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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El primer informe oficial de los monumentos de la ciudad arruinada de Palenque presentado por Joseph Antonio Calderón en 1784]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Documentos</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El primer informe oficial de los monumentos de la ciudad arruinada de Palenque presentado por Joseph Antonio Calder&oacute;n en 1784</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>V&iacute;ctor Manuel Esponda Jimeno</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Doctor en Antropolog&iacute;a por la ENAH. Cuerpo Acad&eacute;mico: Patrimonio Sociocultural del Centro de Estudios Superiores de M&eacute;xico y Centro Am&eacute;rica de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Palenque es una de las vetustas ciudades prehisp&aacute;nicas arruinadas que m&aacute;s ha llamado la atenci&oacute;n de los estudiosos de la historia antigua de Am&eacute;rica. Los materiales que se han escrito al respecto son numeros&iacute;simos y su tem&aacute;tica variada, todo referente a su suntuosidad arquitect&oacute;nica y a sus estilizadas esculturas y enigm&aacute;ticas inscripciones jerogl&iacute;ficas. Si se enlistara el amplio repertorio de fuentes que versan acerca del particular se precisar&iacute;a de un no limitado espacio, pero se advertir&iacute;a en tales fuentes que hay redundancia, repetici&oacute;n y, sin duda, plagio; la mayor&iacute;a de los estudios toman como referencia las pioneras obras del abate Brasseur de Bourbourge, Ricardo Casta&ntilde;eda Paganini, Paul F&eacute;lix Cabrera, Jos&eacute; Alcina Franch, Ignacio Bernal, Juan Galindo, Lord Kingsborough, Marshall H. Saville, Manuel Larr&aacute;inzar, Guillermo Dupaix, Ram&oacute;n de Ord&oacute;&ntilde;ez y Aguiar, Antonio de Sol&iacute;s, Manuel Ballesteros Gaibrois, Federico Waldeck, entre otros. Dos buenas panor&aacute;micas de los estudios efectuados acerca de las primeras exploraciones y viajes a Palenque las proporcionan Carlos Navarrete,<sup><a href="#notas">1</a></sup> Mar&iacute;a de la Cruz Paill&eacute;s y Rosaba Nieto.<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La referencia obligatoria de todo estudioso del descubrimiento de Palenque lo es la obra que se public&oacute; trunca<sup><a href="#notas">3</a></sup> del can&oacute;nigo Ram&oacute;n de Ord&oacute;&ntilde;ez y Aguiar, quien fue el entusiasta m&aacute;s vivaz que se apasion&oacute; por esta singular ciudad, animando a civiles y autoridades para que en ella se practicaran exploraciones detalladas, pues cre&iacute;a que esa ciudad era, en gran parte, la clave del origen de los pobladores del Nuevo Mundo, los que pretend&iacute;a eran antiguos ultramarinos, descendientes de aquellos legendarios personajes b&iacute;blicos de oriente. Ord&oacute;&ntilde;ez llam&oacute; a los pr&iacute;stinos moradores y constructores del Palenque "Culebras", y supuso que descend&iacute;an en orden lineal de Heveo, Cannan, Cham y No&eacute;. Esta perspectiva difusionista no ha sido bien acogida por los modernos estudiosos en raz&oacute;n de su alto grado conjetural; mas para otros la idea de considerar las frecuentes migraciones pret&eacute;ritas que partieron del viejo mundo sigue siendo un tema estimulante debido a la gran similitud que presentan los grupos asi&aacute;ticos con los americanos. No pocos se apartan de esta tentadora suposici&oacute;n, empero algunos estudiosos<sup><a href="#notas">4</a></sup> han llegado a proponer que el origen de las altas culturas americanas es de procedencia asi&aacute;tica, pues sus complejos tecnol&oacute;gicos plasmados en sus monumentales obras arquitect&oacute;nicas y escult&oacute;ricas, as&iacute; como sus remotas tradiciones y leyendas, tienen asombrosa semejanza en su percepci&oacute;n filogen&eacute;tica. La historia eclesi&aacute;stica indiana se apegaba a esa corriente, y el presb&iacute;tero Ord&oacute;nez, como muchos otros, incluso el obispo Francisco N&uacute;&ntilde;ez de la Vega,<sup><a href="#notas">5</a></sup> estaban firmemente convencidos de que los habitantes americanos eran los modernos descendientes de las siete tribus perdidas de Israel.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Poco se sabe del c&oacute;mo y el por qu&eacute; el presb&iacute;tero Ord&oacute;nez se obsesion&oacute; tanto por la antigua ciudad del Palenque, pero menos se sabe c&oacute;mo escribi&oacute; su relacionada obra &#8212;que deber&aacute; ser publicada completa con un estudio cr&iacute;tico biogr&aacute;fico que pondere bien sus alcances y aportaci&oacute;n como obra te&oacute;rico&#150;hist&oacute;rica de ese legendario pueblo&#8212;. Sirvan las siguientes l&iacute;neas para tener una idea general de quien fue el primer may&oacute;logo que encaus&oacute; sus afanes en las ahora famosas ruinas de Palenque.