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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face=" Verdana">REDES</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face=" Verdana"> <i> <b>Legislaci&oacute;n,    pol&iacute;tica y autonom&iacute;a<a href="#unas">* </a> </b></i></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face=" Verdana">ARMANDO LABRA<a href="#dosas">**</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face=" Verdana">En M&eacute;xico,    la historia de la Universidad se encuentra indisolublemente ligada a la lucha    social por la libertad. La gesta por la autonom&iacute;a universitaria inici&oacute;    sus primeras batallas con la conquista de la Independencia nacional. En efecto,    al triunfo de la Rep&uacute;blica, comenz&oacute; a sustituirse la vieja doctrina    de la ense&ntilde;anza cat&oacute;lica por las profesiones liberales: jurisprudencia,    medicina, ingenier&iacute;a. El predominio de los estudios teol&oacute;gicos,    metaf&iacute;sicos y filos&oacute;ficos, fue gradualmente reemplazado por el    pensamiento racional y el estudio de las ciencias, proceso que no estuvo exento    de conflictos entre el clero, el gobierno y los pensadores de la &eacute;poca.    </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Hist&oacute;ricamente,    la autonom&iacute;a universitaria surge como respuesta de las instituciones    p&uacute;blicas de ense&ntilde;anza superior para cumplir su misi&oacute;n,    frente a las interferencias de los poderes pol&iacute;tico, p&uacute;blico,    econ&oacute;mico y religioso. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Los or&iacute;genes    de la autonom&iacute;a universitaria en nuestro pa&iacute;s se remontan al movimiento    estudiantil de 1875, durante el gobierno de Sebasti&aacute;n Lerdo de Tejada,    que tuvo como protagonistas a los estudiantes de las escuelas de Medicina y    Miner&iacute;a, de los diversos planteles de educaci&oacute;n profesional y    de la Escuela Nacional Preparatoria. El movimiento, apoyado por Ignacio Manuel    Altamirano, Vicente Riva Palacio y Juan de Dios Peza, desemboc&oacute; en la    demanda en favor de la universidad libre, que expresaba la toma de conciencia    de estudiantes y profesores sobre la necesidad de independizar la ense&ntilde;anza    de los dominios del poder clerical y autoritario, como condici&oacute;n para    dar cauce al estudio de los intereses supremos de la sociedad. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">El conocimiento    cient&iacute;fico, destinado no s&oacute;lo a comprender al mundo, sino a transformarlo,    tiene como premisa las libertades de opini&oacute;n y acci&oacute;n. Por tanto,    su aptitud para contrarrestar cualquier intento que la desv&iacute;e de su misi&oacute;n    es condici&oacute;n b&aacute;sica para su desarrollo. &Eacute;sta fue la tesis    defendida por el diputado Justo Sierra, quien en 1881 plante&oacute; por primera    vez, ante el Poder Legislativo, la posibilidad de conferir autonom&iacute;a    a la Universidad. La iniciativa no prosper&oacute;, simplemente porque resultaba    inconcebible que una instituci&oacute;n quedara fuera del control del gobierno    y porque prevaleci&oacute; la visi&oacute;n antipositivista; sin embargo, se    sent&oacute; un precedente. Como secretario de Justicia e Instrucci&oacute;n    P&uacute;blica, Justo Sierra volver&iacute;a a insistir en su propuesta, al    reinaugurar actividades la Universidad Nacional de M&eacute;xico en 1910.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face=" Verdana">Hacia 1914, instruido    por Venustiano Carranza, F&eacute;lix Palavicini, en pleno movimiento revolucionario,    present&oacute; ante el Congreso mexicano el primer proyecto de Ley de Autonom&iacute;a    de la Universidad, el cual desencaden&oacute;, entre 1914 y 1923, seis iniciativas    de ley para otorgar autonom&iacute;a a la Universidad. En los distintos proyectos    permearon las ideas de autogobierno, autolegislaci&oacute;n y autodeterminaci&oacute;n;    sin embargo, fueron rechazadas, incluso repudiadas, desde el gobierno, el Poder    Legislativo y los grupos conservadores de la propia Universidad. