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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Estado Islámico, una rara alquimia de Corán, Twitter y violencia terrorista]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>El Estado Isl&aacute;mico, una rara alquimia de Cor&aacute;n, Twitter y violencia terrorista</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Mariano C&eacute;sar Bartolom&eacute;</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Napoleoni L. (2015). <i>El F&eacute;nix Islamista</i>. Barcelona: Paid&oacute;s.</b></font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En un escenario internacional pr&oacute;digo en amenazas y riesgos de diverso tipo, el terrorismo ocupa lugares preferenciales en las agendas de seguridad de los gobiernos, no importa su signo ideol&oacute;gico ni sus caracter&iacute;sticas regimentales. Sin embargo, lejos de ser un fen&oacute;meno est&aacute;tico, el terrorismo contempor&aacute;neo se encuentra en constante mutaci&oacute;n, configurando, as&iacute;, un verdadero desaf&iacute;o para quienes deben comprenderlo en sus dimensiones m&aacute;s importantes, requisito imprescindible para la articulaci&oacute;n de una efectiva estrategia de neutralizaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este sentido es que adquiere relevancia el libro de reciente aparici&oacute;n <i>El F&eacute;nix Islamista</i>, escrito por Loretta Napoleoni, quien cobr&oacute; notoriedad m&aacute;s all&aacute; de los claustros de la London School of Economics al publicar hace unos a&ntilde;os su obra <i>Jihad</i> (en espa&ntilde;ol <i>Econom&iacute;a Canalla</i>), en la cual estudi&oacute; los sofisticados m&eacute;todos de financiaci&oacute;n terrorista en la econom&iacute;a globalizada. Desde ese entonces hasta ahora, su producci&oacute;n acad&eacute;mica ha sido por dem&aacute;s prol&iacute;fica, con muchos de sus trabajos traducidos al espa&ntilde;ol.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>El F&eacute;nix Islamista</i>, esta especialista en cuestiones terroristas del Club de Madrid aborda el caso del autodenominado Estado Isl&aacute;mico (EI), grupo radicalizado sunnita tristemente c&eacute;lebre en los &uacute;ltimos meses por la extrema crueldad con que asesina a sus prisioneros, y la difusi&oacute;n que lleva a cabo de esas acciones por las redes sociales. As&iacute;, pese al est&eacute;ril esfuerzo de gobiernos occidentales, se han esparcido por Internet escalofriantes escenas de sus v&iacute;ctimas crucificadas, degolladas o quemadas vivas. Sin embargo, la trascendencia que Napoleoni le asigna al caso pasa por andariveles menos medi&aacute;ticos, pero a la vez m&aacute;s importantes desde el punto de vista de las Relaciones Internacionales: con su enunciado de la creaci&oacute;n de un Califato Isl&aacute;mico sunnita, se apresta a redise&ntilde;ar la cartograf&iacute;a pol&iacute;tica de Medio Oriente y dar por superado el mapa planteado por el Acuerdo Sykes&#45;Picott de 1916. Las dimensiones de ese desaf&iacute;o fueron planteadas claramente por un portavoz de la organizaci&oacute;n: "la legalidad de todos los emiratos, grupos, estados y organizaciones queda anulada a merced de la expansi&oacute;n de la autoridad del califa y la llegada de sus tropas a los territorios".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La idea del califato remite a la sociedad &aacute;rabe que Mahoma edific&oacute; en el siglo VII, y se expandi&oacute; durante &eacute;pocas posteriores, llegando hasta el siglo XIX, cuando el t&iacute;tulo de Califa es empleado por &uacute;ltima vez por Abdulmecid&#45;I, entre 1823 y 1861. Con la disoluci&oacute;n del Imperio Otomano y la constituci&oacute;n de la Turqu&iacute;a moderna en 1924, por obra de Atartuk, esa denominaci&oacute;n fue extinguida. As&iacute;, se entiende que su restituci&oacute;n en tiempos modernos sea el sue&ntilde;o de todo musulm&aacute;n sunnita y constituya la consumaci&oacute;n del resurgir del Islam de las cenizas de su decadencia y declinaci&oacute;n, cual Ave F&eacute;nix. Este planteo da nombre al libro, y tambi&eacute;n a su cuarto cap&iacute;tulo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los tiempos que corren, la misma idea de un califato se presenta como una propuesta absolutamente antigua y superada. Sobre esto, lo que alega la autora es absolutamente controversial, como ella misma lo reconoce: la iniciativa se asemeja a la que persegu&iacute;an los jud&iacute;os sionistas antes de la creaci&oacute;n del Estado de Israel en la tierra de sus antepasados. Y agrega que el proyecto tiene de novedoso su naturaleza