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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Notas cr&iacute;ticas</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Corridos de traficantes y censura<sup><sup><a href="#nota">*</a></sup></sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Luis Astorga<sup>**</sup></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>**</i></sup> <i>Profesor&#45;Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Circuito Mario de la Cueva, Zona Cultural, Ciudad Universitaria, C. P. 04510. M&eacute;xico, D.F.</i> Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:astorga@servidor.unam.mx">astorga@servidor.unam.mx</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra "narcotraficante", neologismo que privilegia en su etimolog&iacute;a la asociaci&oacute;n con el tr&aacute;fico de drogas narc&oacute;ticas y deja de lado las que no lo son, aunque tambi&eacute;n sean il&iacute;citas, surge a finales de los a&ntilde;os cincuenta en la prensa de la Ciudad de M&eacute;xico y su empleo es raro. A partir de los a&ntilde;os setenta, la palabra "narcotr&aacute;fico", para designar el fen&oacute;meno que integra todas las fases del negocio il&iacute;cito, se usa con mayor frecuencia en el lenguaje oficial y adquiere carta de naturalizaci&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n, y por lo mismo en las percepciones del sentido com&uacute;n. El prefijo "narco" ser&aacute; empleado posteriormente como multiplicador de etiquetas estigm&aacute;ticas. Importar&aacute; m&aacute;s la pirotecnia ret&oacute;rica que la precisi&oacute;n conceptual. La palabra inadecuada y cacof&oacute;nica "narcocorrido" pasar&aacute; a formar parte de las categor&iacute;as elementales del discurso dominante del sentido com&uacute;n acerca del tr&aacute;fico de sustancias il&iacute;citas.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Representantes de distintos partidos pol&iacute;ticos en varias partes del pa&iacute;s y de las C&aacute;maras de la Industria de la Radio y la Televisi&oacute;n (CIRT), principalmente aunque no exclusivamente en estados norte&ntilde;os, han propuesto en a&ntilde;os recientes medidas encaminadas a la prohibici&oacute;n de la difusi&oacute;n de los corridos que narran historias relacionadas con el tr&aacute;fico de sustancias il&iacute;citas. El respeto a algunas leyes vigentes y la protecci&oacute;n &eacute;tica a ni&ntilde;os y j&oacute;venes han sido algunos de los argumentos defendidos. En ciertos estados, los gobiernos y las c&aacute;maras locales de radio y televisi&oacute;n han establecido acuerdos para impedir la difusi&oacute;n de esa producci&oacute;n musical que consideran nociva. Han llevado su propuesta a la C&aacute;mara de Senadores y han solicitado la intervenci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n para darle fuerza de mandato federal a la misma. Por ahora, el blanco de sus cr&iacute;ticas ha sido ese tipo de creaci&oacute;n narrativa y musical, pero nada asegura que la misma argumentaci&oacute;n no pueda ser empleada en alg&uacute;n momento para impedir la libre circulaci&oacute;n de otras producciones simb&oacute;licas no convencionales, o consideradas reprensibles, inapropiadas, por algunos agentes sociales con capacidad para convertir sus preferencias &eacute;ticas, est&eacute;ticas y pol&iacute;ticas en leyes. Un ejemplo reciente es la censura a la difusi&oacute;n de "Cr&oacute;nica de un cambio", de Paulino Vargas, interpretada por Los Tigres del Norte (Fern&aacute;ndez, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los primeros intentos por censurar la difusi&oacute;n de los corridos de traficantes se dieron en el estado de Sinaloa en 1987, durante el gobierno de Francisco Labastida Ochoa. Fue una petici&oacute;n del gobernador a los concesionarios de la radio y televisi&oacute;n locales y a la prensa escrita. Las leyes del mercado se impusieron a la propuesta de control moral. A&ntilde;os despu&eacute;s, la producci&oacute;n de plantas il&iacute;citas, el tr&aacute;fico de drogas, el consumo de las mismas, el n&uacute;mero de traficantes y la violencia asociada al negocio se han incrementado a escala mundial en proporci&oacute;n directa a las medidas represivas aplicadas para tratar de reducir el fen&oacute;meno, incluso all&iacute; donde no existen canciones sobre traficantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En M&eacute;xico, los asuntos relacionados con el tr&aacute;fico de drogas son de competencia federal. Recientemente, ha habido propuestas de parte de la Procuradur&iacute;a General de la Rep&uacute;blica (PGR) para que los estados y municipios puedan intervenir en casos de tr&aacute;fico de drogas al menudeo. Pero la autoridad federal tendr&aacute; que decidir&iacute;a a partir de qu&eacute; l&iacute;mite termina el menudeo y comienza el mayoreo. Adem&aacute;s, ser&aacute; necesario modificar leyes federales y estatales. Mientras eso sucede, algunos dirigentes pol&iacute;ticos en ciertos estados han considerado necesario, &uacute;til, urgente y, sin decirlo, rentable a corto plazo para su imagen p&uacute;blica, alzar la voz y proponer medidas de car&aacute;cter moral que tranquilizan a las buenas conciencias y hacen creer que mediante ellas contribuir&aacute;n de manera importante y decisiva a disminuir en parte tanto el tr&aacute;fico de drogas como el impacto cultural de los corridos de traficantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el actor y pol&iacute;tico Erick del Castillo, quien, seg&uacute;n sus palabras, tuvo que abandonar su espect&aacute;culo de corridos tradicionales por falta de p&uacute;blico, los corridos de traficantes son una "bajeza" y no merecen el nombre de corridos. Componerlos, agrega, enf&aacute;tico, es una "estupidez". Se sorprende de que haya "gente que se atreva" a cantarlos y que se alabe a los traficantes. Ignacio L&oacute;pez Tarso se&ntilde;al&oacute; a su vez que si &eacute;l dej&oacute; su espect&aacute;culo de corridos no fue por falta de p&uacute;blico, sino por exceso de trabajo. El actor declar&oacute; que ni siquiera pone atenci&oacute;n a los corridos de traficantes. Para &eacute;l, los "corridos son aquellos que cantaban a Zapata, Villa o Felipe &Aacute;ngeles, nada m&aacute;s" (<i>Noroeste,</i> secci&oacute;n Mazatl&aacute;n, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">L&oacute;pez Tarso presupone tal vez que no hay aspectos mitol&oacute;gicos en los corridos sobre esos personajes y que hab&iacute;a un consenso social acerca