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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;a</font></p>     <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b><i>Contienda electoral y rendimiento democr&aacute;tico en M&eacute;xico 2012</i></b></font></p>     <p align="center"><font face="verdana" size="4">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Miguel Armando L&oacute;pez Leyva*</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>H&eacute;ctor Zamitiz Gamboa (coord.), M&eacute;xico, FCPyS&#45;UNAM, 2013, 370 PP.</b></font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i>* Investigador del Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM. </i>Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:leyvapato@hotmail.com">leyvapato@hotmail.com</a></font></p> 	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El inter&eacute;s que suscita el proceso electoral de 2012 estriba en dos aspectos relevantes: primero, por tratarse de los comicios presidenciales posteriores a los conflictivos ocurridos en 2006, en los que se pusieron "en jaque" a las instituciones electorales y la izquierda partidista estuvo muy cerca del triunfo; y porque dio como resultado la "segunda alternancia", con el retorno al Poder Ejecutivo del otrora partido hegem&oacute;nico, el Revolucionario Institucional (PRI), luego de 12 a&ntilde;os de presidentes provenientes del Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De forma hasta cierto punto parad&oacute;jica, el retorno del PRI a la Presidencia podr&iacute;a ser visto como una prueba superada para el r&eacute;gimen democr&aacute;tico, pues uno de los rasgos contundentes para definirlo es que existan las condiciones de la alternancia, en primer t&eacute;rmino, pero tambi&eacute;n que &eacute;sta se produzca, como ha sido el caso (por segunda vez). Digo que el retorno del PRI es "parad&oacute;jico" porque ha sido el triunfo del anteriormente "partido del gobierno" (71 a&ntilde;os en el poder atestiguaron tanto su esplendor autoritario como su declive durante la transici&oacute;n democr&aacute;tica) el que permite evaluar optimistamente la consolidaci&oacute;n de la democracia mexicana en t&eacute;rminos de persistencia institucional. Dicho de otro modo: el partido que resisti&oacute; el cambio pol&iacute;tico desde el poder es hoy muestra de que el pa&iacute;s cambi&oacute;, ya que compitiendo en elecciones se hizo nuevamente del poder 12 a&ntilde;os despu&eacute;s de haberlo perdido.</font>	</p> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">El libro que rese&ntilde;o, <i>Contienda electoral y rendimiento democr&aacute;tico en M&eacute;xico 2012,</i> ofrece un panorama amplio y variado de este proceso electoral al que me he referido. Destaco que no abundan los libros sobre &eacute;ste a diferencia de otros referentes fundamentales de los a&ntilde;os reciente: 2000, cuando se produjo la "primera alternancia"; y 2006 cuando el l&iacute;der de la izquierda partidista, Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador, supo remontar adversidades propias y obst&aacute;culos ajenos para quedar cerca de la victoria y perder por un margen de votos muy estrecho (con la consecuente denuncia de fraude para as&iacute; no aceptar el resultado adverso). Tampoco abundan los estudios acad&eacute;micos sobre las elecciones intermedias (2003, 2009) lo que se comprende dado que despiertan una menor atenci&oacute;n entre el electorado y el p&uacute;blico en general, a pesar de que en ellas se anuncian tendencias sobresalientes y, en ocasiones, se (re) configuran los panoramas electorales de las entidades federativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La obra se compone de una <i>Introducci&oacute;n</i> y nueve cap&iacute;tulos. No tiene subdivisiones por secci&oacute;n pero pueden identificarse tres bloques de cap&iacute;tulos: el primero, compuesto por