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ram&oacute;n de Ord&oacute;nez y Aguiar naci&oacute; en Ciudad Real de Chiapa el 11 de octubre de 1730, siendo sus padres el capit&aacute;n don Nicol&aacute;s de Ord&oacute;nez de Cuenca y Villaquir&aacute;n, y do&ntilde;a Juana Mar&iacute;a &Aacute;lvarez de Aguiar y Zeixas; este matrimonio, que tuvo lugar en 28 de mayo de 1727, procre&oacute; siete v&aacute;stagos, incluso el susodicho, cuya educaci&oacute;n la inici&oacute; desde muy temprana edad cuando s&oacute;lo contaba con siete a&ntilde;os; siendo mozuelo de diecis&eacute;is visti&oacute; h&aacute;bitos clericales bajo la custodia y patrocinio de su t&iacute;o, el obispo fray Joseph Cubero Rem&iacute;rez de Arellano, tambi&eacute;n fue caudalario del ilustr&iacute;simo fray Joseph Vital de Moctezuma. Estando ordenado de subdi&aacute;cono, a los veintid&oacute;s a&ntilde;os hizo oposici&oacute;n al curato de Xiquipilas y en resulta de la aprobaci&oacute;n que mereci&oacute; en los s&iacute;nodos del concurso le orden&oacute; el se&ntilde;or obispo Vital, prelado de presb&iacute;tero, dispens&aacute;ndole sin ampliar un a&ntilde;o de edad, libr&aacute;ndosele al efecto licencias para predicar el Santo Evangelio y confesar generalmente hombres y mujeres, y se le destin&oacute; a servir la capellan&iacute;a del Hospital Real de Ciudad Real que ocup&oacute; por tiempo de cinco a&ntilde;os, habi&eacute;ndose encargado tambi&eacute;n del gobierno econ&oacute;mico de dicho Hospital. Posteriormente se le extendieron las licencias para confesar religiosas y mereci&oacute; de los ilustr&iacute;simos prelados que verbalmente le comunicasen no solamente sus facultades ordinarias, sino tambi&eacute;n las apost&oacute;licas delegadas para que las usase sin reservaci&oacute;n alguna. En 12 de septiembre de 1773, el ilustr&iacute;simo se&ntilde;or obispo fray Juan Manuel Garc&iacute;a de Bargas y Rivera le libr&oacute; el t&iacute;tulo de examinador sinodal de concursos a beneficios curados, confesores, predicadores y otros ministerios. Fue notario de la curia eclesi&aacute;stica por tiempo de m&aacute;s de diez a&ntilde;os. El ilustr&iacute;simo se&ntilde;or Garc&iacute;a de Bargas le comision&oacute; para la secularizaci&oacute;n de las doctrinas que serv&iacute;an los religiosos que predicaban en la provincia de zoques. Fue promotor fiscal general eclesi&aacute;stico con t&iacute;tulo en forma librado por el se&ntilde;or obispo Francisco Polanco en 14 de mayo de 1777. Desempe&ntilde;&oacute; el cargo de vicerrector gobernador del Colegio Tridentino de la aludida ciudad; en 7 de febrero de 1783 se le despach&oacute; por el Santo Tribunal en la ciudad de M&eacute;xico t&iacute;tulo de corrector, espulgador y revisor de libros en la provincia de Chiapa; asimismo fue designado maestro de "ceremonias pontificiales", encargo que desempe&ntilde;&oacute; sin congrua alguna gan&aacute;ndose el pan como labriego. En 1798 le nombr&oacute; el obispo en turno catedr&aacute;tico de Moral en el Colegio Seminario de Ciudad Real. En 1803 fue nombrado can&oacute;nigo interino de la Catedral de Chiapa. En 2 de noviembre de 1807 se le dio colaci&oacute;n de la canonj&iacute;a de la Santa Iglesia Catedral, durante nueve a&ntilde;os fue capell&aacute;n de coro de dicha catedral, y por espacio de cinco a&ntilde;os secretario del muy ilustre y venerable cabildo eclesi&aacute;stico, oficio que desempe&ntilde;&oacute; ad honorem; tambi&eacute;n por cinco a&ntilde;os fungi&oacute; como maestro de ceremonias de la referida catedral.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La carrera eclesi&aacute;stica del padre Ord&oacute;&ntilde;ez fue amplia y a la vez tormentosa en determinados momentos; sus m&eacute;ritos y capacidades fueron siempre muy reconocidas por el pueblo y colegas, pero dentro de la estructura religiosa tuvo no pocos inconvenientes y conflictos; en muchos concursos de oposici&oacute;n en que particip&oacute; result&oacute; vetado o relegado no obstante su notable aprovechamiento. Durante prolongado tiempo en que fue relegado se dedic&oacute; a las labores de labriego en un molino de su propiedad sito en las inmediaciones del Camino Real que conduc&iacute;a a Zinacant&aacute;n. Ord&oacute;&ntilde;ez fue un hombre ilustrado, pol&iacute;glota, muy inclinado a la historia americana, a sus antig&uuml;edades, y quiz&aacute; un tanto heterodoxo en cuesti&oacute;n religiosa, lo cual le ocasion&oacute; grandes desacuerdos con sus superiores &#8212;en particular con don Francisco Vicente del Corro&#8212; motivo por el cual result&oacute; marginado y evitado, llegando su situaci&oacute;n econ&oacute;mica a un extremo cr&iacute;tico, pues era el encargado de proveer y cuidar a su familia, cuatro hermanas doncellas y su anciana madre. Esta inc&oacute;moda condici&oacute;n le precis&oacute; acudir a instancias externas recurriendo al arzobispo de M&eacute;xico, el Dr. Alonso N&uacute;&ntilde;ez de Haro &#8212;conocido de su hermano el Dr. Manuel de Ord&oacute;&ntilde;ez, mismo que ejerci&oacute; en la metr&oacute;poli&#8212;, a quien le solicit&oacute; le procurara encargo donde su se&ntilde;or&iacute;a creyera conveniente pues en la provincia de Chiapa no hallaba acomodo. El se&ntilde;or N&uacute;&ntilde;ez de Haro proyect&oacute; enviarlo a La Habana o al Soconusco, pero esa oferta le era adversa pues de aceptarla su familia quedar&iacute;a desamparada. Dada su cr&iacute;tica situaci&oacute;n Ord&oacute;&ntilde;ez se traslad&oacute; a Guatemala donde permaneci&oacute; unos a&ntilde;os relacion&aacute;ndose con los principales intelectuales, y se dice que form&oacute; una tertulia que se enfoc&oacute; al origen y estudio de Palenque. Durante su estancia en aquel pa&iacute;s litig&oacute; un asunto en contra del Paul o Pablo F&eacute;lix Cabrera por plagio de su obra &#8212;<i>Historia de la creaci&oacute;n...</i> &#8212; en la cual sali&oacute; airoso Ord&oacute;&ntilde;ez. En 1803 volvi&oacute; a Chiapas y su situaci&oacute;n fue un tanto mejor pues se le encomendaron cargos relevantes y con el de can&oacute;nigo muri&oacute; en 28 de enero de 1825 en Ciudad Real de Chiapa.