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<journal-title><![CDATA[Papeles de población]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma del Estado de México, Centro de Investigación y Estudios Avanzados de la Población]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Análisis del Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa) en el municipio de San Felipe del Progreso, Estado de México, 1998-2000]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma del Estado de México Facultad de Planeación Urbana y Regional ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[From their instrumentation, the Program of Education Health and Feeding (Progresa), as the main combat program to the federal government's extreme poverty, it has been subject to a series of having evaluated institutional and of academic organisms. The evaluations have been guided mainly to analyze the three components that it manages the Progresa; although institutions like the CIESAS have determined negative effects of the program as soon as the cohesion of the social groups. However, other effects exist potentially negative that affect the municipal government and that in certain moment the population can question the genuineness of the local authority. The present article has as objective to demonstrate with a case of study this problem of loss of the local government's presence before the population.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>An&aacute;lisis del Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n (Progresa) en el municipio de San Felipe del Progreso, Estado de M&eacute;xico, 1998&#45;2000</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Campos Alan&iacute;s</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico.</i></font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Resumen</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde su instrumentaci&oacute;n, el Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n (Progresa), como el principal programa de combate a la pobreza extrema del gobierno federal, ha sido sujeto a una serie de evaluaciones institucionales y de organismos acad&eacute;micos, las cuales se han orientado principalmente a analizar los tres componentes que maneja el Progresa; el CIESAS, una de las instituciones de evaluaci&oacute;n, ha determinado efectos negativos del programa en cuanto a la cohesi&oacute;n de los grupos sociales; sin embargo, existen otros efectos potencialmente negativos que afectan al gobierno municipal y que en determinado momento pueden llevar a que la poblaci&oacute;n cuestione la legitimidad de la autoridad local. El presente art&iacute;culo tiene como objetivo demostrar, con un caso de estudio, este problema de p&eacute;rdida de presencia del gobierno local ante la poblaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Abstract</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">From their instrumentation, the Program of Education Health and Feeding (Progresa), as the main combat program to the federal government's extreme poverty, it has been subject to a series of having evaluated institutional and of academic organisms. The evaluations have been guided mainly to analyze the three components that it manages the Progresa; although institutions like the CIESAS have determined negative effects of the program as soon as the cohesion of the social groups. However, other effects exist potentially negative that affect the municipal government and that in certain moment the population can question the genuineness of the local authority. The present article has as objective to demonstrate with a case of study this problem of loss of the local government's presence before the population.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ainicios del siglo XXI M&eacute;xico contin&uacute;a siendo un pa&iacute;s de contrastes sociales y regionales, ya que coexisten zonas con alto nivel de desarrollo relativo con miles de peque&ntilde;as comunidades rurales y urbanas que registran graves problemas de d&eacute;ficit en servicios b&aacute;sicos, vivienda y oportunidades de trabajo bien remunerado. Factores como las crisis econ&oacute;micas recurrentes, el cambio de modelo de crecimiento econ&oacute;mico, la contracci&oacute;n del poder adquisitivo, la ca&iacute;da de los salarios reales y los constantes recortes a algunos rubros del gasto social, han provocado que las desigualdades regionales y sociales se incrementen, as&iacute; como la poblaci&oacute;n que vive en condiciones de pobreza, particularmente grupos que viven en el campo, en la mayor&iacute;a de las regiones ind&iacute;genas del pa&iacute;s y grandes segmentos de poblaci&oacute;n urbana.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os el combate a la pobreza se ha convertido en uno de los principales objetivos de la pol&iacute;tica social del Estado. A partir de la d&eacute;cada de 1970 el Estado mexicano ha instrumentado una serie de acciones orientadas a atender de manera directa y focalizada el problema de la pobreza tanto en el medio rural como en las grandes ciudades, y se dise&ntilde;aron e instrumentaron programas destinados a atender a la poblaci&oacute;n con mayores desventajas; entre estos intentos para superar la pobreza se encuentran programas como el Pider, Coplamar, el SAM, la creaci&oacute;n del ramo 26, el Pronasol y m&aacute;s recientemente el Progresa (ahora llamado Oportunidades).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n (Progresa) se puso en marcha en agosto de 1997 y forma parte de las pol&iacute;ticas sociales de corte focalizado o de reducci&oacute;n de la pobreza, ya que la designaci&oacute;n de los beneficiarios pas&oacute; por un proceso de selecci&oacute;n que parti&oacute; del conocimiento detallado de las localidades del pa&iacute;s y de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n que en ellas reside. El Progresa ten&iacute;a como objetivo apoyar a las familias que viven en condici&oacute;n de pobreza extrema, adem&aacute;s de potenciar las capacidades de sus miembros y ampliar sus oportunidades para alcanzar mejores niveles de bienestar, a trav&eacute;s de acciones que propiciaran la elevaci&oacute;n de sus condiciones de vida a trav&eacute;s del mejoramiento de oportunidades de educaci&oacute;n, cobertura de salud y alimentaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La operaci&oacute;n del programa requer&iacute;a de una amplia coordinaci&oacute;n institucional y entre los tres niveles de gobierno, tema de an&aacute;lisis de este trabajo (particularmente el papel de los gobiernos municipales en la instrumentaci&oacute;n del Progresa, como una importante l&iacute;nea de investigaci&oacute;n que no ha sido muy estudiada), ya que al igual que el Pronasol, este programa cre&oacute; estructuras institucionales paralelas para la repartici&oacute;n de los recursos, lo cual, en principio, debilita a las autoridades locales. Adem&aacute;s, resulta cuestionable que un programa que hasta finales del a&ntilde;o 2000 estaba presente en casi 2 000 municipios del pa&iacute;s, no se apoye con la estructura institucional de los gobiernos municipales, situaci&oacute;n que pudiera facilitar la operacionalizaci&oacute;n del programa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta 2001, varias instituciones hab&iacute;an realizado evaluaciones de impactos del programa en las vertientes de educaci&oacute;n, salud y alimentaci&oacute;n, como el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropolog&iacute;a Social (CIESAS) y el Progresa (1998), una del mismo Progresa (1999), y del Centro de Investigaci&oacute;n y Docencia Econ&oacute;mica (CIDE, 2001). En estas evaluaciones se consideran, adem&aacute;s, otros efectos del programa, como la desintegraci&oacute;n comunitaria y el surgimiento de conflictos entre los beneficiarios y los no beneficiarios; sin embargo, nunca se aborda el tema de los efectos que dicho programa pudiera tener en la relaci&oacute;n gobierno local&#45;ciudadan&iacute;a, factor que se convierte en tema de an&aacute;lisis de este art&iacute;culo, particularmente en un municipio donde el programa pr&aacute;cticamente atend&iacute;a a m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n municipal: San Felipe del Progreso, estado de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la primera parte del trabajo se lleva a cabo una revisi&oacute;n legal sobre a qu&eacute; &aacute;mbito de gobierno le corresponde directamente el combate a la pobreza, para ello se hace una sucinta revisi&oacute;n de ordenamientos federales, estatales y municipales. En la segunda parte se analiza la forma en que el municipio interviene en la operaci&oacute;n del programa. En la tercera parte se realiza una r&aacute;pida revisi&oacute;n de la cobertura del programa en el estado de M&eacute;xico y en el municipio. Finalmente, en la cuarta parte se analizan los hallazgos despu&eacute;s de realizar un intenso trabajo de campo en el municipio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>&iquest;A qui&eacute;n le corresponde la lucha contra la pobreza?