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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><i><b>Educaci&oacute;n superior, gesti&oacute;n, innovaci&oacute;n e internalizaci&oacute;n</b></i></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Purificaci&oacute;n S&aacute;nchez Delgado<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Jocelyne Gacel&#45;&Aacute;vila y Natividad Orellana Alonso (coordinadoras) Valencia, JPM Ediciones, 2013</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">* <i>Doctora en Filosof&iacute;a y Ciencias de la Educaci&oacute;n. Profesora ayudante de la Universitat de Val&egrave;ncia&#45;Departamento de M&eacute;todos de Investigaci&oacute;n y Diagn&oacute;stico en Educaci&oacute;n.</i> CE: <a href="mailto:purificacion.sanchez@uv.es">purificacion.sanchez@uv.es</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El texto que se presenta fue realizado en colaboraci&oacute;n entre el cuerpo acad&eacute;mico Sociedad del Conocimiento e Internalizaci&oacute;n, de la Universidad de Guadalajara, y la Unidad de Tecnolog&iacute;a Educativa de la Universitat de Val&egrave;ncia. La coordinaci&oacute;n de la obra estuvo a cargo de Jocelyne Gacel &Aacute;vila y Natividad Orellana Alonso, y est&aacute; compuesta por diez cap&iacute;tulos. Colaboran un total de 24 acad&eacute;micos, que aportan sus reflexiones sobre la gesti&oacute;n, innovaci&oacute;n e internacionalizaci&oacute;n en el &aacute;mbito de la educaci&oacute;n superior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El comienzo de este libro es muy interesante, en tanto que se refiere a uno de los temas que mayor debate est&aacute;n concitando en la comunicaci&oacute;n de resultados de evaluaci&oacute;n. Parte del planteamiento que realiza Gacel&#45;&Aacute;vila sobre los <i>rankings</i> globales como parte de los instrumentos de que se dispone para la transparencia, la evaluaci&oacute;n, la calidad y la rendici&oacute;n de cuentas de las instituciones de educaci&oacute;n superior en el entorno competitivo de la econom&iacute;a global del conocimiento. Aborda, desde una posici&oacute;n cr&iacute;tica, los usos de <i>rankings</i> en el contexto universitario latinoamericano, se&ntilde;alando sus efectos. La autora destaca que los de mayor influencia entre los distintos grupos que participan en la educaci&oacute;n superior adoptan el formato de tablas de posiciones, y su valor para comparar el desempe&ntilde;o de las universidades se limita a aquellos que son comprehensivos con investigaci&oacute;n intensiva. Es decir, sus indicadores no son adecuados todav&iacute;a para evaluar el resto de las funciones de las instituciones de educaci&oacute;n superior. Estos instrumentos no eval&uacute;an por s&iacute; mismos la calidad de estas instituciones; por esta raz&oacute;n, la autora plantea que la educaci&oacute;n superior en Am&eacute;rica Latina requiere aprovechar las herramientas actuales de transparencia y evaluaci&oacute;n de la calidad como SCImago, U&#45;Multirank, AHELO y los <i>rankings</i> de sistemas de educaci&oacute;n superior como el U21 Ranking de Sistemas Nacionales de Educaci&oacute;n Superior 2012. Se&ntilde;ala, adem&aacute;s, que pueden ser de utilidad proyectos tales como el Sistema Integral de Informaci&oacute;n sobre la Educaci&oacute;n Superior en Am&eacute;rica Latina (INFOACES) y el European Indicators and Ranking Methodology for University Third Mission (E3M), con el fin de dise&ntilde;ar nuevas estrategias de cambio y modernizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el segundo cap&iacute;tulo del libro, Rosario Hern&aacute;ndez y Efr&eacute;n de la Mora analizan la necesidad de formar cuadros directivos en las instituciones de educaci&oacute;n mexicanas. Plantean que m&aacute;s de la mitad de los rectores de las diferentes universidades p&uacute;blicas y privadas registradas en la Asociaci&oacute;n Nacional de Universidades e Instituciones de Educaci&oacute;n Superior (ANUIES) en M&eacute;xico, no cuentan con grado de doctor. A partir de ah&iacute;, se realiza un an&aacute;lisis de la evoluci&oacute;n de la gesti&oacute;n educativa, y de los programas de