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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Diana P&eacute;rez, <i>Sentir, desear, creer. Una aproximaci&oacute;n filos&oacute;fica a los conceptos psicol&oacute;gicos</i></b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Federico Burdman</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Prometeo Libros, Buenos Aires, 2013, 278 pp.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Buenos Aires/ANPCyT</i> <a href="mailto:federicoburdman@gmail.com">federicoburdman@gmail.com</a></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La publicaci&oacute;n de <i>Sentir, desear, creer</i> representa, sin duda, un importante acontecimiento en el mundo de habla hispana para todos los interesados en la filosof&iacute;a de la mente, no s&oacute;lo porque incluye amplias discusiones sobre muchos de los problemas que han dominado la tem&aacute;tica en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, sino porque lo hace integrando aportes de diversas tradiciones en filosof&iacute;a y ciencias cognitivas. En este sentido, la contribuci&oacute;n del libro a los debates contempor&aacute;neos en filosof&iacute;a de la mente va m&aacute;s all&aacute; de la rese&ntilde;a informativa sobre las diferentes opciones te&oacute;ricas disponibles en la bibliograf&iacute;a y apunta a la construcci&oacute;n de un enfoque original y novedoso.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El tema central de <i>Sentir, desear, creer</i> es el an&aacute;lisis filos&oacute;fico de los conceptos psicol&oacute;gicos de sentido com&uacute;n, tema que oficia como hilo conductor para el tratamiento de diversos debates en torno a la psicolog&iacute;a <i>folk,</i> en primer lugar, y que incluye tambi&eacute;n una discusi&oacute;n de las consecuencias que pueden extraerse de la teor&iacute;a propuesta sobre los conceptos psicol&oacute;gicos respecto del problema mente&#45;cuerpo, la relaci&oacute;n entre la experiencia y los juicios acerca de la experiencia, las bases no conceptuales de los estados conceptuales y la relaci&oacute;n entre la "imagen manifiesta" del sentido com&uacute;n y la correspondiente a una futura ciencia madura, junto con otros temas relacionados.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El recorrido del libro comienza con una discusi&oacute;n sobre las opciones te&oacute;ricas est&aacute;ndar en la filosof&iacute;a y las ciencias cognitivas respecto de la naturaleza de los conceptos en general y sobre la relaci&oacute;n entre el nivel conceptual y el lenguaje ordinario (cap&iacute;tulo 1). Tomando como criterio de adecuaci&oacute;n la utilidad te&oacute;rica para el desarrollo de la tem&aacute;tica espec&iacute;fica del libro, el marco general adoptado por P&eacute;rez se ubica dentro de la tradici&oacute;n normativista, con expl&iacute;citas reminiscencias wittgensteinianas: los conceptos son vistos como normas que rigen el espacio de inferencias posibles (tanto te&oacute;ricas como pr&aacute;cticas), donde la <i>gram&aacute;tica</i> de cada concepto se entiende como el conjunto de relaciones criteriales para su aplicaci&oacute;n, tomando como punto de partida la particular noci&oacute;n wittgensteiniana de "criterio" tal como fue elaborada por PM.S. Hacker. De este modo, la discusi&oacute;n sobre los conceptos se ubica en el nivel personal y no se parte de una teor&iacute;a representacional de la mente.