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</front><body><![CDATA[   	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Presentaci&oacute;n</b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La sociedad mundial ha cambiado. El capitalismo, en la fase actual, sirvi&eacute;ndose particularmente de los avances tecnol&oacute;gicos en la comunicaci&oacute;n, ha modificado los &aacute;mbitos y contenidos de las relaciones sociales y engendrado nuevas y m&aacute;s complejas contradicciones de escala planetaria. La globalizaci&oacute;n ha generado cambios importantes, por lo menos en dos sentidos: por un lado, ha modificado la funci&oacute;n del espacio y el car&aacute;cter de los procesos "locales" articulados a lo global y distante; por el otro, ha determinado una mayor fragmentaci&oacute;n y/o diferenciaci&oacute;n econ&oacute;mica y social, en el sentido de que a pesar de que las nuevas tendencias de integraci&oacute;n apuntan hacia un aumento en la interdependencia econ&oacute;mica transfronteriza, aqu&eacute;llas, lejos de conducir hacia una homogeneizaci&oacute;n efectiva, muestran una mayor polarizaci&oacute;n de n&uacute;cleos y bloques econ&oacute;micamente diferenciados y una mayor segmentaci&oacute;n de la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el &aacute;mbito de las conformaciones territoriales, la globalizaci&oacute;n, al romper y desplazar las fronteras nacionales y regionales, ha desterritorializado las relaciones sociales y creado complejas redes de acontecimientos de proyecciones m&uacute;ltiples, caracterizadas por la simultaneidad, pero discontinuas en el espacio. En la sociedad global, una parte importante de las relaciones sociales operan en relaci&oacute;n con ausentes, f&iacute;sicamente desloca1izadas. Las transformaciones recientes, al modificar la articulaci&oacute;n de lo global, lo nacional y lo local, han dado lugar a una nueva estructuraci&oacute;n socioespacial. La sociedad red &#151;como la define Castells&#151; ha alterado los factores de contig&uuml;idad y temporalidad preexistentes, y determinado contenidos in&eacute;ditos en lo local y lo regional. La globalizaci&oacute;n ha tendido a la creaci&oacute;n de un espacio mundial &uacute;nico, caracterizado por complejas redes de intercambios e influencias, altamente integradas y desterritorializadas. En la sociedad global, las nuevas din&aacute;micas territoriales est&aacute;n basadas en los espacios de flujos y las relaciones sociales tienden a estar dominadas por la no presencia.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El escenario global se distingue por el desacoplamiento entre espacio y tiempo, as&iacute; como por el incremento de las relaciones sociales territorialmente descontextualizadas. La visi&oacute;n del territorio como entidad continua y jerarquizada seg&uacute;n la distancia pierde importancia, y en su lugar, adquiere relevancia &iacute;a noci&oacute;n del espacio organizado en redes, discontinuo y fragmentado. El territorio ha aumentado la complejidad y lo regional ha dispersado los marcos de referencia anteriormente vinculados a los contornos de los Estados nacionales. La Naci&oacute;n, que hist&oacute;ricamente ha implicado relaciones sociales localizadas, ha sufrido alteraciones diversas; frente a ello, recobra importancia la cuesti&oacute;n local, fragmentada. En este marco, los procesos de globalizaci&oacute;n y regionalizaci&oacute;n no s&oacute;lo plantean transformaciones importantes en las articulaciones socioespaciales, sino que, adem&aacute;s, redefinen el car&aacute;cter de las identidades y acciones colectivas y las relaciones con el "otro". Ciertamente, con la globalizaci&oacute;n el espacio de la identidad se ha hecho cada vez m&aacute;s local, al mismo tiempo que la funci&oacute;n del espacio se hace cada vez m&aacute;s global.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La globalizaci&oacute;n ha generado una nueva l&oacute;gica espacial. Las tendencias sugieren plantearse un cambio de perspectiva te&oacute;rica que considere la necesidad de repensar los estudios regionales a partir de los par&aacute;metros de distinci&oacute;n territoriales determinados por la globalizaci&oacute;n, considerando los espacios de flujos discontinuos y atemporales. En este sentido, destaca por la complejidad anal&iacute;tica el car&aacute;cter funcional de las ciudades en las estrategias emergentes del "desarrollo" econ&oacute;mico globalizado, y, por otra parte, la importancia que parad&oacute;jicamente adquieren los espacios o zonas fronterizas. La &eacute;poca actual est&aacute; signada por la combinaci&oacute;n de tendencias contradictorias, que en cierto modo conducen a un mundo sin fronteras, pero las propias l&oacute;gicas contrapuestas definen nuevos l&iacute;mites en relaci&oacute;n con los entornos econ&oacute;micos, demogr&aacute;ficos y culturales entre regiones y pa&iacute;ses.