<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0185-2450</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Diánoia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Diánoia]]></abbrev-journal-title>
<issn>0185-2450</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Filosóficas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0185-24502010000200015</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hermenéutica analógica. La analogía en la antropología y la historia]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Salazar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mónica]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Filosofía y Letras ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>11</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>11</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>55</volume>
<numero>65</numero>
<fpage>262</fpage>
<lpage>266</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0185-24502010000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0185-24502010000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0185-24502010000200015&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as bibliogr&aacute;ficas</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez de Le&oacute;n Portilla (comp.), <i>Hermen&eacute;utica anal&oacute;gica. La analog&iacute;a en la antropolog&iacute;a y la historia</i></b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>M&oacute;nica G&oacute;mez Salazar</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>UNAM/Itaca, M&eacute;xico, 2009, 211 pp.</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Filosof&iacute;a y Letras Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico</i> <a href="mailto:monigomi73@yahoo.com">monigomi73@yahoo.com</a></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La hermen&eacute;utica anal&oacute;gica en la antropolog&iacute;a y la historia es de gran relevancia para la &eacute;tica, pues es en el proceso de comprensi&oacute;n donde actualizamos nuestra responsabilidad colectiva y el compromiso de comunicarnos con otros a fin de construir unas condiciones de justicia interculturales que nos permitan a los interpretantes ser sujetos de las decisiones que determinan nuestras acciones.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un art&iacute;culo publicado en <i>The New York Review,</i> Isaiah Berlin afirmaba: "Las formas de vida difieren. Son muchos los fines, los principios morales. Pero no son infinitamente muchos; deben estar dentro del horizonte humano. Si no es as&iacute;, entonces est&aacute;n fuera de la esfera humana."<sup><a href="#notas">1</a></sup> Y agregaba: "Somos libres de criticar los valores de otras culturas &#91;...&#93;, pero no podemos pretender no comprenderlos en absoluto, o considerarlos simplemente como subjetivos &#91;.. .&#93;"<sup><a href="#notas">2</a></sup> Gadamer nos dir&aacute;: "Comprender es, entonces, un caso especial de la aplicaci&oacute;n de algo general a una situaci&oacute;n concreta y determinada."<sup><a href="#notas">3</a></sup> Ya en la <i>Metaf&iacute;sica</i> Arist&oacute;teles afirmaba: "tu materia, tu forma, tu causa eficiente no son las m&iacute;as, s&oacute;lo son las mismas en su noci&oacute;n general".<sup><a href="#notas">4</a></sup> En el &aacute;mbito de la &eacute;tica, uno de los problemas a los que nos enfrentamos es c&oacute;mo saber que lo que un hombre tiene por bueno en su forma de vida concreta corresponde a lo que se exige de &eacute;l en lo general. Beuchot afirma en su <i>Tratado de hermen&eacute;utica anal&oacute;gica</i> que "usualmente accedemos a la objetividad por medio de la intersubjetividad, esto es, mediante el di&aacute;logo".<sup><a href="#notas">5</a></sup> Y es en ese di&aacute;logo, contin&uacute;a este autor, "en el que se puede decidir si nuestra interpretaci&oacute;n es v&aacute;lida o no &#91;.. .&#93;"<sup><a href="#notas">6</a></sup> Para decirlo con Arist&oacute;teles, si el saber moral, a diferencia del saber te&oacute;rico y demostrable, es relativo a las acciones, esquem&aacute;tico e impreciso,<sup><a href="#notas">7</a></sup> &iquest;c&oacute;mo distinguir cuando nuestra interpretaci&oacute;n, nuestra comprensi&oacute;n del otro es adecuada? &iquest;C&oacute;mo saber que nuestra decisi&oacute;n moral, relativa a un contexto concreto, es correcta? Una respuesta la tenemos en la <i>phr&oacute;nesis</i> y en la aplicaci&oacute;n de la analog&iacute;a, esto es, poner l&iacute;mites proporcionales, mediar entre extremos.