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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>     <p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>V&aacute;zquez Palacios, Felipe R. (2007), <i>La fe y la ciudadan&iacute;a en la pr&aacute;ctica evang&eacute;lica veracruzana</i></b><i></i></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Alicia Mu&ntilde;oz Vega </b></font></p>     <p align="center">&nbsp;</p>     <p align="center"><b><font face="verdana" size="3"> M&eacute;xico, CIESAS.</font></b></p>     <p align="center">&nbsp;</p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Aut&oacute;noma de Chiapas.</i></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&nbsp;</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El protestantismo en M&eacute;xico ha sido un tema de gran inter&eacute;s para diversos cient&iacute;ficos sociales, sobre todo por el paulatino incremento de conversos. Algunos de los t&oacute;picos abordados con mayor frecuencia en los distintos estudios han sido precisamente la conversi&oacute;n, las expulsiones por motivos religiosos, la cotidianidad entre conversos pentecostales, el pentecostalismo en zonas rurales y urbanas y el neopentecostalismo. Sin embargo, a pesar de esa variedad tem&aacute;tica a&uacute;n existen cuestiones que no han sido lo suficientemente trabajadas. Una de ellas es el impacto que han tenido las iglesias protestantes en la sociedad mexicana, en particular en cuestiones de pol&iacute;tica, tema del libro que a continuaci&oacute;n rese&ntilde;o.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>La fe y la ciudadan&iacute;a en la pr&aacute;ctica evang&eacute;lica veracruzana</i> es el resultado del trabajo de investigaci&oacute;n realizado por Felipe V&aacute;zquez en el estado de Veracruz entre los a&ntilde;os 2000 y 2002. El texto tiene como objetivos "reflexionar sobre la pr&aacute;ctica de la fe evang&eacute;lica en los procesos sociales en que vive la sociedad veracruzana en la actualidad, el impacto que genera en los modelos de acci&oacute;n individual y colectiva de participaci&oacute;n ciudadana y en los procesos sociales democr&aacute;ticos del pa&iacute;s", as&iacute; como "proporcionar una modesta visi&oacute;n panor&aacute;mica del fragmentado aspecto religioso evang&eacute;lico en Veracruz" (p. 9). Para lograr estos prop&oacute;sitos, V&aacute;zquez hace un an&aacute;lisis en tres niveles: 1) individual, mediante el estudio del comportamiento del creyente; 2) grupal, a partir del estudio de los cultos de las iglesias, sus demandas y sus adaptaciones a las din&aacute;micas de su entorno, y 3) contextual, sobre la din&aacute;mica de la sociedad y su medio social. Adem&aacute;s, el autor trabaj&oacute; con miembros del Movimiento de Iglesias Evang&eacute;licas Pentecostales Independientes (MIEPI), de las Asambleas de Dios, de las iglesias neopentecostales y de las iglesias hist&oacute;ricas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con el fin de tener un panorama completo acerca de la actuaci&oacute;n de la sociedad evang&eacute;lica veracruzana, V&aacute;zquez escogi&oacute; tres puntos b&aacute;sicos de informaci&oacute;n: la cabecera municipal de &Aacute;lamo, Xalapa y la cabecera municipal de Mecayapam, en el norte, centro y sur, respectivamente. Con esta regionalizaci&oacute;n, m&aacute;s la asistencia a los cultos, las entrevistas, las pl&aacute;ticas informales con miembros de las congregaciones, la observaci&oacute;n de los comportamientos y las actitudes de los mismos con las pr&aacute;cticas ciudadanas, el autor logr&oacute; obtener la mayor parte de la informaci&oacute;n para su investigaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro est&aacute; conformado por cuatro cap&iacute;tulos. En el primero de ellos V&aacute;zquez introduce datos generales sobre su investigaci&oacute;n, sus objetivos, la metodolog&iacute;a aplicada e interrogantes en que se basa su trabajo. Adem&aacute;s, el autor proporciona informaci&oacute;n acerca de aspectos demogr&aacute;ficos de las tres regiones de Veracruz y sus actividades econ&oacute;micas. Asimismo, estudia el crecimiento del protestantismo en M&eacute;xico, en donde en el a&ntilde;o 2000 el n&uacute;mero de protestantes creci&oacute; casi el doble del total de la poblaci&oacute;n, siendo Veracruz el estado que ocup&oacute; el tercer lugar con mayores cambios de adscripci&oacute;n religiosa despu&eacute;s de Chiapas y el Estado de M&eacute;xico.