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</front><body><![CDATA[ <p><font size="2" face="Verdana">Rev Invest Cl&iacute;n 2004; Vol. 56(2):122-123    <br>     <b>EDITORIAL</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="4" face="Verdana"><b>A 20 a&ntilde;os del descubrimiento del VIH</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="2" face="Verdana">Dra. Angelina Villas&iacute;s Keever<b><sup>*</sup></b></font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana">*Departamento de Infectolog&iacute;a. Instituto Nacional de Ciencias M&eacute;dicas y Nutrici&oacute;n Salvador Zubir&aacute;n.    <br>   Vasco de Quiroga 15, Tlalpan 14000, M&eacute;xico, D.F. </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana">A principios de los a&ntilde;os ochenta nos encontr&aacute;bamos frente a una nueva enfermedad mortal. En junio de 1981 se describieron por primera vez la presencia de brotes de enfermedades poco frecuentes: neumon&iacute;a por <i>   Pneumocystis carinii, </i> sarcoma de Kaposi y linfadenopat&iacute;a persistente, todos en hombres j&oacute;venes homosexuales. <SUP>1</SUP> En octubre las agencias de salud de Estados Unidos hab&iacute;an catalogado a la enfermedad como una epidemia y el tema alcanz&oacute; un elevado inter&eacute;s period&iacute;stico, con una gran difusi&oacute;n en los medios. En muchos casos esta epidemia fund&oacute; la secci&oacute;n cient&iacute;fica de diarios y programas radiof&oacute;nicos. Grupos conservadores aprovecharon la enfermedad para atacar la homosexualidad con cr&iacute;ticas que iban desde frases como &quot;lo bueno es que yo no me voy a infectar&quot; hasta &quot;castigo divino&quot;. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana">Poco a poco fue evidente que la condici&oacute;n que fue bautizada posteriormente como s&iacute;ndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) no afecta s&oacute;lo a la poblaci&oacute;n homosexual: a partir de 1982 se describieron casos en ni&ntilde;os, usuarios de drogas intravenosas, hemof&iacute;licos y haitianos. La afecci&oacute;n en estos grupos de riesgo se explicaba si la enfermedad era causada por un agente infeccioso transmitido por v&iacute;a sexual, transfusiones sangu&iacute;neas o por v&iacute;a vertical o perinatal. <SUP>2</SUP> Poco despu&eacute;s se evidenci&oacute; que la enfermedad produc&iacute;a alteraci&oacute;n de la respuesta inmune con afecci&oacute;n predominante de linfocitos CD4+ <SUP>3</SUP> . Se observ&oacute; que exist&iacute;a un largo periodo de tiempo entre la exposici&oacute;n y la presencia de enfermedades oportunistas, producto del estado de inmunosupresi&oacute;n caracter&iacute;stico de esta afecci&oacute;n. La b&uacute;squeda por el microorganismo causante fue intensa. Los mecanismos de transmisi&oacute;n, la afecci&oacute;n espec&iacute;fica de una l&iacute;nea de linfocitos y el s&iacute;ndrome de desgaste, orientaron a algunos investigadores a considerar que el microorganismo causante podr&iacute;a ser un retrovirus. <SUP>4,5</SUP></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Finalmente, en 1983, el grupo de Luc Montagnier en Francia public&oacute; los resultados de estudios experimentales en los que se asociaba la nueva enfermedad a un retrovirus llamado inicialmente HTLVIII y posteriormente VIH (virus de la inmunodeficiencia humana). <SUP>6</SUP></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El descubrimiento del virus permiti&oacute; el r&aacute;pido avance en el conocimiento de la infecci&oacute;n por el VIH, la patog&eacute;nesis, historia natural y epidemiolog&iacute;a de la enfermedad. Muy pronto, despu&eacute;s del descubrimiento del agente causal del SIDA, se desarrollaron pruebas serol&oacute;gicas muy eficientes, que han sido esenciales en salud p&oacute;blica, ya que permiten establecer el diagn&oacute;stico de la infecci&oacute;n aun en individuos asintom&aacute;ticos y de esta manera conocer la verdadera prevalencia de la enfermedad, as&iacute; como su historia natural al tener la capacidad de detectar la infecci&oacute;n desde la seroconversi&oacute;n. Por otro lado, la prueba de ELISA se ha utilizado para escrutinio de unidades de sangre y de esta manera se han podido evitar millones de infecciones por transfusi&oacute;n. <SUP>7</SUP> Se ha aprendido mucho de la patog&eacute;nesis de la infecci&oacute;n, desde la identificaci&oacute;n de la mol&eacute;cula CD4 como receptor primario del virus y los receptores de quimiocinas como receptores secundarios, el ciclo de replicaci&oacute;n del microorganismo y la identificaci&oacute;n en el mismo de blancos para el desarrollo de nuevas drogas. As&iacute;, en 1987, fue aprobado zidovudina (inicialmente desarrollada como antineopl&aacute;sico) como el primer medicamento antirretroviral. Zidovudina inhibe la enzima transcriptasa inversa del virus, enzima que desafiando el &quot;dogma central de la biolog&iacute;a molecular&quot; convierte el RNA viral en DNA que se incorpora en el n&oacute;cleo de la c&eacute;lula infectada. El r&aacute;pido impulso que la infecci&oacute;n por VIH produjo en la ciencia b&aacute;sica ha permitido en apenas unos a&ntilde;os el desarrollo de m&oacute;ltiples drogas con actividad antiviral en diferentes fases del ciclo de replicaci&oacute;n del VIH. La disponibilidad de estos medicamentos ha tra&iacute;do como consecuencia una notoria mejor&iacute;a en la calidad y expectativa de vida en aquellos individuos que tienen acceso a lo que hoy se conoce como tratamiento antirretroviral altamente efectivo. