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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Premios nobel</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Los Nobel de Qu&iacute;mica y F&iacute;sica 2007</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Emilio Orgaz<sup>1</sup></b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup><i>1</i></sup> <i>Departamento de F&iacute;sica y Qu&iacute;mica Te&oacute;rica, Facultad de Qu&iacute;mica, UNAM.</i></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante el pasado mes de octubre, la Fundaci&oacute;n Nobel a trav&eacute;s de la Academia Sueca de Ciencias otorg&oacute;, como cada a&ntilde;o, los premios Nobel. Tal vez el evento cient&iacute;fico m&aacute;s promocionado, comparable a la entrega de los Oscar, los Emmy y los Grammy, la atribuci&oacute;n de un premio Nobel nunca est&aacute; exenta de debate, de juicios sobre si no habr&iacute;a otros cient&iacute;ficos que lo merecieran, etc&eacute;tera. Sin embargo, rara es la ocasi&oacute;n en que alguien sensato afirme que los premios no son justos. Quienes los reciben sin duda los merecen. &iexcl;Como siempre, hay m&aacute;s cient&iacute;ficos meritorios que premios! Y as&iacute; es el caso este a&ntilde;o en los Nobel de Qu&iacute;mica y F&iacute;sica.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Por qu&eacute; hablar en <i>Educaci&oacute;n Qu&iacute;mica</i> de los dos Nobel?; Un poco de atenci&oacute;n y descubriremos que ambos premios tienen fuertemente que ver con el estado s&oacute;lido y la ciencia de materiales y con los procesos que en ellos ocurren desde un punto de vista muy fundamental. Es decir, tienen mucho de fisicoqu&iacute;mica. Una mirada a la literatura moderna, y notaremos el enorme auge que actualmente tiene la fisicoqu&iacute;mica, vestida y llamada de maneras distintas. De este modo, ya no es raro hallar en el <i>Physical Review</i> art&iacute;culos en los que estudian la reactividad qu&iacute;mica de mol&eacute;culas en superficie. No se diga de las revistas dedicadas a la fisicoqu&iacute;mica propiamente. La magnetoresistencia gigante, un fen&oacute;meno acoplado que describiremos m&aacute;s adelante, tiene mucho que ver con la qu&iacute;mica de los materiales. Por otro lado, el estudio de la interacci&oacute;n mol&eacute;cula&#45;superficie, todav&iacute;a m&aacute;s. Los estudios de Fert y Gr&uuml;nberg, al descubrir un nuevo fen&oacute;meno, han invitado a los qu&iacute;micos a buscar nuevos materiales y perfeccionar los existentes, as&iacute; como el estudio experimental de reacciones qu&iacute;micas sobre superficies s&oacute;lidas por Ertl ha contribuido enormemente al desarrollo de t&eacute;cnicas nuevas y por consiguiente al campo de la cat&aacute;lisis.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, ambas contribuciones tienen sus particularidades de forma: el Nobel de F&iacute;sica es por un descubrimiento espec&iacute;fico, "la magnetoresistencia gigante". El Nobel de Qu&iacute;mica es por una trayectoria de importantes contribuciones; la qu&iacute;mica de superficies.</font></p>      	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/eq/v19n1/a2i1.jpg"></font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Qui&eacute;nes son y qu&eacute; hicieron es entonces el objeto de esta breve rese&ntilde;a. No puedo dejar de invitar a los lectores interesados a consultar las excelentes notas editadas en internet por la Fundaci&oacute;n Nobel (Wennerstr&ouml;m y Lidin, 2007; Colectivo, 2007). Los profesores Albert Fert y Peter Gr&uuml;nberg son f&iacute;sicos de la Universidad de Paris 11 en Orsay, Francia, y del Forschungszentrum en J&uuml;lich, Alemania, respectivamente. Como lo indica la Fundaci&oacute;n, se ganaron el Nobel "<i>for the discovery of Giant Magnetoresistance</i>" Gerhard Ertl es qu&iacute;mico, profesor em&eacute;rito del Fritz&#45;Haber&#45;Institut der Max&#45;Planck&#45;Gesellschaft en Berlin, Alemania, y la Fundaci&oacute;n acota "<i>for his studies of chemical processes on solid surfaces</i>". Tratemos ahora de entender que hay detr&aacute;s de estos premios y empecemos por el caso m&aacute;s sencillo.