de la legitimidad de las actividades de cada uno de ellos. Una visi&oacute;n de estampita escolar acerca de los h&eacute;roes de una revoluci&oacute;n sin enemistades entre los distintos l&iacute;deres. Los enemigos de esos personajes no han de haber dudado en censurar con los medios a su alcance la apolog&iacute;a versificada y musicalizada de sus haza&ntilde;as reales e inventadas. Ambos actores movilizan sus preferencias &eacute;ticas y est&eacute;ticas, y su reconocimiento social, para tratar de imponer la definici&oacute;n leg&iacute;tima de corrido y sus contenidos. Parte de la estrategia es calificar negativamente a la competencia en el mercado, negarle el uso de la marca de lo que se considera exclusivo, decretar desde un pedestal la ausencia de inteligencia entre compositores e int&eacute;rpretes para marcar la distancia y la distinci&oacute;n, o simplemente ignorar desde las alturas de los consagrados la existencia de un fen&oacute;meno vigente desde hace tres d&eacute;cadas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Sinaloa, Fernando Sarabia, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio y la Televisi&oacute;n (STIRT), secci&oacute;n Mazatl&aacute;n, Rosario y Escuinapa, que inclu&iacute;a a 14 estaciones de radio, manifest&oacute; su rechazo a lo que llam&oacute; "narcom&uacute;sica". Reconoci&oacute; que "mientras sea un <i>boom</i> publicitario y comercial, les d&eacute; utilidades, van a seguir grabando y distribuyendo ese tipo de m&uacute;sica" (Zapien, 2001). Y constat&oacute; que aunque algunas estaciones de radio no la difunden, la producci&oacute;n discogr&aacute;fica con el tema del tr&aacute;fico de drogas ha ido en aumento. Se&ntilde;al&oacute; que su agrupaci&oacute;n se hab&iacute;a sumado desde el gobierno de Labastida al acuerdo para impedir la transmisi&oacute;n de esa m&uacute;sica, y que segu&iacute;a impulsando esa medida entre los empresarios de la radio. Seg&uacute;n &eacute;l, las emisoras que no se integraran al mismo ser&iacute;an criticadas por el resto de los medios electr&oacute;nicos y de la poblaci&oacute;n interesada en la disminuci&oacute;n de los &iacute;ndices de violencia en Sinaloa. Para subrayar su postura, agreg&oacute;: "Hemos visto sobre todo que los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que reciben estos ejemplos en su casa lo toman como un modelo a seguir y como algo normal en nuestra vida cotidiana". En su particular opini&oacute;n de soci&oacute;logo espont&aacute;neo, no hab&iacute;a duda alguna acerca de la relaci&oacute;n directa entre la letra de las canciones y su influencia en la conducta de quienes las escuchan de manera frecuente. &iquest;Para invertir esa supuesta correspondencia perfecta de causa&#45;efecto habr&aacute; que programar &uacute;nicamente canciones que narren vidas ejemplares de santos? Aunque no se difundan como antes, la producci&oacute;n de corridos de traficantes contin&uacute;a, lo cual significa que la demanda persiste, s&oacute;lo que con un valor agregado: el de la censura. Recuperado de manera inmediata por los especialistas en mercadotecnia. La moral de los censores camina por un lado, la de los consumidores por otro, y las leyes de la econom&iacute;a por el suyo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 5 de diciembre de 2001, la Comisi&oacute;n de Comunicaciones y Transportes de la LVIII Legislatura del Senado de la Rep&uacute;blica, integrada por miembros del Partido Acci&oacute;n Nacional, el Partido Revolucionario Institucional y el Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica emiti&oacute; varios puntos de acuerdo tendientes a censurar la transmisi&oacute;n de los corridos de traficantes en la radio y la televisi&oacute;n, con base en medidas aprobadas al respecto entre algunos gobiernos estatales, Baja California y Sinaloa, y las c&aacute;maras locales de la Radio y la Televisi&oacute;n; la solicitud de la senadora del PRI, Yolanda Eugenia Gonz&aacute;lez Hern&aacute;ndez; la del Congreso de Coahuila; y la recopilaci&oacute;n de algunas ideas de otros agentes sociales acerca de esa producci&oacute;n musical.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los senadores se&ntilde;alaron:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con fecha 22 de marzo de 2001, la senadora Yolanda Eugenia Gonz&aacute;lez Hern&aacute;ndez, del Partido Revolucionario Institucional, exhort&oacute; al Ejecutivo Federal para que en ejercicio de sus atribuciones gire instrucciones a las Secretar&iacute;as de Gobernaci&oacute;n (SEGOB); Educaci&oacute;n P&uacute;blica; Comunicaciones y Transportes, Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad P&uacute;blica y a la Consejer&iacute;a Jur&iacute;dica de la Presidencia, para realizar un estudio integral de la proliferaci&oacute;n de reproducciones musicales y mensajes apolog&eacute;ticos del delito contra la salud y otros comprendidos en la Ley Federal contra la delincuencia organizada; as&iacute; como proveer lo necesario para restringir su repetici&oacute;n en medios electr&oacute;nicos nacionales, principalmente en programaciones de radio y televisi&oacute;n.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 20 de junio de 2001, el pleno del Congreso de Coahuila envi&oacute; a la Comisi&oacute;n de Comunicaciones y Transportes del Senado de la Rep&uacute;blica un punto de acuerdo en el que solicita a la SEGOB dar cumplimiento a la Ley Federal de Radio y Televisi&oacute;n, en particular los art&iacute;culos 63 y 64, fracci&oacute;n I. El documento tambi&eacute;n les fue enviado a los presidentes de las c&aacute;maras de Senadores y Diputados, para que a trav&eacute;s de comisiones competentes</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; coadyuven con la implementaci&oacute;n de acciones similares a las tomadas en los estados de Baja California y Sinaloa, en donde los gobiernos estatales y las delegaciones respectivas de la C&aacute;mara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisi&oacute;n firmaron un acuerdo referente a los narcocorridos y de todo material musical que haga una apolog&iacute;a del crimen y la violencia, toda vez que la difusi&oacute;n de ese material musical influye indirectamente en la conducta de los individuos y de la sociedad a la que pertenecen.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n los congresistas de Coahuila, impedir la transmisi&oacute;n de los corridos de traficantes tendr&iacute;a por objeto:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Evitar influencias nocivas o perturbadoras al desarrollo arm&oacute;nico de la ni&ntilde;ez y la juventud; y afirmar el respeto a los principios de la moral social, la dignidad humana y los v&iacute;nculos familiares.