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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Estado y desarrollo</i></b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Marcello Carmagnani*</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Alejandro Dabat (coord.), M&eacute;xico, Problemas del Desarrollo&#45;UNAM, 2010, 286 pp.</b></font></p>      <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* El Colegio de M&eacute;xico</i></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con perspectivas muy similares, los siete estudios que componen el libro enfocan la relaci&oacute;n que se establece entre el Estado y el desarrollo de las econom&iacute;as latinoamericanas, tomando en cuenta los cambios acontecidos en el entorno internacional y su impacto en las econom&iacute;as latinoamericanas, en general, y en las de M&eacute;xico y Argentina, en particular.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la imposibilidad de dar cuenta de todas las tem&aacute;ticas tratadas por los autores, escog&iacute; dar m&aacute;s importancia a la funci&oacute;n que desempe&ntilde;a el capitalismo de libre mercado tanto en la esfera de la econom&iacute;a real como de la financiera y su articulaci&oacute;n con la reorganizaci&oacute;n que conoce el comercio internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta aproximaci&oacute;n no significa que se le reste importancia a los an&aacute;lisis que se ocupan de las posibles estrategias estatales para devolver al Estado un papel en el desarrollo econ&oacute;mico con el objetivo de superar el neoliberalismo de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, bajo el supuesto de que todas las econom&iacute;as latinoamericanas presentan potencialidades subutilizadas capaces de vencer la desarticulaci&oacute;n econ&oacute;mica de los espacios nacionales y favorecer la cohesi&oacute;n social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otra contribuci&oacute;n importante es la insistencia en la participaci&oacute;n que la revoluci&oacute;n inform&aacute;tica y la globalizaci&oacute;n pueden desarrollar en la elaboraci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas capaces de hacer regresar el mercado a su natural dimensi&oacute;n, mediante una regulaci&oacute;n que evite el intervencionismo y el populismo del periodo 1960&#45;1980.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cr&iacute;tica de Alejandro Dabat al intervencionismo estatal de dicho periodo hace &eacute;nfasis en la burocratizaci&oacute;n que se dio en el &aacute;mbito de las empresas p&uacute;blicas y en la subordinaci&oacute;n de los empresarios privados, los sindicatos y las organizaciones sociales a los gobiernos. A su juicio, la burocratizaci&oacute;n y la subordinaci&oacute;n a los gobiernos son las responsables de los rezagos tecnol&oacute;gicos y del desproporcionado crecimiento de la deuda externa p&uacute;blica, as&iacute; como de las recurrentes crisis fiscales de los Estados a partir de 1980.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">S&oacute;lo al atribuir la debida importancia a la crisis fiscal que las pol&iacute;ticas populistas han desencadenado en el &aacute;rea latinoamericana, es posible comprender su rotundo rechazo, permitiendo una respuesta en favor de la liberalizaci&oacute;n, de la competencia y, en general, de las fuerzas de mercado que redefinieron la relaci&oacute;n entre Estado y desarrollo a comienzos del nuevo milenio.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fern&aacute;ndez y Vigil, en referencia a la Argentina actual, ampl&iacute;an la observaci&oacute;n de Dabat. Agregan que los cambios actuales de Am&eacute;rica Latina dependen principalmente de "las relaciones b&aacute;sicas entre capital productivo y capital financiero" (p. 19), y apuntan que el proceso de transnacionalizaci&oacute;n fue posible gracias a la "desvinculaci&oacute;n del sector financiero del sector productivo", lo que permiti&oacute; que el sector financiero "aumentara su peso en el sistema econ&oacute;mico" (p. 100). Vale la pena se&ntilde;alar que esta tendencia tambi&eacute;n se registra en los pa&iacute;ses industrializados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Podr&iacute;amos pensar que en la medida en que no se restablezca un nuevo equilibrio entre la econom&iacute;a financiera, la que realiza la intermediaci&oacute;n de los capitales para fines productivos y especulativos a trav&eacute;s del sistema bancario, el burs&aacute;til y los bancos centrales nacionales y supranacionales con la econom&iacute;a real, es decir de la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo de las mercader&iacute;as, persistir&aacute; el predominio del "patr&oacute;n de acumulaci&oacute;n rentista".