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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>Estudio de larga duraci&oacute;n</b> </font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>Jos&eacute; Marcos Medina Bustos</b></font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>Chantal Cramaussel y David Carbajal L&oacute;pez (eds.)<i> El impacto demogr&aacute;fico de la viruela</i></b> <i><b>en M&eacute;xico de la &eacute;poca colonial al siglo XX,</b></i> <b>vol. III: Estudios de larga duraci&oacute;n, El Colegio de Michoac&aacute;n, Zamora, 2010 </b></font></p>  	    <p align="right"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este volumen, las tem&aacute;ticas relacionadas con el impacto demogr&aacute;fico de la viruela en M&eacute;xico tienen una perspectiva de larga duraci&oacute;n y aluden al debate acerca de la tesis que plantea que desde principios del siglo diecisiete la poblaci&oacute;n ind&iacute;gena de la Nueva Espa&ntilde;a inici&oacute; una etapa de recuperaci&oacute;n. Tal problem&aacute;tica es analizada por los autores que participan en este volumen desde la perspectiva de la din&aacute;mica demogr&aacute;fica de los siglos diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte e incluso los primeros a&ntilde;os del veintiuno.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este estudio cobra particular importancia el an&aacute;lisis de la alta mortalidad causada por la viruela, as&iacute; como su impacto diferenciado en los grupos de edad y socio&eacute;tnicos. En este an&aacute;lisis destaca la mayor mortalidad entre los ind&iacute;genas tanto p&aacute;rvulos como adultos, fen&oacute;meno que expresar&iacute;a la ausencia de inmunizaci&oacute;n entre los ind&iacute;genas y que la viruela todav&iacute;a no se convert&iacute;a en una enfermedad end&eacute;mica. Esta situaci&oacute;n empieza a cambiar con la variolizaci&oacute;n y vacunaci&oacute;n desde fines del siglo dieciocho y principios del diecinueve, y ya desde mediados del siglo diecinueve se hab&iacute;a presentado un crecimiento de la poblaci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Tal esquema general se ve matizado por los estudios en diferentes regiones. Por ejemplo, David Robichaux, en "El papel de la viruela en la historia demogr&aacute;fica de M&eacute;xico. Reflexiones a partir de cuatro siglos de 'viruelas' en dos parroquias de Tlaxcala", plantea que en los pueblos de San Francisco Tepeyanco, Acxotla del Monte, San Jer&oacute;nimo Zacualpan y Santa Isabel Xiloxoxtla los datos de bautizos, defunciones y matrimonios, recolectados a lo largo de varios siglos, muestran que la viruela tanto epid&eacute;mica como end&eacute;mica fue uno de los principales factores de estancamiento demogr&aacute;fico; que esta enfermedad caus&oacute; estragos desde los primeros a&ntilde;os de la Conquista, pero que sigui&oacute; contribuyendo a la mortalidad todav&iacute;a a finales del siglo diecinueve y durante la primera mitad del siglo veinte, dando origen a que el crecimiento poblacional fuera lento o nulo. En este fen&oacute;meno influy&oacute; que la vacunaci&oacute;n no se generalizara antes de mediados del siglo veinte.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Este autor documenta una larga lista de epidemias durante el siglo dieciocho, entre las que destacan las de viruela por su periodicidad y la de matlaz&aacute;huatl de 1737 por su alta mortalidad. Asimismo, prueba que en la primera mitad del siglo diecinueve la viruela sigue present&aacute;ndose c&iacute;clicamente, y que en algunos casos caus&oacute; m&aacute;s defunciones que el tifo de 1813 o el c&oacute;lera de 1833. Durante la segunda mitad del siglo diecinueve y la primera del veinte, la viruela contin&uacute;a como una importante causa de muerte, oscilando entre el 5 y el 25% del total de las defunciones.