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ausencia de apoyo cient&iacute;fico a una presunta relaci&oacute;n de causa&#45;efecto no impide que en nombre de la ley se privilegie la censura a los corridos de traficantes por sobre otras producciones simb&oacute;licas con contenidos similares, como pel&iacute;culas, series de televisi&oacute;n, videos, libros y obras de teatro, por ejemplo:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El debate no resuelto en torno a la causalidad directa de los actos de violencia, como influencia directa de los medios, no puede, mientras quede la menor duda de ello, ser un argumento que permita el incumplimiento de la ley y la evidente ausencia de &eacute;tica en torno a la promoci&oacute;n de valores, ideas y apolog&iacute;a a conductas claramente identificadas como da&ntilde;inas para la sociedad.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Estado debe ejercer su obligaci&oacute;n de proteger a los sectores desprotegidos de la sociedad y vigilar que la ley se cumpla, procurando siempre hacerlo en su justa dimensi&oacute;n, con medidas de restricci&oacute;n para que estos productos no sean transmitidos masivamente a trav&eacute;s de una frecuencia que, como bien nacional, debe operar bajo los principios del inter&eacute;s p&uacute;blico y el bien com&uacute;n. La naturalizaci&oacute;n, justificaci&oacute;n e incluso apolog&iacute;a de valores opuestos al inter&eacute;s general debe ser evitado (sic), manteniendo una adecuada supervisi&oacute;n no solo (sic) reguladora sino &eacute;tica acerca de los contenidos de la radio.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los senadores concluyeron:</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; en efecto, el contenido de los "narcocorridos" viola el Art&iacute;culo 63 de la Ley Federal de Radio y Televisi&oacute;n, que a la letra dice: "quedan prohibidas todas las transmisiones que causen la corrupci&oacute;n del lenguaje y las contrarias a las buenas costumbres, ya sea mediante expresiones maliciosas, im&aacute;genes procaces, frases y escenas de doble sentido, apolog&iacute;a de la violencia o del crimen; se proh&iacute;be, tambi&eacute;n, todo aquello que sea denigrante u ofensivo para el culto c&iacute;vico de los h&eacute;roes y para las creencias religiosas, o discriminatorio de las razas; queda asimismo prohibido el empleo de recursos de baja comicidad y sonidos ofensivos". Asimismo, transgrede la fracci&oacute;n I del Art&iacute;culo 64 que establece que no se podr&aacute;n transmitir: 'noticias, mensajes o propaganda de cualquier clase, que sean contrarios a la seguridad del Estado o el orden p&uacute;blico'.</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en lo anterior, decidieron lo siguiente:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">PRIMERO.&#45; La Comisi&oacute;n de Comunicaciones y Transportes del Senado de la Rep&uacute;blica hace un en&eacute;rgico llamado y una exigencia p&uacute;blica a la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n para que, en cumplimiento de las disposiciones contenidas en la Ley Federal de Radio y Televisi&oacute;n, as&iacute; como en su reglamento, se proceda a lo siguiente:</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">I Se apliquen puntualmente las normas jur&iacute;dicas que regulan los contenidos generales de la radio y televisi&oacute;n en nuestro pa&iacute;s.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">II Se generen las pol&iacute;ticas necesarias encaminadas a dar cumplimiento a la legislaci&oacute;n, supervisar y mejorar el servicio en materia de transmisi&oacute;n de contenidos de la radio y televisi&oacute;n, considerando su naturaleza jur&iacute;dica de medios sujetos a concesi&oacute;n federal, que explotan un bien p&uacute;blico nacional.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">SEGUNDO.&#45; Turnar esta resoluci&oacute;n a todas las legislaturas de los Estados, para que sea considerada y sometida a votaci&oacute;n, con la finalidad de que cada uno de dichos congresos busque la colaboraci&oacute;n del Poder Ejecutivo Local, para que se implementen en cada entidad medidas como las tomadas en Baja California y Sinaloa.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">TERCERO.&#45; Promover un acuerdo con el Consejo de Autorregulaci&oacute;n de la C&aacute;mara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisi&oacute;n para acordar medidas de autorregulaci&oacute;n que, sin atentar contra la libertad de expresi&oacute;n, eviten la transmisi&oacute;n de estos narco&#45;corridos con el fin de disminuir su impacto, sobre todo entre la ni&ntilde;ez y juventud.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">CUARTO.&#45; Exhortar a la Secretar&iacute;a de Educaci&oacute;n P&uacute;blica para que, en atenci&oacute;n al problema promueva est&iacute;mulos a la producci&oacute;n y difusi&oacute;n de programas preventivos y de amplia difusi&oacute;n en los medios de estado para contrarrestar los efectos de la programaci&oacute;n masiva de contenidos de promoci&oacute;n a la violencia.</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El diputado del PRD en Baja California, Catalino Zavala M&aacute;rquez, presidente de la Comisi&oacute;n de Desarrollo Urbano y Obras P&uacute;blicas, present&oacute; a la XVII Legislatura de su estado, el 17 de enero de 2002, una iniciativa con un nombre kilom&eacute;trico: "Iniciativa de acuerdo econ&oacute;mico a efecto de que esta H. XVII Legislatura del Estado de Baja California solicite a la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n, dependiente del Poder Ejecutivo Federal, que en uso de sus facultades legales lleve a cabo los tr&aacute;mites legales necesarios para que los concesionarios de permisos para la explotaci&oacute;n de los bienes p&uacute;blicos nacionales de transmisi&oacute;n de se&ntilde;ales de radio y televisi&oacute;n en cumplimiento de la Ley Federal de Radio y Televisi&oacute;n, eviten la reproducci&oacute;n y difusi&oacute;n de los llamados narcocorridos por promover e impulsar la cultura de la violencia". Su documento recoge argumentaciones y bibliograf&iacute;a similares a las de la iniciativa del Congreso de Coahuila, pero no menciona las medidas que seg&uacute;n &eacute;ste ya se hab&iacute;an tomado en Baja California y Sinaloa desde principios de 2001 y que sirvieron de inspiraci&oacute;n y punto de partida. En opini&oacute;n del diputado perredista, los corridos de traficantes "atentan contra el sano desarrollo de la poblaci&oacute;n", "provocan el deterioro del tejido social", en fin, "constituyen una verdadera apolog&iacute;a del delito y atentan contra las buenas costumbres de la sociedad mexicana y en especial las de Baja California, induciendo a la juventud y a la ni&ntilde;ez a tomar como propios los conceptos de los narcotraficantes vertidos en los llamados narcocorridos".