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</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><b><font face="verdana" size="2">Massimo Leone y Mar&iacute;a Luisa Sol&iacute;s Zepeda</font></b></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Reflexionar acerca de lo sagrado no implica solamente efectuar un trabajo te&oacute;rico o hist&oacute;rico relativo a una b&uacute;squeda de los fundamentos antropol&oacute;gicos, e incluso biol&oacute;gicos de las manifestaciones religiosas, espirituales y, en general, de todos los fen&oacute;menos que entra&ntilde;an alg&uacute;n v&iacute;nculo con la transcendencia; o emprender una investigaci&oacute;n concerniente al desarrollo espec&iacute;fico de estos fen&oacute;menos en formas condicionadas por las culturas y sus evoluciones. Hoy, en las sociedades contempor&aacute;neas, analizar y repensar lo sagrado se impone cada vez m&aacute;s como un deber social que ata&ntilde;e tanto a la relaci&oacute;n entre los seres humanos como a la relaci&oacute;n entre el hombre y lo trascendente.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, las sociedades secularizadas &#151;denominadas as&iacute; por varios pensadores del siglo XX&#151; han vuelto a expresar de m&uacute;ltiples maneras un deseo de trascendencia que no se encarna solamente en las tradiciones religiosas sino tambi&eacute;n en las actitudes y las pr&aacute;cticas sociales que ser&iacute;an dif&iacute;ciles de entender sin la consideraci&oacute;n y la profundizaci&oacute;n de las teor&iacute;as cl&aacute;sicas de lo sagrado. Por ejemplo, cuando miles de personas se organizan por medio de los nuevos <i>social networks </i>para escenificar un <i>flash mob, </i>no cabe duda de que el deseo pasional y el sentido est&eacute;tico de comunidad que se exterioriza en la masa sincronizada necesita de una reflexi&oacute;n sobre las formas que lo sagrado asume en las sociedades actuales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, si lo sagrado en estas sociedades se presenta como deseo de conexi&oacute;n, incluso de fusi&oacute;n con el grupo, con la masa, con un cosmos m&aacute;s vasto que los mundos fragmentados que se ofrecen normalmente a la vida individual, en esas mismas sociedades lo sagrado se transparenta tambi&eacute;n como deseo de desuni&oacute;n, de aislamiento de un individuo o de un grupo en relaci&oacute;n con el contexto social, como aptitud y pr&aacute;ctica de recogimiento espiritual.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es claro tambi&eacute;n que cuando una comunidad de personas exige cortar todos sus v&iacute;nculos con la sociedad circundante para preservar la pureza del grupo y de sus conductas, ya sea en nombre de una referencia a un territorio sagrado, a un texto sagrado o a una tradici&oacute;n sagrada, indudablemente el deseo pasional y el sentido est&eacute;tico de separaci&oacute;n que se expresa en este tipo de aislamiento f&iacute;sico y espiritual igualmente requiere un estudio sobre la metamorfosis contempor&aacute;nea de lo sagrado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Lo sagrado como impulso hacia la comuni&oacute;n transcendente/ Lo sagrado como impulso hacia la separaci&oacute;n transcendente</i>: si estas dos definiciones de lo sagrado parecen a primera vista como contradictorias, una reflexi&oacute;n m&aacute;s profunda no podr&aacute; dejar de advertir que si por una parte esta contradicci&oacute;n ha caracterizado todo el pensamiento de las ciencias humanas y sociales sobre lo sagrado a partir del siglo XIX, por otra parte es justamente por medio de una reconsideraci&oacute;n semi&oacute;tico&#150;ling&uuml;&iacute;stica de lo sagrado que tal car&aacute;cter contradictorio puede ser redefinido como din&aacute;mica dial&eacute;ctica. En efecto, &iquest;qu&eacute; es esta contradicci&oacute;n entre comunidad e inmunidad, comuni&oacute;n y separaci&oacute;n, que se expresa en lo sagrado, sino una variante de la misma dial&eacute;ctica que se encarna en el lenguaje y sus manifestaciones?