aut&oacute;ctona, siendo que en Medio Oriente los actuales Estados y sus fronteras son fruto de las intenciones y los intereses de potencias coloniales ajenas a la regi&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La hip&oacute;tesis de trabajo que impl&iacute;citamente propone Napoleoni, y que atraviesa toda la obra, es que el EI es un tipo de organizaci&oacute;n absolutamente novel, que carece de antecedentes similares, por lo cual toda analog&iacute;a hist&oacute;rica puede dar lugar a peligrosos equ&iacute;vocos. Esa novedad radica en compatibilizar de manera pragm&aacute;tica elementos tan diferentes como las ense&ntilde;anzas cor&aacute;nicas, enfatizando en el inminente inicio de una nueva &eacute;poca dorada para el Islam de la mano del califato, con la globalizaci&oacute;n y el avance de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y las comunicaciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Otros elementos se suman a esa combinaci&oacute;n, en una rara alquimia, entre ellos el control efectivo de una amplia &aacute;rea territorial, hecho que marca &#150;en su favor, claro&#150; una n&iacute;tida diferencia cualitativa en relaci&oacute;n a otras entidades terroristas, como los numerosos grupos palestinos surgidos del tronco de Fatah a trav&eacute;s de sucesivas escisiones, o el propio Al Qaeda de Osama bin Laden. Y es que hasta el momento ninguna organizaci&oacute;n de ese tipo ha logrado plasmar sus objetivos de lograr someter a su autoridad un territorio de ciertas dimensiones, en forma prolongada.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este punto, un dato no menor es que el referido control territorial incluye la imposici&oacute;n del orden p&uacute;blico, acabando con una situaci&oacute;n an&aacute;rquica que favorece los actos de corrupci&oacute;n por funcionarios venales del r&eacute;gimen de turno, y la expoliaci&oacute;n de los recursos de la poblaci&oacute;n. La mejora de la situaci&oacute;n de los lugare&ntilde;os se acompa&ntilde;a con la creaci&oacute;n o reactivaci&oacute;n de las instituciones pol&iacute;ticas y el aparato productivo, y la implementaci&oacute;n de planes sociales. En otras palabras, y tal cual acontece en muchas partes del globo, es el caso de un actor no estatal que ha sabido capitalizar en su beneficio la conducta de Estados que, m&aacute;s all&aacute; de lo declamativo, han permanecido ausentes de espacios signados por la pobreza cr&oacute;nica, la desilusi&oacute;n reiterada y la falta de perspectivas en el futuro.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A todo lo anterior, la especialista agrega al particular perfil del EI su autofinanciamiento a partir del manejo de millonarios recursos petroleros y, gracias a lo anterior, la posesi&oacute;n de un ej&eacute;rcito moderno y bien pertrechado, lo que marca una diferencia con las milicias armadas que pueblan la regi&oacute;n mesooriental (NA: con la excepci&oacute;n del Hezbollah liban&eacute;s). &iquest;En este raro h&iacute;brido de Sharia y Facebook, no es contraproducente para la consolidaci&oacute;n de una base de apoyo popular, la difusi&oacute;n de los actos de violencia extrema del EI? Napoleoni no solo no lo cree, sino que reivindica la habilidad de los l&iacute;deres de esa organizaci&oacute;n en materia de medios de comunicaci&oacute;n masivos, alegando que en el contexto de vor&aacute;gine informativa en la cual nos encontramos inmersos, la "propaganda del miedo" capta la atenci&oacute;n de la audiencia global de manera mucho m&aacute;s efectiva que los sermones religiosos. M&aacute;s a&uacute;n, considera que la visi&oacute;n del EI como una organizaci&oacute;n s&aacute;dica y sanguinaria, prevaleciente en Occidente, no necesariamente es compartida por amplias capas de la poblaci&oacute;n siria e iraqu&iacute;, que lo percibe como un factor de orden y estabilizaci&oacute;n, tras d&eacute;cadas de guerras de facciones y corrupci&oacute;n estatal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para los incautos, conviene aclarar que estas explicaciones que la especialista brinda sobre Estado Isl&aacute;mico no son apolog&eacute;ticas, no sugieren ning&uacute;n tipo de justificaci&oacute;n a sus acciones, ni trasuntan simpat&iacute;a alguna. De hecho, ella anticipa a poco de comenzar la obra que este grupo es una "multinacional del terror", calific&aacute;ndolo m&aacute;s adelante como la personalizaci&oacute;n de la Tercera Guerra Mundial que el Papa Francisco considera en pleno desarrollo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A la hora de indagar en el surgimiento de este extra&ntilde;o