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por su parte, Pedro Canales Guerrero, en "Historia natural y cultural de la viruela y otras enfermedades infecciosas. Epidemias y endemias en el valle de Toluca, 1690&#45;1833", realiza un estudio emp&iacute;rico basado en las series parroquiales de los pueblos de Almoloya, Zinancatepec y Toluca. Para el caso de Almoloya presenta una serie de 1690 a 1720, en la que resalta una epidemia de sarampi&oacute;n ocurrida entre 1690 y 1695, la cual afect&oacute; principalmente a los ind&iacute;genas tanto adultos como p&aacute;rvulos, lo que indicar&iacute;a que era la poblaci&oacute;n que menos defensas biol&oacute;gicas ten&iacute;a. Sin embargo, en el resto de la serie se observa una tendencia a la reducci&oacute;n de las defunciones de ind&iacute;genas adultos en relaci&oacute;n con los p&aacute;rvulos, con efectos sobre la reproducci&oacute;n a corto y largo plazos. En otra serie de bautizos del pueblo de Almoloya, desde 1685 hasta 1833, el autor ve la tendencia ascendente de la poblaci&oacute;n y la recuperaci&oacute;n demogr&aacute;fica secular de la poblaci&oacute;n india.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En otra serie de defunciones para el pueblo de Zinancatepec, en el periodo 1707&#45;1816, distingue a ind&iacute;genas y no ind&iacute;genas por grupos de edad. En esta serie encuentra que durante todo el siglo dieciocho, en los a&ntilde;os de "mortalidad normal", los p&aacute;rvulos indios superaron a los adultos y los adultos no indios superaron a sus p&aacute;rvulos. Esta situaci&oacute;n le sugiere al autor que, si bien los adultos ind&iacute;genas ya hab&iacute;an adquirido inmunizaci&oacute;n, como sobrevivientes a las epidemias de viruela, sus p&aacute;rvulos todav&iacute;a no ten&iacute;an la "resistencia gen&eacute;tica" adquirida por la exposici&oacute;n a la viruela durante muchas generaciones, como era el caso de los p&aacute;rvulos espa&ntilde;oles. Este fen&oacute;meno se repite en la serie de 1713&#45;1833 para Toluca. Tambi&eacute;n proporciona informaci&oacute;n sobre las vacunas administradas en 1830 en Toluca, antes de que llegara la epidemia de viruela, y al observar el n&uacute;mero de defunciones de ese a&ntilde;o y compararlo con el de las ocasionadas por el sarampi&oacute;n de 1825, encuentra que fueron menos las de viruela, lo que le permite considerar que la vacuna ayud&oacute; a reducir las muertes por viruela.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En "Incidencia de la viruela y otras enfermedades epid&eacute;micas en la trayectoria hist&oacute;rico&#45;demogr&aacute;fica de los indios comanches, 1706&#45;1875", Joaqu&iacute;n Rivaya&#45;Mart&iacute;nez aporta informaci&oacute;n sobre un grupo ind&iacute;gena n&oacute;mada de cazadores recolectores, quienes, a pesar de tener relaciones con las autoridades novohispanas, mexicanas y norteamericanas, continuaron sin ser absorbidos por ning&uacute;n Estado&#45;naci&oacute;n hasta 1875. Por esta situaci&oacute;n se carece de registros parroquiales o padrones, y la &uacute;nica v&iacute;a para reconstruir su historia demogr&aacute;fica son las cifras aportadas por distintas fuentes cualitativas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la informaci&oacute;n recopilada se plantea que los comanches eran alrededor de 20 mil en 1770; en 1785, debido a una mort&iacute;fera epidemia de viruela ocurrida entre 1780&#45;1782, la poblaci&oacute;n baj&oacute; a alrededor de 14 mil; nuevos brotes en 1790 y 1816 redujeron la poblaci&oacute;n a alrededor de 12 mil en 1820. Hacia 1846, la poblaci&oacute;n pareci&oacute; ascender a 13 mil, pero un nuevo brote de viruela en 1848 y el c&oacute;lera de 1850 llevaron a que su poblaci&oacute;n se redujera a alrededor de cinco mil.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">De tal manera, este grupo ind&iacute;gena al parecer hab&iacute;a logrado evitar el contagio hasta 1780, cuando experiment&oacute; por primera vez con una dimensi&oacute;n catastr&oacute;fica los efectos mort&iacute;feros de la viruela. En este caso, la tard&iacute;a exposici&oacute;n a las enfermedades europeas y una serie de pr&aacute;cticas culturales que favorec&iacute;an el contagio llevaron a los comanches casi a la extinci&oacute;n.