<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0036-3634</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Salud Pública de México]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Salud pública Méx]]></abbrev-journal-title>
<issn>0036-3634</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Nacional de Salud Pública]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0036-36342011000700001</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Día mundial de las hepatitis virales]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barraza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique Wolpert]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Fundación Mexicana para la Salud Hepática, A.C Comité Científico ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>00</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>53</volume>
<fpage>S1</fpage>
<lpage>S3</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0036-36342011000700001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0036-36342011000700001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0036-36342011000700001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri></article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>EDITORIAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>D&iacute;a mundial de las hepatitis virales</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Este suplemento de la revista <i>Salud P&uacute;blica de M&eacute;xico</i> re&uacute;ne varios y muy interesantes art&iacute;culos originales sobre las hepatitis virales en M&eacute;xico. Su publicaci&oacute;n coincide con el d&iacute;a mundial de las hepatitis virales, un acontecimiento global que se realiza por cuarto a&ntilde;o consecutivo el 28 de julio de 2011 y que tiene como finalidad concientizar a la sociedad sobre el hecho de que las hepatitis por virus, sobre todo las hepatitis B y C en su forma cr&oacute;nica, producen anualmente la muerte de alrededor de un mill&oacute;n de personas en todo el mundo y que juntas afectan a una de cada 12 personas. Este evento se realiz&oacute; por primera vez en 2008 como respuesta ante la preocupaci&oacute;n de que las hepatitis cr&oacute;nicas causadas por virus no hab&iacute;an logrado captar el inter&eacute;s de la sociedad en comparaci&oacute;n con las infecciones por VIH/sida, tuberculosis y paludismo (malaria), a pesar de que el n&uacute;mero de enfermos con hepatitis cr&oacute;nica por virus B y C y aquellos que cada a&ntilde;o fallecen por estos padecimientos es similar a la suma de las tres enfermedades infecciosas se&ntilde;aladas.<sup>1</sup></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Hepatitis quiere decir inflamaci&oacute;n del h&iacute;gado y es producida por muchos factores, pero principalmente por virus; hay cinco virus reconocidos como responsables de producir hepatitis en el hombre, las variantes A, B, C, D (o delta) y E. Sabemos que s&oacute;lo las hepatitis B y C evolucionan a hepatitis cr&oacute;nica y pueden llegar a ser causa de fibrosis hep&aacute;tica, cirrosis, insuficiencia hep&aacute;tica y c&aacute;ncer primario de h&iacute;gado si no se tratan.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La hepatitis A es una enfermedad autolimitada que no evoluciona a hepatitis cr&oacute;nica y que excepcionalmente se presenta como hepatitis fulminante, en cuyo caso puede llegar a requerir de un trasplante de h&iacute;gado. Anualmente se reportan en todo el mundo alrededor de 1 400 000 nuevos casos, la mayor&iacute;a en ni&ntilde;os, si bien el n&uacute;mero de casos puede ser mayor debido al subregistro. El hecho es que este padecimiento es prevenible con la aplicaci&oacute;n de la vacuna, pero cuando ocurre en j&oacute;venes y en adultos representa una carga econ&oacute;mica muy importante para la sociedad. La v&iacute;a de transmisi&oacute;n es a trav&eacute;s de alimentos contaminados. Se trata de una infecci&oacute;n gastrointestinal que disminuye en la medida en que se incrementan las condiciones de higiene ambiental en los pa&iacute;ses. La disminuci&oacute;n de la prevalencia del anticuerpo contra el virus A ha condicionado la emergencia de una poblaci&oacute;n joven y adulta con una inmunidad limitada para la infecci&oacute;n y por lo tanto susceptible de contraerla. Sabemos tambi&eacute;n que la hepatitis A, que en los ni&ntilde;os suele ser asintom&aacute;tica o con s&iacute;ntomas leves y transitorios, es mucho m&aacute;s severa cuando se presenta en adultos. Esta paradoja de una enfermedad que ha disminuido como consecuencia de una mejor higiene ambiental pero que deja vulnerable a una poblaci&oacute;n adulta, ha sido se&ntilde;alada por algunos autores como una consecuencia del progreso.