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 28 de enero de 2002, el Congreso de Chihuahua aprob&oacute; medidas en las que se solicita a las estaciones de radio impedir la transmisi&oacute;n de los corridos de traficantes. El diputado panista &Oacute;scar Gonz&aacute;lez Luna promovi&oacute; la iniciativa. Seg&uacute;n &eacute;l, "la ni&ntilde;ez y juventud en general pretenden imitar estos patrones de conducta (transmitidos a trav&eacute;s de los corridos), que definitivamente a corto, mediano y largo plazo, ocasionan un perjuicio directo a la sociedad". Otra raz&oacute;n esgrimida por los congresistas es que "a fuerza de escuchar reiteradamente que los delincuentes son superh&eacute;roes, que cuentan con dinero a manos llenas y que carecen de privaciones, a trav&eacute;s de las cintas o discos que se escuchan por medio de las radiodifusoras, los ni&ntilde;os y j&oacute;venes pierden el inter&eacute;s en el estudio, trabajo y valores familiares, para ambicionar el dinero f&aacute;cil, la depravaci&oacute;n y los vicios". La protecci&oacute;n de la sociedad y la vigilancia del cumplimiento de la ley fueron invocadas (Narcia,2002). Diputados del PRI, PAN, PRD y Partido Verde Ecologista de M&eacute;xico se unieron en Quer&eacute;taro a la petici&oacute;n de sus colegas de San Luis Potos&iacute;, similar a las antes mencionadas (TVQ, 2003).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Miguel &Aacute;ngel Garc&iacute;a Leyva, l&iacute;der del Frente C&iacute;vico contra la Impunidad, manifest&oacute; que a poco m&aacute;s de un a&ntilde;o, de haberse iniciado la censura de los corridos de traficantes en las estaciones de radio de Sinaloa, desde principios de 200, el objetivo de reducir los &iacute;ndices de violencia no se hab&iacute;a logrado. Ejemplific&oacute; con las estad&iacute;sticas de homicidios de la Procuradur&iacute;a Estatal de Justicia. Jos&eacute; Luis Ortiz Rangel, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Radio y la Televisi&oacute;n (STIRT) en Reynosa, indic&oacute; que no cre&iacute;a que la medida incidir&iacute;a en la disminuci&oacute;n de los &iacute;ndices mencionados. Para &eacute;l, la medida era buena porque iba "encaminada a la cultura y los valores de los ni&ntilde;os". En esa ciudad, la censura no hab&iacute;a tenido apoyo un&aacute;nime dada la resistencia del p&uacute;blico y la competencia de las emisoras del Valle de Texas. Para V&iacute;ctor Anchondo, l&iacute;der de la fracci&oacute;n del PRI en el Congreso de Chihuahua, la medida aprobada en su estado estaba generando una "cultura de rechazo" al tr&aacute;fico de drogas. Los legisladores de esa entidad esperaban cambios de mentalidad de los j&oacute;venes a media&#45;no y largo plazo, m&aacute;s que una reducci&oacute;n del negocio il&iacute;cito (Frutos, Lomas y Dom&iacute;nguez, 2002). En julio de 2002, las radiodifusoras de Tijuana firmaron un acuerdo para no difundir los corridos de traficantes. Solicitaron a las emisoras en espa&ntilde;ol del lado estadounidense hacer lo mismo, ya que de otra manera, dijo Casio Carlos Narv&aacute;ez, dirigente del STIRT, no podr&iacute;an competir con ellas (Washingtonpost, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Michoac&aacute;n, Arturo Herrera Cornejo, l&iacute;der de la CIRT en esa entidad, dijo que hab&iacute;a propuesto "vetar los narcocorridos" la primera vez que dirigi&oacute; dicha instituci&oacute;n, en 1996, pero que no hab&iacute;a tenido &eacute;xito. Le argumentaron que era buen negocio, a la gente les gustaban y el veto atentar&iacute;a contra la libertad de expresi&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute; que insistir&iacute;a en su iniciativa ante las 46 emisoras existentes en Michoac&aacute;n porque ve&iacute;a condiciones favorables. Mencion&oacute; los ejemplos de Baja California y Sinaloa. Declar&oacute;: "si bien es cierto que la gente pide ese tipo de piezas, tambi&eacute;n es cierto que nada justifica trastocar los valores y los principios &eacute;ticos, pues todos sabemos que el <i>narco</i> siembra da&ntilde;o por todos los lugares por donde pasa" (Garc&iacute;a Davish, s. f.). El gobernador de Michoac&aacute;n, L&aacute;zaro C&aacute;rdenas Batel, apoy&oacute; la iniciativa del CIRT y declar&oacute;: "las canciones dedicadas a los narcotraficantes fomentan la subcultura del narco y el consumo de enervantes" (Mart&iacute;nez, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La gente solicita entonces esas canciones, &iquest;para "trastocar los valores y los principios &eacute;ticos", o por otras m&uacute;ltiples razones? Los corridos son producto de una subcultura y emblema de la misma s&oacute;lo en los grupos para los cuales son s&iacute;mbolo de identidad. Para los dem&aacute;s son irrelevantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Clemente Flores, tecladista y segundo bajo sexto de Los Tucanes de Tijuana, entrevistado por la revista <i>Era 21</i> luego de un concierto en Morelia, donde participaron los grupos Exterminador, Raza Obrera y La Pirinola, acerca de la declaraci&oacute;n de Herrera, se&ntilde;al&oacute;:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Respetamos la decisi&oacute;n de cada radiodifusora, pero si se trata de combatir al narcotr&aacute;fico con esas medidas yo creo que no es por ah&iacute; la cosa, porque prohibir un corrido en la radio no beneficia en nada el hecho de combatir el narcotr&aacute;fico, pero, como te digo, respetamos la decisi&oacute;n de cada radio.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&iquest;T&uacute; crees que los narcocorridos hagan crecer el narcotr&aacute;fico?</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No creo, primero que nada pienso que los narcocorridos son una consecuencia del narcotr&aacute;fico, no son la causa del narcotr&aacute;fico, los corridos narran lo que ha sucedido con los narcotraficantes, entonces, yo creo que el hecho de que cuentes una historia eso no quiere decir que le vas a dar auge al narcotr&aacute;fico, o sea, estas contando una historia nada m&aacute;s.