los textos del coordinador de la obra, H&eacute;ctor Zamitiz Gamboa, Marcela Bravo Ahuja, Rosendo Bol&iacute;var Meza y Francisco Reveles V&aacute;zquez, tiene por objetivo describir y analizar los procesos de selecci&oacute;n de candidatos de los tres principales partidos pol&iacute;ticos; el segundo bloque se refiere al an&aacute;lisis de la acci&oacute;n de dos actores ligados al proceso electoral pero "externos" a &eacute;l, los cuales, no obstante, han sido importantes en los &uacute;ltimos a&ntilde;os durante las campa&ntilde;as presidenciales: los empresarios (el cap&iacute;tulo de Guadalupe Georgina Sosa Hern&aacute;ndez y el que esto escribe) y la Iglesia cat&oacute;lica (el de Vicente God&iacute;nez Valencia); el &uacute;ltimo bloque, m&aacute;s heterog&eacute;neo, se compone de los textos de Carlos Hern&aacute;ndez Alc&aacute;ntara, Francisco Javier Jim&eacute;nez Ruiz y Jorge Federico M&aacute;rquez Mu&ntilde;oz, y los temas tratados son diferentes a los dem&aacute;s aunque de relevancia para el tema general: coaliciones electorales entre 2010 y 2012, estrategias de "racionalidad instrumental" de las dirigencias de los principales partidos, y la mirada exterior hacia los comicios presidenciales de 2012.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la <i>Introducci&oacute;n</i> se establece la orientaci&oacute;n general del libro. Como ejes conceptuales, se decidi&oacute; trabajar con dos enfoques te&oacute;ricos para el an&aacute;lisis de dicho proceso: el de las divisiones internas (clivajes) y el de realineamiento electoral. La hip&oacute;tesis que se plantea es la siguiente:</font>	</p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&#91;...&#93; el modo en que decidir&aacute; un partido o una coalici&oacute;n qui&eacute;n ser&aacute; su candidato a la Presidencia de la Rep&uacute;blica, tendr&aacute; consecuencias importantes sobre el funcionamiento de su organizaci&oacute;n, sobre la estrategia a seguir durante el proceso electoral, as&iacute; como su relaci&oacute;n sus electores y con otras instituciones del sistema pol&iacute;tico (10).</font></p> </blockquote>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Comprobar esta hip&oacute;tesis requer&iacute;a, siguiendo con la versi&oacute;n del coordinador de la obra, articular tres etapas mediante tales enfoques, con esta secuencia: 1) selecci&oacute;n de candidatos y sus repercusiones, 2) identificaci&oacute;n de los <i>clivajes</i> en los sistemas de partidos y electoral, y 3) analizar la influencia de estos cambios desde la perspectiva del <i>realineamiento electoral.</i></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como puede inferirse por la descripci&oacute;n del contenido, no todos los cap&iacute;tulos tienen vinculaci&oacute;n con esta hip&oacute;tesis y estos enfoques. Valdr&iacute;a decir que quiz&aacute;s el del propio Zamitiz ("Selecci&oacute;n de candidatos presidenciales en el PAN, PRI y PRD...") sea el &uacute;nico que se inscribe en esa l&iacute;nea general, y el de Bravo Ahuja ("Contienda electoral 2012, el Partido Revolucionario Institucional") el que recupera como centro de su an&aacute;lisis la teor&iacute;a del realineamiento electoral para explicar el triunfo del PRI. Los textos de Bol&iacute;var Meza ("La candidatura de Andr&eacute;s Manuel L&oacute;pez Obrador en el proceso electoral de 2012...") y de Reveles V&aacute;zquez ("El PAN en el 2012...") no se atienen a este lineamiento general del libro, aunque s&iacute; trabajan con la primer paso de la secuencia aludida (la selecci&oacute;n de candidatos). Con mayor claridad, el resto de los cap&iacute;tulos est&aacute;n en esta misma situaci&oacute;n de desvinculaci&oacute;n.