posgrado afines a dicho campo del conocimiento en Am&eacute;rica Latina y en los Estados Unidos de Am&eacute;rica. Los autores concluyen con una propuesta de formaci&oacute;n a nivel de doctorado, especializado precisamente en el campo de la gesti&oacute;n de la educaci&oacute;n superior como la que ofrece la Universidad de Guadalajara, y que fue acreditada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnolog&iacute;a (CONACyT) en M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En tercer lugar, Carla Aceves aborda la aplicaci&oacute;n del fen&oacute;meno de la sostenibilidad en todos los niveles educativos para, a partir de ah&iacute;, aplicarlo en las instituciones educativas de educaci&oacute;n superior. Si bien se&ntilde;ala que com&uacute;nmente se confunde con la educaci&oacute;n ambiental, la cual se centra en la relaci&oacute;n entre los humanos y los recursos naturales y elementos ambientales, su aportaci&oacute;n se sit&uacute;a sobre el concepto de que la sostenibilidad en las instituciones de educaci&oacute;n superior (EDS) deber&iacute;a orientarse a la formaci&oacute;n integral y transdisciplinar que debe promoverse para estimular una forma diferente de pensar y de vivir que sea consistente con las necesidades planetarias. En este cap&iacute;tulo, la autora identifica los conocimientos clave, habilidades y objetivos concretos que deber&iacute;an estar presentes en el curr&iacute;culo para poder reorientar la educaci&oacute;n a nivel mundial hacia la sostenibilidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cuarto cap&iacute;tulo, Cristina L&oacute;pez de la Madrid presenta un an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n (TIC) en el mundo con un panorama general del avance que se ha tenido en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os. Algunos de los datos y registros presentados en el Informe Maitland en 1984 se han modificado dr&aacute;sticamente a favor de los pa&iacute;ses en desarrollo. Seg&uacute;n datos de la Uni&oacute;n Internacional en Telecomunicaciones (UIT), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y la Divisi&oacute;n de Estad&iacute;stica de Naciones Unidas (UNSD), &Aacute;frica es la regi&oacute;n que registra el crecimiento m&aacute;s elevado del mundo en la econom&iacute;a de las telecomunicaciones, y algunos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina como Chile, Argentina, M&eacute;xico y Brasil, se han posicionado en lugares importantes en cuanto al acceso y penetraci&oacute;n de algunas TIC. Asimismo, India y China son dos ejemplos notables: en el primero, los desarrollos tecnol&oacute;gicos y la formaci&oacute;n de especialistas en el &aacute;rea de TIC han llevado a ese pa&iacute;s a ser uno de los principales centros mundiales de producci&oacute;n; el segundo se ha destacado por sus importantes inversiones en tecnolog&iacute;a, por lo que en la actualidad es el segundo pa&iacute;s, despu&eacute;s de Estados Unidos, con mayor n&uacute;mero de usuarios de Internet.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Berta Madrigal y Luis Carro, en el quinto cap&iacute;tulo del libro, identifican el rol que han asumido las instituciones de educaci&oacute;n superior (IES) en relaci&oacute;n a la certificaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n de competencias laborales; lo que conlleva la vinculaci&oacute;n de &eacute;stas con el mundo laboral, y el an&aacute;lisis de su contribuci&oacute;n en la formaci&oacute;n del capital humano que demandan los sectores sociales y productivos. Madrigal y Carro primeramente analizan la postura de la ONU, la UNESCO y la OCDE sobre certificaci&oacute;n y acreditaci&oacute;n de competencias (CyAC), y c&oacute;mo lo han asumido las universidades europeas y algunas latinoamericanas. Posteriormente discuten el tema a trav&eacute;s del programa mexicano CONOCER, lo que permite a los autores proponer una estrategia para fortalecer y certificar el modelo de competencias a trav&eacute;s de programas de educaci&oacute;n continua. Mediante estos programas se ofrece a la ciudadan&iacute;a un valor a&ntilde;adido a lo que cada uno adquiere a lo largo de la