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La noticia oficial de la existencia de las ruinas del Palenque la dio en 1735<sup><a href="#notas">6</a></sup> el cura de Tumbal&aacute; don Antonio de Sol&iacute;s, t&iacute;o abuelo de Ram&oacute;n de Ord&oacute;&ntilde;ez por l&iacute;nea paterna, hermano de su abuela do&ntilde;a Marina de Sol&iacute;s, esposa de don Pascual Ord&oacute;&ntilde;ez. El cura Sol&iacute;s se estableci&oacute; con su familia en el pueblo de Palenque, siendo &eacute;l de fino trato a la vez que muy inclinado en las cosas de los indios; los nativos de all&iacute; le informaron de una gran ciudad de "piedras" situada a escasas leguas del poblado, y movido por la curiosidad se dio a la tarea de conocerlas lo cual hizo en compa&ntilde;&iacute;a de sus sobrinos, yendo entre &eacute;stos el joven Jos&eacute; de la Fuente Coronado, quien le caus&oacute; profunda impresi&oacute;n y asombro la magnificencia de dichas ruinas. A este muchacho diez a&ntilde;os despu&eacute;s se le mand&oacute; estudiar Gram&aacute;tica a Ciudad Real donde se relacion&oacute; con el doncel Ord&oacute;&ntilde;ez quien apenas iniciaba sus estudios menores; de Jos&eacute; de la Fuente, Ram&oacute;n refiri&oacute;:</font></p>     <blockquote>       <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este mozo, dotado de un entendimiento claro y de una comprensi&oacute;n nada com&uacute;n, fue quien me dio las primeras noticias de aquella ciudad, haci&eacute;ndome (seg&uacute;n despu&eacute;s he comprendido) una cabal descripci&oacute;n de la magnificencia de sus edificios, primor de su arquitectura, fortaleza de su f&aacute;brica, y de todo pormenor de figurones y caracteres que la adornan.<sup><a href="#notas">7</a></sup></font></p> </blockquote>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;ste es el antecedente m&aacute;s temprano que a Palenque se refiere y, sin duda, fue lo que a Ord&oacute;&ntilde;ez le cautiv&oacute;, pues a partir de esa noticia su inter&eacute;s por dicho lugar no ces&oacute; y su entusiasmo por promoverlo se caracteriz&oacute; como intenso y persuasivo, incluso en 1770 hizo oposici&oacute;n para el curato de Tumbal&aacute; con la idea de explorar y estudiar las mencionadas ruinas, pero la fortuna le fue adversa, aun as&iacute; continu&oacute; con sus indagaciones y su promoci&oacute;n para que fueran exploradas a fondo; pretendi&oacute; no pocas veces visitar al Palenque pero nunca lo logr&oacute;; por el contrario, consigui&oacute; motivar a su hermano Jos&eacute;,<sup><a href="#notas">8</a></sup> al alcalde mayor don Fernando G&oacute;mez de Andrade, hijo de un ministro decano de la Audiencia de Quito, y a don Nicol&aacute;s de Velasco y Unquera, capit&aacute;n de milicias retirado, para que practicaran un exploraci&oacute;n al referido lugar. Se dice que se trasladaron en marzo de 1773<sup><a href="#notas">9</a></sup> y con la ayuda de algunos naturales y ladinos del pueblo de Palenque despejaron ciertas &aacute;reas y que al ver la suntuosidad y armon&iacute;a de sus edificaciones exclam&oacute; dicho alcalde "(...) que esto del Palenque no es cosa de indios". Acompa&ntilde;&oacute; a los mencionados el teniente de alcalde mayor, don Esteban Guti&eacute;rrez de la Torre, quien con m&aacute;s entusiasmo y emoci&oacute;n mand&oacute; despejar un &aacute;rea m&aacute;s extensa, instruy&oacute; tambi&eacute;n para que se desmontara una b&oacute;veda e infinidad de paredes; abri&oacute; un agujero y por &eacute;l mand&oacute; se deslizaran algunas personas que los acompa&ntilde;aban, llegando a una sala que med&iacute;a como 60 varas de largo aunque su ancho era desproporcionado, encontrando en ella una casa con sus mesas o camas de piedra cubiertas por grandes lajas de una sola pieza labradas primorosamente, de una altura aproximada de una vara. Se informa en este documento que don Esteban era un mozo de gran valor y fortaleza incre&iacute;ble, y que nunca hab&iacute;a conocido el miedo, pero al estar en dicha sala experiment&oacute; una profunda angustia que le llen&oacute; de terror y p&aacute;nico, pues al estar explorando la b&oacute;veda dice haber golpeado el piso con un bast&oacute;n que llevaba y escuch&oacute; que sonaba hueco, lo cual le hizo suponer que se derrumbar&iacute;a el piso y se precipitar&iacute;an los que en &eacute;l se encontraban.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De todo esto tuvo conocimiento Ord&oacute;&ntilde;ez e incluso se asegura que los expedicionarios levantaron para &eacute;l un bosquejo r&uacute;stico de los monumentos descubiertos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Transcurri&oacute; el tiempo y la idea de explorar Palenque directamente crec&iacute;a m&aacute;s en Ord&oacute;&ntilde;ez, sin embargo su suerte y situaci&oacute;n no le favorecieron, de todas formas segu&iacute;a promoviendo el mencionado lugar a la vez que indagando cuanto de ese lugar y de su historia se supiera. Lleg&oacute; el a&ntilde;o 1784, fecha en que se encontraba a finales de dicho a&ntilde;o en Guatemala el cura perpetuo de Chamula don Jos&eacute; Ord&oacute;&ntilde;ez, hermano suyo, quien por su conducto hizo saber que "las primeras noticias que el se&ntilde;or Presidente tuvo de aquellos, hasta aqu&iacute; no bien celebrados edificios, los comuniqu&eacute; a su Se&ntilde;or&iacute;a por medio de mi hermano".