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Con el inicio de    la gesti&oacute;n de Jos&eacute; Vasconcelos en la Rector&iacute;a de la Universidad    en 1920, se inaugur&oacute; una etapa de replanteamiento de la instituci&oacute;n,    en la cual se defini&oacute; que la esencia de su compromiso se orientaba hacia    la sociedad, m&aacute;s que hacia el gobierno, como previamente lo hab&iacute;a    concebido Justo Sierra. Desde la nueva concepci&oacute;n y en el contexto de    una intensa movilizaci&oacute;n estudiantil, en julio de 1929, el presidente    Portes Gil propuso al Congreso de la Uni&oacute;n la Ley de Autonom&iacute;a    de la Universidad. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Entre los elementos    principales de la novedosa ley destacan: </font></p>     <blockquote>       <p><font size="1" face=" Verdana">[...] la direcci&oacute;n      de la Universidad quedar&aacute; libre y definitivamente en manos de sus miembros,      maestros y alumnos; pero, junto con la libertad, alumnos y maestros deber&aacute;n      asumir cabalmente el peso de todas las responsabilidades que la gesti&oacute;n      universitaria trae consigo [...]. </font></p>       <p><font size="1" face=" Verdana">La Universidad      libremente resolver&aacute; sus programas de estudio, sobre sus m&eacute;todos      de ense&ntilde;anza y sobre la aplicaci&oacute;n de sus fondos y recursos.      </font></p>       <p><font size="1" face=" Verdana">En el Gobierno      de la Universidad participar&aacute;n maestros, los alumnos y ex alumnos [...].      </font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face=" Verdana">Cabe se&ntilde;alar    que la decisi&oacute;n de conceder la autonom&iacute;a a la Universidad Nacional    nunca signific&oacute; la renuncia del Estado mexicano a las potestades conferidas    en la Constituci&oacute;n acerca de su responsabilidad respecto a la pol&iacute;tica    educativa. La autonom&iacute;a, reconoce, respeta y alienta el esp&iacute;ritu    libre, creador y cr&iacute;tico, contribuyendo as&iacute; a su compromiso con    la sociedad y a los fines educativos de la naci&oacute;n. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">El ejercicio y    el concepto mismo de la autonom&iacute;a universitaria fueron evolucionando.    En 1933, y como reacci&oacute;n a un conflicto universitario desatado en torno    a la orientaci&oacute;n ideol&oacute;gica de la Universidad, el presidente Abelardo    Rodr&iacute;guez present&oacute; una iniciativa al Congreso de la Uni&oacute;n    para modificar la Ley Org&aacute;nica y concederle a la Universidad Nacional    la &#8220;total autonom&iacute;a&#8221;. Con dicha Ley, sin embargo, la Universidad    perd&iacute;a su car&aacute;cter nacional, denomin&aacute;ndose s&oacute;lo    Universidad Aut&oacute;noma de M&eacute;xico. El Estado renunciaba a toda intervenci&oacute;n    en la vida interna de la instituci&oacute;n y se obligaba a concederle un subsidio    anual para su sostenimiento. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Frente a un nuevo    debate nacional, as&iacute; como por la necesidad de asegurar el financiamiento    suficiente para la actividad universitaria, en diciembre de 1944 la Ley Org&aacute;nica    expedida por el Congreso reintegr&oacute; el car&aacute;cter nacional a la UNAM    ratificando su autonom&iacute;a, al establecer que la Universidad: </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; Es una    corporaci&oacute;n p&uacute;blica, organismo descentralizado del Estado. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; Est&aacute;    dotada de plena capacidad jur&iacute;dica y tiene derecho para: </font></p>     <blockquote>       <p><font size="2" face=" Verdana">organizarse como      lo estime mejor dentro de los lineamientos generales se&ntilde;alados por      la misma ley; impartir sus ense&ntilde;anzas y desarrollar sus investigaciones,      de acuerdo con los principios de libertad de c&aacute;tedra y de investigaci&oacute;n,      y expedir certificados de estudios, grados y t&iacute;tulos, y administrar      su patrimonio. </font></p> </blockquote>     <p><font size="2" face=" Verdana">Luego de la entrada    en vigor de la Ley Org&aacute;nica de la UNAM, la instituci&oacute;n vivi&oacute;    una etapa en la cual la autonom&iacute;a universitaria fue puesta a prueba.    