<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1870-3550</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Norteamérica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Norteamérica]]></abbrev-journal-title>
<issn>1870-3550</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Centro de Investigaciones sobre América del Norte]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1870-35502010000100012</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Política de cambio climático estadunidense]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zavala Hernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ruth]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Ciencias Políticas y Sociales ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>5</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>309</fpage>
<lpage>319</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1870-35502010000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1870-35502010000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1870-35502010000100012&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Reflexiones: Apuntes bibliogr&aacute;ficos </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Pol&iacute;tica de cambio clim&aacute;tico estadunidense</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ruth Zavala Hern&aacute;ndez*</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestra del Programa de Posgrado de la FCPYS, UNAM.</i> &lt;<a href="mailto:ruthrhcp@hotmail.com">ruthrhcp@hotmail.com</a>&gt;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presente trabajo tiene como objetivo rese&ntilde;ar tres textos que abordan el tema de la pol&iacute;tica de cambio clim&aacute;tico estadunidense. En primer lugar, el trabajo de Paul Isbell titulado "Una visi&oacute;n preliminar de la futura pol&iacute;tica energ&eacute;tica de Obama". Posteriormente, analizar&eacute; las ideas de Joel Kurtzman plasmadas en el texto "The Low&#150;Carbon Diet, How the Market Can Curb Climate Change". Y finalmente, el art&iacute;culo de Michael Levi intitulado "Copenhagen's Inconvenient Truth". &Eacute;stos, a pesar de tratar tres aspectos diferentes del tema en cuesti&oacute;n, tienen la virtud de ser complementarios en el tratamiento, pues los tres autores tienen puntos de coincidencia en sus visiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA PROBLEM&Aacute;TICA EN TORNO AL CAMBIO CLIM&Aacute;TICO</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la &uacute;ltima d&eacute;cada, el tema del cambio clim&aacute;tico<sup><a href="#notas">1</a></sup> ha adquirido gran relevancia a nivel internacional llegando a posicionarse como una de las prioridades de la agenda internacional, debido a las predicciones catastr&oacute;ficas para el planeta provistas por la comunidad de cient&iacute;ficos. No obstante, el tema se ha politizado por la incidencia que tiene en el resto de las esferas de la vida cotidiana. Principalmente, me refiero al estrecho v&iacute;nculo entre cambio clim&aacute;tico y las cuestiones energ&eacute;ticas (es decir, su relaci&oacute;n con el modelo y sistema econ&oacute;mico que prevalecen).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los gases de efecto invernadero (GEI)<sup><a href="#notas">2</a></sup> son los causantes del cambio clim&aacute;tico; entre &eacute;stos, el di&oacute;xido de carbono es el m&aacute;s abundante, ya que es emitido durante la quema de combustibles f&oacute;siles como el petr&oacute;leo, el carb&oacute;n y el gas natural. Estos recursos se utilizan hoy para pr&aacute;cticamente cualquier proceso industrial y agr&iacute;cola, por lo que la regulaci&oacute;n jur&iacute;dica a favor del clima muchas veces ha sido entendida como una amenaza para diversos sectores de la econom&iacute;a y, en general, para el crecimiento econ&oacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel internacional, el primer documento que trata el tema es la Convenci&oacute;n Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Clim&aacute;tico (CMNUCC) de 1992. Posteriormente, en la tercera Conferencia de las Partes (Cop&#150;3), se aprob&oacute; el Protocolo de Kioto (1997), instrumento que estableci&oacute; por primera vez compromisos cuantificables y vinculantes de reducci&oacute;n de emisiones de GEI para los Estados que lo ratificaron y que tuvieran el estatus de desarrollados, exentando a los pa&iacute;ses en desarrollo, por considerar que