</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta noticia fue determinante, pues a partir de ella se ordenan las primeras exploraciones oficiales en Palenque, siendo la primera la que efectu&oacute; a finales de 1784 don Joseph Antonio Calder&oacute;n, teniente de alcalde mayor del partido de Tumbal&aacute;, radicado en el pueblo de Palenque.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Joseph Antonio Calder&oacute;n Ladr&oacute;n de Guevara y Coz naci&oacute; en Santander, hijo de don Fernando Calder&oacute;n Ladr&oacute;n de Guevara y de do&ntilde;a Manuela Coz y Cevallos. Cas&oacute; con do&ntilde;a Ana Gongoria Landeros. En 1750 fue designado teniente de alcalde mayor del Palenque; en 1790 juez del Partido de Palenque y subdelegado de la intendencia y administrador de Rentas Reales, as&iacute; como capit&aacute;n de milicias.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El documento</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El documento que se presenta es una copia incompleta del Expediente original del escrito que redact&oacute; Calder&oacute;n en 1784 &#8212;el cual da cuenta detallada de la comisi&oacute;n que le encarg&oacute; el presidente Estacher&iacute;a&#8212;; al parecer es una versi&oacute;n abreviada de dicho Expediente que s&oacute;lo reproduce el "informe" de los monumentos y omite los pormenores de la exploraci&oacute;n; de hecho esta versi&oacute;n es sui g&eacute;neris en su redacci&oacute;n y parece que el copista se tom&oacute; ciertas libertades en su traslado, como se puede constatar en la versi&oacute;n que en 1946 (pp. 22&#150;29) public&oacute; Ricardo Casta&ntilde;eda Paganini en su obra <i>Las ruinas de Palenque: su descubrimiento y primeras exploraciones en el siglo</i> XVII.<sup><a href="#notas">11</a></sup> Esta obra presenta una versi&oacute;n &iacute;ntegra del Expediente, pero se percibe en ciertas partes de ella una mala transcripci&oacute;n de ciertas palabras, de hecho es una traslaci&oacute;n poco t&eacute;cnica y no estrictamente paleogr&aacute;fica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La versi&oacute;n aqu&iacute; presentada es una transcripci&oacute;n modernizada que tiene como prop&oacute;sito agilizar su lectura. El publicarla persigue motivar a los estudiosos de la historia de Palenque para que se emprenda un estudio concienzudo y detallado en que se d&eacute; a conocer la versi&oacute;n primigenia compar&aacute;ndola con las otras que puedan existir.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Descripci&oacute;n del terreno, poblaci&oacute;n antigua, nuevamente descubierta, en las inmediaciones del pueblo de Palenque<sup><a href="#notas">12</a></sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Joseph Antonio Calder&oacute;n</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#91;f 174r&#93; Expediente sobre el descubrimiento de una gran ciudad en la provincia de Chiapa distrito de Guatemala.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El presidente de Guatemala tuvo noticia por el provisor de dominicos fray Tom&aacute;s Luis de Roca, y un cura de la provincia de Chiapa, que en jurisdicci&oacute;n de su provincia a cosa de tres leguas del pueblo de Palenque se descubrieron las ruinas de una gran ciudad; y por lo que esto pudiera contribuir o ilustrar la historia y las antig&uuml;edades, con fecha 28 de noviembre de 1784 mand&oacute; a don Joseph Antonio Calder&oacute;n, teniente de alcalde mayor de dicho pueblo que reconociendo prolijamente aquellas ruinas, y tomando cuantas noticias pueda adquirir por los naturales y cualesquiera otros medios, le informase de todo muy pormenor.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>En cumplimiento de esta orden (que va copia autorizada) dio Calder&oacute;n el informe siguiente que he mandado copiar a la letra del original.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Informe de don Joseph Antonio Calder&oacute;n teniente de alcalde mayor del Palenque; empleo que al escribir esto serv&iacute;a ya 33 a&ntilde;os.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>El palacio grande viene a tener como cuatro cuadras, tiene diez puertas, un corredor con diversos escudos, una vara de ancho tienen de grueso las paredes, que son todas de piedra. En el &#91;f174v&#93; segundo corredor hay otros seis nichos, y ocho puertas, el primero tiene de &aacute;mbito dos varas y media y lo mismo el segundo. Una pieza algo deshecha a modo de b&oacute;veda, pendiente del Palacio con seis escudos; otro frontero con sus puertas labradas, otra b&oacute;veda al andar del palacio con una puerta grande y un soldado en cada lado con sus turbantes; y adentro tiene grabada en la pared varias figuras de hombre y de mujeres. Otro sal&oacute;n de quince varas de largo y de ancho cuatro. Sigue otra pieza con muchos cuartos y nichos y seis camas de piedra muy aniveladas. Sigue otro corredor con tres camas de piedra y va circulando a una torre que est&aacute; como en un patiecillo al modo de campanario que tiene como sesenta varas de largo y cinco de ancho de una parte a otra con su caracol formando escalerilla y contorno del campanario de dicha torre muchas arquer&iacute;as. Tiene tambi&eacute;n dicho palacio dos como plazuelas o patios y luego dos corredores lo mismo que los primeros, la dicha torre tiene ocho puertas, esto es entradas, tiene seis piezas demolidas y luego sigue un escal&oacute;n para adentro de tierra, y al comenzar tiene grabados al modo de escudos muy labrados y adentro hay las mismas piezas que arriba, menos la dicha torre, y si hay