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio espec&iacute;fico sobre los conceptos psicol&oacute;gicos ordinarios (cap&iacute;tulo 2) toma tambi&eacute;n como punto de partida dos aportes wittgensteinianos: primero, el rasgo peculiar de los conceptos psicol&oacute;gicos est&aacute; dado por la asimetr&iacute;a entre sus usos en primera y tercera persona (donde los usos de primera persona carecen de criterios evidenciales/justificatorios para su aplicaci&oacute;n), y segundo, los patrones de uso de los diferentes conceptos psicol&oacute;gicos son altamente heterog&eacute;neos. A partir del desarrollo de esta &uacute;ltima idea encontramos una de las ideas caracter&iacute;sticas del libro, en tanto que el abordaje pretende ir m&aacute;s all&aacute; de la "pretensi&oacute;n imperialista de la creencia" (p. 54) para ocuparse igualmente de las caracter&iacute;sticas distintivas de los conceptos vinculados con las emociones y las sensaciones. Tomando entonces la distinci&oacute;n entre actitudes proposicionales, emociones y sensaciones, la propuesta de P&eacute;rez consiste en pensar los conceptos de emoci&oacute;n como los conceptos psicol&oacute;gicos b&aacute;sicos, en la medida en que reflejan en un todo complejo tanto el aspecto cualitativo asociado normalmente a lo sensible, como la direccionalidad y las disposiciones a la conducta, caracter&iacute;sticas centrales de las actitudes proposicionales. En este sentido, la propuesta consiste en pensar los conceptos de actitud proposicional y de sensaci&oacute;n como "abstracciones" del conjunto de rasgos complejos que encontramos en los conceptos de emoci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La conclusi&oacute;n de la discusi&oacute;n anterior da como resultado una de las ideas centrales del libro: en el n&uacute;cleo b&aacute;sico de nuestros conceptos psicol&oacute;gicos encontramos una fusi&oacute;n o confluencia de las perspectivas de primera y de tercera personas, simbolizada por el modo en que ambas se encuentran unidas en nuestros conceptos de emoci&oacute;n. A partir de esta propuesta, los tres cap&iacute;tulos siguientes presentan una discusi&oacute;n cr&iacute;tica de las principales opciones te&oacute;ricas disponibles en la bibliograf&iacute;a para dar cuenta de la psicolog&iacute;a <i>folk,</i> reflejando los matices propios de las diferentes versiones de cada alternativa te&oacute;rica, as&iacute; como los problemas generales que enfrentan todas ellas, derivados centralmente de la opci&oacute;n exclusiva por una perspectiva centrada en el sujeto o en la conducta observable. Las perspectivas de tercera persona (cap&iacute;tulo 3) remiten centralmente a la conocida "teor&iacute;a de la teor&iacute;a", mostrando los problemas que subyacen detr&aacute;s del recurso a la noci&oacute;n de <i>teor&iacute;a,</i> a la asimilaci&oacute;n de la distinci&oacute;n te&oacute;rico/observacional (no carente de problemas en s&iacute; misma) a la distinci&oacute;n mental/f&iacute;sico, y a las dificultades para dar cuenta de c&oacute;mo principios abstractos generales pueden dar lugar a la predicci&oacute;n o explicaci&oacute;n de acciones particulares contextualmente situadas. Adem&aacute;s, se se&ntilde;ala que este conjunto de opciones te&oacute;ricas deja fuera de la discusi&oacute;n los aspectos vinculados con las reacciones emocionales en nuestras interacciones con los dem&aacute;s y tiene problemas para dar cuenta de la asimetr&iacute;a entre los casos de autoatribuci&oacute;n y de heteroatribuci&oacute;n de estados psicol&oacute;gicos. De modo complementario, el defecto principal de las opciones desde la perspectiva de primera persona (las diferentes variantes filos&oacute;ficas o cient&iacute;ficas de la teor&iacute;a de la simulaci&oacute;n) est&aacute; dado, a ojos de P&eacute;rez, por la falta de atenci&oacute;n al papel que la conducta observable desempe&ntilde;a, junto con los aspectos fenomenol&oacute;gicos, en la constituci&oacute;n y el aprendizaje de los conceptos psicol&oacute;gicos. As&iacute; es que este tipo de propuestas cae bajo alguna forma de las cr&iacute;ticas anticartesianas cl&aacute;sicas de Sellars, Wittgenstein o Ryle (cap&iacute;tulo 4). Por &uacute;ltimo, las perspectivas de segunda persona (cap&iacute;tulo 5) aciertan al recordarnos la importancia central del involucramiento corporal y emocional para dar cuenta de muchas de nuestras