<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0187-7372</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Frontera norte]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Frontera norte]]></abbrev-journal-title>
<issn>0187-7372</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de la Frontera Norte A.C.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0187-73722007000100009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El viejo, el venado y el coyote: Estética y cosmogonía]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Olavarría]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Eugenia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma Metropolitana Departamento de Antropología ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Iztapalapa Distrito Federal]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>19</volume>
<numero>37</numero>
<fpage>211</fpage>
<lpage>214</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0187-73722007000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0187-73722007000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0187-73722007000100009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a bibliogr&aacute;fica</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>El viejo, el venado y el coyote. Est&eacute;tica y cosmogon&iacute;a</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mar&iacute;a Eugenia Olavarr&iacute;a*</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Miguel Olmos Aguilera, M&eacute;xico, El Colegio de la Frontera Norte y Fondo Regional para la Cultura y las Artes del Noroeste, 2005.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Departamento de Antropolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, unidad Iztapalapa.</i> Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:maruolavarria@prodigy.net.mx">maruolavarria@prodigy.net.mx</a>.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><i>Los viajes de un mito</i></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la literatura antropol&oacute;gica actual publicada en M&eacute;xico abundan las monograf&iacute;as etnogr&aacute;ficas, los ensayos centrados en un tema o las compilaciones en torno a una regi&oacute;n o una perspectiva te&oacute;rica. M&aacute;s escasos son los libros exclusivamente te&oacute;ricos y m&aacute;s a&uacute;n aquellos cuyo prop&oacute;sito principal es el de reunir fuentes o materiales de primera mano con la finalidad de servir como punto de partida a reflexiones o investigaciones posteriores.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro m&aacute;s reciente de Miguel Olmos Aguilera cumple ampliamente con este fin y adem&aacute;s lo realiza en el contexto de una de las macrorregiones &eacute;tnico&#45;culturales menos atendidas del panorama etnol&oacute;gico mexicano y considerando temas marginales como la mitolog&iacute;a y la est&eacute;tica de los grupos ind&iacute;genas. En efecto, la vasta &aacute;rea del noroeste de M&eacute;xico, que comprende el norte de Sinaloa, Sonora, Baja California, Baja California Sur y Chihuahua, ha sido una de las que presentan mayor dispersi&oacute;n de fuentes desde el punto de vista etnogr&aacute;fico e hist&oacute;rico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, esta obra constituye una especie de s&iacute;ntesis de las fuentes y materiales b&aacute;sicos que el autor ha recopilado en sus investigaciones sobre la m&uacute;sica, el arte y la cosmovisi&oacute;n de los pueblos originarios de los desiertos, valles y monta&ntilde;as del noroeste mexicano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se trata, pues, de una publicaci&oacute;n que, adem&aacute;s del m&eacute;rito que en s&iacute; misma representa la recopilaci&oacute;n de fuentes, puede ser consultada tanto por especialistas &#151;antrop&oacute;logos, soci&oacute;logos, music&oacute;logos e historiadores del arte&#151; como por quienes desean obtener una primera visi&oacute;n del paisaje &eacute;tnico del norte de M&eacute;xico en lo que respecta a su tradici&oacute;n oral, formas m&iacute;ticas, visi&oacute;n del mundo, s&iacute;mbolos sagrados y, en general, todos los c&oacute;digos culturales presentes en los mitos, de los cuales el autor resalta aqu&eacute;llos referentes a la expresi&oacute;n est&eacute;tica, en particular la m&uacute;sica y el iconismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro de Miguel Olmos ofrece, en un solo volumen, el conjunto de referencias indispensables para acceder al conocimiento sagrado de estos pueblos, que si bien algunos de ellos ya no son numerosos y est&aacute;n a punto de desaparecer desde el punto de vista demogr&aacute;fico &#151;tales como los k'miai, paipai y kiliwa, ubicados al norte de la pen&iacute;nsula de Baja California&#151;, revisten una gran importancia desde el punto de vista etnol&oacute;gico, en la medida en que se encuentran, como bien se&ntilde;ala el autor, en un punto intermedio de comunicaci&oacute;n f&iacute;sica y cultural entre dos macrorregiones culturales plenamente identificadas: el norte&#45;occidente de M&eacute;xico por un lado, y el llamado gran suroeste de Estados Unidos por el otro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien esta obra es una unidad, el libro consta de dos grandes partes que se pueden consultar por separado. En la primera, el estudio introductorio ofrece una aproximaci&oacute;n a conceptos generales de la etnolog&iacute;a tales como el mito, la est&eacute;tica y las expresiones culturales en general. Adem&aacute;s presenta una discusi&oacute;n entre los autores m&aacute;s relevantes y aporta los antecedentes arqueol&oacute;gicos e hist&oacute;ricos pertinentes para comprender las particularidades de la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La segunda parte constituye, en t&eacute;rminos de volumen, la aportaci&oacute;n m&aacute;s grande de la obra, y se trata de la compilaci&oacute;n propiamente dicha del acervo m&iacute;tico proveniente de 16 grupos &eacute;tnicos distintos, los cuales pertenecen al menos a tres diferentes familias ling&uuml;&iacute;sticas, ubicadas en un extens&iacute;simo territorio, identificado por el autor como el noroeste de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los aspectos m&aacute;s interesantes de esta antolog&iacute;a de mitos es la perspectiva que orienta la selecci&oacute;n de los grupos &eacute;tnicos considerados, que consiste, sobre todo, en no delimitar confines sino todo lo contrario. El vasto territorio en cuesti&oacute;n viene a ser un referente geogr&aacute;fico y cultural que carece de fronteras claramente definidas y que se caracteriza especialmente por sus conexiones y "viajes" con otros territorios. En este sentido, se considera el noroeste mexicano como una regi&oacute;n puente entre puentes o bien como un corredor entre otros corredores, el cual, en distintas &eacute;pocas y con diferentes grados e impacto, ha mantenido un permanente di&aacute;logo con otras regiones, en particular aqu&eacute;llas tradicionalmente denominadas como Gran Nayar u occidente de M&eacute;xico y el suroeste de Estados Unidos.