siete camas de piedra, y uno como oratorio grande con su mesa, muy labrada su entrada, y hay como diez cuartos con &#91;f175r&#93; diversos escudos y dos figuras de hombres con su morri&oacute;n de plumas a modo de faldell&iacute;n o nag&uuml;eta tienen hasta la rodilla y con g&eacute;neros de botas rodilleras y zapatos. Arriba hay otros diez cuartos medio demolidos, otro sal&oacute;n con tres nichos y cinco ventanas en forma de cruces. Otros dos corredores demolidos con diez cuartos seg&uacute;n parece por los fragmentos. Tiene un r&iacute;o enfrente de palacio que hace medio circulo al palacio dicho, y del otro lado otro que se encuentra con el primero, y en el mismo est&aacute; un g&eacute;nero de b&oacute;veda que sirve de cobertor al r&iacute;o como en espacio de dos cuadras puede haber sido alguna f&aacute;brica o molino y ah&iacute; se encontr&oacute; una piedra redonda agujerada en forma de cruz de una banda y otra, y otra piedra lisa redonda grande, y cuantas cosas ir&eacute; relacionando circulaban a este palacio y se halla a la vega de ambos r&iacute;os.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Relaci&oacute;n de cosas y como palacios que se encuentran en las caser&iacute;as de piedra anotadas al margen con su n&uacute;mero seg&uacute;n el n&uacute;mero de ellos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Una casa de b&oacute;veda con seis palmos de grueso, con tres ventanas, un saloncito, un cuarto y tres piezas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&Iacute;tem. Otra casa algo deteriorada con treinta varas &#91;f175v&#93; de largo, una sala con tres puertas y su corredor.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra semejante a la segunda.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Un como oratorio o capilla con una puerta y una ventana.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra inmediata a la dicha capilla con sus dos cuartos, un sal&oacute;n y tres puertas, una figura con su bast&oacute;n, al modo de collado, con sus botas como con charnatelas y andalias.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra deteriorada y semejante a las antecedentes, conociendo se por sus cimientos y todos son de b&oacute;veda y azotea.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&Iacute;tem. Siguen otras muy demolidas a&uacute;n.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>7 que se conocen por los cimientos que ser&aacute;n como siete.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra lo ismo arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa grande tambi&eacute;n arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa muy grande arruinada seg&uacute;n sus cimientos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5.&Iacute;tem. Cinco casa demolidas grandes.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3.&Iacute;tem. Tres tambi&eacute;n arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Un palacio grande seg&uacute;n sus cimientos.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa arruinada con una puerta tapiada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#91;f176r&#93; 1. &Iacute;tem. Un palacio grande arruinado.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>8. &Iacute;tem. Otras ocho casas arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra muy grande seg&uacute;n sus cimientos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otro palacio muy grande seg&uacute;n sus cimientos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa cuasi entera con tres puertas, una sala y dos cuartos en medio, un escudo grabado en la pared y al pie del escudo un s&oacute;tano de tres varas hecho de calicanto.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Una b&oacute;veda al modo de c&aacute;rcel con dos varas y media en cuadra, con su puerta buena.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1. &Iacute;tem. Otra casa con 20 varas de largo, tres puertas, y su sala y corredor.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2. &Iacute;tem. Dos casas arruinadas muy grandes.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2.&Iacute;tem. Dos casas arruinadas visibles por sus cimientos.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Una casa de diecis&eacute;is varas de alto y treinta de ancho con cuatro puertas, y una figura de mujer que tiene dos varas de alto y como turbante en la cabeza y sus nag&uuml;etas hasta la rodilla, su ni&ntilde;o abrazado, y se le observa tener medias hasta los muslos, y sus zapatos, las cintas de la nagua con sus florones llegan hasta los tobillos, de mucho atav&iacute;o se conoce haber sido; en el corredor de la dicha casa est&aacute; una tarima muy anivelada con catorce palmos de largo y siete de ancho, tres cuartos con much&iacute;simos caracteres o veneras, toda la casa enlosada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#91;f176v&#93; 1. &Iacute;tem. Otra casa grande arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa grande arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa del modo de capilla con sus dos aposentillos, un saloncito con su corredor con una figura en la puerta de hombre armado de que tiene bandera en la mano, y en su turbante tiene un escudo con dos soldados a los lados con sus lanzas en las manos y sus escudos al modo que forman un &aacute;guila y una cruz muy perfecta abajo con muchas ramazones y sus flores de lis, los soldados tienen pelo propio.