colectivo, en el libro se vincula ese hecho con el plurisecular enfrentamiento entre las corrientes sunnitas y chi&iacute;tas en el seno del Islam, remarcando un hecho que suele ser ignorado, o soslayado en el mejor de los casos, por los analistas occidentales de la cuesti&oacute;n: en tanto versi&oacute;n radicalizada sunnita (salafismo), los enemigos del EI son menos las potencias occidentales con sus decadentes valores, que otras vertientes isl&aacute;micas percibidas como ap&oacute;statas (<i>takfir</i>), comenzando por los chi&iacute;tas. La autora declara de manera que si se consumara el Califato, ser chi&iacute;ta dentro de sus l&iacute;mites equivaldr&aacute; a haber sido jud&iacute;o en la Alemania nazi.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Con este marco referencial, el relato realza como personaje clave en el posterior nacimiento del EI a Abu Musab al Zarqawi, quien cobr&oacute; notoriedad mundial como jefe de Al Qaeda en Irak. De al Zarqawi se recuerda que su relaci&oacute;n con Bin Laden era coyuntural e impulsada por las circunstancias, siendo que &eacute;l contaba con su propio grupo, Tawhid al Jihad, que inclu&iacute;a entre sus blancos a ciudadanos y religiosos chi&iacute;tas. En este sentido se destaca el atentado perpetrado en agosto del 2003 contra la mezquita del Iman Al&iacute; en la ciudad de Najaf, con un saldo de ciento veinticinco chi&iacute;tas muertos, entre ellos su l&iacute;der el ayatollah Mohammed Baqr al Hakim. Cuando al Zarqawi cae abatido en una operaci&oacute;n militar de Estados Unidos, en 2006, la organizaci&oacute;n entra en una situaci&oacute;n err&aacute;tica de la cual emerge reci&eacute;n cuatro a&ntilde;os m&aacute;s tarde con un nuevo liderazgo, el que asumi&oacute; tras salir de prisi&oacute;n Abu Bakr al Bagdadi, quien renombr&oacute; a la organizaci&oacute;n Estado Isl&aacute;mico de Irak (ISI), tal cual lo hab&iacute;a intentado infructuosamente su predecesor.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Siempre en el relato de la autora, el liderazgo de Al Bagdadi se basa en buena medida en su solidez en materia teol&oacute;gica, al ser graduado en estudios cor&aacute;nicos por la universidad de Bagdad. Nuevamente se constata lo observado en otras organizaciones terroristas: sus principales referentes, lejos de ser incultos o poseedores de una rudimentaria educaci&oacute;n, son egresados universitarios con una vasta cultura. De su mano, ISI retom&oacute; el combate contra los chi&iacute;tas, pero adem&aacute;s lo llev&oacute; a Siria, donde logr&oacute; su consolidaci&oacute;n. En el marco de la guerra civil que azotaba &#150;y azota&#150; a ese pa&iacute;s, logr&oacute; el control de importantes enclaves territoriales, muchos de ellos ricos en petr&oacute;leo, cuya comercializaci&oacute;n le permiti&oacute; financiar sus actividades; se pertrech&oacute; adecuadamente y se fusion&oacute; con el grupo local Al Jabhat al Nusra, incrementando sus capacidades y dejando de ser percibido como un actor extranjero.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esa fusi&oacute;n nacer&iacute;a una nueva entidad, Estado Isl&aacute;mico de Irak y el Levante (ISIS), que generar&iacute;a un efecto centr&iacute;peto sobre los cuadros de otras organizaciones sunnitas, absorbi&eacute;ndolos, menos por coincidencia de ideales que por pragmatismo: "si uno quiere combatir, m&aacute;s vale unirse a los mejores". Cabe aclarar que el agregado de la letra "S" al acr&oacute;nimo se explica con la palabra <i>Sham</i>, expresi&oacute;n &aacute;rabe de Levante. Precisamente debido a esta transici&oacute;n entre el ISI y el ISIS, Napoleoni juzga que el conflicto sirio ha servido de "incubadora" de un nuevo tipo de terrorismo.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los puntos sobre los cuales se insiste en diferentes pasajes de la obra, refiere a la inteligencia de Al Bagdadi para capitalizar en beneficio de su proyecto, de consolidar al EI como antesala a la creaci&oacute;n del Califato, los errores y contradicciones de las grandes potencias en la regi&oacute;n. De hecho, en referencia al conflicto interno sirio, Napoleoni es particularmente dura con los gobiernos de Washington y Londres, indicando que crean las condiciones para la aparici&oacute;n de "frankensteins" (<i>sic</i>) cuyas acciones luego se vuelven en su contra, como ser&iacute;a el caso del propio ISIS. Y agrega que sus intereses dificultan el dise&ntilde;o de cualquier estrategia para contrarrestar a la organizaci&oacute;n, por ejemplo, involucrando en el esfuerzo a Ir&aacute;n, principal aliado del r&eacute;gimen sirio de Al Assad en la zona.