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</front><body><![CDATA[ <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Reflexiones: Notas cr&iacute;ticas</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Karl Popper, &iquest;padre del neoliberalismo?</b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Eduardo Harada O.<sup>*</sup></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>*</sup><i>ENP, UNAM.</i> &lt;<a href="mailto:edharada@hotmail.com">edharada@hotmail.com</a>&gt;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">Debemos exigir un gobierno que se rija de acuerdo con    <br> los principios del igualitarismo y del proteccionismo.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right"><font face="verdana" size="2">Karl R. Popper (1992)</font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>INTRODUCCI&Oacute;N: GLOBALIZACI&Oacute;N, NEOLIBERALISMO Y LA FILOSOF&Iacute;A POL&Iacute;TICA LIBERAL POPPERIANA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se ha hablado mucho acerca de la globalizaci&oacute;n, sobre todo, en el terreno de la econom&iacute;a. Se dice que vivimos en un mundo global o que est&aacute; globalizado de forma inevitable e irreversible. Algunos temen este fen&oacute;meno y lo denuncian, otros lo elogian y lo defienden, pero &iquest;qu&eacute; es?, &iquest;qu&eacute; quiere decir que algo se ha "globalizado" o es "global"?</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque no existe un acuerdo universalmente aceptado al respecto, creo que "globalizar" es poner en relaci&oacute;n cosas que est&aacute;n separadas y formar con ellas unidades m&aacute;s amplias, de tal modo que la "globalizaci&oacute;n" se refiere al hecho de que en el mundo actual todo est&aacute;, puede estar o est&aacute; a punto de estar conectado con el resto, es decir, lo que sucede en una parte del mundo influye y es influido por lo que ocurre en otras partes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De manera m&aacute;s concreta, <i>la globalizaci&oacute;n se relaciona con la aparici&oacute;n de fen&oacute;menos </i>(burs&aacute;tiles, informativos, ambientales, etc.) <i>que van m&aacute;s all&aacute; de las fronteras nacionales y que escapan del control de los Estados. </i>As&iacute;, <i>la globalizaci&oacute;n no s&oacute;lo ha cuestionado la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica del mundo en Estados nacionales, sino, incluso, la funci&oacute;n misma de &eacute;stos.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La ca&iacute;da del muro de Berl&iacute;n, en 1989, constituy&oacute; para muchos no s&oacute;lo el fin del llamado "socialismo real", sino de todo un modelo econ&oacute;mico: el de la econom&iacute;a centralmente planificada (en la que el Estado interviene planeando) y tambi&eacute;n fue vista como el triunfo definitivo del capitalismo y la econom&iacute;a de libre mercado (recordemos la famosa tesis de Francis Fukuyama acerca del "fin de la historia" y su argumento de que no hay m&aacute;s opci&oacute;n que la capitalista).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, ante la globalizaci&oacute;n, supuestamente, lo &uacute;nico que queda a los Estados nacionales, si es que quieren sobrevivir y desarrollarse, es adoptar pol&iacute;ticas de libre mercado que resulten atractivas a los inversionistas, esto es, 1) ofrecer condiciones para que los capitales fluyan sin restricciones (aunque ello tambi&eacute;n signifique darlas para que se vayan, ya que &eacute;stos no tienen nacionalidad y en cualquier momento pueden moverse de un lugar a otro seg&uacute;n sus intereses); 2) llevar a cabo la apertura y la desregulaci&oacute;n de la econom&iacute;a, vender las empresas estatales y dejarlas en manos de particulares. En general, queda eliminar la intervenci&oacute;n del Estado o, cuando mucho, limitarla a la b&uacute;squeda y mantenimiento del "equilibrio fiscal" y la "baja inflacionaria".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No obstante, el costo inmediato que hay que pagar por todo lo anterior es la flexibilizaci&oacute;n del mercado de trabajo y la disminuci&oacute;n de los salarios (para incrementar la competitividad de las empresas), adem&aacute;s del aumento de la desigualdad y la pobreza de algunas capas sociales, lo cual es, en realidad, un costo peque&ntilde;o, pues &#150;nos advierten los expertos&#150; las consecuencias de llevar a cabo pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que no beneficien a los inversionistas (como las "populistas") son terribles: fuga de capitales, inestabilidad econ&oacute;mica y marginaci&oacute;n del desarrollo mundial. En tiempos de la globalizaci&oacute;n ser&iacute;a p&eacute;simo que un Estado se resistiese a las decisiones de los mercados, tratando de intervenir en ellos.<sup><a href="#notas">1</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta concepci&oacute;n de la econom&iacute;a y del papel del Estado ha recibido el nombre de "neoliberalismo"; sin embargo, si la palabra globalizaci&oacute;n es muy nebulosa, esta otra lo es aun m&aacute;s. Pero, debemos preguntarnos si es correcta la designaci&oacute;n de las tesis econ&oacute;micas anteriores como neo<i>liberales </i>y si realmente tienen algo que ver con el <i>liberalismo, </i>&iquest;excluye &eacute;ste necesariamente la posibilidad de un Estado interventor, proteccionista, benefactor o paternalista?, &iquest;qu&eacute; nos dicen al respecto algunos de los principales te&oacute;ricos liberales?</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tratar&eacute; de responder a estas preguntas con las ideas que el fil&oacute;sofo de origen austriaco Karl R. Popper (1902&#150;1994) &#150;uno de los te&oacute;ricos del liberalismo m&aacute;s profundo del siglo XX&#150; sostiene en su libro <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>(1992). Adem&aacute;s, recurrir&eacute; a algunos de sus escritos de los a&ntilde;os cincuenta, ochenta y noventa para mostrar que, desde su perspectiva, no existe incompatibilidad alguna entre la libertad individual y la intervenci&oacute;n estatal, pues la primera s&oacute;lo es posible gracias a la segunda. Este autor no deber&iacute;a ser considerado el "padre del neoliberalismo", uno de los principales te&oacute;ricos de este movimiento o su epistem&oacute;logo, sino, por el contrario, alguien que ofrece argumentos para hacer una cr&iacute;tica de esa tendencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero antes de pasar a mi interpretaci&oacute;n de la propuesta popperiana (seg&uacute;n la cual Popper defiende la intervenci&oacute;n proteccionista del Estado en la econom&iacute;a y en otros campos, como la educaci&oacute;n), para que se aprecie mejor su relevancia y no se crea que con ella estoy combatiendo un fantasma, presentar&eacute; dos ejemplos de la interpretaci&oacute;n contraria, a saber, la que considera a Popper un neoliberal, quien desea que la econom&iacute;a se rija por el libre juego de las fuerzas del mercado, sin ninguna intervenci&oacute;n estatal. Y para que el efecto sea mayor, expondr&eacute; las ideas de dos pensadores latinoamericanos: el famoso novelista, ensayista y hasta pol&iacute;tico, originalmente peruano, pero actualmente naturalizado espa&ntilde;ol, Mario Vargas Llosa, y el fil&oacute;sofo de la ciencia y economista argentino, Ricardo G&oacute;mez; adem&aacute;s, presentar&eacute; algunas ideas del multimillonario y fil&aacute;ntropo Georges Soros, quien se enriqueci&oacute;, entre otras cosas, gracias a la especulaci&oacute;n financiera y, en teor&iacute;a, deber&iacute;a ser un defensor fundamentalista de la globalizaci&oacute;n neoliberal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA APOLOG&Iacute;A DEL "POPPER NEOLIBERAL" (MARIO VARGAS LLOSA)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Mi deuda con Karl Popper", Mario Vargas Llosa dice que descubri&oacute; la obra de &eacute;ste a finales de los a&ntilde;os setenta, "luego de haber perdido el entusiasmo por la <i>utop&iacute;a revolucionaria" </i>y cuando comenzaba "una revalorizaci&oacute;n de la <i>cultura democr&aacute;tica" </i>(1993: 224).<sup><a href="#notas">2</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "La odisea de Karl Popper", Vargas Llosa agrega que Popper, junto con Friedrich A. Hayek y Ludwig von Mises, "es uno de los grandes pioneros del renacimiento del liberalismo cl&aacute;sico" (1995: 53). Sin embargo, el autor de <i>La ciudad y los perros </i>adopta una postura m&aacute;s cercana a Hayek y en contra de las ideas de "planificaci&oacute;n estatal" o "ingenier&iacute;a social", pues las identifica, de forma equivocada, con la "ingenier&iacute;a ut&oacute;pica", olvid&aacute;ndose de que tambi&eacute;n existe la "ingenier&iacute;a <i>fragmentaria", </i>"local" o "por partes" <i>(piecemal), </i>que es la que realmente Popper propone y defiende.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vargas Llosa dice que "la noci&oacute;n de planificaci&oacute;n transpira 'historicismo' &#91;el cual fue criticado por Popper en <i>La miseria del historicismo&#93; </i>por todos sus poros", ya que "supone que la historia no s&oacute;lo se puede predecir, sino, tambi&eacute;n proyectar, como una obra de ingenier&iacute;a" y quien fue candidato a la presidencia de la Rep&uacute;blica de Per&uacute; rechaza esa "utop&iacute;a", debido a que puede conducir al totalitarismo o a la destrucci&oacute;n de la libertad individual (Vargas Llosa, 1995: 40).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Vargas Llosa, las sociedades actuales, particularmente las latinoamericanas, est&aacute;n amenazadas por lo que Hayek llama la "falacia constructivista", es decir, "la idea de que las instituciones sociales pueden ser redise&ntilde;adas de una manera racional para que sirvan mejor a sus fines". Y esta "semilla de planificaci&oacute;n" Vargas Llosa la encuentra en el keynesianismo, el <i>New Deal </i>estadunidense de los a&ntilde;os cuarenta, as&iacute; como en "todos los populismos ideol&oacute;gicos contempor&aacute;neos, a cuya sombra el Estado ir&aacute; creciendo de tama&ntilde;o y poder en la vida econ&oacute;mica y social, hasta la gran contraofensiva antiintervencionista y a favor del mercado competitivo encabezada por los gobiernos de Reagan en Estados Unidos y de Thatcher en Gran Breta&ntilde;a", en breve: lo que en todo el mundo se denomina <i>neoliberalismo </i>(Vargas Llosa, 1995: 54).