</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Existe una discusi&oacute;n sobre a qui&eacute;n le corresponde atender el problema de la pobreza: &iquest;a la federaci&oacute;n, a los estados o a los municipios? Esta discusi&oacute;n nos lleva a introducir la noci&oacute;n de descentralizaci&oacute;n, concebida como la intenci&oacute;n de traspasar funciones y recursos del gobierno central a los gobiernos locales y a veces a la sociedad. La descentralizaci&oacute;n se puede considerar un componente del federalismo (entendido como una forma de organizaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico donde se lleva a cabo una distribuci&oacute;n funcional y territorial del poder entre el &aacute;mbito central y los &aacute;mbitos locales independientes y federados, unidos en un pacto establecido por la Constituci&oacute;n). A la fecha, las pol&iacute;ticas sociales y el combate a la pobreza en M&eacute;xico han sido instrumentadas de manera vertical por el gobierno federal, y a pesar de las reformas realizadas a la Constituci&oacute;n, donde se les otorga m&aacute;s atribuciones a estados y municipios, se han registrado paulatinos avances en la descentralizaci&oacute;n de la pol&iacute;tica social (pues se han traspasado a estados y municipios funciones en materia de salud, educaci&oacute;n y gasto social), pero persiste la poca claridad legal en t&eacute;rminos de a qui&eacute;n le corresponde el combate a la pobreza (Ziccardi y Mart&iacute;nez, 2000: 716&#45;720).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este apartado se hace una revisi&oacute;n de las atribuciones en materia legal que para el a&ntilde;o 2001 ten&iacute;an los distintos &aacute;mbitos de gobierno para combatir el problema de la pobreza. En el caso del &aacute;mbito federal, se revis&oacute; la Constituci&oacute;n de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley Org&aacute;nica de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica Federal. Para el &aacute;mbito del estado de M&eacute;xico se revisaron los mismos ordenamientos y para los municipios se apoya en lo establecido por la Ley Org&aacute;nica Municipal. Asimismo, se hace una compilaci&oacute;n de los instrumentos que utilizan los diferentes &aacute;mbitos de gobierno para el combate a la pobreza.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La Constituci&oacute;n estipula los derechos que tienen todos los mexicanos: educaci&oacute;n, salud, a un medio ambiente adecuado, a la vivienda, a la alimentaci&oacute;n, a un sano esparcimiento para el desarrollo integral de las personas, al trabajo y a una vida digna y decorosa. Para ello, le corresponde al Estado (entendido como federaci&oacute;n, estados y municipios) velar porque el desarrollo nacional sea integral y sustentable, fomente el crecimiento econ&oacute;mico y el empleo, y logre una justa distribuci&oacute;n del ingreso y la riqueza, para que los individuos hagan pleno ejercicio de sus derechos. Para la consecuci&oacute;n de estos objetivos, el Estado se apoya en un sistema de planeaci&oacute;n democr&aacute;tica, donde puedan participar todos los sectores de la sociedad, y se elaboren planes y programas de desarrollo (Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de los Estados Unidos Mexicanos, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se analiza este p&aacute;rrafo, la noci&oacute;n de combate a la pobreza est&aacute; impl&iacute;cita y corresponde a los tres &aacute;mbitos de gobierno crear las condiciones necesarias para que todos los ciudadanos de este pa&iacute;s disfruten de los mismos derechos, aunque no se hace referencia al papel espec&iacute;fico de los gobiernos estatales en esta materia. En lo referente a las atribuciones de los municipios, en el apartado anterior se hizo alusi&oacute;n al art&iacute;culo 115, que se refiere a las facultades que tienen los municipios; sin embargo, es nulo lo que habla respecto al combate a la pobreza y m&aacute;s bien se orienta al logro de ciertas condiciones materiales para el "bienestar" de la poblaci&oacute;n municipal, aunque en la fracci&oacute;n V, inciso C, se habla de la facultad que tienen los municipios para participar en planes de desarrollo regional en coordinaci&oacute;n con la federaci&oacute;n o los estados. En el caso del Progresa, que puede considerarse un plan de este tipo, el &aacute;mbito municipal ha sido pr&aacute;cticamente ignorado desde su formulaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Ley Org&aacute;nica de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica Federal</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta ley delimita b&aacute;sicamente las funciones de los organismos de la administraci&oacute;n p&uacute;blica federal y es en este ordenamiento donde de manera m&aacute;s espec&iacute;fica se reconocen las atribuciones en el combate a la pobreza en el nivel central.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El organismo central al que por ley le corresponde encabezar el combate a la pobreza es la Secretar&iacute;a de Desarrollo Social, pues en general esta instancia elabora los lineamientos generales para el combate a la pobreza, coordina las acciones que inciden en su combate (en relaci&oacute;n con los acuerdos que se hayan establecido entre el Ejecutivo federal, los estados y los municipios), adem&aacute;s de que tiene la atribuci&oacute;n de coordinar, concertar y ejecutar programas especiales para la atenci&oacute;n de los sectores sociales m&aacute;s desprotegidos, con la intervenci&oacute;n de las dependencias y entidades de la administraci&oacute;n p&uacute;blica federal correspondientes (como pueden ser las secretar&iacute;as de Salud, Educaci&oacute;n, Agricultura, Ganader&iacute;a y Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Hacienda, principalmente), de los gobiernos de los estados y municipios, y con la participaci&oacute;n de los sectores social y privado.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el art&iacute;culo 21 de esta ley se establece la facultad del Presidente de la Rep&uacute;blica para poder conformar comisiones intersecretariales para el despacho de asuntos en los que deben intervenir varias secretar&iacute;as, como es el caso de la Comisi&oacute;n Nacional del Progresa y la Comisi&oacute;n Nacional de Zonas &Aacute;ridas, entre otras. En el art&iacute;culo 22 se hace referencia a los convenios que pueden signarse entre el Ejecutivo federal y las entidades y municipios a fin de promover su desarrollo integral (Ley Org&aacute;nica de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica Federal, 2000).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica del Estado Libre y Soberano de M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Ley Org&aacute;nica de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica del Estado de M&eacute;xico y Ley Org&aacute;nica Municipal del Estado de M&eacute;xico</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En estas legislaciones pr&aacute;cticamente se omite hablar sobre a qui&eacute;n le corresponde el combate a la pobreza, y se somete a los lineamientos generales en la materia que de la federaci&oacute;n se desprendan; &uacute;nicamente se hace referencia al establecimiento de convenios de coordinaci&oacute;n para la realizaci&oacute;n de obras y prestaci&oacute;n de servicios cuando el desarrollo econ&oacute;mico y social as&iacute; lo requiera. Por otro lado, de manera similar a la Constituci&oacute;n federal, establece la obligaci&oacute;n del gobierno del estado para procurar el bienestar de la poblaci&oacute;n, y sobre los municipios, refiere sus atribuciones y funciones al art&iacute;culo 115 constitucional y a la Ley Org&aacute;nica Municipal del Estado de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, la Ley Org&aacute;nica de la Administraci&oacute;n P&uacute;blica del Estado de M&eacute;xico tampoco toca claramente el tema de las atribuciones en el combate a la pobreza. Se puede decir que es igual de general que la constituci&oacute;n estatal, y destaca el hecho de que hasta mediados de 2001 no exist&iacute;a una secretar&iacute;a similar a la Sedesol que se encargara de las pol&iacute;ticas de combate a la pobreza.