eran mucho menos responsables hist&oacute;ricamente de la crisis clim&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El cambio clim&aacute;tico ha sido un tema particularmente problem&aacute;tico en Estados Unidos debido a su estructura gubernamental. Las caracter&iacute;sticas institucionales de la divisi&oacute;n de poderes han sido el principal obst&aacute;culo para adoptar medidas favorables en este &aacute;mbito (Antal, 2004: 103). Aunado a lo anterior, en el caso del cambio clim&aacute;tico, el tema que me ocupa, existen tres circunstancias para entender lo anterior: a) hay evidencia cient&iacute;fica poco conclusiva del fen&oacute;meno; <i>b) </i>Estados Unidos es uno de los mayores consumidores per c&aacute;pita de energ&iacute;a f&oacute;sil, y c) la magnitud de la oposici&oacute;n empresarial<sup><a href="#notas">3</a></sup> interna fortalecida a trav&eacute;s de su cabildeo en el Congreso (Falker, 2001: 168).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta hace muy poco tiempo, este pa&iacute;s hab&iacute;a fungido como uno de los principales opositores a la regulaci&oacute;n internacional a favor de la protecci&oacute;n ambiental, espec&iacute;ficamente en cuanto al tema de cambio clim&aacute;tico; sin embargo, hoy parece que esa pol&iacute;tica ha dado un giro con las iniciativas planteadas por el presidente Obama.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LOS EST&Iacute;MULOS DE OBAMA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paul Isbell es investigador en el &aacute;rea de econom&iacute;a, comercio internacional y geopol&iacute;tica de la energ&iacute;a, del Real Instituto Elcano de Madrid. En 2005, cre&oacute; el Programa de Energ&iacute;a de dicha instituci&oacute;n y desde entonces est&aacute; a cargo de la direcci&oacute;n. Actualmente, reside en Washington D. C., donde se desempe&ntilde;a como asociado senior del Centro de Estudios Estrat&eacute;gicos e Internacionales (CSIS).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tesis principal de su art&iacute;culo titulado "Una visi&oacute;n preliminar de la futura pol&iacute;tica energ&eacute;tica de Obama" se centra en la idea de que lograr la independencia energ&eacute;tica ha sido, desde la campa&ntilde;a presidencial, uno de los principales objetivos del actual presidente. No obstante, debido a otras prioridades existentes en la agenda nacional y a la crisis financiera actual, romper con la dependencia de los combustibles f&oacute;siles provenientes de naciones pol&iacute;ticamente inestables y hostiles a su pa&iacute;s es un tema que ha quedado relegado en la agenda legislativa, por lo que es necesario que el Estado asuma un papel m&aacute;s activo para lograr consolidar su poder e influencia en el tema a nivel internacional (Isbell, 2009: 3).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Isbell la independencia energ&eacute;tica ha sido un tema ret&oacute;rico desde hace ya varias d&eacute;cadas. Sin embargo, en el pasado fue una prioridad para este pa&iacute;s, ya que los precios del petr&oacute;leo hicieron que Estados Unidos no viera dicha situaci&oacute;n como una amenaza. No obstante, con el tiempo, la independencia energ&eacute;tica cada vez se asocia m&aacute;s con la seguridad nacional, por lo que hoy en d&iacute;a prevalece la percepci&oacute;n de que mientras mayor sea dicha dependencia, el pa&iacute;s y la seguridad nacional son m&aacute;s vulnerables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los argumentos principales que emplea el autor para entender por qu&eacute; le ha sido dif&iacute;cil al presidente Obama cambiar la concepci&oacute;n en torno a una econom&iacute;a energ&eacute;tica es el de la crisis financiera global, pues &eacute;sta ha sido un obst&aacute;culo para el cumplimiento de los objetivos planteados en campa&ntilde;a. El d&eacute;ficit presupuestario del gobierno fue aproximadamente del 10 por ciento del PIB, esto supone el mayor d&eacute;ficit presupuestario desde la segunda guerra mundial (Isbell, 2009: 3). Derivado de  lo anterior, los fondos canalizados para el programa energ&eacute;tico de Obama  no han sido los esperados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> De acuerdo con el autor, la p&eacute;rdida de poder pol&iacute;tico, econ&oacute;mico y  militar de Estados Unidos se refleja en muchos &aacute;mbitos y uno de &eacute;stos es precisamente el tema energ&eacute;tico. Para Isbell mantener ese