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Muchos dir&aacute;n: el t&eacute;rmino <i>sagrado </i>ha sido utilizado con tantas acepciones diferentes y definido por tantas teor&iacute;as distintas que no merece la pena desarrollar una reflexi&oacute;n m&aacute;s, desde una perspectiva semi&oacute;tica, sobre este vocablo y su &aacute;rea sem&aacute;ntica.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este volumen de <i>T&oacute;picos del Seminario </i>no ignora la objeci&oacute;n antes citada, pero la utiliza como punto de partida de nuevas reflexiones: &iquest;qu&eacute; es lo que lo sagrado no es?, &iquest;cu&aacute;les son los l&iacute;mites de lo sagrado?, &iquest;c&oacute;mo se podr&iacute;a describir los mecanismos que definen la valencia sem&aacute;ntica de esta noci&oacute;n?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El vocablo <i>sagrado, </i>tan com&uacute;n a todas las culturas y tan utilizado en diferentes &aacute;mbitos, no admite ser soslayado por ninguna disciplina que se preocupe por la vida humana. Cierto es que el &aacute;mbito m&aacute;s interesado en definir y dar cuenta de lo que se puede apreciar como sagrado han sido las culturas religiosas, debido a que es desde ellas &#151;y para ellas&#151; que se han constituido objetos, pr&aacute;cticas y textos sagrados. Otras disciplinas como la Antropolog&iacute;a, la Filosof&iacute;a y la Sociolog&iacute;a se han interesado, tambi&eacute;n, por entender y explicar la naturaleza de lo sagrado. Ahora bien, cada &eacute;poca y cada sociedad posee su propia concepci&oacute;n respecto de lo sagrado y, en palabras de Mar&iacute;a Zambrano, sus propias "met&aacute;foras de lo sagrado".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para avanzar en la exploraci&oacute;n de este problema, habr&iacute;a que preguntarse, en primera instancia, c&oacute;mo entendemos el t&eacute;rmino <i>sagrado </i>y c&oacute;mo es posible hablar de objetos, lugares, personas, s&iacute;mbolos y, por supuesto, textos sagrados. Hacernos este planteamiento implica establecer una problem&aacute;tica que concierne a la significaci&oacute;n. En este sentido, podemos reformular el problema general de lo <i>sagrado </i>y espec&iacute;ficamente del <i>texto sagrado </i>en t&eacute;rminos semi&oacute;ticos, enriqueciendo este punto de vista con otras perspectivas afines. As&iacute;, el presente volumen tiene como objetivo aportar una reflexi&oacute;n semi&oacute;tica sobre el car&aacute;cter de lo sagrado y su manifestaci&oacute;n textual dentro, y fuera, de las culturas religiosas. A partir de estas primeras observaciones surgen algunas preguntas sobre las cuales ser&iacute;a interesante profundizar: &iquest;podemos considerar lo sagrado como efecto de sentido?, &iquest;es posible concebir lo sagrado como una experiencia radical manifiesta en los textos?, &iquest;qu&eacute; modalidades semi&oacute;ticas est&aacute;n involucradas en lo sagrado?, &iquest;qu&eacute; unidades de sentido pueden reconocerse en los textos sagrados?, &iquest;con qu&eacute; instrumentos de an&aacute;lisis podemos plantearlos?, &iquest;de qu&eacute; manera una cultura determina los l&iacute;mites de los textos sagrados?, &iquest;qu&eacute; sistema de interpretaci&oacute;n sem&aacute;ntica podr&iacute;a regir tal delimitaci&oacute;n?, &iquest;seg&uacute;n qu&eacute; din&aacute;micas semi&oacute;ticas, la configuraci&oacute;n de estos l&iacute;mites se modifica en el tiempo?, &iquest;cu&aacute;les son los contrastes principales en la distinci&oacute;n de textos sagrados de sustancia expresiva diferente (verbales, visuales, espaciales, sincr&eacute;ticos, etc.)?, &iquest;cu&aacute;les son las resistencias principales que la semi&oacute;tica puede encontrar en su re&#150;definici&oacute;n de los <i>corpora </i>de textos sagrados?