<sup>2</sup> Esto ha avivado nuevamente la discusi&oacute;n sobre si la vacunaci&oacute;n masiva a todos los ni&ntilde;os para erradicar la hepatitis A es o no costo-efectiva; los pocos estudios al respecto realizados en los Estados Unidos apoyan esta conducta, que evitar&iacute;a no s&oacute;lo los escasos y aislados brotes epid&eacute;micos de hepatitis Aque siguen ocurriendo, sino sobre todo la infecci&oacute;n en j&oacute;venes y adultos en quienes la enfermedad es mucho m&aacute;s severa.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La hepatitis E es un padecimiento que, al igual que la hepatitisA, es una infecci&oacute;n enteral habitualmente leve y autolimitada y no se han descrito casos de hepatitis cr&oacute;nica por virus E. No se conoce con exactitud la prevalencia de anticuerpos contra el virus de la hepatitis E en lapoblaci&oacute;n adulta en nuestro pa&iacute;s, pero &eacute;sta pudiera ser de hasta 20% y el dato ser&aacute; f&aacute;cilmente comprobable si en la pr&oacute;xima Encuesta Nacional de Salud y Nutrici&oacute;n se determina el anticuerpo en una poblaci&oacute;n representativa. Por otra parte, se ha mencionado que la hepatitis E en mujeres embarazadas puede ser particularmente grave. El cl&iacute;nico tiene que tener un alto &iacute;ndice de sospecha en aquellos pacientes con hepatitis viral aguda que no es causada porlos virus A, B y C para solicitar el anticuerpo IgM contra hepatitis E y establecer el diagn&oacute;stico oportuno. A este respecto resulta muy interesante el art&iacute;culo "Epidemiolog&iacute;a molecular de las hepatitis virales en M&eacute;xico" de estesuplemento, donde los autores se&ntilde;alan que la frecuencia del anticuerpo contra el virus de la hepatitis E es mayoren pacientes con cirrosis de etiolog&iacute;a no conocida que encontroles; esto no quiere decir necesariamente que el virus E haya sido el causante de la cirrosis, pero el hallazgo es interesante y estos estudios deber&aacute;n confirmarse.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La hepatitis B es una de las formas m&aacute;s graves de hepatitis en el mundo; se calcula que alrededor de 2000 millones de personas en alg&uacute;n momento han estadoinfectadas con el virus y que 350 millones de enfermos tienen hepatitis cr&oacute;nica por el virus B, de los cuales mueren entre 500 000 y 700 000 cada a&ntilde;o. El virus se transmite por contacto directo con sangre infectada, al igual que con la mayor&iacute;a de los fluidos del cuerpo como semen, leche materna, l&aacute;grimas, incluso sudor. Las formas de contagio son por transmisi&oacute;n sexual; por compartirjeringas y agujas contaminadas entre aquellas personas que se aplican drogas il&iacute;citas por v&iacute;a endovenosa; durante el nacimiento, si la madre es portadora del virus y no seprotege al producto con gammaglobulina hiperinmune contra el virus B seguida inmediatamente de la vacuna; alcompartir instrumentos de corte como navajas, rastrillos y corta&uacute;&ntilde;as, o bien por compartir el cepillo de dientes; se puede transmitir tambi&eacute;n si un enfermo usa coca&iacute;na y comparte sus instrumentos para inhalarla; finalmente, se puede contraer al realizarse tatuajes o <i>piercing</i> sin las condiciones adecuadas de asepsia.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La hepatitis B puede ser aguda cuando se resuelve antes de seis meses y cr&oacute;nica cuando la duraci&oacute;n es mayor a seis meses. En poblaci&oacute;n adulta esto ocurre en aproximadamente 30% de los casos y es esta hepatitis cr&oacute;nica la que puede evolucionar a cirrosis, insuficienciahep&aacute;tica y c&aacute;ncer primario de h&iacute;gado si no se detecta y se trata a tiempo. En los ni&ntilde;os que adquieren la infecci&oacute;n al nacer y no se trataron, la frecuencia de formas cr&oacute;nicas y por tanto m&aacute;s graves es mucho mayor e incluso puede alcanzar de 80 a 90% de los casos.<sup>3,4</sup> El diagn&oacute;stico se hacemediante ex&aacute;menes de laboratorio que identifican los diversos componentes del virus de la hepatitis B, tanto de su porci&oacute;n superficial como central, as&iacute; como la carga viral,esto es, el ADN viral circulante (HBV-DNA por PCR), ycon fines de investigaci&oacute;n, el genotipo. El tratamiento serequiere s&oacute;lo en los casos de hepatitis cr&oacute;nica y es a base de antivirales que evitan la progresi&oacute;n del da&ntilde;o hep&aacute;ticoy disminuyen o eliminan la carga viral.