<sup><a href="#notas">1</a></sup> Esta tarea estaba distribuida entre las secretar&iacute;as de Desarrollo Econ&oacute;mico, Finanzas y Planeaci&oacute;n, de Educaci&oacute;n, Cultura y Bienestar Social, la de Salud, de Desarrollo Urbano y Obras P&uacute;blicas, y la de Desarrollo Agropecuario. Nuevamente destaca el hecho de que la mayor parte de las acciones en la materia est&eacute;n sujetas a las disposiciones de la federaci&oacute;n (Gobierno del estado de M&eacute;xico, 2000).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, la Ley Org&aacute;nica Municipal del Estado de M&eacute;xico establece que las atribuciones de los municipios son las otorgadas por las disposiciones federales y estatales, pr&aacute;cticamente repite lo establecido en el art&iacute;culo 115 constitucional, salvo algunas peque&ntilde;as diferencias, como la cuesti&oacute;n de la planeaci&oacute;n del territorio para lograr el desarrollo econ&oacute;mico y social del municipio, y lo referente a las reglamentaciones espec&iacute;ficas que habr&aacute;n de generar los municipios para su buen funcionamiento administrativo (Gobierno del estado de M&eacute;xico, 2000).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Instrumentos para el combate a la pobreza</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los instrumentos de la pol&iacute;tica social que m&aacute;s expl&iacute;citamente est&aacute;n dise&ntilde;ados para el combate a la pobreza extrema se concentraban casi exclusivamente en el &aacute;mbito federal. En este &aacute;mbito destacan tres grandes vertientes (<a href="/img/revistas/pp/v9n35/a9c1.jpg" target="_blank">cuadro 1</a>):</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>Desarrollo del capital humano.</i> Donde se encuentra el Progresa y programas alimentarios (tales como los del DIF, Abasto Social de Leche, Abasto Rural y Subsidio al Consumo de la Tortilla) y acciones compensatorias (donde entran las acciones que lleva a cabo el Consejo Nacional de Fomento Educativo, el Programa del IMSS&#45;Solidaridad y otros), que para 2000 representaban 67.9 por ciento de los recursos ejercidos desde el &aacute;mbito federal para el combate a la pobreza extrema.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>Oportunidades de ingreso.</i> Que considera los programas de Empleo Temporal, el Fondo Nacional de Empresas en Solidaridad, el Cr&eacute;dito a la Palabra, el Programa Mujeres, el de Zonas &Aacute;ridas y Proyectos Agr&iacute;colas, el de Jornaleros Agr&iacute;colas y Apoyos a la Producci&oacute;n. Vertiente que para 2000 recibi&oacute; 22.8 por ciento del total de recursos. </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>Desarrollo de capital f&iacute;sico.</i> Que capta poco m&aacute;s de nueve centavos de cada peso ejercido, y se orienta m&aacute;s a la construcci&oacute;n de infraestructura social b&aacute;sica en regiones marginadas. Cabe resaltar que en esta &uacute;ltima vertiente se encuentra uno de los fondos del ramo 33 que es ejercido tanto por los estados como por los municipios.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ramo 33 se integra principalmente del gasto social que fue transferido a estados y municipios. El ramo 33 surgi&oacute; en 1998 como respuesta a la exigencia de los partidos de oposici&oacute;n para otorgar mayores recursos y autonom&iacute;a de gesti&oacute;n de los municipios. Este ramo se form&oacute; con los recursos del ramo 26 (superaci&oacute;n de la pobreza), del ramo 25 (educaci&oacute;n), ramo 23 (partida del presidente), ramo 29 (saneamiento financiero), ramo 04 (seguridad p&uacute;blica) y ramo 23 (coordinaci&oacute;n hacendaria), y se encontraba compuesto por siete fondos:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. Fondo de Aportaciones para la Educaci&oacute;n B&aacute;sica y Normal (FAEB).</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA).</font></p> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS), que se divide en estatal y municipal.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4. Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN), que hasta 1998 se denomin&oacute; Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios y el Distrito Federal.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">5. Fondo de Aportaciones M&uacute;ltiples (FAM).</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">6. Fondo de Aportaciones para la Seguridad P&uacute;blica de los Estados y el Distrito Federal (FASP), que se cre&oacute; en 1999.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">7. Fondo de Aportaciones para la Educaci&oacute;n Tecnol&oacute;gica y de Adultos (FAETA), tambi&eacute;n creado en 1999 (Ziccardi, 1999: 19; Ziccardi y Mart&iacute;nez, 2000: 728, y Poder Ejecutivo Federal, 2000: 85).</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;mbito estatal (<a href="#c2">cuadro 2</a>), a pesar de que aparentemente los recursos en t&eacute;rminos financieros son mayores a los que se ejercen en el &aacute;mbito federal, destaca el hecho de que fondos del ramo 33 inclu&iacute;an los recursos orientados a la educaci&oacute;n b&aacute;sica y la salud, que anteriormente se transfer&iacute;an a los estados a trav&eacute;s de la figura de los convenios. As&iacute; que propiamente como recursos para el combate a la pobreza extrema no se tendr&iacute;an en este &aacute;mbito, aunque los recursos del FAEB y FASSA apoyan directamente al Progresa. Tambi&eacute;n en este &aacute;mbito se encuentran los recursos del ramo 20 (programas para superar la pobreza), que est&aacute;n orientados particularmente a la realizaci&oacute;n de proyectos productivos.</font></p>     <p align="center"><a name="c2"></a><img src="/img/revistas/pp/v9n35/a9c2.jpg"></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, en el &aacute;mbito municipal los recursos para el combate a la pobreza provienen de dos fondos del ramo 33: FAIS y el FORTAMUN, que consisten pr&aacute;cticamente en recursos etiquetados orientados a la realizaci&oacute;n de obra de infraestructura b&aacute;sica, como obras de agua potable, alcantarillado, letrinas, electrificaci&oacute;n rural, urbanizaci&oacute;n municipal, infraestructura b&aacute;sica de salud y educaci&oacute;n, mejoramiento de vivienda, caminos rurales e infraestructura productiva rural (<a href="#c3">cuadro 3</a>).</font></p>     <p align="center"><a name="c3"></a><img src="/img/revistas/pp/v9n35/a9c3.jpg"></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se analiza la distribuci&oacute;n de los recursos por &aacute;mbito de gobierno, el federal aportaba en 2000, 17.7 por ciento del total; el estatal, 68.9 por ciento y el municipal 13.4 por ciento del total de recursos para el combate a la pobreza; sin embargo, es necesario destacar que en el &aacute;mbito federal son instrumentos espec&iacute;ficamente dise&ntilde;ados para enfrentar el problema de la pobreza extrema, mientras que en lo estatal y municipal se disponen de m&aacute;s recursos para el gasto social y no se tiene una definici&oacute;n clara de cu&aacute;nto se destina al combate de la pobreza extrema, situaci&oacute;n que aparentemente deja al &aacute;mbito federal como el principal responsable de realizar esta tarea.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">A manera de conclusi&oacute;n, resalta el vac&iacute;o legal que existe en materia de combate a la pobreza. Esta atribuci&oacute;n, aunque es delineada de manera general como tarea de la administraci&oacute;n central, sorprendentemente es ignorada en los &aacute;mbitos estatal y municipal, donde en realidad se presenta el problema. Aunque constitucionalmente se establece la necesidad de coordinaci&oacute;n entre los tres &aacute;mbitos de gobierno para el dise&ntilde;o e instrumentaci&oacute;n de pol&iacute;ticas de diversa &iacute;ndole, en la realidad el sistema de gobierno contin&uacute;a permeando las decisiones desde "arriba". Por ello, no es de extra&ntilde;ar que en el Progresa (el programa de combate a la pobreza de la administraci&oacute;n zedillista), se "olvide" involucrar a otros &aacute;mbitos de gobierno y se les asignen roles de colaboraci&oacute;n que no han pasado de ser actos de sumisi&oacute;n a las decisiones del gobierno central. Aliviar y erradicar un problema como la pobreza requiere de una estrecha colaboraci&oacute;n de los tres &aacute;mbitos de gobierno, ya que s&oacute;lo as&iacute; se pueden asegurar mejores resultados en la lucha contra la pobreza.