poder depende de tres factores: en primer lugar, generar una recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica lo  m&aacute;s r&aacute;pido y lo m&aacute;s din&aacute;micamente posible, que es muy poco probable sin un est&iacute;mulo estatal importante; en segundo lugar, lograr una transtransformaci&oacute;n formaci&oacute;n de la pol&iacute;tica energ&eacute;tica nacional construyendo, cuanto antes, una econom&iacute;a "verde", y, finalmente, restablecer la influencia de Estados  Unidos en el mundo, aunque se vea m&aacute;s constre&ntilde;ida por un marco multilateral, implementando una pol&iacute;tica clim&aacute;tica ambiciosa (Isbell, 2009: 7). </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Seg&uacute;n el autor, el presidente Obama ya ha puesto en marcha algunas medidas que, aunque modestas, reflejan el cambio de pol&iacute;tica estadunidense, del que los expertos en la materia han venido hablando en los &uacute;ltimos meses. Para lograr los objetivos planteados en cuanto a la generaci&oacute;n de energ&iacute;a renovable, el presidente ha puesto en marcha los siguientes est&iacute;mulos: <i>a) </i>desgravaciones fiscales de la producci&oacute;n de energ&iacute;a solar y e&oacute;lica, lo cual es una realidad, pero se pretende hacer extensiva esta pol&iacute;tica a m&aacute;s tipos de energ&iacute;as renovables y a la inversi&oacute;n en eficiencia; <i>b) </i>desgravaciones fiscales para energ&iacute;as h&iacute;bridas; c) primas;<sup><a href="#notas">4</a></sup> <i>d) </i>normas de cartera de renovables;<sup><a href="#notas">5</a></sup> <i>e) </i>fondo para la tecnolog&iacute;a de energ&iacute;a renovable; <i>f) </i>programa nacional para gestionar las emisiones de CO<sub>2</sub> (sistema <i>cap&#150;and&#150;trade);</i><a href="#notas"><sup>6</sup></a><i> g) </i>mejorar la recuperaci&oacute;n del petr&oacute;leo y el secuestro de CO<sub>2</sub>;<sup><a href="#notas">7</a></sup> y, <i>h) </i>energ&iacute;a nuclear<sup><a href="#notas">8</a></sup> (Isbell, 2009: 11&#150;21).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se concluye que la coyuntura econ&oacute;mica y financiera actual es un elemento determinante para la formulaci&oacute;n de la pol&iacute;tica energ&eacute;tica del presidente Obama. De una forma u otra, dicha coyuntura ha servido para sensibilizar a los representantes y senadores estadunidenses en torno al problema clim&aacute;tico. Por lo que se ha visto hasta el momento, puede asegurarse que el presidente est&aacute; aprovechando los tiempos de crisis para ampliar su margen de maniobra pol&iacute;tica e influir en el Congreso. La investigaci&oacute;n y desarrollo de tecnolog&iacute;as limpias se ha presentado ante la opini&oacute;n p&uacute;blica como un aliciente para renovar el sistema financiero. No cabe duda de que este sector ser&aacute; considerado uno de los pilares para facilitar la reactivaci&oacute;n de la econom&iacute;a estadunidense y mantener as&iacute; su poder hegem&oacute;nico que ha sido tan cuestionado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL MERCADO DE CARBONO: &iquest;COMO REDUCIR EMISIONES?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Joel Kurtzman es integrante del Instituto Milken, un <i>think tank </i>estadunidense apartidista y no lucrativo. Su l&iacute;nea de investigaci&oacute;n principal es la globalizaci&oacute;n y sus riesgos. Es director ejecutivo del proyecto Save del instituto al que pertenece, el cual se enfoca en tres temas: seguridad energ&eacute;tica, cambio clim&aacute;tico y energ&iacute;as alternativas. Se ha desempe&ntilde;ado como editor de la <i>Harvard Business Review </i>y editor y columnista de <i>The New York Times. </i>En los inicios de su carrera trabaj&oacute; como economista internacional para Naciones Unidas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea central de su art&iacute;culo "The Low&#150;Carbon Diet, How the Market Can Curb Climate Change" es que el comercio de emisiones es el mecanismo de mercado m&aacute;s viable para mitigar el cambio clim&aacute;tico en el planeta de una forma m&aacute;s eficiente y menos costosa, comparado con mecanismos no flexibles como por ejemplo fijar impuestos. De acuerdo con el autor, el sistema <i>cap&#150;and&#150;trade </i>encarece las emisiones de gases de efecto invernadero, lo que motiva a los emisores a reemplazar las fuentes de emisiones por algo menos da&ntilde;ino para el medio ambiente. Si los emisores no pueden hacer la reducci&oacute;n, este sistema les permite comprar permisos para que contin&uacute;en emitiendo hasta que est&eacute;n listos para invertir en nueva tecnolog&iacute;a. Con el tiempo, la cantidad de carbono en la atm&oacute;sfera se reduce y el precio de los permisos se incrementa. Si alguna organizaci&oacute;n emite menos de lo que tiene permitido, &eacute;sta puede vender la cantidad no utilizada a otra entidad que exceda su l&iacute;mite (Kurtzman, 2009: 114).