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un aspecto positivo de la obra es que la autora proporciona al lector abundante informaci&oacute;n complementaria de tipo hist&oacute;rico, cultural e incluso teol&oacute;gico, que le permita comprender una problem&aacute;tica tan compleja como la que se aborda. As&iacute;, en el cap&iacute;tulo quinto se efect&uacute;a una aproximaci&oacute;n al controvertido concepto de <i>yihad</i> en sus diferentes interpretaciones (mayor y menor, defensiva y ofensiva), explicando su mutaci&oacute;n a lo largo del tiempo; el cap&iacute;tulo sexto se concentra en la idea de salafismo, como expresi&oacute;n radical sunnita; y por &uacute;ltimo en el s&eacute;ptimo cap&iacute;tulo se desarrolla la idea de apostas&iacute;a (<i>takfir</i>) y su importancia en la comprensi&oacute;n de la brecha que separa a sunnitas y chi&iacute;tas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En las postrimer&iacute;as de libro, y como correlato de todo el desarrollo anterior, se lee: "El Estado Isl&aacute;mico, trascendiendo la mitolog&iacute;a y la ret&oacute;rica de anteriores grupos yihadistas, demuestra pragmatismo y modernidad en el desarrollo de la estrategia que requiere el logro de su ambicioso sue&ntilde;o por construir una naci&oacute;n". E incluso aventura que, aun fracasando, la experiencia de EI puede servir de inspiraci&oacute;n para otros grupos armados. &iquest;Qu&eacute; hacer entonces, frente a este hecho con escasos antecedentes? La autora no incurre en la actitud soberbia de poseer una respuesta para esa crucial interrogante, pero s&iacute; le sugiere a los gobiernos occidentales que abandonen su simplista y <i>na&iuml;ve</i> idea de una "primavera &aacute;rabe" pac&iacute;fica y exitosa, y en cambio profundicen su conocimiento sobre las complejidades de la regi&oacute;n, y de esa manera la comprensi&oacute;n de sus realidades.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como aspectos negativos de la obra, podr&iacute;a consignarse la falta de claridad respecto al concepto de "Estado&#45;caparaz&oacute;n" (<i>Shell&#45;State</i>), elaborado por la autora y empleado especialmente en el segundo cap&iacute;tulo. Se le describe como un estado que posee una infraestructura de naci&oacute;n, pero carente de autodeterminaci&oacute;n, elemento nuclear del Estado&#45;Naci&oacute;n. Luego se agrega que este tipo de unidades pueden variar en tama&ntilde;o y no requieren internamente integraci&oacute;n pol&iacute;tica, bastando con que alguna autoridad monopolice el ejercicio de la violencia, m&aacute;s all&aacute; de su falta de legitimidad, y ponga a andar una econom&iacute;a de guerra, dedicando a ese objetivo todos los recursos. Tampoco se desarrolla de manera clara el concepto de "guerra intermediada", al cual apela sobre todo en el segundo cap&iacute;tulo. Incluso podr&iacute;a haberse desarrollado m&aacute;s la conjunci&oacute;n de metodolog&iacute;as terroristas y formas de combate convencionales que caracteriza al EI, que la autora menciona de manera casi tangencial en su pr&oacute;logo y que hoy constituye un importante campo de an&aacute;lisis de la Seguridad internacional, bajo el r&oacute;tulo gen&eacute;rico de "guerras h&iacute;bridas".</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Empero, esa debilidad del cuerpo te&oacute;rico que se ha puesto de manifiesto no opaca en modo alguno la importancia de este libro, pues su formato no corresponde a un texto acad&eacute;mico y el p&uacute;blico para el cual ha sido concebido est&aacute; m&aacute;s all&aacute; de los claustros acad&eacute;micos. Por eso puede decirse que, con su estilo ameno y una pluma &aacute;gil, Napoleoni ha contribuido a que la opini&oacute;n p&uacute;blica pueda comprender uno de los procesos pol&iacute;ticos (y geopol&iacute;ticos) m&aacute;s importantes de las Relaciones Internacionales contempor&aacute;neas.</font></p>  	    <p>&nbsp;</p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Informaci&oacute;n sobre el autor</b></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>Mariano C&eacute;sar Bartolom&eacute;.</b> Es Doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Lan&uacute;s (UNLA)/Universidad del Salvador (USAL). Sus l&iacute;neas de investigaci&oacute;n son Seguridad Internacional y Defensa, especialmente Amenazas No Convencionales. Es autor de cuatro libros, el &uacute;ltimo de ellos es <i>Seguridad y Defensa en tiempos del Bicentenario</i> (Instituto de Publicaciones Navales, Buenos Aires 2010).</font></p>      ]]></body>
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