</font>	</p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, el autor se&ntilde;ala que en los municipios de Oteapan, Texistepec, Ixhuatl&aacute;n, Las Choapas, Hidalgotitl&aacute;n, Tatahuicapan, Filomeno Mata, Mecatl&aacute;n, Coyutla y Astancinga, la poblaci&oacute;n evang&eacute;lica abarca m&aacute;s del 10% de la poblaci&oacute;n total. Dichas localidades se caracterizan por su pobreza, analfabetismo, migraci&oacute;n y marginaci&oacute;n. Seg&uacute;n apunta, en ellas influyeron tres factores en el asentamiento del protestantismo: la llegada de empresas extranjeras en los siglos XIX y XX, que trajeron consigo otra religi&oacute;n distinta a la cat&oacute;lica; el arribo de misioneros extranjeros a los municipios ind&iacute;genas en las sierras, quienes tradujeron la Biblia a diferentes lenguas ind&iacute;genas, y las emigraciones de gente evang&eacute;lica de Chiapas, Tabasco y Oaxaca a municipalidades veracruzanas, as&iacute; como la migraci&oacute;n y regreso de pobladores a sus municipios, en los cuales se convirtieron en evang&eacute;licos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cuesti&oacute;n hist&oacute;rica es abordada en el segundo cap&iacute;tulo, en donde V&aacute;zquez se enfoca en la participaci&oacute;n de los evang&eacute;licos en la pol&iacute;tica del pa&iacute;s, desde su llegada en la primera mitad del siglo XIX hasta la actualidad. De esta forma, el autor se&ntilde;ala que la presencia de evang&eacute;licos en M&eacute;xico se concret&oacute; en medidas anticlericales como la nacionalizaci&oacute;n de las propiedades de la Iglesia cat&oacute;lica y el establecimiento de la libertad de culto promulgadas en las Leyes de Reforma durante el gobierno de Benito Ju&aacute;rez.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A&ntilde;os despu&eacute;s, durante la &eacute;poca de la Revoluci&oacute;n Mexicana, el papel de los protestantes fue aun m&aacute;s destacado, ya que los maestros rurales aportaron elementos en las educaci&oacute;n moral y popular y reformas agrarias (p. 37). Entre los a&ntilde;os de 1916 y 1920 hubo una mayor participaci&oacute;n de protestantes en la pol&iacute;tica. Sin embargo, no ocurri&oacute; lo mismo en las siguientes d&eacute;cadas del siglo XX, aunque s&iacute; hubo una diversificaci&oacute;n del protestantismo gracias a su proselitismo.</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Felipe V&aacute;zquez destaca la importancia de la reforma al Art&iacute;culo 130 Constitucional, a finales de la d&eacute;cada de 1980, a partir de la cual, las iglesias pod&iacute;an ser propietarias de bienes inmuebles, realizar eventos fuera de su congregaci&oacute;n y participar en la educaci&oacute;n. Adem&aacute;s, los cl&eacute;rigos pod&iacute;an votar en elecciones pol&iacute;ticas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la siguiente d&eacute;cada, los partidarios pol&iacute;ticos ten&iacute;an prohibido hacer alusi&oacute;n a credos religiosos, los cl&eacute;rigos apoyar abiertamente a un candidato o partido, y si un ministro religioso quer&iacute;a ser un candidato ten&iacute;a que renunciar a su cargo y esperar cinco a&ntilde;os (p. 41). Por su parte, el Gobierno se dio a la tarea de crear departamentos de asuntos religiosos en los estados, los cuales se han desempe&ntilde;ado como voceros del mismo ante las asociaciones religiosas (p. 42).</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, pese a estos esfuerzos que se han hecho en cuanto a las relaciones entre las diversas agrupaciones religiosas y el Estado, no existe una identidad corporativa al exterior de los templos que permita un frente com&uacute;n &#151;se&ntilde;ala V&aacute;zquez&#151; porque al ser reconocida por el Gobierno, cada asociaci&oacute;n ha buscado su propia relaci&oacute;n con el Estado (p. 42).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De acuerdo con Felipe V&aacute;zquez, es posible identificar dos perfiles evang&eacute;licos veracruzanos generales en cuanto a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica. El primero lo integran quienes no quieren perder una relaci&oacute;n directa con Dios y evitan la pol&iacute;tica, pero s&iacute; se comprometen en actividades p&uacute;blicas y en mejorar la sociedad; el segundo est&aacute; conformado por los que quieren tener una mayor participaci&oacute;n e impacto en la sociedad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cap&iacute;tulo tres el autor se enfoca en su trabajo etnogr&aacute;fico, bas&aacute;ndose en el estudio de los cultos celebrados tanto en las congregaciones pentecostales y neopentecostales como en los realizados en las hist&oacute;ricas, ya que en ellos es donde se pueden conocer las aspiraciones de los creyentes, sus necesidades y proyectos en la sociedad. De acuerdo con lo anterior, V&aacute;zquez