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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Escenarios metropolitanos deseables</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jaime Preciado Coronado</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Mar&iacute;a Alicia Peredo Merlo (coord.). <i>Un mejor escenario para las metr&oacute;polis. &#191;Quimera o posibilidad?</i> Zapopan: El Colegio de Jalisco, 2012</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p> 	    <p><font face="verdana" size="2"><i>Universidad de Guadalajara</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A 30 a&ntilde;os de existencia, El Colegio de Jalisco ha consolidado un conocimiento considerable en torno de los estudios sobre lo que se genera y acontece en esta maravillosa, a la vez que sorprendente, Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). Este c&uacute;mulo de saberes se encuentra dentro de un contexto cient&iacute;fico riguroso que permite comprender el fen&oacute;meno de urbanizaci&oacute;n tan acelerado que representan las aglomeraciones y concentraciones de poblaci&oacute;n, capitales, recursos, servicios y creaciones culturales en los espacios metropolitanos; y tambi&eacute;n permite entender sus contradicciones: la segregaci&oacute;n y contrastes sociales extremos de riqueza y pobreza, la anomia y las tensiones producidas por formas de violencia cotidiana como las que el crimen organizado practica en un intento por atemorizarnos y doblegar a las autoridades, cuyas pr&aacute;cticas policiales no son siempre eficaces, ni suficientemente coordinadas. Las metr&oacute;polis concentran lo mejor y lo peor de nuestras sociedades, pero imaginar la metr&oacute;poli que deseamos es una apuesta minuciosamente trabajada por El Colegio de Jalisco.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro m&aacute;s reciente que nos ofrece esta instituci&oacute;n, <i>Un mejor escenario para las metr&oacute;polis. &#191;Quimera o posibilidad?</i>, coordinado por Alicia Peredo, camina en esta direcci&oacute;n. Esta obra refrenda el compromiso por mantener la rigurosidad intelectual y por acercar el conocimiento original, brindado por s&oacute;lidas investigaciones, a la propia comunidad acad&eacute;mica y a los funcionarios gestores y autoridades encargadas de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, las cuales con distintas atribuciones y desde diferentes &oacute;rdenes de gobierno se relacionan con la metr&oacute;poli, uno de los espacios sociales contempor&aacute;neos m&aacute;s complejos creados por la humanidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La literatura provista por las ciencias sociales plante&oacute; el proceso de urbanizaci&oacute;n como la muestra m&aacute;s contundente de la modernizaci&oacute;n y de la modernidad del siglo xx, del cual daban cuenta gestores, planificadores urbanos y regionales, soci&oacute;logos, psic&oacute;logos, economistas, polit&oacute;logos que enfatizaron la administraci&oacute;n p&uacute;blica y los gobiernos locales. El desarrollo, encapsulado en la febril persecuci&oacute;n del crecimiento econ&oacute;mico, sirvi&oacute; de paraguas para reorientar los aparentes beneficios que dejaba la era de la posguerra en la concentraci&oacute;n de enormes y potentes fuerzas productivas, de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, creaci&oacute;n de mejores condiciones de vida, sociabilidad, seguridad individual y colectiva y expansi&oacute;n cultural en las ciudades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Se acudi&oacute; a dos interpretaciones de ese proceso de urbanizaci&oacute;n que ofrec&iacute;a un camino de certidumbre, aunque no exento de las dificultades que causaba la propia modernidad: una suerte de dualismo evolucionista siempre ascendente hacia el progreso, que carg&oacute; sus bater&iacute;as en la revoluci&oacute;n industrial sin ahorrar la destrucci&oacute;n de todo aquello que impidiera la ruta del "progreso"; por otra parte, se sofisticaron las demandas y pol&iacute;ticas relativas a una calidad de vida que erradicara toda la patolog&iacute;a individual y social causada por la inexorable destrucci&oacute;n capitalista.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esa modernidad vio al pasado, las tradiciones culturales y a los grupos excluidos, como r&eacute;moras que imped&iacute;an el avance del progreso, ese escenario futuro irrenunciable. Ante ello, los dualismos urbanizaci&oacute;n&#45;barbarie y modernizaci&oacute;n&#45;atraso ten&iacute;an que ser resueltos por la redenci&oacute;n de la ciencia, el poder&iacute;o econ&oacute;mico y la imposici&oacute;n de patrones de higiene mental y social, tal como lo plante&oacute; la Escuela de Chicago &#150;antes que los <i>Chicago Boys</i>&#150; que convirti&oacute; a la ciudad en un laboratorio permanente de lucha contra las diversas formas de patolog&iacute;a que la aglomeraci&oacute;n creciente de personas en la ciudad originaba: crimen, marginaci&oacute;n, anomia, violencia callejera, adicciones letales, etc&eacute;tera.