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>La magnetoresistencia gigante</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Unas ideas que todos tenemos y que es sano recordar nos ser&aacute;n de gran utilidad para entender, en una muy primera aproximaci&oacute;n, este fen&oacute;meno. Vamos a pensar en una mol&eacute;cula que pintamos, como es costumbre en qu&iacute;mica, a trav&eacute;s de las f&oacute;rmulas de Lewis. La f&oacute;rmula de Lewis, por ejemplo del agua, pone de manifiesto ante nuestros ojos lo que pensamos que es una sensata distribuci&oacute;n de los electrones de valencia a lo largo de la mol&eacute;cula tomando en cuenta las especificidades de los &aacute;tomos que la componen. Si guardamos esta idea, enseguida nos podemos preguntar; &iquest;qu&eacute; pasa si le aplico un campo el&eacute;ctrico a esta mol&eacute;cula?; La respuesta es inmediata para cualquiera que haya terminado el primer a&ntilde;o de qu&iacute;mica. La "mol&eacute;cula se polariza". Es decir la distribuci&oacute;n de carga cambia y podemos inducir un momento dipolar si &eacute;ste no exist&iacute;a o reorientar la mol&eacute;cula si presenta uno. Pensemos ahora en un s&oacute;lido, que para todo efecto pr&aacute;ctico es como una mol&eacute;cula gigante. Al aplicar un campo el&eacute;ctrico tenemos el mismo resultado; los electrones menos ligados, los de valencia, "se polarizan".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En pocas palabras, si aplicamos un campo el&eacute;ctrico, obtenemos polarizaci&oacute;n del sistema. Esto se escribe como: P=X E, en donde P es la polarizaci&oacute;n, E el campo el&eacute;ctrico y X la susceptibilidad el&eacute;ctrica que tiene que ver con la polarizabilidad del medio. &iexcl;F&aacute;cil! &Eacute;sta es una expresi&oacute;n que relaciona la causa (E) con el efecto (P) y X es entonces una propiedad de la mol&eacute;cula o s&oacute;lido. En los s&oacute;lidos puede haber otro efecto; los electrones se pueden mover a lo largo del s&oacute;lido dando lugar a la conductividad el&eacute;ctrica. La ley de Ohm nos recuerda que V=RI. &Eacute;sta es una manera pr&aacute;ctica de escribirla pero muy fea para entenderla. Mejor la escribimos as&iacute;: I=(1/R)V. Definimos la conductividad como algo inverso a la resistencia (1/R). Otra vez, causa (V) y efecto (I) y la conductividad o la resistencia es una propiedad intr&iacute;nseca del material. Hasta aqu&iacute; no est&aacute; dif&iacute;cil. &iquest;Qu&eacute; pasa si en lugar de un campo el&eacute;ctrico, aplicamos un campo magn&eacute;tico?; Pues lo que se polariza ahora no es la carga, &iexcl;sino el esp&iacute;n! Si nos acordamos, los estados ocupados por electrones tienen esp&iacute;n nulo: diamagnetismo. Si hay agujeros, es decir estados semillenos, podemos tener esp&iacute;n distinto de cero: existe un momento magn&eacute;tico y la mol&eacute;cula o s&oacute;lido lo llamamos gen&eacute;ricamente "paramagneto". El campo magn&eacute;tico tendr&aacute; el efecto de aumentar el n&uacute;mero de espines no compensados y as&iacute; "polariza" y aumenta el momento magn&eacute;tico. Un efecto bien conocido en s&oacute;lidos es que los momentos magn&eacute;ticos en los &aacute;tomos pueden "distraer" a los electrones cuando viajan y frenar su movimiento: la resistencia aumenta. Pero no siempre es as&iacute;. Entonces, &iquest;qu&eacute; es la magnetoresistencia?; Como se ve es un fen&oacute;meno acoplado; pongo un campo el&eacute;ctrico para que haya flujo de electrones (corriente el&eacute;ctrica) y uno magn&eacute;tico que polariza los espines. &iquest;Resultado?; Hay una leve disminuci&oacute;n de la resistencia por efecto del aumento del momento magn&eacute;tico (<a href="/img/revistas/eq/v19n1/a2f1.jpg" target="_blank">figura 1</a>).