<sup><a href="#notas">8</a></sup> Pero la <i>phr&oacute;nesis</i> no se limita a la capacidad de elegir los medios correctos para asegurar una decisi&oacute;n adecuada, es una disposici&oacute;n &eacute;tica donde la acci&oacute;n buena es ella misma el fin. Parece propio del hombre prudente, nos viene a decir Arist&oacute;teles, el ser capaz de deliberar rectamente sobre lo que es bueno y conveniente para vivir bien en general.<sup><a href="#notas">9</a></sup> "Pero nadie delibera sobre lo que no puede ser de otra manera, ni sobre lo que no es capaz de hacer."<sup><a href="#notas">10</a></sup> Deliberamos con prudencia cuando deseamos actuar justamente, y este actuar siempre es en relaci&oacute;n con otro.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro <i>Hermen&eacute;utica anal&oacute;gica. La analog&iacute;a en la antropolog&iacute;a y la historia,</i> que aqu&iacute; se rese&ntilde;a, muestra a lo largo de sus cap&iacute;tulos el compromiso &eacute;tico que adquirimos al comprender y evaluar prudencialmente las pr&aacute;cticas sociales de una forma de vida frente a otras. En el primer cap&iacute;tulo, Ambrosio Velasco distingue tres momentos del razonamiento anal&oacute;gico en la comprensi&oacute;n de culturas distintas. Un primer momento en el que se reconocen las diferencias de pr&aacute;cticas, instituciones y valores de la otra cultura. Un segundo momento en el que se hace un esfuerzo por encontrar semejanzas para subrayar lo valioso entre las dos culturas. Un tercer momento en el que, desde esa base com&uacute;n, se delibera prudencialmente sobre los aspectos cuestionables de los horizontes culturales respectivos. Si, como afirmaba Tuc&iacute;dides en <i>La guerra del Peloponeso,</i> quien est&aacute; fuera de su patria es capaz de aprender a conocer mejor a los suyos porque sabe qui&eacute;nes son los otros, para comprendernos interculturalmente es necesaria una cr&iacute;tica reflexiva de las culturas ajenas y de la propia. Ra&uacute;l Alcal&aacute; lo dice muy claro en su contribuci&oacute;n: "&#91;el di&aacute;logo&#93; permite juzgar sin presuposici&oacute;n de universalidad y sin caer en una equivocidad que lleve a la inconmensurabilidad. Lo que s&iacute; supone este di&aacute;logo es un contacto entre culturas que permite enjuiciarse una a la otra para compartir cosas valiosas y rechazar las que no lo son."<sup><a href="#notas">11</a></sup> Siguiendo a Alcal&aacute;, el concebir al hombre en el &aacute;mbito de una comunidad lo sit&uacute;a como ser moral, como ser responsable de sus acciones. Recordemos a Arist&oacute;teles: vivir bien es vivir bien como ser social.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n Gadamer, para comprender una tradici&oacute;n se requiere un horizonte hist&oacute;rico, o para decirlo m&aacute;s claramente, para poder comprender una situaci&oacute;n hist&oacute;rica ajena se requiere que uno se desplace desde el horizonte que le es propio; este desplazarse significa llevarse uno mismo hasta esa otra situaci&oacute;n. "Si uno se desplaza, por ejemplo, a la situaci&oacute;n de otro hombre, uno le comprender&aacute;, esto es, se har&aacute; consciente de su alteridad &#91;. . .&#93;"<sup><a href="#notas">12</a></sup> Podr&iacute;amos decir que esa posici&oacute;n entre extra&ntilde;eza y familiaridad es el punto medio<sup><a href="#notas">13</a></sup> en el que quien se desplaza no se asimila al otro, pero tampoco lo somete, los horizontes de las tradiciones particulares se ampl&iacute;an y responden a las exigencias de lo general. En su texto, Mauricio Beuchot nos muestra c&oacute;mo fray Diego Dur&aacute;n hizo uso de la analog&iacute;a y encontr&oacute; la filiaci&oacute;n gen&eacute;tica de los indios con las tribus perdidas de Israel; de esta manera, los indios pasaron a ser seres humanos, sujetos de derechos. Como bien se&ntilde;ala Beuchot, el antrop&oacute;logo y el historiador son dos de los cient&iacute;ficos sociales que de mejor manera muestran que la analog&iacute;a nos permite reducir la otredad acerc&aacute;ndola a la semejanza, y, podr&iacute;amos agregar, esa posibilidad de comprendernos permite la construcci&oacute;n de unas condiciones de justicia. El texto de Ricardo Mart&iacute;nez Lacy es ilustrativo a este respecto; nos hace notar que Las Casas acompa&ntilde;a la relaci&oacute;n cronol&oacute;gica de los sucesos con consideraciones sobre su significado en paralelo hist&oacute;rico. As&iacute;, sirvi&eacute;ndose de Arist&oacute;teles, Las Casas muestra que los ind&iacute;genas pueden gobernarse a s&iacute; mismos, un objetivo de gran relevancia para ese entonces &#8212;y para nuestros d&iacute;as&#8212;, porque la autarqu&iacute;a en Arist&oacute;teles representa la autosuficiencia de la comunidad de la que los hombres son miembros. Las Casas reconoce en los ind&iacute;genas seres sociales capaces de tomar sus propias decisiones; seres con facultad de elegir, que saben lo que hacen, que pueden elegir prudentemente y hacerlo virtuosamente, con firmeza y de forma inquebrantable.