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Un nicho perfecto con sus ventanas y un s&oacute;tano hecho de mezcla y dos soldados m&aacute;s con sus morriones dentro de una casa.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa maltratada con una b&oacute;veda entera, con dos cuartos y sus s&oacute;tanos con sus soldados a la puerta y sus morriones.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otro soldado en una casa deteriorada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Otra casa semejante a la antecedente con su b&oacute;veda.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>6. &Iacute;tem. Seis m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4. &Iacute;tem. Arruinadas visibles por sus cimientos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>6.&Iacute;tem. Seis m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>10.&Iacute;tem. Diez m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3.&Iacute;tem. Tres m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3.&Iacute;tem. Tres m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#91;f177r&#93; 15. &Iacute;tem. Quince casas m&aacute;s arruinadas con sus cimientos y se&ntilde;ales todas que fueron casas grandes.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1.&Iacute;tem. Una casa m&aacute;s con un s&oacute;tano bueno y su escala de mezcla.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>10. &Iacute;tem. Diez m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5. &Iacute;tem. Cinco palacios grandes con sus puertas y aposentos lo mismo que uno que otro.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5.&Iacute;tem. Cinco caserones m&aacute;s arruinados con sus escalas buenas.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4.&Iacute;tem. Cuatro casas m&aacute;s arruinadas y desde sus cimientos se divisan muchos campos y prados de este pueblo.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>20.&Iacute;tem. Veinte casas arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>20.&Iacute;tem. Otras veinte demolidas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>3. &Iacute;tem. Otras tres casas arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>10.&Iacute;tem. Diez palacios como cuarenta varas de largo arruinados aunque en uno hab&iacute;a una puerta y un cuarto entero.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>1. &Iacute;tem. Una arruinada.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>2. &Iacute;tem. Dos arruinadas y la una con su cuarto y alacena con muchos nichos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>7.&Iacute;tem. Siete m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>4. &Iacute;tem. Unas cuatro m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>5. &Iacute;tem. Cinco m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>16.&Iacute;tem. Diecis&eacute;is m&aacute;s arruinadas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Con advertencia que con todas forman calles como</i> se <i>advierte por las veredas.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#91;f177v&#93; Todo lo cual es cierto como se podr&aacute; ver en todo tiempo que para que conste lo firmo en quince de diciembre de mil setecientos ochenta y cuatro.= Joseph Antonio Calder&oacute;n.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Acompa&ntilde;ado de algunos sujetos de este pueblo, indios y ladinos, fui a la ciudad arruinada, tres leguas de aqu&iacute;, paraje nombrado Las Casas de Piedra. Vi primero ocho casas en ellas, una por su magnitud y estructura llamo Palacio. Luego, picando maleza y abriendo veredas, segu&iacute; hasta dar a otras muchas casas, o palacios muy suntuosos que el 1&deg; pasando por muchos cerros, a veces a gatas, hall&eacute; tales edificios a todos 4 vientos del principal palacio, en tres d&iacute;as que dur&oacute; el reconocimiento. Los que van anotados: los m&aacute;s caen al sur do ser&iacute;a la corte; est&aacute; el sitio intransitable por la espesura del monte y los precipicios. Cuando menos estar&aacute; abandonada la ciudad 3 o 4 siglos, pues ya muchas casas tienen sobre s&iacute; &aacute;rboles de 3 o cuatro varas de grueso. Las tres leguas de este lugar a la ciudad derruida debieron de ser campos, y aquel rey dominar&iacute;a todas las tierras que hay en las 9 o diez leguas por todos 4 vientos que reconoce por suyas este lugar del Palenque; en efecto, cavando por todo ese &aacute;mbito se hallan cimientos de casas, ollas y ladrillos, y pudo extenderse su dominio a todo Tabasco y los r&iacute;os de Usumacinta que todo es una tierra muy f&eacute;rtil, observ&aacute;ndose que se si desamparan algunos caser&iacute;os con pocos a&ntilde;os se hace un monte. Los cerros y precipicios pueden formarse de las ruinas de las casas "sirviendo de encuentro a los basuras, tierra y arena" que las aguas en tan dilatado tiempo acarrear&iacute;an y abriendo &#91;f178r&#93; brecha para su corriente formar&iacute;an los dichos precipicios. Nadie hallo que de raz&oacute;n de que esto fue: la obra es suntuos&iacute;sima aunque tosca y de gran firmeza. Las figuras que inserto est&aacute;n esculpidas con mucho primor en las paredes de los palacios, todas de piedra "muchas hay de extra&ntilde;os vestidos y plumajes y mujeres con sus chicuelos en los brazos agigantados, muchos escudos y ese g&eacute;nero de inscripci&oacute;n a m&aacute;s de que est&aacute;n dentro de un palacio grande, y desde all&iacute; se divisan los campos y las lagunas de todo este pa&iacute;s". Plutarco, seg&uacute;n dicen, refiere que los romanos tra&iacute;an las medias lunas en el calzado, confesando con eso la inmortalidad del alma. Ser&iacute;an romanos los que aqu&iacute; dominaron? O espa&ntilde;oles venidos de la dominaci&oacute;n de los moros hasta este puerto o surgidos de Catazaj&aacute;? Cartagineses de los que se dice vinieron a Am&eacute;rica? Nada s&eacute;?