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este fen&oacute;meno es peque&ntilde;o y no es f&aacute;cil de medir. Pues bien, Albert Fert y Peter Gr&uuml;nberg descubrieron en 1986 de manera independiente que pod&iacute;a existir magnetoresistencia "no leve", sino &iexcl;gigante! Ambos investigadores imaginaron un dispositivo con materiales donde el efecto del campo magn&eacute;tico induc&iacute;a una considerable disminuci&oacute;n de la resistencia el&eacute;ctrica. Veamos el s&aacute;ndwich que fabricaron Fert y Gr&uuml;nberg y c&oacute;mo lo hicieron funcionar. En la <a href="#f2">figura 2</a> mostramos un dispositivo fabricado por capas alternadas de dos tipos de materiales. Este dispositivo fue fabricado haciendo capas alternadas de Fe y Cr de algunos angstroms de espesor. La t&eacute;cnica, muy sofisticada aun hoy d&iacute;a, se llama epitaxia por haz molecular.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f2"></a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/eq/v19n1/a2f2.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un resultado natural de este tipo de multicapas soportadas en una superficie de GaAs es que, Fe y Cr siendo materiales magn&eacute;ticos, se acoplan de tal suerte que se forma una estructura heterog&eacute;nea antiferromagn&eacute;tica: los espines de cada material se acoplan como en el esquema. Si se aplica un campo magn&eacute;tico a esta multicapa, es posible "voltear" el esp&iacute;n de una de las capas y alinearlo con el esp&iacute;n de la otra: tenemos ahora un ferromagneto. La observaci&oacute;n que constituy&oacute; el gran descubrimiento fue que la conductividad total de la multicapa orientada bajo campo magn&eacute;tico aument&oacute; de manera importante. A un mes de publicados los descubrimientos de Fert y Gr&uuml;nberg, IBM, el gigante multinacional, ya hab&iacute;a contactado a ambos investigadores. S&iacute;, &iexcl;s&oacute;lo un mes! De hecho, un investigador de IBM, Stuart Parkin fue quien logr&oacute; fabricar estas estructuras con una t&eacute;cnica distinta y escalable a nivel industrial. Y a todo esto, &iquest;para qu&eacute; sirve este fen&oacute;meno?; &iquest;Por qu&eacute; es importante?; La aplicaci&oacute;n m&aacute;s importante de los materiales con magnetoresistencia gigante es el dise&ntilde;o de memorias de masa. Es decir, discos duros que, funcionando bajo el mismo principio, pueden ahora almacenar mucha m&aacute;s informaci&oacute;n en un volumen menor. En la prensa se ha llamado a este premio Nobel de F&iacute;sica como el "Nobel del iPod". Y no es sin raz&oacute;n. Los dispositivos de almacenamiento de datos en lectores de m&uacute;sica, laptops etc. hacen uso de estos materiales. Mejor a&uacute;n, sin magnetoresistencia gigante no hubiera habido Ipods. Esto se convirti&oacute; en un negocio de 20,000 millones de d&oacute;lares al a&ntilde;o. Estas aplicaciones no volvieron ricos a sus descubridores pero s&iacute; famosos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&iquest;Y la qu&iacute;mica?; Los primeros materiales y los m&aacute;s utilizados son versiones modificadas de metales ferromagn&eacute;ticos. Sin embargo, la metalurgia qu&iacute;mica los ha mejorado apreciablemente. Por otro lado, en los a&ntilde;os 90 fueron descubiertos nuevos materiales como CrO<sub>2</sub> y las manganitas de lantano (La<sub>2</sub>MnO<sub>3</sub>). Estas &uacute;ltimas presentan el fen&oacute;meno de magnetoresistencia muy "gigante" (la llaman "colosal"). Muchos analistas ven este premio Nobel como el primero de una larga serie que hemos de ver relativos a la nanociencia. En efecto, la fabricaci&oacute;n de estructuras con propiedades orientadas a escala nanom&eacute;trica a&uacute;n est&aacute; por dar sus frutos en una gran diversidad de campos. Como sabemos, la qu&iacute;mica de materiales nanosc&oacute;picos est&aacute; en gran auge y esto es muy sensible a las propiedades que se desean explotar.