</font></p>  		    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El licenciado Herrera argumenta que elevan al narcotraficante</i> <i>al rango de h&eacute;roes. &iquest;Realmente piensas que eso suceda?</i></font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No, yo creo, ni tampoco creo que la raza, los chavos que escuchan los corridos idealicen a los personajes de los que se habla en el corrido, nosotros crecimos oyendo corridos y no hemos sido malas personas, entonces yo creo que la educaci&oacute;n m&aacute;s que nada est&aacute; en la casa, en la familia, en el hogar, nosotros no somos nadie para educar, nosotros somos entretenimiento y nosotros cantamos lo que la gente quiere o&iacute;r, en este caso lo &uacute;nico que hacemos es cantar los corridos, que son los hechos que pasan, la noticia de lo que se est&aacute; viendo en televisi&oacute;n y en la radio, yo creo que para nada no tiene por qu&eacute;. Si alguna persona, alg&uacute;n joven se inclinara por este lado, yo creo que es porque le faltar&iacute;a educaci&oacute;n familiar, le faltar&iacute;a atenci&oacute;n de los padres (Mendoza, s. f.).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Entrevistado en Espa&ntilde;a, Hern&aacute;n Hern&aacute;ndez, de Los Tigres del Norte, opin&oacute; sobre la censura a los corridos:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; yo creo que la censura no va a erradicar el narcotr&aacute;fico; al contrario, yo creo que entre m&aacute;s se esconda el problema, m&aacute;s aumenta &#91;...&#93; el &uacute;nico que puede parar el narcotr&aacute;fico es el gobierno y yo creo que nosotros no estamos contribuyendo a hacer famosos a esa gente ni estamos contribuyendo a que el narco aumente, sino todo lo contrario.</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Jorge Hern&aacute;ndez agreg&oacute;:</font></p>  		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Nunca ning&uacute;n narcotraficante ni ninguna persona nos ha pedido canciones &#91;...&#93; hay historias con el nombre de los narcos cambiados porque no quisieron que se publicaran, pero las historias son reales y ellos saben que de ellos se trata, no han tenido la necesidad de pagarnos ni nosotros admitir un dinero de ellos, de ninguna manera, porque no queremos compromisos &#91;...&#93; lo que s&iacute; es que nos mandan notas que nom&aacute;s dicen: "aqu&iacute; estamos atr&aacute;s de ustedes, cualquier cosa, no se preocupen, nosotros los cuidamos". Y hasta ah&iacute;. Pero al final es el mismo p&uacute;blico el que nos cuida, porque hemos hablado de sus problemas y de su vida cotidiana (<i>El Financiero</i>, 2002).</font></p> 	</blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los Tigres del Norte fueron los invitados especiales del XXX Festival Internacional Cervantino (Silva, 2002). Censurables para ciertos grupos sociales algunas de sus canciones; para otros, grupo emblem&aacute;tico de la cultura popular norte&ntilde;a transfronteriza, reconocido internacionalmente. Los integrantes del grupo de rock argentino Babas&oacute;nicos expresaron:</font></p>  	    <blockquote> 		    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; del narcocorrido nosotros tomamos sobre todo lo bueno de las letras &#91;...&#93; las letras son muy violentas, son como c&oacute;mics, no tienen un precedente en el pop y son letras emergentes de la realidad, cuentan historias en tono po&eacute;tico &#91;...&#93; hay narcocorridos que ayudan a introducir en otros pa&iacute;ses otros vocablos y eso es cultura &#91;...&#93; los grupos de narcocorridos no est&aacute;n dentro del negocio. Los Tigres del Norte ni tiempo tienen de hacer contrabando, porque tocan todos los d&iacute;as (Castillo, 2002).</font></p> 	</blockquote>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 14 de diciembre de 2002, unas 42 estaciones de radio de Michoac&aacute;n acordaron no difundir m&aacute;s corridos de traficantes. El l&iacute;der del CIRT, Herrera Cornejo, declar&oacute; que el objetivo era "proteger a la ni&ntilde;ez y a la juventud" (Notimex, 2002).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En Monterrey, el diputado priista Ernesto Tijerina, invitado a la estaci&oacute;n de radio "La Regiomontana", aclar&oacute; que no estaba en contra de la producci&oacute;n de corridos de traficantes ni de la grabaci&oacute;n de los mismos, pero s&iacute; a favor de impedir su difusi&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n. Se&ntilde;al&oacute;: "lo que pretendemos es que en M&eacute;xico no se haga apolog&iacute;a de actos y personajes que act&uacute;an fuera de la ley y que desprestigian a las autoridades". Y concluy&oacute;: "tal vez no vamos a resolver el problema al ciento por ciento, pero si contribuimos a bajarlo un poco, ya habremos ganado algo" (Rosas, 2002). Los radioescuchas dividieron su opini&oacute;n a favor y en contra de la defendida por el diputado. En un art&iacute;culo period&iacute;stico, otra persona escribi&oacute; que no har&iacute;a la defensa de los corridos de traficantes, de los cuales s&oacute;lo conoc&iacute;a uno, pero s&iacute; de la libertad de expresi&oacute;n. Pregunt&oacute; por qu&eacute; los censores no prohib&iacute;an otras canciones donde aparecen tambi&eacute;n palabras que no gustan de los corridos. "Todos coludos o todos rabones", expres&oacute;. Y concluy&oacute;: "cr&eacute;anme, hay cosas que da&ntilde;an m&aacute;s a nuestra sociedad que los narcocorridos. La corrupci&oacute;n de quienes se la dan de incorruptibles, por ejemplo" (Barahona, 2002). Celso Pi&ntilde;a, el m&uacute;sico int&eacute;rprete de vallenatos, originario de Monterrey, tambi&eacute;n opin&oacute; al respecto: "a m&iacute; me caen muy gordos los que cantan narcocorridos". Al pregunt&aacute;rsele si incitaban a la violencia, contest&oacute; de manera afirmativa. Mencion&oacute; la "falta de coco" de los int&eacute;rpretes de ese tipo de m&uacute;sica para hacer algo distinto. Ejemplific&oacute; con Los Huracanes del Norte y continu&oacute;: "si nosotros toc&aacute;ramos igual que ellos, este mundo se pierde". Agreg&oacute; que los corridos le disgustaban porque hac&iacute;an de los traficantes unos superh&eacute;roes y en su opini&oacute;n eran m&aacute;s bien "un c&aacute;ncer para la sociedad" (Correa, s. f.).