</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#91;f180v&#93; Visto el anterior informe, el presidente capit&aacute;n general de Guatemala don Joseph Estacher&iacute;a mand&oacute; con fecha 27 de enero de 1785 que don Antonio Bernasconi, arquitecto de las obras reales de la ciudad de Guatemala, hiciese nuevo reconocimiento de la ciudad arruinada con arreglo a una instrucci&oacute;n de 17 cap&iacute;tulos, que le dio fecha de 29 del mismo enero.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Comentario</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se aprecia que Ord&oacute;&ntilde;ez fue sin duda el primero y m&aacute;s entusiasta estudioso del Palenque; sus esfuerzos y afanes lograron que el Presidente de la Audiencia de Guatemala don Joseph de Estacher&iacute;a procurara las primeras expediciones oficiales y financiadas con prop&oacute;sitos cient&iacute;ficos. El descubrimiento al mundo "civilizado" de las ruinas de Palenque se debe, pues en justicia, a los buenos oficios del presb&iacute;tero chiapaneco que puso gran parte de sus energ&iacute;as y recursos en el acopio de datos y en difundir la importancia y majestuosidad de aquella vetusta ciudad que crey&oacute; debi&oacute; ser la metr&oacute;poli m&aacute;s importante de los antiguos pobladores americanos cuyos ancestros supuso vinieron de las lejanas tierras orientales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la modesta expedici&oacute;n de Calder&oacute;n le sigui&oacute; la que instruy&oacute; al a&ntilde;o siguiente el se&ntilde;or Estacher&iacute;a, mandando a dicho lugar al arquitecto Bernasconi quien con precisas instrucciones hizo el registro arquitect&oacute;nico y pl&aacute;stico de las ruinas, esculturas y estelas de palenque en 1785.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 6 de mayo de 1787, el capit&aacute;n don Antonio del R&iacute;o, comisionado por la corona espa&ntilde;ola y noticioso de todo lo realizado en dicho lugar, llev&oacute; a cabo otra exploraci&oacute;n m&aacute;s en forma; en 18 de dicho mes y a&ntilde;o comenz&oacute; el desmonte con hacha y fuego; estuvo despejando y registrando el sitio durante 38 d&iacute;as que dieron por resultado un interesante informe, del que tambi&eacute;n tuvo copia Ord&oacute;&ntilde;ez por ser uno de los promotores de dicha empresa.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&Eacute;stas son las primeras exploraciones que dieron a Palenque fama mundial, advirti&eacute;ndose que la primera que corri&oacute; a cargo de Calder&oacute;n fue bastante intensiva debido a que dicho lugar se hallaba muy enmontado no obstante haber practicado sus predecesores sendos desmontes para liberarlo de la exuberante maleza que las cubr&iacute;a y ponerla un tanto al descubierto; asimismo es evidente que Calder&oacute;n no ten&iacute;a habilidad alguna en el trazo y dibujo, como se aprecia en sus r&uacute;sticos dise&ntilde;os que acompa&ntilde;an su informe, no obstante son el antecedente y referente gr&aacute;fico m&aacute;s temprano del que se tiene conocimiento. Los casi caricaturescos dibujos de Calder&oacute;n los retom&oacute; y redibuj&oacute; in situ el artista Ricardo Armend&aacute;riz en la exploraci&oacute;n que estuvo a cargo del capit&aacute;n del R&iacute;o; el informe que dicho capit&aacute;n present&oacute; es el que m&aacute;s se ha difundido, quedando relegado el que redact&oacute; Calder&oacute;n que, dicho sea de paso, es poco conocido y, en Chiapas cuna del Palenque, no se ha difundido desde hace m&aacute;s de dos siglos.</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/liminar/v9n1/a12d1.jpg" target="_blank">Dibujos del Capit&aacute;n Joseph Antonio Calder&oacute;n</a></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a href="/img/revistas/liminar/v9n1/a12d2.jpg" target="_blank">Dibujos del arquitecto de obras reales Antonio Bernasconi</a></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> <i>Palenque, 1784. El inicio de la aventura arqueol&oacute;gica maya,</i> 2000. Instituto de Investigaciones Filol&oacute;gicas, Instituto de Investigaciones Antropol&oacute;gicas y Centro de Estudios Mayas, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico (Cuaderno n&uacute;m. 26).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> "Primeras expediciones a las ruinas de Palenque: Josef Antonio Calder&oacute;n y Antonio Bernasconi", <i>Arqueolog&iacute;a</i> 4, 1990, pp. 97&#150;128. Segunda &eacute;poca. Revista de la Direcci&oacute;n de Arqueolog&iacute;a del Instituto Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia. M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> <i>Historia de la creaci&oacute;n del cielo y de la tierra, Conforme al sistema de la Gentilidad Americana.Theologia de las Culebras. Figurada en ingeniosos Gerogliphicos, Symbolos, Emblemas y Metaphoras, Diluvio Universal, Dispersi&oacute;n de las Gentes. Verdadero origen de los Indios: su salida de Chaldea; su transmigraci&oacute;n &aacute; estas partes Septentrionales; su transito por el Oceano, y derrota que siguieron, hasta llegar al Seno Mexicano. Principio de su Imperio, Fundaci&oacute;n, y destrucci&oacute;n de su