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea principal de este art&iacute;culo se encuentra sustentada en dos ejemplos hist&oacute;ricos exitosos de la regulaci&oacute;n de problemas ambientales en Estados Unidos a trav&eacute;s del sistema <i>cap&#150;and&#150;trade. </i>Dichos ejemplos son la lluvia &aacute;cida y el uso de la gasolina con plomo utilizada en los veh&iacute;culos. Ambos problemas fueron manejados a trav&eacute;s de un sistema <i>cap&#150;and&#150;trade </i>que result&oacute; ser ben&eacute;fico, pues actualmente ninguna de las dos cuestiones es considerada como un desaf&iacute;o ambiental de primer orden (Kurtzman, 2009: 116). Las sanciones, incentivos y recompensas que forman parte de este mecanismo de mercado deben ser lo suficientemente grandes para persuadir a los emisores a invertir en el cambio de la tecnolog&iacute;a.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de las cr&iacute;ticas de los ambientalistas m&aacute;s radicales a esta herramienta de mercado, de acuerdo con Kurtzman, es un modelo que debe ser considerado por los tomadores de decisiones como un m&eacute;todo efectivo para combatir el cambio clim&aacute;tico. El autor tambi&eacute;n resalta el hecho de que este problema, a diferencia de la lluvia &aacute;cida y la gasolina con plomo, ata&ntilde;e a todo el planeta y con m&uacute;ltiples dimensiones. Si bien la lluvia &aacute;cida y la gasolina con plomo involucran s&oacute;lo a uno o dos sectores de la econom&iacute;a, las emisiones de di&oacute;xido de carbono se vinculan con pr&aacute;cticamente todos los aspectos de la econom&iacute;a global.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Justamente es en este contexto que se inserta la Ley Estadunidense de Energ&iacute;a Limpia y Seguridad, de 2009, propuesta por Henry Waxman y Edward Markey, y que pas&oacute; por la C&aacute;mara de Representantes el pasado 28 de junio de 2009. &Eacute;sta es una propuesta ambiciosa que busca reducir las emisiones de GEI a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de mercados de carbono. Su principal objetivo es reducir hacia 2050 dichos gases un 17 por ciento respecto de los niveles de 2005, comenzando con una modesta reducci&oacute;n del 3 por ciento en 2012. Este tipo de iniciativas aunadas a las acciones emprendidas por varios estados de la federaci&oacute;n (de manera voluntaria) y otras llevadas a cabo m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras, como es el caso de la ciudad china de Tianjin, son ejemplos de que Estados Unidos le apuesta a combatir el cambio clim&aacute;tico en el mundo a trav&eacute;s de este mecanismo de mercado. Tambi&eacute;n se menciona que las lecciones de la experiencia europea son de gran importancia para que no se cometan los mismos errores, como el de la sobre asignaci&oacute;n de los permisos de emisiones. Dicha cuesti&oacute;n si bien fue problem&aacute;tica en el inicio del primer periodo de reducciones en la Uni&oacute;n Europea (2005&#150;2007) porque provoc&oacute; una fuerte ca&iacute;da en el precio de la tonelada de CO<sub>2</sub> emitida, ya se corrigi&oacute;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En opini&oacute;n del autor, los impuestos como mecanismo no flexible s&iacute; pueden producir un cambio, pero &eacute;ste se dar&aacute; de manera lenta, mesurada y burocr&aacute;tica. Por otro lado, el comercio de emisiones es una forma m&aacute;s r&aacute;pida de reducir el carbono en la atm&oacute;sfera por tener la cualidad de combinar las sanciones e incentivos para los participantes. El que s&oacute;lo haya un impuesto a las emisiones restringe la acci&oacute;n de contaminar, pero no incentiva ni estimula a los emisores para que cambien su tecnolog&iacute;a, lo que s&iacute; se logra a trav&eacute;s de los incentivos que forman parte del sistema <i>cap&#150;and&#150;trade </i>(Kurtzman, 2009: 118).