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por el lado de los recursos, en los &aacute;mbitos estatal y municipal no existen de manera tan clara como en el federal programas o fondos dise&ntilde;ados exclusivamente para el combate de la pobreza extrema, m&aacute;s bien en lo local los recursos est&aacute;n orientados a desarrollar las condiciones materiales y de soporte para la formaci&oacute;n de capital humano.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El papel del municipio en la operaci&oacute;n del Progresa</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con los lineamientos operativos del programa, los tres &aacute;mbitos de gobierno del pa&iacute;s act&uacute;an de manera bastante diferenciada en lo referente a su participaci&oacute;n en el Progresa:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. El gobierno federal, a trav&eacute;s de la Comisi&oacute;n Nacional del Progresa (Conprogresa), establece los lineamientos generales del programa, aporta la totalidad de los recursos con que se opera, decide que localidades, as&iacute; como qui&eacute;nes y cu&aacute;ntos beneficiarios van a existir, adem&aacute;s de otras tareas, como dar seguimiento y evaluar el cumplimiento de los objetivos.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. El papel de los gobiernos estatales abarca principalmente la cuesti&oacute;n operativa, ya que son ellos los responsables de proveer gran parte de los servicios educativos y de salud a ra&iacute;z del proceso de descentralizaci&oacute;n del que fueron sujetos. La participaci&oacute;n del Progresa en cada estado se formaliza a trav&eacute;s de acuerdos de coordinaci&oacute;n entre los niveles federal y estatal, mediante los cuales se establecen los compromisos para promover las acciones necesarias para alcanzar los objetivos del programa (Progresa, 1999: 7 y Sedesol, 1997). Esta situaci&oacute;n parece indicar una cierta dependencia del gobierno federal por las funciones de pol&iacute;tica social que fueron transferidas a los estados; sin embargo, no se observa una transferencia mayor de recursos hacia los sectores de educaci&oacute;n y salud, los cuales, de cierta manera, se ven afectados por el incremento en la demanda de usuarios, pues el Progresa "obliga" a la poblaci&oacute;n beneficiaria a hacer uso de estos servicios, es decir, hay una conveniencia por parte del gobierno federal para que Progresa opere as&iacute;, ya que en cierta manera se descentralizan m&aacute;s obligaciones que no van acompa&ntilde;adas de recursos.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. En el nivel municipal, las funciones se limitan a las siguientes actividades (Progresa, 1999: 19 y Sedesol, 1997):</font></p> 	      <blockquote> 	        ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) La revisi&oacute;n de localidades a incorporar. Las autoridades municipales ayudan a la identificaci&oacute;n de los l&iacute;mites geogr&aacute;ficos de la localidad y certifican la labor de recolecci&oacute;n de informaci&oacute;n socioecon&oacute;mica de los hogares.</font></p> 	        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) En el apoyo para la verificaci&oacute;n de las localidades, a fin de que cuenten con acceso adecuado a los servicios de educaci&oacute;n y salud.</font></p> 	        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) Promover y apoyar la ampliaci&oacute;n de estos servicios hacia localidades que no cuenten con ellos.</font></p> 	        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">d) Impulsar la oferta de productos y el abasto a localidades de dif&iacute;cil acceso.</font></p> 	        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">e) Participar con personal de apoyo y enlace a nivel municipal.</font></p> 	        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">f) Facilitar los operativos de entrega de apoyos a las familias beneficiar&iacute;as; por ejemplo, cuando se prestan instalaciones de la presidencia municipal para ubicar los M&oacute;dulos de Atenci&oacute;n Progresa (MAP) (Sedesol, 2000a: 18&#45;19).</font></p> 	        <p align="justify"><font face="verdana" size="2">g) Fungir como testigos en actos como las asambleas comunitarias (Progresa, 1999: 1).</font></p>       </blockquote> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este &uacute;ltimo aspecto, se observ&oacute; que la funci&oacute;n a la que se ha relegado a los municipios es la de "soporte", "testigo" o complemento para el Progresa, ya que no se toman en cuenta a las autoridades municipales (de acuerdo con los lineamientos de operaci&oacute;n) ni en el dise&ntilde;o del programa ni en el proceso de selecci&oacute;n de localidades ni de los beneficiarios y en la administraci&oacute;n de los recursos orientados a las familias en pobreza extrema, ya que todas estas decisiones se toman desde el nivel federal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto pudiera considerarse un retroceso del federalismo<sup><a href="#notas">2</a></sup> respecto a dos de las l&iacute;neas estrat&eacute;gicas que "orientan" la pol&iacute;tica social en M&eacute;xico: la descentralizaci&oacute;n y la coordinaci&oacute;n entre instituciones y niveles de gobierno. Esto se sustenta porque no existe transferencia de recursos a los municipios, ni se fortalecen sus funciones referentes al combate a la pobreza (pues en la gran mayor&iacute;a de los m&aacute;s de 2 400 municipios del pa&iacute;s, pocos son los que no dependen grandemente de las participaciones federales y tienen posibilidades reales de procurar mejores condiciones de vida para sus habitantes). Adem&aacute;s, la existencia de estructuras paralelas de operaci&oacute;n del programa, como los MAP, y la figura de las promotoras comunitarias se puede considerar tambi&eacute;n como un retroceso del federalismo, ya que al no considerar una estructura institucional establecida y con la capacidad de llevar a cabo las funciones que son requeridas para el funcionamiento del programa, indirectamente se hace un reconocimiento al sistema central y en espec&iacute;fico a la figura presidencial.</font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Cobertura del Progresa en el estado de M&eacute;xico y en San Felipe del Progreso</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta el a&ntilde;o 2000, el estado de M&eacute;xico estaba integrado por 122 municipios que presentan una amplia heterogeneidad en cuanto a poblaci&oacute;n, actividad econ&oacute;mica y niveles de bienestar; por ello, fue necesario establecer una regionalizaci&oacute;n que permitiera conocer municipios con caracter&iacute;sticas socioecon&oacute;micas y relaciones funcionales afines. En este sentido, se retom&oacute; la regionalizaci&oacute;n propuesta por Sobrino y Garrocho (1995), que divide al estado de M&eacute;xico en cinco regiones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El dise&ntilde;o del Progresa se ha orientado a beneficiar a aquellas localidades rurales con mayores niveles de marginalidad; por ende, la parte poniente de la entidad resultaba el campo propicio para instrumentar este programa. A finales de 1998, el estado de M&eacute;xico fue incorporado al Progresa y la poblaci&oacute;n que fue seleccionada como beneficiaria del programa empez&oacute; a recibir los apoyos (alimentario o educativo) a partir de agosto de ese a&ntilde;o. La evoluci&oacute;n del programa en la entidad puede verse en el <a href="#c4">cuadro 4</a>.</font></p> 	    <p align="center"><a name="c4"></a><img src="/img/revistas/pp/v9n35/a9c4.jpg"></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 1998 se incorporaron al programa casi 2 000 localidades pertenecientes a 68 municipios de la entidad, beneficiando a poco m&aacute;s de 144 000 familias. La inversi&oacute;n en ese a&ntilde;o fue de 120.5 millones de pesos. Para el a&ntilde;o siguiente, la cobertura del Progresa se mantuvo estable en cuanto a municipios; sin embargo, el n&uacute;mero de localidades beneficiadas pas&oacute; a 2 129, donde resid&iacute;an cercade 153 000 familias, que en este a&ntilde;o recibieron el Progresa. La inversi&oacute;n para ese a&ntilde;o fue de 407.7 millones de pesos, lo que represent&oacute; un incremento real de 190.17 por ciento comparado con el a&ntilde;o anterior (sin embargo, hay que considerar que la inversi&oacute;n de 1998 fue solamente la correspondiente a cinco meses del programa).