se&ntilde;ala algunas caracter&iacute;sticas de los tres tipos de iglesias analizadas, as&iacute; como la manera en c&oacute;mo celebran sus cultos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el autor, las iglesias pentecostales est&aacute;n organizadas por medio de una Junta directiva que se decide por votaci&oacute;n. Por lo general no tienen un reglamento y los estatutos los fija el pastor. En ellas se da una b&uacute;squeda del Esp&iacute;ritu Santo, a trav&eacute;s, por ejemplo, de la referencia o posesi&oacute;n de algunos dones espirituales como el de sanidad o glosolalia, se utilizan con frecuencia los testimonios para dar a conocer problemas por los que atraviesan los creyentes y la manera en c&oacute;mo los han solucionado con ayuda de Dios, y se recurre a la <i>Biblia</i> (p. 66). En cuanto a los cultos, &eacute;stos se realizan en templos, casas o galeras. Comienzan con una oraci&oacute;n en voz alta por parte del pastor, seguida de m&uacute;sica de diferentes ritmos y acompa&ntilde;ada de diversos instrumentos; se recogen ofrendas y diezmos. A decir del autor, la relaci&oacute;n entre la forma de vivir y lo que se&ntilde;ala la <i>Biblia</i> es la actividad reflexiva m&aacute;s importante. En cuanto a la pol&iacute;tica, algunos creyentes est&aacute;n de acuerdo con participar en ella, pero con base en sus doctrinas y convicciones teol&oacute;gicas (p. 80).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que se refiere a las iglesias neopentecostales, los actos lit&uacute;rgicos se llaman reuniones. A la entrada de las congregaciones hay edecanes que colocan distintivos a quienes llegan por primera vez para destacar que son personas que necesitan informaci&oacute;n; los dones espirituales est&aacute;n restringidos a algunos cuantos creyentes; los testimonios son poco frecuentes y los miembros de estas congregaciones ya han pertenecido antes a otras. Las reuniones inician con m&uacute;sica, luego sigue la adoraci&oacute;n, en donde se practican los dones espirituales y se agradece a Dios por ello. Despu&eacute;s se hace una lectura b&iacute;blica a manera de introducci&oacute;n, y luego el pastor da el mensaje.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los grupos neopentecostales la oraci&oacute;n es un componente fundamental porque as&iacute; ponen en pr&aacute;ctica la pol&iacute;tica, ya que oran por la situaci&oacute;n actual de la sociedad (p. 88). En cuanto a su postura en las actividades pol&iacute;ticas, menos del 30% considera que se necesita tener una mayor participaci&oacute;n pol&iacute;tica.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En lo que se refiere a las iglesias hist&oacute;ricas, V&aacute;zquez se&ntilde;ala que existen conservadoras y carism&aacute;ticas. Ambas est&aacute;n organizadas siguiendo como modelos las iglesias extranjeras (p. 92). Sus estructuras se basan en cuerpos llamados conferencias, asambleas, s&iacute;nodos, distritos, convenciones y presbiterios en donde se llegan a acuerdos en las maneras de trabajar. La autoridad reside en la obediencia a las tradiciones, el conocimiento del ritual, las celebraciones, el papel que se le asigna al creyente y su capacidad para ejercer autoridad. En las iglesias conservadoras la teolog&iacute;a es Cristo&#45;c&eacute;ntrica, en donde no es v&aacute;lida la fe sin obras, y en las carism&aacute;ticas es una teolog&iacute;a de la prosperidad, "donde una muestra de que Dios est&aacute; en el creyente es que &eacute;ste recibe muchas bendiciones" (p. 92). En ellas se habla de dones, pero de la ense&ntilde;anza, la ciencia, la m&uacute;sica y el servicio (p. 94). Sus cultos son de dos tipos: conservadores y carism&aacute;ticos. Los primeros cuentan con reglas y rituales definidos; se sigue un programa que comienza con una oraci&oacute;n con un fondo musical, seguida de una oraci&oacute;n en voz alta por el pastor del templo, un canto o una lectura de la <i>Biblia,</i> el mensaje, referido a actitudes de los cristianos en la actualidad, la recolecci&oacute;n de las ofrendas, los avisos y, finalmente, la bendici&oacute;n y despedida del pastor (p. 91).