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La tendencia rentista que todav&iacute;a prevalece en Am&eacute;rica Latina es, precisamente, la que impide la afirmaci&oacute;n del riesgo que encontramos mucho m&aacute;s desarrollado en los pa&iacute;ses industrializados y emergentes. La acumulaci&oacute;n rentista presente en Am&eacute;rica Latina atenta as&iacute; no s&oacute;lo contra la libertad econ&oacute;mica sino contra la pol&iacute;tica de todos los actores sociales, puesto que favorece especialmente el reducido segmento de los propietarios, los titulares de altos ingresos, los oligopolios que atrofian la competencia econ&oacute;mica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La oposici&oacute;n a los oligopolios y a todas las innumerables rentas de posici&oacute;n existentes en los pa&iacute;ses latinoamericanos es la fuerza que puede contribuir a la superaci&oacute;n del neoliberalismo, responsable del desproporcionado peso que se le ha conferido a las fuerzas de mercado. Esa resistencia a los oligopolios favorecer&aacute; un cambio en pro de la cohesi&oacute;n social que liberar&aacute; a todos los grupos sociales de los grav&aacute;menes que cotidianamente pagan por la distribuci&oacute;n comercial y los servicios privatizados de utilidad social, hoy dominados por los oligopolios que atentan contra los derechos de los consumidores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Haciendo espec&iacute;fica referencia a M&eacute;xico, Arturo Huerta Gonz&aacute;lez observa c&oacute;mo la enorme expansi&oacute;n del &aacute;mbito financiero es favorecida por la creciente entrada de inversi&oacute;n extranjera directa y, sobre todo, por la inversi&oacute;n de cartera extranjera y nacional con fines especulativos. Se podr&iacute;a pensar que sin las remesas de los migrantes, se desatar&iacute;a en M&eacute;xico una burbuja financiera de grandes dimensiones que pondr&iacute;a en jaque el equilibrio macroecon&oacute;mico reivindicado como prioritario por todos los gobiernos en los &uacute;ltimos dos decenios.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, no se puede argumentar que M&eacute;xico y en general los pa&iacute;ses latinoamericanos deban oponerse al mercado. Por el contrario, se debe favorecer una regulaci&oacute;n de las fuerzas del mercado que las fomente, porque es imposible identificar una forma alternativa al mercado capaz de garantizar la libertad econ&oacute;mica a los actores sociales y evitar el repunte que se vislumbra en algunos pa&iacute;ses encaminados hacia un nuevo populismo econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El mercado no necesariamente es un enemigo de la sociedad, siempre que se le garantice la funci&oacute;n de regular competitivamente los flujos de bienes, servicios y de capital para favorecer el consumidor final. De ah&iacute; que el activismo estatal, recordado por algunos de los autores en este volumen, merecer&iacute;a un mejor an&aacute;lisis porque gracias a &eacute;l las econom&iacute;as emergentes asi&aacute;ticas conocieron un crecimiento del capital social y una expansi&oacute;n de la econom&iacute;a del conocimiento que genera innovaci&oacute;n y crecimiento econ&oacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El v&iacute;nculo entre libertad econ&oacute;mica y activismo estatal podr&iacute;a reequilibrar la relaci&oacute;n entre econom&iacute;a financiera y econom&iacute;a real y generar una convergencia entre la competividad y la incorporaci&oacute;n de progreso t&eacute;cnico para todo el sector econ&oacute;mico y no s&oacute;lo para la industria, como pretenden los nuevos desarrollistas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La convergencia entre econom&iacute;a financiera y real y entre competividad y progreso tecnol&oacute;gico requiere que el Estado no se subordine al mercado, pero que el mercado tampoco se subordine al Estado. El encuentro entre Estado y mercado puede acontecer mediante la cooperaci&oacute;n en la oferta de bienes impuros, los ofrecidos conjuntamente por el capital p&uacute;blico y privado, en las ramas econ&oacute;micas que requieran la participaci&oacute;n del capital financiero internacional y el capital y las tecnolog&iacute;as desarrolladas por las transnacionales latinoamericanas, a condici&oacute;n de que estas &uacute;ltimas se abran a la competencia internacional.