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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Cr&iacute;tica de libros</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Sistemas complejos. La ambici&oacute;n totalizante</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Ricardo Artemio Ch&aacute;vez Meza</b></font>*</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Germ&aacute;n A. de la Reza, <i>Sistemas complejos. Perspectivas de una teor&iacute;a general.</i> Anthropos&#151; UAM, Barcelona, 2010.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Maestro en Econom&iacute;a y Gesti&oacute;n de la Innovaci&oacute;n (UAM&#45;X), licenciado en Econom&iacute;a (UAM&#45;X). Candidato a doctor en Ciencias Econ&oacute;mica (UAM&#45;X) y estudiante de la maestr&iacute;a en Ciencias de la Complejidad (UACM). Miembro del Programa de Investigaci&oacute;n en Complejidad, Cognici&oacute;n e Instituciones de la UAM&#45;Xochimilco.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El reto de escribir un libro sobre sistemas complejos no es simple y requiere de por lo menos del dominio a profundidad de dos pilares de especializaci&oacute;n acad&eacute;mica. El primero, el epistemol&oacute;gico, es decir, contar con las capacidades filos&oacute;ficas fundamentales para validar la consistencia l&oacute;gica de la propuesta te&oacute;rica, determinar sus l&iacute;mites explicativos, sancionar su progreso cient&iacute;fico y significar sus aportaciones. El segundo, el conocimiento propio de la teor&iacute;a de sistemas complejos, que para un tipo de estudio como el de <i>Sistemas Complejos. Perspectivas de una teor&iacute;a general,</i> de Germ&aacute;n A. de la Reza,<sup>1</sup> significa no s&oacute;lo la comprensi&oacute;n de los conceptos y las relaciones b&aacute;sicas, sino adem&aacute;s, el conocimiento profundo de su historia, sus principales corrientes, sus pr&aacute;cticas, sus herramientas, sus pensamientos, sus fuentes, sus aportaciones y sus resultados. Afortunadamente, el autor cuenta con ambos conjuntos de conocimientos gracias a su doble formaci&oacute;n doctoral tanto en teor&iacute;a de sistemas (Universidad de Toulouse Le Mirail) como en econom&iacute;a (Universidad de Par&iacute;s II) donde se sumergi&oacute; en el estudio de los sistemas complejos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pareciera casi natural, que un hombre con esta preparaci&oacute;n e intereses, y que observa en paralelo el creciente estudio en diversas ramas acad&eacute;micas de un cuerpo te&oacute;rico a&uacute;n en construcci&oacute;n como lo es el de los sistemas complejos, proponga, en una especie de corte de caja, consolidar la teor&iacute;a de sistemas complejos en una teor&iacute;a general. Esta apuesta no se fundamenta en una simple aspiraci&oacute;n, sino que desde un diagn&oacute;stico cr&iacute;tico y exhaustivo se develan los componentes primordiales que sustentan el avance de la teor&iacute;a en este sentido y que se aprecia pr&aacute;cticamente a lo largo de todo el texto. En este devenir de ideas, el libro se compone de tres secciones, cada una con un objetivo concreto y que en conjunto aportan simult&aacute;neamente al lector lego una introducci&oacute;n a los temas fundamentales de la teor&iacute;a de sistemas y al experto un argumento ordenado sobre las circunstancias actuales de la teor&iacute;a con miras a su consolidaci&oacute;n nomol&oacute;gica en las ciencias sociales.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La primera parte, el <i>Itinerario de las hip&oacute;tesis sist&eacute;micas,</i> tiene el prop&oacute;sito de resaltar las principales peculiaridades epistemol&oacute;gicas que se derivan de la teor&iacute;a de sistemas, y que en particular se han desarrollado en el llamado pensamiento complejo. Las siete peque&ntilde;as secciones que la componen sintetizan, quiz&aacute;s en demas&iacute;a para un lector poco versado en temas epist&eacute;micos, el origen hist&oacute;rico y el debate metodol&oacute;gico entre esta teor&iacute;a emergente frente a los fundamentos, sin lugar a dudas &uacute;tiles, de la ciencia normal contempor&aacute;nea. Aqu&iacute;, el tambi&eacute;n autor de <i>Teor&iacute;a de sistemas: reconstrucci&oacute;n de un paradigma</i> (2001), argumenta sobre un par de capacidades cognitivas que tienen los seres humanos, la primera, la de concebir a los fen&oacute;menos de la naturaleza de forma sist&eacute;mica en contraposici&oacute;n a los c&aacute;nones anal&iacute;ticos que a&iacute;slan la realidad a un objeto m&iacute;nimo y controlable en sus relaciones causales y que tanto &eacute;xito le han dado a las ciencias naturales. La segunda, la de poder hacer diferencias, resaltando los rasgos comunes de los objetos frente a sus peculiaridades, lo cual