n en estos aspectos propios del ser humano, los impulsos tan animales del ser humano que muestran el lado salvaje que puede ser desde los microorganismos hasta el Tiranosaurio Rex, que puede ser una manada de lobos que puede ser letal pero no podr&iacute;amos decir que son inhumanos. Hay algo en el hombre que constituye un arsenal de libertad e inteligencia puntual, fogonazos de inteligencia. Hablo en t&eacute;rminos realistas, no es algo que est&aacute; siempre en su m&aacute;ximo punto de impulso que hace que lo inhumano est&eacute; dentro de lo humano y, por tanto, dentro de la m&uacute;sica que tambi&eacute;n refleja esta ambivalencia, esta duplicidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">Transcripci&oacute;n: Ericka Salas, Dora Elvira Garc&iacute;a,    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Iv&oacute;n Cepeda, Mariana Echaniz</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="nota" id="nota"></a><b>Nota</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>Conferencia dictada el d&iacute;a 7 de marzo de 2008 en el Tecnol&oacute;gico de Monterrey, <i>Campus </i>Ciudad de M&eacute;xico.</font></p>      ]]></body>
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