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">Esta es la m&aacute;s fuerte debilidad de <i>Contienda electoral y rendimiento democr&aacute;tico en M&eacute;xico 2012:</i> la falta de concatenaci&oacute;n entre sus partes. Pudo subsanarse medianamente el problema con unas conclusiones que dieran pistas de c&oacute;mo se anudaban los cap&iacute;tulos con la perspectiva general explicada en la <i>Introducci&oacute;n.</i> Relacionado con esto, una segunda debilidad identificable es el peso dado al t&eacute;rmino "rendimiento", ya que se le vincula &#45;desde el t&iacute;tulo mismo&#45; con la contienda electoral de 2012 como proceso en su conjunto en las etapas preelectoral, de campa&ntilde;as y poselectoral.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pero, salvo referencias secundarias en los cap&iacute;tulos del propio coordinador de la obra y el escrito por Bravo Ahuja, no hay una menci&oacute;n expl&iacute;cita sobre su significado o utilidad para el libro, ni de c&oacute;mo se vincula con los enfoques e hip&oacute;tesis antes mencionados. Lo esperable era dilucidar el alcance del t&eacute;rmino: si se trataba de c&oacute;mo rindieron los partidos en estos comicios presidenciales o de c&oacute;mo rindi&oacute; nuestra democracia en 2012. En cualquiera de los dos casos, se echan de menos indicadores de comparaci&oacute;n entre 2012 y las experiencias anteriores (las elecciones de 2000 y 2006).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Debo decir, en descargo de lo anterior, que el coordinador del libro introduce un concepto clave en los &uacute;ltimos tiempos que resulta de utilidad para evaluar el avance de nuestro r&eacute;gimen: la calidad del "proceso democr&aacute;tico". Es decir, no s&oacute;lo importa quienes ganan y por qu&eacute;, en el corto plazo, tambi&eacute;n importa el modo en que lo consiguen y c&oacute;mo esto revela solidez institucional, en el mediano plazo. &Eacute;sta no es una distinci&oacute;n menor, porque implica la existencia de ciertas condiciones equitativas del juego y su concomitante aceptaci&oacute;n de parte de todos los jugadores (as&iacute; como el resultado que deriva de su aplicaci&oacute;n). Y esto es clave en la disputa electoral, aunque lamentablemente no ha tenido la atenci&oacute;n debida en nuestro mundo acad&eacute;mico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Ahora bien, me detengo en lo que considero el m&eacute;rito principal de la obra: de su lectura se desprenden las m&uacute;ltiples razones de la derrota del PAN y las del triunfo del PRI. Las razones de lo uno no lo son necesariamente de lo otro, pero se entrecruzan para entender el resultado final (singularmente poco se dice de porqu&eacute; la izquierda partidista sali&oacute; derrotada en esta contienda, justo cuando seis a&ntilde;os antes estuvo tan cerca del triunfo). Para fines ilustrativos, las resumir&eacute; del siguiente modo:</font></p> 	    <blockquote> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> 1. En el caso del PRI, son razones de su triunfo: su fuerte arraigo regional, en particular el poder mantenido por los gobernadores durante los a&ntilde;os en que fue oposici&oacute;n a nivel federal; su experiencia de gobierno y la calificaci&oacute;n de sus cuadros, muchos de ellos hoy nuevamente en el poder; y el desenlace parsimonioso y calculado de su contienda interna, que contrasta con lo ocurrido en 2006. Sobre este punto &uacute;ltimo, vale recordar que el conflicto entre Roberto Madrazo y Elba Esther Gordillo, y la disputa por la candidatura presidencial entre el primero y un grupo de gobernadores, debilit&oacute; al partido en aquella ocasi&oacute;n; en 2012, nadie dud&oacute; que Enrique Pe&ntilde;a Nieto ser&iacute;a el candidato y, de hecho, nadie se le opuso seriamente. Habr&iacute;a que agregar a estas razones que el PRI es una instituci&oacute;n muy pragm&aacute;tica, se adapt&oacute; bien al entorno de competencia electoral y pluralidad pol&iacute;tica del pa&iacute;s y, en esa direcci&oacute;n, supo negociar con los presidentes provenientes del PAN y, en particular, con Felipe Calder&oacute;n Hinojosa supo obtener ventaja de su apoyo condicionado ante la impugnaci&oacute;n sostenida por el Partido de la Revoluci&oacute;n Democr&aacute;tica (PRD) y sus aliados electorales (lo que se tradujo en su negativa a tratar y negociar con el gobierno entrante).