vida. Estas instituciones deben desarrollar mecanismos adaptados a los contextos en los que se dan y tratar de implementar un sistema normalizado para el balance y reconocimiento de las competencias personales y profesionales. Esta estrategia se convertir&iacute;a en un nexo claro entre la sociedad en general y las personas trabajadoras en particular, con las universidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vicente Gabarda, Victoria Mart&iacute;n de la Rosa, Luis Miguel L&aacute;zaro y Jacqueline Taylor, nos hablan acerca del fen&oacute;meno de la internacionalizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior, que arranca con fuerza sostenida en las d&eacute;cadas finales del pasado siglo, hibrida y se fortalece con el desarrollo y expansi&oacute;n de las nuevas tecnolog&iacute;as aplicadas a los procesos de ense&ntilde;anza y aprendizaje; exponen tambi&eacute;n la manera como esto se produce en el contexto de la creciente e imparable din&aacute;mica de la globalizaci&oacute;n. Se generan as&iacute; nuevas sinergias que exigen el desarrollo creciente y la necesaria democratizaci&oacute;n de las competencias digitales para que, de esta forma, la ciudadan&iacute;a pueda beneficiarse de las nuevas oportunidades de aprendizaje que las plataformas en red empiezan a proporcionar a estudiantes de todo el mundo. Es, sin duda, una nueva y prometedora etapa y modalidad de la educaci&oacute;n superior que incorporar&aacute; nuevas modalidades a las tradicionales formas y modelos hasta ahora vigentes para definir la internacionalizaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El siguiente cap&iacute;tulo, de Andrei F&euml;dorov, Jos&eacute; Gonz&aacute;lez&#45;Such y Jes&uacute;s M. Jornet, presenta una reflexi&oacute;n sobre dos conceptos y/o fen&oacute;menos que est&aacute;n siendo referencia de la educaci&oacute;n superior en la &uacute;ltima d&eacute;cada: la cohesi&oacute;n social y la internacionalizaci&oacute;n. Este tema es central para la educaci&oacute;n superior como vanguardia del avance educativo de los pa&iacute;ses. La globalizaci&oacute;n no siempre es un fen&oacute;meno positivo, que aporte ventajas a los pueblos y a las personas. Es fundamental tener en cuenta el modo de integrar la internacionalizaci&oacute;n para que aporte todas sus potencialidades. En Am&eacute;rica Latina y el Caribe, en especial, las tensiones entre lo local y la internacionalizaci&oacute;n presentan nuevos retos y desaf&iacute;os acerca de los cuales las universidades deben posicionarse. De este modo, el rol que pueden desarrollar las universidades en el dise&ntilde;o de sus titulaciones y en sus modos de actuaci&oacute;n, resulta crucial. Es imprescindible un posicionamiento que integre lo local con la internacionalizaci&oacute;n, y reafirme el compromiso de las universidades como sustrato de pensamiento y de desarrollo cultural, comprometi&eacute;ndose con la consecuci&oacute;n de la cohesi&oacute;n social. Ello, seg&uacute;n los autores, puede abordarse de manera positiva, con modelos educativos que respeten ambas perspectivas. Esta aportaci&oacute;n puede interesar no s&oacute;lo a los docentes, sino tambi&eacute;n a administradores y estudiantes universitarios, entre otros actores involucrados en la ense&ntilde;anza, para el desarrollo y gesti&oacute;n de la educaci&oacute;n superior.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, Carmona, Van der Zee y Van Oudenhoven se centran en su cap&iacute;tulo en el an&aacute;lisis de las competencias interculturales como un instrumento valioso para la adaptaci&oacute;n de los estudiantes de intercambio en educaci&oacute;n superior. Actualmente ya se reconoce que la competencia intercultural es transversal, dado que en este contexto de globalizaci&oacute;n en el que las interacciones se facilitan por medios f&iacute;sicos y tecnol&oacute;gicos, la persona debe completar su visi&oacute;n del mundo y de los otros de una manera m&aacute;s amplia, internalizando su relaci&oacute;n con la diversidad. Por ello, ser competente a nivel intercultural, es una cualidad transversal. Para que ello sea posible hay que considerar diversos factores, entre ellos, como se&ntilde;alan los autores, es muy importante el apoyo social percibido y el contacto interpersonal, pues han comprobado que desarrollan un papel clave a partir de determinadas competencias interculturales que pueden propiciar el &eacute;xito en su experiencia personal y acad&eacute;mica en un contexto intercultural de aprendizaje.