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">La Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud estimaba que en el a&ntilde;o 2000 existir&iacute;an alrededor de 40 millones de portadores del letal virus en el mundo. Sus c&aacute;lculos fueron acertados: hoy en d&iacute;a, 36 millones de personas est&aacute;n infectadas por el VIH y 22 millones han muerto debido al SIDA. <SUP>8</SUP></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">El SIDA hizo que se modificara diametralmente la direcci&oacute;n de la investigaci&oacute;n cl&iacute;nica, logr&oacute; atraer fondos p&oacute;blicos y privados que favorecieron uno de los progresos cient&iacute;ficos m&aacute;s r&aacute;pidos en la historia de la medicina, lo que influy&oacute; en el mejor entendimiento de la respuesta inmune y de su alteraci&oacute;n en esta enfermedad. Nos ha permitido entender las diferencias no s&oacute;lo funcionales sino moleculares entre linfocitos T citot&oacute;xicos y linfocitos T de ayuda, hemos visto un desarrollo a&oacute;n m&aacute;s acelerado de la biolog&iacute;a molecular, as&iacute; como el desarrollo de t&eacute;cnicas hoy en d&iacute;a utilizadas en diversos &aacute;mbitos de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, como la PCR cuantitativa. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Ahora sabemos que la epidemia no est&aacute; confinada a homosexuales, y que el riesgo de contagiarse se presenta en cualquier relaci&oacute;n sexual (hetero u homosexual), hecho que ha modificado en forma por dem&aacute;s sorprendente la ense&ntilde;anza y el comportamiento sexual en pr&aacute;cticamente todo el orbe. Hoy ya no nos sorprende recibir un paquete de preservativos al entrar a un centro nocturno, o que se presenten anuncios comerciales que fomentan su uso y hagan hincapi&eacute; en evitar todo contacto sexual casual aunque se est&eacute; protegido. Los j&oacute;venes actuales tienen mayor acceso a educaci&oacute;n sexual. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">A pesar de todos estos avances producto de 20 a&ntilde;os del estudio del VIH, a&uacute;n hay mucho por conocer y muchos problemas sin resolver. La pandemia est&aacute; lejos de haberse controlado, se calcula que diariamente hay 14,000 nuevas infecciones en el mundo. El tratamiento es accesible s&oacute;lo a un bajo porcentaje de la poblaci&oacute;n infectada y est&aacute; asociado a efectos colaterales indeseables. </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana">Este n&uacute;mero especial de la Revista de Investigaci&oacute;n Cl&iacute;nica a 20 a&ntilde;os del descubrimiento del VIH, tiene la idea de realizar un recuento de los logros de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica y el impacto que estos avances cient&iacute;ficos han tenido en el curso de la epidemia, especialmente en M&eacute;xico.</font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana"><b>REFERENCIAS</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">1. Gottlieb MS, Schroff R, Schanker HM, Weisman JD, Fan PT, Wolf RA, Saxon A. <i>   Pneumocystis carinii </i> pneumonia and mucosal candidiasis in previously healthy homosexual men: evidence of a new acquired cellular immunodeficiency. <i>   N Engl J Med </i> 1981; 305: 1425-31. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794022&pid=S0034-8376200400020000100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">2. Francis DP, Curran JW, Essex M. Epidemic acquired immune deficiency syndrome: epidemiologic evidence for a transmissible agent. <i>   J Natl Cancer Inst; </i> 71: 1-4. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794023&pid=S0034-8376200400020000100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">3. Masur H, Michelis MA, Greene JB, Onorato I, Stouwe RA, et al. An outbreak of community-acquired pneumocystis carinii pneumonia: initial manifestation of cellular immune dysfunction. <i>   N Engl J Med </i> 1981; 305: 1431-8. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794024&pid=S0034-8376200400020000100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">4. Gallo RC. Historical essay. The early years of HIV/AIDS. <i>   Science </i> 2002; 298: 1728-30. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794025&pid=S0034-8376200400020000100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">5. Montagnier L. Historical essay. A history of HIV discovery. <i>   Science </i> 2002; 298: 1727-8. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794026&pid=S0034-8376200400020000100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">6. Barre-Sinoussi F, et al. Isolation of a T-lymphotropic retrovirus form a patient at risk for acquired immune deficiency syndrome (AIDS). Science 1983; 220: 868-71. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794027&pid=S0034-8376200400020000100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">7. Sarngadharan MG, Popovic M, Bruch L, Schupbach J, Gallo RC. Antibodies reactive with human T-lymphotropic retroviruses (HTLV-III) in the serum of patients with AIDS. <i>   Science </i> 1984; 224: 506-8. </font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794028&pid=S0034-8376200400020000100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">8. Joint United Nations Programme on HIV/AIDS (UNAIDS). AIDS epidemic update. </b><a href="http://www.unaids.org/worldaidsday/2002press/Epiupdate.html" target="_blank">http://www.unaids.org/worldaidsday/2002press/Epiupdate.html</a>.</b></font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6794029&pid=S0034-8376200400020000100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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