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde esta perspectiva, el noroeste &#151;en cualquiera de sus denominaciones&#151; deja de ser un ecosistema o un &aacute;rea cultural determinada para convertirse en uno o varios sistemas culturales cuyas fronteras se expanden y contraen no s&oacute;lo en virtud de los movimientos de la historia sino, sobre todo, en relaci&oacute;n con la tem&aacute;tica considerada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, uno de los ejes conductores de esta obra se apoya en la idea de que el simbolismo de la lucha c&oacute;smica es un tema recurrente en la mitolog&iacute;a de gran n&uacute;mero de los pueblos considerados en el libro y no s&oacute;lo est&aacute; presente en los relatos sino que atraviesa distintos sistemas representativos. El tema general que caracteriza esta amplia tem&aacute;tica &#151;la lucha c&oacute;smica&#151; evoca la derrota de los seres del inframundo por el sol &#151;sincretizado con Cristo o Nuestro Padre&#151;, que da paso a la vida y al universo. Cada una de las partes que intervienen en esta contienda se asocia a determinadas caracter&iacute;sticas conceptuales que se oponen rec&iacute;procamente. Por un lado, la noche se vincula al oeste, el inframundo, el agua y la temporada de lluvias y, en algunos casos, a la reproducci&oacute;n, el caos y la luna; por otro lado, el d&iacute;a se coliga con el este, lo de arriba, la temporada de secas, la luz, el sol, el orden. En medio de estas dos entidades se ubica el centro &#151;vinculado simb&oacute;licamente con las caracter&iacute;sticas de los dos polos&#151;, lugar en donde habitan los humanos y particularmente el fuego, punto de convergencia de las dos fuerzas creadoras del universo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De lo anterior se deriva un modelo de cosmolog&iacute;a basado en la alternancia de los contrarios, donde el infierno, el para&iacute;so y la vida sin fin se funden y articulan en un sistema &uacute;nico que no es occidental ni ind&iacute;gena, sino ambas tradiciones simult&aacute;neamente concretizadas en diferentes variantes culturales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otro aspecto interesante es que este trabajo constituye el reflejo de un momento que se abre a m&uacute;ltiples posibilidades. Cada mito, cada relato reproducido en este libro se relaciona no s&oacute;lo con otros mitos del mismo conjunto, sino con otros muchos fuera de &eacute;l. Tal es el caso del relato yaqui que narra la historia del pueblo que dio origen a los propios yoemem.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este mito menciona que al centro de la naci&oacute;n Sure creci&oacute; un &aacute;rbol que profetiz&oacute; la evangelizaci&oacute;n y la colonizaci&oacute;n. Aquellos que aceptaron el destino crecieron y se convirtieron en los yaquis actuales; los que no, huyeron al mar y al monte en forma de alacranes, lagartijas, ciempi&eacute;s y otras especies que caen en la categor&iacute;a nativa de los <i>animalitos del monte.</i> Este pueblo de naturaleza m&iacute;tica &#151;los surem&#151; habitaba el territorio yaqui antes de la presencia europea. Los surem son descritos como seres de baja estatura que viv&iacute;an en armon&iacute;a con la naturaleza y desconoc&iacute;an el bautizo y el matrimonio y que hoy d&iacute;a &#151;tal como lo mencionan los propios textos&#151; conviven con los yaquis actuales convertidos en una especie de humanidad paralela respecto a la cual los yoemem deben mostrar cierta conducta y observar determinados rituales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El relato no s&oacute;lo se presenta como una narrativa en la que el propio Jes&uacute;s convierte a los surem en hormigas y los condena a vivir bajo tierra, sino que, desde entonces, las madres yaquis que deseen que sus hijos sean inmunes a la picadura de las hormigas deben sembrar el ombligo de los ni&ntilde;os en un hormiguero para que, en sus propios t&eacute;rminos, las hormigas se lleven el ombligo hacia dentro de la tierra y le transmitan sus propiedades y su forma de ser.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vale la pena detenerse un momento en este punto: el hormiguero, la casa de las hormigas, es considerado por su forma como un ombligo de la tierra (<i>juuki).</i> Por su parte, en el ombligo humano <i>(siiku),</i> de acuerdo con la teor&iacute;a yaqui del cuerpo, se encuentra el "genio o car&aacute;cter de la persona", de manera que, cuando nace un ni&ntilde;o, la persona que corta el cord&oacute;n umbilical transmite al reci&eacute;n nacido su personalidad. As&iacute;, cuando las madres yaquis llevan el cord&oacute;n umbilical al hormiguero y &eacute;ste es devorado por las hormigas, pasar&aacute; entonces a formar parte de ellas, y si en alguna ocasi&oacute;n llegan a reencontrarse, los insectos sabr&aacute;n a qui&eacute;n pertenece y evitar&aacute;n hacerle da&ntilde;o.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido, este volumen constituye, como muchos otros objetos de apariencia inanimada, un universo plenamente vivo que evoca pr&aacute;cticas, vivencias, discursos... pero tambi&eacute;n viajes y encuentros entre los propios relatos. En esta ocasi&oacute;n son los pueblos del norte de M&eacute;xico, tan lejanos en el espacio, los que, gracias a la palabra impresa, adquieren actualidad y vigencia existencial.</font></p>      ]]></body>
</article>