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vargas Llosa reconoce que "en muchas sociedades libres hay instituciones de 'planificaci&oacute;n' y que su existencia no ha chocado con las libertades p&uacute;blicas", pero afirma que esas instituciones en realidad no "planifican", sino que s&oacute;lo investigan, aconsejan o asesoran (Vargas Llosa, 1995: 41). Y, sorprendentemente, sostiene que Popper se opone a "las ideas keynesianas a favor del intervencionismo estatal &#150;el Estado benefactor&#150;" (1995: 54), es decir, adem&aacute;s de malinterpretar las ideas popperianas acerca de la ingenier&iacute;a o tecnolog&iacute;a social (como si la &uacute;nica posibilidad de &eacute;sta fuera la ut&oacute;pica u holista y no existiera la fragmentaria o gradual), Vargas Llosa atribuye a Popper las ideas de Hayek y lo considera como alguien que est&aacute; en contra del intervencionismo <i>(interventionism), </i>el proteccionismo <i>(protectionism), </i>etc., siendo que, como veremos, en realidad, los defiende y propone.<sup><a href="#notas">3</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA CR&Iacute;TICA AL "POPPER NEOLIBERAL" (RICARDO G&Oacute;MEZ)</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Uno de los prejuicios m&aacute;s extendidos y s&oacute;lidos sobre el neoliberalismo es que la filosof&iacute;a de la ciencia de Popper (a la cual se reduce convenientemente al "falsacionismo ingenuo")<sup><a href="#notas">4</a></sup> constituye la "epistemolog&iacute;a" de esa tendencia pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, en el sentido de que la concepci&oacute;n de la ciencia que presupone y en la que se apoya el neoliberalismo es id&eacute;ntica a la popperiana.<sup><a href="#notas">5</a></sup> Adem&aacute;s que, gracias a ello, a diferencia de lo que sucede con otras posturas econ&oacute;micas y pol&iacute;ticas, supuestamente, "seudocient&iacute;ficas" o ideol&oacute;gicas (como el marxismo), el neoliberalismo tiene garantizado su car&aacute;cter cient&iacute;fico y, por ello mismo, resulta incuestionable.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Un ejemplo de la creencia en lo primero y una cr&iacute;tica de lo segundo lo encontramos en los libros del fil&oacute;sofo de la ciencia y economista argentino Ricardo G&oacute;mez, <i>Neoliberalismo y seudociencia </i>(1995) y <i>Neoliberalismo globalizado </i>(2003), en los que, adem&aacute;s de criticar la filosof&iacute;a de Popper, cuestiona las ideas de Hayek y Milton Friedman (los otros dos "grandes te&oacute;ricos" del neoliberalismo).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el primer libro, G&oacute;mez se&ntilde;ala que uno de los argumentos en defensa del neoliberalismo es su presunto "car&aacute;cter cient&iacute;fico" (1995: 9), que corresponde a la manera correcta de concebir a la ciencia, a saber, la popperiana, por lo que oponerse a &eacute;l implica adoptar una postura "irracional", es decir, aparentemente, frente al neoliberalismo "no hay otra opci&oacute;n cient&iacute;ficamente hablando" (1995: 10).<sup><a href="#notas">6</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero la realidad, nos dice G&oacute;mez, es que la concepci&oacute;n popperiana no es la que opera realmente en la ciencia,<sup><a href="#notas">7</a></sup> adem&aacute;s de que ha sido muy cuestionada, no s&oacute;lo por pensadores marxistas, como Adorno, sino, incluso, dentro de la filosof&iacute;a de la ciencia anglosajona o anal&iacute;tica, por los llamados fil&oacute;sofos de la ciencia "pospositivistas" (Kuhn, Lakatos y Feyerabend, entre otros) (G&oacute;mez, 1995: 13) y es una mera ideolog&iacute;a funcional (G&oacute;mez, 1995: 99) que s&oacute;lo sirve para legitimar la pol&iacute;tica y l&iacute;nea econ&oacute;mica neoliberal, al postular que son cient&iacute;ficas y las &uacute;nicas posibles.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por otro lado, nos dice G&oacute;mez, la &eacute;tica de Popper, basada en el "ego&iacute;smo" y en una concepci&oacute;n instrumentalista de la racionalidad,<sup><a href="#notas">8</a></sup> "desemboca necesariamente en una &eacute;tica utilitarista que deja de lado ex profeso toda cuesti&oacute;n de justicia distributiva" (G&oacute;mez, 1995:171), pues, de hecho, en ella se da un completo "desd&eacute;n y rechazo de la justicia social" (G&oacute;mez, 1995: 172) o de la idea de que la legitimaci&oacute;n de una forma de gobierno se basa en su capacidad para garantizar los derechos fundamentales de los ciudadanos (G&oacute;mez, 1995:173), ya que ello implicar&iacute;a otorgarle al Estado un papel que los neoliberales no est&aacute;n dispuestos a aceptar: intervenir, planificar, etc., la econom&iacute;a (G&oacute;mez, 1995:174). Para Popper, el libre mercado es el &uacute;nico ordenamiento posible de la econom&iacute;a y es irracional tratar de intervenir en ella (G&oacute;mez, 1995: 175) y, por eso, precisamente, rechaza la "econom&iacute;a capitalista de corte keynesiano" (G&oacute;mez, 1995: 176).<sup><a href="#notas">9</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La cr&iacute;tica de G&oacute;mez es muy radical y parece definitiva, sin embargo, igual que la apolog&iacute;a de Vargas Llosa, descansa, como comprobaremos enseguida, en una interpretaci&oacute;n equivocada de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica popperiana: en realidad, &eacute;sta no tiene nada que ver con lo que actualmente se conoce como "neoliberalismo" o, en todo caso, es contraria a &eacute;l.<sup><a href="#notas">10</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LA PARADOJA DE LA LIBERTAD Y LA PROPUESTA POPPERIANA DE UN ESTADO INTERVENTOR Y PROTECTOR</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde la perspectiva popperiana, &iquest;qu&eacute; relaci&oacute;n debe existir entre el Estado y la libertad individual? La intervenci&oacute;n del Estado para limitar la libertad de los individuos, por ejemplo, en la econom&iacute;a y, en concreto, para proteger a los d&eacute;biles y a las minor&iacute;as indefensas, &iquest;es contraria al liberalismo, a la democracia o la "sociedad abierta"?<sup><a href="#notas">11</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>Popper califica de "indeseable y hasta parad&oacute;jica la pol&iacute;tica econ&oacute;mica no intervencionista de principios del siglo XIX ", es decir, la que se conoce como "capitalismo salvaje" (Popper, 1992: 621). Sin embargo, afirma que el "capitalismo sin trabas" <i>(unrestrained capitalism) </i>que Marx critic&oacute; y que tambi&eacute;n &eacute;l rechaza<a href="#notas"><sup>12</sup></a> desapareci&oacute; desde los a&ntilde;os treinta del siglo XX (Popper, 1992: 625). En efecto, sostiene que, a partir de esa d&eacute;cada, en todo el mundo, el poder pol&iacute;tico o el Estado comenz&oacute; "a cumplir funciones econ&oacute;micas de largo alcance" o "intervencionistas" (Popper, 1992: 625).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popper se&ntilde;ala que los tres principales tipos de "ingenier&iacute;a social" a finales de los a&ntilde;os treinta y a principios de los cuarenta del siglo XX, cuando escribi&oacute; <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>eran todos intervencionistas: 1) el "colectivista" de Rusia, 2) el democr&aacute;tico de Suecia, las "democracias menores" y el <i>New Deal </i>en Estados Unidos y 3) "los m&eacute;todos fascistas de la econom&iacute;a regulada" (1992: 630).<sup><a href="#notas">13</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como vemos, cuando se dice que Popper es un "neoliberal" se olvida (o no se conoce) que en <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>lo que hace es, precisamente, una defensa de la injerencia del Estado en la econom&iacute;a (Popper, 1992: 319), debido a lo que llama la "paradoja de la libertad <i>(paradox of freedom)": </i>si la libertad es ilimitada, se anula a s&iacute; misma, ya que abre la posibilidad de que unos individuos priven de ella a otros individuos. Por eso, si se quiere la propia libertad, se debe aceptar que el Estado la limite hasta cierto punto (Popper, 1992: 305).<sup><a href="#notas">14</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En oposici&oacute;n a lo que plantean algunos supuestos "liberales" y, sin duda, los neoliberales, desde la perspectiva popperiana "el pretendido choque de la libertad y la seguridad, esto es, la seguridad garantizada por el Estado, es completamente ilusorio. En efecto, no puede haber libertad si no se halla asegurada &#91;a &eacute;stos&#93; una seguridad razonable" (1992:116).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">As&iacute;, vemos que "el liberalismo y el intervencionismo estatal no se excluyen mutuamente" (Popper, 1992: 116) y que la exigencia de "no intervenci&oacute;n del Estado" que algunos supuestos "liberales" pregonan (t&iacute;pica del neoliberalismo) es equivocada.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y Popper no s&oacute;lo cree que el Estado debe limitar la libertad pol&iacute;tica ("la libertad que no perjudica a los dem&aacute;s ciudadanos", Popper, 1992: 115),<sup><a href="#notas">15</a> </sup>sino, igualmente, la econ&oacute;mica, pues "la libertad econ&oacute;mica ilimitada puede resultar tan injusta como la libertad f&iacute;sica ilimitada". Por ello, el capitalismo sin trabas debe ser sustituido por la "intervenci&oacute;n reguladora del Estado" (Popper, 1992: 306).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popper se opone expl&iacute;citamente a la "teor&iacute;a de la impotencia de la pol&iacute;tica" (t&iacute;pica del neoliberalismo), seg&uacute;n la cual la pol&iacute;tica "no puede alterar de forma decisiva la econom&iacute;a" (1992: 301) y, por el contrario, sostiene que "el poder econ&oacute;mico depende totalmente &#91;...&#93; del poder pol&iacute;tico y f&iacute;sico", es decir, mantiene que "no debemos permitir que el poder econ&oacute;mico domine al pol&iacute;tico" (1992: 309) sino que &eacute;ste debe controlar a aqu&eacute;l. En concreto, opina que la econom&iacute;a debe seguir los mandatos de la democracia o la sociedad abierta (open society) (1992: 625).