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para el a&ntilde;o 2000, el n&uacute;mero de municipios que contaban con el programa se increment&oacute; a 85; destaca el hecho de que municipios de la parte poniente de la entidad, pertenecientes a las zona metropolitana de M&eacute;xico, recibieron beneficios del Progresa. El n&uacute;mero de familias y localidades no se increment&oacute; significativamente (menos de 100 localidades y menos de 4 000 nuevas familias); la inversi&oacute;n es la que en t&eacute;rminos reales s&iacute; registr&oacute; un incremento de casi 15 por ciento, comparada con 1999.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de que el programa tiene presencia en casi todas las regiones de la entidad, la distribuci&oacute;n porcentual de los recursos presenta grandes diferencias. Por ejemplo, en 1998 la regi&oacute;n que m&aacute;s recursos recibi&oacute; fue la V con 43.3 por ciento del total de los recursos destinados para la entidad; en segundo lugar, la regi&oacute;n IV obtuvo 41.56 de cada 100 pesos destinados al estado. La tercera en importancia fue la regi&oacute;n III, con casi 15 por ciento de los recursos. Las regiones I y II tuvieron una presencia marginal en ese a&ntilde;o, situaci&oacute;n que pr&aacute;cticamente permaneci&oacute; hasta 2000, pues recibieron conjuntamente 2.4 por ciento del total de los recursos. En 2000, la regi&oacute;n IV se consolida como la que capt&oacute; m&aacute;s recursos v&iacute;a Progresa, ya que de cada 100 pesos, 44 se canalizaron a esta regi&oacute;n; en contraste, la regi&oacute;n V report&oacute; una disminuci&oacute;n de casi 6 por ciento, comparada con su situaci&oacute;n dos a&ntilde;os antes, al captar solamente 37.5 por ciento del total de recursos Progresa. La regi&oacute;n III tuvo un incremento poco significativo si se compara con 1998 (<a href="#c5">cuadro 5</a>). Los cambios en la inversi&oacute;n se deben a que la regi&oacute;n IV fue m&aacute;s beneficiada que la regi&oacute;n V en el proceso de ampliaci&oacute;n del Programa por el hecho de que en la regi&oacute;n IV reside tambi&eacute;n m&aacute;s poblaci&oacute;n en situaci&oacute;n de pobreza.</font></p> 	    <p align="center"><a name="c5"></a><img src="/img/revistas/pp/v9n35/a9c5.jpg"></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A nivel municipal, San Felipe del Progreso ha sido el municipio que m&aacute;s recursos percibi&oacute; a lo largo de los tres primeros a&ntilde;os de funcionamiento del programa (su participaci&oacute;n relativa del total de recursos otorgados ha cambiado poco m&aacute;s de 15 por ciento en 1998 a cerca de 12 por ciento en 2000), seguido de municipios como Tejupilco, Villa Victoria, Almoloya de Ju&aacute;rez e Ixtlahuaca, que alternadamente han variado su importancia durante esos tres a&ntilde;os.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, al analizar el porcentaje de poblaci&oacute;n beneficiada<sup><a href="#notas">3</a></sup> respecto a la poblaci&oacute;n total, a nivel estado de M&eacute;xico, en 2000 el Progresa atendi&oacute; solamente a 6.27 por ciento de la poblaci&oacute;n de la entidad. Sin embargo, a nivel municipal exist&iacute;an enormes contrastes en cuanto a cobertura; por ejemplo, en la zona poniente y sur de la entidad, por lo menos 4 de cada 10 habitantes del municipio recib&iacute;an los beneficios del Progresa. En la zona centro&#45;norte del estado hay municipios cuya proporci&oacute;n de beneficiarios oscila entre 30 y 40 por ciento, y as&iacute;, en cuanto se avanza hacia la zona oriente, la cobertura del programa disminuye gradualmente respecto a la poblaci&oacute;n total que reside en el municipio.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En San Felipe del Progreso exist&iacute;an, de acuerdo con datos del conteo, 95 205 localidades dispersas en todo el territorio municipal, de las cuales 183 recib&iacute;an los beneficios del Progresa, adem&aacute;s de que proporciona una idea de la magnitud de la presencia de este programa en el municipio, que de acuerdo con los datos reportados por el Consejo Nacional de Poblaci&oacute;n (Conapo), para 1995, 167 localidades ten&iacute;an grados de marginaci&oacute;n alto y muy alto (84 por ciento del total).<sup><a href="#notas">4</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Al manejar los datos de poblaci&oacute;n de acuerdo con el tipo de localidad donde se resid&iacute;a en 1995, 65.9 por ciento de la poblaci&oacute;n municipal viv&iacute;a en localidades de muy alta y alta marginaci&oacute;n; 26.4 por ciento de los habitantes del municipio hicieron lo respectivo en localidades de marginaci&oacute;n media, y solamente 7.6 por ciento de la poblaci&oacute;n municipal se encontraba residiendo en localidades con grado de marginaci&oacute;n baja y muy baja.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Progresa se puso en marcha en el municipio de San Felipe del Progreso a partir de agosto de 1998; en ese a&ntilde;o se incorporan a 18 mil 729 familias de 175 localidades del municipio, las cuales recibieron poco m&aacute;s de 18 000 000 de pesos. Si se considera un tama&ntilde;o promedio de familias de 5.2 personas y se distribuye el gasto del programa entre las personas beneficiarias, en ese a&ntilde;o en San Felipe se report&oacute; una inversi&oacute;n per c&aacute;pita de 185.6 pesos; sin embargo, si se considera el grado de marginalidad de las localidades, esta cifra asciende a 191.7 pesos en las localidades de muy alta marginaci&oacute;n, a 208.5 pesos en las de alta marginaci&oacute;n, a 195 pesos en una localidad que no report&oacute; c&aacute;lculo del grado de marginaci&oacute;n y de s&oacute;lo 40.4 pesos en 13 localidades con marginaci&oacute;n media (<a href="/img/revistas/pp/v9n35/a9c6.jpg" target="_blank">cuadro 6</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para 1999, la cobertura del Progresa se extiendi&oacute; a 181 localidades y se benefici&oacute; a poco m&aacute;s de 20 mil familias del municipio, lo que representa que, en t&eacute;rminos de poblaci&oacute;n, m&aacute;s de 103 mil habitantes recib&iacute;an alg&uacute;n beneficio del Progresa. La inversi&oacute;n para ese a&ntilde;o ascendi&oacute; a 55.1 millones de pesos, lo que se reflej&oacute; en un incremento en la inversi&oacute;n per c&aacute;pita, que alcanz&oacute; los 530.8 pesos en promedio. Nuevamente al interior del municipio se registran diferencias en cuanto a este indicador; por ejemplo, las localidades con grado de marginaci&oacute;n alto y muy alto recibieron ingresos per c&aacute;pita mayores al promedio municipal, mientras que las de grado de marginaci&oacute;n medio recibieron 402.1 pesos (<a href="/img/revistas/pp/v9n35/a9c6.jpg" target="_blank">cuadro 6</a>).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un dato que es necesario destacar es el hecho de que el programa, desde su implantaci&oacute;n en el municipio, rompi&oacute; con los lineamientos operativos al tener presencia en localidades de marginaci&oacute;n media, adem&aacute;s de que son este tipo de localidades las que incrementan su cobertura entre 1998 y 1999. Esto no quiere decir que no existan pobres en esas comunidades, sino que se dej&oacute; de atender a poblaci&oacute;n que probablemente tenga una mayor necesidad de estar en el programa y que reside en localidades de alta y muy alta marginaci&oacute;n (ser&iacute;an casi 3 000 familias de estas localidades). Por ejemplo, <i>grosso modo,</i> se estima que en 2000, 75 por ciento de la poblaci&oacute;n que resid&iacute;a en localidades de muy alta marginaci&oacute;n recib&iacute;a Progresa; este porcentaje disminuye a 68.6 por ciento al tratarse de localidades de alta marginaci&oacute;n, mientras que en las localidades de marginaci&oacute;n media tuvo una cobertura de, aproximadamente, 73 por ciento de la poblaci&oacute;n total de las localidades.