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</front><body><![CDATA[  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="4">Rese&ntilde;as</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="4"><b>La derecha y los desaf&iacute;os de la democracia en M&eacute;xico</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="2"><b>&Aacute;ngel Serme&ntilde;o<sup>*</sup></b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="center"><font face="verdana" size="3"><b>LOAEZA, S. (2010), <i>Acci&oacute;n Nacional, el apetito y las responsabilidades del triunfo</i>, M&eacute;xico, COLMEX.</b></font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2"><i><sup>*</sup> Doctor en Ciencia Pol&iacute;tica. Profesor Investigador de la Academia de Ciencia Pol&iacute;tica y Administraci&oacute;n Urbana de la Universidad Aut&oacute;noma de la Ciudad de M&eacute;xico (UACM).</i></font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">&nbsp;</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es ning&uacute;n secreto que la naci&oacute;n mexicana vive hoy un inusual tiempo sombr&iacute;o. No &uacute;nicamente es el horizonte de futuro el que se percibe como oscuro, amenazador y turbulento, sino que es el presente mismo el aquejado de una radical sensaci&oacute;n de urgencia, de inseguridad e incertidumbre. No se trata, por lo dem&aacute;s, de una mera sensaci&oacute;n subjetiva de vivir al borde del colapso. Los principales indicadores emp&iacute;ricos que definen la calidad de la vida social arrojan, en efecto, un preocupante y cr&iacute;tico descenso en rubros tan esenciales como: <i>a)</i> el incontrolable desbocamiento (una aut&eacute;ntica orgia de sangre a decir verdad) de la violencia vinculada al crimen organizado; <i>b)</i> un estancamiento y/o deterioro del desempe&ntilde;o econ&oacute;mico; y <i>c)</i> una exasperante situaci&oacute;n de par&aacute;lisis institucional en el &aacute;mbito pol&iacute;tico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Es justamente esta percepci&oacute;n de ingobernabilidad quiz&aacute; el rasgo que mejor exprese el descontento generalizado entre la ciudadan&iacute;a hacia el funcionamiento del sistema pol&iacute;tico. Y no es para menos. Han pasado diez a&ntilde;os de alternancia en el poder. Diez a&ntilde;os de consolidaci&oacute;n de la democracia electoral con sus instituciones (un logro sin duda significativo en la l&oacute;gica del proceso de cambio pol&iacute;tico en clave democr&aacute;tica aunque a todas luches insuficiente para consolidar de manera satisfactoria a dicha democracia). Sin embargo, priva un hondo desencanto hacia la clase pol&iacute;tica y sus instituciones con particular &eacute;nfasis en sus representantes y los partidos pol&iacute;tico. Esto a pesar de que la par&aacute;lisis institucional que implica un poder Ejecutivo d&eacute;bil &#151;o acotado, si se prefiere&#151; y un Congreso no s&oacute;lo dividido sino sin mayor&iacute;a, han provocado en los &uacute;ltimos tiempos una aut&eacute;ntica avalancha de propuestas de reforma pol&iacute;tica e ingenier&iacute;a institucional que, no obstante, no han logrado abrirse camino en un sistema de partidos polarizado entre s&iacute; e internamente fragmentados. En una palabra, se reitera la tesis de que la situaci&oacute;n pol&iacute;tica en el M&eacute;xico de hoy es ambigua y contradictoria y que tal situaci&oacute;n favorece a los defensores y beneficiarios (poderes f&aacute;cticos, fuerzas conservadoras y groseras mutaciones del crimen organizado) de un agraviantemente impune y ya insostenible <i>status quo</i>.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En dicho contexto, &iquest;c&oacute;mo recobrar el sentido de horizonte y destino de la naci&oacute;n en su conjunto?, &iquest;qu&eacute; acciones y transformaciones en nuestras leyes, instituciones, h&aacute;bitos e imaginarios deber&iacute;amos emprender para eliminar los obst&aacute;culos que obstruyen el camino hacia el futuro? Tales y otras preguntas de naturaleza similar son, por supuesto, m&aacute;s que pertinente en el momento presente. En estas breves reflexiones, evidentemente, no dispongo de espacio para siquiera intentar un m&iacute;nimo boceto de c&oacute;mo los actores pol&iacute;ticos y la clase intelectual intentan responderlas. Sin ser, entonces, ese amplio prop&oacute;sito lo que se persigue en estas l&iacute;neas, puedo, con todo, afirmar que el objetivo de seleccionar el texto que aqu&iacute; se comenta y se presenta puede perfectamente inscribirse en esa tarea necesariamente colectiva de aportar insumos significativos a la explicaci&oacute;n de por qu&eacute; hoy estamos en un escenario de grave deterioro social e institucional y, m&aacute;s importante a&uacute;n, por donde corren las estrategias y acciones que construyan las diversas y complejas soluciones a tal situaci&oacute;n. Del ramillete de ingentes cuestiones que el presente mexicano presenta puede destacarse, en particular una de ellas, a saber: cu&aacute;l es el aporte y cu&aacute;les los obst&aacute;culos emanados de la parte m&aacute;s visible e institucionalizada de la derecha mexicana. Aquella aglutinada alrededor del Partido Acci&oacute;n Nacional (PAN).