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Plantear la problem&aacute;tica de la relaci&oacute;n entre capital financiero y capital productivo privado y p&uacute;blico abre la posibilidad de visualizar los mecanismos capaces de generar una relaci&oacute;n entre Estado y desarrollo con un car&aacute;cter menos ideol&oacute;gico que el del viejo "desarrollismo" y, por lo tanto, capaz de aceptar las ideas del desarrollo sustentable.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio de Esther Iglesias Lesaga y Jos&eacute; Mu&ntilde;oz Cota Callejas presenta el proceso de autonomizaci&oacute;n que acontece en las macrorregiones econ&oacute;micas mexicanas a causa de la creciente y reciente extranjerizaci&oacute;n. Su aportaci&oacute;n me permite verificar otro aspecto de la relaci&oacute;n entre capital financiero y capital productivo y, con mayor precisi&oacute;n, la manera en que las crisis econ&oacute;micas de 1995 y de 2008 favorecieron la desigualdad econ&oacute;mica entre las tres macrorregiones mexicanas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los autores de este estudio nos muestran que el &iacute;ndice de la producci&oacute;n manufacturera de la Frontera Norte reporta, especialmente a partir de 2005, un mayor crecimiento que en las regiones Sur y Centro&#45;Norte. La pujanza de la Frontera Norte y del Centro respecto de las otras regiones depende tanto de las IED como de la capacidad de articular el ahorro y las inversiones mexicanas con la intermediaci&oacute;n financiera internacional. Las empresas transnacionales que operan en estas regiones, incluyendo las transnacionales con base en M&eacute;xico, tienen la fuerza de acceder directamente al mercado internacional de capitales, a diferencia de las peque&ntilde;as y medianas empresas mexicanas. Estas &uacute;ltimas dependen del cr&eacute;dito bancario nacional, que por estar orientado hacia el consumo privado obliga a los peque&ntilde;os y medianos productores a pagar intereses y amortizaciones muy superiores a las que pagan las grandes empresas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n la Secretar&iacute;a de Hacienda y Cr&eacute;dito P&uacute;blico, 56.2% de la deuda exterior mexicana de 2009 (us $65.4 billones) es deuda exterior privada. Gran parte de la deuda privada, US $40.2 billones (61.3%) es prove&iacute;da por los bancos internacionales, mientras US $19 billones (29.1%) son el capital suscrito por los mercados burs&aacute;tiles del exterior.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">La divergencia presente entre la econom&iacute;a financiera internacional y la nacional es as&iacute; la responsable de los desniveles que registra la producci&oacute;n y la exportaci&oacute;n mexicanas. Permite que se beneficien las empresas exportadoras y las grandes comercializadoras y se genere un enorme diferencial entre el costo del cr&eacute;dito obtenido en el exterior, reservado casi exclusivamente a las empresas oligop&oacute;licas, y el costo del cr&eacute;dito concedido por la intermediaci&oacute;n financiera mexicana para los consumidores nacionales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta divergencia que se presenta en la econom&iacute;a financiera, nos ilustra la diferente participaci&oacute;n de las empresas extranjeras y nacionales en el capitalismo actual. La globalizaci&oacute;n introduce nuevas caracter&iacute;sticas espaciales a la producci&oacute;n, pues parte de &eacute;sta es deslocalizada en diferentes regiones del mundo, mientras otra parte es prove&iacute;da por empresas independientes del productor final. La nueva estructura productiva se organiza en densas redes de empresas que dan vida a la cadena global de los productos, capaz de vincular empresas de diferentes tama&ntilde;os en la econom&iacute;a mundial.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si las diferentes peque&ntilde;as y medianas empresas, tanto mexicanas como latinoamericanas, no consiguen articularse a la cadena global de productos por la inexistencia de una econom&iacute;a financiera que proporcione cr&eacute;ditos con tasas de inter&eacute;s similares a las internacionales, las estrategias de desarrollo tampoco podr&aacute;n beneficiar a todos los productores ni se lograr&aacute; incrementar la productividad y, por ende, el desarrollo tecnol&oacute;gico terminar&aacute; por concentrase en los oligopolios.</font></p>      ]]></body>
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