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Las interacciones mol&eacute;cula&#45;superficie</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este tema es muy dif&iacute;cil de describir. En lugar de dictar un curso o escribir un libro sobre el ampl&iacute;simo tema, describamos someramente las cosas en las que Ertl ha incidido, para apreciar la magnitud de su influencia. Una superficie puede verse como un s&oacute;lido que ya no contin&uacute;a. Esa discontinuidad no es anodina: cambia fuertemente las propiedades e introduce algunas nuevas. &iquest;Por qu&eacute;?; Pensemos en t&eacute;rminos de las coordinaciones de los &aacute;tomos. En un s&oacute;lido, los &aacute;tomos que los constituyen tienden a formar estructuras locales tridimensionales con n&uacute;meros de coordinaci&oacute;n elevados y altas simetr&iacute;as. Por ejemplo, en un s&oacute;lido cristalino c&uacute;bico, un &aacute;tomo est&aacute; rodeado por otros seis. La coordinaci&oacute;n es seis en simetr&iacute;a octa&eacute;drica. En estructuras m&aacute;s compactas, la coordinaci&oacute;n aumenta a 8 y 12 para las estructuras m&aacute;s simples c&uacute;bicas (centrada en el cuerpo y centrada en las caras, respectivamente). Si pensamos ahora de manera simplificada que hacia los &aacute;tomos m&aacute;s cercanos se establecen enlaces qu&iacute;micos con orbitales dirigidos, la formaci&oacute;n de una superficie deja un n&uacute;mero importante de orbitales sin interacci&oacute;n qu&iacute;mica. Los &aacute;tomos de la superficie sentir&aacute;n un potencial distinto a los que est&aacute;n dentro, bien coordinados, y tender&aacute;n a cambiar el ordenamiento que ten&iacute;an en el s&oacute;lido cristalino. Esto es una reconstrucci&oacute;n de la superficie y es esencial para entender la reactividad de &eacute;sta ante mol&eacute;culas que se hallen en la fase colindante, usualmente gaseosa. En la <a href="#f3">figura 3</a> mostramos un ejemplo reciente de un estudio de la interacci&oacute;n mol&eacute;cula&#45;superficie; en este caso 2, 3&#45;butanediol en una superficie orientada de silicio.</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><a name="f3"></a></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/eq/v19n1/a2f3.jpg"></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es justamente Gerhard Ertl uno de los pioneros en entender el rol que para la reactividad qu&iacute;mica tiene la reconstrucci&oacute;n de la superficie. Ertl fue entonces un pionero en el uso de t&eacute;cnicas espectrosc&oacute;picas sofisticadas para el estudio de procesos qu&iacute;micos en superficies. Ertl utiliz&oacute; t&eacute;cnicas de caracterizaci&oacute;n como LEED (low&#45;energy electron diffraction), UPS (ultraviolet photoelectron spectroscopy) y STM (scanning tunneling microscope). El uso de estos m&eacute;todos experimentales aunado a espectroscopias con tiempos de vuelo muy corto (femtosegundos) le permiti&oacute; estudiar procesos catal&iacute;ticos de gran importancia. Hasta su iniciativa hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os, estas t&eacute;cnicas eran del dominio exclusivo del estudio de superficies sin la componente de reactividad qu&iacute;mica. Es decir, fen&oacute;menos de fisisorci&oacute;n y quimisorci&oacute;n, eventualmente disociativa. La caracterizaci&oacute;n de superficies en ambiente reactivo es uno de sus grandes m&eacute;ritos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Investig&oacute; profundamente y desde un punto de vista muy fundamental, la s&iacute;ntesis de amoniaco sobre superficies de fierro (proceso Haber&#45;Bosch) y la oxidaci&oacute;n catal&iacute;tica de CO en superficies de paladio, de gran importancia en el dise&ntilde;o de convertidores catal&iacute;ticos. El haber incursionado en el estudio detallado de estos procesos complejos, reditu&oacute; en la observaci&oacute;n de fen&oacute;menos nunca antes vistos como reacciones oscilatorias en superficies de platino en donde la reconstrucci&oacute;n de la superficie juega un rol esencial.