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si hemos de creer en la argumentaci&oacute;n de los censores acerca de los corridos de traficantes, entonces tendr&iacute;amos que aceptar que la poblaci&oacute;n tiene una predisposici&oacute;n natural, gen&eacute;tica, para inclinarse por los c&oacute;digos &eacute;ticos de esa producci&oacute;n simb&oacute;lica; que &eacute;sta posee una propiedad intr&iacute;nseca particular, m&aacute;gica o diab&oacute;lica, que orienta fatalmente la trayectoria social de quienes la escuchan; que la gente es incapaz de discernir y se deja influir f&aacute;cilmente; que puede ser conducida hacia la realizaci&oacute;n de actividades il&iacute;citas como si estuviera hipnotizada, bajo el embrujo del canto de las sirenas o la flauta de Hamelin.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n de algunos grupos sociales y pol&iacute;ticos es sin duda leg&iacute;tima, pero me parece que equivocan el blanco de sus ataques. &iquest;C&oacute;mo lograr mantener la libertad de expresi&oacute;n ejerciendo la censura, as&iacute; sea parcial? La censura es inmediata. Se sabe cu&aacute;ndo empieza, pero no si tendr&aacute; fin. Por el contrario, la educaci&oacute;n para desarrollar un esp&iacute;ritu cr&iacute;tico en el marco de un Estado de derecho es a largo plazo. Implica m&aacute;s trabajo y menos demagogia. &iquest;En qu&eacute; consisten los programas preventivos de los cuales se habla? El mejor programa preventivo no es aquel que, basado en algunos esl&oacute;ganes, pretende modificar la realidad (por ejemplo, "di no a las drogas"; "di no a la violencia"; "di no al juguete b&eacute;lico"; "di no a la mordida"; "di no a los corridos de traficantes", etc&eacute;tera), sino el que se apoya en la existencia de una sociedad menos injusta, en la que las disparidades econ&oacute;micas, sociales y culturales tienden a disminuir; el que se apoya en la existencia de un Estado de derecho, en el reconocimiento social del mismo, en el respeto de todos a las leyes, precondiciones de un proceso civilizatorio que hace posible la convivencia pac&iacute;fica, el respeto a los derechos humanos, la libertad de expresi&oacute;n, la soluci&oacute;n pac&iacute;fica de los conflictos, la existencia y desarrollo de una &eacute;tica humanista incorporada como una segunda naturaleza. El respeto de la ley s&oacute;lo se da si la gente experimenta de manera cotidiana durante generaciones que quienes la representan son los primeros en hacerla cumplir y que se aplica efectivamente a todos por igual. Si constata de manera individual y colectiva que se hace justicia independientemente de que una o varias personas tengan poder econ&oacute;mico, pol&iacute;tico, o la capacidad de ejercer violencia armada. En caso contrario, tender&aacute; a incluir entre las opciones de trayectoria de vida existentes aquellas mediante las cuales, y a sus ojos, se logran bienes materiales deseados y un cierto respeto, independientemente de la ilegalidad de las mismas. La inexistencia de corridos de traficantes antes de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os setenta, no como rareza gen&eacute;tica sino como fen&oacute;meno social y cultural, no evit&oacute; el surgimiento, multiplicaci&oacute;n y desarrollo de los traficantes ni de sus valores &eacute;ticos, cercanos a los del capitalismo salvaje o el neoliberalismo actual. Se confunde la causa con el efecto y el impacto multifactorial en la modificaci&oacute;n de los valores. La familia, la escuela y la religi&oacute;n, como instituciones y &aacute;mbitos tradicionales de socializaci&oacute;n, atraviesan sin duda por una etapa m&aacute;s cr&iacute;tica que en otras ocasiones para formar individuos que gu&iacute;en sus acciones por valores humanistas; los gobiernos y los partidos pol&iacute;ticos, por su parte, deber&iacute;an dar ejemplo de civilidad y respeto a las leyes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sacerdotes de la Iglesia cat&oacute;lica o miembros de mayor jerarqu&iacute;a que ofician ceremonias de traficantes, reciben sus limosnas, bendicen sus casas y negocios, o les sirven de intermediarios para entrevistarse con altos dirigentes pol&iacute;ticos, no son precisamente los mejor colocados para dar lecciones de moral a los creyentes. Familias en las que la m&aacute;xima moral es "eres y vales lo que acumulas en t&eacute;rminos econ&oacute;micos sin importar c&oacute;mo lo logres", tampoco ayuda a crear ciudadanos respetuosos, responsables y solidarios. El crecimiento exponencial de escuelas privadas donde el &uacute;nico criterio para ingresar a ellas es tener el dinero suficiente para pagar las colegiaturas, en las cuales convive la &eacute;lite del dinero adquirido de manera legal e ilegal, crea simult&aacute;neamente las condiciones de posibilidad para la fusi&oacute;n futura de fortunas independientemente de su origen. En fin, &iquest;c&oacute;mo olvidar la responsabilidad hist&oacute;rica del sistema de partido de Estado y de sus relaciones estructurales de corrupci&oacute;n que facilitaron el desarrollo del negocio del tr&aacute;fico de drogas en una sociedad adormecida durante d&eacute;cadas? El lavado social de las fortunas producto de actividades il&iacute;citas y de quienes las poseen se ha venido dando desde mucho antes del surgimiento de los corridos de traficantes, gracias a las modificaciones de la &eacute;tica de grupos sociales en regiones de producci&oacute;n y tr&aacute;fico de drogas. Sinaloa es un ejemplo de este fen&oacute;meno, aunque no el &uacute;nico. Se cosecha lo que se siembra, pero la autocr&iacute;tica est&aacute; ausente. Es m&aacute;s f&aacute;cil encontrar chivos expiatorios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los censores parecen ignorar que las condiciones de posibilidad de la existencia y permanencia de los c&oacute;digos &eacute;ticos que rechazan en los corridos, son precisamente la existencia del tr&aacute;fico de drogas y los niveles de impunidad observables. Esos c&oacute;digos se generan y desarrollan aun cuando no haya canciones que los consignen. Adem&aacute;s de M&eacute;xico y la influencia e imitaci&oacute;n de los corridos mexicanos en Colombia, no se sabe de otros pa&iacute;ses productores y de tr&aacute;fico de drogas donde haya surgido una producci&oacute;n simb&oacute;lica similar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante varias d&eacute;cadas, el monopolio del sentido acerca del tr&aacute;fico de drogas y los traficantes fue atribuci&oacute;n del Estado. La academia, los medios de comunicaci&oacute;n, la oposici&oacute;n pol&iacute;tica y la sociedad civil no generaron discursos