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la creaci&oacute;n del Protocolo de Kioto, se consider&oacute; el comercio de bonos de carbono como el mecanismo m&aacute;s viable para manejar la crisis clim&aacute;tica por las ventajas antes expuestas. No obstante, se deben recordar las m&uacute;ltiples cr&iacute;ticas que &eacute;ste ha recibido, en gran medida provenientes de grupos ambientalistas, las cuales se enfocan en la cuesti&oacute;n de que la naturaleza es un conjunto de bienes invaluables, por tanto, el comercio de emisiones va en contra de la l&oacute;gica de la protecci&oacute;n ambiental por ser &eacute;ste un bien com&uacute;n. Contrario a lo anterior, el medio ambiente ha sido reducido a una mercanc&iacute;a en beneficio de las empresas contaminantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;QUIEN DEBE PAGAR?</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Michael Levi es miembro del Consejo de Relaciones Exteriores, un <i>think tank </i>estadunidense apartidista; trabaja en el &aacute;rea de energ&iacute;a y medio ambiente. Su inter&eacute;s se centra en el punto de intersecci&oacute;n entre ciencia, tecnolog&iacute;a y pol&iacute;tica exterior. Es director del proyecto de seguridad energ&eacute;tica y cambio clim&aacute;tico del consejo al que pertenece.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Su art&iacute;culo "Copenhagen's Inconvenient Truth" respalda la idea de que, para que hayan avances en las negociaciones internacionales sobre cambio clim&aacute;tico, no s&oacute;lo es indispensable que Estados Unidos asuma una posici&oacute;n m&aacute;s cooperativa en lo internacional y m&aacute;s comprometida en lo interno, sino que es necesario que los mayores emisores de GEI del mundo en desarrollo tambi&eacute;n asuman compromisos para lograr alcanzar los objetivos fijados por la comunidad internacional en la materia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Previamente a la d&eacute;cimoquinta reuni&oacute;n de la Conferencia de las Partes o reuni&oacute;n de Copenhague (Cop&#150;15), la comunidad internacional abrig&oacute; grandes expectativas de que finalmente se aprobar&iacute;a un nuevo acuerdo sobre cambio clim&aacute;tico. Mucho se habl&oacute; sobre un mecanismo sustituto o continuador del Protocolo de Kioto. Dicha expectativa se fundament&oacute; en gran medida en el cambio de actitud de la pol&iacute;tica de cambio clim&aacute;tico en Estados Unidos, luego de la llegada de Barack Obama a la presidencia. </font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el autor, las naciones ricas se han interesado en que los mayores emisores de CO<sub>2</sub> del mundo en desarrollo sean obligados a limitar sus emisiones, principalmente China, India, Brasil, Indonesia y Rusia. En los niveles de crecimiento actuales de sus econom&iacute;as, estos pa&iacute;ses contribuyen con una buena parte de las emisiones totales globales. Sus gobiernos han justificado su negativa a un nuevo acuerdo con la actitud poco cooperativa de Estados Unidos, quien hasta hace poco era el mayor emisor mundial de CO<sub>2</sub>.<sup><a href="#notas">9</a></sup> Cabe mencionar que actualmente China es uno de los principales emisores mundiales de CO<sub>2</sub> &#150;&uacute;nicamente si consideramos las emisiones totales&#150;, sin embargo, al hablar de las emisiones per c&aacute;pita o las hist&oacute;ricas, queda rebasado en gran medida por Estados Unidos. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Levi, el cambio en la pol&iacute;tica de Estados Unidos ha llegado, la administraci&oacute;n de Obama est&aacute; dando pasos ambiciosos para limitar las emisiones nacionales de di&oacute;xido de carbono y el Congreso est&aacute; considerando la aprobaci&oacute;n de leyes que ayuden a combatir el cambio clim&aacute;tico  forma eficiente. No obstante, de acuerdo con los legisladores estadunidenses es necesario que tanto China como India se comprometan a reducir sus emisiones en el corto plazo. De hecho, es pr&aacute;cticamente una condici&oacute;n de parte del Senado estadunidense para aceptar cualquier tipo de tratado internacional que se adopte en la materia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de lo anterior, China e India han hecho declaraciones acerca de que, por el momento, no est&aacute;n dispuestos a ser sometidos a dichas reducciones; esto podr&aacute;n hacerlo hasta despu&eacute;s de una d&eacute;cada. Por el  contrario, asumiendo su posici&oacute;n de pa&iacute;ses en desarrollo, han