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sobre algunos de estos cuestionamientos se ha progresado ya desde las Ciencias del lenguaje. Sin pretender proporcionar en esta presentaci&oacute;n un balance exhaustivo de los resultados de estos esfuerzos de conocimiento, debemos recordar que lo sagrado ha sido investigado por las Ciencias del lenguaje como concepto, como palabra, como discurso, como manifestaci&oacute;n, como pr&aacute;ctica, como narraci&oacute;n, como dial&eacute;ctica de consagraci&oacute;n, secularizaci&oacute;n y desacralizaci&oacute;n, y como lugar de conflicto y de hospitalidad.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo sagrado, como concepto &#151;capaz de arrojar nueva luz sobre muchos fen&oacute;menos religiosos&#151; fue elaborado a partir del siglo XIX seg&uacute;n tres planteamientos distintos: el germ&aacute;nico, de car&aacute;cter predominantemente teol&oacute;gico (una especulaci&oacute;n que empieza con H&ouml;lderlin, sigue con Schleiermacher y llega hasta Otto); el franc&eacute;s, de matriz sociol&oacute;gica (una reflexi&oacute;n que tiene sus ra&iacute;ces en De Maistre y Bonnald, contin&uacute;a con Chateaubriand y Constant, marca dos etapas fundamentales con Comte y Durkheim y desemboca en la escuela sociol&oacute;gica francesa de Hubert, Mauss, Dum&eacute;zil, Caillois, Bastide y parcialmente Girard); y el brit&aacute;nico, de g&eacute;nero casi siempre antropol&oacute;gico (un acercamiento que se origina en William Robertson Smith y llega hasta la historia comparada de las religiones de King y Hewitt, Marett y Fletcher). Con el fin de evaluar de qu&eacute; manera la reflexi&oacute;n sobre los signos y los discursos podr&iacute;a haber influido en la elaboraci&oacute;n de esta noci&oacute;n, varios semiotistas han rele&iacute;do a los cl&aacute;sicos en el tema de lo sagrado, empleando para esto el enfoque de las Ciencias del lenguaje.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La palabra <i>sagrado </i>preexiste a la reflexi&oacute;n teol&oacute;gica, sociol&oacute;gica o antropol&oacute;gica sobre lo sagrado. Algunos ling&uuml;istas y semiotistas se han interrogado sobre la sem&aacute;ntica de este t&eacute;rmino en diversas culturas, particularmente en palabras como: <i>sacer </i>y <i>sanctus </i>en las culturas de lengua latina y neo&#150;latina; <i>qadosh </i>en las de lengua hebraica; <i>hagnos, hieros </i>y <i>hagios </i>en las de lengua griega; <i>haram </i>en las de lengua &aacute;rabe, etc&eacute;tera. En este sentido, ha sido pertinente para la perspectiva semi&oacute;tica la reflexi&oacute;n motivada desde varias disciplinas, sobre la relaci&oacute;n entre estas &aacute;reas sem&aacute;nticas y las designadas por los t&eacute;rminos polinesios <i>tapu </i>y <i>mana, </i>ambos fundamentales para el desarrollo de los estudios que toman por objeto lo sagrado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde el punto de vista semi&oacute;tico, lo <i>sagrado </i>o, mejor dicho, la <i>sacralidad, </i>ha sido considerado como efecto de sentido construido a partir de una cierta morfolog&iacute;a del espacio, del tiempo y de los actores que componen la escena sagrada, frecuentemente en contraposici&oacute;n con la morfolog&iacute;a que estos elementos presentan fuera de tal escena. Para la semi&oacute;tica de lo sagrado, entonces, ha sido fundamental descubrir cu&aacute;les son los tratos diferenciales que permiten la construcci&oacute;n del discurso de la sacralidad. Igualmente esencial, sin embargo, ha sido enfocarse sobre esos operadores de transformaci&oacute;n (umbrales temporales, pasajes espaciales, disfraces actoriales, etc.) que permiten una transici&oacute;n m&aacute;s o menos brusca, m&aacute;s o menos gradual, entre lo sagrado y lo profano. Visto as&iacute;, la semi&oacute;tica del discurso religioso se ha planteado el objetivo de describir las caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas del espacio sagrado, del tiempo sagrado, de los actores sagrados; de individuar, si es posible, algunas caracter&iacute;sticas transculturales del discurso