<sup><a href="#notas">16</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de la creencia de que la "ingenier&iacute;a social" popperiana<sup><a href="#notas">17</a></sup> se desentiende de los "fines" <i>(ends) </i>y solamente se interesa por los "medios" <i>(means) </i>t&eacute;cnicos para alcanzarlos, Popper est&aacute; en contra de la idea de que el objetivo del Estado "no puede decidirse racionalmente" (1992:115) y cree que s&iacute; podemos aproximarnos a dicho objetivo. Lo que m&aacute;s bien se&ntilde;ala es que "la importante y dif&iacute;cil cuesti&oacute;n de las limitaciones de la libertad no puede resolverse mediante una f&oacute;rmula seca y tajante" (1992: 116).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De hecho, dice claramente que la funci&oacute;n del Estado es proteger a los individuos, concretamente, a los d&eacute;biles de los abusos de los fuertes (Popper, 1992: 119 y 305&#150;306)<sup><a href="#notas">18</a></sup> y luchar en contra de las injusticias sociales (1992: 622), incluida dentro de ellas, por supuesto, la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica (1992: 309).<sup><a href="#notas">19</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es claro que Popper, lejos de aprobar que la econom&iacute;a se rija por el libre juego de las fuerzas del mercado, plantea que el Estado debe intervenir en ella, protegiendo la libertad individual, pero tambi&eacute;n evitando las injusticias, oponi&eacute;ndose a la explotaci&oacute;n econ&oacute;mica, defendiendo a los d&eacute;biles, a las minor&iacute;as indefensas, etc.,<sup><a href="#notas">20</a></sup> es decir, de forma muy parecida a como les gustar&iacute;a a las personas de "izquierda" que actuara el Estado. Aunque Popper preferir&iacute;a que se considere sus ideas "humanitarias" <i>(humanitarian), </i>"igualitarias" <i>(equalitiarian) </i>e "individualistas" <i>(individualistic) </i>o, simplemente, "liberales".<sup><a href="#notas">21</a></sup></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si todav&iacute;a se tiene dudas acerca de si Popper fue o no un neoliberal, recordemos que generalmente se afirma que el neoliberalismo busca privatizar la educaci&oacute;n o desaparecer la educaci&oacute;n p&uacute;blica y gratuita, y en <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>sostiene, en cambio, que "es responsabilidad &#91;...&#93; del Estado cuidar que todos sus ciudadanos reciban una educaci&oacute;n que les permita participar en la vida de la comunidad y aprovechar todas las oportunidades para desarrollar sus intereses y deseos" y que, espec&iacute;ficamente, tiene que evitar que "la falta de capacidad del individuo para pagar" lo prive de realizar estudios superiores (1992: 134).<sup><a href="#notas">22</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Es necesario cierto grado de control por parte del Estado &#150;afirma Popper&#150;, si se quiere resguardar a la juventud de la ignorancia que la tornar&iacute;a incapaz de defender su libertad, y es deber del Estado hacer que todo el mundo goce de iguales cualidades educacionales". Sin embargo, tambi&eacute;n se&ntilde;ala que "un control estatal excesivo en las cuestiones educacionales constituye un peligro mortal para la libertad, puesto que puede conducir al adoctrinamiento" (Popper, 1992: 116).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, aunque algunas de las tesis pol&iacute;ticas de Popper son discutibles y quiz&aacute; est&eacute;n equivocadas, hay que recalcar que, independientemente de ello, "nada tienen que ver con la pol&iacute;tica de no intervencionismo estatal" o <i>laissezfaire </i>(1992:116)<sup><a href="#notas">23</a></sup> y que <i>de ninguna manera </i>deber&iacute;an ser calificadas de "neoliberales" (como hemos visto que hacen Mario Vargas Llosa y Ricardo G&oacute;mez, ya sea para elogiarlo o denostarlo).<sup><a href="#notas">24</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esto no implica que Popper haya cre&iacute;do que el Estado protector e interventor est&eacute; libre de problemas (acabamos de ver que toma en cuenta algunos de &eacute;stos en el caso de la educaci&oacute;n),<sup><a href="#notas">25</a></sup> sin embargo, fue hasta varios a&ntilde;os despu&eacute;s de que escribi&oacute; <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>que esos problemas se volvieron m&aacute;s evidentes y acuciantes.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>LOS RETOS DEL ESTADO BENEFACTOR O PATERNALISTA</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popper habl&oacute; de los problemas del "Estado benefactor" en varias conferencias, sobre todo, en las de mediados de los a&ntilde;os cincuenta, pero tambi&eacute;n de los a&ntilde;os ochenta y principios de los noventa. En ellas reitera las tesis expuestas en <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>en particular aqu&eacute;llas respecto de la "paradoja de la libertad" (o del liberalismo) y de la funci&oacute;n que, en consecuencia, debe tener el Estado liberal, democr&aacute;tico o en una sociedad libre, a saber, intervenir, no s&oacute;lo en el campo de la econom&iacute;a sino tambi&eacute;n en el de la educaci&oacute;n, para proteger a los individuos, ante todo, a los d&eacute;biles. Asimismo, ofrece algunas aclaraciones y precisiones sobre los problemas que entra&ntilde;a el Estado de bienestar (las cuales no eran tan notorias o importantes en los a&ntilde;os cuarenta, cuando escribi&oacute; <i>La sociedad abierta y sus enemigos).</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y aunque Popper no abord&oacute; el "neoliberalismo" directamente, s&iacute; el Estado de bienestar <i>(Welfare State) </i>o paternalista <i>(Paternal State), </i>el cual, como bien sabemos, es el principal enemigo de quienes propugnan por un "Estado m&iacute;nimo".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "La opini&oacute;n p&uacute;blica y los principios liberales", conferencia de 1954, Popper parte, como en <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>(libro publicado diez a&ntilde;os antes), del principio de que "toda persona debe tener derecho a vivir y el derecho a ser protegida contra el poder del fuerte", para lo cual se requiere de "un Estado que proteja los derechos de todos". Sin embargo, presenta un principio al que denomina "navaja liberal" (en alusi&oacute;n a la navaja de Ockham) que enuncia que "el Estado es un mal necesario" o "un peligro constante", lo que significa que "sus poderes no deben multiplicarse m&aacute;s all&aacute; de lo necesario", pues los individuos a quienes el Estado protege deben pagar esa protecci&oacute;n, por ejemplo, por medio de impuestos, as&iacute; que es necesario conseguir que paguen los menos posible (Popper, 1995a: 202).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la entrevista televisiva de 1969 "&iquest;Revoluci&oacute;n o reforma?", Popper retoma los argumentos que presenta en <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>sostiene que es deber del Estado proteger a sus ciudadanos con instituciones legales y sociales de "los sufrimientos de la fuerza bruta", particularmente, "del abuso de la fuerza econ&oacute;mica" y que hemos de crear "instituciones sociales que protejan a los econ&oacute;micamente d&eacute;biles de los abusos de los fuertes, es decir, instituciones para preservarlos de la explotaci&oacute;n; pues la fuerza pol&iacute;tica puede controlar la fuerza econ&oacute;mica" (Popper, 1995a: 47).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque en "Sobre el choque cultural", conferencia de 1981, Popper reconoce los "l&iacute;mites" de "la gran idea del Estado de bienestar". En concreto, parece "peligroso descargar a una persona de su responsabilidad hacia s&iacute; misma y hacia las otras personas que dependen de ella" y que, en algunos casos, "es incluso dudoso si debemos hacer mucho m&aacute;s f&aacute;cil la lucha por la vida de los j&oacute;venes", ya que "para muchas personas, la retirada de la responsabilidad personal directa puede despojar de sentido a su vida" (Popper, 1995a: 158), esto es, Popper se&ntilde;ala las consecuencias da&ntilde;inas que puede tener sobre la vida y libertad individuales la sobreprotecci&oacute;n estatal.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En el "Ep&iacute;logo" al homenaje que se le ofreci&oacute; en 1983, con motivo de su octog&eacute;simo aniversario, dice que "las limitaciones de la libertad humana impuestas irremediablemente por la convivencia &#91;...&#93; deber&iacute;an repartirse de la manera m&aacute;s igualitaria posible" entre todos los ciudadanos y que para eso, justamente, "necesitamos al Estado y a sus leyes". Es decir, la idea de libertad nos conduce a la igualdad y &eacute;sta a la necesidad del Estado (Popper y Lorenz, 1992:192). Sin embargo, como vieron Alexis de Tocqueville y Max Weber, el Estado puede convertirse en un peligro para la libertad y la igualdad, pues puede dar lugar a una burocracia que termine convirti&eacute;ndose en la clase dominante (Popper y Lorenz, 1992:193).