demandado, la creaci&oacute;n de un fondo que les ayude a reducir sus emisiones y a adaptarse al cambio clim&aacute;tico. Ante esto, los principales gobernantes del mundo desarrollado se han opuesto a enviar financiamiento a sus competidores econ&oacute;micos actuales y futuros s&oacute;lo para lograr que se concrete un nuevo acuerdo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> Uno de los argumentos principales de Levi para justificar la necesidad  de un compromiso de reducci&oacute;n por parte de los mayores emisores del  mundo en desarrollo es que el n&uacute;cleo del esfuerzo global para limitar las emisiones no vendr&aacute; de un solo tratado global, sino que de una serie de mecanismos construidos de abajo hacia arriba, mediante pol&iacute;ticas nacionales ambiciosas y la cooperaci&oacute;n internacional centrada en oportunidades espec&iacute;ficas para limitar emisiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por ello, el autor propone una alianza con tres pa&iacute;ses en desarrollo que son clave en el tema. En primer lugar, habla de una alianza entre Estados Unidos y China, a trav&eacute;s de la cual se producir&iacute;a tecnolog&iacute;a limpia a precios que podr&iacute;an ser competitivos en el mercado mundial; en segundo lugar, la pol&iacute;tica con India se centrar&iacute;a en la cooperaci&oacute;n tecnol&oacute;gica debido a la capacidad de su sector tecnol&oacute;gico (lo anterior tendr&iacute;a el objetivo de crear una red el&eacute;ctrica inteligente para poder abastecer a m&aacute;s del tercio de la poblaci&oacute;n de dicho pa&iacute;s que a&uacute;n carece de electricidad); y en tercer lugar, se encuentra el caso de Brasil, que a pesar de poseer uno de los sistemas energ&eacute;ticos m&aacute;s limpios del mundo, debido a su energ&iacute;a hidroel&eacute;ctrica y de biomasa, sus niveles de deforestaci&oacute;n son muy elevados.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el resto de las naciones desarrolladas ha llegado a un consenso sobre que el objetivo global de reducir el 50 por ciento de emisiones en 2050, comparado con los niveles de 1990, s&oacute;lo podr&aacute; lograrse si se trabaja conjuntamente con los pa&iacute;ses en desarrollo. Se ha generado gran temor por el r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico de China e India, principalmente. Es un hecho que en la medida en que se desarrollan, sus &iacute;ndices de contaminaci&oacute;n se incrementan. Por ser considerados como pa&iacute;ses en desarrollo durante la etapa de Kioto fueron exentados de limitar sus emisiones.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Levi mientras no haya compromisos serios por parte de las legislaciones de los mayores emisores del mundo en desarrollo ser&aacute; imposible la ratificaci&oacute;n de un nuevo acuerdo en el Senado estadunidense. Estados Unidos deber&iacute;a presionar a los pa&iacute;ses m&aacute;s grandes y ricos que son los mayores emisores del mundo en desarrollo para que acepten que necesitan tomar acciones significativas por su propia cuenta antes de esperar ayuda financiera de Washington (Levi, 2009: 103).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de las razones antes expuestas por Levi con respecto a la necesidad de una participaci&oacute;n m&aacute;s activa de los pa&iacute;ses en desarrollo, cabr&iacute;a cuestionarse qu&eacute; tan justo es para dichos pa&iacute;ses comprometerse a reducir sus emisiones de GEI, cuando tienen una serie de problemas socioecon&oacute;micos internos m&aacute;s graves y de mayor relevancia para sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. Lo anterior hace necesario recordar que el Protocolo de Kioto reconoce el principio de las responsabilidades compartidas pero diferenciadas, apoy&aacute;ndose en la idea de que las naciones desarrolladas tienen una responsabilidad hist&oacute;rica mucho mayor por la actual crisis clim&aacute;tica que el resto del mundo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONSIDERACIONES FINALES</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El presidente Obama tiene ante s&iacute; un gran reto, el cual podr&aacute; alcanzar cuando finalmente se logre un consenso entre los diversos sectores empresariales que inciden en el dise&ntilde;o de su pol&iacute;tica de cambio clim&aacute;tico. Adem&aacute;s,  los intereses empresariales a favor del medio ambiente, las organizaciones no gubernamentales pro ambientales, los consumidores y la opini&oacute;n p&uacute;blica son otros factores que pueden servir como catalizadores para llegar consenso.