antigua y primera Corte poco h&aacute; descubierta, y conocida con el nombre de Ciudad de Palenque. Supersticioso culto con que los antiguos Palencanos adoraron al verdadero Dios figurado en aquellos Symbolos &oacute; Emblemas, que colocados en las Aras de sus Templos, &uacute;ltimamente degeneraron en abominables Idolos. Libros, todos de la mas venerable antig&uuml;edad &lt;, sacados del olvido unos, nuevamente descubiertos otros; e interpretados sus Symbolos, Emblemas y Metaphoras, conforme al genuino sentido del phrasismo americano,</i> escrita en 1789, y publicada incompleta en 1907 por el Dr. Nicol&aacute;s Le&oacute;n. M&eacute;xico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> <i>Vide</i> Manuel Larr&aacute;inzar en su monumental obra <i>Estudios sobre la historia de Am&eacute;rica, sus ruinas y sus antig&uuml;edades, comparadas con lo m&aacute;s notable que se conoce del otro continente en los tiempos m&aacute;s remotos, y sobre el origen de sus habitantes.</i> Imprenta de Villanueva, Villageliu y Comp. M&eacute;xico. Tomos I y II. 1875; <i>Estudios sobre la historia de Am&eacute;rica, sus ruinas y sus antig&uuml;edades, comparadas con lo m&aacute;s notable que se conoce del otro continente en los tiempos m&aacute;s remotos, y sobre el origen de sus habitantes.</i> Imprenta de Villanueva Francesconi &eacute; Hijos, M&eacute;xico. Tomos III y IV. 1876. Larr&aacute;inzar conoci&oacute; la obra de Ord&oacute;&ntilde;ez y sin duda &eacute;sta la influenci&oacute; para escribir la suya, incluso se interes&oacute; tanto por Palenque que dos de sus hermanos, Ram&oacute;n y Felipe, se ocuparon de satisfacer sus encargos; el primero, siendo vicegobernador de su estado en 1848 expidi&oacute; una ley para proteger los monumentos prehisp&aacute;nicos en Chiapas, el segundo llev&oacute; a cabo una expedici&oacute;n a Palenque siguiendo las instrucciones de su hermano, siendo una de ellas el mandar aserrar varios robustos caobos y cedros que se encontraban sobre las pir&aacute;mides para fechar su antig&uuml;edad con base en los anillos que presentaran y tener un referente cronol&oacute;gico posterior a la edificaci&oacute;n de aquellos majestuosos monumentos (este ingenioso m&eacute;todo de fechamiento es lo que a&ntilde;os m&aacute;s tarde se le dio el nombre de dendrocronolog&iacute;a). Un destacado acad&eacute;mico del siglo XX, el Dr. Paul Kirchhoff, se entusiasm&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su productiva existencia por esta hip&oacute;tesis difusionista (cf. Mexiko und die Alte Welt: Die Mexikanistik ver neuen Perspektiven, "Festschrift f&uuml;r Ad E. Jensen", Teil I: 293&#150;307. Munchen, 1964).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> <i>Constitvciones Dioecesanas del Obispado de Chiappa, Hechas, y ordenadas Por Su Se&ntilde;oria Illustriss, el Se&ntilde;or Maestro D. Fr. Francisco Nu&ntilde;ez de la Vega, del Orden de Predicadores, Obispo de Ciudad Real de Chiappa, y Soconusco, del Consejo de su Magestad, A&ntilde;o de MDCXCII. En Roma a&ntilde;o de MDCCII. En Nueua imprenta, y Formacion de Caracteres de Caietano Zenobi, Entallador de Nuestro Se&ntilde;or Papa ClementeXI en la Gran Curia Innocenciana. Con licencia de los Superiores.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> En un comunicado que suscribe Ord&oacute;&ntilde;ez en 1885 anota que su t&iacute;o hab&iacute;a tomado posesi&oacute;n de dicho curato "har&aacute; tiempo de 50 a&ntilde;os" (Ms. Biblioteca del Museo Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, Fondo Reservado, clasificaci&oacute;n E.C.T. 3&#150;226. M&eacute;xico. D. F.)</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> Ms. Biblioteca del Museo Nacional de Antropolog&iacute;a e Historia, Fondo Reservado, clasificaci&oacute;n E.C.T. 3&#150;226. M&eacute;xico. D. F.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> Con certeza no se tiene noticia de que Jos&eacute; Ord&oacute;&ntilde;ez haya ido en la expedici&oacute;n, pero algunas fuentes lo dan por v&aacute;lido y cierto, quien escribe tiene reservas al respecto pues Ram&oacute;n s&oacute;lo informa que su hermano se ofrec&iacute;a a costearle el viaje a ese lugar.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> En la secci&oacute;n "Comunicado", se public&oacute; el informe de esta exploraci&oacute;n que paraba en poder de fray Thomas Luis de Roca, cuya copia se hallaba en el convento de dominicos de Guatemala, la cual envi&oacute; desde Comit&aacute;n don Juan Pablo Anaya al peri&oacute;dico <i>&Aacute;guila Mexicana,</i> a&ntilde;o III, No. 236, del mi&eacute;rcoles 7 de noviembre de 1825, pp. 3 y 4.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Para mayores detalles de su servicios p&uacute;blicos v&eacute;ase Paill&eacute;s y Nieto, op. cit., p. 99, vide nota 3, supra.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Publicaciones del Ministerio de Educaci&oacute;n P&uacute;blica, Tipograf&iacute;a Nacional, Guatemala, Centro Am&eacute;rica &#91;Incluye los dibujos de Calder&oacute;n&#93;.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Colecci&oacute;n Mu&ntilde;oz, signatura A/118 dentro de esta Colecci&oacute;n Signatura 9/4853 general de la Academia.&#150;Folio 186 al 209. Academia de Historia &#91;copia digitalizada donada al Archivo Hist&oacute;rico Diocesano de San Crist&oacute;bal de Las Casas, por el presb&iacute;tero Jos&eacute; Herrera Alcal&aacute;&#93;.</font></p>      ]]></body>
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