<sup><a href="#notas">5</a></sup></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo anterior es uno de los aspectos, en cuanto a operaci&oacute;n del programa, que habr&iacute;a de revisarse en el caso de que se quiera mantener como programa focalizado y conocer los motivos por los que el Progresa ha entrado en este tipo de comunidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En 2000, el Progresa solamente increment&oacute; su cobertura en dos localidades y sum&oacute; 183 entre las que recib&iacute;an los beneficios. Por su parte, el n&uacute;mero de familias beneficiarias registr&oacute; un incremento marginal respecto a 1999, ya que en 2000 solamente se atend&iacute;a a 20 288 familias, que representan aproximadamente a 104 500 personas. La inversi&oacute;n destinada hasta el mes de agosto de ese a&ntilde;o fue de 41 millones de pesos, que significaron una inversi&oacute;n per c&aacute;pita de 392.4 pesos. Nuevamente las localidades con mayores grados de marginaci&oacute;n son las que reportaron este indicador por arriba del promedio municipal (<a href="/img/revistas/pp/v9n35/a9c6.jpg" target="_blank">cuadro 6</a>).</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El Progresa como factor del debilitamiento de la instancia de gobierno municipal: los hallazgos</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La informaci&oacute;n utilizada para la elaboraci&oacute;n de este aparatado consisti&oacute; principalmente en entrevistas y encuestas aplicadas a tres de los actores que intervienen en la operaci&oacute;n del programa en el municipio:</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. <i>El enlace municipal Progresa.</i> Funcionario designado por la autoridad municipal, responsable de ser el portador de la informaci&oacute;n que procede de las Unidades de Atenci&oacute;n Estatal Progresa, ya sea en lo referente a los lugares y d&iacute;as en que se pagan los beneficios del programa, en algunas actividades de capacitaci&oacute;n para las promotoras comunitarias, en la canalizaci&oacute;n de quejas de parte de promotoras y beneficiarias hacia las autoridades centrales, y en la informaci&oacute;n y atenci&oacute;n a quejas por parte de la poblaci&oacute;n que no recibe el Progresa. El enlace es el &uacute;nico v&iacute;nculo formal en la relaci&oacute;n municipio&#45;federaci&oacute;n en cuanto a este programa.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. <i>La promotora comunitaria Progresa.</i> Es, por lo general, una mujer l&iacute;der de una comunidad que se elige en asamblea y que tiene como funciones vigilar que las familias beneficiadas por el programa realicen las actividades que el programa exige, tales como la asistencia a las pl&aacute;ticas y consultas de salud, la realizaci&oacute;n de trabajo comunitario y la vigilancia de los ni&ntilde;os que asisten a la escuela.</font></p>           <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3. <i>Las familias beneficiarias.</i> En este caso &uacute;nicamente se encuest&oacute; a la titular del programa, que generalmente es la madre.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Hasta agosto de 2000, el programa operaba en San Felipe del Progreso en 183 localidades y beneficiaba a poco m&aacute;s de 20 000 familias. Por razones de tiempo y recursos de apoyo para realizar la investigaci&oacute;n, se eligi&oacute; el m&eacute;todo de muestreo no probabil&iacute;stico de tipo selectivo o intencional, donde la selecci&oacute;n de la muestra se hace de acuerdo con el esquema de trabajo del investigador; as&iacute;, el tama&ntilde;o de la muestra fue de 18 localidades, que representaban aproximadamente 10 por ciento de las localidades beneficiadas por el programa. Adicionalmente se utiliz&oacute; el criterio geogr&aacute;fico en la elecci&oacute;n de las localidades, a fin de conocer las posibles diferencias entre &eacute;stas en el territorio municipal, ya que en San Felipe del Progreso las caracter&iacute;sticas del relieve, el tama&ntilde;o de las localidades, la disponibilidad de algunos recursos naturales (agua, bosques, tierras f&eacute;rtiles) y servicios, la distribuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n y la accesibilidad hacia otras comunidades, si intervienen en las caracter&iacute;sticas de las localidades. El proceso de selecci&oacute;n fue auxiliado por el enlace municipal Progresa, qui&eacute;n apoy&oacute; en la determinaci&oacute;n de las localidades representativas de cada zona. Las localidades seleccionadas se detallan en el <a href="/img/revistas/pp/v9n35/a9c7.jpg" target="_blank">cuadro 7</a>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las 18 localidades que forman parte de la muestra representan 17.36 por ciento de la poblaci&oacute;n total municipal, 18.46 por ciento del total de familias beneficiarias del municipio y reciben una proporci&oacute;n muy similar en cuanto a recursos del programa. En el <a href="/img/revistas/pp/v9n35/a9c7.jpg" target="_blank">cuadro 7</a> destaca el hecho de que existen cuatro localidades clasificadas como de marginaci&oacute;n media: San Juan Xalpa, Ejido San Onofre, Ejido del Tunal Nenaxi y el Ejido de San Jos&eacute; del Rinc&oacute;n, que conjuntamente representan 23.3 por ciento de las familias beneficiar&iacute;as de la muestra y recib&iacute;an 21.5 pesos de cada 100 destinados a la muestra por parte del programa. Las localidades catalogadas como de marginaci&oacute;n alta son seis y en ellas reside 42.4 por ciento de las familias beneficiar&iacute;as de la muestra, quienes recib&iacute;an 45.76 por ciento de los recursos Progresa de la muestra. Finalmente, en las localidades de muy alta marginaci&oacute;n se asienta 34.3 por ciento de las familias de la muestra y recib&iacute;an 32.74 por ciento de los recursos del programa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El objetivo de las entrevistas y de la encuesta era detectar posibles fuentes de conflicto y p&eacute;rdida de legitimidad de las autoridades locales (administraci&oacute;n municipal y autoridades auxiliares, como los delegados) ante la estructura operativa del Progresa. Adicionalmente se consider&oacute; el monto de los recursos financieros que maneja el municipio y se compararon con los que el Progresa asigna anualmente a la poblaci&oacute;n beneficiaria; los resultados son bastante interesantes ya que se identificaron una serie de factores que erosionan la legitimidad y credibilidad de la autoridad local, y fortalecen el reconocimiento hacia el gobierno federal y en particular a la figura presidencial. Estos factores se abordan a continuaci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>El dise&ntilde;o mismo y la forma de operaci&oacute;n del programa</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La forma de operaci&oacute;n del Progresa requiere de la existencia de una estructura paralela a la estructura administrativa municipal; a la primera la conforman las promotoras comunitarias, las cuales, en el caso de San Felipe, eran principalmente mujeres l&iacute;deres elegidas en asamblea comunitaria. Por el m&eacute;todo de selecci&oacute;n y ante la falta de un manejo pol&iacute;tico entre las autoridades auxiliares del municipio, se registr&oacute; el surgimiento de conflictos entre estas dos partes y se demostr&oacute; la posibilidad de que en alg&uacute;n momento las promotoras pudieran competir con la figura del delegado municipal al tener m&aacute;s legitimidad (por su designaci&oacute;n directa) que muchos delegados, que generalmente son designados por el presidente municipal. Esta competencia pudo ser m&aacute;s intensa en las localidades donde el programa tuvo cobertura de m&aacute;s de 50 por ciento de las familias.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Una promotora f&aacute;cilmente puede desafiar a la autoridad local, respaldada claro, en que la poblaci&oacute;n est&aacute; consciente de que el municipio no interviene en pr&aacute;cticamente ning&uacute;n proceso de operaci&oacute;n del Progresa, tal y como se encontr&oacute; en los casos de las localidades de Dotegiare, San Pedro el Alto y el Ejido de San Jos&eacute; del Rinc&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El hecho de que el Progresa funcione a trav&eacute;s de la distribuci&oacute;n de transferencias directas bimestrales en efectivo, es m&aacute;s apreciado por la poblaci&oacute;n que una transferencia indirecta u obra p&uacute;blica que, dados los recursos limitados del municipio, es imposible atender las necesidades de todas las localidades con acciones anuales o con mayor periodicidad. De esta manera, mucha de la gente entrevistada demostraba un mayor sentimiento de gratitud hacia la instancia federal, mientras que el &aacute;mbito municipal es percibido por la gente como un mal gobierno, donde existe corrupci&oacute;n y donde no se les apoya.