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La mejor forma de prevenir la hepatitis B es la vacunaci&oacute;n. La vacuna obtenida por t&eacute;cnicas de ingenier&iacute;a gen&eacute;tica (ADN recombinante) se desarroll&oacute; en 1982 y desde entonces est&aacute; disponible, aunque en muchos pa&iacute;ses no se ha generalizado su aplicaci&oacute;n universal, como lo recomienda la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Hasta diciembre de 2006, 164 pa&iacute;ses hab&iacute;an incluido la aplicaci&oacute;n del esquema completo de vacunaci&oacute;n en ni&ntilde;os,<sup>1</sup> tal como ocurre en M&eacute;xico. Sin embargo, ya que la hepatitis B es una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual y que las formas cr&oacute;nicas son de gran morbilidad, adem&aacute;s de que el manejo de las complicaciones de la cirrosis, insuficiencia hep&aacute;tica y c&aacute;ncer primario de h&iacute;gado resulta muy costoso, nuestro pa&iacute;s deber&aacute; seguir haciendo el esfuerzo de vacunar con el esquema completo de tres inyecciones a toda la poblaci&oacute;n, pero principalmente a los j&oacute;venes que no hayan recibido la vacuna en la infancia.<sup>4,5</sup></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En el humano, el virus D o delta solo produce hepatitis en presencia del virus B, ya sea como coinfecci&oacute;n cuando coinciden desde el inicio, en cuyo caso el pron&oacute;stico es igual al de la monoinfecci&oacute;n con virus B, o sobreinfecci&oacute;n cuando el paciente tiene hepatitis B y se agrega el virus D (caso en el que el pron&oacute;stico es m&aacute;s grave). La vacuna contra el virus B ofrece por lo tanto protecci&oacute;n simult&aacute;nea para el virus D.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En este suplemento aparecen tambi&eacute;n varios art&iacute;culos de gran inter&eacute;s en relaci&oacute;n al problema de salud que representa para M&eacute;xico la hepatitis C. Uno de ellos informa del resultado de un seminario que se desarroll&oacute; a lo largo de casi dos a&ntilde;os en la Fundaci&oacute;n Mexicana para la Salud Hep&aacute;tica y que pretende, por una parte, generar conciencia sobre la hepatitis C como un verdadero problema de salud p&uacute;blica en nuestro pa&iacute;s y, por otra, precisar la prevalencia del virus de la hepatitis C en M&eacute;xico, con la incidencia que indica 19 300 casos nuevos cada a&ntilde;o. Se se&ntilde;ala tambi&eacute;n, en ese y otros art&iacute;culos de este suplemento, que al disminuir los casos debidos a transfusi&oacute;n de sangre o sus derivados, veremos cada vez m&aacute;s casos debidos a otras causas, como abuso de drogas endovenosas. Tambi&eacute;n se tiene cada vez m&aacute;s conciencia de que hay casos de transmisi&oacute;n nosocomial, como lo demuestra el art&iacute;culo que se&ntilde;ala pr&aacute;cticas incorrectas de inyecci&oacute;n durante procedimientos anest&eacute;sicos, y seguramente veremos tambi&eacute;n casos de hepatitis C en pacientes con tatuajes o <i>piercing</i> en donde se utilizaron materiales contaminados.<sup>6</sup></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La hepatitis C tiene algunas semejanzas en sus mecanismos de transmisi&oacute;n y diseminaci&oacute;n con la hepatitis B, como el hecho de que ambas se transmitenpor sangre contaminada, utilizaci&oacute;n de instrumentos de corte, compartir cepillos de dientes, etc., pero tienegrandes diferencias que vale la pena precisar. La hepatitis B, como hemos mencionado, se considera una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n sexual, mientras que la hepatitis C raramente se contagia por relaciones sexuales, si bien es importante insistir en la pr&aacute;ctica del sexo seguro. Es excepcional tambi&eacute;n la transmisi&oacute;n de la madre al hijo durante el parto o la alimentaci&oacute;n al pecho materno. La diferencia m&aacute;s importante, que convierte a la hepatitis C en un problema de salud p&uacute;blica, es la alta frecuencia de cronicidad. Se considera que m&aacute;s de 50% y hasta 85% de los pacientes pueden evolucionar a hepatitis cr&oacute;nica, y en caso de no recibir tratamiento espec&iacute;fico en los estadios tempranos, pueden evolucionar con los a&ntilde;os a las formas m&aacute;s graves de la enfermedad que ya se han se&ntilde;alado. Quiz&aacute;s uno de los problemas m&aacute;s importantes al que se enfrentan los pacientes con hepatitis C es que durante muchos a&ntilde;os puede seruna enfermedad "silenciosa" que no provoca ning&uacute;n s&iacute;ntoma o bien presentar s&iacute;ntomas generales comocansancio, depresi&oacute;n, dolor de cabeza, dolor muscular, etc&eacute;tera. El paciente puede tener el virus C por d&eacute;cadas y no saber que