<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gadamer tiene raz&oacute;n al afirmar que el horizonte del presente est&aacute; en un proceso de constante formaci&oacute;n en la medida en que estamos obligados a poner a prueba nuestros prejuicios. Parte de esta prueba es el encuentro con el pasado y la comprensi&oacute;n de la tradici&oacute;n de la que procedemos.<sup><a href="#notas">15</a></sup> Comprendemos nuestro presente en relaci&oacute;n con el pasado; <i>Hermen&eacute;utica anal&oacute;gica. La analog&iacute;a en la antropolog&iacute;a y la historia</i> lo ilustra de modo sobresaliente. Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez nos muestra c&oacute;mo Sahag&uacute;n penetr&oacute; en la memoria escrita de los c&oacute;dices y en la memoria oral del pueblo. Para comprender, fray Bernardino aprendi&oacute; a interpretar ese otro mundo desde el n&aacute;huatl; en t&eacute;rminos kuhnianos, aprendi&oacute; a estructurar el mundo desde el lenguaje del otro, pero tambi&eacute;n, en ese proceso de aprendizaje y comprensi&oacute;n a trav&eacute;s de las preguntas, del escuchar, del dejar hablar, reconfigur&oacute; su propia identidad haci&eacute;ndose parte de ese nuevo mundo. El interpretar al otro, comprenderlo, es una forma de apropiaci&oacute;n que nos llega a reconstituir. Sof&iacute;a Reding, por otro lado, expone la valoraci&oacute;n de temas tan actuales como la monogamia y la poligamia a trav&eacute;s del fraile Alonso de la Vera Cruz y su cercan&iacute;a con la cultura pur&eacute;pecha, y Virginia Aspe, por su parte, nos recuerda el grado de racionalidad que defendi&oacute; Clavijero en los ind&iacute;genas.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero &iquest;por qu&eacute; estas formas de ilustrar la hermen&eacute;utica anal&oacute;gica en la antropolog&iacute;a y la historia nos son tan valiosas? La hermen&eacute;utica anal&oacute;gica toma distancia de posturas que tienen por objetivo &uacute;nico la lealtad, la empat&iacute;a e incluso la solidaridad con el otro; tampoco se limita a encontrar caminos que nos conduzcan a acuerdos sobre c&oacute;mo coexistir sin violencia. Una de las grandes aportaciones de la hermen&eacute;utica anal&oacute;gica es su fuerza vinculante. Beuchot nos dice: "La hermen&eacute;utica anal&oacute;gica no es s&oacute;lo una propuesta metodol&oacute;gica, sino tambi&eacute;n un modelo te&oacute;rico de la interpretaci&oacute;n, con presupuestos ontol&oacute;gicos y epistemol&oacute;gicos &#91;.. .&#93;"<sup><a href="#notas">16</a></sup> El proceso de comprensi&oacute;n nos relaciona con el otro en lo epist&eacute;mico y en lo ontol&oacute;gico. Comprender a alguien significa conocerlo en un sentido fuerte que implica convivir con &eacute;l. Parafraseando a Villoro, conocer al otro supone compartir experiencias con &eacute;l de distintos modos, en situaciones diferentes, de manera que se puedan comprender los aspectos complejos de su forma de vida.<sup><a href="#notas">17</a></sup> Precisamente, el comprender una forma de vida no es explicarla como mero observador que presenta razones accesibles para todo sujeto posible; tampoco es saber mucho acerca de ella. Es distinguir algunos de los elementos que conforman la identidad de aquellos a quienes conocemos, es decir, <i>reconocerlos</i> como seres con ciertos conocimientos, lenguaje, creencias, normas, valores, pr&aacute;cticas sociales, que los constituyen epist&eacute;mica y ontol&oacute;gicamente en quienes son. El comprender a los otros nos compromete en alg&uacute;n grado con ellos, porque, para comprender, requerimos comunicarnos, y para que la comunicaci&oacute;n se d&eacute;, es condici&oacute;n necesaria que los participantes dispongan de un espacio donde puedan expresarse y sean escuchados en relaci&oacute;n con su situaci&oacute;n particular y no desde una tradici&oacute;n impuesta. En palabras de Gadamer: "la comprensi&oacute;n es una modificaci&oacute;n de la virtud del saber moral. Est&aacute; dada por el hecho de que en ella ya no se trata de uno mismo sino de otro."