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Monto de los recursos que maneja el programa y su forma de transferencia</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">San Felipe del Progreso es el municipio que m&aacute;s recursos recib&iacute;&oacute; v&iacute;a Progresa; adem&aacute;s, como era de un subsidio directo, la inversi&oacute;n destinada al municipio llegaba &iacute;ntegramente a la poblaci&oacute;n, mientras que los recursos que se reciben a trav&eacute;s del municipio, por su escasez, en ocasiones dejan de beneficiar a localidades y a grandes sectores de la poblaci&oacute;n, o en el caso de existir inversi&oacute;n en la localidad, los beneficios son indirectos y muchas veces la poblaci&oacute;n no los percibe, como ser&iacute;a el caso de una carretera, la electrificaci&oacute;n o el mejoramiento en las redes de infraestructura.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para analizar esta situaci&oacute;n, se compar&oacute; el presupuesto municipal de dos a&ntilde;os contra los recursos que el programa destinaba en el municipio; los resultados fueron:</font></p>  	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1. En el caso de los recursos municipales, para 1998 San Felipe tuvo un presupuesto de egresos con un monto de 55.6 millones de pesos, de los cuales poco m&aacute;s de 63 centavos de cada peso se destinaron al funcionamiento de la administraci&oacute;n (pago de n&oacute;mina, materiales y suministros, pago de servicios generales, transferencias y pago de deuda p&uacute;blica). De ese presupuesto, solamente 32.8 por ciento se destin&oacute; al rubro de obras p&uacute;blicas, &aacute;rea que es m&aacute;s apreciada por la poblaci&oacute;n porque es la que les brinda beneficios. Si comparamos el presupuesto de Progresa para ese mismo a&ntilde;o, encontramos que este programa ejerci&oacute; en s&oacute;lo cinco meses, lo que obras p&uacute;blicas invirti&oacute; en un a&ntilde;o, adem&aacute;s de que los beneficios de este programa beneficiaron a 175 localidades y a cerca de 62 por ciento de la poblaci&oacute;n municipal, impacto que con los recursos municipales se dudar&iacute;a mucho (<a href="#c8">cuadro 8</a>). </font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2. Para 1999, y gracias a los recursos que el municipio recibi&oacute; a trav&eacute;s del ramo 33, el gasto en obras p&uacute;blicas represent&oacute; poco m&aacute;s de 50 por ciento del total de recursos; sin embargo, la inversi&oacute;n del Progresa aument&oacute; espectacularmente hasta alcanzar poco m&aacute;s de 55 millones de pesos, que representaron una proporci&oacute;n de 63.4 por ciento si se compara con el presupuesto de egresos del municipio, cifra 12 por ciento superior a la destinada a la obra p&uacute;blica.</font></p> </blockquote> 	    <p align="center"><a name="c8"></a><img src="/img/revistas/pp/v9n35/a9c8.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los recursos del Progresa pr&aacute;cticamente llegaron a todas las comunidades de San Felipe del Progreso, mientras que los recursos municipales no "alcanzan" para todas, ya que se orientan a obras de beneficio colectivo. De esta forma, se pone en evidencia que la debilidad financiera del municipio y su alta dependencia de aportaciones federales hicieron que los recursos del erario municipal fueran menores que los que el Progresa invirti&oacute; en el municipio, adem&aacute;s de que bimestralmente m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n municipal recib&iacute;a los beneficios del programa.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Percepci&oacute;n social del programa</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De las entrevistas a la poblaci&oacute;n y del an&aacute;lisis de la forma en c&oacute;mo el municipio ejerce sus recursos, se puede establecer que por el tipo de transferencias directas que el Progresa daba a la poblaci&oacute;n, se tuvo un efecto m&aacute;s "vistoso", r&aacute;pido y de corto plazo, as&iacute; como la posibilidad de beneficiar constantemente a m&aacute;s de la mitad de la poblaci&oacute;n municipal, comparado con la inversi&oacute;n que maneja la administraci&oacute;n local y que se invierte en obras en determinadas comunidades. Un comentario en el que coinciden las personas entrevistadas de las 18 comunidades en las que se hizo trabajo de campo y que resume la apreciaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n hacia el programa, es que "con Progresa el gobierno se acord&oacute; de nosotros". Este efecto puede constituirse en un elemento de riesgo que a la larga debilite la figura de los gobiernos locales, ya que San Felipe del Progreso es altamente dependiente de las transferencias federales y gran parte del gasto se orienta al funcionamiento de la administraci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Imagen de la administraci&oacute;n local</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la investigaci&oacute;n se detect&oacute; un hecho importante que debilita a&uacute;n m&aacute;s la figura de la autoridad municipal frente al Progresa: la imagen de las autoridades municipales o del gobierno local, ya que al cuestionar a las promotoras y beneficiar&iacute;as de San Felipe del Progreso sobre si el municipio pudiera administrar el Progresa, pr&aacute;cticamente la totalidad respondi&oacute; que "no" por cuestiones de corrupci&oacute;n, clientelismo, chantaje electoral, favoritismo hacia ciertos grupos y desv&iacute;o de recursos. Esto nos da una idea de la imagen que tienen las autoridades locales ante la poblaci&oacute;n; esta falta de confianza en su gobierno inmediato constituye un elemento importante que debilita la figura del gobierno local y tambi&eacute;n pone en tela de juicio su legitimidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A manera de conclusi&oacute;n, el Progresa impact&oacute; en los gobiernos locales, pues, como se present&oacute;, la cuesti&oacute;n de los recursos es un aspecto en el que dif&iacute;cilmente un municipio con las caracter&iacute;sticas de San Felipe (altamente dependiente de las aportaciones federales) pudo competir contra el Progresa, que adem&aacute;s de contar con una mayor proporci&oacute;n de recursos, su modo de operaci&oacute;n (transferencias directas de efectivo) tiene impacto en una mayor cantidad de poblaci&oacute;n, que al ver la magnitud del programa y al recibir apoyos continuamente puede, en determinadas circunstancias, ignorar a las autoridades municipales, que por la estrechez financiera o por la rivalidad pol&iacute;tica poco o nunca beneficia a alguna comunidad, situaci&oacute;n que de alguna manera ocasiona que la poblaci&oacute;n vea al gobierno federal como al que se debe agradecer, y m&aacute;s por el hecho de que la poblaci&oacute;n beneficiaria est&aacute; completamente consciente de la nula intervenci&oacute;n del municipio en el funcionamiento del programa.</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CENTRO de INVESTIGACI&Oacute;N y DOCENCIAS ECON&Oacute;MICAS, 2001, <i>Evaluaci&oacute;n del Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n (Progresa) a partir de indicadores de seguimiento, evaluaci&oacute;n y gesti&oacute;n 1998&#45;2001, encuestas de evaluaci&oacute;n 2000,</i> CIDE, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640146&pid=S1405-7425200300010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CENTRO de INVESTIGACIONES y ESTUDIOS SUPERIORES en ANTROPOLOG&Iacute;A SOCIAL y PROGRESA, 1998, <i>Alivio a la pobreza. An&aacute;lisis del Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n dentro de la pol&iacute;tica social,</i> Memoria del seminario, CIESAS&#45;Progresa, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640148&pid=S1405-7425200300010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CONSEJO NACIONAL de POBLACI&Oacute;N, 1998, <i>&Iacute;ndices de marginaci&oacute;n 1995,</i> Conapo, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640150&pid=S1405-7425200300010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">CONSTITUCI&Oacute;N POL&Iacute;TICA de los ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, 2000, <i>T&iacute;tulo V, art&iacute;culo 115, fracciones II, III, IV y V,</i> Porr&uacute;a, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640152&pid=S1405-7425200300010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">GOBIERNO del ESTADO de M&Eacute;XICO, 2000, <i>Prontuario de legislaci&oacute;n fiscal 2000,</i> GEM, Toluca, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640154&pid=S1405-7425200300010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INSTITUTO NACIONAL de ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A e INFORM&Aacute;TICA, 