distintos que le hicieran competencia. En otras palabras, el tr&aacute;fico y los traficantes eran lo que el discurso oficial reproducido en los medios dec&iacute;a. En los lugares de origen y las zonas de operaci&oacute;n de los traficantes, las percepciones difer&iacute;an. Lo distinto circulaba a trav&eacute;s de la historia oral. A principios de los a&ntilde;os setenta, se inici&oacute; el fin de dicho monopolio. La sociodisea de los traficantes, su &eacute;tica, est&eacute;tica y mitolog&iacute;a, encontraron en el corrido norte&ntilde;o, en las composiciones de autores de origen popular, un veh&iacute;culo eficaz para ser difundidas y conocidas por un p&uacute;blico m&aacute;s amplio, ajeno al mundo descrito en esas historias orales e invenciones versificadas y acompa&ntilde;adas con m&uacute;sica. La m&uacute;sica regional de los lugares de origen de cultivadores y traficantes, como la tambora sinaloense y el mariachi, no tardar&iacute;an en acompa&ntilde;ar a la nueva producci&oacute;n simb&oacute;lica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Concentrados en el desarrollo de sus actividades il&iacute;citas, practicantes ortodoxos de la ley del silencio, cerradas las v&iacute;as para la participaci&oacute;n pol&iacute;tica directa e indirecta, sin espacios en los medios de comunicaci&oacute;n para decir sus versiones, y sin mostrar una disposici&oacute;n particular para tener presencia en esos &aacute;mbitos, su crecimiento, visibilidad y peso econ&oacute;mico y social en algunas comunidades y regiones fueron consignadas por compositores con sensibilidad etnogr&aacute;fica, quienes mostraron algunos s&iacute;mbolos de la identidad de los traficantes y contribuyeron a recrearlos. Las historias, c&oacute;digos &eacute;ticos y mitolog&iacute;as oficiales acerca del tr&aacute;fico y los traficantes encontraron por primera vez en esos corridos una competencia simb&oacute;lica. Los corridos hablaban de un mundo, de agentes sociales y de sus valores en proceso de consolidaci&oacute;n, en un lenguaje simple, directo y comprensible por un gran n&uacute;mero de gente con escaso capital escolar, habitantes de regiones de producci&oacute;n y tr&aacute;fico de drogas y m&aacute;s cercanos, en t&eacute;rminos de vivencias cotidianas, a las historias descritas en los corridos. Los corridos trascender&aacute;n posteriormente las barreras geogr&aacute;ficas, de clase y est&eacute;ticas. Estudios artesanales de grabaci&oacute;n, importantes compa&ntilde;&iacute;as disqueras, organizadores de conciertos en vivo, estaciones de radio, el cine, y la televisi&oacute;n en una etapa posterior, aprovechar&iacute;an el impacto de esos corridos en el norte de M&eacute;xico y el sur de Estados Unidos. Luego vendr&iacute;an los primeros intentos de censura para su difusi&oacute;n radiof&oacute;nica y televisiva, en Sinaloa, en 1987, durante el gobierno de Francisco Labastida. En su Programa Estatal de Justicia y Seguridad P&uacute;blica del mismo a&ntilde;o, se&ntilde;alaba su preocupaci&oacute;n por la programaci&oacute;n que "exaltaba la violencia". No se dijo nada acerca de los compositores, los int&eacute;rpretes, las compa&ntilde;&iacute;as disqueras (por ejemplo, Fonovisa, Musart, EMI, otras localizadas en Los &Aacute;ngeles, etc&eacute;tera) ni los lugares de comercializaci&oacute;n. Tampoco se dijo que no todos los corridos de traficantes hablaban de historias violentas, ni que tambi&eacute;n hab&iacute;a corridos sobre polic&iacute;as y militares donde el trabajo de &eacute;stos en contra de traficantes era valorado de manera positiva. Delito federal seg&uacute;n las leyes vigentes, en asuntos de tr&aacute;fico de drogas los gobiernos estatales s&oacute;lo pueden actuar en flagrancia. Por ello, era m&aacute;s f&aacute;cil y rentable pol&iacute;ticamente en lo inmediato tranquilizar a los sectores sociales que se sent&iacute;an indignados por los corridos de traficantes y atacar a la difusi&oacute;n de la producci&oacute;n simb&oacute;lica que hablaba de ellos, como si &eacute;sta fuera la causa del fen&oacute;meno o tuviera una influencia decisiva en la permanencia y desarrollo del mismo. El intento de censura concentrado en esa producci&oacute;n simb&oacute;lica popular tuvo un efecto previsible: fue nulo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la administraci&oacute;n del presidente Vicente Fox, algunos legisladores del PRD, PVEM, PRI, y PAN en distintas partes del pa&iacute;s (Sinaloa, Baja California, Nuevo Le&oacute;n, Tamaulipas, Michoac&aacute;n, Coahuila, Chihuahua, Quer&eacute;taro y San Luis Potos&iacute;) y dirigentes de algunas de las c&aacute;maras locales de radio y televisi&oacute;n han coincidido en proponer medidas encaminadas a censurar los corridos de traficantes en sus respectivos estados, solicitar ante la Secretar&iacute;a de Gobernaci&oacute;n la aplicaci&oacute;n estricta de lo estipulado en la Ley Federal de Radio y Televisi&oacute;n y darle fuerza federal a la censura. Los legisladores no han explicado si la censura incluir&iacute;a toda producci&oacute;n simb&oacute;lica con alg&uacute;n contenido de violencia. De ser as&iacute;, los cines y la televisi&oacute;n se quedar&iacute;an sin programaci&oacute;n y las compa&ntilde;&iacute;as productoras de Estados Unidos tendr&iacute;an que abandonar un importante mercado. Habr&iacute;a que ver si los aguerridos legisladores se animan al enfrentamiento y si esas compa&ntilde;&iacute;as se quedan con los brazos cruzados. Tampoco se sabe de legisladores de los mismos partidos que hayan hecho una cr&iacute;tica fundamentada y documentada de la pol&iacute;tica antidrogas vigente. Tal vez piensen que los corridos son m&aacute;s peligrosos que la pol&iacute;tica prohibicionista que gener&oacute; el tr&aacute;fico, los traficantes y las condiciones de posibilidad para el surgimiento de una narrativa acompa&ntilde;ada con m&uacute;sica que cuenta s&oacute;lo una parte m&iacute;nima de las historias y de los mitos que se generan en el mundo del tr&aacute;fico de drogas il&iacute;citas. Historias que s&oacute;lo convencen a los convertidos. Al igual que las historias oficiales sobre el mismo tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Casi nueve d&eacute;cadas despu&eacute;s de las primeras prohibiciones sobre el opio, y m&aacute;s tarde de otras sustancias psicoactivas, y la historia posterior de resultados contraproducentes no han sido suficientes para hacer entender a los actuales "empresarios morales" que la prohibici&oacute;n convierte en criminal a quien no lo era, crea la ilegalidad, el mercado negro, el sobreprecio, la expansi&oacute;n de los &aacute;mbitos de corrupci&oacute;n, y sus propias condiciones de reproducci&oacute;n m&aacute;s dif&iacute;ciles de controlar.