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Observaciones referentes a la teor&iacute;a y praxis de los Estados democr&aacute;ticos", conferencia de 1988, en la secci&oacute;n "VIII. &iquest;Miniestado o Estado paternalista? Los l&iacute;mites de ambos. El miniestado como principio regulativo", Popper sostiene que "necesitamos &#91;_&#93;un Estado de derecho" en el sentido kantiano de que 1) "otorgue realidad a nuestro derechos humanos" y 2) "cree y sancione todo derecho &#150;el derecho jur&iacute;dico&#150; que limite nuestra libertad" (1995c: 195), puesto que "la tarea fundamental que asignamos al Estado &#150;lo que exigimos de &eacute;l por encima de otras cosas&#150; es que reconozca nuestro derecho a la libertad y a la vida y que nos ayude, si es necesario, a defender como un derecho propio nuestra libertad y nuestra vida". Pero lo anterior, recalca Popper, nos guste o no, es una tarea "paternalista", en t&eacute;rminos de Kant (Popper, 1995c: 197). En efecto, "todo Estado contiene un momento <i>paternalista </i>o incluso varios momentos de este tipo: y &eacute;stos son incluso decisivos" (Popper, 1995c: 196). Pero, volviendo a la "navaja liberal", se&ntilde;ala que "el Estado debe ser tambi&eacute;n tan poco paternalista como sea posible", aunque tambi&eacute;n reconoce que el "miniestado" (o el Estado m&iacute;nimo del que hablan algunos liberales o neoliberales) es "un ideal lejano y ut&oacute;pico" y s&oacute;lo un "principio regulativo", de nuevo, en un sentido kantiano (Popper, 1995c: 200). Y si Popper habla de todo ello es porque en esa &eacute;poca, finales de los a&ntilde;os ochenta, se atacaba al Estado de bienestar porque parec&iacute;a poner en peligro al m&aacute;s importante de los derechos humanos: "la libre autodeterminaci&oacute;n, el derecho a hacernos felices o infelices a nuestra manera", pues nadie puede arrogarse el derecho de tener bajo su "tutela" a un adulto y privarlo de su libertad, "a no ser que &#150;como tambi&eacute;n dice en <i>La sociedad abierta y sus enemigos&#150; </i>un tercero est&eacute; amenazado" (1995c: 197). Precisamente, considera varios casos (por ejemplo, el uso del cintur&oacute;n de seguridad en los autos, fumar en lugares p&uacute;blicos, consumir drogas, etc.) en los que el Estado debe limitar la libertad de los individuos en beneficio de estos mismos o de terceros, pues es responsable de que sus ciudadanos se expongan, sin hab&eacute;rselo aclarado, a peligros que no pueden evitar o juzgar (Popper, 1995c: 199).<sup><a href="#notas">26</a></sup> En conclusi&oacute;n, aunque idealmente un Estado liberal debe ser lo m&aacute;s peque&ntilde;o posible e intervenir lo menos que se pueda, sin embargo, como su tarea es proteger a los individuos, debe cumplir funciones "paternalistas".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la conferencia "&iquest;En qu&eacute; cree Occidente?" (que lleva por subt&iacute;tulo "Robado del autor de <i>La sociedad abierta"), </i>tambi&eacute;n de 1988, apunta que "una econom&iacute;a de libre mercado es m&aacute;s eficiente que una econom&iacute;a planificada" o planificada centralmente por parte del Estado, como la que exist&iacute;a en los pa&iacute;ses del bloque socialista (Popper, 1995c: 277), pero, de igual forma, sostiene que "no hay que dejar al azar la lucha contra la pobreza, sino que &#91;&eacute;sta&#93; ha de considerarse una obligaci&oacute;n elemental de todos" (1995c: 274), ya que "si no conseguimos hacer de la pobreza una excepci&oacute;n rara f&aacute;cilmente podemos perder la libertad bajo la burocracia del Estado de bienestar" (Popper, 1995c: 277). Reconoce que, en algunos pa&iacute;ses, "la lucha contra la pobreza ha producido un Estado de bienestar con una <i>burocracia monstruosa </i>que engulle, por ejemplo, a los hospitales y a toda la profesi&oacute;n m&eacute;dica, con el resultado &#91;.&#93; de que &#91;.&#93; s&oacute;lo una parte del dinero gastado en acciones de beneficencia beneficia realmente a quienes los necesitan". Sin embargo, remarca que aun cuando se critique al Estado de bienestar por estas razones (como sabemos que hacen los neoliberales), no debe olvidarse que esta clase de Estado "surge de <i>una convicci&oacute;n moral sumamente humanitaria y admirable". </i>En efecto, Popper sostiene que "nuestra &eacute;poca &#91;y particularmente Occidente&#93; cree en el principio de <i>ofrecer a todos las mejores oportunidades de vida </i>('igualdad de oportunidades')", aunque tambi&eacute;n, con ello, se ha estimulado en las masas nuevas necesidades y la ambici&oacute;n de posesiones (Popper, 1995c: 274), lo cual constituye una de las principales presiones al Estado de bienestar. De nuevo, se&ntilde;ala y reconoce algunos de los efectos indeseables del Estado benefactor, por ejemplo, "al convertir el derecho a la educaci&oacute;n en un regalo para el estudiante, la sociedad lo ha privado de una <i>experiencia singular" </i>(1995c: 275).<sup><a href="#notas">27</a></sup> Pero tambi&eacute;n considera que la cr&iacute;tica a este tipo de Estado ha de orientarse a se&ntilde;alar "mejores formas de materializar" sus ideales (Popper, 1995c: 276), no al rechazo total de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la "Primera entrevista" de 1991, con Giancarlo Bosetti, Popper repite algunos argumentos presentados en <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>respecto de la "paradoja de la libertad" (Popper, 2000: 55) y defiende el principio de "maximizar la libertad de cada uno dentro de los l&iacute;mites impuestos por la libertad de otros" (2000: 56). Y ante la pregunta acerca de cu&aacute;l debe ser el equilibrio entre el mercado y la intervenci&oacute;n estatal, contesta que "un mercado libre sin intervenci&oacute;n no existe" y que "no puede existir", en principio porque "si no existe un sistema legal, no se puede tener un mercado libre": no habr&iacute;a diferencia entre comprar y robar (2000: 51).<sup><a href="#notas">28</a> </sup>Finalmente, en la "Segunda entrevista" (1993) con Bosetti, realizada pocos meses antes del fallecimiento de Popper, &eacute;ste se pregunta, "&iquest;acaso el mercado no tiene sus reglas?" y responde que "entre todas las cosas de la vida habr&iacute;a caos si no introduj&eacute;ramos reglas", lo cual, como hemos visto, no est&aacute; en contra de la "sociedad abierta", sino que es una condici&oacute;n indispensable para su existencia (Popper, 2000: 81).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Todo lo cual confirma la idea de que, a pesar de que Popper reconoci&oacute; los problemas del Estado benefactor, de bienestar o paternalista y acept&oacute; algunas de las cr&iacute;ticas neoliberales en contra de &eacute;ste (principalmente, que da lugar a una burocracia excesiva, la cual ahoga la libertad y vida de los individuos que deber&iacute;a proteger), no abandon&oacute; la idea de que la principal funci&oacute;n del Estado es proteger a los d&eacute;biles y que, para ello, debe intervenir en la econom&iacute;a, pues un mercado libre sin ning&uacute;n tipo de limitaci&oacute;n no existe ni existir&aacute; nunca.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>EL POPPER YA SUPERADO DE SOROS</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Encontramos un apoyo a las ideas popperianas sobre la necesidad de un control pol&iacute;tico sobre la econom&iacute;a o los mercados en el libro de Georges Soros, <i>La crisis del capitalismo global </i>(publicado en 1998),<sup><a href="#notas">29</a></sup> en el cual, sin embargo, se pretende ir m&aacute;s all&aacute; de la idea popperiana de "sociedad abierta".<sup><a href="#notas">30</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Soros dice que, despu&eacute;s de las crisis econ&oacute;micas que se dieron en todo el mundo a mediados y a finales de los a&ntilde;os noventa (M&eacute;xico, Tailandia, Rusia, Brasil, etc.) (Soros, 1998:13), se dio cuenta de que el marco conceptual con el que hab&iacute;a operado hasta entonces, el liberal y en cierta medida popperiano,<sup><a href="#notas">31</a></sup> hab&iacute;a dejado de ser v&aacute;lido, por lo que hab&iacute;a que reformular el concepto de "sociedad abierta" (al que, en momentos, identifica con el de "democracia").<sup><a href="#notas">32</a></sup> La raz&oacute;n de ello es que Popper elabor&oacute; ese concepto para combatir a las sociedades cerradas, basadas en ideolog&iacute;as totalitarias, como las fascistas o comunistas (Soros, 1998: 12), es decir, fue v&aacute;lida antes del fin de la guerra fr&iacute;a (1998: 103), mientras que en la actualidad la principal amenaza para la sociedad abierta viene desde la direcci&oacute;n contraria: "la falta de cohesi&oacute;n social y la ausencia de gobierno" (1998: 12), el fundamentalismo econ&oacute;mico o del mercado (1998: 22) y que corresponde a lo que antes he denominado globalizaci&oacute;n neoliberal (Soros encuentra su origen en los gobiernos de Reagan y Thatcher, 1998:139 y, su te&oacute;rico, en Milton Friedman, 1998: 159): "se oponen a la intervenci&oacute;n gubernamental en la econom&iacute;a" (1998: 262).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En efecto, el sistema capitalista global es una forma incompleta y distorsionada de la sociedad abierta (Soros, 1998: 23), es un peligro diferente de los anteriores, aun cuando hoy sea el mayor que existe para ella. Esto, reconoce Soros, puede sonar extra&ntilde;o, pues, para muchos te&oacute;ricos liberales como Hayek, el mercado es una parte integral de la sociedad abierta (1998: 24).<sup><a href="#notas">33</a></sup> Sin embargo, el problema es que lo que existe actualmente es una econom&iacute;a (abierta) global (la cual es semejante a un imperio, aunque no territorial sino funcional), pero no una sociedad abierta (global) (1998: 19), es decir, le falta un contrapeso pol&iacute;tico democr&aacute;tico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El fundamentalismo econ&oacute;mico opera con el concepto newtoniano de equilibrio. En efecto, de acuerdo con esta visi&oacute;n, los mercados son como p&eacute;ndulos: a pesar de las fluctuaciones que puedan sufrir, si se los deja libres, finalmente tienden al equilibrio o a regresar al mismo lugar (1998:17). Seg&uacute;n la teor&iacute;a de la competencia perfecta, el mercado tendr&iacute;a un mecanismo autom&aacute;tico de correcci&oacute;n de errores (mano invisible) (Soros, 1998: 229). Sin embargo, la verdad, dice Soros, es que los mercados son dados al exceso: tienden a la maximizaci&oacute;n de los beneficios y a la acumulaci&oacute;n interminable (Soros, 1998: 29), por lo cual, m&aacute;s all&aacute; de cierto punto, nunca recuperar&aacute;n por s&iacute; mismos su equilibrio (Soros, 1998:18).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Precisamente, entre los defectos del sistema capitalista global, Soros menciona la inestabilidad de los mercados financieros, producida por la libre circulaci&oacute;n de los capitales especulativos y, sobre todo, las deficiencias del sector "no mercado" o el fracaso de la pol&iacute;tica y moral, es decir, la penetraci&oacute;n del mercado (o del af&aacute;n de lucro) en &aacute;mbitos que no le son propios:<sup><a href="#notas">34</a></sup> todas las interacciones sociales deben considerarse como transacciones (Soros, 1998: 14, 25 y 30).