1984, <i>X Censo General de Poblaci&oacute;n y Vivienda 1980,</i> Estado de M&eacute;xico, INEGI, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640156&pid=S1405-7425200300010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INSTITUTO NACIONAL de ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A e INFORM&Aacute;TICA, 1992, <i>XI Censo General de Poblaci&oacute;n y Vivienda 1990,</i> Estado de M&eacute;xico, INEGI, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640158&pid=S1405-7425200300010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INSTITUTO NACIONAL de ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A e INFORM&Aacute;TICA, 1996, <i>Conteo de poblaci&oacute;n y vivienda 1995, resultados definitivos. Tabulados b&aacute;sicos,</i> tomo I, INEGI, Aguascalientes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640160&pid=S1405-7425200300010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INSTITUTO NACIONAL de ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A e INFORM&Aacute;TICA, 1999, <i>Perspectiva estad&iacute;stica del estado de M&eacute;xico,</i> INEGI, Aguascalientes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640162&pid=S1405-7425200300010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INSTITUTO NACIONAL de ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A e INFORM&Aacute;TICA, 1999,&nbsp;<i>Anuario estad&iacute;stico del estado de M&eacute;xico,</i> INEGI, Aguascalientes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640164&pid=S1405-7425200300010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">INSTITUTO NACIONAL de ESTAD&Iacute;STICA, GEOGRAF&Iacute;A e INFORM&Aacute;TICA, 2000,&nbsp;<i>Resultados preliminares del XII Censo General de Poblaci&oacute;n y Vivienda 2000,</i> INEGI, Aguascalientes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640166&pid=S1405-7425200300010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">LEY ORG&Aacute;NICA de la ADMINISTRACI&Oacute;N P&Uacute;BLICA FEDERAL, 2000, <i>T&iacute;tulo II, art&iacute;culos 21, 22y 32,</i> Ediciones Fiscales ISEF, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640168&pid=S1405-7425200300010000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PODER EJECUTIVO FEDERAL, 1999, <i>V Informe de Gobierno, anexos estad&iacute;sticos,</i> M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640170&pid=S1405-7425200300010000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PODER EJECUTIVO FEDERAL, 2000, <i>VI Informe de Gobierno, anexos estad&iacute;sticos,</i> M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640172&pid=S1405-7425200300010000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">PROGRAMA de EDUCACI&Oacute;N, SALUD y ALIMENTACI&Oacute;N, 1999, <i>Evaluaci&oacute;n de resultados del Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n. Primeros avances,</i> Progresa, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640174&pid=S1405-7425200300010000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SECRETAR&Iacute;A de DESARROLLO SOCIAL, 1997, <i>Programa de Educaci&oacute;n, Salud y Alimentaci&oacute;n,</i> Sedesol, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640176&pid=S1405-7425200300010000900016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SECRETAR&Iacute;A de DESARROLLO SOCIAL, 2000, <i>&iquest;Est&aacute; dando buenos resultados Progresa?,</i> Informe de los resultados de una evaluaci&oacute;n realizada por el IFPRI 2000, Sedesol, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640178&pid=S1405-7425200300010000900017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SECRETAR&Iacute;A de DESARROLLO SOCIAL, 2000a, <i>M&aacute;s oportunidades para las familias pobres. Evoluci&oacute;n de los resultados del Progresa. Aspectos operativos del programa 2000,</i> Sedesol, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640180&pid=S1405-7425200300010000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">SOBRINO, Jaime y C. Garrocho, 1995, <i>Pobreza, pol&iacute;tica social y participaci&oacute;n ciudadana,</i> El Colegio Mexiquense y Secretar&iacute;a de Desarrollo Social, Toluca, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640182&pid=S1405-7425200300010000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ZICCARDI y Mart&iacute;nez Assad, 2000, <i>L&iacute;mites y posibilidades para la descentralizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas sociales. Las pol&iacute;ticas sociales de M&eacute;xico al fin del milenio. Descentralizaci&oacute;n, dise&ntilde;o y gesti&oacute;n,</i> Coordinaci&oacute;n de Humanidades, Facultad de Econom&iacute;a, Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM y Editorial Porr&uacute;a, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640184&pid=S1405-7425200300010000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ZICCARDI, Alicia, 1999, "Pobreza, territorio y pol&iacute;ticas sociales", en <i>Revista Mexicana de Sociolog&iacute;a,</i> vol. 61, n&uacute;m. 4, octubre&#45;diciembre, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640186&pid=S1405-7425200300010000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">ZICCARDI, Alicia, 2000, <i>Federalismo. L&eacute;xico de la pol&iacute;tica,</i> Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales/Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a/Fundaci&oacute;n Heinrich Boll/ FCE, M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5640188&pid=S1405-7425200300010000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>Notas</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> En diciembre de 2001, por decreto del Ejecutivo del estado de M&eacute;xico, se cre&oacute; la Secretar&iacute;a de Desarrollo Social del estado de M&eacute;xico.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> Ziccardi define al federalismo como "... el arreglo pol&iacute;tico&#45;institucional basado en una distribuci&oacute;n funcional y territorial del poder entre un &aacute;mbito central y &aacute;mbitos locales (estados, provincias o territorios) independientes y federados, los cuales participan de un pacto que se sustenta en la Constituci&oacute;n. Te&oacute;ricamente, se trata de una forma de organizaci&oacute;n institucional que persigue la descentralizaci&oacute;n pol&iacute;tica y administrativa del aparato gubernamental, creando un poder soberano (el gobierno federal) en el que las entidades locales se encuentran representadas, a la vez que son soberanas en sus territorios y sociedades". Tambi&eacute;n reconoce que existen diferentes formas de federalismo que coexisten con formas de gobierno tan variadas como la monarqu&iacute;a o la rep&uacute;blica (Ziccardi, 2000).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> La poblaci&oacute;n beneficiada se estim&oacute; a partir de considerar que el tama&ntilde;o promedio de las familias era de 5.2 personas.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> En esta clasificaci&oacute;n, Conapo solamente considera un total de 199 localidades para San Felipe del Progreso.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> Estas cifras pueden disminuir, ya que los c&aacute;lculos de la poblaci&oacute;n total toman como referencia los datos del Conteo de Poblaci&oacute;n y Vivienda 1995.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p> 	    <p align="justify"><font size="2" face="verdana"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Juan Campos Alanis. </b>Licenciado en Planeaci&oacute;n Urbana por la Universidad Aut&oacute;noma del Estado de M&eacute;xico. Obtuvo el grado de Maestro en Estudios Regionales en el Instituto de Investigaciones Sociales "Dr. Jos&eacute; Mar&iacute;a Luis Mora". Actualmente es profesor de tiempo completo en la Facultad de Planeaci&oacute;n Urbana y Regional de la UAEM donde desarrolla investigaci&oacute;n en temas relacionados con la pobreza, marginaci&oacute;n, desigualdades regionales, pol&iacute;ticas sociales y desarrollo regional. Dentro del &aacute;mbito de la administraci&oacute;n p&uacute;blica trabaj&oacute; 2 a&ntilde;os en el Gobierno del Estado de San Luis Potos&iacute;, donde particip&oacute; en el redise&ntilde;o del sistema estatal de planeaci&oacute;n del desarrollo.</font> <font face="verdana" size="2">Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:juan_campos70@hotmail.com">juan_campos70@hotmail.com</a>, <a href="mailto:jcamposa@todito.com">jcamposa@todito.com</a></font></p>      ]]></body><back>
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