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Pues bien, el libro de Soledad Loaeza: <i>Acci&oacute;n Nacional, el apetito y las responsabilidades del triunfo</i>, contiene una colecci&oacute;n de incisivos y sugerentes art&iacute;culos que fueron escritos en los diez a&ntilde;os que transcurrieron desde su ahora ya can&oacute;nico trabajo <i>El partido acci&oacute;n nacional: la larga marcha, 1939&#45;1994</i>. Es un per&iacute;odo que casualmente coincide casi puntualmente con los diez a&ntilde;os en la conducci&oacute;n del poder Ejecutivo por parte de militantes de Acci&oacute;n Nacional. De esta suerte, en tales ensayos se examina en sus diversas facetas el controvertido y ambivalente rol desempe&ntilde;ado por el PAN en el, sin duda accidentado y lento, proceso de democratizaci&oacute;n de M&eacute;xico. En tal sentido, estudiar con rigor, objetividad y a profundidad los derroteros del PAN es una tarea m&aacute;s que justificada, ineludible. Por supuesto, se trata de una tarea que no puede evitar ofrecer un balance controvertido.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Por un lado, desde el &aacute;ngulo negativo, enjuiciar el equ&iacute;voco y documentado empe&ntilde;o en el PAN de coludirse con la Iglesia cat&oacute;lica en una ofensiva conservadora dirigida contra el Estado mexicano. Esa ofensiva ha tenido el objetivo de debilitar o incluso destruir la naturaleza laica de dicho Estado, vali&eacute;ndose de una estrategia que ha buscado como objetivo producir cambios constitucionales de corte premoderno o "restauracionista". Por otro lado, reconocerle a Acci&oacute;n Nacional el positivo aporte que ha significado la lucha de largas d&eacute;cadas de resistencia frente a la hegemon&iacute;a priista, as&iacute; como la defensa de la pluralidad pol&iacute;tica y la apuesta por la apertura al cambio democr&aacute;tico adoptando el imaginario del pensamiento liberal.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Son doce los ensayos que contienen el presente volumen. Estos pueden ser agrupados, siguiendo la sugerencia de la propia autora, en tres bloques m&aacute;s o menos consistentes. El primero (cap&iacute;tulos I al III) es m&aacute;s plural, aborda desde los cambios en la cultura pol&iacute;tica gestados en la sociedad a lo largo de al menos dos d&eacute;cadas y que son los que explicar&iacute;an la llegada de Acci&oacute;n Nacional al poder, hasta los dilemas internos en materia de definici&oacute;n doctrinaria e ideol&oacute;gica y que explicar&iacute;an en dichas materias la modernizaci&oacute;n del PAN. El segundo (cap&iacute;tulos IV, V y VI) explora la relaci&oacute;n entre Acci&oacute;n Nacional y los cambios en el sistema pol&iacute;tico durante la transici&oacute;n, en el per&iacute;odo inmediatamente anterior a la victoria y una vez en el poder. El tercer y &uacute;ltimo bloque se ocupa de revisar cuestiones relevantes como la tensa relaci&oacute;n entre Vicente Fox y el PAN y las consecuencias tanto para el partido como para la propia instituci&oacute;n presidencial de tan heterodoxo liderazgo, hasta los factores que explicar&iacute;an el surgimiento y fortalecimiento de un electorado de derecha a partir del arribo del PAN a la presidencia de M&eacute;xico.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">"Los trabajos aqu&iacute; reunidos &#151;sintetiza con su propia voz la autora&#151; se ofrecen como una recapitulaci&oacute;n de las funciones que ha desempe&ntilde;ado el PAN en distintos momentos: el partido <i>tribunicio</i> de los a&ntilde;os de la hegemon&iacute;a priista, en la d&eacute;cada de los ochenta se convirti&oacute; en el partido electorero, veh&iacute;culo privilegiado de la protesta antiautoritaria, y en los noventa era un partido <i>normal</i> con todos los privilegios y los costos que acompa&ntilde;an esa posici&oacute;n" (p. 13). Sin embargo, lo verdaderamente desconcertante estriba en que en dicha evoluci&oacute;n, la marca de identidad de Acci&oacute;n Nacional m&aacute;s trascendente radica en su ambivalencia e inseguridad para asumir el poder. En opini&oacute;n de Loaeza, la conquista del poder ejecutivo signific&oacute; para dicho partido "m&aacute;s dilemas y conflictos que certeza y estabilidad". Lo tr&aacute;gico, por no decir pat&eacute;tico, de tal situaci&oacute;n consiste en que a diez a&ntilde;os de ejercicio en poder, el PAN a&uacute;n continua "bloqueado" en su capacidad para asumir la responsabilidad que el ejercicio del poder acarrea.