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Durante los a&ntilde;os del desarrollismo, el cual represent&oacute; la &eacute;poca de la sustituci&oacute;n de importaciones, los pa&iacute;ses del sur estuvieron fuertemente influenciados por esas visiones dualistas e higienistas. A contracorriente, se constituyeron instituciones originales que se comprometieron con sistemas y m&eacute;todos de planeaci&oacute;n nacional, urbana y regional, donde hubo apuestas propias, incluyentes, con aspiraciones equitativas y redistributivas de los beneficios urbanos, como fue el caso del nordeste brasile&ntilde;o con la Superintendencia de Desarrollo del Nordeste (Sudene), o la Junta General de Planeaci&oacute;n y Urbanizaci&oacute;n del Estado de Jalisco. En contraposici&oacute;n a la acelerada urbanizaci&oacute;n que se produjo durante la revoluci&oacute;n industrial en los pa&iacute;ses centrales, principalmente en el siglo xix y luego en la posguerra, nuestras naciones vieron crecer exponencialmente las ciudades. Desde los a&ntilde;os 60, Am&eacute;rica Latina se convirti&oacute; en una referencia obligada para repensar el significado y consecuencias dejadas por el proceso de urbanizaci&oacute;n, cuyas causas se ubicaron en determinantes estructurales asociadas con el poder local y extra local, as&iacute; como con la historia responsable de las relaciones sociales que originaron las migraciones y la constituci&oacute;n ca&oacute;tica de las ciudades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Las metr&oacute;polis mexicanas surgieron en esa &eacute;poca de creciente trasnacionalizaci&oacute;n, incremento de la dependencia y crisis de gobernabilidad del proceso de urbanizaci&oacute;n, que tom&oacute; su c&uacute;spide con la paulatina implementaci&oacute;n del neoliberalismo. Si en los a&ntilde;os 70 hab&iacute;a doce zonas metropolitanas en M&eacute;xico, que concentraban a 64 de cada 100 personas que habitaban en ciudades, el aumento de las metr&oacute;polis a 38 en el a&ntilde;o 2000 y a 57 en 2005 hace que en ellas se albergue 83% de los habitantes en ciudades para esa fecha. Una concentraci&oacute;n que representa cerca de 60% de la poblaci&oacute;n total del pa&iacute;s que vive en alguna metr&oacute;poli. Cifra muy similar a la de la ZMG.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El estudio que finc&oacute; la base del original libro coordinado por Alicia Peredo, es una muestra compuesta por 608 casos distribuidos en los cinco municipios que conforman la ZMG, de acuerdo con la definici&oacute;n com&uacute;nmente aceptada: Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tonal&aacute; y Tlajomulco. Doce investigadores destacados, en su mayor&iacute;a de El Colegio, adem&aacute;s del ITESO y la Universidad de Guadalajara, presentan siete cap&iacute;tulos en los que se abordan cuatro temas clave:</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">1) La gesti&oacute;n gubernamental. Alberto Arellano analiza la manera en que se difunden los programas contra la marginaci&oacute;n social, y la percepci&oacute;n de los entrevistados sobre los principales problemas que aparecen en los casos estudiados: pobreza, inseguridad, narcotr&aacute;fico, desempleo, inequidad, corrupci&oacute;n e ineficacia gubernamental. El uso electoral de programas sociales incrementa la desconfianza en el gobierno para abatir la pobreza y manejar los problemas sentidos. Roberto Arias relaciona la democracia y el desarrollo humano con los grandes desaf&iacute;os para una gobernanza que no cuenta con el entramado institucional para enfrentar la dimensi&oacute;n metropolitana. A pesar de acuerdos intermunicipales sustentados constitucionalmente en el art&iacute;culo 115, no se alcanzan consensos ni se re&uacute;nen voluntades pol&iacute;ticas para fortalecer su coordinaci&oacute;n, como lo mostr&oacute; el abandono presupuestal del gobierno estatal y de los municipios metropolitanos del promisorio Instituto de Planeaci&oacute;n Metropolitana.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#191;Qui&eacute;n gane las metr&oacute;polis gana las elecciones? La geograf&iacute;a electoral de estas singulares &aacute;reas ofrece un mosaico de pluralidad pol&iacute;tica que expresa c&oacute;mo se privilegian estas zonas por los partidos pol&iacute;ticos, paralelamente a la actuaci&oacute;n gubernamental de distintos signos en pos de conquistar al electorado, frecuentemente mediante el sesgo que permite el uso de recursos p&uacute;blicos para influir sobre el votante. Una conclusi&oacute;n fundamental que ofrece Arellano sobre la percepci&oacute;n ciudadana de las personas entrevistadas. Arias, por su parte, destaca los problemas actuales de un tri&aacute;ngulo relacionado con la democracia representativa, la concepci&oacute;n del desarrollo humano y la gobernanza. La subrepresentaci&oacute;n implicada en los municipios grandes y sobre todo los involucrados en la metr&oacute;poli tapat&iacute;a, plantea desaf&iacute;os a una ingenier&iacute;a electoral que sea capaz de una mayor equidad, y el concepto de desarrollo humano puede ser orientador de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que acompa&ntilde;en una necesaria reforma pol&iacute;tica de las metr&oacute;polis mexicanas, que ponga al d&iacute;a el potencial democr&aacute;tico que ellas encierran.