interacciones, pero en sus versiones usuales fallan al suponer que ese tipo de interacciones directas pueden entenderse prescindiendo de nuestras capacidades conceptuales y muestran problemas para integrar el plano conceptual con el emotivo&#45;corporal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, el sentido en que cabe pensar la red formada por nuestros conceptos psicol&oacute;gicos como una <i>teor&iacute;a</i> est&aacute; dado, a ojos de P&eacute;rez, por dos de los rasgos asociados a esa idea: la revisabilidad y la continuidad entre el sentido com&uacute;n y la ciencia. Ambos aspectos se desarrollan a partir de una discusi&oacute;n de la alternativa mooriano&#45;wittgensteiniana que Eduardo Rabossi propuso bas&aacute;ndose en la noci&oacute;n de "convicci&oacute;n b&aacute;sica de sentido com&uacute;n" como modo de bloquear las aparentes consecuencias eliminativistas que traer&iacute;a aparejadas el considerar la psicolog&iacute;a <i>folk</i> como una teor&iacute;a (cap&iacute;tulo 6). En dicha discusi&oacute;n encontramos otra de las ideas principales de P&eacute;rez a lo largo del libro: aun cuando el realismo acerca de los estados psicol&oacute;gicos fuese falso y nuestros conceptos psicol&oacute;gicos fuesen s&oacute;lo un "modo de hablar" acerca de nosotros mismos, y aunque el surgimiento de este modo de hablar respondiese a hechos enteramente contingentes en la historia de nuestra cultura o de nuestra especie, seguir&iacute;a siendo cierto que ese modo de comprender nuestras propias acciones y las de los dem&aacute;s es un rasgo constitutivo de los seres humanos que somos. De ese modo, una teor&iacute;a cient&iacute;fica futura que prescindiese por completo de las distinciones que capta nuestro vocabulario mentalista no representar&iacute;a una visi&oacute;n m&aacute;s exacta de la misma realidad se&ntilde;alada por nuestros conceptos psicol&oacute;gicos, sino un cambio de tema.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los problemas centrales de una posici&oacute;n filos&oacute;fica centrada en el an&aacute;lisis de nuestros conceptos es dar cuenta de sus precursores no conceptuales, contando la historia (que Davidson consider&oacute; imposible) acerca de c&oacute;mo el mundo conceptual de contenidos proposicionales, relaciones inferenciales y propiedades sem&aacute;nticas puede ser visto como un desarrollo a partir de capacidades o contenidos de &iacute;ndole no conceptual. A este problema est&aacute; dedicado el ambicioso cap&iacute;tulo 7, y P&eacute;rez lo aborda por medio de la construcci&oacute;n de dos <i>genealog&iacute;as</i> (en el sentido nietzscheano reivindicado por Bernard Williams) de los conceptos psicol&oacute;gicos: desde una perspectiva ontogen&eacute;tica y desde una perspectiva filogen&eacute;tica. Las respectivas "historias" del surgimiento de los conceptos psicol&oacute;gicos se ubican dentro de un marco naturalista y, por lo tanto, pretenden ser compatibles con los hechos establecidos en las investigaciones cient&iacute;ficas relevantes en cada caso. La genealog&iacute;a ontogen&eacute;tica propuesta por P&eacute;rez pretende mostrar la verosimilitud del papel central asignado a los conceptos de emoci&oacute;n (cap&iacute;tulo 2), entendidos ahora como precursores en la adquisici&oacute;n de los conceptos de creencia y deseo. La genealog&iacute;a filogen&eacute;tica, apoyada en parte en los trabajos del arque&oacute;logo cognitivo Stephen Mithen, establece que es b&aacute;sica la atribuci&oacute;n de intenciones y sensaciones, as&iacute; como la expresi&oacute;n y comprensi&oacute;n de las emociones b&aacute;sicas (darwinianas) en contextos transparentes. En este marco, la aparici&oacute;n de capacidades ling&uuml;&iacute;sticas resulta clave para poder atribuir estados con contenido proposicional, aunque no para todo estado psicol&oacute;gico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A