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con la conjunci&oacute;n de los factores antes mencionados, podr&iacute;a asegurarse que la futura pol&iacute;tica internacional de cambio clim&aacute;tico estadunidense se muestre mucho m&aacute;s cooperativa. Hasta ahora hay algunos avances sectores en la pol&iacute;tica de cambio clim&aacute;tico; sin embargo, a&uacute;n no se ha dado el gran paso que permita corroborar el giro de dicha pol&iacute;tica. Lo que hace distinto este momento es la coyuntura internacional, en la cual encontramos por  un lado la crisis econ&oacute;mica global y, por el otro, la cada vez m&aacute;s evidente p&eacute;rdida de la hegemon&iacute;a estadunidense, que hace urgente la toma decisiones de gran envergadura. El consenso entre los actores antes mencionados  sin duda har&aacute; la diferencia en esta ocasi&oacute;n. Todo ello depende de que Estados Unidos juegue o no el papel de l&iacute;der en las negociaciones sobre cambio clim&aacute;tico y mantenga su estatus hegem&oacute;nico en el presente siglo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A ANALIZADA</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Isbell, Paul. 2009. "Una visi&oacute;n preliminar de la futura pol&iacute;tica energ&eacute;tica de Obama", Real Instituto Elcano, Madrid, abril, disponible en <a href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2009/9122.pdf" target="_blank">http://www.almendron.com/politica/pdf/2009/9122.pdf</a>, consultado el 10 de enero de 2010.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428544&pid=S1870-3550201000010001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Kurtzman, Joel. 2009. "The Low&#150;Carbon Diet, How the Market Can Curb Climate Change", <i>Foreign Affairs, </i>vol. 88, no. 5, septiembre&#150;octubre, pp. 114&#150;117.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428546&pid=S1870-3550201000010001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Levi, Michael. 2009 "Copenhagen's Inconvenient Truth", <i>Foreign Affairs, </i>vol. 88, no. 5, septiembre&#150;octubre, pp. 92&#150;104.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428548&pid=S1870-3550201000010001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A CONSULTADA</b></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Antal, Edit. 2004. Proceso de toma de decisiones en Estados Unidos y en la Uni&oacute;n Europea", en <i>Cambio clim&aacute;tico: desacuerdo entre Estados Unidos y Europa, </i>M&eacute;xico, CISAN, UNAM/Plaza y Vald&eacute;s, pp. 89&#150;144.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428552&pid=S1870-3550201000010001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Falker, Robert. 2001. "Business Conflict and U.S. International Environmental Policy: Ozone, Climate, and Biodiversity", en Paul Harris, <i>The Environment, International Relations and U.S. Foreign Policy, </i>Washington D.C., Georgetown University Press, pp. 157&#150;177.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5428554&pid=S1870-3550201000010001200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><a name="notas"></a><b>NOTAS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1 </sup>El cambio clim&aacute;tico ha sido definido por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Clim&aacute;tico (IPCC) como una "importante variaci&oacute;n estad&iacute;stica en el estado medio del clima o en su variabilidad, que persiste durante un periodo prolongado (normalmente decenios o incluso m&aacute;s). El cambio clim&aacute;tico se puede deber a procesos naturales internos, a cambios del forzamiento externo, o bien a cambios persistentes antropog&eacute;nicos en la composici&oacute;n de la atm&oacute;sfera o en el uso de las tierras".