de lo sagrado; y de construir una tipolog&iacute;a cuyo metalenguaje organice las variaciones posibles entre los discursos de lo sagrado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sagrado puede ser un libro, un icono, una prenda, una arquitectura, pero tambi&eacute;n el silencio, o la ausencia de manifestaci&oacute;n expresiva. Los semi&oacute;ticos se han preguntado de qu&eacute; manera la sustancia expresiva de una manifestaci&oacute;n del sentido incide en la emergencia de la sacralidad. Consecuentemente, se han interrogado tambi&eacute;n sobre las conclusiones que se pueden derivar de una cultura sagrada, religiosa, espiritual, a partir de su preferencia por ciertas sustancias expresivas en lugar de otras para dar a lo sagrado la posibilidad de manifestarse.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A partir del discurso de la tradici&oacute;n religiosa, que en muchos casos articula una tendencia a la sistematizaci&oacute;n de los rasgos que caracterizan el discurso de lo sagrado, los semiotistas han investigado las pr&aacute;cticas, el <i>bricolaje, </i>la invenci&oacute;n individual de lo sagrado, intentando explicar la relaci&oacute;n estructural entre el c&oacute;digo establecido por una tradici&oacute;n religiosa (por ejemplo, la liturgia) y las variaciones idiosincr&aacute;sicas de subculturas, grupos, e individuos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Semi&oacute;tica se ha centrado en el papel del cuento, de la narraci&oacute;n; es decir, de la narratividad en la construcci&oacute;n de lo sagrado, o en su transmisi&oacute;n dentro de una cultura. Por ejemplo, ha logrado individualizar los elementos recurrentes de las narraciones que conciernen a la instauraci&oacute;n de un tiempo, de un espacio o de actores sagrados.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los procesos de eficacia simb&oacute;lica que instituyen la sacralidad social de un cierto elemento de la realidad tambi&eacute;n han sido objeto de investigaci&oacute;n semi&oacute;tica, as&iacute; como los procesos de eficacia simb&oacute;lica que, al rev&eacute;s, permiten destituir el aura sagrada de estos elementos. Otro punto que ha sido investigado por la Semi&oacute;tica es la relaci&oacute;n entre estos procesos de consagraci&oacute;n y secularizaci&oacute;n y las pr&aacute;cticas de desacralizaci&oacute;n blasfema, cuyo an&aacute;lisis ha permitido conocer en profundidad las din&aacute;micas de la constituci&oacute;n misma de lo sagrado.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En fin, la Semi&oacute;tica se ha cuestionado sobre los fen&oacute;menos que tienen lugar, desde el punto de vista socio &#151;y etno&#151; semi&oacute;tico, cuando dos construcciones sagradas pertenecientes a dos tipolog&iacute;as distintas o incluso opuestas se encuentran y comparten el mismo espacio, el mismo tiempo y los mismos actores. Las situaciones morfol&oacute;gicas que inducen el conflicto, y las que, a la inversa, encarnan una l&oacute;gica de la hospitalidad, han sido descritas por medios semi&oacute;ticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con base en la problem&aacute;tica general que hemos presentado, y en algunos casos siguiendo la brecha apenas abierta, nuestros colaboradores han contribuido a la investigaci&oacute;n acerca de <i>Los l&iacute;mites del texto sagrado </i>de la siguiente manera: Ra&uacute;l Dorra abre y cierra su trabajo con una pregunta que a su vez funciona como t&iacute;tulo: "&iquest;Qu&eacute; es, entonces, lo sagrado?" El autor comienza su reflexi&oacute;n a partir del uso cotidiano que hacemos del t&eacute;rmino sagrado y de c&oacute;mo &eacute;ste se extiende a diversos dominios, a diferentes objetos y pr&aacute;cticas sociales; as&iacute;, surge otra pregunta: &iquest;se trata de un t&eacute;rmino propio del l&eacute;xico religioso? Lo sagrado siempre ha sido asociado a la prohibici&oacute;n, pues es un elemento separado y circunscrito a todo el mundo restante. Dorra