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y, frente a ello, Soros propone la <i>intervenci&oacute;n </i>de las autoridades financieras internacionales,<sup><a href="#notas">35</a></sup> pues los mercados son intr&iacute;nsecamente inestables y necesitan supervisi&oacute;n y regulaci&oacute;n: la disciplina del mercado debe ser complementada con la disciplina pol&iacute;tica (Soros, 1998: 17, 18 y 226).<sup><a href="#notas">36</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El Estado no se identifica con la sociedad y debe servir a &eacute;sta. Sin embargo, el poder de los Estados de "mantener el bienestar de sus ciudadanos se ha visto gradualmente reducido por la capacidad del capital para eludir los impuestos y de las onerosas condiciones de empleo traslad&aacute;ndose de un lugar a otro" (Soros, 1998:143 y 259).<sup><a href="#notas">37</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se mostr&oacute; en la secci&oacute;n anterior, Popper s&iacute; tuvo en cuenta desde <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>pero, sobre todo, en sus &uacute;ltimos escritos, el riesgo que constitu&iacute;a el fundamentalismo econ&oacute;mico o neoliberal, aunque no lo denomin&oacute; as&iacute;. Adem&aacute;s, aunque es verdad que resulta muy pertinente la revisi&oacute;n del concepto de "sociedad abierta", a la luz de los sucesos actuales,<sup><a href="#notas">38</a></sup> lo que propone Soros (la intervenci&oacute;n pol&iacute;tica de la econom&iacute;a internacional) es compatible con lo que propuso Popper, aunque no todo lo que dice &#150;ni mucho menos todo lo que hace&#150; queda justificado por la filosof&iacute;a popperiana.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En esta secci&oacute;n, he pretendido mostrar que la idea de que lo que plantea Popper fue cierto en alg&uacute;n momento, ya es equivocada. De cualquier manera, no deja de ser interesante y digno de considerarse que un especulador financiero, que en apariencia deber&iacute;a estar feliz con la globalizaci&oacute;n neoliberal, haga cr&iacute;ticas a &eacute;sta.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>CONCLUSIONES: REPENSAR LA TRADICI&Oacute;N LIBERAL</b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si se entiende por neoliberalismo el predominio de la econom&iacute;a sobre todas las actividades sociales, incluida la pol&iacute;tica, el abandono de la econom&iacute;a al libre juego de las fuerzas del mercado, la no intervenci&oacute;n del Estado en ella y el total rechazo al Estado benefactor, paternalista, etc., entonces, es claro que Popper no fue un neoliberal sino, al contrario, un cr&iacute;tico de esta postura.</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popper considera que, desde el punto de vista humanista, individualista, igualitario y liberal (que para &eacute;l son lo mismo), la tarea fundamental de los Estados (as&iacute; como de las organizaciones internacionales) es la protecci&oacute;n de la libertad de los individuos, sobre todo, de los d&eacute;biles. Pero se&ntilde;ala que esto implica, de forma parad&oacute;jica, aceptar que la libertad personal sea limitada por el Estado, ya que si esto no ocurriera la libertad de cada uno se ver&iacute;a anulada por la de los otros. As&iacute;, los l&iacute;mites de la libertad individual se fijan cuando hay un posible da&ntilde;o a terceros. Por ello, un "libre mercado", sin ning&uacute;n tipo de restricci&oacute;n, no s&oacute;lo ser&iacute;a peligroso para la libertad individual, sino, simplemente, ser&iacute;a una ilusi&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Si bien es cierto que todo liberal quiere ser gobernado lo menos posible (navaja liberal) y, en ese sentido, ve al Estado como un "mal necesario", un aut&eacute;ntico liberal, nos dice Popper, no se opone al Estado interventor, protector, etc., sino que lo ve como la consecuencia l&oacute;gica de los principios liberales y democr&aacute;ticos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Frente a la "impotencia de la pol&iacute;tica" que propugnan los neoliberales, Popper est&aacute; seguro de que la pol&iacute;tica no s&oacute;lo puede, sino que debe intervenir para controlar la econom&iacute;a y para garantizar la educaci&oacute;n, la salud p&uacute;blica y dem&aacute;s, de todos los individuos. Por tanto, se equivocan tanto los apologistas neoliberales como sus cr&iacute;ticos antineoliberales cuando consideran a Popper uno de los "padres" o "principales te&oacute;ricos" del neoliberalismo: sin duda, &eacute;ste reconoce algunos de los problemas que trae consigo el Estado de bienestar o paternalista: fundamentalmente, un exceso de burocracia que puede ahogar la vida y libertad individuales y dar lugar a desigualdades; pero, de todas formas, considera que esto no implica renunciar al objetivo moral que se busca alcanzar con dicho sistema (a saber, reducir el dolor y el sufrimientos innecesarios) y que, m&aacute;s bien, lo que tenemos que hacer es encontrar los mejores medios (tecnol&oacute;gicos y de ingenier&iacute;a) para acercarnos a ella.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de la terminolog&iacute;a empleada <i>(social engineering or technology), </i>que puede confundirse con una postura "tecnocr&aacute;tica" que reduce la pol&iacute;tica a un asunto de encontrar los mejores medios para alcanzar fines que se consideran dados e incuestionables (los del sistema existente, capitalista e injusto), Popper sostiene que <i>s&iacute; </i>se puede discutir racionalmente sobre dichos fines y que el principal de &eacute;stos es proteger la libertad de los individuos cuando no da&ntilde;a a terceros.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Desde luego, el contexto en el que fue escrito el libro <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>(la segunda guerra mundial<sup><a href="#notas">39</a></sup>) es diferente del de los escritos citados en la &uacute;ltima secci&oacute;n de este art&iacute;culo (en los a&ntilde;os cincuenta, la posguerra y la guerra fr&iacute;a, y los a&ntilde;os ochenta y noventa, la ca&iacute;da de "socialismo real"). As&iacute;, mientras que en <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>Popper puso el &eacute;nfasis en las consecuencias negativas de dejar la econom&iacute;a al libre juego de las fuerzas del mercado (la destrucci&oacute;n de la libertad individual, sobre todo, de los d&eacute;biles y las minor&iacute;as indefensas),<sup><a href="#notas">40</a></sup> en los escritos posteriores se concentr&oacute; en las consecuencias no deseadas ni deseables del Estado de bienestar (el peligro de una burocracia excesiva que destruya la iniciativa individual). En ambos casos busc&oacute; mostrar que la limitaci&oacute;n de la libertad individual por parte del Estado no va en contra de la "sociedad abierta", la democracia o el liberalismo, sino que es, a la vez, una consecuencia y condici&oacute;n necesaria de ellos.<sup><a href="#notas">41</a></sup></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, se preguntar&aacute; alguien, &iquest;qu&eacute; importancia tiene que Popper realmente no sea el "padre" del neoliberalismo o uno de sus principales "te&oacute;ricos"? Precisamente, que la base te&oacute;rica de esta tendencia econ&oacute;mica y pol&iacute;tica es m&aacute;s d&eacute;bil de lo que creen tanto sus apologistas como sus cr&iacute;ticos y que no tiene ninguna relaci&oacute;n con el pensamiento genuinamente liberal, sino que es lo opuesto a &eacute;l, ya que el Estado interventor, proteccionista, benefactor y paternalista no es incompatible con los principios liberales, sino una consecuencia l&oacute;gica y necesaria de ellos.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Y tambi&eacute;n significa que quienes se oponen al neoliberalismo se privan de valiosos recursos te&oacute;ricos al catalogar de "neoliberales" a pensadores (como Popper, pero tambi&eacute;n muchos otros) que realmente no lo son sino que, por el contrario, son cr&iacute;ticos de esta postura y que, adem&aacute;s, desperdician sus propios recursos atacando a hombres de paja y creyendo que los han refutado de forma definitiva.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Aunque, como ya hemos visto por lo que nos dice Popper y por lo que sabemos gracias a la historia mexicana, especialmente la del siglo XIX, el genuino liberalismo busca una sociedad m&aacute;s justa e igualitaria.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Adorno, T. W. 1973a. "Introducci&oacute;n", en <i>La disputa del positivismo en la sociolog&iacute;a alemana, </i>Barcelona, Grijalbo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421469&pid=S1870-3550200800010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1973b. "Sobre la l&oacute;gica de las ciencias sociales", en <i>La disputa del positivismo en la sociolog&iacute;a alemana, </i>Barcelona, Grijalbo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421471&pid=S1870-3550200800010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1973c. "Sociolog&iacute;a e investigaci&oacute;n emp&iacute;rica", en <i>La disputa del positivismo en la sociolog&iacute;a alemana, </i>Barcelona, Grijalbo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421473&pid=S1870-3550200800010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Albert, H. 1973. "Breve y sorprendido ep&iacute;logo a una gran introducci&oacute;n", en <i>La disputa del positivismo en la sociolog&iacute;a alemana, </i>Barcelona, Grijalbo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421475&pid=S1870-3550200800010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Arist&oacute;teles. 2000. <i>La pol&iacute;tica, </i>Madrid, Gredos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421477&pid=S1870-3550200800010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Dahrendorf, Ricardo. 1973. "Anotaciones a la discusi&oacute;n de las ponencias de K. R. Popper y T. W. Adorno", en <i>La disputa del positivismo en la sociolog&iacute;a alemana, </i>Barcelona, Grijalbo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421479&pid=S1870-3550200800010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">G&oacute;mez, R. 1995. <i>Neoliberalismo y seudociencia, </i>Buenos Aires, Lugar Editorial.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421481&pid=S1870-3550200800010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 2003. <i>Neoliberalismo globalizado. Refutaci&oacute;n y debacle, </i>Buenos Aires, Macchi.