</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2"> 2. En el caso del PAN, explica su derrota: el desgaste de 12 a&ntilde;os de dos gobiernos seguidos; el perfil indefinido y poco atractivo de la candidata que postul&oacute;, Josefina V&aacute;zquez Mota; la anulaci&oacute;n del peso del Presidente de la Rep&uacute;blica en la selecci&oacute;n de candidatos, a pesar de su declarado intervencionismo; el centralismo practicado por la dirigencia nacional para postular candidatos, tanto federales como locales, lo que gener&oacute; disgusto entre la militancia; y la falta de una oferta electoral alternativa. Habr&iacute;a que agregar a estas razones que el desgaste observable de los gobiernos de Vicente Fox y Calder&oacute;n tiene fundamentos distintos: el del primero, se puede juzgar su incompetencia y carencia de talento pol&iacute;tico para negociar, junto con el desencanto por las altas expectativas que gener&oacute; su llegada al poder; el del segundo, la agenda centrada casi en exclusiva en la seguridad p&uacute;blica con la aplicaci&oacute;n de una estrategia fundamentalmente policiaca y militar, de resultados poco visibles o apreciables y con elevados costos. Ante ello cobra sentido la carencia de una oferta atractiva para un electorado desilusionado con los gobiernos del PAN (a cualquier partido gobernante le representa un reto distinguirse y/o distanciarse del Presidente emanado de sus filas con el objetivo de ampliar el espectro de sus posibles apoyos; en este caso, V&aacute;zquez Mota no hizo esfuerzos para superar ese reto, m&aacute;s bien parec&iacute;a sentirse c&oacute;moda con la identificaci&oacute;n con el presidente Calder&oacute;n, lo cual le rest&oacute; simpat&iacute;as). Agr&eacute;guese, adem&aacute;s, un elemento de gran importancia: la zigzagueante relaci&oacute;n del partido con el gobierno que nunca tuvo una definici&oacute;n precisa y s&iacute; muchas tensiones, sea por la actitud reticente y defensiva del Presidente en turno (Fox) o por su actitud proactiva e impositiva (Calder&oacute;n).</font></p> </blockquote> 	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es dif&iacute;cil articular todas estas razones y darle peso espec&iacute;fico a cada una para valorar cu&aacute;l influy&oacute; m&aacute;s. Quiero llamar la atenci&oacute;n sobre un elemento adicional que habr&aacute; que considerar en esta lista imbricada de razones para tener la escena completa (o para complejizarla). Me refiero a la din&aacute;mica interactiva de las campa&ntilde;as electorales y a la competencia tem&aacute;tica que se gener&oacute; entre ellas. En especial debe destacarse el logro del equipo del candidato Pe&ntilde;a Nieto en ubicar el tema de la "eficacia" como el centro de la contienda, no s&oacute;lo de su campa&ntilde;a: frente a los magros resultados del PAN en el gobierno federal, la venta de imagen de alguien que s&iacute; pod&iacute;a conseguir transformar el pa&iacute;s, con compromisos concretos y medibles, le gan&oacute; terreno r&aacute;pidamente a lo que podr&iacute;a aportar la candidata V&aacute;zquez Mota con su apuesta por lo "diferente", o al "cambio verdadero" que ofrec&iacute;a L&oacute;pez Obrador. Para decirlo en breve: una formulaci&oacute;n sencilla de "eficacia" tuvo m&aacute;s eco y contundencia entre el electorado que formulaciones intangibles de los otros candidatos.