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">2) Cultura de legalidad y violencias sociales. Es trabajado por Alicia Peredo, Rosa Alicia Gonz&aacute;lez y Vania Tirado, quienes enfatizan la educaci&oacute;n formal como palanca de formaci&oacute;n de derechos de ciudadan&iacute;a; con la cual los j&oacute;venes sepan cumplir y exigir en contexto de legalidad, hasta ahora desatendido y despreciado. El medio id&oacute;neo para conciliar la legalidad y legitimidad del sistema pol&iacute;tico y de gobierno es la educaci&oacute;n para la vida. Fortalecer el Estado de Derecho no es s&oacute;lo tarea de los responsables de la impartici&oacute;n y procuraci&oacute;n de justicia, sino la pr&aacute;ctica de un derecho que necesita incrementar la informaci&oacute;n, la transparencia y la rendici&oacute;n de cuentas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Octavio Urqu&iacute;dez enfoca su atenci&oacute;n a la poblaci&oacute;n entre 25 y 29 a&ntilde;os, "los de en medio", grupos olvidados por pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que deb&iacute;an lograr satisfactores que les aseguraran calidad de vida. La r&aacute;pida transformaci&oacute;n de la familia en la metr&oacute;poli cobra un significado mayor, pues este sector social transita hacia nuevos roles sociales que demandan una escolaridad integral, empleo digno y suficiente autoestima para lograr su independencia como individuos responsables.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Rogelio Marcial, las insatisfacciones sociales provocan mayores violencias, escenarios de incertidumbre y pol&iacute;ticas fallidas, a&uacute;n influidas por concepciones "higienistas" como la "limpieza social", o la imposici&oacute;n de paradigmas de normalizaci&oacute;n que no reconocen el derecho a la diferencia, y que criminalizan y estigmatizan particularmente las disidencias juveniles, pero que tambi&eacute;n conspiran contra la mera condici&oacute;n de ser joven. Adem&aacute;s, el enfoque de g&eacute;nero que adopta le permite situar los graves problemas que enfrentan las metr&oacute;polis para la integraci&oacute;n y la cohesi&oacute;n social.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">3) Mar&iacute;a Martha Collignon, Zeyda Rodr&iacute;guez y Diana Sag&aacute;stegui, tratan la sociabilidad que impulsa o frena la tecnolog&iacute;a sobre la seguridad y los afectos. Para ellas, el cr&iacute;tico debilitamiento del v&iacute;nculo social es clave, dadas las tendencias que trae consigo la urbanizaci&oacute;n respecto de la destrucci&oacute;n y falta de reparaci&oacute;n del tejido social. El potencial tecnol&oacute;gico debe de comprenderse como medio para establecer v&iacute;nculos sociales y por medio de ellos se pueden entender mejor lo que llaman: reg&iacute;menes de significaci&oacute;n compartidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">4) Consumo y pr&aacute;cticas culturales. Abordado por Estrellita Garc&iacute;a, Beatriz N&uacute;&ntilde;ez y Agust&iacute;n Vaca, valoriza la inversi&oacute;n en cultura y educaci&oacute;n para generar derechos humanos que integren y cohesionen a una sociedad hasta ahora fragmentada. No es suficiente realizar una d&eacute;bil distinci&oacute;n entre cultura y cultura popular, por lo que hacen un detallado estudio que documenta los consumos culturales en el espacio metropolitano, el cual puede ayudar a obtener conclusiones v&aacute;lidas para el dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n participativa de la pol&iacute;tica cultural.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En s&iacute;ntesis, este libro hace deseable otra metr&oacute;poli, diferente a la que tenemos, sufrimos y algunas veces gozamos. La vigencia de un derecho a la ciudad renovado, atraviesa por el reconocimiento de la unidad de lo diverso que ofrece la metr&oacute;poli, de la construcci&oacute;n com&uacute;n de nuevas formas de gobierno y de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas impulsoras de derechos de ciudadan&iacute;a. Ahora los acad&eacute;micos pasan el bal&oacute;n a la cancha de gestores, funcionarios y autoridades para hacer palabra y hechos la utop&iacute;a metropolitana que deseamos y esperamos</font>.</p>      ]]></body>
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