est&aacute; enfermo y por lo tanto no acude al m&eacute;dico para recibir ayuda, y no es sino hasta las etapas tard&iacute;as de la enfermedad, como pueden ser las complicaciones de la cirrosis hep&aacute;tica, que lo hace, cuando las posibilidades de tratamiento son menos efectivas y considerablemente m&aacute;s costosas. De ah&iacute; la importancia de desarrollar campa&ntilde;as de difusi&oacute;n de la enfermedad, no s&oacute;lo en la sociedad en general sinotambi&eacute;n en el personal de salud. Asimismo, es necesario identificar a las personas con factores de riesgo para hacerles la prueba de tamizaje, y en aquellas que resulten positivas, llevar a cabo los an&aacute;lisis que confirmen la existencia del virus C mediante la medici&oacute;n de la carga viral (HCV-ARN por PCR ), el genotipo, y m&aacute;s recientemente, el polimorfismo de IL-28B</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Alrededor de 170 millones de personas en el mundo tienen hepatitis C en su forma cr&oacute;nica y cada a&ntilde;o mueren aproximadamente 350 000 pacientes por esta enfermedad. Por ello, en ausencia de una vacuna contra el virus de la hepatitis C, es de la mayor importancia detectar a los pacientes en sus fases tempranas cuando todav&iacute;a es posible, con los tratamientos con los que contamos actualmente, y erradicar el virus antes de que se llegue a las formas avanzadas de cirrosis, insuficiencia hep&aacute;tica y c&aacute;ncer. Esto es particularmente cr&iacute;tico en mujeres en edades cercanas a la menopausia, ya que algunos autores han demostrado que la menopausia en mujeres con hepatitis C se asocia con un estado proinflamatorio intrahep&aacute;tico que favorece la progresi&oacute;n hacia la fibrosis y disminuye la efectividad del tratamiento. Por lo tanto, ser&iacute;a ideal detectarla y dar el tratamiento antes de llegar a la menopausia.<sup>7</sup> Hoy por hoy el tratamiento de la hepatitis C es a base de interfer&oacute;n pegilado alfa 2 y ribavirina, 1000 a 1200 mg por d&iacute;a de acuerdo con el peso corporal. El tratamiento se da por 6 o 12 meses seg&uacute;n el genotipo del virus C que tenga cada paciente. Uno de los avances m&aacute;s importantes en el tratamiento de la hepatitis C, y que tambi&eacute;n se menciona en uno de los art&iacute;culos publicados en este suplemento, consiste en la utilizaci&oacute;n de dos inhibidores de proteasa del virus de la hepatitis C: telaprevir en combinaci&oacute;n con interfer&oacute;n pegilado alfa 2a y ribavirina y boceprevir en combinaci&oacute;n con interfer&oacute;n pegilado alfa 2b y ribavirina.<sup>8</sup> Esperamos que estos nuevos tratamientos, ya autorizados por la FDA en los Estados Unidos y en algunos otros pa&iacute;ses, pronto est&eacute;n accesibles para los pacientes en M&eacute;xico</font></p>     <p><a name="top1"></a><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Dr. Enrique Wolpert Barraza<a href="#end">*</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>Referencias</b></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">1.World Health Organization.Viral Hepatitis: Report by the Secretariat. &#91;Consultado 2010 marzo 30&#93;. Disponible en: <a href="http://apps.who.int/gb/ebwha/pdffiles/EB126//B12615-en.pdf/" target="_blank">http://apps.who.int/gb/ebwha/pdffiles/EB126//B12615-en.pdf/</a><a href="http://apps.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328188&pid=S0036-3634201100070000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->who.int/gb/" target="_blank"></a></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">2. Di Giammarino L, Dienstag JL. Hepatitis A - The price for progress. N Eng J Med 2005; 353:944-946.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328190&pid=S0036-3634201100070000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">3.World Health Organization. Fact Sheet WHO/204 hepatitis B. Published October 2000. &#91;Consultado 2010 noviembre&#93;. Disponible en: <a href="https://apps,who.int/inf-fs/en/fact204.html" target="_blank">https://apps,who.int/inf-fs/en/fact204.html</a></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328192&pid=S0036-3634201100070000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">4. Lavanchy D. Hepatitis B virus epidemiology, disease burden, treatment and current and emerging prevention and control measures. J Viral Hepat 2004:11(2):97-107</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328193&pid=S0036-3634201100070000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">5. Lok AS, McMahon Bj. Chronic hepatitis B update 2009 Hepatology 2009; 50:1-36</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328194&pid=S0036-3634201100070000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">6. Ghany MG, Strader DB,Thomas DL, Seef LB.American Association for the Study of Liver Diseases Practice Guidelines. Diagnosis, Management and Treatment of Hepatitis C:An Update. Hepatology 2009; 49:1335-1374.