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el mismo sentido que la ciudad globalizada resignifica las l&oacute;gicas de estructuraci&oacute;n funcionales, al destruir espacios preexistentes y articularse a redes y/o circuitos globales, la frontera aflora como un campo de estudio renovado, particularmente respecto a las din&aacute;micas de integraci&oacute;n y la formaci&oacute;n de mercados, los desplazamientos poblacionales, los procesos de transculturaci&oacute;n y resistencia cultural, y las tensiones y conflictos que derivan de la confrontaci&oacute;n de identidades entre grupos y naciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este n&uacute;mero, <i><b>Papeles de</b></i><b> POBLACI&Oacute;N</b> ofrece a los lectores un variedad de art&iacute;culos que aunque no plantean directamente la cuesti&oacute;n se&ntilde;alada, giran alrededor de &eacute;sta, y podr&iacute;an ser reinterpretados a partir de dichas consideraciones. </font><font face="verdana" size="2">La tem&aacute;tica o secci&oacute;n central del n&uacute;mero analiza la problem&aacute;tica de la frontera norte de M&eacute;xico con Estados Unidos, considerando las dimensiones pol&iacute;ticas, culturales y demogr&aacute;ficas. La integran los art&iacute;culos de Pablo Vila, profesor asociado e investigador del Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad de Texas, San Antonio, concretamente sobre los cambios de orientaci&oacute;n y/o perspectivas te&oacute;ricas recientes en los estudios fronterizos realizados en Estados Unidos; el de Crist&oacute;bal Mendoza, investigador y coordinador del Doctorado en Ciencias Sociales de El Colegio de la Frontera Norte, sobre las tendencias demogr&aacute;ficas y sociodemogr&aacute;ficas en la regi&oacute;n fronteriza M&eacute;xico&#45;Estados Unidos; y el de Elena Garc&iacute;a Alonso, investigadora asociada del Centro de Estudios Demogr&aacute;ficos de El Colegio de M&eacute;xico, sobre el perfil socioecon&oacute;mico, sociodemogr&aacute;fico y origen de los migrantes indocumentados devueltos de la frontera norte de M&eacute;xico. En sentido amplio, el conjunto de trabajos conforma una unidad tem&aacute;tica relevante y oportuna.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El ensayo de Vila, parte del reconocimiento de que uno de los debates acad&eacute;micos actuales de mayor inter&eacute;s en los &aacute;mbitos acad&eacute;micos estadunidenses, gira alrededor de los llamados <i>border studies</i> o <i>border theory</i>, pero cuestiona el giro te&oacute;rico de dichos estudios, que han desplazado los puntos de atenci&oacute;n "binacional", que consideraban la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos desde ambos lados de la l&iacute;nea demarcatoria, pasando a estudiar "la frontera s&oacute;lo desde el lado norteamericano". En la perspectiva del autor, el complejo escenario de la frontera M&eacute;xico&#45;Estados Unidos presenta posicionamientos culturales heterog&eacute;neos, no un&iacute;vocos, donde ocurren procesos de transculturaci&oacute;n, pero tambi&eacute;n de recreaci&oacute;n y resistencia cultural. En este sentido, la nueva teor&iacute;a de frontera norteamericana aparece como parcial y sesgada, "teniendo m&aacute;s que ver con la b&uacute;squeda &iacute;dentitaria de un grupo social particular, que con la vida cotidiana" multicultural en las zonas fronterizas. Los otros dos estudios, de Mendoza y Garc&iacute;a, resultan tem&aacute;tica y anal&iacute;ticamente complementarios. Mendoza describe y analiza las tendencias demogr&aacute;ficas y sociodemogr&aacute;ficas recientes en la regi&oacute;n fronteriza, considerando los indicadores censales de distribuci&oacute;n, concentraci&oacute;n y crecimiento de la poblaci&oacute;n, la estructura de edad y la migraci&oacute;n, y concluye que no se presentan "evidencias suficientes para afirmar que existe una &uacute;nica regi&oacute;n en t&eacute;rminos sociodemogr&aacute;ficos&rsquo;&rsquo;, y que, por el contrario, el efecto difusi&oacute;n de dichos fen&oacute;menos a trav&eacute;s de la frontera "es limitado". Garc&iacute;a Alonso, con base en datos de la Encuesta sobre Migraci&oacute;n en la Frontera Norte, describe algunas de las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas, las condiciones laborales y las caracter&iacute;sticas de cruce de la frontera de los migrantes devueltos fronterizos y no fronterizos. La autora, con base en t&eacute;cnicas de an&aacute;lisis factorial, analiza la vulnerabilidad diferencial y/o exposici&oacute;n al riesgo de ser deportado para dichas subpoblaciones.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda secci&oacute;n, sobre la cuesti&oacute;n urbana, la integran los art&iacute;culos de Mercedes Arroyo, colaboradora del Departamento de Geograf&iacute;a Humana de la Universidad de Barcelona; el de Emilio Duhau, profesor&#45;investigador en el &Aacute;rea de Sociolog&iacute;a Urbana de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Azcapotzalco, ampliamente conocido por sus contribuciones a los estudios urbanos en Am&eacute;rica Latina y M&eacute;xico; y el de Alicia Lind&oacute;n, tambi&eacute;n profesora&#45;investigadora del Departamento de Sociolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Iztapalapa.