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Silvia Mar&iacute;a M&eacute;ndez Ma&iacute;n, en "La viruela. Epidemias y medidas de prevenci&oacute;n en Veracruz, 1797&#45;1895", analiza la incidencia de la viruela a fines del dieciocho y principios del diecinueve en la villa de Xalapa. Este lugar era el paso obligado que un&iacute;a al virreinato con el exterior a trav&eacute;s del puerto de Veracruz; aqu&iacute; interactuaban espa&ntilde;oles, indios, mestizos, pardos, entre otras castas; tambi&eacute;n era centro de acantonamiento de tropas. En 1790 contaba con 7300 habitantes.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La autora presenta un cuadro de epidemias en Xalapa en el periodo 1796&#45;1837, en el que destacan ocho de viruela en 1797, 1810, 1811, 1812, 1813&#45;1814, 1826&#45;1830, 1833 y 1837. A pesar de esta larga lista de epidemias, el crecimiento poblacional se mantuvo con una tasa anual positiva que oscilaba entre 0.59 y 1.63 por ciento. Esto, gracias a que los diversos grupos de poblaci&oacute;n estaban inmunizados por haber contra&iacute;do la enfermedad con anterioridad o por inoculaci&oacute;n exitosa. Por otra parte, en este trabajo se documenta c&oacute;mo desde 1797 aparecen actas de sesiones del cabildo de la villa en las que se da seguimiento constante a la variolizaci&oacute;n y vacunaci&oacute;n, lo cual redund&oacute; en que la viruela no generara una ca&iacute;da demogr&aacute;fica durante el siglo diecinueve.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">El &uacute;ltimo ensayo, "Epidemias y endemias. La viruela en Chihuahua del siglo XVIII al XX", es de Chantal Cramaussel. En este caso se trata de un lugar de poblamiento reciente, ya que sus antecedentes fundacionales se remontan a 1709, cuando se descubren las minas de San Francisco El Cu&eacute;llar. Tuvo su momento de auge en la d&eacute;cada de 1730, cuando, ya como villa de San Felipe, el Real de Chihuahua comprend&iacute;a una poblaci&oacute;n de alrededor de 25 mil habitantes. Sin embargo, la combinaci&oacute;n de epidemias como el matlaz&aacute;huatl de 1738&#45;1739 y la viruela de 1780, junto con la decadencia de las minas, causaron su despoblamiento. As&iacute;, para 1785 hab&iacute;a 3739 habitantes. Desde este punto tan bajo empez&oacute; una lenta recuperaci&oacute;n hasta llegar en 1890 a los 25 mil habitantes que ten&iacute;a en 1730.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La explicaci&oacute;n de la autora a este lento crecimiento es que a partir de 1764 y durante m&aacute;s de 70 a&ntilde;os, a excepci&oacute;n de las fiebres de 1814 y del sarampi&oacute;n de 1825, la poblaci&oacute;n de Chihuahua se vio afectada principalmente por epidemias de viruela, que se presentaron con elevados picos de defunciones en 1764, 1769&#45;1770, 1780 y 1831. Despu&eacute;s de este &uacute;ltimo a&ntilde;o documenta la autora el retroceso de la viruela como principal causa de despoblaci&oacute;n, aunque continuaron brotes a lo largo del siglo diecinueve y principios del veinte, pero ya con un car&aacute;cter end&eacute;mico pues afectaban sobre todo a los ni&ntilde;os, como fue en 1841, 1867&#45;1868, 1875, 1879, 1885, 1889 y 1912.