<sup><a href="#notas">18</a></sup> Fray Bernardino de Sahag&uacute;n, por ejemplo, dio la palabra a los ind&iacute;genas, y as&iacute; es como hemos llegado a conocer de ellos su mundo divino, su mundo humano y su mundo de la naturaleza. Pero dar la palabra no es s&oacute;lo esto; recordemos que, para Arist&oacute;teles, la facultad del hombre se determina por la raz&oacute;n; la recta raz&oacute;n es la que establece el justo medio de las virtudes morales y es obra de la sabidur&iacute;a pr&aacute;ctica; <i>phr&oacute;nesis.</i><sup><a href="#notas">19</a></sup> Somos seres de raz&oacute;n con responsabilidad colectiva, dar la palabra implica no impedir que los otros actualicen su capacidad de deliberar, de elegir prudentemente sobre aquello que puede ser de otra manera y que son capaces de hacer, porque "nadie elige estas cosas, sino las que uno cree poder realizar por s&iacute; mismo".<sup><a href="#notas">20</a></sup> Por eso, dar la palabra a los vencidos, dar la palabra a los dominados de hoy, es darles su lugar en la esfera de lo humano.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Alcal&aacute;, R., "Conceptos clave en la hermen&eacute;utica anal&oacute;gica", en Ascensi&oacute;n Hern&aacute;ndez de Le&oacute;n Portilla (comp.), <i>Hermen&eacute;utica anal&oacute;gica. La analog&iacute;a en la antropolog&iacute;a y la historia,</i> UNAM, M&eacute;xico, 2009 (Cuadernos del Seminario de Hermen&eacute;utica, 2), pp. 33&#8212;46.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787930&pid=S0185-2450201000020001500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arist&oacute;teles, <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea,</i> trad. Julio Pall&iacute; Bonet, Gredos, Madrid, 1985 (Biblioteca Cl&aacute;sica, 89).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787932&pid=S0185-2450201000020001500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;</i>, <i>Metaf&iacute;sica,</i> trad. R. Bl&aacute;nquez Augier y J.F. Torres Sams&oacute;, SARPE, Madrid, 1985.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787934&pid=S0185-2450201000020001500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Berlin, I., "On the Pursuit of the Ideal", <i>The New York Review,</i> vol. 35, no. 4, 1988, pp. 11&#150;18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787936&pid=S0185-2450201000020001500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Beuchot, M., <i>Tratado de hermen&eacute;utica anal&oacute;gica. Hacia un nuevo modelo de interpretaci&oacute;n,</i> 4a. ed., UNAM/&Iacute;taca, M&eacute;xico, 2009 (Seminarios).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787938&pid=S0185-2450201000020001500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Gadamer, H.&#150;G., <i>Verdad y m&eacute;todo. Fundamentos de una hermen&eacute;utica filos&oacute;fica,</i> trad. Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito, Ediciones S&iacute;gueme, Salamanca, 1984 (Hermeneia, 7).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787940&pid=S0185-2450201000020001500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Villoro, L., <i>Creer, saber, conocer,</i> 15a. ed., Siglo XXI, M&eacute;xico, 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=2787942&pid=S0185-2450201000020001500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b><a name="notas"></a>NOTAS</b></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> "Forms of life differ. Ends, moral principles are many. But not infinitely many; they must be within the human horizon. If they are not, then they are outside the human sphere" (I. Berlin, <i>On the Pursuit of the Ideal,</i> p. 15).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> "We are free to criticize the values of other cultures &#91;...&#93;, but we cannot pretend not to understand them at all, or to regard them simply as subjective &#91;...&#93;" (ibid., pp. 14&#150;15).</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3 </sup>H.G. Gadamer, <i>Verdad y m&eacute;todo. Fundamentos de una hermen&eacute;utica filos&oacute;fica,</i> p. 383.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Arist&oacute;teles, <i>Metaf&iacute;sica,</i> p. 324.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> M. Beuchot, <i>Tratado de hermen&eacute;utica anal&oacute;gica. Hacia un nuevo modelo de interpretaci&oacute;n,</i> p. 54.</font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> <i>Ibid.