continuaci&oacute;n, el problema de la relaci&oacute;n entre nuestra comprensi&oacute;n psicol&oacute;gica de sentido com&uacute;n y la "imagen cient&iacute;fica" de nuestras mentes se retoma a partir de la propuesta de considerar los conceptos psicol&oacute;gicos como conceptos de clase natural (cap&iacute;tulo 8). Las consecuencias realistas y/o esencialistas de esta posici&oacute;n son matizadas mediante el sentido especial de "clase natural" elaborado por P&eacute;rez. Tomando como punto de partida la concepci&oacute;n cl&aacute;sica del significado de Putnam, el componente ind&eacute;xico puede entenderse, sin embargo, con base en una concepci&oacute;n m&aacute;s amplia de la "esencia" por descubrir en el fen&oacute;meno, en la que &eacute;sta no implique mayores compromisos que los relacionados con la idea de formular teor&iacute;as que postulen y expliquen el funcionamiento de los "mecanismos ocultos". Al reemplazar la identificaci&oacute;n de una esencia microestructural con la referencia a teor&iacute;as explicativas, esta lectura del componente ind&eacute;xico resulta, a ojos de P&eacute;rez, compatible con una interpretaci&oacute;n no realista de las teor&iacute;as postuladas. Adem&aacute;s, seg&uacute;n propone P&eacute;rez, en el caso de muchos de nuestros conceptos psicol&oacute;gicos (aunque no de nuestros conceptos de emociones b&aacute;sicas), las "esencias" relevantes pueden no apuntar en un sentido importante a aspectos microestructurales, sino ser esencias funcionales o estar dadas por tipos normativos m&aacute;s fuertemente atravesados por condiciones sociohist&oacute;ricas. El elemento estereot&iacute;pico, complemento del elemento ind&eacute;xico, est&aacute; dado por las relaciones criteriales de uso entendidas de un modo wittgensteiniano.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los dos cap&iacute;tulos finales (9 y 10), as&iacute; como el ap&eacute;ndice del libro, pueden verse como una <i>coda</i> del n&uacute;cleo de ideas sobre los conceptos psicol&oacute;gicos desarrollado en los cap&iacute;tulos anteriores. En el cap&iacute;tulo 9, la visi&oacute;n de los conceptos psicol&oacute;gicos desarrollada en el libro se usa como herramienta para desmontar algunos argumentos muy influyentes en la bibliograf&iacute;a sobre el problema mente&#45;cuerpo: el argumento de Kripke contra la teor&iacute;a de la identidad y algunos argumentos en favor del eliminativismo. El cap&iacute;tulo 10, a su vez, analiza cr&iacute;ticamente el intento de recurrir a la noci&oacute;n de "concepto fenom&eacute;nico" para bloquear las consecuencias pretendidas de los argumentos m&aacute;s usuales contra el fisicalismo: los experimentos mentales sobre espectros invertidos y zombis, el "argumento del conocimiento" de Jackson y el argumento del hiato explicativo. A partir de los desarrollos anteriores, P&eacute;rez concluye que la noci&oacute;n de "concepto fenom&eacute;nico" no puede ser la llave maestra que algunos fisicalistas han supuesto que ser&iacute;a, pero esboza de todos modos formas alternativas de responder a tales argumentos que pretenden mostrar que la noci&oacute;n es prescindible en la caja de herramientas de un fil&oacute;sofo fisicalista.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por &uacute;ltimo, el ap&eacute;ndice presenta una discusi&oacute;n sobre los trastornos del espectro autista y el s&iacute;ndrome de Asperger, con el objetivo de poner en cuesti&oacute;n el modo en que por lo general se citan tales condiciones m&eacute;dico&#45;psiqui&aacute;tricas como evidencia en favor de las diferentes teor&iacute;as en torno a la psicolog&iacute;a <i>folk,</i> y al mismo tiempo se resalta la importancia (filos&oacute;fica, cient&iacute;fica y humana) de pensar en la "esencia" de tales casos en t&eacute;rminos de tipos normativos socialmente constituidos.</font></p>      ]]></body>
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