</font></p>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otra parte, los cultos carism&aacute;ticos son una mezcla de cultos hist&oacute;ricos conservadores, de los de las congregaciones pentecostales y los de las neopentecostales. Las actividades que se realizan durante el culto son las mismas que en las congregaciones hist&oacute;ricas, pero con la liturgia neopentecostal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La postura de los creyentes de las iglesias hist&oacute;ricas conservadoras con respecto al Gobierno es que se puede considerar un buen gobierno a aquel en donde hay libertad de creencias. Los miembros de estas iglesias son los m&aacute;s interesados en construir nuevas formas de </font><font face="verdana" size="2">relaciones con el Estado, pero no hay una homogeneidad en cuanto a tendencias pol&iacute;ticas porque en una misma congregaci&oacute;n hay preferencias por los diferentes partidos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el cuarto y &uacute;ltimo cap&iacute;tulo el autor analiza los resultados de su investigaci&oacute;n. Se&ntilde;ala que en las iglesias evang&eacute;licas los principios b&iacute;blicos no logran conectarse con las actividades pol&iacute;ticas porque lo pol&iacute;tico es visto como un obst&aacute;culo para las actividades evang&eacute;licas (p. 99). As&iacute;, a pesar de que los fieles pueden llevar a cabo proyectos sociales, se hace de manera aut&oacute;noma. Las iglesias se involucran poco en la pol&iacute;tica, sobre todo cuando buscan apoyo para evangelizar o cuando est&aacute;n en peligro su bienestar, su econom&iacute;a, integridad f&iacute;sica o familiar (p. 102)</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Seg&uacute;n el autor, existen tres percepciones en cuanto a lo pol&iacute;tico y lo evang&eacute;lico: en la primera se ve aquello como una cosa y lo religioso como otra; en la segunda se considera que el mundo y la sociedad est&aacute;n dominados por males espirituales y la soluci&oacute;n es la protecci&oacute;n espiritual, y en la tercera hay un inter&eacute;s por cambiar la concepci&oacute;n que se tiene de la pol&iacute;tica y que los creyentes contribuyan en el mejoramiento de la sociedad (pp. 100&#45;101). V&aacute;zquez se&ntilde;ala que las tres percepciones se pueden presentar en una misma congregaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adem&aacute;s, el autor apunta que pese a que las congregaciones no han logrado unificar una fuerza que logre un impacto a nivel regional y nacional, los creyentes respetan a sus gobernantes, los reconocen y participan en las elecciones. Ellos consideran que lo que ocurre en la pol&iacute;tica del pa&iacute;s tambi&eacute;n est&aacute; determinado por Dios (p. 110).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">V&aacute;zquez menciona que los tres tipos de iglesias que estudia tienen sus aportaciones a la sociedad y la democracia. Los pentecostales contribuyen en la movilidad religiosa y la diversificaci&oacute;n de la fe evang&eacute;lica; los neopentecostales e hist&oacute;ricos carism&aacute;ticos se presentan como asociaciones civiles, y los hist&oacute;ricos conservadores aportan su experiencia en la mediaci&oacute;n con la estructura pol&iacute;tica del Estado (p. 111).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El trabajo de este autor demuestra que la participaci&oacute;n pol&iacute;tica de los protestantes veracruzanos no trasciende. As&iacute;, V&aacute;zquez destaca dos formas de acci&oacute;n pol&iacute;tica de los evang&eacute;licos: una en donde s&oacute;lo participan en su congregaci&oacute;n y otra en donde tratan de aplicar a la vida p&uacute;blica lo aprendido en sus iglesias, como la b&uacute;squeda del bien com&uacute;n, la justicia y el servicio a los dem&aacute;s (pp. 113&#45;114). Sin embargo, dichas formas de acci&oacute;n no se extienden m&aacute;s all&aacute; de las congregaciones porque no existe &#151;se&ntilde;ala&#151; una cultura pol&iacute;tica evang&eacute;lica. En cuanto a la formaci&oacute;n de partidos evang&eacute;licos, el autor menciona que no es posible predecir su &eacute;xito, pero que s&iacute; puede haber posibilidad de que los creyentes participen en partidos ya reconocidos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como conclusi&oacute;n, el texto aporta elementos que permiten conocer cu&aacute;l ha sido la trayectoria de los evang&eacute;licos en el aspecto pol&iacute;tico en M&eacute;xico. A la vez, la obra aporta reflexiones de c&oacute;mo estudiar a dicha poblaci&oacute;n y su participaci&oacute;n en la esfera p&uacute;blica a partir del an&aacute;lisis del discurso, en este caso las oraciones durante los cultos. Por &uacute;ltimo, V&aacute;zquez se&ntilde;ala la debilidad de estas congregaciones al no poder trascender m&aacute;s all&aacute; de lo local en cuanto a su impacto social, lo que hace necesaria una mayor unidad entre las diversas agrupaciones religiosas que rebase la celebraci&oacute;n de cultos, conciertos musicales y participaci&oacute;n de creyentes en algunas asociaciones civiles.</font></p>      ]]></body>
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