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalizo con los temas faltantes. S&eacute; bien que quienes rese&ntilde;amos libros tenemos la tentaci&oacute;n de se&ntilde;alar lo que nos hubiera gustado ver incluido, desde nuestra propia visi&oacute;n o compartiendo la de los propios autores de una obra. Pensando en una visi&oacute;n de conjunto, me atrevo a indicar la carencia de trabajos sobre los siguientes t&oacute;picos que bien hubieran ayudado a una comprensi&oacute;n de mayor alcance del proceso electoral de 2012. Los enlisto en seguida:</font></p>  	    <blockquote> 	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">a) El movimiento <i>#YoSoy132,</i> mencionado colateralmente en dos cap&iacute;tulos. Como es sabido, desde 1994 cada elecci&oacute;n presidencial ha tenido la presencia de alg&uacute;n conflicto o movimiento social: el Ej&eacute;rcito Zapatista de Liberaci&oacute;n Nacional en ese a&ntilde;o, los estudiantes de la UNAM en 1999&#45;2000 (agrupados en el Consejo General de Huelga), los maestros en 2006 (agrupados, junto con otros sectores sociales, en la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca). La importancia del movimiento <i>#YoSoy132</i> es que (re)direccion&oacute; las estrategias de las campa&ntilde;as de todos los candidatos pero, en especial, oblig&oacute; a Pe&ntilde;a Nieto a hacer un pronunciamiento (forzado si se quiere) sobre el v&iacute;nculo autoritario que se le adjudicaba a &eacute;l y a su partido.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">b) Las instituciones electorales, en tanto hab&iacute;an sido objeto de impugnaci&oacute;n en los a&ntilde;os recientes. Es justo en el marco de su regulaci&oacute;n por donde pasa la acci&oacute;n de los partidos y los candidatos, y de su buen funcionamiento depende el desenlace de la contienda electoral. M&aacute;s a&uacute;n, del apego a la institucionalidad depende en buena medida que la democracia se consolide. Puede decirse que su desempe&ntilde;o gener&oacute; menos pol&eacute;mica en esta ocasi&oacute;n que en la anterior, pero la reciente reforma pol&iacute;tica aprobada por el Congreso de la Uni&oacute;n (2013&#45;2014) nos indica que &eacute;ste es todav&iacute;a un terreno movedizo, de disputas e insatisfacciones democr&aacute;ticas.</font></p> 	      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">c) Justamente por tratarse de una prioridad del gobierno de Calder&oacute;n, de la cual los candidatos de los partidos opositores (L&oacute;pez Obrador y Pe&ntilde;a Nieto) trataron de desmarcarse, es que se extra&ntilde;a un abordaje sobre el contexto de la inseguridad y la violencia como factores medulares de la contienda electoral. Por un lado, se pudo constatar la dif&iacute;cil tarea de proponer una estrategia alterna a la que ten&iacute;a vigente el presidente Calder&oacute;n, tarea de mayor dificultad para la candidata del partido gobernante, quien no supo articular alguna propuesta novedosa o diferente. Este era un &aacute;ngulo que podr&iacute;a haberse observado en las plataformas de los partidos y los programas de gobierno de los candidatos. Por otra parte, lo que implicaba una labor de prospectiva mayor, se pod&iacute;an se&ntilde;alar los desaf&iacute;os en la materia para quien resultase ganador y plantear las posibilidades de &eacute;xito una vez tomado el rumbo el nuevo gobierno. Cualquiera de estas opciones hubiera resultado conveniente e interesante.</font></p> </blockquote>      <p align="justify"><font face="verdana" size="2">A pesar de las debilidades y los faltantes indicados, el libro <i>Contienda electoral y rendimiento democr&aacute;tico en M&eacute;xico 2012,</i> ofrece un buen an&aacute;lisis en varias pistas sobre dichos comicios, pero, en especial tiene el m&eacute;rito de bridarnos las posibles causas de la segunda alternancia, con lo parad&oacute;jico que resulte que el beneficiario de ella sea el partido que se resisti&oacute; a la democracia durante tanto tiempo. Me parece que esta es raz&oacute;n suficiente para leer y recomendar el libro.</font></p>      ]]></body>
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