La Universidad Nacional registr&oacute; la mayor expansi&oacute;n de su historia,    convirti&eacute;ndose en palanca indiscutible del desarrollo nacional. Sin embargo,    su consolidaci&oacute;n como espacio de debate plural y conciencia cr&iacute;tica    de la sociedad mexicana propici&oacute;, en las d&eacute;cadas de los sesenta    y setenta, intromisiones antag&oacute;nicas que violentaron la autonom&iacute;a    al prohijar la suspensi&oacute;n forzada de las actividades acad&eacute;micas.    Tales agravios, antes que debilitar, terminaron fortaleciendo los principios    que dan sustento moral y pol&iacute;tico a la autonom&iacute;a universitaria.    </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">En el marco del    primer cincuentenario de la primera Ley que proclamaba la autonom&iacute;a universitaria,    y en respuesta a la demanda que hab&iacute;an venido planteando autoridades    y sectores universitarios de diversas entidades federativas, en 1979 el presidente    L&oacute;pez Portillo envi&oacute; al Congreso de la Uni&oacute;n la iniciativa    que adicion&oacute; el art&iacute;culo tercero de nuestra Carta Magna, garantizando    constitucionalmente la autonom&iacute;a de las universidades p&uacute;blicas.    En 1980, el Poder Legislativo aprob&oacute; la iniciativa que define las funciones    de la universidad p&uacute;blica y establece la autonom&iacute;a como la facultad    para gobernarse a s&iacute; misma. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">A 75 a&ntilde;os    de haber sido conquistada, la autonom&iacute;a universitaria es hoy una directriz    fundamental de las instituciones p&uacute;blicas de educaci&oacute;n superior.    La autonom&iacute;a de la Universidad es, ante todo, un precepto que garantiza    la autogesti&oacute;n institucional, la libertad de pensamiento, la responsabilidad    social en el cumplimiento de su misi&oacute;n. S&oacute;lo puede emanar de postulados    democr&aacute;ticos, y &uacute;nicamente tiene cabida en espacios de discusi&oacute;n    abierta y plural. Por medio del ejercicio pleno de la autonom&iacute;a, la vida    universitaria preserva la unidad en la diversidad como condici&oacute;n necesaria    para generar conocimientos cient&iacute;ficos y asegurar el desarrollo de una    verdadera cultura democr&aacute;tica. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Actualmente, la    autonom&iacute;a confiere a la Universidad: </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; La capacidad    de crear las disposiciones e instrumentos legales que rijan su vida interna.    </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; La facultad    para gobernarse a s&iacute; misma mediante f&oacute;rmulas democr&aacute;ticas,    permitiendo la participaci&oacute;n activa de su comunidad. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; La responsabilidad    de decidir acerca del contenido y orientaci&oacute;n acad&eacute;micos de los    planes y programas docentes, de investigaci&oacute;n y de extensi&oacute;n de    los beneficios de la cultura, garantizando la libertad de c&aacute;tedra e investigaci&oacute;n.    </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; El derecho    de administrar su patrimonio. El apoyo econ&oacute;mico fundamental para el    cumplimiento de su funci&oacute;n provendr&aacute; del gobierno federal. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">&#8226; El compromiso    con la justicia social, as&iacute; como la atenci&oacute;n a los problemas nacionales    y la rendici&oacute;n de cuentas que aseguren una Universidad al servicio de    los intereses de la sociedad. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">La autonom&iacute;a    se ha convertido en un medio vital para el desenvolvimiento de la Universidad    Nacional porque le permite cumplir sus funciones y contribuir con eficacia al    desarrollo nacional. Es una cualidad que refuerza la condici&oacute;n p&uacute;blica    y laica de la educaci&oacute;n y la convierte en un instrumento insustituible    de movilidad social entre los mexicanos. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">La Universidad    Nacional asume su autonom&iacute;a para enfrentar cualquier obst&aacute;culo    que distraiga su quehacer en favor de la sociedad a la cual sirve. La autonom&iacute;a,    m&aacute;s que un precepto jur&iacute;dico o estatutario, es una instituci&oacute;n    permanente que se redefine en el tiempo, de acuerdo con las condiciones socio-pol&iacute;ticas    e hist&oacute;ricas imperantes. La autonom&iacute;a es acad&eacute;mica pero    tambi&eacute;n administrativa; por ello, la Universidad est&aacute; obligada    a entregar oportunamente cuentas claras y transparentes de los recursos p&uacute;blicos    que la naci&oacute;n pone en sus manos. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">La autonom&iacute;a    universitaria no significa extraterritorialidad; sus l&iacute;mites est&aacute;n    regidos por el marco jur&iacute;dico nacional. No obstante, implica el respeto    del poder p&uacute;blico a las formas de gobierno y organizaci&oacute;n universitarias;    a sus valores fundamentales: libertad de c&aacute;tedra, investigaci&oacute;n,    creaci&oacute;n, y a la potestad de administrar su patrimonio. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">El derecho a la    autonom&iacute;a es tambi&eacute;n una obligaci&oacute;n de las universidades    en cuanto entidades de inter&eacute;s p&uacute;blico. En el contexto de una    nueva relaci&oacute;n entre Estado, Universidad y sociedad, surgen nuevas responsabilidades    que la Universidad adquiere en el contexto de una sociedad cada vez m&aacute;s    participativa y exigente. Por consecuencia, la rendici&oacute;n de cuentas en    t&eacute;rminos de acciones y resultados es una condici&oacute;n fundamental,    no s&oacute;lo para la satisfacci&oacute;n de la comunidad universitaria, sino    para preservar la autonom&iacute;a y cumplir con el cometido que, por ley, la    naci&oacute;n le asigna. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">En suma, la historia    de la autonom&iacute;a universitaria forma parte del recuento de las permanentes    luchas del pueblo mexicano para conquistar la libertad, la justicia y la democracia.    Gracias a la visi&oacute;n y sacrificio de mexicanos l&uacute;cidos, comprometidos    con las mejores causas de la naci&oacute;n, la Universidad ha conquistado la    autonom&iacute;a y ha logrado elevarla al rango de garant&iacute;a constitucional.    </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">As&iacute; lo reconoce    hoy el Senado de la Rep&uacute;blica al conmemorar, en sesi&oacute;n solemne    y con una placa alusiva, la conquista de la Autonom&iacute;a de la UNAM hace    75 a&ntilde;os. Hoy, la UNAM, precisamente por ser aut&oacute;noma y nacional,    refrenda su compromiso y su responsabilidad social. Con base en el mandato constitucional,    por tanto, demanda los recursos necesarios para cumplir con la funci&oacute;n    que la sociedad le ha encomendado. </font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">Ante un mundo en    constante cambio, la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico asume    la obligaci&oacute;n esencial de sostener los ideales de la supremac&iacute;a    del esp&iacute;ritu, de la cultura y de la dignidad humana asentada en su autonom&iacute;a.    Ha de seguir formando profesionistas capaces, con responsabilidad social; ha    de seguir investigando para conocer y aportar mejores soluciones a los problemas    que aquejan a la naci&oacute;n, esforz&aacute;ndose por consolidar ciencia y    tecnolog&iacute;a propias; ha de seguir forjando humanistas y creadores que    extiendan los beneficios de la cultura a la sociedad entera. &Eacute;sas son,    deben ser y ser&aacute;n, para el presente y el porvenir, las tareas hist&oacute;ricas    de la Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face=" Verdana"><a name="unas"></a>* Si bien este texto no fue    presentado en el Debate Contempor&aacute;neo sobre la Autonom&iacute;a Universitaria,    nos pareci&oacute; pertinente publicarlo en esta secci&oacute;n debido a la    tem&aacute;tica que aborda.</font></p>     <p><font size="2" face=" Verdana">     <br>   <a name="dosas"></a>** Secretario T&eacute;cnico del Consejo de Planeaci&oacute;n    de la UNAM.</font></p>     <p>&nbsp; </p>      ]]></body>
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