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Fisicoqu&iacute;mico experimental, Ertl nunca desde&ntilde;&oacute; abordar los problemas de maneras diversas. La limpieza y calidad de sus experimentos abrieron la puerta a la qu&iacute;mica de superficies "moderna". En efecto, hay un antes y un despu&eacute;s de Gerhard Ertl.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A manera de conclusi&oacute;n, creo que es bueno notar varias cosas. Ambos premios fueron otorgados a investigadores con un trabajo experimental de gran calidad donde el esp&iacute;ritu cr&iacute;tico y la capacidad de observaci&oacute;n les permitieron valorar la importancia de lo que hallaron. En ambos premios, los investigadores son personas de una gran cultura cient&iacute;fica, de modo que la divisi&oacute;n te&oacute;rico&#45;experimental que usualmente padecemos est&aacute; muy diluida. Intentar observar un fen&oacute;meno y darse los medios para ello, as&iacute; como entender cu&aacute;n importante es lo hallado, es el gran m&eacute;rito de quienes realizan las aportaciones m&aacute;s relevantes al conocimiento. Como sucede cada vez con m&aacute;s frecuencia, detr&aacute;s de los reconocimientos a individuos excepcionales, aparecen equipos de investigaci&oacute;n multidisciplinarios. Esto, pienso, es algo en lo que deber&iacute;amos reflexionar.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Referencias</b></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Baibich, M. N., J. M. Broto, A. Fert, F. Nguyen Van Dau, F. Petroff, P. Eitenne, G. Creuzet, A. Friederichs y J. Chazelas, <i>Phys. Rev. Lett.,</i> <b>61,</b> 2472, 1988.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3083961&pid=S0187-893X200800010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Binasch, G., P. Gr&uuml;nberg, F. Saurenbach y W. Zinn, <i>Phys. Rev. B,</i> <b>39,</b> R4828, 1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3083963&pid=S0187-893X200800010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Colectivo&#45; Scientific Background on the Nobel Prize in Physics, The Discovery of Giant Magnetoresistance, The Royal Swedish Academy of Sciences, 2007. Consultado en la URL <a href="http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/physics/laureates/2007/phyadv07.pdf" target="_blank">http://nobelprize.org/nobel&#95;prizes/physics/laureates/2007/phyadv07.pdf</a> el 29 de octubre de 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3083965&pid=S0187-893X200800010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lee, J.&#45;H. y J.&#45;H. Cho, <i>Phys. Rev. B,</i> <b>76,</b> 125302, 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3083967&pid=S0187-893X200800010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Wennerstr&ouml;m, H&#229;kan y Sven Lidin, Scientific Background on the Nobel Prize in Chemistry, Chemical Processes on Solid Surfaces, The Royal Swedish Academy of Sciences, 2007. En la URL <a href="http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/chemistry/laureates/2007/chemadv07.pdf" target="_blank">http://nobelprize.org/nobel&#95;prizes/chemistry/laureates/2007/chemadv07.pdf</a> el 29 de octubre de 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3083969&pid=S0187-893X200800010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Nota</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Art&iacute;culo elaborado a solicitud del Director de la revista.</i></font></p>      ]]></body><back>
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