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Para Cramaussel, la variolizaci&oacute;n y la vacuna explican la reducci&oacute;n de la letalidad de la viruela durante el siglo diecinueve. As&iacute;, mientras en 1764 murieron m&aacute;s de 700 personas, alrededor del 20 por ciento de la poblaci&oacute;n, y en 1780 m&aacute;s del 10 por ciento, la viruela de 1831 mat&oacute; 220 personas, menos del 2 por ciento, y en 1841 el 1 por ciento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Lo expuesto en los trabajos comentados muestra que la viruela, junto con otras enfermedades epid&eacute;micas, impact&oacute; de manera diferente en diversas regiones, seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas de la poblaci&oacute;n. De ah&iacute; que el tema de la recuperaci&oacute;n demogr&aacute;fica de los ind&iacute;genas a partir del siglo diecisiete debe considerar el caso de pueblos peque&ntilde;os con claro predominio ind&iacute;gena, como parece ser el caso de los pueblos estudiados por Robichaux, en los que m&aacute;s que de recuperaci&oacute;n se deber&iacute;a hablar de estancamiento secular. Situaci&oacute;n diferente a los pueblos estudiados por Pedro Canales en el estado de M&eacute;xico, en donde al parecer predominan los ind&iacute;genas pero hay una presencia importante de espa&ntilde;oles, mestizos y castas. En ellos se observa una tendencia al crecimiento a lo largo del siglo dieciocho, patr&oacute;n parecido a la villa de Jalapa, poblaci&oacute;n multi&eacute;tnica, donde tambi&eacute;n se observa una tendencia al crecimiento.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">La villa de Chihuahua muestra el caso de un asentamiento que surge a principios del siglo dieciocho como real de minas y que en su etapa de auge re&uacute;ne a una gran cantidad de poblaci&oacute;n proveniente de diferentes zonas de la Nueva Espa&ntilde;a, incluyendo ind&iacute;genas de diversas regiones septentrionales, pero que con la decadencia de los minerales y el azote de epidemias experimenta un continuo despoblamiento durante el siglo dieciocho, situaci&oacute;n que cambia lentamente a partir del siglo diecinueve gracias a la variolizaci&oacute;n y vacunaci&oacute;n. En este caso, posiblemente la alta letalidad de la viruela en el siglo dieciocho fue el resultado de la presencia de importantes contingentes de ind&iacute;genas que llegaron como trabajadores a las minas de Chihuahua, como es el caso de los yaquis y luego de los tarahumaras, los cuales, si bien formaban parte de la sociedad colonial, viv&iacute;an en cierto aislamiento en sus lugares de origen.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Finalmente, tenemos el caso de grupos ind&iacute;genas cazadores&#45;recolectores que permanecieron al margen de la sociedad colonial y mexicana, cuyo primer contacto con la viruela fue hasta 1780, y que reprodujeron los efectos catastr&oacute;ficos que vivieron dos siglos y medio antes las sociedades agr&iacute;colas al primer contacto con las enfermedades europeas.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En la explicaci&oacute;n del impacto diferenciado de la viruela resaltan las interesantes reflexiones de Pedro Canales sobre la historia natural de la enfermedad. En particular, el hecho de que en la medida en que la viruela se hace end&eacute;mica su impacto se concentra en las nuevas generaciones que no han sido expuestas al germen pat&oacute;geno que la causa, en tanto que los adultos sobrevivientes a las epidemias anteriores ya han adquirido inmunidad, la cual al paso del tiempo se podr&iacute;a transmitir gen&eacute;ticamente a las nuevas generaciones, reduciendo la letalidad de la viruela. En esta l&iacute;nea de explicaci&oacute;n se documenta en el libro la importancia de la variolizaci&oacute;n y vacunaci&oacute;n como un elemento cultural que coadyuv&oacute; a que los individuos adquirieran inmunidad frente a la enfermedad y al final de sus efectos en la sobremortalidad.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Los trabajos reunidos en este volumen permiten conocer de manera puntual el impacto demogr&aacute;fico de la viruela durante un largo periodo, al brindarnos informaci&oacute;n muy importante para profundizar en el conocimiento de los factores que influyeron tanto en la ca&iacute;da de la poblaci&oacute;n como en su recuperaci&oacute;n.</font></p> 	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><img src="/img/revistas/cultural/v7n14/a11f1.jpg"></font></p>      ]]></body>
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