</i></font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> <i>Vid.</i> Arist&oacute;teles, <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea,</i> p. 162, 1104a.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> <i>Vid.</i> Beuchot, <i>op. cit.,</i> p. 56.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> <i>Vid.</i> Arist&oacute;teles, <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea,</i> p. 275, 1140a25.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> <i>Vid. ibid.,</i> p. 275, 1140a30.</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> R. Alcal&aacute;, "Conceptos clave en la hermen&eacute;utica anal&oacute;gica", p. 39.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Gadamer, <i>op. cit.,</i> p. 375.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Vid. ibid.,</i> p. 365.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> R. Alcal&aacute;, "Conceptos clave en la hermen&eacute;utica anal&oacute;gica", p. 39.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> Gadamer, <i>op. cit.,</i> p. 375.</font></p>         ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> <i>Vid. ibid.,</i> p. 365.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> <i>Cfr.</i> Arist&oacute;teles, <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea,</i> p. 167, 1105b.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> <i>Vid.</i> Gadamer, <i>op. cit.,</i> p. 376.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Beuchot, <i>op. cit.,</i> p. 49.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> <i>Vid.</i> L. Villoro, <i>Creer, saber, conocer,</i> pp. 202&#150;204.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> Gadamer, <i>op. cit.,</i> p. 394.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> <i>Vid.</i> Arist&oacute;teles, <i>&Eacute;tica nicom&aacute;quea,</i> p. 269, 1138b20.</font></p>         <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20 </sup><i>Ibid.,</i> p. 186, 1111b25.</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alcalá]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Conceptos clave en la hermenéutica analógica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández de León Portilla]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ascensión]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hermenéutica analógica. La analogía en la antropología y la historia]]></source>
<year>2009</year>
<volume>2</volume>
<page-range>33-46</page-range><publisher-name><![CDATA[UNAM]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aristóteles]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pallí Bonet]]></surname>
<given-names><![CDATA[Julio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ética nicomáquea]]></source>
<year>1985</year>
<volume>89</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Aristóteles]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Blánquez Augier]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Torres Samsó]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Metafísica]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[SARPE]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berlin]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[On the Pursuit of the Ideal]]></article-title>
<source><![CDATA[The New York Review]]></source>
<year>1988</year>
<volume>35</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>11-18</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beuchot]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de hermenéutica analógica. Hacia un nuevo modelo de interpretación]]></source>
<year>2009</year>
<edition>4a</edition>
<publisher-name><![CDATA[UNAMÍtaca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gadamer]]></surname>
<given-names><![CDATA[H.-G.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Agud Aparicio]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ana]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Agapito]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rafael de]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Verdad y método. Fundamentos de una hermenéutica filosófica]]></source>
<year>1984</year>
<volume>7</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Salamanca ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Sígueme]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Villoro]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Creer, saber, conocer]]></source>
<year>2002</year>
<edition>15a.</edition>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