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421483&pid=S1870-3550200800010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Habermas, J. 1994. <i>L&oacute;gica de las ciencias sociales, </i>M&eacute;xico, REI&#150;Tecnos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421485&pid=S1870-3550200800010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Magee, B. 1994. <i>Popper, </i>M&eacute;xico, Colof&oacute;n.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421487&pid=S1870-3550200800010000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Marcuse, H. y K. Popper. 1976. "&iquest;Revoluci&oacute;n o reforma?", entrevista con comentarios de F. Stark, en <i>A la b&uacute;squeda del sentido, </i>Salamanca, S&iacute;gueme.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421489&pid=S1870-3550200800010000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Merquior, J. G. 1991. <i>Liberalismo vejo y nuevo, </i>M&eacute;xico, FCE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421491&pid=S1870-3550200800010000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Paz, Octavio. 1979. <i>El ogro filantr&oacute;pico, </i>Madrid, Seix Barral.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421493&pid=S1870-3550200800010000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Perona, A. 1993. <i>Entre el liberalismo y la socialdemocracia. Popper y la sociedad abierta, </i>Madrid, Anthropos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421495&pid=S1870-3550200800010000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popper, K. R. 1962. <i>The Open Society and Its Enemies, </i>Londres, Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421497&pid=S1870-3550200800010000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1977. <i>Unended Quest. An Intellectual Autobiography, </i>Reino Unido, Fontana&#150;Collins.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421499&pid=S1870-3550200800010000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1992. <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>Madrid, Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421501&pid=S1870-3550200800010000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1994. <i>B&uacute;squeda sin t&eacute;rmino. Autobiograf&iacute;a intelectual, </i>Madrid, Tecnos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421503&pid=S1870-3550200800010000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1995a. <i>En busca de un mundo mejor, </i>Madrid, Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421505&pid=S1870-3550200800010000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1995b. "Los l&iacute;mites de la raz&oacute;n", entrevista con P. Schwartz, en <i>Homenaje a Karl Popper, </i>Madrid, Fundaci&oacute;n para el An&aacute;lisis y los Estudios Sociales.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421507&pid=S1870-3550200800010000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1995c. <i>La responsabilidad de vivir, </i>Barcelona, Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421509&pid=S1870-3550200800010000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1996. <i>La miseria del historicismo, </i>M&eacute;xico, Alianza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421511&pid=S1870-3550200800010000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1997a. <i>The Lesson of this Century. With Two Talks on Freedom and the Democratic State, </i>Londres, Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421513&pid=S1870-3550200800010000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1997b. <i>Sociedad abierta, universo abierto, </i>Conversaci&oacute;n con F. Kreuzer, Madrid, Tecnos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421515&pid=S1870-3550200800010000800024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1998. "Una patente para producir televisi&oacute;n", en <i>La televisi&oacute;n es mala maestra, </i>M&eacute;xico, FCE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421517&pid=S1870-3550200800010000800025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1999. <i>All Life is Problem Solving, </i>Londres, Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421519&pid=S1870-3550200800010000800026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 2000. <i>La lecci&oacute;n de este siglo, </i>entrevistas con Giancarlo Bosetti, M&eacute;xico, Oc&eacute;ano.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421521&pid=S1870-3550200800010000800027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 2002. <i>The Poverty of Historicism, </i>Londres, Routledge.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421523&pid=S1870-3550200800010000800028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Popper, K. R. y K. Lorenz. 1992. <i>El porvenir est&aacute; abierto, </i>Barcelona, Tusquets.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421525&pid=S1870-3550200800010000800029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Quintanilla, M. A. 1972. <i>Idealismo y filosof&iacute;a de la ciencia. Introducci&oacute;n a la epistemolog&iacute;a de K. R. Popper, </i>Madrid, Tecnos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421527&pid=S1870-3550200800010000800030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Schwartz, P. 1993. "La &eacute;tica en el pensamiento de Popper y Hayek", en <i>Encuentro con Popper, </i>Madrid, Alianza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421529&pid=S1870-3550200800010000800031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Shearmur, J. 1998. "Popper, Hayek, and the Poverty of Historicism Part I: A Largely Bibliographical Essay", <i>Philosophy of the Social Sciences, </i>vol. 28, no. 3, septiembre, pp. 434&#150;450.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421531&pid=S1870-3550200800010000800032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 2000. "Karl Popper and Friedrich Hayek", entrevista con A. Mingardi, <i>The Laissez Faire City Times, </i>vol. 4, no. 8, 21 de febrero.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421533&pid=S1870-3550200800010000800033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Soros, G. 1999. <i>La crisis del capitalismo global, </i>M&eacute;xico, Plaza y Jan&eacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421535&pid=S1870-3550200800010000800034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">Vargas Llosa, M. 1993. "Mi deuda con Karl Popper", en <i>Encuentro con Popper, </i>Madrid, Alianza.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421537&pid=S1870-3550200800010000800035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;&#150;. 1995. "La odisea de Karl Popper", en <i>Homenaje a Karl Popper, </i>Madrid, Fundaci&oacute;n para el An&aacute;lisis y los Estudios Sociales.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=5421539&pid=S1870-3550200800010000800036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><b>NOTAS<a name="notas"></a></b></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>1</sup> En algunos pa&iacute;ses latinoamericanos se ha criticado desde los a&ntilde;os ochenta el "Estado grande" o el "ogro filantr&oacute;pico" (Octavio Paz, 1979) por ser fuente de ineficiencia e injusticia y obst&aacute;culo a la modernizaci&oacute;n, pues &#151;aseguran los apologistas del neoliberalismo&#151; la excesiva reglamentaci&oacute;n y la creciente burocracia hacen de las instituciones estatales paquidermos ineficientes y corruptos que absorben recursos a trav&eacute;s de subsidios, provocan d&eacute;ficit gubernamental e inflaci&oacute;n y, adem&aacute;s, al usurpar las funciones que les corresponden a los particulares, se convierten en monopolios que inhiben la inversi&oacute;n y el desarrollo econ&oacute;mico.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>2</sup> En 1991 Vargas Llosa dec&iacute;a que "los pa&iacute;ses pueden elegir no s&oacute;lo ser libres, sino tambi&eacute;n ser pr&oacute;speros"; en efecto, "gracias a la <i>internacionalizaci&oacute;n </i>&#91;lo que hoy se conoce como globalizaci&oacute;n&#93; de la vida, a la internacionalizaci&oacute;n de los mercados, de las empresas, de las ideas, de las t&eacute;cnicas &#91;... &#93; todos los pa&iacute;ses pueden alcanzar la prosperidad". Vargas Llosa menciona el caso de pa&iacute;ses asi&aacute;ticos como Singapur que aprovecharon la "internacionalizaci&oacute;n", "se abrieron enteramente al mundo" y "crearon unas posibilidades para que la iniciativa individual se ejerciera sin l&iacute;mites", en breve, "crearon unas econom&iacute;as de mercado genuinas" que "hoy d&iacute;a incluso compiten con los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos de la tierra" (Vargas Llosa, 1995: 228).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>3</sup> Popper reconoce que quiz&aacute; el uso de los t&eacute;rminos "intervencionismo" o "proteccionismo" no es muy afortunado, pues se emplean frecuentemente para describir "tendencias contrarias a la libertad", por eso, aclara, el "proteccionismo pol&iacute;tico" que propone y defiende es diferente de lo que normalmente se entiende por ello en la econom&iacute;a: "la pol&iacute;tica de protecci&oacute;n para ciertos intereses industriales en contra de la libre competencia". Pero tambi&eacute;n es distinto de "la exigencia de que los funcionarios del Estado establezcan una tutela moral sobre la poblaci&oacute;n", es decir, el "moralismo" (Popper, 1992: 116).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>4</sup> Seg&uacute;n el cual las teor&iacute;as para ser cient&iacute;ficas deben ser "falsables" de forma definitiva (debe existir la posibilidad de que sean falsas) y que si son falsadas, entonces deben ser autom&aacute;ticamente rechazadas. Por razones de espacio no voy a discutir la tesis de que la filosof&iacute;a de la ciencia de Popper es la epistemolog&iacute;a o la concepci&oacute;n de la ciencia que subyace al neoliberalismo ni tampoco que la filosof&iacute;a de la ciencia popperiana se reduce al falsacionismo ingenuo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>5</sup> "El sistema neoliberal &#91;...&#93; presupone, pues, una filosof&iacute;a no valorativamente neutra, que tiene como uno de sus componentes m&aacute;s importantes una particular concepci&oacute;n de la ciencia &#91;...