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, Amparo P&eacute;rez Carbonell y Genoveva Ramos nos presentan las expectativas que prioriza un grupo de estudiantes universitarios espa&ntilde;oles hacia el mundo laboral. Adem&aacute;s, analizan si en todas las ramas del conocimiento universitario las expectativas son las mismas. Los resultados que presentan en su estudio ponen de manifiesto que los estudiantes universitarios buscan sentirse bien tratados, un buen ambiente laboral, un trabajo gratificante y que les permita desarrollar estrategias de conciliaci&oacute;n con su vida familiar; se trata, pues, de una percepci&oacute;n general, que es base para la toma de decisiones en el momento de enfrentarse a un posible empleo. Igualmente, han identificado que es fundamental para el alumnado que en el momento de acceder a un empleo &eacute;ste les aporte satisfacci&oacute;n y estabilidad, por lo que buscan empresas donde se les permita desarrollar por completo su vida profesional. No son partidarios, en consecuencia, de la movilidad. Estas apreciaciones, no obstante, se dan de manera diferente (estad&iacute;sticamente significativas), en funci&oacute;n de diversas &aacute;reas del conocimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este libro se cierra con la aportaci&oacute;n de Natividad Orellana, Gonzalo Almerich, Jes&uacute;s M. Su&aacute;rez&#45;Rodr&iacute;guez y Consuelo Belloch, quienes plantean una aproximaci&oacute;n a la modelizaci&oacute;n de las competencias en TIC y el uso que hace el profesorado universitario de &eacute;stas. En concreto, se estructuran dos modelos b&aacute;sicos de competencias y uso de las TIC, planteados desde una perspectiva multivariada y considerando el modo en que diferentes factores personales y contextuales inciden en ambos modelos. Los autores consideran que el profesorado es el eje central de la integraci&oacute;n de las TIC en el proceso de ense&ntilde;anza&#45;aprendizaje en educaci&oacute;n superior; no obstante, lo que impide que el profesorado integre de manera adecuada las TIC en el aula, es precisamente su falta de competencia. Por tal motivo, es preciso profundizar en la estructura competencial del profesorado respecto a las TIC (competencias tecnol&oacute;gicas y pedag&oacute;gicas) y en la utilizaci&oacute;n que se hace de las mismas, diferenciando entre dos &aacute;mbitos de uso caracter&iacute;sticos de los recursos tecnol&oacute;gicos por parte del profesorado: personal&#45;profesional y con los alumnos. Consideran necesario este estudio debido a la estrecha relaci&oacute;n positiva de las competencias con el uso de las TIC y, adem&aacute;s, para ayudar a clarificar c&oacute;mo abordar los programas formativos dirigidos al profesorado por parte de las administraciones educativas. Finalmente, los autores se&ntilde;alan que la dotaci&oacute;n de infraestructura en el aula es un requisito necesario, pues supondr&iacute;a un mayor uso por parte del profesorado, aunque no suficiente para la integraci&oacute;n de las TIC. La formaci&oacute;n del profesorado, en este sentido, se considera como un factor indispensable. A partir de este trabajo se entiende que el profesorado utiliza los recursos tecnol&oacute;gicos principalmente para la preparaci&oacute;n de las clases, y dentro de ellas, para la exposici&oacute;n de los contenidos. Esto denota que en la formaci&oacute;n una primera etapa se constituir&aacute; a partir del uso personal&#45;profesional para luego paulatinamente ir introduci&eacute;ndolo en el aula con el alumno. Esto se ha de tener en cuenta en los planes formativos, tanto de la formaci&oacute;n inicial como en los del desarrollo del profesorado, intentando no romper la coherencia entre ambas etapas.</font></p>      ]]></body>
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