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El 21 de mayo de 2003, el presidente Fox declar&oacute;: "Hoy en M&eacute;xico se puede opinar, se puede decir, se puede calumniar, se puede hablar con absoluta libertad, salvo cuando no se respeten nuestras leyes. En mi gobierno no hay ni habr&aacute; censura. &Eacute;se es mi compromiso ante ustedes" (Melgar, 2003, y Ruiz, 2003). En teor&iacute;a, todos somos iguales ante la ley. En la pr&aacute;ctica, y parafraseando a Orwell, algunos son menos iguales que otros. En la l&oacute;gica de los censores de casi todo el espectro pol&iacute;tico actual, &iquest;habr&aacute; que encarcelar en alg&uacute;n momento a compositores e int&eacute;rpretes de los corridos de traficantes? Quien compone, interpreta o escucha esa m&uacute;sica, &iquest;ser&aacute; acusado de participar en el crimen organizado? &iquest;Se crear&aacute; el delito de "lavado &eacute;tico"? Se pretende trasladar la l&oacute;gica prohibicionista sobre ciertas sustancias psicoactivas a la producci&oacute;n simb&oacute;lica que narra la sociodisea de los traficantes de drogas desde una posici&oacute;n ajena y contraria a las versiones oficiales. No se cuestiona la l&oacute;gica prohibicionista misma que tiende a multiplicar los &aacute;mbitos censurables, pero no resuelve los problemas de fondo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Barahona, Rosaura (2002), "Prohibir, prohibir", <i>El Norte</i>, 27 de junio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Castillo, Alberto (2002), "Salen en defensa del narcocorrido", <i>El Universal</i>, 29 de noviembre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Correa, Sandra (s. f.), "No a los narcocorridos", <i>Quehacer Pol&iacute;tico</i>.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El Financiero</i> (2002), "Del narco", 17 de septiembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6383848&pid=S1870-3925200500010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fern&aacute;ndez Chapou, Maricarmen (2002), "No hay forma de que censuren nuestras canciones", <i>El Financiero</i>, 17 de septiembre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frutos, Iv&aacute;n, Enrique Lomas y Miguel Dom&iacute;nguez (2002), "Califican de in&uacute;til prohibir corridos", <i>Reforma</i>, 30 de junio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Garc&iacute;a Davish, Francisco (s.f.), "Promover&aacute;n veto a narcocorridos en radiodifusoras michoacanas", Morelia, <i>Era 21, Revista de la vida social, cultural y pol&iacute;tica de Michoac&aacute;n</i>, disponible en: <a href="http://www.era21revista.com/Revista_Impresa/revista_impresa_No_33/narcocorridos.html" target="_blank">http://www.era21revista.com/Revista_Impresa/revista_impresa_No_33/narcocorridos.html</a></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mart&iacute;nez, Mar&iacute;a de Jes&uacute;s (2002), "Dejan de transmitir narcocorridos en Michoac&aacute;n", <i>El Financiero</i>, 17 de septiembre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Melgar, Ivonne (2003), "Se puede calumniar: Vicente Fox", <i>Reforma</i>, 21 de mayo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Mendoza, H&eacute;ctor (s. f.) "Los Tucanes de Tijuana hablan con <i>Era 21</i> sobre el veto a los narcocorridos en la radio", <i>Era 21, Revista de la vida social, cultural y pol&iacute;tica de Michoac&aacute;n</i>.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Narcia, Elvia (2002), "Tiro de gracia a los narcocorridos", BBCmundo.com, disponible en: <a href="http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_1792000/1792999.stm" target="_blank">http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/misc/newsid_1792000/1792999.stm</a> &#91;31 de enero de 2002&#93;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6383856&pid=S1870-3925200500010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Noroeste Mazatl&aacute;n</i> (2000), "Los 'narcocorridos' son una burla: Erick del Castillo", 21 de noviembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6383858&pid=S1870-3925200500010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Notimex (2002), "Censuran narcocorridos", <i>El Universal</i>, 15 de diciembre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Rosas, H&eacute;ctor (2002), "Arma la pol&eacute;mica con radioescuchas", <i>El Norte</i>, 26 de junio.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ruiz, Patricia (2003), "Libertad hasta para calumniar: Fox", <i>Milenio</i>, 21 de mayo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Silva, Claudia (2002), "Los <i>narcocorridos</i>, plato fuerte del Cervantino", <i>Milenio</i>, 9 de octubre.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">TVQ (2003), "Piden diputados se proh&iacute;ba la difusi&oacute;n de narcocorridos", disponible en: <a href="http://www.google.com.mxsearch?q=cache:X6pbLI2zHIJ:www.tvq.com.mx/wmview.php?ArtID=53+"den+diputados+se+prohiba+la+difusiÃ³n+de+narccorridos"&amp;hl=es" target="_blank">http://www.google.com.mxsearch?q=cache:X6pbLI2zHIJ:www.tvq.com.mx/wmview.php%3FArtID%3D53+%22den+diputados+se+prohiba+la+difusi%C3%B3n+de+narccorridos%22&amp;hl=es</a> &#91;11 de marzo de 2003&#93;.</font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Washingtonpost.com</i> (2002), "Mexico Radio Stations Ban Some Music", 19 de julio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6383865&pid=S1870-3925200500010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zapien Osuna, Raquel (2001), "Pese a ser excluida en la radio, aumenta la narcom&uacute;sica: Sarabia", <i>Noroeste,</i> Secci&oacute;n, Mazatl&aacute;n, 12 de marzo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="nota"></a>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>*</sup> Una primera versi&oacute;n de este texto fue presentada en el <i>V Congreso internacional del corrido</i>, Universidad Aut&oacute;noma de Sinaloa, Culiac&aacute;n, Sinaloa, celebrado el 29 y 30 de mayo de 2003. Direcci&oacute;n de Fomento a la Cultura Regional&#45;Archivo Hist&oacute;rico General del Estado de Sinaloa&#45;H. Ayuntamiento de Culiac&aacute;n&#45;Unidad Estatal de Culturas Populares e Ind&iacute;genas (CONACULTA).</font></p>      ]]></body><back>
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