&#93; Tal concepci&oacute;n de la ciencia es la propia de Karl Popper" (G&oacute;mez, 1995: 99).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>6</sup> G&oacute;mez busca demostrar que "es falso que la tradici&oacute;n econ&oacute;mico&#150;pol&iacute;tica neoliberal est&aacute; sustentada por <i>la &uacute;nica </i>versi&oacute;n correcta y <i>aceptada </i>del conocimiento cient&iacute;fico" (1995: 109).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>7</sup> El autor de <i>Neoliberalismo y seudociencia </i>sostiene que "el falsacionismo popperiano, si bien es vastamente discutido te&oacute;ricamente, casi no se aplica en la pr&aacute;ctica econ&oacute;mica" (G&oacute;mez, 1995: 151), pues no sirve para dar cuenta de los complejos fen&oacute;menos econ&oacute;micos reales ni del proceder efectivo de la ciencia econ&oacute;mica (G&oacute;mez, 1995: 154).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>8</sup> La cr&iacute;tica de G&oacute;mez a Popper se sit&uacute;a en la misma l&iacute;nea de Habermas: reducci&oacute;n de la racionalidad a la racionalidad instrumental. En efecto, se puede resumir la cr&iacute;tica de G&oacute;mez diciendo que, seg&uacute;n &eacute;l, la filosof&iacute;a de Popper le otorga a la raz&oacute;n un "car&aacute;cter meramente instrumental", es decir, que en ella "queda fuera de toda discusi&oacute;n la racionalidad de los <i>objetivos </i>o <i>fines </i>que las teor&iacute;as pretenden alcanzar" (G&oacute;mez, 1995: 75) y, por el contrario, presupone acr&iacute;ticamente los fines como dados ya que, en realidad, el &uacute;nico fin que acepta es "la verdad" (G&oacute;mez, 1995: 76).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>9</sup> G&oacute;mez reconoce que Popper acepta cierta intervenci&oacute;n del Estado en la econom&iacute;a (de hecho en esto se distingue su "neoliberalismo" del antiguo liberalismo), siempre y cuando no limite la libre competencia. El problema que este autor ve es que Popper nunca aclara cu&aacute;ndo es permisible dicha intervenci&oacute;n o de qu&eacute; manera concreta puede evitarse que la competencia econ&oacute;mica degenere (G&oacute;mez, 1995: 179).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>10</sup> Aunque G&oacute;mez es cuidadoso al se&ntilde;alar que "no estamos diciendo que de una filosof&iacute;a de la ciencia se sigue necesariamente una pol&iacute;tica o una l&iacute;nea econ&oacute;mica" y que tampoco "hacemos a los fil&oacute;sofos en cuesti&oacute;n &#91;como Popper&#93; responsables de todo lo que acaezca a nivel pol&iacute;tico&#150;econ&oacute;mico" (G&oacute;mez, 1995: 13).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>11</sup> Como se sabe, Popper rechaza el esencialismo <i>(essentialism), </i>esto es, las preguntas acerca de la esencia o naturaleza de algo o sobre el significado o el uso de las palabras. Por ello, en lugar de plantearse e intentar responder la pregunta "&iquest;Qu&eacute; es el Estado o cu&aacute;l es el significado de la palabra 'Estado'?", se plantea, en el lenguaje de las exigencias y propuestas pol&iacute;ticas <i>(language of political demands and proposals), </i>las preguntas: &iquest;qu&eacute; es lo que se exige del Estado?, &iquest;cu&aacute;l es su objetivo?, &iquest;por qu&eacute; le preferimos? (Popper, 1992: 114).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>12</sup> "No puede ponerse en tela de juicio la injusticia e inhumanidad del 'sistema capitalista' que nos describe Marx", reconoce Popper (1992: 305), es decir, a pesar de sus cr&iacute;ticas, considera que la principal virtud de Marx fue su "humanismo".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>13</sup> Seg&uacute;n Popper, los or&iacute;genes del "Estado interventor" se hallan en el sofista Licofr&oacute;n (v&eacute;ase Arist&oacute;teles, 2000, III 9, 6 y 12) y la <i>Rep&uacute;blica </i>de Plat&oacute;n constituye "una tentativa deliberada de sofocar las tendencias igualitarias, individualistas y proteccionistas de la &eacute;poca para restablecer los principios del tribalismo <i>(tribalism) </i>sobre la base de una teor&iacute;a moral totalitaria" (Popper, 1992: 123).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>14</sup> En los notas finales de <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>dice que "la llamada <i>paradoja de la libertad </i>postula que la libertad, en el sentido de ausencia de todo control restrictivo, debe conducir a una <i>sever&iacute;sima coerci&oacute;n, </i>ya que deja a los poderosos la libertad para esclavizar a los d&eacute;biles" (Popper, 1992: 511).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>15</sup> Como dijo un juez en Estados Unidos: "el l&iacute;mite de tu libertad de mover los pu&ntilde;os como mejor te parezca es la nariz de tu pr&oacute;jimo".</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>16</sup> Somos nosotros, dice Popper, en la democracia, quienes tenemos la llave para mantener a buen recaudo a los "demonios" del capitalismo sin trabas y del intervencionismo excesivo (Popper, 1992: 309).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>17</sup> Por otro lado, en el hecho de que Popper hable de una "tecnolog&iacute;a" o "ingenier&iacute;a" social parece encontrarse la confirmaci&oacute;n de que su filosof&iacute;a pol&iacute;tica es una expresi&oacute;n de la <i>tecnocracia, </i>el conservadurismo o, al menos, el reformismo, que le conviene al neoliberalismo. Precisamente, en <i>La miseria del historicismo </i>Popper se&ntilde;ala que las expresiones "tecnolog&iacute;a social" e "ingenier&iacute;a social" provocar&aacute;n "sospechas, y repeler&aacute;&#91;n&#93; a ciertas personas porque les recordar&aacute; los 'modelos sociales' de los planificadores colectivos, o quiz&aacute;, incluso, de los 'tecn&oacute;cratas'" (Popper, 1992: 72). De hecho, fueron cuestionadas por Hayek, pues parecen suponer que todo el conocimiento disponible se puede concentrar (en la cabeza del planificador) (Popper, 1992: 78).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, "ingenier&iacute;a social" en el sentido popperiano significa planificaci&oacute;n racional de las instituciones pol&iacute;ticas con el fin de favorecer la libertad y el bienestar de los seres humanos individuales. En efecto, Popper dice: "dejemos a los cultores del Estado que lo sigan adorando, pero exigimos que se les brinde la oportunidad a los tecn&oacute;logos institucionales &#91;...&#93; de mejorar el engranaje interior del Estado" (Popper, 1992: 118).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>18</sup> La &eacute;tica de Popper corresponde a un "utilitarismo negativo", cuyo fin no es la m&aacute;xima felicidad para el mayor n&uacute;mero (como el utilitarismo tradicional o "positivo"), sino <i>reducir los sufrimientos y el dolor innecesarios.</i></font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>19</sup> Popper se&ntilde;ala que no hay que confundir o identificar al individualismo con un personalismo antiinstitucional o el ego&iacute;smo, ya que "un individuo puede ser generoso, dedic&aacute;ndose no s&oacute;lo a ayudar a los dem&aacute;s individuos, sino tambi&eacute;n a desarrollar medios institucionales destinados a favorecer a la gente" (Popper, 1992:512). Y que el "ego&iacute;smo colectivo" tampoco debe ser confundido con la generosidad (1992: 505).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>20</sup> En "Revoluci&oacute;n o reforma?", Popper dice que el <i>socialismo </i>convierte "al Estado en una carga exagerada" y hace a la burocracia "demasiado poderosa frente a los ciudadanos" y que, por eso, ya no cree, como en su juventud, cuando se consideraba a s&iacute; mismo socialista, "que pueda aunarse el socialismo con la libertad" (Marcuse y Popper, 1976: 35).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Sin embargo, concuerdo con Brian Magee, fil&oacute;sofo y pol&iacute;tico laborista ingl&eacute;s en que la filosof&iacute;a de Popper puede ser retomada desde una perspectiva de izquierda (1994: 114).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>21</sup> Seg&uacute;n Popper, "las exigencias del humanitarista, del igualitarista y del individualista no difieren gran cosa", ya que todos ellos dicen: "lo que exijo del Estado es <i>protecci&oacute;n, no s&oacute;lo para m&iacute; sino tambi&eacute;n para los dem&aacute;s" </i>(Marcuse y Popper, 1976: 115).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>22</sup> Particularmente, dice Popper, "no deben invocarse a la ligera los intereses del Estado para defender medidas que puedan poner en peligro la m&aacute;s preciosa de todas las libertades: <i>la libertad intelectual" </i>(Popper, 1992: 134).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>23</sup> En la entrevista <i>Sociedad abierta, universo abierto, </i>Popper dice que la anarqu&iacute;a es "la ausencia de gobierno" y que, en efecto, la idea de libertad conlleva ser gobernado lo menos posible, pero que la anarqu&iacute;a es una exageraci&oacute;n de esta idea, pues "la libertad de cada particular <i>deber ser limitada </i>en caso de que queramos vivir en comuni&oacute;n" (Popper, 1997b: 27).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>24</sup> Es verdad que hasta el final de su vida Popper crey&oacute; que las "democracias occidentales" eran "el mejor de los mundos <i>existentes" </i>(cosa muy diferente del "mejor de los mundos <i>posibles"). </i>De hecho, en <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>afirma que "desde el punto de vista proteccionista, los Estados democr&aacute;ticos existentes, aunque lejos de ser perfectos, representan una considerable conquista" (Popper, 1997b: 118).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>25</sup> Aunque es cierto que Popper est&aacute; en contra del "capitalismo sin trabas" y reconoce que el intervencionismo estatal es necesario, tambi&eacute;n acepta que "el intervencionismo es en extremo peligroso" (Popper, 1997b: 310), ya que puede conducir "al aumento del poder estatal y la burocracia" y, con ello, amenazar a la democracia (1997b: 364). En efecto, la intervenci&oacute;n econ&oacute;mica, "aun mediante los m&eacute;todos graduales", como la que propone Popper, "tiende a acrecentar el poder del Estado" (1997b: 310).