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arroyo desarroll&oacute; un excelente trabajo de reflexi&oacute;n te&oacute;rica y metodol&oacute;gica en torno al llamado fen&oacute;meno de "contraurbanizaci&oacute;n", que consiste en el cambio en la din&aacute;mica de poblamiento "concentrado" en las grandes ciudades y &aacute;reas metropolitanas de los pa&iacute;ses industrializados. La autora presenta las principales l&iacute;neas de debate en torno al fen&oacute;meno, y sobre ello, destaca el cambio funcional de los centros metropolitanos en el actual contexto globalizador, en el que "ya no se puede asegurar que sean los centros metropolitanos donde se centralicen y gestionen con car&aacute;cter exclusivo las funciones econ&oacute;micas". Concluye que "quiz&aacute; en un futuro pr&oacute;ximo se deba entender las &aacute;reas metropolitanas como sistemas de n&uacute;cleos urbanos interdependientes en los que los centros metropolitanos van a ceder a ciertos equipamientos y servicios, y cierta capacidad de decisi&oacute;n a otros n&uacute;cleos en crecimiento". Duhau, desde otra perspectiva, aborda la problem&aacute;tica del espacio p&uacute;blico en las grandes metr&oacute;polis de Am&eacute;rica Latina, considerando que dicha crisis combina los efectos del "agotamiento" del modelo social, econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y urbano prevaleciente hasta la d&eacute;cada de los setenta, y el impacto social y urbano de la globalizaci&oacute;n. Lind&oacute;n analiza el proceso de reconfiguraci&oacute;n territorial metropolitana, a partir del crecimiento de la ciudad de M&eacute;xico hacia el sudeste, y, particularmente, el impacto sobre el viejo Chalco, que &#151;apunta la autora&#151; "han desencadenado una variedad de formas de expansi&oacute;n urbana que no han sido advertidas en otros casos y que pueden representar importantes procesos de cambio en la estructura metropolitana de la ciudad de M&eacute;xico". Los tres trabajos resultan ampliamente sugerentes sobre las tendencias que experimentan las configuraciones urbanas y la crisis del espacio p&uacute;blico en el emergente orden urbano moderno.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tercera secci&oacute;n, sobre teor&iacute;a de la violencia y la situaci&oacute;n y caracter&iacute;sticas del homicidio en M&eacute;xico, la conforman los ensayos de Alberto Riella, profesor adjunto del Departamento de Sociolog&iacute;a de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la Rep&uacute;blica, Uruguay, y el de Jos&eacute; Luis Cisneros, profesor&#45;investigador del Departamento de Relaciones Sociales de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana&#45;Xochimilco, adem&aacute;s del art&iacute;culo de Mario Arroyo Ju&aacute;rez, director general de Sistema de Informaci&oacute;n para la Seguridad Humana, S. C. y docente en Facultad de Ciencias Pol&iacute;ticas y Sociales de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. Los tres trabajos coinciden en destacar el car&aacute;cter complejo y multifac&eacute;tico de la violencia social y el incremento en las grandes ciudades de Am&eacute;rica Latina. Al respecto, Riella asocia el creciente fen&oacute;meno de ia violencia con el debilitamiento del modelo de dominaci&oacute;n y sus correspondientes mecanismos de control social construido con la modernidad, que, seg&uacute;n &eacute;l, "ya no pueden como antes regularizar y normalizar la vida social con la eficacia y la eficiencia legitimadora de las d&eacute;cadas anteriores". Cisneros recoge una revisi&oacute;n amplia de los diversos enfoques te&oacute;ricos sobre la violencia social, e intenta la reconstrucci&oacute;n del fen&oacute;meno destacando la interrelaci&oacute;n que guardan el espacio p&uacute;blico y la vida cotidiana en la ciudad, en la producci&oacute;n y reproducci&oacute;n de lo que llama "cultura de violencia". Arroyo Ju&aacute;rez, con base en los certificados de defunci&oacute;n de la Secretar&iacute;a de Salud y registros del Servicio M&eacute;dico Forense del Distrito Federal, analiza las caracter&iacute;sticas y situaci&oacute;n del homicidio en la Zona Metropolitana de la Ciudad de M&eacute;xico, y muestra, entre otras de sus conclusiones, la relaci&oacute;n entre el homicidio y las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas y "los estilos de vida o rutina de actividades de las v&iacute;ctimas". Al parecer, las tentativas por desarrollar una teor&iacute;a de la violencia social empiezan por reconocer que no hay una, sino muchas variedades de violencia. No obstante, a pesar de que tampoco hay una distribuci&oacute;n homog&eacute;nea del fen&oacute;meno, en t&eacute;rminos generales, aqu&eacute;lla tiende a coincidir con el mapa de las carencias sociales y la exclusi&oacute;n econ&oacute;mica y cultural, con la mayor situaci&oacute;n de pobreza y desigualdad social.</font></p> 	    <p align="justify">&nbsp;</p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2"><b>D&iacute;dimo Castillo F.    <br> Director</b></font></p>       ]]></body>
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