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> El IPCC ha definido a los GEI como gases integrantes de la atm&oacute;sfera, de origen natural y antropog&eacute;nico, que absorben y emiten radiaci&oacute;n en determinadas longitudes de onda del espectro de radiaci&oacute;n infrarroja emitido por la superficie de la tierra, la atm&oacute;sfera y las nubes. Estas propiedades causan el efecto invernadero. El vapor de agua (h<sub>2</sub>o), dioxido de carbono (CO<sub>2</sub>), oxido nitroso (n<sub>2</sub>o), metano (ch<sub>4</sub>) y ozono (O<sub>3</sub>) son los principales gases de efecto invernadero en la atm&oacute;sfera terrestre. Adem&aacute;s existe una serie de gases de efecto invernadero totalmente producidos por el hombre, como los halocarbonos y otras sustancias que contienen cloro y bromuro, de las que se ocupa el Protocolo de Montreal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Fundamentalmente compuesto por las industrias que emplean combustibles f&oacute;siles: carb&oacute;n, petr&oacute;leo y gas, la mayor&iacute;a representada por la Coalici&oacute;n Clim&aacute;tica Global (GCC, por sus siglas en ingl&eacute;s). Tambi&eacute;n se puede mencionar al sector qu&iacute;mico y el automotriz.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Ofrecen un precio suplementario garantizado por encima y m&aacute;s all&aacute; de la tarifa el&eacute;ctrica est&aacute;ndar a aquellos productores que suministran, a la red nacional, electricidad procedente de fuentes de energ&iacute;a renovables.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Se refiere a que la energ&iacute;a renovable represente cuando menos el 10 por ciento de la mezcla el&eacute;ctrica hacia 2012 y el 25 por ciento hacia 2025.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> El sistema de comercio de emisiones, comercio de bonos de carbono o sistema <i>cap&#150;and&#150;trade </i>son t&eacute;rminos sin&oacute;nimos, por lo que en el presente texto ser&aacute;n empleados de manera indistinta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Es el proceso mediante el cual se captura o extrae el di&oacute;xido de carbono de la atm&oacute;sfera y se almacena en un dep&oacute;sito. Estos dep&oacute;sitos o sumideros de carbono pueden ser naturales o artificiales, los m&aacute;s importantes son los oc&eacute;anos y los bosques.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> El presidente Obama ha reconocido que no ser&aacute; posible prescindir de este tipo de energ&iacute;a, por lo menos en el corto plazo, puesto que representa actualmente el 20 por ciento de la mezcla energ&eacute;tica de Estados Unidos. No obstante, ha reconocido expresamente que no es una energ&iacute;a limpia ni la soluci&oacute;n al problema ambiental.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9 </sup>Pr&aacute;cticamente emite un tercio del total mundial de las emisiones de gases causantes del efecto invernadero.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Isbell]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Una visión preliminar de la futura política energética de Obama]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Real Instituto Elcano]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kurtzman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Joel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Low-Carbon Diet, How the Market Can Curb Climate Change]]></article-title>
<source><![CDATA[Foreign Affairs]]></source>
<year>2009</year>
<volume>88</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>114-117</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Levi]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Copenhagen's Inconvenient Truth]]></article-title>
<source><![CDATA[Foreign Affairs]]></source>
<year>2009</year>
<volume>88</volume>
<numero>5</numero>
<issue>5</issue>
<page-range>92-104</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Antal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Edit]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Proceso de toma de decisiones en Estados Unidos y en la Unión Europea]]></article-title>
<source><![CDATA[Cambio climático: desacuerdo entre Estados Unidos y Europa]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>89-144</page-range><publisher-name><![CDATA[CISAN, UNAMPlaza y Valdés]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Falker]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robert]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Business Conflict and U.S. International Environmental Policy: Ozone, Climate, and Biodiversity]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Harris]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Environment, International Relations and U.S. Foreign Policy]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>157-177</page-range><publisher-loc><![CDATA[Washington^eD.C. D.C.]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Georgetown University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