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">No es en mi opini&oacute;n &eacute;ste un problema menor. Lo mejor del PAN, visto desde la &oacute;ptica de su contribuci&oacute;n positiva al proceso de cambio pol&iacute;tico en clave democr&aacute;tica, ha consistido, como l&iacute;neas arriba ya advert&iacute;a, en apostar exitosamente por impulsar en la pr&aacute;ctica un ideal de ciudadanizaci&oacute;n de la sociedad pol&iacute;tica, por creer en la importancia del pluralismo pol&iacute;tico y, en tal sentido, defender el poder del voto y la legitimidad de la oposici&oacute;n. Estos han sido los principales ingredientes de una m&aacute;s que incipiente formaci&oacute;n de una cultura de derecha secularizada. Aqu&iacute; radica la contribuci&oacute;n genuina de Acci&oacute;n Nacional a la democratizaci&oacute;n de M&eacute;xico. Es, adem&aacute;s, un componente muy importante para la construcci&oacute;n de salidas al desafiante presente nacional. Es, por lo dem&aacute;s, una contribuci&oacute;n similar que tambi&eacute;n se espera y/o exige de la izquierda democr&aacute;tica, aunque si bien por la evoluci&oacute;n reciente de la misma, ofrece menos probabilidades de realizar.</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">Como se sabe, en efecto, Loaeza ha defendido una conocida tesis &#151;ciertamente, no por todos aceptada y reproducida nuevamente en el presente volumen&#151; que sostiene que lo que llev&oacute; al poder al PAN (organizaci&oacute;n con la que se identifica buena parte de la derecha tradicional mexicana) fue el apropiarse discursivamente de la bandera del cambio apelando a una suerte de retorica modernizante de la derecha. En contraste, los adalides de la sociedad progresista (l&eacute;ase, los representantes convencionales de la izquierda mexicana) exigieron la conservaci&oacute;n de los usos y costumbres pol&iacute;ticos del pasado en nombre de la tradici&oacute;n. Hoy ese aporte del PAN es el que se encuentra en entredicho en virtud tanto de su incapacidad para asumir la responsabilidad de gobernar cuanto por el ostensible fortalecimiento de las fuerzas conservadoras en su interior.</font></p>  	    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><font face="verdana" size="2">En este contexto de debate cabe traer a colaci&oacute;n otra pol&eacute;mica tesis que defiende un soci&oacute;logo como Roger Bartra quien afirma que lo que mantiene entrampada la salida a los graves dilemas del presente mexicano es, precisamente, el peso de la tradici&oacute;n premoderna y conservadora en la mentalidad de los actores tanto de la izquierda como de la derecha. "Creo que el problema radica &#151;sostiene Bartra&#151; en el tr&aacute;gico hecho de que las tradiciones conservadoras tienen un peso excesivo tanto en la derecha como en la izquierda. Cada uno a su manera, los dos polos pol&iacute;ticos est&aacute;n empapados de un fuerte conservadurismo: en la derecha se trata de la reacci&oacute;n cat&oacute;lica tradicional y en la izquierda encontramos un populismo nacionalista arcaico. Y mientras el conservadurismo se expande a diestra y siniestra, las corrientes liberales se hallan d&eacute;bilmente representadas en ambos lados de la fractura pol&iacute;tica. De aqu&iacute; provienen los enormes obst&aacute;culos que frenan el crecimiento del liberalismo democr&aacute;tico en la derecha y de la socialdemocracia en la izquierda" (Bartra, R., <i>La fractura mexicana. Izquierda y derecha en la transici&oacute;n democr&aacute;tica</i>, M&eacute;xico: Debate, 2009, p. 13).</font></p>  	    <p align="justify"><font face="verdana" size="2">En conclusi&oacute;n, existe un &aacute;lgido y urgente debate sobre el estado y los retos del cambio pol&iacute;tico en M&eacute;xico. El libro ac&aacute; presentado proporciona interpretaciones l&uacute;cidas y provocadoras que arrojan una importante perspectiva para entender los dilemas que encara el partido que mantiene el acceso al poder ejecutivo en el pa&iacute;s. Un partido que por la referida condici&oacute;n tiene m&aacute;s responsabilidad que otros en enfrentar los exigentes desaf&iacute;os del presente mexicano.</font></p>      ]]></body>
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