es el principal fundamento del pensamiento y que nos permite, en un primer paso, transitar de singularidades a variables formales y en un segundo paso, crear correspondencias entre distintos fen&oacute;menos, entre distintos sistemas. Cabe se&ntilde;alar en este sentido la gran aportaci&oacute;n que reconoce el autor de las ideas de Leibniz consagradas en la ley que lleva su propio nombre y en su concepci&oacute;n de las m&oacute;nadas. En este tenor, resulta pertinente la propuesta reconciliatoria del Dr. de la Reza, entre el determinismo y la heur&iacute;stica como m&eacute;todos complementarios ante la causaci&oacute;n compleja y por lo tanto no lineal que se desprende de la teor&iacute;a de sistemas, como tambi&eacute;n es pertinente, la proposici&oacute;n de concebir a los sistemas como arquetipos, es decir, como representaciones pregnoseol&oacute;gicas que rinden su valor cuando son sometidos a juicios sint&eacute;ticos (expl&iacute;citos) y que gesta una interrelaci&oacute;n din&aacute;mica entre racionalismo e idealismo derivada de la propia interrelaci&oacute;n entre el observador y el sistema. Finalmente, para caracterizar algunos rasgos epistemol&oacute;gicos propios de la teor&iacute;a de sistemas complejos, se recupera del teorema de G&oacute;del, la incompletitud descriptiva de cualquier sistema autorreferenciado que condiciona la necesidad de una jerarqu&iacute;a sist&eacute;mica (metasistemas) que resuelva sus antinomias; y del estudio de la econom&iacute;a, el car&aacute;cter c&iacute;clico de los sistemas y el equilibrio como indicador de su estabilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la segunda escala, el autor aprovecha su introducci&oacute;n para puntualizar en once caracter&iacute;sticas la versi&oacute;n m&aacute;s abstracta de los sistemas complejos, y en una especie de puente entre la primera parte del texto y la segunda, dedicada como su propio subt&iacute;tulo lo se&ntilde;ala a la <i>Teor&iacute;a de sistemas: conceptos y fundamentos,</i> discute en sus dos primeras secciones el papel del empirismo en el estudio de los sistemas y la imposibilidad de una continuidad te&oacute;rica a partir de las limitaciones propias de cualquier lenguaje, haciendo un llamado a la complementariedad metodol&oacute;gica que requiere el an&aacute;lisis sist&eacute;mico. Ya en materia, en las siguientes secciones, se recapitula la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de la teor&iacute;a general de sistemas resaltando su cualidad metodol&oacute;gica diversa y al isomorfismo como mecanismo de transferencia de leyes de un campo de investigaci&oacute;n a otro. Se distingue entre sistemas abiertos, cerrados y difusos, que son en s&iacute; mismos constructos cognitivos del observador y que cuentan, por lo tanto, con una ventaja metodol&oacute;gica en la modelaci&oacute;n, pero que conlleva el riesgo de ser imprecisos o limitados en sus explicaciones. Asimismo, se discute sobre la multifinalidad que resulta del an&aacute;lisis de los sistemas complejos de la cual se desprende el concepto de retroalimentaci&oacute;n y sobre la reconcepci&oacute;n de equilibrio como signo de robustez de los mismos, ante perturbaciones tanto internas como externas. En estas circunstancias, los mecanismos de correcci&oacute;n y regulaci&oacute;n propios de los sistemas complejos (a veces antit&eacute;ticos como el de la competencia y la cooperaci&oacute;n), cobran sentido. El ritmo de esta parte del libro, que combina bien la caracterizaci&oacute;n de los sistemas complejos, sus ventajas y peligros metodol&oacute;gicos, as&iacute; como las propuestas normativas que expone el autor, hace una pausa &eacute;tica profundamente significativa. Al discutir sobre el <i>"Todo y las Partes'",</i> que en principio pareciera una explicaci&oacute;n del concepto de sinergia, el Dr. de la Reza, advierte que en la versi&oacute;n organicista de la teor&iacute;a de sistemas, es posible caer en la tentaci&oacute;n de valorar el todo sobre las partes, lo cual legitimar&iacute;a a reg&iacute;menes totalitarios de car&aacute;cter autoritario para mantener el orden y la robustez del sistema, entendido como <i>statu quo.