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De esta forma, existe igualmente una "paradoja de la planeaci&oacute;n" <i>(paradox of planning): "si planificamos demasiado, </i>si le damos demasiado poder al Estado, entonces perderemos la libertad", es decir, "si descuidamos por un momento nuestra vigilancia y no fortalecemos nuestras instituciones democr&aacute;ticas, d&aacute;ndole, en cambio, cada vez m&aacute;s poder al Estado mediante la 'planificaci&oacute;n' intervencionista, podr&iacute;a sucedemos que perdamos nuestra libertad" (Popper, 1997b: 310&#150;311).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>26</sup> Otra funci&oacute;n paternalista del Estado es la defensa nacional, la cual, idealmente, no deber&iacute;a existir (Popper, 1995c: 199), pero, en todo caso, "un Estado que est&aacute; obligado a la defensa nacional tiene que controlar la capacidad de defensa de los ciudadanos y, por ello, tambi&eacute;n su salud. S&iacute;, incluso tiene que controlar la econom&iacute;a hasta cierto punto, pues debe tener preparadas gran n&uacute;mero de provisiones, y la t&eacute;cnica de circulaci&oacute;n y la t&eacute;cnica de se&ntilde;ales y muchas otras cosas" (Popper, 1995c: 200).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>27</sup> Popper tambi&eacute;n considera que la "&uacute;nica" manera de superar la pobreza es "mediante el esfuerzo individual" y que la ambici&oacute;n personal es "el medio m&aacute;s prometedor para contrarrestar uno de los rasgos m&aacute;s cuestionables de un Estado de bienestar: el crecimiento de la burocracia y su creciente tutela del individuo" (Popper, 1995c: 276).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>28</sup> Respecto de la televisi&oacute;n dice que "la libertad depende de la responsabilidad" (Popper, 2000:54) y que "el libre mercado es muy importante pero no puede ser absolutamente libre como ninguna otra cosa lo es" (2000: 55), por lo cual se pronuncia a favor de un control de la televisi&oacute;n, pero no tanto por el Estado sino por comit&eacute;s formados por personas que trabajen en ese mismo medio. En efecto, "el Estado de derecho exige la no violencia, y si no nos olvidamos de esto, entonces la ley tendr&aacute; que interferir m&aacute;s en &aacute;reas como la publicaci&oacute;n y la televisi&oacute;n" (2000: 56), pues, seg&uacute;n &eacute;l, la televisi&oacute;n produce violencia. En "Una patente para producir televisi&oacute;n", tambi&eacute;n sostiene que no puede existir ning&uacute;n poder ilimitado en la democracia, as&iacute; que se pronuncia por una pol&iacute;tica estatal intervencionista y proteccionista en ese campo.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>29</sup> Este libro es una extensi&oacute;n de un discurso que present&oacute; Soros ante el Congreso de Estados Unidos el 15 de septiembre de 1988. Despu&eacute;s public&oacute; <i>Open Society: Reforming Global Capitalism </i>(2000) y <i>Georges Soros on Globalization </i>(2002).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>30</sup> Soros entiende por "sociedad abierta" una forma de organizaci&oacute;n social que reconoce que nadie posee la verdad definitiva, sino que somos imperfectos, aunque susceptibles de mejora (1998: 11).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>31</sup> Soros, de origen h&uacute;ngaro (1930), estudi&oacute; econom&iacute;a en la London School of Economics y se gradu&oacute; en 1952, cuando Popper era profesor de esa instituci&oacute;n. En 1969, cre&oacute; sus "fondos de cobertura" o de "rendimiento" (Soros, 1998: 56) dedicados a obtener ganancias por medio de la especulaci&oacute;n financiera. En 1992 gan&oacute; mil millones de d&oacute;lares debido a la ca&iacute;da de la libra inglesa y, por ello, se lo conoce como "el hombre que quebr&oacute; al Banco ingl&eacute;s". Actualmente, su fortuna se calcula en cerca de diez mil millones de d&oacute;lares.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>32</sup> Las ideas de Soros no s&oacute;lo pretenden ser una variante del modelo del m&eacute;todo cient&iacute;fico de Popper para su uso en los mercados financieros (Soros, 1998: 53), sino que, tambi&eacute;n, se basan en su cosmolog&iacute;a (el indeterminismo o el universo abierto) y en la teor&iacute;a del caos (1998: 90).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>33</sup> De hecho, sabemos que la econom&iacute;a de mercado puede y ha estado asociada a reg&iacute;menes pol&iacute;ticos no democr&aacute;ticos (Soros, 1998: 245).</font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>34</sup> En 1979, "cuando hab&iacute;a ganado m&aacute;s de lo que pod&iacute;a necesitar" (Soros, 1998:12), Soros cre&oacute; la Open Society Foundation, instituci&oacute;n "filantr&oacute;pica" cuyo fin era abrir las sociedades cerradas, ayudar a las sociedades abiertas y fomentar el pensamiento cr&iacute;tico. En concreto, busca abordar el "desaf&iacute;o a la intromisi&oacute;n de los valores del mercado inadecuadas; tratamiento de las consecuencias inadvertidas o buscadas de pol&iacute;ticas quiz&aacute; bien intencionadas; tratamiento de las desigualdades en la distribuci&oacute;n de la riqueza y los beneficios sociales que surgen del fundamentalismo del mercado" (Soros, 1998: 266). El problema es c&oacute;mo traducir esto en "acciones concretas" (1998:265), lo cual se pretende lograr apoyando financieramente a distintos programas y organizaciones espec&iacute;ficas (1998: 268). La fundaci&oacute;n gasta cerca de cuatrocientos millones de d&oacute;lares anualmente. Soros se propuso emplear su reputaci&oacute;n financiera para difundir las ideas sobre la sociedad abierta (1998: 242). En <i>La crisis del capitalismo global </i>justifica esto diciendo que "s&oacute;lo quienes triunfan en la competencia est&aacute;n en condiciones de instituir en los t&eacute;rminos en que se lleva a cabo la competencia" (1998: 240).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os gast&oacute; cerca de doce millones de d&oacute;lares para evitar que Georges W. Bush se reeligiera, pues &eacute;ste hab&iacute;a optado por el <i>realismo geopol&iacute;tico, </i>seg&uacute;n el cual la base de todo es el inter&eacute;s ego&iacute;sta, de los individuos o los Estados, que conduce a un darwinismo social o hist&oacute;rico: la sobrevivencia del m&aacute;s fuerte, es decir, traslada el liberalismo fundamentalista a las relaciones internacionales (Soros, 1998: 296). Pero uno de sus principales errores es no reconocer el altruismo y la cooperaci&oacute;n (1998: 259).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Algunos acusan a Soros de ser el hermano inc&oacute;modo de Bush: en el fondo buscan lo mismo, mantener el sistema capitalista global, pero difieren de los medios (por medio de la intervenci&oacute;n de autoridades financieras internacionales y de organismos "filantr&oacute;picos" como el suyo, que hagan que los beneficios econ&oacute;micos no s&oacute;lo fluyan de la periferia al centro, sino tambi&eacute;n en sentido inverso, Soros busca impedir que el sistema se destruya a s&iacute; mismo).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>35</sup> Un ejemplo que ofrece Soros de esto es el papel que tiene la Reserva Federal en la econom&iacute;a de los Estados Unidos o, en general, los bancos centrales.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>36</sup> Soros se opone, como Popper, a los cambios revolucionarios o a la ingenier&iacute;a ut&oacute;pica y prefiere las medidas graduales o la ingenier&iacute;a no sist&eacute;mica (Soros, 1998: 257).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>37</sup> Soros no s&oacute;lo se opone al reduccionismo, naturalismo, etc., en las ciencias sociales &#151;que deban seguir los m&eacute;todos de las ciencias naturales, principalmente la f&iacute;sica, concebidas de modo determinista, mecanicista, etc. (1998: 61)&#151;, sino que opina que "ni siquiera con la mejor voluntad del mundo podemos encajar los fen&oacute;menos reflexivos en el molde del modelo de Popper" (1998: 76). En efecto, seg&uacute;n &eacute;l, la filosof&iacute;a de la ciencia de Popper es inaplicable a las ciencias sociales, debido a la reflexividad de &eacute;stas o a que forman parte del objetivo de estudio, por lo cual pueden influir sobre &eacute;ste (1998: 43) e, incluso, crearlo; adem&aacute;s, tratan de procesos temporales e irreversibles y suponen agentes pensantes. En efecto, los actores financieros act&uacute;an sobre la base de un conocimiento imperfecto y su interacci&oacute;n con los dem&aacute;s es reflexiva (1998: 93). Sin embargo, Soros se olvida de la l&oacute;gica de la situaci&oacute;n que, seg&uacute;n dice Popper en <i>La miseria del historicismo </i>y <i>La sociedad abierta y sus enemigos, </i>no s&oacute;lo es el m&eacute;todo propio de las ciencias sociales sino, especialmente, el de la econom&iacute;a te&oacute;rica. Esto &uacute;ltimo t&oacute;mese como un ejemplo de que Soros no siempre interpreta correctamente la filosof&iacute;a de Popper y que sus ideas no son una simple extensi&oacute;n de las de &eacute;ste.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>38</sup> En realidad, la situaci&oacute;n mundial actual es muy diferente de la de hace cinco a&ntilde;os: parece ser que las potencias, los organismos internacionales y los propios Estados nacionales aprendieron la lecci&oacute;n.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>39</sup> En <i>B&uacute;squeda sin t&eacute;rmino </i>Popper dice que <i>La sociedad abierta y sus enemigos </i>fue su "contribuci&oacute;n a la guerra" (Popper, 1994: 153).</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>40</sup> Adem&aacute;s, claro est&aacute;, el peligro de los Estados totalitarios, tanto de derecha como de izquierda: los supuestamente "comunistas" y los fascistas.</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><sup>41</sup> Popper aclara que la "sociedad abierta" no es una forma de gobierno o Estado, sino "un tipo de convivencia en la que la libertad de los individuos, la no violencia, la protecci&oacute;n de las minor&iacute;as y la defensa de los d&eacute;biles constituyen unos valores primordiales" (Popper y Lorenz, 1992: 190).</font></p>     ]]></body>
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