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328195&pid=S0036-3634201100070000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">7. Villa E, Karampatou A, Camma C, <i>et al.</i> Early menopause is associated with lack of response to antiviral therapy in women with chronic hepatitis C. Gastroenterology 2011; 140: 818-829</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328197&pid=S0036-3634201100070000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">8. Pawlotsky JM.The results of phase III clinical trials with telaprevir and boceprevir presented at the Liver Meeting 2010:A new standard of care for hepatitis C virus genotype 1 infection, but with issue still pending. Gastroenterology 2011; 140: 746-760</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=9328198&pid=S0036-3634201100070000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><a name="end"></a><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a href="#top1">*</a> Presidente del Comit&eacute; Cient&iacute;fico de la Fundaci&oacute;n Mexicana para la Salud Hep&aacute;tica, A.C</font></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>World Health Organization</collab>
<source><![CDATA[Viral Hepatitis: Report by the Secretariat]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Di Giammarino]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Dienstag]]></surname>
<given-names><![CDATA[JL]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hepatitis A: The price for progress]]></article-title>
<source><![CDATA[N Eng J Med]]></source>
<year>2005</year>
<volume>353</volume>
<page-range>944-946</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>World Health Organization</collab>
<source><![CDATA[Fact Sheet WHO/204 hepatitis B]]></source>
<year>Octo</year>
<month>be</month>
<day>r </day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lavanchy]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hepatitis B virus epidemiology, disease burden, treatment and current and emerging prevention and control measures]]></article-title>
<source><![CDATA[J Viral Hepat]]></source>
<year>2004</year>
<volume>11</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>97-107</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lok]]></surname>
<given-names><![CDATA[AS]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[McMahon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Bj]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Chronic hepatitis B update 2009]]></article-title>
<source><![CDATA[Hepatology]]></source>
<year>2009</year>
<volume>50</volume>
<page-range>1-36</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ghany]]></surname>
<given-names><![CDATA[MG]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Strader]]></surname>
<given-names><![CDATA[DB]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Thomas]]></surname>
<given-names><![CDATA[DL]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Seef]]></surname>
<given-names><![CDATA[LB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>American Association for the Study of Liver Diseases Practice Guidelines</collab>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Diagnosis, Management and Treatment of Hepatitis C: An Update]]></article-title>
<source><![CDATA[Hepatology]]></source>
<year>2009</year>
<volume>49</volume>
<page-range>1335-1374</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Villa]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Karampatou]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Camma]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Early menopause is associated with lack of response to antiviral therapy in women with chronic hepatitis C]]></article-title>
<source><![CDATA[Gastroenterology]]></source>
<year>2011</year>
<volume>140</volume>
<page-range>818-829</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pawlotsky]]></surname>
<given-names><![CDATA[JM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The results of phase III clinical trials with telaprevir and boceprevir presented at the Liver Meeting 2010: A new standard of care for hepatitis C virus genotype 1 infection, but with issue still pending]]></article-title>
<source><![CDATA[Gastroenterology]]></source>
<year>2011</year>
<volume>140</volume>
<page-range>746-760</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