sigue a &Eacute;mile Durkheim para dilucidar la relaci&oacute;n sagrado&#150;profano (no prohibido, no delimitado, continuo, ajeno a lo sagrado) y para esclarecer otros t&eacute;rminos emparentados, por ejemplo, lo <i>santo (numinoso </i>para Rudolf Otto). Lo <i>numinoso </i>es una experiencia fundante y sustancial principio de toda religi&oacute;n, caracterizada por una emoci&oacute;n desbordada y un profundo sentimiento de uni&oacute;n con una presencia suprema. Lo <i>numinoso </i>puede ser evocado de diferentes maneras, no s&oacute;lo en textos eminentemente (o convencionalmente) sagrados como el Viejo Testamento o el Nuevo, sino tal vez, dice Dorra, a trav&eacute;s de lo siniestro o de lo monstruoso.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "De la sacralizaci&oacute;n a la lectura: un acercamiento enunciativo de la Biblia", Louis Panier ofrece un punto de vista delimitado sobre el texto sagrado: es a partir de la enunciaci&oacute;n que se puede encontrar un l&iacute;mite en la sacralizaci&oacute;n del libro. Se trata, tal como el autor dice, de comprender c&oacute;mo se inscribe la palabra dentro de la escritura, en este caso la Biblia, y las modalidades enunciativas de su lectura. Es precisamente en la enunciaci&oacute;n donde se debe buscar el l&iacute;mite de la sacralizaci&oacute;n del texto. Para esto, Panier avanza en tres direcciones: el estatuto del libro, su unidad y su estructura, las condiciones de lectura y la postura del lector. El texto no es sagrado en s&iacute;, m&aacute;s bien mediatiza y re&#150;suscita su v&iacute;nculo con la palabra. El objeto de estudio del autor es el <i>corpus </i>b&iacute;blico cristiano.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ugo Volli en "&iquest;Qu&eacute; cosa es un libro para el Libro de los libros?" trata dos problem&aacute;ticas: la autocomprensi&oacute;n, refiri&eacute;ndose al proyecto comunicativo impl&iacute;cito que un texto proporciona, y la tradici&oacute;n interpretativa, cadena de interpretaciones propuestas y llevadas a cabo por una cultura. Las reflexiones de Volli tienen como objeto la Escritura hebraica y c&oacute;mo &eacute;sta, en cuanto libro, puede adquirir un car&aacute;cter sagrado. El autor formula, en primera instancia, una explicaci&oacute;n de las diferentes funciones del libro, entre las que se destacan las funciones de testimonio, de verdad y de prescripci&oacute;n. Posteriormente, Volli se&ntilde;ala c&oacute;mo la Biblia propone esas funciones del libro y su reconocimiento como sagrado dentro de una comunidad que la destina a un uso ritual y al establecimiento de comportamientos y obligaciones. Finalmente, el Libro se define dentro de la tradici&oacute;n hebrea, como centro de la memoria, de la identidad y del estudio.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "El texto sagrado no existe", Michel Costantini aporta una singular visi&oacute;n sobre el problema de los l&iacute;mites del texto sagrado. Para el autor, el t&eacute;rmino <i>sagrado </i>&#151;definido como un dominio separado, prohibido e inviolable&#151; no corresponder&iacute;a realmente a una problem&aacute;tica propiamente semi&oacute;tica, pero s&iacute; ser&iacute;a propio de la semi&oacute;tica el estudio de la existencia del <i>corpus </i>que una cultura considera como sagrado. As&iacute;, el texto sagrado es v&aacute;lido s&oacute;lo mediante un discurso cultural y el semiotista &uacute;nicamente puede determinar c&oacute;mo lo sagrado &#151;como construcci&oacute;n s&eacute;mica&#151; se inscribe en un texto. Costantini muestra c&oacute;mo funciona este mecanismo en dos representaciones pict&oacute;ricas: las pinturas toledanas del Greco y el ciclo franciscano de Giotto.