</i> En oposici&oacute;n a esta versi&oacute;n, el individualismo metodol&oacute;gico pareciera una respuesta, sin embargo, &eacute;ste carece de las dimensiones propias y reales de las entidades sociales, la propuesta es "la constante alimentaci&oacute;n del nivel de correlaciones normativas entre ambos m&eacute;todos" (p. 91). Tras dicha reflexi&oacute;n, esta parte del texto concluye con dos secciones, una dedicada a la variedad de los sistemas, la cual es reconocida por distintos autores como uno de los principales elementos y consecuencias de la complejidad, y de la cual el Dr. de la Reza rescata la norma de que "s&oacute;lo la variedad destruye la variedad" a partir del trabajo de Ashby (1955); y la &uacute;ltima, que describe el car&aacute;cter recursivo entre el observador y el sistema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este arsenal conceptual y metodol&oacute;gico, el &uacute;ltimo bloque del libro <i>Aplicaciones a los Sistemas Complejos</i> tiene como prop&oacute;sito la construcci&oacute;n de una respuesta coherente al problema de la aplicaci&oacute;n experimental de la teor&iacute;a de sistemas en las ciencias sociales. As&iacute;, el tambi&eacute;n especialista en Integraci&oacute;n Econ&oacute;mica y fundador del Programa Universitario de Investigaci&oacute;n en Integraci&oacute;n de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana, analiza, en la primera secci&oacute;n, los elementos descriptivos de todo sistema: transitividad, reciprocidad y asimetr&iacute;a, correlaci&oacute;n, asociaci&oacute;n y dependencia e independencia; y en la segunda, la aplicaci&oacute;n de la entrop&iacute;a resaltando la controversia de uso en los sistemas sociales. En ambos casos utiliza el ejemplo de una econom&iacute;a abierta aprovechando sus conocimientos al respecto. En su an&aacute;lisis justifica cuidadosamente la transferencia del concepto derivado de la termodin&aacute;mica a la econom&iacute;a y reflexiona en un primer plano sobre los cinco indicadores entr&oacute;picos a los que recurre: entrop&iacute;a, homeostasis, selecci&oacute;n, restricci&oacute;n y retroalimentaci&oacute;n; y en un segundo plano, a las consecuencias de este ejercicio te&oacute;rico sobre la estructura del sistema y la identificaci&oacute;n de las relaciones causales en contraste con la teor&iacute;a econ&oacute;mica convencional. En la siguiente secci&oacute;n, pretende extender la aplicaci&oacute;n de la teor&iacute;a de sistemas a un nivel de complejidad m&aacute;s alto y en consecuencia interdisciplinario, de tal modo que nos ofrece un verdadero minimanual sobre modelaci&oacute;n de sistemas complejos, con pasos a seguir, reglas metodol&oacute;gicas, advertencias sobre posibles problemas epistemol&oacute;gicos y los mecanismos de correcci&oacute;n adecuados. Las tres &uacute;ltimas secciones, que en realidad forman un solo cuerpo al que el autor define como <i>Alcances,</i> versan sobre la aplicaci&oacute;n de distintos m&eacute;todos en las ciencias sociales: m&eacute;todos de soluci&oacute;n de problemas, es decir, las t&eacute;cnicas que el investigador puede utilizar cuando aplica distintas herramientas (i.e. la arquitectura de soluci&oacute;n de problemas y la metodolog&iacute;a de sistemas blandos); los m&eacute;todos cualitativos y que por raz&oacute;n de espacio s&oacute;lo se refieren a un par de metodolog&iacute;as utilizadas en las ciencias sociales (i.e. teor&iacute;a de la acci&oacute;n e investigaci&oacute;n participante) y; el m&eacute;todo en los sistemas cognitivos, el cual hace referencia a la teor&iacute;a de la informaci&oacute;n, la inteligencia artificial y a los sistemas expertos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pocas son las conclusiones a las que llega el autor, puesto que en realidad &eacute;stas ya est&aacute;n contenidas en cada una de las secciones, sin embargo, las &uacute;ltimas palabras resultan ser contundentes, en lo que parece ser una antigua y resuelta autocr&iacute;tica "&#91;...&#93; es necesario que la investigaci&oacute;n abreve menos en la obras can&oacute;nicas de la teor&iacute;a de sistemas, que en el imperio de la realidad".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No se enga&ntilde;ar&aacute; al lector con la falsa promesa de que este texto, que forma parte de la colecci&oacute;n Nueva Ciencia, dirigida por Nicanor Ursua, ser&aacute; de f&aacute;cil lectura, y esto se debe a dos razones. La primera es que el propio tema de estudio no es en s&iacute; mismo sencillo, y la segunda, porque la principal virtud de este libro, su s&iacute;ntesis, tambi&eacute;n es su mayor defecto. Un estudio exhaustivo sobre la epistemolog&iacute;a de los sistemas complejos como teor&iacute;a general requerir&iacute;a de todo un tratado, y seg&uacute;n la condici&oacute;n actual de esta teor&iacute;a, ser&iacute;a por lo dem&aacute;s incompleto. Sin embargo, el esfuerzo que requiere el estudio de este texto es bien recompensado por la perspectiva global que ofrece, por el entendimiento puntual de los principales debates te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos que enfrenta esta teor&iacute;a, por el gozo de la enorme, pero a la vez selecta y deliciosa bibliograf&iacute;a que contiene, y sobre todo, por el estimulante reto intelectual al que nos invita a participar el autor.</font></p>      ]]></body>
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