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La contribuci&oacute;n de Linda B&aacute;ez&#150;Rub&iacute;, "Veh&iacute;culos de visi&oacute;n en la representaci&oacute;n de lo sagrado", tiene como objeto de estudio un manuscrito hol&oacute;grafo de Santa Rosa de Lima (Per&uacute;, 15861617). Este texto de la santa tiene como fin, seg&uacute;n B&aacute;ez&#150;Rub&iacute;, hacer visible la vivencia de lo sagrado; es decir, hacer visible aquello que posee una naturaleza po&eacute;tico&#150;simb&oacute;lica. De este modo, se pasar&iacute;a del &aacute;mbito de la experiencia al de la creaci&oacute;n de s&iacute;mbolos o im&aacute;genes, de lo sagrado a lo humano. El manuscrito en el que B&aacute;ez&#150;Rub&iacute; basa su estudio es un medio de visualizaci&oacute;n de lo sagrado, no es un dibujo mim&eacute;tico ni una imagen narrativa sino un diagrama emblema compuesto de sin&eacute;cdoques visuales que hacen presente la funci&oacute;n del cuerpo, la penetraci&oacute;n de lo sagrado, la ascesis, la eucarist&iacute;a.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Isabel Cabrera propone en su art&iacute;culo titulado "Kafka a trav&eacute;s de Job, Job a trav&eacute;s de Kafka", un di&aacute;logo entre el libro de Job y la obra kafkiana. Cabrera inicia su estudio con una afirmaci&oacute;n sugerente: Kafka nos permite entrever la irreligiosidad de Job. El libro de Job es, seg&uacute;n la autora, un pre&aacute;mbulo de la muerte de Dios, ya que describe una hierofan&iacute;a basada en la ingenier&iacute;a divina que aparenta no tener un prop&oacute;sito final, pues Dios aparece como un ser arbitrario, casi caprichoso. Si en el libro de Job hay un Dios, en la obra de Kafka hay un aparato legal. Ambos, Dios y ley, existen, pero se encuentran lejanos al hombre, ausentes. As&iacute;, el hombre vivir&iacute;a en funci&oacute;n de esa lejan&iacute;a, sometido a ella. El libro de Job, nos explica Cabrera, es una hierofan&iacute;a, pues presenta hacia su final una reconciliaci&oacute;n del hombre con lo divino y un mejoramiento de &eacute;ste, mientras que en Kafka predomina la decadencia.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Zenia Y&eacute;benes Escard&oacute;, en su art&iacute;culo titulado "&iquest;Salvar el nombre de Dios?: m&aacute;s all&aacute; del <i>corpus </i>teol&oacute;gico" muestra, a partir de la crisis moderna de la muerte de Dios, el auge de la teolog&iacute;a negativa que propone no el uso positivo del lenguaje sino su uso negativo mediante la negaci&oacute;n, la paradoja y la contradicci&oacute;n, &uacute;nica manera de decir lo indecible. De tal modo, surgen dos maneras de referirse a Dios: la cataf&aacute;tica (positiva) que es lo que el hombre puede decir de Dios a trav&eacute;s de las Escrituras, de la liturgia, de los nombres; y la apof&aacute;tica (negativa), basada en una dificultad &#151;y una necesidad&#151; del lenguaje. El texto apof&aacute;tico no quedar&iacute;a, por lo tanto, limitado a un <i>corpus </i>teol&oacute;gico. La autora se&ntilde;ala, siguiendo a Derrida, la similitud de la teolog&iacute;a negativa con el principio de negatividad en el lenguaje, as&iacute;, por ejemplo, "Dios nunca es lo que decimos que es". El t&eacute;rmino sagrado, por otro lado, ser&iacute;a una noci&oacute;n inestable, pues es una palabra apof&aacute;tica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hemos propuesto este orden de art&iacute;culos con el deseo de que el lector realice un recorrido desde el uso cotidiano que hacemos del t&eacute;rmino <i>sagrado, </i>su vinculaci&oacute;n con la esfera religiosa y su significado fundante, la naturaleza y l&iacute;mite del texto sagrado en la tradici&oacute;n judeocristiana a trav&eacute;s de diversos mecanismos semi&oacute;ticos (la enunciaci&oacute;n, la escritura, la lectura, la tradici&oacute;n interpretativa y el uso) hasta pensar lo sagrado como un problema cultural, presente tambi&eacute;n en textos no verbales o como una vivencia simulada en im&aacute;genes y, finalmente, hacia considerar la repercusi&oacute;n del texto sagrado en el pensamiento moderno y en las nuevas formas significantes de espiritualidad y creencia.</font></p>     ]]></body>
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